CONSECUENCIAS DE LAS TISCHGESPRÄCHE …

domingo, agosto 13, 2017
CONSECUENCIAS DE LAS TISCHGESPRÄCHE PARA LA DETERMINACIÓN DE LA “FILOSOFÍA” DE ADOLF HITLER

Adolf Hitler leyendo el periódico.

ADOLF HITLER DIXIT: “A LARGO PLAZO NACIONALSOCIALISMO Y RELIGIÓN NO PODRÁN SEGUIR EXISTIENDO JUNTOS” (“Conversaciones privadas de Hitler”, Barcelona, Crítica, 2004, p. 4). [Abajo a la izquierda, foto de portada de la edición española de las Tischgespräche de Henry Picker con la parte de las conversaciones omitidas por François Genoud debido a problemas de derechos de autor]. En los años 20-30 del siglo pasado el nacionalsocialismo desarrolló dos discursos, uno público, político, exotérico, y otro ideológico y esotérico. Cuando hablo de esoterismo no me refiero al ocutismo o a la sobada Sociedad Thule, sino al sentido originario de la palabra esotérico, que significa: no expuesto al público, nada más. ¿Por qué no se podía presentar lo fundamental de la doctrina nazi a las instituciones, ciudadanos y votantes alemanes? Pues por la misma razón que la mayoría de los partidos políticos, máxime si son revolucionarios, no lo hacen: para no perder votos o apoyos sociales de cualquier índole. En el caso del NS eso estaba especialmente indicado, porque, así como el comunismo pretendía ser la aplicación política de la filosofía de Marx, el fascismo y el nacionalsocialismo representan también la aplicación política de la filosofía de Marx pero sólo después de la crítica radical a que ésta fuera indirectamente sometida por la filosofía de Nietzsche (véase Georges Sorel y Benito Mussolini, quienes realizan la crítica directa basándose en Nietzsche). Ahora bien, la filosofía de Nietzsche era incompatible con la conciencia cristiana predominante a la sazón entre el pueblo alemán. Los ataques de Nietzsche a Alemania, que en su obra son característicos, afectan a la Alemania cristiana, que el filósofo ve encarnada en el Segundo Reich de Bismarck.

LA PARADOJA DE LA REVOLUCIÓN

Toda revolución comporta esta paradoja: el revolucionario intenta transformar la sociedad, pero necesita a esa misma sociedad para realizar sus objetivos. Consecuencia de esta aporía: como activista pragmático tiene que instituir un doble discurso, a saber, 1/ un discurso dirigido a las masas, político, sin sustancialidad ideológica; 2/ un discurso ideológico que constituye el verdadero fundamento intelectual del proyecto en cuestión.

En el caso del fascismo y del NS, estamos ante un discurso (1) que se apoya, entre otros elementos, en el cristianismo de las masas; y otro discurso (2) cuyo objeto es, precisamente, erradicar ese mismo cristianismo, recuperar la cultura “pagana” y forjar el “superhombre” (Übermensch). No todo en el discurso exotérico tiene que ser “mentira”, por ejemplo el nacionalismo no lo era, pero hubo cuestiones que convenía omitir o neutralizar, y nadie puede negar que los nazis tuvieron aquí muchos problemas con la cuestión religiosa, meollo del debate ideológico interno que el Führer prefirió dejar en suspensión hasta el presuntamente victorioso final de la guerra.

El Führer en sus conversaciones sinceras.
Sin embargo, la derrota del nazismo puso en evidencia cuál era la verdadera ideología nazi. La doctrina esotérica se convirtió en exotérica y este hecho es ya políticamente irreversible. Los NS contemporáneos se encuentran en el siguiente dilema:

————- *o repetir en la actualidad el discurso (1), que es filocristiano pero NO ES el verdadero discurso ideológico del nacionalsocialismo;

————- *o promover abiertamente el discurso (2) como ideología nacional-socialista, algo que, desde el punto de vista político, seguiría siendo suicida aunque la sociedad ya no sea tan cristiana como lo era en tiempos del Führer.

Por este motivo entiendo que, abstracción hecha de otras cuestiones no menos graves, el NS es irrecuperable en cuanto tal como proyecto político, pero en todo caso el NR coherente tiene que mantener en su discurso político una posición estrictamente laica y neutral en materia de religión, omitiendo toda referencia elogiosa al judeo-cristianismo hasta que sea posible su erradicación.

AUTENTICIDAD DE LAS TISCHGESPRÄCHE

Respecto a las objeciones que me han hecho a las Tischgespräche, como que Martin Bormann, ateo radical, pudo haber manipulado el texto taquigráfico de base tomado por Heinrich Heim (y copiado por Picker), da la casualidad de que, por puro azar, esto parece poco menos que imposible, porque el propio Picker confeccionó su edición de las Tischgespräche directamente a partir de dichos documentos taquigráficos. Y ésta coincide, en lo fundamental, con la versión del otro editor, François Genoud, que se basa en el texto revisado por Martin Bormann. Así que Bormann respetó las palabras de Hitler, como no podía ser de otra manera. Las dos versiones se corresponden, no hay una diferencia sustancial de sentido, excepto en lo que concierne al hecho de que Picker habla en primera persona y explica lo que dice Hitler, mientras que en el texto de Bormann es Hitler el que habla. Por tanto, el texto más fiel tiene que ser el de Bormann, taquigrafiado por Heim, y no el de Picker. Esto se debe a que Picker, por su parte, no taquigrafió, mientras sustituyó a Heim, sino que anotó aquello que Hitler iba diciendo, y en el resto se basa a su vez en el texto taquigrafiado de Heim que sirve de base a Bormann para la versión definitiva del documento. El libro que sirve de fuente a la traducción citada por mí es, por este motivo, la versión de Genoud, en la cual, por problemas de derechos de autor, debería faltar la parte de los monólogos que va del 12 de marzo al 1 de septiembre de 1941, registrados por Picker sin recurrir al instrumento taquigráfico (así lo explica el editor en el Prefacio, aunque luego, sorprendentemente, nos encontramos con que de tales fechas sí hay entradas). En el resto, insisto, las dos ediciones coinciden en cuanto al sentido del discurso del Führer y no parece, aunque tengo todavía que verificarlo punto por punto, que la edición de Picker contenga manifestaciones de Hitler que contradigan las ideas expuestas en la edición de Genoud. Por otra parte, si esa contradicción existiera, los propios editores habrían hecho mención del asunto en los materiales introductorios a la obra, que hallamos en ambas ediciones. El texto de Picker nos resulta útil, consecuentemente, sólo para verificar que Bormann no manipuló los originales taquigráficos de Heim.

Así que nos encontramos aquí con una de las pocas fuentes fiables y directas (ya haremos la lista de los documentos doctrinales canónicos) para conocer la ideología NS en su fuente más autorizada y exclusiva, que no puede ser otra que la del Führer Adolf Hitler porque era él quien, como dictador, tenía el control absoluto del movimiento. En los Tischgespräche podemos “conocer” pues la “filosofía” de Hitler y, por ende, la verdadera esencia del nacionalsocialismo. El resto, con muy pocas excepciones de las que ya hablaremos, es propaganda.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica, 4 de agosto de 2017

Más información aquí: http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

Publicado por ENSPO en 3:39 p. m.
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FUENTE:
https://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/consecuencias-de-las-tischgesprache.html

AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA”

jueves, agosto 10, 2017
AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA” (TISCHGESPRÄCHE, BORMANN-VERMERKE O MONOLOGUE) DE ADOLF HITLER (1)

Portada de la fuente original del texto enlazado.

AUTENTICIDAD DE LAS BORMANN-VERMERKE O TISCHGESPRÄCHE. Se terminaron las gazmoñerías meapilas relativas al cristianismo del Führer. Hitler, al igual que Mussolini, eran filosóficamente nietzscheanos. Nietzsche es, a su vez, el autor de “El Anticristo”, mi libro de cabecera (por eso padezco insomnio). El fascismo se constituye en Sorel y Mussolini como crítica nietzscheana del marxismo, del cual conserva los elementos revolucionarios pero sobre unas bases axiológicas no ya “paganas” o no judeo-cristianas, sino expresamente anticristianas. Las concesiones de los dos dictadores a las iglesias católica y protestante o a unas masas alemanas cristianizadas por muchos siglos de lavado de cerebro clerical fueron puramente estratégicas, electoralistas y circunstanciales. La política es así. Pero en la actualidad ya no hay lugar para el autoengaño, menos todavía entre quienes se reclaman nacional-socialistas y fascistas. ¡Tengan al menos el valor y la honestidad de reconocer la verdad sobre la “filosofía” de Hitler!

Jaume Farrerons
La Marca Hispánica, 10 de agosto de 2017

Portada de la versión de Picker.
Texto de las “Las conversaciones privadas de Hitler”: http://www.academia.edu/6974957/Las_Conversaciones_Privadas_De_Hitler_-_Adolf_Hitler

[Nota: ignoro si está completo porque yo me baso en mi propio ejemplar en papel. JF]

Texto del Prefacio a la obra:

Este libro fue publicado por vez primera en 1953 y desde entonces constituye la única presentación completa y consecutiva de un importantedocumento histórico: las llamadas Bormann-Vermerke, el registro oficial de las «conversaciones de sobremesa» que Hitler pronunció en el momento culminante de su éxito, durante el primer año de su guerra de agresión contra Rusia, cuando con la victoria total a la vista el Führer se prometía larealización de los ambiciosos planes que había anunciado en Mein Kampf dieciséis años atrás. En aquella primera edición incluí mi ensayo «la mente de Adolf Hitler» —también reproducido aquí—, en el que exponía el contexto histórico y repasaba los contenidos del documento. Ahora en este prefacioinformaré sobre el propio documento y sobre la curiosa historia de su publicación —o de su no publicación— durante los últimos cincuenta años.

Como explicaba en aquel ensayo, los textos aquí reunidos fueron compilados a iniciativa y por orden de Martin Bormann, jefe de la Cancillería del partido y desde mayo de 1941 secretario del Führer en sustitución de Rudolf Hess, por entonces preso en Inglaterra. Del mismo modo que en 1924-1925 Hess había recogido de labios de Hitler su filosofía y su programa para exponerlos en Mein Kampf
durante el período en que ambos estuvieron encarcelados en la fortaleza de Landsberg, Baviera, así el sucesor de Hess, también aislado con el Führer en el Führerhauptquartier fortificado de Prusia Oriental o deUcrania, se cuidaría ahora de que la conclusión triunfante de aquella obra y la puesta en práctica de aquella filosofía fueran recogidas para guía de la posteridad. Se encargaría del registro, con tanta exactitud como fuera posible, un experimentado funcionario del partido perteneciente al equipo personal de Bormann, Heinrich Heim, abogado con la categoría de Ministerialrat.

Heim dio inicio a su registro el 5 de julio de 1941 y lo continuó regularmente durante más de ocho meses; pero a mediados de marzo de 1942 le requirieron otras obligaciones, y en los cuatro meses siguientes la función de registrador de las conversaciones de sobremesa, o «conversaciones privadas», fueron asignadas a un sustituto, el doctor Henry Picker. Heim volvió a su puesto el 1 de agosto de 1942, pero no siguió mucho tiempo en el cargo, pues en septiembre del mismo año —en las circunstancias que describo en mi ensayo— el propio registro se suspendió. Tanto Heim como Picker eran miembros destacados del partido que conocían personalmente a Hitler y en quienes éste confiaba plenamente. Y el registro, sin duda, se hizo de modo concienzudo. Los textos definitivos, esto es, los aprobados por Bormann, se enviaban a continuación a su esposa, a Obersalzberg, en donde los Bormann tenían una residenciaoficial en el complejo allí construido para el Führer. Una segunda copia se enviaba a los archivos del partido en Múnich.

El primero de estos testimonios desapareció hacia el final de la guerra, cuando el fuego destruyó el
Führerbau de Múnich. Posteriormente, el 25 de abril de 1945, la copia restante se libró por poco de seguir el mismo destino al destruir un ataque aéreo aliado gran parte del complejo del Obersalzberg. Fue la señora Bormann quien se la llevó consigo a un lugar seguro en el Tirol meridional —antes austriaco y ahora italiano—. Más tarde, estando enferma terminal de cáncer, entregó esa primera copia al Gauleiter de Tirol, de donde finalmente pasó, por compra, a manos de un emprendedor ciudadano suizo: FrançoisGenoud.

Portada de la edición castellana del Genoud.
François Genoud era una persona esquiva y algo misteriosa, que desde que a los 16 años oyera hablar a Hitler en una ocasión en Friburgo de Brisgrovia, y hasta su muerte —por suicidio— en 1998, dedicó al líder una devoción inquebrantable. Tras la caída del Tercer Reich, uno de sus principales objetivos fue la salvaguarda de los textos de la elite nazi y la compra de los posibles derechos de autor. Con ello, al tiempo que aliviaba la repentina pobrezade sus propietarios adquiría para sí un activo potencialmente vendible. El único registro oficial de las Bormann-Vermerke [“conversaciones de sobremesa”], con los derechos de Hitler y Bormann devengados para sí, era el objeto más preciado de su colección. Tan sólo cabía esperar a que llegara su oportunidad.

Desgraciadamente para él —pero para beneficio de los historiadores— Genoud no había contado con el doctor Picker. Secretamente, en los cuatromeses en que sustituyó a Heim como registrador de las conversaciones de sobremesa del Führer, el doctor Picker había hecho una copia personal de este registro y de otros de Heim a los que tuvo acceso. En 1951, adelantándose al señor Genoud, publicó en Alemania un volumen titulado Hitlers Tischgespräche. Lo conformaban importantes pasajes de su copia particular ordenados no de manera consecutiva o cronológica, sino bajo encabezamientos generales: asuntos exteriores, guerra, propaganda, religión, mujer, etc. En realidad se trataba de una especie de antología de la sabiduría universal del Führer semejante, según él mismo, al relato de Eckermann de las conversaciones de Goethe. Confiado en los supuestos derechos adquiridos, el señor Genoud demandó al doctor Picker ante un tribunal alemán, pero éste falló en su contra. Como consecuencia, el señor Genoud adoptó la decisión de no exponer a otros predadores su texto alemán (que, al ser completo, resultaba desde luego mucho más importante que el de Picker) y sacar una traducción francesa con la que fundamentar sus derechos de autor en el extranjero. Así surgió en París en 1952 el primer tomo de su traducción Adolf Hitler: Libres propos sur la guerre et la paix. El doctor Picker procuró impedir esta publicación ante los tribunales franceses, sin conseguirlo. Mientras el doctor Picker, con la mitad furtiva pero protegida de su texto, y el señor Genoud, con el texto alemán original completo comprado pero desprotegido, pleiteaban en los tribunales, yo llamé al señor Genoud a Lausana y le sugerí que permitiera la publicación de una traducción inglesa con la que fundamentar también derechos de autor en inglés. Asintió de buen grado, y también lo hizo el señor George Weidenfeld, a quien recomendé el proyecto.Tal fue el origen de la primera edición de este libro.

Para los historiadores alemanes, deseosos de leer el texto original completo, fue frustrante tener que confiar en una traducción a otro idioma o recurrir a la antología del doctor Picker, devota y parcial. Pero entre el señor Genoud, que negaba resueltamente todo acceso a lo que sus competidores llamaban su «botín», y el doctor Picker, que defendía tenazmente su monopolio legalizado, resultaba imposible cualquier cotejo de los textos. El único camino era la competición, no la colaboración. En 1964 dos distinguidos historiadores alemanes, Percy Schramm y Andreas Hillgruber, lograron que el doctor Picker se rindiera y sacaron una edición en la que sus materiales eran ampliados con treintaiséis entradas tranquilamente extraídas del registro del Ministerialrat Heim, con comentarios eruditos y con algún otro material ajeno. Mientras tanto, otros estudiosos y editores aumentaron la presión sobre el señor Genoud. La negociación resultó muy laboriosa («sumamente fatigosa», según me dijo uno de ellos en 1968), pero finalmente el señor Genoud se rindió, con bastante cautela, al editor de Hamburgo Albrecht Knaus, quien publicó en 1980 el texto alemán de las Bormann-Vermerke bajo el título de Adolf Hitler: Monologe im Führerhauptquartier. Tal es —en la medida en que puede serlo— el original alemán del presente libro.

Y digo «en la medida en que puede serlo» porque en el texto alemán publicado hay una omisión importante. Entre el 12 de marzo y el 1 de septiembrede 1942 —esto es, el período en que Heim estaba ausente y Picker actuó como sustituto- las Bormann-Vermerke contienen cien entradas. Ninguna de ellas figura en el Monologue: una última victoria del doctor Picker, Eckermann inexorable.

[A pesar de esta afirmación del autor del Prefacio, en mi edición en papel sí aparecen las entradas de las fechas mencionadas. JF]

La guerra de los treinta años librada en Alemania entre el doctor Picker y el señor Genoud por el texto de las conversaciones de sobremesa de Hitler, los litigios, las jugarretas de sus protagonistas y las diestras puñaladas académicas de las notas editoriales a pie de página podrán irritar o divertir a los lectores alemanes, pero los demás lectores probablemente encuentren en esta edición compacta y completa todo lo que buscan, por lo que me alegro de que este libro vuelva a imprimirse. Sin duda es una lectura necesaria para quienes estudien el nazismo y la segunda guerra mundial. En cuanto a mi propio ensayo, «La mente de Adolf Hitler», sólo pediré al lector que recuerde que fue una obra pionera, escrita en 1952. En algunos pasajes necesitaríamodificaciones; aunque sin desestimarla, actualmente no aprobaría tan a la ligera la autoridad de Hermann Rauschning, mellada por Wolfgang Hanel. [1]

Es posible que Rauschning cayera a veces en tentaciones periodísticas, pero tuvo ocasión de recoger las conversaciones de Hitler, y el tono general con que las registró anticipa manifestaciones posteriores con demasiada exactitud como para ser rechazadas como supercherías. No pueden rechazarse en igual medida que el libro de Josef Greiner, que cito de pasada pero que actualmente está desacreditado como fuente sobre la vida de Hitler en Viena. Hechas estas salvedades, me alegra que el ensayo vuelva a publicarse tal como apareció en 1953. Si sigue mereciendo la pena su reimpresión, podrá sobrellevar su fechaa modo de testimonio.

HUGH TREVOR-ROPER

Publicado por ENSPO en 2:29 p. m.
2 comentarios:

Anónimo dijo…
Está claro que en el caso de Hitler su postura frente al cristianismo estaba influenciada por la obra de nietzsche, “El anticristo”, esto creo que no se puede cuestionar, es cierto, otra cosa es que estuviera más o menos acertado en sus análisis sobre el tema, aquí es donde puede haber divergencias.
Referente a la influencia soreliana en Mussolini se produjo sobre todo en su época de socialista revolucionario, el sindicalismo revolucionario y la táctica dela “huelga general” no sólo influyó en el “Duce” también en Lenin y en algunas corrientes del sindicalismo anarquista.
George Sorel, ¿Prefascismo o revisión del marxismo?.

4:23 p. m.
ENSPO dijo…
Aquí no discutimos si las opiniones de Hitler eran o no acertadas. Lo que nos interesa es averiguar qué pensaba realmente el Führer tras la cortina de la propaganda política.

Respecto a Sorel, ya hemos dicho cuál es nuestra opinión: revisión del marxismo y prefascismo significan en él la misma cosa. Mussolini pasa del marxismo ortodoxo al fascismo y estamos ante un proceso intelectual, no ante un acto de simple oportunismo. Pero los elementos básicos del marxismo, depurados de la herencia judeo-cristiana todavía residual en Marx, dan como resultado, desde el punto de vista estrictamente ideológico, el fascismo.

1:52 p. m.
FUENTE:
http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

cine alemán 1933-1945

el-cine-aleman1933-45
Luego de un largo periodo en que el cine alemán era sinónimo de oscuridad, pesadumbre y depresión, delatores de un pueblo perdido y descorazonado, con la llegada del nacionalsocialismo el cine alemán cambia totalmente. Ahora gusta y divierte, es popular y esto porque se ha hecho ahora sinónimo de melodioso, sentimental, bueno y seductor.
Para el pueblo alemán, desde el advenimiento del nacionalsocialismo, el porvenir volvió a presentarse henchido de esperanzas y esto es precisamente lo que se respira en su cine. Se cree de nuevo en los sentimientos, en la música, en el campo y en el amor. Las películas hacen soñar, cantar; hablan de un pasado heroico y confían en el porvenir.
Existe además una cuestión de disciplina. El pueblo alemán ha recobrado su patriotismo, un patriotismo que no admite deserciones y aquí sería una deserción venir con imágenes que pudieran desacreditarlo moralmente ante los ojos de fuera.
Tal vez el arte tiene también una secreta simpatía para todos aquellos aspectos buenos y dulces, luminosos, que constituyen el honor y la grandeza del hombre.
La crítica moderna se las ha ingeniado sin embargo para encontrar en cada detalle del cine alemán, sea bueno o malo, ligado a la política o no, una ácida crítica al nacionalsocialismo y para reducir el arte de aquella época a un perverso instrumento de un aún más perverso fin.
Pero aun con estas anteojeras puestas, puede notarse que algunas de las características esenciales del cine alemán eran mostrar los sentimientos, tratar temas musicales, localizar la acción en el campo y como trasfondo de todo, el tema esencial de toda la historia del cine: el amor.
Realmente esos cuatro temas mencionados resumen muy bien las principales características del cine en tiempos del nacionalsocialismo.
Se intenta en este libro, acompañado de una gran cantidad de imágenes, dar un vistazo a los hechos más destacados del cine en el período 1933-1945, así como de sus películas, temáticas y personajes más importantes, con el fin de tener una visión general del cine alemán en tan controvertida época.

ÍNDICE

Películas políticas ………………. 3
El judío Süss ………………. 13
Documentales ………………. 18
Leni Riefensthal ………………. 25
Luis Trenker ………………. 46
Heimatfilms ………………. 54
Otros artistas ………………. 58
Heinrich George ………………. 65
Música ………………. 71
Actores y actrices ………………. 93
Películas de temática general ………………. 129
Películas bélicas ………………. 162
Películas biográficas o históricas ………………. 181
Películas posteriores al III Reich ………………. 197
Relación de películas realizadas en el III Reich ………………. 202
Directores en el III Reich ………………. 219
Actrices ………………. 220
Actores ………………. 223

INTRODUCCIÓN

En la revista “Films Selectos” del 25 de mayo de 1935, se publicó un interesante artículo firmado por J. Palau y titulado “Nuevas Rutas del Cine Alemán” que es muy clarificador. Posiblemente J. Palau sea José Palau prolífico autor en temas artísticos especialmente musicales. En los años cincuenta era el autor wagneriano por excelencia con dos libros publicados sobre el maestro de Bayreuth y otros varios dedicados a músicos ilustres, historia de la ópera, vida de Goethe etc. Aunque en caso de tratarse de dicho ilustre personaje, en esos años era una persona joven, no hay duda de que sus opiniones son atinadas y producto de la reflexión y del conocimiento. Veamos lo que decía en dicho artículo: “Tiempo atrás película alemana significaba, además de un alarde de virtuosismo fotográfico, la exposición de una historia desagradable en estilo francamente realista. Hablamos aquí, naturalmente, en términos generales y creemos que todo el mundo que tenga en consideración las películas realmente características, tendrá que reconocer la exactitud de nuestro diagnóstico.
“En los últimos tiempos del cine mudo el género imperante es aquel, que una película ya sonora, “El ángel azul” lleva a su máxima extralimitación. Cine alemán es, en aquel entonces, sinónimo de pesadumbre, vicio, barrios bajos, de escenas en claroscuro, en donde flota una atmósfera de depresión, delator de un pueblo perdido y descorazonado. Un pueblo que ha perdido la guerra y que tiene pocos motivos para alegrarse. En las películas, cuando ríe, lo hace con más cinismo que gracia. (…)
“Hoy las cosas han cambiado del todo. Los productores alemanes han modificado totalmente los métodos de trabajo, supeditándolo todo a la conquista de la simpatía que han conseguido finalmente. Hoy el cine alemán gusta, es popular y esto porque se ha hecho ahora sinónimo de melodioso, sentimental, bueno y seductor. En materia de películas color de rosa, hoy, por una curiosa inversión de los términos, los productores alemanes pueden aventajar a sus competidores americanos. Antes triunfaban solamente las elucubraciones utópicas de un Fritz Lang. Aparte de estas realizaciones, las obras maestras de la cinematografía alemana, no conseguían más que el favor de un público reducido, aunque selecto. Hoy la producción de tipo corriente -pongamos un film, sea cual sea, de Martha Eggerth- constituye una seria competencia al buen film comercial americano”.
El autor pasa a continuación a enumerar los tres motivos que, a su juicio, han sido causa del cambio de orientación del cine alemán. El primero de ellos es la necesidad de un cambio, ante la imposibilidad de volver una y otra vez sobre los mismos temas, según J. Palau: “La persistencia se convierte en abuso, el abuso es monotonía”. El segundo motivo lo encuentra en la llegada del cine sonoro lo que permite a países tan musicales como Alemania y Austria, desarrollar un género que se adapta a su sensibilidad y aptitudes. El tercer motivo es el siguiente:
“Como tercer motivo cabe señalar las profundas modificaciones que la vida pública alemana ha sufrido últimamente, desde el advenimiento del nacionalsocialismo. El porvenir parece ahora henchido de esperanzas. Al menos, mejor que el presente, y esto siempre ha sido un resorte de energía. Ya lo ha dicho Keyserling: “En ninguna parte encontraréis hoy más optimismo fácil que en los países que estando peores ven mejorar cada día un poco su condición”. Y esta esperanza recobrada se respira en las películas. Ahora hay de nuevo luz y risas. Ahora se cree de nuevo en los sentimientos, en la música, en el campo y en el amor. Ahora las películas hacen soñar, cantar; hablan de un pasado heroico y confían en el porvenir.
“Además existe una cuestión de disciplina. El pueblo alemán ha recobrado su patriotismo, un patriotismo que no admite deserciones y aquí sería una deserción venir con imágenes que pudieran desacreditar moralmente al pueblo alemán a los ojos de fuera. Hay que considerar delincuente todo lo que pueda mermar la entereza moral, la voluntad alegre de las nuevas generaciones e indudablemente no es con espectáculos como “Varieté” o “El ángel azul” como se forma una juventud disciplinada y cordial.
“El cine alemán se ha vuelto de color de rosa. Hay excepciones, pero aún en estos casos es muy raro hoy encontrar películas alemanas desagradables.
“La esencia del arte es indiferente a estas cuestiones y el cine alemán puede ser tan digno hoy con películas como “Vuelan mis canciones” como ayer con películas como “Asfalto”. Ahora que, la verdad, cuando el film no tiene la categoría de una realidad artística, más vale mil veces la fórmula actual. Si más no, no molesta. Después de todo las cosas sucias siempre nos han molestado. Y quién sabe… Quién sabe, pensamos para nosotros, si el arte no tiene también una secreta simpatía para todos aquellos aspectos buenos y dulces, luminosos que constituyen el honor y la grandeza de un hombre.”
¿Es posible explicar mejor en menos palabras el cine del III Reich? Y sin embargo cuando no hace muchos años se emitieron por una cadena de pago una serie de películas alemanas de aquella época, los dos o tres presentadores que se alternaban en la presentación de las diversas películas, hacían una competencia para intentar ser el peor de los tres. Evidentemente habían recibido todos ellos instrucciones precisas de que era necesario hacer una critica demoledora contra todas las películas por el simple hecho de haber sido realizadas entre 1933 y 1945. El que productores, actores, guionistas fueran o no nacionalsocialistas no era importante. Si hicieron cine en el III Reich es que eran malos y si las películas se habían producido en esa época, es que eran malas. Y así ni una sola vez hablaron bien de manera general de una película. Había que destacar todos los errores por pequeños que fueran y dar interpretación ideológica a los mínimos aspectos del diálogo y así esos críticos que se extasían al hablar de “Casablanca”, no lograban encontrar nada positivo en el cine alemán. Como muestra de lo dicho veremos la advertencia que precedía a la película “El Lago de mis Ensueños” cuando fue emitida por televisión en un canal público: “Durante la II Guerra Mundial el cine alemán, junto a películas de propaganda al servicio del nacionalsocialismo, se dedicó a realizar comedias y dramas de contenido romántico, productos dirigidos a procurar la evasión de la realidad en fechas trágicas para el pueblo alemán. La película de esta noche, dirigida en 1943 por Veit Harlan, es un fiel exponente del cine alemán de aquella época”. Es evidente que si no se hubiese mencionado nada del tema, indicando únicamente el año y la nacionalidad, nadie hubiese pensado en que pudiese tratarse de una cuestión política, pero al indicarlo se favorecía evidentemente al III Reich ya que nadie podría pensar que una característica del cine de aquella época fuera el ser “cine romántico”, y si algún espectador se puso a reflexionar sobre esa nota, debió percatarse de que ese “fiel exponente del cine alemán de aquella época” fue realizado en 1943 y que no podría ser motivo de “evasión de la realidad en fechas trágicas para el pueblo alemán”, pues desde 1933 hasta 1943 inclusive, las fechas no habían sido trágicas para el pueblo alemán sino sumamente optimistas, de lo cual hay que deducir que el cine romántico era la característica esencial del cine nacionalsocialista, sin necesidad de explicaciones inventadas.
Tal como dice J. Palau, algunas de las características esenciales del cine alemán eran mostrar los sentimientos, tratar de temas musicales, localizar la acción en el campo y como trasfondo de todo, el tema esencial de toda la historia del cine: el amor.
Realmente esos cuatro temas mencio­nados por J. Palau resumen muy bien las principales características del cine en tiempos del nacionalsocialismo. Es por este motivo que hemos señalado en la lista que sigue, las películas que tratan temas musicales y también hemos indicado aquellas películas que “pasan en el campo”. En Alemania existe la tradición -sorprendentemente todavía hoy- de los llamados “Heimat Films”, es decir, “películas de la patria” más que “películas patrióticas”. Son películas que pasan en zonas rurales, donde todos los personajes son gente de campo. Más adelante volveremos sobre este tema. Hemos señalado estas películas así como las que tratan temas de montaña o las que sin tratar específicamente de ello, transcurren de manera notable en ambientes naturales. No hemos señalado las películas de “amor”, ya que de una manera u otra lo son todas y aunque algunas destacan especialmente por ello, son difíciles de calificar y lo mismo con las que tratan de otros sentimientos.
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FUENTE:
http://www.libreria-argentina.com.ar/libros/cine-nacionalsocialista-el-cine-aleman-1933-1945.html

134) Sobre los falsos nacionalismos

LUNES, 11 DE ENERO DE 2016

134) Sobre los falsos nacionalismos
Sobre los falsos nacionalismos.

Manu Rodríguez. Desde Europa (11/01/16).

*

*Diré algo en primer lugar sobre aquellos españoles que sin ser vascos o catalanes combaten a favor del nacionalismo vasco o catalán. Algunos han llegado incluso a matar, en nombre del ‘pueblo’ vasco, a ciudadanos gallegos o andaluces.
¿Por qué lo hacen? Son hijos de emigrantes andaluces, gallegos, extremeños, castellanos… Al parecer no soportaron que se les mirara con desprecio o que se les llamara txakurras (perros, en vasco) o charnegos (perros, mestizos, extranjeros… en catalán). Tenían que demostrar ser más vascos que los vascos, o más catalanes que los catalanes. Se aliaron entonces con sus verdugos, con aquellos que les insultaban (o les mataban) por el mero hecho de no ser vascos o catalanes. Y llegaron incluso a tomar las armas contra sus padres y hermanos gallegos, castellanos, extremeños, o andaluces (éste es el caso de los etarras no vascos que mataron en nombre del pueblo vasco).
Una vez posicionados en la militancia nacionalista nadie les echará en cara sus orígenes zamoranos, o su padre andaluz o aragonés… Nadie les llamará ‘perros’ (en catalán o en vasco). Esto es, parece, lo que pensaron. Son cobardes, son descastados, son, finalmente, sicarios.
Seres indignos que no sólo reniegan de sus orígenes (o de parte de sus orígenes) sino que usurpan, simulan una identidad nacional que no les pertenece, que no es la suya.
Vemos engendros semejantes en los nacionalismos ‘radicales’ vasco y catalán. Defendiendo a ultranza la independencia del País Vasco o de Cataluña.
Descastados, malnacidos, renegados. Cobardes. Pero también impostores que se arrogan una ‘nacionalidad’ que no es la suya. ¿Cómo creen ellos que los vascos-vascos, o los catalanes-catalanes ven a estos falsos vascos o catalanes? Como impostores, sin duda.
Pero esta intromisión de los ‘no nacionales’ en las cosas propias tiene además lamentables consecuencias que afectan a los nacionalismos. Estos resultan desnaturalizados. Cualquiera, parece, puede participar en las reivindicaciones nacionalistas de vascos y catalanes.
El caso es que estos nacionalismos ya no sólo admiten a gallegos, andaluces, castellanos, aragoneses… entre sus filas, también encontramos a subsaharianos, magrebíes, o asiáticos. Aún podríamos comprender la simpatía que un castellano o un aragonés pudiera tener por el nacionalismo catalán o vasco, pero la inclusión de africanos, asiáticos, o amerindios en sus filas me deja completamente estupefacto.
*El nacionalismo étnico ha desaparecido. Ésta parece ser la conclusión. Ciertamente no se sabría decir qué idea tienen de la nación estos nacionalismos que encontramos ya por toda Europa. Contamos con Partidos nacionalistas en Holanda, Alemania, Francia, España… que cuentan entre sus filas a extra-europeos.
Un movimiento nacionalista no puede ser no identitario, no étnico. Las naciones étnicas tienen siglos o milenios tras de sí. Estas identidades no pueden ser adoptadas. Se nace.
Es penoso que los independentistas catalanes, por ejemplo, busquen el voto emigrante extranjero (africano, asiático, amerindio…) para lograr sus propósitos. Es penoso verlos cómo venden su alma (sus señas de identidad) por un puñado de votos. Esta estrategia sin escrúpulos étnicos debería bastar para advertir su impureza y provocar su rechazo por los nacionalistas genuinos y consecuentes. Es una estrategia fatal, peligrosa, y suicida –desde el punto de vista étnico.
Si cualquiera puede ser catalán o vasco, o alemán, o sueco, o francés… o chino… ¿Qué sentido tiene ser alemán, catalán, o finlandés…? ¿Es acaso la identidad nacional una mera idea, una ideología, un partido político al que cualquiera pudiera apuntarse?
Lo que sucede es que estos nacionalismos tramposos, para no ser tildados de fascistas o nazis, han adoptado las consignas ideológicas multiétnicas y multiculturales de los enemigos de los pueblos. Aquellas que nos vienen impuestas por las organizaciones internacionales (supranacionales). Temen que se les tilden públicamente de fascistas o nazis. Con estos términos el enemigo de los pueblos paraliza y enmudece a los movimientos identitarios. Y los nacionalismos de última hora han caído en la trampa del chantaje moral; han cedido, se han rendido a las exigencias del ‘sistema’.
Los nuevos nacionalismos europeos se desviven por los refugiados o los emigrantes que inundan nuestras naciones. El ‘sistema’ incentiva, ‘paga’ estos gestos de ‘humanidad’ tan contrarios, por lo demás, a los propios intereses étnicos y culturales.
En España, los extranjeros asiáticos, africanos, o amerindios reciben de los independentistas vascos y catalanes más consideración y respeto que el que recibieron nunca los emigrantes españoles en las Vascongadas o en Cataluña. E incluso, estos nacionalistas, no dudan en acusar de fascistas o nazis las (escasas) declaraciones nacionalistas o identitarias de los españoles no vascos o no catalanes. No sabría decir si éste es un caso de hipocresía, de cobardía, o de ambas cosas.
Pero, ¿cuál será el futuro de estas nuevas ‘naciones’? En realidad en nada diferirán de las naciones mestizas a que nos obliga el globalismo judeo-demo-liberal. ¿Para qué la independencia entonces? ¿Qué las diferenciará del resto de las naciones multiétnicas y multiculturales del futuro?
Estamos ante nacionalismos, y nacionalistas, insensatos, falsos, aberrantes; ante nacionalismos engañosos, tramposos, fraudulentos.
Ciertamente, cabe preguntarse qué hay detrás de estos falsos movimientos identitarios o nacionalistas que recorren Europa. Parecen movimientos organizados para destruir o desvirtuar desde el interior a las mismas naciones ancestrales –las naciones aryas europeas, la nación vasca…
Nacionalismos internacionalistas, universalistas –multiétnicos y multiculturales. Necesariamente incoherentes. Una contradicción en sus términos. Una aberración, una monstruosidad.
La difusión de estos nacionalismos, en Europa, tiene todo el aspecto de una estrategia de destrucción de las naciones ancestrales europeas. Y la adopción, por parte de los políticos, de estos espurios nacionalismos, es una traición a los catalanes, a los vascos, a los gallegos… a los holandeses, a los franceses, a los italianos…
*Lo que hoy peligra es Europa, la milenaria Europa; la Europa de los pueblos ancestrales (de las patrias ‘carnales’). Perdemos el tiempo y la energía con estos separatismos que destrozarán a nuestras naciones y que, en último término, favorecen la estrategia de dominio del ‘sistema’. El resultado será multitud de pequeñas naciones débiles, aisladas, y enfrentadas con sus hermanos de toda la vida. Es una manera de dinamitar a España, a Francia, a Alemania, a Italia… A Europa, en definitiva. Hay toda una estrategia detrás de estos movimientos nacionalistas de última hora.
El éxito de estos movimientos separatistas dará como resultado numerosas pequeñas naciones enfrentadas. Pero además, pequeñas naciones multiétnicas y multiculturales. Téngase en cuenta que las poblaciones extranjeras aumentan cada día en Europa. Estas pequeñas naciones caerán, una tras otra, en manos extranjeras (extranjeras de verdad); en manos de subsaharianos, de magrebíes, de asiáticos… en virtud de nuestros regímenes democráticos.
Se da el caso que las fuerzas izquierdistas, progresistas, anti-sistema, internacionalistas y demás, se denominen como se denominen, están contribuyendo a la difusión de la destructiva globalización que estamos padeciendo los pueblos todos del planeta desde hace decenios (desde finales de la IIGM). Está claro que las consignas ideológicas de todos estos movimientos son las de la globalización en curso. Son como fuerzas del ‘sistema’; fuerzas destructivas con las que el ‘sistema’ cuenta. De ningún modo contradicen la ‘ideología’ del ‘sistema’. En cualquier caso, están colaborando en la destrucción de las naciones étnicas ancestrales europeas.
El ‘sistema’ es ahora un conglomerado de fuerzas destructivas que incluye a judíos, cristianos, musulmanes, comunistas, demócratas, anti-sistema, anti-fascistas… Ideologías básicamente internacionalistas, universalistas. Son los enemigos de los pueblos ancestrales. Que no nos engañen cuando dicen abogar por el derecho de los pueblos a decidir su destino. Estos pueblos ya están desvirtuados, desnaturalizados, y en manos ideológicamente del ‘sistema’; suscriben sin reservas las destructivas consignas multiétnicas y multiculturales del ‘sistema’. Y, por ello mismo, son pueblos o naciones que carecen por completo de futuro.
El futuro previsto, y deseado, es una masa salarial universal desarraigada y apátrida; un ‘proletariado’ carente de patria, como quería Marx, y como quiere la oligarquía financiera internacional. Libre flujo de capitales y mano de obra, de esto se trata.
Las patrias son un estorbo para todos los universalismos, sean religiosos, políticos, o económicos. El fin es la destrucción de las patrias ancestrales (carnales). La descomposición de las naciones-Estados actuales, en Europa y fuera de Europa, es el primer paso. Que no nos engañen.
Primero debilitar a las grandes naciones, destruirlas, dividirlas y enfrentarlas. El resultado será multitud de pequeñas naciones sin fuerza para resistir. Pero además, mezcladas, mixtas, mestizas; étnicas y culturalmente heterogéneas, sin una identidad (étnica y cultural) determinada.
Esto que digo es lo esencial en las estrategias de dominio del ‘sistema’.
En el futuro no habrá patrias ni naciones. Finalmente un mundo sin fronteras; un mundo a la medida de los deseos del ‘sistema’.
*Lo teníamos todo, el método y el camino –el nacional-socialismo étnico. Pero no era bueno para el ‘sistema’ (para los judíos). Por esto lo destruyeron.
Ahora no podemos defender nuestra identidad étnica abiertamente. No podemos seguir siendo lo que somos. Los movimientos identitarios y étnicos están proscritos y perseguidos –los auténticos, los genuinos. Ésta es la piedra de toque de su pureza. Siguen siendo peligrosos para el ‘sistema’. Son los únicos que ponen el peligro al ‘sistema’.
Nosotros queremos que Europa siga siendo europea. No queremos mezclas étnicas y culturales en nuestras tierras milenarias.
Necesitamos un nacionalismo europeo de raíces étnicas que incluya a las naciones milenarias europeas. No nacionalismos ‘ideológicos’ falsos e incongruentes que parecen diseñados para destruirnos.
Lo que necesitamos ahora es unidad; unidad y pureza, homogeneidad. Las claves son la etnia y la cultura. Que no nos engañen.
Exceptuando a vascos y finougrios, los pueblos aryas europeos deberíamos trascender nuestras pequeñas patrias y agruparnos en grandes bloques o ligas. Tendríamos las ligas de las naciones celtas, de las germánicas, de las eslavas, de las bálticas, de las neolatinas… más los helenos y los albaneses.
Cabe una liga de naciones étnicas europeas que incluya a las naciones aryas, a las vascas, y a las finougrias (finlandeses, húngaros, estonios y samis).
Recuperemos la sensatez. Volvamos a los orígenes. Seamos coherentes y puros. Cada cual con los suyos.
*Las autoridades y los representantes de los partidos políticos (de izquierda y de derecha), ante cualquier agresión de la población emigrante extranjera sobre la población europea (las recientes masivas violaciones y robos a mujeres en Alemania, Suiza, Austria, Finlandia…), no pierden tiempo en alertarnos acerca del peligro de las reacciones nacionalistas o identitarias. Es una constante. No importa, en ningún caso, la categoría del delito –intimidaciones, robos, violaciones, o asesinatos (recordemos las horribles masacres llevadas a cabo por musulmanes en nuestras ciudades, la última en París en noviembre del año pasado –con 130 muertos y multitud de heridos). Una y otra vez, el problema no es la numerosa población musulmana, extranjera, y hostil, residente en Europa, sino los movimientos nacionalistas europeos. Estos políticos e intelectuales bastardos, estos traidores, estos siervos del ‘sistema’, no pierden oportunidad para arremeter contra los patriotas europeos, para seguir demonizándonos, para seguir cerrándonos la única salida, el único camino que nos queda.
En Francia, tras la masacre, se puso en circulación el ridículo slogan “Reza por París” (“Pray for Paris”). Yo propongo este otro: “Lucha por Europa” (“Fight for Europe”).
Urge la revolución de los nativos, de los pueblos indígenas europeos aryas y no-aryas (finougrios, vascos); de los europeos milenarios. Un combate por Europa; por la Europa europea.
*
Hasta la próxima,

Manu
PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 12:06
2 COMENTARIOS:

Dagdiano15 de enero de 2016, 6:50
A mi modo de ver, aún aislando el sesgo del flujo migratorio, interior, andaluces, extremeños, gallegos, etc; y exterior, subsaharianos, asiáticos, amerindios, etc. Estas dos zonas por si solas, vascongadas y cataluña, nunca han sido naciones por si solas, con lo cual no cabe hablar de nacionalismos, ambas han siido y son, regiones históricas pertenecientes a la nación llamada España. Hablando con propiedad, cabría hablar de regionalismos. En la base de estos movimientos independentistas tenemos la motivación economicista de reprochar a otras regiones lo de: – tu te rascas la barriga a costa de mis impuestos o de mi producto, en tu región se construyen carreteras con lo que a nosotros no sustrae el estado central, etc, es decir, la insolidaridad, el aspecto crematístico de la cuestión, cuando precisamente ha sido la mano de obra de esas otras regiones la que en su día levantó vascongadas o cataluña.
Más grave aún es ver que esos movimientos son alimentados por partes específicas interesadas en demoler la nación española y poner a las personas unas contra otras, es un pequeño y desenraizado grupo internacional que siembra la semilla del odio entre las naciones, a buen entendedor…

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Anónimo2 de febrero de 2016, 18:15
No entiendo esta inquina contra el Cristinianismo considerándolo como antiidentitario o antinacional y filosemita, el Imperio Romano tardío cristianizado, la edad media europea o
el Renacimiento no fueron tiempos para que nuestros amigos los nómadas del desierto del Sinaí encontraran barra libre infinita poniendo las peras a cuarto. Esta pestilencia zog democraticomasónica y mestizadora solo encontrara su final por dos caminos uno es un cataclismo natural y otra es el sentido del compromiso que alcanzaron los mártires del Cristianismo.(Asimismo creo que os percatasteis que lo de civilización judeocristiana es otra nauseabunda impostura de la pandilla de David)

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FUENTE:
http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2016/01/134-sobre-los-falsos-nacionalismos.html

133) Operación ‘Reconquista’

133) Operación ‘Reconquista’
Operación ‘Reconquista’.

Manu Rodríguez. Desde Europa (30/12/15).

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*Digamos que no se está dando una ofensiva nacionalsocialista a las agresiones que padecemos desde hace décadas. Estamos obligados a la reacción, a actos meramente defensivos. Hay ofensivas aisladas, ciertamente. Pero ineficaces. Necesitamos un frente común. Y planes de ataques conjuntos.
Un frente común de movimientos nacionalistas étnicos a nivel europeo. Y acciones conjuntadas, sincronizadas. Carácter pan-arya y paneuropeo. Ahora es la batalla de Europa. Debemos concentrarnos en ello.
Lo que debe ser vencido, superado, son los Juicios de Núremberg y nuestra situación legal, moral, social, pública… desde entonces. Nuestras actuales circunstancias superan con mucho al lamentable estado en que quedó Alemania tras la derrota en la I Guerra y el posterior Tratado de Versalles.
Núremberg es, para las actuales generaciones identitarias europeas, lo que Versalles fue para la Alemania de Hitler, para la primera nación arya.
Debemos reparar aquel daño, aquella injusticia. Poner las cosas en su lugar. Es una lucha que compete a todos los movimientos identitarios europeos. Ya en la segunda mitad de la guerra, junto a los ejércitos nacionalsocialistas, participaron jóvenes voluntarios provenientes de todas las tierras de Europa (recuérdense las legiones extranjeras de las Waffen SS). Debemos recuperar el espíritu de aquellas legiones.
Una ofensiva nacionalista étnica desde todos los rincones de Europa. Presencia (pacífica) en las calles. Presencia en la red. Conjuntada, concertada, sincronizada.
Es importante insistir en la no-violencia. No olvidemos que la gente, de acuerdo con la omnipresente propaganda anti-nazi, espera de nosotros actos violentos, e incluso crueles. Debemos contrarrestar esa injuriosa propaganda con nuestra ‘pacífica’ oposición a cierto estado de cosas: La prohibición, la persecución, la penalización del nacionalismo étnico europeo; por qué se le persigue. Queremos esclarecer este asunto, nuestra reciente historia. Lo consideramos vital para nuestra existencia, para nuestro futuro (para el futuro de los pueblos blancos).
Las insignias, las banderas, los estandartes nacionalistas aryas yacen sepultados bajo una pesada losa llamada ‘Juicios de Núremberg’.
Es la demonización del nacionalismo étnico –tras su derrota y los citados Juicios. Su prohibición, su deslegitimación, su persecución… Éste es el origen de nuestros males (población extranjera en aumento, degradación, desintegración de nuestras ciudades, de nuestros modos de vida; devaluación del trabajo, del salario; aumento del paro, de la miseria, de la corrupción…). No podemos repeler esta invasión; detener esta degeneración. Impotencia. Estamos atados de pies y manos. Moralmente, ideológicamente, jurídicamente, políticamente… espiritualmente desarmados.
Es obvio que nos estamos debilitando, que las naciones, una vez étnicamente homogéneas, de los europeos se están degradando. Que se nos impone la sociedad multiétnica y multicultural (¿quién; desde dónde; cómo; por qué?); que la Europa milenaria nuestra, la Europa que heredamos de nuestros antepasados, desaparecerá.
*Núremberg es el problema, el obstáculo. Tenemos que luchar contra la imagen del nazismo que de los Juicios se deriva. Núremberg es el muro tras el cual vivimos los ‘nazis’. Éste es el muro que tenemos que derribar.
Las consecuencias sociales, políticas, económicas, morales, culturales… de esa imagen construida han resultado nefastas para nuestros pueblos. Nos paralizan, y nos enmudecen. Cualquier conato de liberación, cualquier muestra de nacionalismo o identitarismo son reducidos al ‘nazismo’ y apartados de la circulación. Todos los movimientos nacionalistas europeos están ya criminalizados, ya perseguidos, ya mal vistos, ya moral y socialmente rechazados…
Así opera el dispositivo de Núremberg. Tal dispositivo está presente en todos los aspectos de nuestra vida: educación, medios de comunicación, ocio… Y tiene efectos conductuales, psicosociales. Es la guerra. Nosotros los pueblos blancos somos los agredidos. Se nos bombardea cada día con propaganda tan multicultural y multiétnica, como antipatriótica y antinacionalista… Nos rodea por doquier. Formatea y programa nuestras vidas. Hace de nosotros lo que quiere. Cumplimos los designios y la voluntad del Amo.
Núremberg es el arma esencial del enemigo nuestro –de aquel que busca y procura nuestra perdición. La clave de bóveda de su montaje, de su edificio; la actual fuente de su prestigio y de su poder.
La Reconquista de Núremberg. De esto de trata.
Exigiremos la legitimación del nacionalsocialismo, del nacionalismo étnico arya; la reparación de su nombre y de su honor. Justicia y verdad, esto queremos.
El conocimiento y rechazo social de los difamadores y calumniadores es fundamental. Que nuestros pueblos conozcan la historia de estos estafadores, de estos sinvergüenzas. Sepamos quiénes son; de dónde provienen; cuáles son sus intenciones; qué quieren. Qué medios, qué armas utilizan para lograr sus propósitos.
*PEGIDA huye de Hitler y del nacionalsocialismo étnico. Se desmarca. Reniega. Estos ‘patriotas’ europeos no son de los nuestros. No tienen el valor suficiente para reconocer a Hitler y el período nazi –amedrantados por la propaganda anti-nazi que circula desde hace décadas, por la represión moral y espiritual, por las leyes coercitivas. No quieren que se les identifique con el ‘monstruoso’ nazismo. No saben que, con su cobarde actitud, se alejan cada vez más de la ‘salida’, de la solución.
Es posible que muchos de sus miembros pudieran ser perfectos militantes aryas. Pero antes tendrán que tener el valor de acercarse al nazismo; de superar, de vencer las barreras morales, jurídicas, sociales… interpuestas por el enemigo.
Son décadas de propaganda anti-nazi; de represión, de persecución. Hay que tener valor. Se requiere un espíritu fuerte; una potente dosis de voluntad de verdad.
La verdad sobre el período nazi, sobre la guerra, sobre la postguerra, sobre los Juicios de Núremberg… La verdad pura y simple acerca de estos episodios de nuestra reciente historia hace añicos la diabólica imagen pública del nazismo pergeñada por el ‘sistema’.
Los movimientos nacionalistas o patrióticos europeos que reniegan públicamente del nazismo no saben lo que hacen. Le siguen el juego al enemigo y contribuyen a sostener la mentira que nos cuentan. Se cierran la única salida que nos queda (aunque obstruida). Sus esfuerzos resultarán estériles.
Es imprescindible acercarse a las tesis sostenidas por los revisionistas. Reivindicar con valor el nazismo. Enfrentarse sin temor al ‘sistema’. Los futuros nos lo agradecerán.
*Tenemos que reconquistar la tierra, la libertad, el honor; el derecho. Recuperar la autonomía, la independencia, la soberanía; la palabra, la voz.
Se nos oponen todas las Instituciones Internacionales o supranacionales (los Señores de estas Instituciones, claro está), que coartan nuestra libertad y nos privan de soberanía. Todas las ideologías universales (religiosas, morales, filosóficas, jurídicas, políticas…). Se nos opone la opinión pública –bien construida por la poderosa maquinaria de propaganda del enemigo (que dispone de todos los medios; que diseña toda la cultura de masas por sectores y generaciones). Se nos opone la injusta ley, igualmente construida, que pende sobre nosotros.
Ni en sus peores momentos estuvo el nacionalsocialismo de Hitler tan constreñido, tan perseguido, tan denostado… como lo estamos nosotros hoy día. Lo tenemos muchísimo más difícil.
El reconocimiento del nacionalsocialismo y del régimen de Hitler será la piedra de toque de los movimientos identitarios puros. Estos formarán la célula inicial; la que iniciará el ataque. Los que renieguen de Hitler y del ‘movimiento’ no podrán entrar en este frente que digo. Es indispensable este reconocimiento, esta afirmación.
Se ha de renegar, por el contrario, de todo aquello que no sea específicamente arya (religiones, filosofías, ideologías, tradiciones… ‘mundos’). Debemos deshacernos de todo lo ajeno. Debemos recuperar lo propio.
*Con respecto a esto que comento cabe una estrategia a nivel europeo, pero que no puede ser llevada a cabo hasta que no se cuente con varios millares de seguidores. Habrá que poner de acuerdo para esta acción a cientos o miles de personas en toda Europa. Esto va para largo. Se trata de concertar unas jornadas de declaraciones y manifestaciones públicas, simultaneas, en toda Europa, concernientes a nuestro reconocimiento de la herencia nazi y demás. Esto provocaría necesariamente una reacción de los Estados que no tendrían más remedio que actuar reprimiendo estas actuaciones. Tendrían que tomar medidas contra nosotros. Lo pasaríamos mal. Pero nos daría publicidad, nos darían la oportunidad de hablar, de emitir nuestro discurso. Nuestra causa recorrería Europa. Todo está demasiado silencioso ahora. Debido a la situación necesitaríamos abogados, y tendríamos la oportunidad de exponer las causas históricas de nuestra ‘rebelión’. Habría entrevistas y todo lo demás. Cuanto más masivo este movimiento tanto más repercusión pública tendrá.
Uno a uno el ‘sistema’ puede acabar con nosotros con facilidad y sin publicidad. Pero cuando tengan que enfrentarse a mil, dos mil o tres mil juicios en toda Europa (o más si esto fuera posible), las cosas se le irían de las manos. Necesariamente la población europea empezaría a hacerse preguntas (¿qué está pasando aquí?). Tarde o temprano las tesis revisionistas y de historiadores críticos comenzarían a ser conocidas. Y es probable que se creara un debate público a nivel europeo.
Los casos aislados se pierden en las noticias, o sencillamente no se les da publicidad. Necesitamos un caso múltiple, lo más numeroso que se pueda (así estaríamos más arropados). Y no sólo uno, sino varios y continuados. Una y otra vez. De manera incansable (algo así como miles de ‘Zündel´s Trial’ simultáneos en toda Europa).
Esta estrategia tendría éxito sólo en el caso, ya digo, de que fuéramos miles los enfrentados a la justicia. Tendría que suceder en la mayor parte de las ciudades europeas. De norte a sur y de este a oeste. Y todos con la misma causa, con el mismo discurso: La reivindicación del período nazi, del cual todos los grupos nacionalistas identitarios europeos nos consideramos herederos.
Las autoridades no tendrían más remedio que actuar. Esta estrategia es a largo plazo, lógicamente. Primero tenemos que conseguir que miles de europeos estén dispuestos a pasar por este trance. Ya digo, no enfrentamientos aislados, sino masivos, simultáneos, y continuados. Tengo que decir que estas actuaciones o manifestaciones han de ser pacíficas, no violentas. Nada de destrozos públicos y demás. Dejémosles estas salvajadas a la ‘izquierda’, a los anti-fascistas, y a los anti-sistema. Nos comportaremos como caballeros, cuando la policía proceda a detenernos les dejaremos hacer sin resistencia alguna. Porque de lo que se trata es de que tengamos la oportunidad de hablar y de hacer pública nuestras posiciones culturales y políticas. Los nacionalistas no somos monstruos, que es la imagen que el ‘sistema’ suele ofrecer habitualmente de nosotros.
Mientras tanto hay que engordar, hay que crecer. Lentamente, tranquilamente, sin prisas. Lo importante, ya digo, es poner de acuerdo a centenares y millares de europeos para realizar en su momento acciones públicas conjuntas y desembozadas de reivindicación del periodo nazi, así como la voluntad de restituir el nombre y el honor de la ideología, del período, y de las figuras históricas que lo representaron. Limpiar el nombre del nacionalismo étnico, privar al ‘sistema’ de la única arma de alienación masiva que posee (la demonización del nacionalismo étnico). Esto incluye la revisión histórica del periodo de manera pública y conocida. Se caerán los mitos y los engaños.
Forzar la situación, provocar el enfrentamiento con la intención de esclarecer, públicamente, insisto, nuestra más reciente historia. De esto se trata.
*Nada provocaría más a las autoridades que el reconocimiento tácito y público del nacionalsocialismo y del legado de Hitler; además de negar, de discutir la historia oficial que se nos cuenta acerca del nazismo y la II Guerra Mundial. Se ponen en cuestión los Juicios de Núremberg y sus consecuencias –sus corolarios jurídicos, económicos, políticos… Se rechaza el ‘mundo’ construido tras la II Guerra Mundial –el ‘mundo’ que se nos impone. Estas afirmaciones y negaciones suponen ya toda una declaración de guerra al sistema.
No rehuir el enfrentamiento temiendo la cárcel o lo que sea –disimulando, camuflando, ocultando nuestra fe, incluso renegando (desmarcándose) públicamente del nazismo. Se rehúye el combate, el enfrentamiento directo. No es una estrategia ofensiva en absoluto. Es la estrategia del que teme desaparecer. Es una cueva, un reducto, un cobijo. No produce resultados. Podríamos estar así, arrastrándonos, durante siglos.
Cuantos más individuos o grupos entren en colisión con el estado de cosas tanto mejor. Provocar a las autoridades a tomar medidas –“dada la gravedad de los hechos”.
Las leyes anti-nazis y contra los revisionistas tienen vigencia en toda Europa (incluida la Rusia de Putin). Las autoridades no tendrán más remedio que actuar.
Mientras más ciudadanos europeos estemos encausados por la justicia como neonazis, como revisionistas, o como quieran denominarnos, más publicidad tendremos. Cientos, miles de juicios en toda Europa.
Se nos oirá. Se oirá una y mil veces nuestro discurso. Tendremos la oportunidad de hablar. Precipitaremos la batalla, el enfrentamiento final.
Esto es una estrategia ofensiva; un ataque frontal. Tiene como finalidad el precipitar los acontecimientos; el provocar la lucha final.
El motivo no es otro que el de limpiar el nombre, el de restituir el honor del nacionalsocialismo y de la Alemania de Hitler. Ésta será nuestra causa. La verdad será nuestra arma de ataque. Hay que decir que cada una de las acusaciones de las que fue víctima el nazismo ha sido ya debidamente desmontada y desechada por historiadores e investigadores honestos, verdaderos amantes de la verdad. En un puñado de mentiras, difamaciones, calumnias, perjurios y falsos testimonios. En esto han quedado los crímenes de que se les acusaba.
No le queda al enemigo más que su dominio de los medios de comunicación –su poder mediático (que no es poco). Insistirán en su mentira (les va en ello su vida, su futuro), pero no podrán evitar que salgan a la luz las tesis revisionistas.
Los eruditos revisionistas de Europa (y la Magna Europa) intervendrán en esta última batalla. Tendrá el enemigo que entregarse de lleno en este asunto. Se mostrará en toda su plenitud ante la opinión pública. Desplegará todas sus armas (económicas, jurídicas, policiales…). Se pondrá en evidencia. Llegará el momento en el que de nada le servirá ya su ‘patita’ enharinada.
Un enfrentamiento frontal con el enemigo. Discutir su ‘primera ley’, que viene a decir: “la maldad del nazismo no se discute”. Por medios digitales e inundando de posters las ciudades más importantes de Europa. Y sin ocultar al remitente. Una provocación firmada y rubricada.
Si de buenas a primeras el enemigo –el sistema– se viera obligado a enfrentarse públicamente con cientos o miles de ciudadanos europeos por el mismo motivo… La cuestión nazi –lo que ha de esclarecerse aún. En el nombre de los pasados, los presentes, y los futuros.
Poner en discusión en toda Europa la cuestión nazi. La justa valoración del nazismo, de la Alemania Nazi, de la derrota del nazismo en la II Guerra Mundial, de los Juicios de Núremberg y de la postguerra. La verdad queremos. Que respondan, que aparezcan todos los ‘actores’. Queremos un debate público en Europa al respecto. Un debate clarificador, libre de supuestos y mentiras. Un debate histórico, y jurídico.
Un debate en el que vencerá, sin duda alguna, el nacionalismo étnico arya. La verdad está de nuestra parte. Y el enemigo lo sabe.
La oculta intención de la historia que sobre tales sucesos nos cuentan. La historia ‘oficial’. Y sus corolarios. Su criminal moraleja. Su finalidad: la definitiva derrota moral, jurídica, política… del nacionalismo étnico arya y, a la larga, la extinción étnica y cultural de los pueblos aryas. Ésta es la hoja de ruta del enemigo desde la aparición misma del nacionalismo étnico arya. La historia ‘oficial’ que se nos impone desde los Juicios de Núremberg es la excusa moral perfecta, la coartada para la legítima prohibición, persecución, y penalización del nacionalismo arya. Contra la diabólica imagen del ‘nazismo’ que sale de los juicios, todo vale.
La imagen pública que del nazismo ha construido el enemigo es la que hemos de limpiar. Su nombre, su figura, su historia, su destino, su mensaje. No nos será fácil restablecer su nombre y su honor. No nos lo pondrá fácil el enemigo.
Los Juicios de Núremberg privaron de legitimidad y de honorabilidad nuestra misma esencia; nuestro mismo ser.
La estrategia ofensiva viene de donde no se quiere desaparecer; de donde hay voluntad de futuro.
*Los violentos están excluidos del ‘movimiento’. Todos aquellos que realicen actos violentos contra cualquiera, nacionales o extranjeros, serán expulsados. E igualmente todos aquellos que atenten contra la propiedad (bancos, comercios y demás), o contra el mobiliario urbano.
No responder a las provocaciones de los contra-manifestantes (izquierdistas, anti-nazis y otros), o de la misma policía. Cuando en una manifestación la policía proceda a nuestra detención nos entregaremos sin ofrecer la más mínima resistencia.
*Los doberman del sistema: las ‘izquierdas’, los anti-fascistas…
*El universalismo es el mal (sea religioso, filosófico, político, económico, jurídico, o militar –las fuerzas ‘internacionales’); las organizaciones e instituciones internacionales o supranacionales. Quien dirige estas organizaciones dirige el mundo; es el verdadero amo, el soberano único. Resultan ser unas pocas naciones, unas pocas manos.
Contra este estado de cosas se rebeló el nacionalismo étnico arya. Contra la internacionalización de la economía, del derecho, de la política (la S.deN.); contra la globalización de la época –que no difiere mucho de la nuestra.
El nacionalismo étnico es la salida de esta trampa, de este agujero negro en el que nos ha metido el enemigo de los pueblos. La salida para todos los pueblos (que hayan sobrevivido a las globalizaciones cristiana, musulmana, budista, comunista, demócrata…).
La satanización del nazismo tiene como finalidad evitar el re-nacimiento de este movimiento en cualquier lugar del planeta. La ‘reducción al nazismo’, tal como éste es presentado al mundo en los tiempos que corren, es motivo más que suficiente para destruir el más pequeño intento de recuperación; para hacer retroceder cualquier brote de nacionalismo a las catacumbas –de nuevo bajo la pesada losa.
La satanización del nazismo (del nacionalismo étnico) tiene su lógica, pues, en esta guerra. La globalización actual lo considera su peor enemigo, su enemigo mortal.
Hay que, por consiguiente, liberar el nazismo de esta imagen fabricada. Limpiar su imagen. Públicamente, además.
El nacionalismo étnico es un arma poderosa. La multiplicación de los movimientos étnicos en el planeta acabaría en poco tiempo con las diversas globalizaciones (las ideologías universales). Las privaría de eficacia, de predicación, de prestigio, de poder.
Todos estos universalismos se oponen, y se opondrán, al renacimiento de los pueblos; al florecimiento, a la regeneración del árbol de los pueblos y culturas del mundo.
La liberación del nacionalismo étnico es, pues, esencial. Es el arma, el derecho; la palabra, la voz. La salud, el futuro de los pueblos.
*Veamos, esto es una lucha. Estamos en guerra. Los estandartes, las insignias, los principios, la historia verdadera… están en manos del enemigo. Tenemos secuestrado nuestro nombre, nuestro honor, nuestra dignidad, nuestro orgullo; nuestras armas espirituales, simbólicas. ¿Cómo recuperarlos?
El nacionalismo étnico arya es el más formidable adversario del enemigo de los pueblos. Es el adversario por antonomasia. Anuncia otro orden, el orden étnico. Es contrario a todos los universalismos, a todos los globalismos, a todos los ideologemas destructores de pueblos y culturas. Es normal que el nazismo haya sido satanizado por los enemigos de los pueblos –por el ‘sistema’.
Con el término ‘sistema’ me refiero a todos los grupos interesados en mantener el actual ritmo de globalización –de extinción de pueblos mediante los flujos migratorios, el desarraigo, y el mestizaje. Hablo de judíos, cristianos, musulmanes, budistas, marxistas, comunistas, demócratas… de los ‘progresistas’, de toda la gente de ‘izquierda’. Hablo de los internacionalistas, de los enemigos de los pueblos. Hablo también de sus ideologías universales, tan apropiadas para organizar y dar forma a la nueva ‘raza’ de esclavos, a las masas desarraigadas y mezcladas del futuro –a la masa salarial universal que ya viene; que ya es.
Sí, somos el adversario (el ‘satán’) de todo esto. El adversario único de la araña universal, del mal universal –del ‘sistema’. De la ruina de los pueblos –comenzando por el nuestro. De la mentira, de la impostura, de la injusticia. De las perversas maquinaciones del ‘sistema’; de sus tenebrosos planes. Nos enfrentamos con un polifacético monstruo, con un dragón policéfalo viejo y resabiado.
El adversario único, señalado, tiene que emerger y recuperar las armas simbólicas para poder enfrentarse con visos de victoria contra el enemigo de la luz, de la verdad, y de la justicia. Tiene que salir a la luz, tiene que difundir su luz. Tiene que recuperar la palabra –la palabra del nacionalismo étnico, la palabra arya. Clara y directa. El ataque ha de ser frontal.
El nacionalismo étnico arya es el adversario del adversario, la negación de la negación.
*Retomaremos los estandartes y las banderas, los cantos, y las consignas. No esperaremos que se nos dé permiso. Retomamos lo nuestro, simplemente. Pese a las prohibiciones y los perjuicios. Venceremos a los ‘Juicios de Núremberg’ (como otrora vencimos al ‘Tratado de Versalles’). Los arrasaremos con la verdad. Venceremos; recuperaremos la dignidad, el honor, el ser nuestro.
Una reivindicación del nazismo sin paliativos, sin embozos, sin disimulo. Un enfrentamiento directo con el ‘sistema’. En toda Europa.
*Los nazis tenemos que ser hoy más espirituales, pero también más apasionados, más vehementes, más atrevidos. La verdad y la justicia están de nuestro lado. Debemos ser miles los que nos enfrentemos con el ‘sistema’; miles los sujetos encausados. El día elegido; el día de la liberación.
Hoy somos más conscientes, más sabios. Más maduros. Más resueltos; más firmes, más seguros. Más fieles a nuestro destino, al destino arya.
Nuestra prueba es distinta a la de nuestros inmediatos antepasados (el período nazi; el nacimiento de la nación arya). Otras son las barreras, las dificultades, los obstáculos. Otras han de ser nuestras estrategias para salir a la luz. Sólo pocas cosas no varían: nuestra lucha, y nuestro mortal enemigo. Nuestra lucha por el ser –por el seguir siendo. Por la luz. Por la verdad. Por la justicia. Contra el no-ser; contra la muerte y el olvido. La guerra aún no ha terminado.
*El noble, el sagrado nazismo –la joya de nuestro nuevo testamento. Tratado como un bandido, como un proscrito, como un criminal. Vejado, humillado. Mancillada su memoria. Anatematizado, maldito. Expuesto al mundo como la expresión del mal.
El muro de vergüenza, de infamia, que rodea al nazismo. Éste es el muro que tenía, y tiene, que caer; éste, y no otro, el muro que teníamos, y tenemos, que derribar ante los ojos del mundo. Para que todos aprecien en su pureza el alcance y profundidad del movimiento; su interna verdad y grandeza; su terrible bondad.
*
Retomo estas palabras con las que me despedí el año pasado:
*Con doce años apenas cumplidos cayó dormida la bella Aurora –el sol, la luz nuestra. Pero ya viene la hora de su despertar, de su volver en sí; de su volver a la vida.
La experiencia de aquella primera nación arya (de aquella esperanza; de aquel futuro que nos fue arrancado de las manos) tiene aún mucho que decirnos a nosotros, sus herederos. Es, además, el nacimiento de nuestra nación –de la idea misma de ‘nación arya’. Este episodio requiere ser pública y devotamente conmemorado.
Son los tiempos de Júl. En estos días festejamos a la gran familia de los pueblos aryas; el nacimiento mismo de nuestros pueblos –nuestro venir a la luz. Giramos alrededor de esa realidad que es el frondoso árbol arya. Festejamos el ser nuestro (la familia, el clan, la tribu, el pueblo… la nación de los nacidos aryas). Son tiempos dedicados a los presentes y a los ausentes; a los ancestros, y a los futuros. A todos los nuestros.
Celebremos también en estos días el nacimiento de nuestra nación. Incluyámoslo en el calendario sagrado arya –el que ha de venir; el que hemos de configurar.
Celebremos religiosamente, de hoy en adelante, el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de la nación arya; del sol invicto nuestro.”
Buen Júl (Yule) a todos.

Manu
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FUENTE:
http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2015/12/133-operacion-reconquista.html

un blog de muy alto nivel informativo…para saber quienes mandan en el planeta Tierra…

http://www.felipebotaya.com/

domingo, 2 de agosto de 2015
¿TUVO ALGO QUE VER LA BANCA MUNDIALISTA CON LA II GUERRA MUNDIAL?

Sabéis que siempre he dicho y podéis comprobarlo en algún artículo mio, que la II Guerra Mundial lejos de ser un capricho de Hitler y de su supuesto ánimo de conquistar el mundo, fue una maniobra de los poderes financieros occidentales, anglosajones-USA en concreto, para destruir Alemania y la amenaza que representaba para el control del mundo por parte de esos financieros apátridas e internacionalistas asentados en la City y en Wall Street.

No es ningún secreto que esos poderes financieros utilizaron sus herramientas (en las que nadie puede meter su nariz a investigar) como el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal, con el ánimo de preparar el siguiente conflicto tras la I Guerra Mundial. Pero esta vez tenía que ser a nivel mundial, no sólo europeo para conseguir objetivos como el dominio del mundo por parte de la élite financiera apátrida. El Tratado de Versalles, totalmente injusto e impagable a sabiendas, fue el inicio del plan. El recientemente creado en aquel entonces Banco de Pagos Internacionales (Bank for International Settlements), que no sólo controlaría desde entonces al resto de bancos centrales del mundo desde Suiza, debía ser el receptor de la cifra que Alemania debía pagar por la I Guerra Mundial. Se inició al mismo tiempo una masiva introducción de capital especulativo extranjero en la economía alemana para su control y la generación de deuda para someter totalmente al país, con supuestos créditos para su desarrollo (lo que pasa hoy, no lo olvidemos…). Todo ello debidamente aderezado con una República de Weimar totalmente desnortada y con violentos incidentes internos entre una pléyade de partidos de todos los colores, que convirtieron las calles de Alemania en peleas continuas.

Pero no nos engañemos y pensemos en reacciones públicas espontáneas. Sabéis que siempre he dicho que las revoluciones siempre vienen de algún sitio y luego la pregunta que hacia Plá ¿Quien paga todo esto?. Os recuerdo que el pueblo no tiene ni organización no dinero, pero la élite sí y mucho de ambos. Si rascamos en la tramoya de lo que pasó entonces en Alemania, aparecen nombres muy conocidos en el campo de las coincidencias: la familia Rockefeller, los Morgan, Lord Montagu que era el Gobernador del Banco de Inglaterra, e incluso Hjalmar Schacht que era presidente del Reichsbank y luego Ministro de Economía de Hitler. Y hemos de tener claro que el gran plan de Morgan y Rockefeller era someter económicamente a Europa, saturar a Alemania con inversiones, créditos y deuda venidos del extranjero e incrementar su poder con el propósito final de que atacase a la Unión Soviética, para que ésta volviese al mundo capitalista como colonia sometida a la finanza internacionalista.

La operación contaba con Montagu Norman que se convirtió en el eje fundamental de las conversaciones entre los financieros USA-Inglaterra y los responsables de las empresas alemanas necesitadas de dinero en plena inflación. Aquí el papel de Schacht fue básico en la reconstrucción del sector de la industria militar que era un gran motor y su recuperación tras el veto versallesco. Se debe decir que el presidente del Reichsbank mantuvo un perfil bajo en todo ello de cara al público, es decir movía hilos hilos desde las bambalinas, con Hitler como principal ejecutor de las decisiones. Pensemos que entre 1924 y 1929, Alemania recibió fondos por un total de 1.000 millones de dólares actuales (65% de USA y 35% de GB). Todo ello estaba contemplado en el Plan Dawes, llamado así por el comité presidido pro Charles G. Dawes, para cobrar de Alemania las reparaciones de guerra contempladas en el Tratado de Versalles.

Todo ello hizo que Alemania comenzase a ser de nuevo la segunda potencia industrial, a pesar de los continuos desmanes callejeros que la República de Weimar era incapaz (o no quería) finalizar. Durante los primeros años 30, Alemania siguió recibiendo inversiones y créditos siguiendo el Plan Dawes que he citado anteriormente. El plan fue presentado por Owen D. Young, fundador y presidente de la RCA norteamericana, además de miembro del consejo de administración de la Fundación Rockefeller. Seguramente una coincidencia, nada más. Según el plan, el Banco de Pagos Internacionales en Suiza creado para que Alemania pagase las reparaciones de guerra debería recibir ese dinero, sin embargo, el dinero pasó de USA-GB a Alemania.

Por ello, para las empresas importantes y estratégicas para la nación el dinero de que disponían era casi al 100% norteamericano y una pequeña parte bajo el control de inversionistas y especuladores de GB. Por ejemplo, la Standard Oil manejaba las refinerías de petróleo y el proceso de la gasolina sintética. Esta empresa pertenecía a los Rockefeller. Otra coincidencia, nada más. El Grupo Morgan controlaba al gigante químico IG Farben. General Electric controlaba AEG, Osram y Siemens. El 30% de la propiedad de Focke-Wulf estaban en manos de la ITT, así como el 40% del negocio telefónico en Alemania. Otra coincidencia es que General Electric e ITT eran del Grupo Morgan. Y el 100% de Volkswagen estaba en manos de la Ford… El Dresdner Bank, el Donat Bank, el Deutsche Bank y otros estaban bajo control USA. Esto demuestra que el los USA y GB controlaban sectores estratégicos en Alemania, casi 300 empresas en total. Todo eso hasta que llegó Hitler al poder en 1933.

Cuando Hitler fue nombrado canciller en Enero de 1933, la élite financiera internacionalista que había soportado en buena medida económica la llegada de Hitler, pensó que sería su marioneta como otros dirigentes occidentales. Esto no es ninguna broma. Pensemos que Hjalmar Schacht estuvo en USA en 1930 para coordinar con financieros americanos la futura llegada del Führer a la máxima jefatura de Alemania. Se aprobó esta candidatura y seguidamente Schacht hizo esfuerzos enormes durante todo 1932 con industriales alemanes sobre la bondad de Hitler como máximo dirigente, hasta conseguir el beneplácito de los mismos. El resultado de estas gestiones desembocó en que los industriales y banqueros más potentes de Alemania, exigieron por carta a Hindemburg que traspasase su poder a Hitler tras las elecciones. De hecho, la última reunión con financieros en Alemania para pulir los detalles que quedaban se celebró el 4 de Enero de 1933, en casa del banquero Kurt von Schroder, en la ciudad de Colonia. La consecuencia de todo esto, al margen de facilitar la llegada de Hitler al poder, fue que las relaciones económicas, bancarias y financieras entre ingleses y alemanes se hicieron aún más estrechas si cabe.

El primer golpe que pegó Hitler a los financieros fue negarse a pagar la deuda por reparaciones de guerra y dijo claramente que tanto Francia como Inglaterra tampoco podían pagar las suyas, que era deuda hacia los USA, por su ayuda militar durante la I Guerra Mundial. Curiosamente, no sólo no pusieron los aliados ninguna objeción por suspender el pago de la deuda, sino que GB le concedió un préstamo a Alemania de casi 2.000 millones de dólares, fruto de la visita a Londres de Schacht para entrevistarse con Montagu Norman. ¡Qué coincidencia que no hubiesen represalias en ese momento por el impago de la deuda contra Hitler!.

Si rascamos de nuevo la historia, comprobaremos que esa complacencia con Alemania fue porque ya en 1932, la Unión Soviética había puesto en marcha su plan quinquenal de desarrollo y todo apuntaba a que llegaría a ser una gran potencia industrial. Era el plan de la finanza internacionalista. Por ejemplo, habían surgido miles de empresas en la industria pesada y cada vez más, la Unión Soviética era más independiente ya que había rebajado sus importaciones de materia prima y productos industriales acabados. Esto sólo podía querer decir que la Unión Soviética no podía ser sojuzgada económicamente y que la única solución era la guerra con Alemania. Sólo quedaba militarizar rápidamente a ese país.

En aquel entonces y como objetivo último de lo que acabo de comentar, la obtención de créditos desde los USA no era problema alguno para Alemania. Fue casi una carrera entre dos mandatarios, Hitler y Roosevelt, que llegaron al mismo tiempo al poder y con países bajo severas crisis (la del 29 en USA, la de la posguerra e inflación en Alemania). El dinero que recibieron venía de las mismas manos y con objetivos similares. Sin embargo el llamado “New Deal” de Roosevelt pronto demostró problemas en su aplicación, hasta el punto que en 1937 USA volvía a estar en crisis. No lograba hacer despegar económicamente a los USA. Rexford G. Tugwell, un economista del gabinete de Roosevelt ya dijo en 1939 que el gobierno había fracasado. De hecho y corroborando a Tugwell, en 1939 la capacidad industrial USA no pasaba de un 33%. La guerra podía ser una solución excelente a los problemas laborales del país…

Hitler aplicó desde su nombramiento además de no reconocer ni pagar la deuda, el trueque entre países con gran éxito, sacó a Alemania del concierto económico mundial y comenzó a imprimir su propio dinero sin pedirlo a bancos internacionales generando deuda. Esto fueron golpes demoledores a la finanza internacional, que veía en Hitler un mal ejemplo para otros países que podían despertar… Esta situación no cambió hasta 1939 con el inicio de la II Guerra Mundial. A partir de ese momento, los financieros no dieron tregua hasta conseguir incitar a Hitler a atacar a la URSS. En todo este movimiento entre bambalinas y lejos del público, el Banco de Pagos Internacionales fue un actor imprescindible ya que garantizaba el contacto entre las empresas alemanas con sus homónimas en USA y GB. Este banco ofrecía una zona libre o franca en Suiza que protegía y daba cobijo al capital internacionalista de cualquier guerra, política, indagación, sanciones o miradas indiscretas.

Este banco fue creado por banqueros de la Reserva Federal de Nueva York vinculados, otra coincidencia, con el grupo Morgan, por Montagu Norman gobernador del Banco de Inglaterra y banqueros alemanes como Schacht y su sustituto al frente del Reichsbank, Walter Funk e incluso Emil Puhl. Entre sus creadores también figuraban los bancos centrales de Francia, Italia y Bélgica, así como varios bancos privados. Detrás de todo este entramado bancario estaba la mano de los Rothschild…, bueno, aún está… No podemos olvidar tampoco que el Banco de Pagos Internacionales no tiene nada que ver con un banco convencional, no está sujeto a ninguna regulación ni control. Es totalmente inmune a cualquier control estatal, incluso en impuestos. Todo esto está garantizado por un acuerdo internacional firmado en La Haya en 1930 que lo protege. Es una isla de libertad bancaria para que los banqueros hagan y deshagan a su gusto y sin rendir cuentas a nadie, sólo a ellos mismos. Este banco existe actualmente y sigue siendo así.

Como anécdota decir que en los Juicios de Nuremberg, el amigo Hjalmar Schacht quedó libre sin cargos y Walther Funk, sus sustituto al frente del Reichsbank, fue colgado por crímenes contra la humanidad. Sin comentarios…
Publicado por FBG
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4 comentarios:

Pablo Agustin Arpa2 de agosto de 2015, 15:06
El asunto está claro y es simple: que pasó en la I y II guerra mundial (con diferencias), problemas economicos intrinsecos al capitalismo sionista hace que sea necesaria una guerra con las necesidades de deuda que implica mantenerla por parte de los paises beligerantes, estos se destrozan en Europa y al final llega el amigo yanki y nos salva y de paso gana las 2 guerras.
Hoy es lo mismo y se pretende la misma solución, empezamos en Europa (Rusia) por Ucrania, Irán o el ISIS y en la voragine distraemos lo que podamos, aparecemos al final y nos llevamos las ganacias y nuestros balances impolutos.
La pregunta es ¿seremos los Europeos o lo que queda de Europa tan ingenuos como para cometer el mismo error 3 veces?.

Responder

FBG4 de agosto de 2015, 9:11
Me temos que sí, amigo Pablo. No soy optimista.
Un abrazo, Felipe Botaya

Responder

newworldsoldier814 de agosto de 2015, 18:13
Siempre me he preguntado por que hitler no invadió Suiza,desde mi punto de vista es un sin sentido,que opinión te merece esto,Felipe.Un saludo

Responder

FBG6 de agosto de 2015, 1:05
Hola Newworldsoldier por tu aportación.
Es una pregunta muy interesante y que alguna vez me he hecho. Es sólo una conjetura, pero yo creo que no lo hizo por el amplio caracter germano de los suizos (a pesar de franceses e italianos) además de ser una confederación antigua. También por la ayuda bancaria que brindó Suiza a Alemania siempre y los contactos industriales bajo mano que le permitió. Y sobre todo, como explico en mi último libro EL VUELO DEL ÁGUILA, Suiza fue la base de operaciones económicas tras la guerra y entiendo que él no quería acabar con esa base en Europa.
Por si no lo sabías, tras la caida de Francia en 1940, sí que pareció haber un interés alemán por invadir Suiza (Operación Tannenbaum), pero porque Hitler no lo hizo es algo que no se sabe. Misterio.
Te ofrezco mis conjeturas.
Un abrazo, Felipe Botaya

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FUENTE:
http://www.felipebotaya.com/2015/08/tuvo-algo-que-ver-la-banca-mundialista.html#comment-form