“Seis meses de cárcel para un librero neonazi…”

http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-04-08/mein-kampf-pedro-varela_1363250/

El juzgado penal número 16 de Barcelona condena a Pedro Valera por vender 4.375 ejemplares del libro de Hitler sin tener los derechos
Foto: Pedro Varela (EFE)

elconfidencial

08.04.2017 – 05:00 H.
El historiador y librero neonazi Pedro Varela ha sido condenado a seis meses de cárcel por vender 4.375 ejemplares del ‘Mein Kampf’ -entre 1997 y 2010- sin tener los derechos. El juzgado penal número 16 de Barcelona, que le juzgó por un delito contra la propiedad intelectual, le condena además a seis meses de multa (con cuota diaria de seis euros) y a un año de inhabilitación para vender, publicar y distribuir libros.

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El condenado, que pagará también las cuotas del juicio, deberá indemnizar al Estado de Baviera con 67.637,5 euros. El fiscal había pedido 15 meses de cárcel, multa de 10.800 euros y tres años de inhabilitación.
Varela deberá pagar 67.637 euros al Estado de BavieraEl ‘Mein Kampf’ quedó libre de derechos en abril de 2015. Hasta entonces no se podía publicar sin el visto bueno de el Estado de Baviera, propietarios de los derechos del libro de Hitler. El fiscal de Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona actuó en 2009 contra Varela tras una denuncia del cónsul de Barcelona. El pasado año, los Mossos registraron su librería (Europa) y detuvieron a dos dependientes acusadas de promover el odio. Varela ingresó brevemente en prisión, pero salió poco después tras pagar una fianza.
El periplo judicial de Varela comenzó en 1996 con el primer registro por orden judicial de su librería, donde la mayoría de los volúmenes versaban sobre el Holocausto judío (“una gran mentira”, según algunos ejemplares) y la Alemania nazi. Dos años después (1998) fue condenado por un Juzgado de lo penal de Barcelona a cinco años de cárcel por negación del Holocausto y provocación de la discriminación, el odio y la violencia.

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La Audiencia Provincial de Barcelona planteó en el año 2000 una cuestión de constitucionalidad ante el Tribunal Constitucional al entender que el artículo 607 del Código Penal, por el que se sancionaba la negación del Holocausto, entraba en conflicto con la libertad de expresión. En 2007 fue condenado a siete meses de cárcel por justificación del genocidio. El Tribunal Constitucional declaró luego inconstitucional ese artículo en lo relativo a las doctrinas “que nieguen” los delitos de genocidio, y retirado ese punto de la acusación, la Audiencia Provincial le condenó a siete meses de cárcel por justificación de genocidio.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó en 2013 a España a pagar 13.000 euros a Varela, condenado por un delito de justificación del Holocausto del que no fue acusado en primera instancia. Según la sentencia, España vulneró su derecho a ser informado en breve plazo y detalladamente de la naturaleza y causa de la acusación, y su derecho a disponer del tiempo y de las facilidades necesarias para preparar su defensa.
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FUENTES:
http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-04-08/mein-kampf-pedro-varela_1363250/
http://www.lavanguardia.com/cultura/20170407/421523588633/mein-kampf-pedro-varela-neonazi-condenado.html
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/04/07/catalunya/1491577478_216570.html
http://www.elmundo.es/cataluna/2017/04/07/58e7b68cca47410e778b458b.html

cine alemán 1933-1945

el-cine-aleman1933-45
Luego de un largo periodo en que el cine alemán era sinónimo de oscuridad, pesadumbre y depresión, delatores de un pueblo perdido y descorazonado, con la llegada del nacionalsocialismo el cine alemán cambia totalmente. Ahora gusta y divierte, es popular y esto porque se ha hecho ahora sinónimo de melodioso, sentimental, bueno y seductor.
Para el pueblo alemán, desde el advenimiento del nacionalsocialismo, el porvenir volvió a presentarse henchido de esperanzas y esto es precisamente lo que se respira en su cine. Se cree de nuevo en los sentimientos, en la música, en el campo y en el amor. Las películas hacen soñar, cantar; hablan de un pasado heroico y confían en el porvenir.
Existe además una cuestión de disciplina. El pueblo alemán ha recobrado su patriotismo, un patriotismo que no admite deserciones y aquí sería una deserción venir con imágenes que pudieran desacreditarlo moralmente ante los ojos de fuera.
Tal vez el arte tiene también una secreta simpatía para todos aquellos aspectos buenos y dulces, luminosos, que constituyen el honor y la grandeza del hombre.
La crítica moderna se las ha ingeniado sin embargo para encontrar en cada detalle del cine alemán, sea bueno o malo, ligado a la política o no, una ácida crítica al nacionalsocialismo y para reducir el arte de aquella época a un perverso instrumento de un aún más perverso fin.
Pero aun con estas anteojeras puestas, puede notarse que algunas de las características esenciales del cine alemán eran mostrar los sentimientos, tratar temas musicales, localizar la acción en el campo y como trasfondo de todo, el tema esencial de toda la historia del cine: el amor.
Realmente esos cuatro temas mencionados resumen muy bien las principales características del cine en tiempos del nacionalsocialismo.
Se intenta en este libro, acompañado de una gran cantidad de imágenes, dar un vistazo a los hechos más destacados del cine en el período 1933-1945, así como de sus películas, temáticas y personajes más importantes, con el fin de tener una visión general del cine alemán en tan controvertida época.

ÍNDICE

Películas políticas ………………. 3
El judío Süss ………………. 13
Documentales ………………. 18
Leni Riefensthal ………………. 25
Luis Trenker ………………. 46
Heimatfilms ………………. 54
Otros artistas ………………. 58
Heinrich George ………………. 65
Música ………………. 71
Actores y actrices ………………. 93
Películas de temática general ………………. 129
Películas bélicas ………………. 162
Películas biográficas o históricas ………………. 181
Películas posteriores al III Reich ………………. 197
Relación de películas realizadas en el III Reich ………………. 202
Directores en el III Reich ………………. 219
Actrices ………………. 220
Actores ………………. 223

INTRODUCCIÓN

En la revista “Films Selectos” del 25 de mayo de 1935, se publicó un interesante artículo firmado por J. Palau y titulado “Nuevas Rutas del Cine Alemán” que es muy clarificador. Posiblemente J. Palau sea José Palau prolífico autor en temas artísticos especialmente musicales. En los años cincuenta era el autor wagneriano por excelencia con dos libros publicados sobre el maestro de Bayreuth y otros varios dedicados a músicos ilustres, historia de la ópera, vida de Goethe etc. Aunque en caso de tratarse de dicho ilustre personaje, en esos años era una persona joven, no hay duda de que sus opiniones son atinadas y producto de la reflexión y del conocimiento. Veamos lo que decía en dicho artículo: “Tiempo atrás película alemana significaba, además de un alarde de virtuosismo fotográfico, la exposición de una historia desagradable en estilo francamente realista. Hablamos aquí, naturalmente, en términos generales y creemos que todo el mundo que tenga en consideración las películas realmente características, tendrá que reconocer la exactitud de nuestro diagnóstico.
“En los últimos tiempos del cine mudo el género imperante es aquel, que una película ya sonora, “El ángel azul” lleva a su máxima extralimitación. Cine alemán es, en aquel entonces, sinónimo de pesadumbre, vicio, barrios bajos, de escenas en claroscuro, en donde flota una atmósfera de depresión, delator de un pueblo perdido y descorazonado. Un pueblo que ha perdido la guerra y que tiene pocos motivos para alegrarse. En las películas, cuando ríe, lo hace con más cinismo que gracia. (…)
“Hoy las cosas han cambiado del todo. Los productores alemanes han modificado totalmente los métodos de trabajo, supeditándolo todo a la conquista de la simpatía que han conseguido finalmente. Hoy el cine alemán gusta, es popular y esto porque se ha hecho ahora sinónimo de melodioso, sentimental, bueno y seductor. En materia de películas color de rosa, hoy, por una curiosa inversión de los términos, los productores alemanes pueden aventajar a sus competidores americanos. Antes triunfaban solamente las elucubraciones utópicas de un Fritz Lang. Aparte de estas realizaciones, las obras maestras de la cinematografía alemana, no conseguían más que el favor de un público reducido, aunque selecto. Hoy la producción de tipo corriente -pongamos un film, sea cual sea, de Martha Eggerth- constituye una seria competencia al buen film comercial americano”.
El autor pasa a continuación a enumerar los tres motivos que, a su juicio, han sido causa del cambio de orientación del cine alemán. El primero de ellos es la necesidad de un cambio, ante la imposibilidad de volver una y otra vez sobre los mismos temas, según J. Palau: “La persistencia se convierte en abuso, el abuso es monotonía”. El segundo motivo lo encuentra en la llegada del cine sonoro lo que permite a países tan musicales como Alemania y Austria, desarrollar un género que se adapta a su sensibilidad y aptitudes. El tercer motivo es el siguiente:
“Como tercer motivo cabe señalar las profundas modificaciones que la vida pública alemana ha sufrido últimamente, desde el advenimiento del nacionalsocialismo. El porvenir parece ahora henchido de esperanzas. Al menos, mejor que el presente, y esto siempre ha sido un resorte de energía. Ya lo ha dicho Keyserling: “En ninguna parte encontraréis hoy más optimismo fácil que en los países que estando peores ven mejorar cada día un poco su condición”. Y esta esperanza recobrada se respira en las películas. Ahora hay de nuevo luz y risas. Ahora se cree de nuevo en los sentimientos, en la música, en el campo y en el amor. Ahora las películas hacen soñar, cantar; hablan de un pasado heroico y confían en el porvenir.
“Además existe una cuestión de disciplina. El pueblo alemán ha recobrado su patriotismo, un patriotismo que no admite deserciones y aquí sería una deserción venir con imágenes que pudieran desacreditar moralmente al pueblo alemán a los ojos de fuera. Hay que considerar delincuente todo lo que pueda mermar la entereza moral, la voluntad alegre de las nuevas generaciones e indudablemente no es con espectáculos como “Varieté” o “El ángel azul” como se forma una juventud disciplinada y cordial.
“El cine alemán se ha vuelto de color de rosa. Hay excepciones, pero aún en estos casos es muy raro hoy encontrar películas alemanas desagradables.
“La esencia del arte es indiferente a estas cuestiones y el cine alemán puede ser tan digno hoy con películas como “Vuelan mis canciones” como ayer con películas como “Asfalto”. Ahora que, la verdad, cuando el film no tiene la categoría de una realidad artística, más vale mil veces la fórmula actual. Si más no, no molesta. Después de todo las cosas sucias siempre nos han molestado. Y quién sabe… Quién sabe, pensamos para nosotros, si el arte no tiene también una secreta simpatía para todos aquellos aspectos buenos y dulces, luminosos que constituyen el honor y la grandeza de un hombre.”
¿Es posible explicar mejor en menos palabras el cine del III Reich? Y sin embargo cuando no hace muchos años se emitieron por una cadena de pago una serie de películas alemanas de aquella época, los dos o tres presentadores que se alternaban en la presentación de las diversas películas, hacían una competencia para intentar ser el peor de los tres. Evidentemente habían recibido todos ellos instrucciones precisas de que era necesario hacer una critica demoledora contra todas las películas por el simple hecho de haber sido realizadas entre 1933 y 1945. El que productores, actores, guionistas fueran o no nacionalsocialistas no era importante. Si hicieron cine en el III Reich es que eran malos y si las películas se habían producido en esa época, es que eran malas. Y así ni una sola vez hablaron bien de manera general de una película. Había que destacar todos los errores por pequeños que fueran y dar interpretación ideológica a los mínimos aspectos del diálogo y así esos críticos que se extasían al hablar de “Casablanca”, no lograban encontrar nada positivo en el cine alemán. Como muestra de lo dicho veremos la advertencia que precedía a la película “El Lago de mis Ensueños” cuando fue emitida por televisión en un canal público: “Durante la II Guerra Mundial el cine alemán, junto a películas de propaganda al servicio del nacionalsocialismo, se dedicó a realizar comedias y dramas de contenido romántico, productos dirigidos a procurar la evasión de la realidad en fechas trágicas para el pueblo alemán. La película de esta noche, dirigida en 1943 por Veit Harlan, es un fiel exponente del cine alemán de aquella época”. Es evidente que si no se hubiese mencionado nada del tema, indicando únicamente el año y la nacionalidad, nadie hubiese pensado en que pudiese tratarse de una cuestión política, pero al indicarlo se favorecía evidentemente al III Reich ya que nadie podría pensar que una característica del cine de aquella época fuera el ser “cine romántico”, y si algún espectador se puso a reflexionar sobre esa nota, debió percatarse de que ese “fiel exponente del cine alemán de aquella época” fue realizado en 1943 y que no podría ser motivo de “evasión de la realidad en fechas trágicas para el pueblo alemán”, pues desde 1933 hasta 1943 inclusive, las fechas no habían sido trágicas para el pueblo alemán sino sumamente optimistas, de lo cual hay que deducir que el cine romántico era la característica esencial del cine nacionalsocialista, sin necesidad de explicaciones inventadas.
Tal como dice J. Palau, algunas de las características esenciales del cine alemán eran mostrar los sentimientos, tratar de temas musicales, localizar la acción en el campo y como trasfondo de todo, el tema esencial de toda la historia del cine: el amor.
Realmente esos cuatro temas mencio­nados por J. Palau resumen muy bien las principales características del cine en tiempos del nacionalsocialismo. Es por este motivo que hemos señalado en la lista que sigue, las películas que tratan temas musicales y también hemos indicado aquellas películas que “pasan en el campo”. En Alemania existe la tradición -sorprendentemente todavía hoy- de los llamados “Heimat Films”, es decir, “películas de la patria” más que “películas patrióticas”. Son películas que pasan en zonas rurales, donde todos los personajes son gente de campo. Más adelante volveremos sobre este tema. Hemos señalado estas películas así como las que tratan temas de montaña o las que sin tratar específicamente de ello, transcurren de manera notable en ambientes naturales. No hemos señalado las películas de “amor”, ya que de una manera u otra lo son todas y aunque algunas destacan especialmente por ello, son difíciles de calificar y lo mismo con las que tratan de otros sentimientos.
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FUENTE:
http://www.libreria-argentina.com.ar/libros/cine-nacionalsocialista-el-cine-aleman-1933-1945.html

143) Los sistemas de poder y sus beneficiarios

143) Los sistemas de poder y sus beneficiarios

MARTES, 6 DE DICIEMBRE DE 2016

143) Los sistemas de poder y sus beneficiarios

Los diversos sistemas de poder y sus beneficiarios.

Manu Rodríguez. Desde Europa (06/12/16).

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*El ‘sistema’ dominante. El ‘imperio’ nuevo. Su codicia de tierras, de riquezas, de cuerpos y de almas… Las consecuencias devastadoras en la naturaleza y en la cultura.
*El ‘sistema’. Los beneficiarios. En nuestro ‘sistema’ (capitalista, demoliberal) los beneficiarios son principalmente la clase económicamente fuerte (el poder financiero, industrial, mercantil…), la clase política en su conjunto (partidos, sindicatos…), el ejército (y la industria armamentística), las instituciones del Estado en general y quienes de ellas se benefician…
En el capitalismo de Estado (URSS, China, Cuba…) es la clase político-militar, principalmente, la que establece y administra el ‘sistema’ de poder (el dispositivo político-militar-policial de poder). La ‘inteligencia’ político-militar, y los intelectuales orgánicos, los portavoces y defensores del régimen de dominio, del sistema de poder (desde la cátedra, desde los medios de comunicación…), son sus creadores y sus únicos beneficiarios.
Hay que preguntar, en todos los casos, por quién se beneficia, a quién le interesa que el estado de cosas político y demás continúe; por todos los que viven del ‘sistema’, por todos los beneficiarios y privilegiados (directos e indirectos) del régimen de dominio. Las ‘clases privilegiadas’. El resto de la población está excluida por completo de los círculos de poder.
La mayor parte del pueblo no se beneficia del ‘sistema’ de poder (cualquiera fuese éste), más bien lo padece, o lo sobrelleva, cuando no incluso lo sufraga. En nuestro caso: Trabajadores de todo tipo (por cuenta ajena –Estado o empresa privada); pequeños empresarios y autónomos (en los que podemos incluir a escritores y artistas independientes –no subvencionados), amas de casa, desempleados… Los que viven fuera de los dispositivos de poder (bajo cualquier ‘sistema’ global). Hablamos del ochenta o noventa por ciento de la población.
Los beneficiarios directos son los que no quieren que el ‘sistema’ cambie, claro está. Según los casos: la clase política, la clase militar, la clase político-militar, la clase económicamente fuerte, la clase ‘intelectual’ (que provee al régimen de dominio de fundamento, de legitimación –filosófica, política, ética, jurídica…)… Las élites del poder. Los creadores o cocreadores del ‘sistema’. Las clases dominantes.
Conocemos Estados, naciones, o imperios teocráticos, militares, políticos, económicos… Son las clases dominantes las que en cualquier caso detentan el poder. Allí donde dominan exclusivamente el clero, o los monarcas-guerreros, o la clase política, o los militares, o la clase económica, el resto de las clases o grupos dominantes le están subordinados. Lo normal son las alianzas entre las élites poderosas.
Cuando los cambios (de ‘régimen’) se avecinan los beneficiarios (las clases dominantes) se las arreglan para seguir teniendo poder, para seguir teniendo un papel en el nuevo ‘sistema’ de poder. No perder ‘status’. Mutaciones, transformaciones… (ahora comunistas, ahora demócratas y liberales –y viceversa; ahora cristianos, ahora musulmanes…).
Desde el punto de vista étnico –como pueblo, y no como masa social– todo esto resulta aberrante. El nulo valor de las ‘identidades’ religiosas o políticas transétnicas o transculturales comparadas con las identidades étnicas ancestrales. Se puede dejar de ser comunista o cristiano, pero no se puede dejar de ser chino ‘han’, japonés, europeo, o masai. Por lo demás, los pueblos carecen de ideología (religiosa, filosófica, o política), lo que tienen son culturas ancestrales (sabiduría ancestral).
El ‘sistema’ capitalista y el comunista (el capitalismo de Estado) son ambos universalistas, internacionalistas, trans-nacionales… Comparten el universalismo con las llamadas religiones universales (judeo-mesianismo, islamismo, budismo…). Las ideologías universalistas, religiosas, filosóficas, o políticas, compiten entre sí por el dominio de los pueblos y naciones. Las ideologías universales son, por definición, enemigas de los pueblos (son el ‘mal’ para los pueblos).
Los ‘sistemas’ de poder no son comparables entre sí, naturalmente, ni siquiera aquellos emparentados –los ‘comunistas’, por ejemplo. El capitalismo de Estado, el Estado político-militar, no es el mismo en la URSS, en China, o en Cuba.
De un lado: Las clases dominantes con sus beneficiarios, sus gratificados, sus favorecidos… y ‘su’ masa social manipulada e instrumentalizada (su mano de obra, sus consumidores, sus votantes…) –los ‘sudras’. Del otro lado: La opción oprimida o reprimida; los prohibidos, los perseguidos, los calumniados…
Todo ‘sistema’ de poder tiene su bien y su mal, lo que le beneficia y lo que le perjudica… Lo que es bueno para el ‘sistema’ global resulta malo para los pueblos, y viceversa, simplemente.
El ‘sistema’ étnico también tiene su bien y su mal…
Los ‘sistemas’ universalistas, los ‘globales’, se enfrentan a los étnicos, o locales. En este enfrentamiento van perdiendo los étnicos, los locales. Son los ‘sistemas’ universalistas o internacionalistas (religiosos, políticos, filosóficos…) los que dominan, vencen, y se imponen. El planeta está dividido en áreas de dominio de los diferentes ‘sistemas’ universales, a veces solapados entre sí (areas mixtas donde coexisten dos o más ‘sistemas’ universales, si bien uno de ellos es el dominante).
En esta guerra de dominio (globalismo multiétnico y multicultural versus localismo o etnicismo) la justicia no está de un lado o de otro. La justicia no existe –no hay justicia o derecho trascendente al que apelar (más allá de unos y de otros). Quien vence impone su ‘ley’, su ‘orden’, su discurso, su ‘mundo’. No hay más.
Hay que decir que en el ‘sistema’ étnico los usufructuarios o beneficiarios son los miembros pertenecientes al grupo étnico de que se trate. Estos serán los beneficiados, los gratificados, los premiados… Los Estados étnicos son Estados necesariamente sociales. Al menos en el único ejemplo que conocemos (la Alemania nacional-socialista). Los perseguidos o fuera de la ‘ley’ (el ‘mal, lo ‘malo’) serán, por consiguiente, todos aquellos que pongan en peligro el Estado étnico.
El ‘sistema’ étnico es un auto-poder, ejerce el poder sobre sí mismo; es autónomo, cuenta con una ‘ley’ antigua, heredada, que tiene poder sobre los miembros del grupo (no sobre otros). Aquí los términos son auto-poiesis, auto-organización, auto-poder; autonomía, autarquía, autogobierno… Los ‘sistemas’ universales privan a los pueblos de independencia, de soberanía, de autonomía… de identidad (cultural). Los ‘sistemas’ universales son hostiles a los pueblos.
El ‘sistema’ global, trans-étnico y trans-nacional, que hoy impera en nuestras tierras europeas es el demo-liberal. Como para el resto de los ‘sistemas’ universales, las naciones o grupos étnicos son el obstáculo, la resistencia, el adversario o enemigo, el ‘mal’ a combatir, a erradicar. Tanto más perseguidos y calumniados cuanto más resistentes al ‘sistema’ global, al nuevo orden.
No queda otro remedio que luchar. Pero no se trata de luchar en el nombre de ningún derecho o de ‘la justicia’, sino por el dominio, por el ser (el seguir siendo). Tenemos que conquistar o reconquistar, no ‘la’ independencia, o ‘la’ libertad, sin más, sino nuestra independencia, nuestra soberanía, nuestra libertad…
Sólo desde nuestro punto de vista étnico o identitario es ‘malo’ lo que nos está sucediendo (la pérdida de nuestros territorios, de nuestras culturas; la pérdida de soberanía, de autonomía…). Desde la perspectiva del ‘sistema’ dominante somos los enemigos de la ‘ley’ y del ‘orden’ nuevo.
El ‘sistema’ global actual usa su ‘ley’ para perseguirnos, para anularnos. En su ‘ley’, los nacionalistas étnicos, los identitarios, los resistentes, son contrarios a los derechos humanos universales, a la democracia universal… al ‘jus solis’… al Estado multiétnico y multicultural… son ‘nazis’, son ‘fascistas’… son horribles, son el ‘mal’… Hoy se sataniza y se persigue a los nacionalistas étnicos (los ‘nazis’) como ayer se satanizaba y se perseguía a los ‘paganos’ (los resistentes a la cristianización).
Con este nuevo ‘sistema’ de poder las naciones ancestrales (europeas o no) pierden independencia y soberanía (una vez más). El área de dominio del ‘sistema’ actual (del imperio nuevo) ocupa casi todo el planeta –salvo China, Corea del Norte… y poco más. Este ‘sistema’ cuenta además con instituciones internacionales (trans-nacionales) de carácter político, económico, jurídico, militar… mediante las cuales impone (por las buenas o por las malas) su ‘ley’ –su perspectiva, su discurso, su palabra, su ‘historia’, sus argumentos, sus razones… sus enemigos… su bien y su mal. No podemos apelar a la ley, pues, porque la ley que impera es la que impone el ‘sistema’. En cuanto a la oposición, el ‘sistema’ no tiene más que señalar públicamente (con los medios de comunicación a su alcance) a tal o cual grupo o nación acusándole de no reconocer los ‘derechos humanos universales’ o la ‘democracia universal’ (los ‘principios’ del nuevo orden). A tal grupo o nación se le sitúa entonces fuera de la ley y se le persigue, o se le hace la guerra (económica, militar, de propaganda…). Los poderes del nuevo orden, del imperio nuevo, son innumerables y absolutos.
Así pues, en esta lucha contra el ‘sistema’ los pueblos no contamos sino con nosotros mismos. Nosotros somos nuestras fuerzas. No tenemos otras. Los identitarios europeos, por ejemplo. Que cada pueblo contemple su caso –su grado de independencia, de autonomía, de soberanía… Los pueblos sojuzgados podríamos unirnos contra el ‘sistema’. No queremos un ‘sistema’ global transnacional, transétnico, transcultural… Queremos un sistema de pueblos, no un ‘sistema’ de naciones multiétnicas y multiculturales, de naciones que devendrán, tarde o temprano, indistinguibles. Será el fin, nuestro fin. Y el ‘sistema’ actual verá cumplido sus sueños: Un mundo desnacionalizado, sin fronteras; una población desnacionalizada, desarraigada, apátrida; una nueva ‘humanidad’ sin pasado, sin historia; una masa de ‘iguales’, de entes sociales indiscernibles. ¿Qué pueblos quedarán en el futuro? El pueblo judío, sin duda. El pueblo judío forma parte del ‘sistema’ de dominio imperante. Es uno de los ‘aliados’. Es un pueblo contra todos los demás; un pueblo que persigue a los otros pueblos, que busca su extinción; que persigue los fines del ‘sistema’. De esta manera se garantizan su supervivencia. Los miembros de los pueblos supervivientes de esta catástrofe biocultural a la que nos conduce el ‘sistema’ serán los únicos que contarán con historia, con pasado, y los únicos que tendrán futuro.
Todos los ‘sistemas’ universales, transétnicos y transculturales, del pasado y del presente (cristianismo, islamismo, democracia universal, internacionalismo proletario…), han resultado nefastos para los pueblos. Se han destruido cientos de pueblos y culturas en nombre de Cristo, de Mahoma, de los principios democráticos universales, o de la dictadura del proletariado. Ha sido un crimen étnico y cultural a escala planetaria el cometido por estos universalismos a lo largo de los últimos milenios. Hemos padecido una historia demencial, absurda, criminal…
Los pueblos debemos resistirnos y combatir a esta nueva globalización (a la globalización en curso) si queremos tener un futuro.
El futuro será, tal vez, de los pueblos con vocación de futuro. Superar estos tiempos adversos, dominar, vencer en esta ‘guerra’ de dominio que el ‘sistema’ global sostiene contra los pueblos. Ser más fuertes que este nuevo diluvio, esta nueva oleada, este nuevo ‘invierno supremo’.
El nacionalismo étnico tiene que habérselas con todas las corrientes ideológicas universales, del pasado y del presente –las religiosas y las políticas o económico-políticas. Cristianismo, islamismo, democracia, comunismo…
La democracia y el comunismo fueron fuerzas aliadas contra el nacionalismo étnico en Europa durante la IIGM. Son universalismos, globalismos… imperialismos rivales. Ambos se oponen entre sí porque concurren, compiten por lo mismo –por el dominio total. Pero ambos se aliaron contra el nacionalismo étnico. Esto debería hacernos pensar.
El nacionalismo étnico se opone a todo universalismo. Los universalismos (religiosos o políticos) son enemigos mortales de los pueblos (son el ‘mal’ para los pueblos, insisto).
El ‘sistema’ actual goza de las simpatías de todos los universalismos (dejadas atrás las querellas entre comunistas y demócratas tras la caída de la URSS). Todos están embarcados en esta nueva empresa de dominio global. Han devenido fuerzas aliadas del ‘sistema’; ahora son los ‘aliados’. La oligarquía dominante (económica, política, militar…); los judíos, los cristianos, los comunistas… Salvo el islam (los países musulmanes, y los musulmanes en general), que es otro globalismo, otro imperialismo. Es lucha entre ‘imperialismos’.
El islam se resigna a tirar la toalla, a darse por vencido. Pienso que serán finalmente absorbidos por el ‘sistema’ actual (como otros universalismos), tarde o temprano advertirán que este globalismo no les perjudica. Piénsese que el ‘sistema’ les permite difundirse por todo el planeta. Son ya millones los musulmanes asiáticos y africanos establecidos en nuestras tierras europeas en virtud de los fundamentos jurídicos y políticos del ‘sistema’. El ‘sistema’ les abre las puertas. Son ya uno de sus beneficiarios. Tal vez sean astutos y esperan que su número y su poder aumente de tal manera que llegado el momento puedan hacerse con nuestras naciones. La vocación totalitaria, imperial, universal (el califato universal), no ha desaparecido de las mentes de los musulmanes. Volver a ser poderosos, a tener el poder.
Los nacionalismos étnicos tenemos enemigos por doquier. Nos rodean. Todos los universalismos que han circulado y circulan por el planeta. Todos los codiciosos universalismos. Todos los regímenes de dominio, todos los ‘sistemas’ de poder transnacionales. La vocación transnacional, más allá… el mundo entero. Siempre hambrientos de pueblos y naciones; de cuerpos y de almas. Lo quieren todo. Transformarlo todo a su medida, a su imagen. Tierras y hombres. Para mejor esquilmar, para mejor explotar… Un mundo sin obstáculos, sin fronteras… Un mundo cristiano, musulmán, demócrata, comunista… El sueño de todos y de cada uno de estos universalismos. Un mundo homologado, único (ya musulmán, ya demócrata…). Estos universalismos son los verdaderos enemigos de la pluralidad, de la diversidad, de los pueblos. Son los únicos etnocidas, los únicos genocidas. Tienen a su cargo la destrucción de cientos, de miles de pueblos y culturas. Han atentado (y atentan) contra el árbol de los pueblos y culturas del mundo, contra el árbol de la vida.
Los diversos universalismos y los diversos fundamentos. Hablo de los fundamentos que legitiman el régimen de poder. Los fundamentos del poder sacerdotal, militar, económico-político… Los fundamentos religiosos (textos ‘sagrados’) o políticos (constituciones, leyes…) que legitiman el poder de sacerdotes, guerreros, monarcas, políticos, político-militares, capitalistas…
Se podría hacer una tabla cartesiana con estos tipos. Potentados, sacerdotes/políticos, guerreros/militares… Sistemas puros y sistemas mixtos. Nueve pares (seis mixtos). En los mixtos, quien va primero es el que tiene la preeminencia (el grupo dominante, el que lleva la iniciativa). Aquí no opera la propiedad conmutativa (‘AB’ no es igual a ‘BA’). Lo normal son las ‘triples alianzas’ de potentados económicos, sacerdotes/políticos, y monarcas-guerreros/militares. Oligarquías con tres cabezas –la económica, la ideológica (religiosa, política, jurídica), la militar.
El poder ideológico, el poder económico, el poder militar… Políticos/sacerdotes, potentados, guerreros… Las instituciones internacionales del ‘sistema’ –políticas, económicas, jurídicas, militares… (ONU, OTAN, FMI, CPI…). El ‘sistema’ dominante actual. Las armas, y las fuerzas con las que cuenta este ‘sistema’. Las fuerzas aliadas.
China es una oligarquía político-económico-militar. Se diferencia de nuestro ‘sistema’ en que no es democrática. China es un capitalismo de Estado (como lo fue la antigua URSS). Nuestro ‘sistema’ es un ‘super-Estado’ (imperio) capitalista y democrático (demoliberal); es una alianza de fuerzas o de poderes relativamente independientes (económicos, políticos, militares…). Es, también, una oligarquía.
El ‘sistema’ de poder (religioso o político, democrático o comunista) es siempre oligárquico. Son siempre unos pocos los creadores y los beneficiarios directos del ‘sistema’. Las castas, las élites dominantes. Los sacerdotes, los guerreros, los ‘ricos’… Éste es el panorama desde hace milenios –todo el neolítico histórico, los últimos seis mil años, hasta nuestros días.
Las antiguas monarquías son también oligarquías, sistemas de poder. Porque el monarca, por muy absoluto que fuese, requiere del ejército, de la administración de su reino, del ‘capital’ del reino… Soldados, escribas (sacerdotes, funcionarios, juristas, legistas…), ricos comerciantes o propietarios de minas… acaban conformando los usufructuarios o beneficiarios directos del sistema ‘monárquico’. E igual sucede en el caso de ser los sacerdotes el grupo dominante (la clero-cracia o teocracia), o el poder puramente económico… Se necesitan mutuamente (los poderes económicos, los ideológicos, los militares-policiales…) –los astutos y los violentos.
Los nacionalistas étnicos o identitarios, los nuevos ‘patricios’ (los que contamos con ancestros, con ‘padres’), los arraigados, estamos lejos de todas las ideologías universales del neolítico, tan antropocéntricas; de sus fundamentaciones divinas o humanas. Los soles que orientan a los universalistas ha tiempo que perdieron su luz. Les mueven consignas del neolítico, antropocéntricas, pre-genocéntricas, arcaicas. Los identitarios estamos fuera del neolítico. Estamos con el nuevo período biocéntrico, genocéntrico. Nosotros somos la vida. Los diferentes subtipos del cariotipo humano, y sus lenguas y culturas, han de ser conservados. Esto es lo sagrado ahora. Debemos no sólo conservar y preservar este árbol de ramas copiosas que somos (el árbol de los pueblos y culturas), sino incrementarlo, enriquecerlo.
Hoy día coexisten en nuestro ‘sistema’ sacerdotes y políticos. Estos se reparten la masa social. De ahí sacan sus réditos, sus ‘donaciones’, sus ‘votos’… Políticos y sacerdotes son los explotadores de las miserias y penalidades de la masa social, de su vida incierta (en la tierra y en el cielo). La clase política y la clase sacerdotal son sus cuadros dirigentes. Los partidos políticos y las ‘ecclesias’ son estructuras jerárquicas, sistemas de poder (sobre creyentes, sobre donantes, sobre militantes, sobre votantes…). Son un timo.
Últimamente vemos a los partidos de izquierda prometerle poder a sus seguidores, una cota de poder. Véase toda la parafernalia izquierdista al respecto (asambleas, círculos…); el montaje. No censuran el sistema de poder imperante, sino que pretenden hacer partícipes a todos de ese poder. Todos ‘podemos’ tener poder. No sólo los poderosos, los políticos profesionales o los diputados y senadores. Ofrecen poder a los sin-poder a cambio de votos (y ‘donaciones’). La golosina del poder. La ilusión del poder. Hacerles creer que tienen poder; poder de decisión. Como en la antigua URSS –hacerle creer al pueblo que gobernaba. Malditos embaucadores.
La masa social nunca tendrá poder, siempre estará en manos de las castas dominantes. La masa social son los ‘sudras’ –los servidores, los siervos, los esclavos, los trabajadores… los consumidores… los votantes… la masa salarial disponible (los ciudadanos plenos de ‘derechos’ y ‘libertades’).
Los diversos ‘sistemas’ universales (los religiosos y los políticos) han convertido a los pueblos dominados en masas sociales explotadas –en mano de obra, en soldados, en funcionarios… Absolutamente excluidos del poder. Comenzando por los antiguos imperios (acadios, egipcios, asirios, persas…), el periodo alejandrino, el romano, el cristiano, el musulmán…
La discusión política, económica, social y demás que se plantea desde el ‘sistema’ actual de poder (el demoliberal) deja al lado la cuestión de los pueblos. Desde el ‘sistema’ no hay sino problemas económicos, salariales, de trabajo, de la acumulación de riquezas de unos y de la pobreza en otros… En toda esta discusión entre los intereses de ‘clase’ (patronal y sindicatos…) los pueblos son los grandes olvidados. No cuentan para nada. Las poblaciones han sido convertidas en ‘masas salariales’. No hay reivindicaciones étnicas o culturales, sino laborales o salariales. Trabajo y salario parece ser lo único que mueve a las masas desnacionalizadas y proletarizadas que pululan por nuestras ciudades. Masas cuya heterogeneidad étnica y cultural aumenta cada día. Masas fragmentadas, atomizadas –únicamente su condición de mano de obra, de fuerza de trabajo, les une– que se reparten los diferentes partidos políticos y sindicatos.
Las primeras aniquilaciones de pueblos y culturas fueron las llevadas a cabo por los antiguos imperios más arriba citados, y otros. Los primeros imperialismos, los primeros globalismos. Y los primeros etnocidios.
Una cadena de globalismos, de universalismos, de imperialismos, de ‘imperios’… ha sido nuestra historia, la historia de los pueblos. Los pueblos hemos sido siempre víctimas de los sucesivos ‘sistemas’, de los sucesivos ‘imperios’, desde su aparición. Los europeos hemos sido romanos, cristianos, musulmanes (en algunas zonas)… y en nuestros días demócratas o comunistas. En ningún caso se contó con los pueblos. Sucesivamente se les hizo romanos, cristianos, demócratas o comunistas.
El primer pueblo que alzó la voz en Europa fue el alemán. El primero que se rebeló contra el ‘sistema’ nuevo. Y fue militarmente derrotado, como se sabe, por demócratas y comunistas. El nacionalismo étnico germano era un quebradero de cabeza para unos y para otros, ponía en peligro a ambos. Y ambos se aliaron para derrotarlo. Las fuerzas democráticas y las comunistas eran ‘sistemas’ globales enfrentados, pero tenían un enemigo común. La Alemania nazi tenía que ser derrotada. Eso fue todo.
Hoy, que los Estados comunistas han desaparecido de Europa, la ideología comunista sigue circulando en los diversos partidos de ‘izquierda’ (filo-marxistas o filo-comunistas) que concurren a las elecciones democráticas. Las organizaciones políticas o sindicales de ‘izquierda’ (sus cuadros dirigentes) son beneficiarias también del ‘sistema’.
Ahora son los políticos –las distintas ficciones políticas (las ‘izquierdas’ y las ‘derechas’) que conforman la clase política– los que dictan la ‘ley’, los que crean la fundamentación jurídico-política de los Estados democráticos contemporáneos. El poder en estos Estados lo tiene la clase política: El poder administrativo, el legislativo… Nuestras constituciones, nuestro derecho constitucional… La clase que establece los fundamentos jurídico-políticos del Estado se reserva el gobierno del mismo (porque así lo dice ‘la constitución’). Los modernos textos constitucionales funcionan igual que los textos sacerdotales cuando estos promocionan al sacerdote como cabeza del grupo (porque así lo dice ‘el dios’). La clase política comparte el poder con el poder económico, al igual que los sacerdotes compartían el poder con los monarcas guerreros.
Estamos ante el sistema de poder dominante en los últimos seis mil años. No encontramos sino variaciones.
Todos los ‘sistemas’ universales rebasan, van más allá de sus límites de origen (territoriales), ejercen el dominio sobre pueblos diversos, otros –sean los diferentes imperios multiétnicos y multiculturales del pasado, los liderados por un pueblo en particular (el egipcio, el asirio, el persa, el griego, el romano…); sean los imperios unificados por una sola ‘fe’ (el cristianismo, el islam, la democracia universal, el internacionalismo proletario) y cuyo universalismo hace perder de vista sus orígenes étnicos (judío, árabe, judeo-cristiano, ‘occidental’…). En estos universalismos agresivos hay también un componente étnico. Por lo general es un pueblo el que prevalece sobre otros (culturalmente, militarmente, económicamente) imponiéndoles su discurso, su ‘ley’. Se trata, en cualquier caso, de un imperialismo protagonizado por determinados pueblos (por sus oligarquías, por sus clases dominantes).
Las clases dominantes, las clases privilegiadas, las clases beneficiadas…, en unos casos o en otros, vienen a ser las mismas. Mutaciones, transformaciones… alianzas, mezclas, híbridos… Los rostros del ‘sistema’. Siempre la oligarquía dominante (sacerdotal, económica, militar (monarcas o aristocracias guerreras), política…). El poder y el gobierno, desde antiguo, en manos de los astutos y los violentos.
Los ‘sistemas’ universales de poder ‘políticos’ recuerdan a los imperios multiétnicos y multiculturales del pasado (persa, griego, romano…). Son imperios que aglutinan a pueblos que no tienen nada en común (ni étnica, ni lingüístico-culturalmente). No son duraderos. Pese a lo que pudiera parecer. Los imperios unificados en una determinada creencia o fe, aunque multiétnicos, son más duraderos. La ‘democracia universal’ o la ‘dictadura del proletariado’ de los políticos no alcanzan el status sagrado, divino, trascendente, que logran las consignas o slogans sacerdotales.
Las ideologías, las consignas políticas, o religiosas, usadas para arengar a las masas, para airarlas… para lanzarlas contra el otro; contra el enemigo de turno. La formación de individuos capaces de matar y morir por Cristo, por Mahoma, por la democracia, por el comunismo… Los estrategas; la oligarquía dominante y sus medios de manipulación de masas. La ingeniería social del ‘sistema’. El arte de gobernar sobre masas heterogéneas.
Los pueblos nos encontramos inmersos en una contienda milenaria entre imperios universales (entre ‘voluntades de poder’). Padeciendo, siendo víctimas de unos y de otros –de los ‘grandes’, de los gigantes, de los ‘polifemos’.
Los múltiples enemigos del nacionalismo étnico. Los pueblos no pueden seguir siendo. Están sentenciados. Se diría que pertenecen al pasado.
Los pueblos (sus miembros) hemos sido sucesivamente desarraigados (ya una ‘ley’, ya otra), estamos cada vez más lejos de nuestras ancestrales señas de identidad (étnicas, culturales, territoriales). Las poblaciones hemos sido fragmentadas, segmentadas, atomizadas, individualizadas… Hemos devenido finalmente ‘ciudadanos’, ‘entes sociales’, masa social –en el ‘sistema’ actual.
El ‘sistema’ de dominio actual, el imperio nuevo. Hacia dónde vamos. Se culminará la ansiada, la proyectada ‘proletarización’ de las masas. Devendremos, unos con otros (autóctonos y alóctonos), masas salariales desnacionalizadas, apátridas. Un futuro horrible, un futuro de pesadilla.
Se acabarán los buenos tiempos del ‘sistema’. Vendrán hambrunas, miserias, guerras, discordias… en nuestras tierras europeas. Se luchará por las materias primas, por el agua… Gente extraña, venida de fuera, se disputarán nuestras tierras. Mañana dejarán de ser nuestras. Lo perderemos todo. La Europa europea, la Europa nuestra, desaparecerá. ¿Qué será de nuestros descendientes?
Los pueblos hemos pasado de las manos de unos a las manos de otros. Se ‘sistema’ en ‘sistema’. De ‘amo’ en ‘amo’. Desde hace milenios. En esta permanente guerra contra los pueblos muchos han desaparecido. Ahora mismo desaparecen pueblos en Asia, en África, en las Américas… en todos los continentes. Individuos sin pasado y sin futuro, los desarraigados de todos los rincones del planeta, vagan por nuestros campos y nuestras ciudades sin rumbo, desorientados, perdidos… lejos de su hogar ancestral. Es una catástrofe biocultural sin precedentes. Va a más cada día.
Nada detiene a este ‘sistema’ nuevo en su afán de posesión, en su codicia de oro y de poder. Los creadores, los fundadores, los usufructuarios, los beneficiarios, los privilegiados… Las fuerzas aliadas; los ‘aliados’. La oligarquía dominante. La destructora, la expoliadora…
Luchar contra el ‘sistema’ es luchar contra la oligarquía dominante, contra sus beneficiarios… Contra el poder político y contra el poder económico; contra los señores indiscutibles del ‘sistema’ nuevo (los demás poderes les están subordinados).
Estos tiempos que vivimos son decisivos para los pueblos que quieran seguir siendo, para los pueblos con vocación de futuro (con voluntad de poder, con voluntad de futuro). La unión de los pueblos contra el ‘sistema’ es lo que tiene que venir.
La finalidad es conseguir un ‘sistema’ étnico global. Una comunidad de naciones o Estados étnicos ancestrales (los que hayan sobrevivido). Étnicamente diferenciados. Independientes. Soberanos. Autónomos.
Nosotros proporcionamos una salida del ‘sistema’ (al laberinto de los ‘sistemas’ universales del neolítico). Hay una salida. Y no es precisamente una ‘nueva Sión’ multiétnica y multicultural (más de lo mismo). Quédese la ‘nueva Sión’ para los judíos, sus creadores. Un futuro otro queremos los nacionalistas étnicos; una salida otra. Lejos de la locura antropocéntrica, lejos del neolítico.
Nosotros, los ecologistas étnicos; los conservacionistas étnicos.
Queremos recuperar a los pueblos. Un renacimiento para todos los pueblos ancestrales. Que el árbol de los pueblos y culturas del planeta vuelva a florecer. Éste árbol forma parte del árbol de la vida. Es obra de la vida. Es nuestro deber, como vida, el conservarlo, preservarlo, y enriquecerlo. Para los futuros.
Quizás algún día sea considerado un crimen contra la vida el pretender convertir a un miembro de una comunidad etno-cultural (biosimbólica) en cristiano, musulmán, budista, demócrata, o comunista; en creyente de cualquier ‘fe’ trans-étnica, universal (religiosa o política). Pretender alterarlo, hacerlo otro; alejarlo, separarlo de los suyos; apropiárselo… sumarlo a la causa propia (privando así a su pueblo de uno de los suyos). Siguiendo los ideales de una fe universal el converso desatiende lo que concierne a su propio pueblo (su propia gente, su propia cultura, su propio futuro). La difusión de ideologías universales acaba siempre dividiendo y enfrentado a la población. Son un cáncer, una patología social. Podría ser calificado como un acto de conspiración o sedición (con el ánimo de destruir las bases ancestrales de convivencia de un pueblo)… como un ‘casus belli’. Se trata, en cualquier caso, de una agresión, de un acto de agresión contra el pueblo anfitrión; contra su unidad cultural, contra su homogeneidad espiritual; contra su pureza y su integridad. Contra sus señas de identidad –contra su ser ancestral. Es un crimen, en verdad.
Para que ese virtual día se convierta en actual los pueblos no tenemos otra salida que retomar, recuperar, rehabilitar, restablecer el nacionalismo étnico en nuestras comunidades. ¿Cómo lo hacemos?
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Hasta la próxima,
Manu

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FUENTE:
http://larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2016/12/143-los-sistemas-de-poder-y-sus.html

142) Sobre el suicidio inducido de los pueblos blancos

142) Sobre el suicidio inducido de los pueblos blancos

SÁBADO, 26 DE NOVIEMBRE DE 2016

142) Sobre el suicidio inducido de los pueblos blancos

Sobre el suicidio inducido de los pueblos blancos.

Manu Rodríguez. Desde Europa (26/11/16).

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*Testigos del final de nuestros pueblos europeos, de nuestras culturas, de nuestras naciones… Esto somos.
Pueblos blancos decadentes. Pueblos ya sin destino, sin futuro. Pueblos que caminan hacia la extinción. Como quieras que lo veas, es absurdo, y es trágico también, todo lo que nos está sucediendo.
No veo futuro para nuestros pueblos. Han conseguido deslegitimarnos, privarnos de razones, de fuerza, de coraje moral, de derecho… Pueblos desnortados, confundidos, como hechizados… Nuestros pueblos no quieren seguir siendo. Voluntariamente, parece, han escogido el camino de la extinción. Pero es un suicidio inducido: Los discursos dominantes, éticos y políticos principalmente, que censuran (castigan) todo instinto de supervivencia, de defensa del territorio, de amor por los hermanos, y que elogian (premian), por contra, el altruismo, las fronteras abiertas, el multiculturalismo y demás, han conseguido modificar la conducta de nuestras poblaciones. Nuestra gente son ya ‘gentes’ del ‘sistema’; son los ‘individuos-tipo’ que éste requiere y produce. La actitud general de nuestras poblaciones es un logro de la ingeniería social del ‘sistema’ –de su poder conformador de opiniones, de ‘conciencias’, de ‘personalidades’…
Valga esta analogía con la técnica de los trasplantes de órganos: Se debilita la defensa de nuestras claves étnicas y culturales con la intención de evitar el rechazo del injerto de población extranjera. Los discursos y slogans, trans-étnicos y trans-culturales, que difunde el ‘sistema’ operan como inmunodepresores.
No sólo se consigue con estas estrategias la indiferencia ciudadana ante la ingente entrada de población extranjera. Hay jóvenes que pertenecen a diversas ONG europeas que colaboran con las flotillas de pateras que salen de África o Asia y que avisan a las guardias costeras española, italiana, o griega de las salidas hacia Europa de éstas. Y las guardias costeras se limitan a recoger a estos intrusos y llevarlos a tierras europeas. Todos los días, todas las semanas… Un flujo incesante, y masivo.
Estas actitudes se premian, se incentivan, se ‘pagan’. Los jóvenes implicados en estas ‘gestas’ alardean de ello, y reciben su galardón (en medios de comunicación…). Estos vanos, insensatos, necios, inconscientes traidores a su gente… son elogiados.
El ‘sistema’ somete a nuestra población a un ‘condicionamiento operante’ del que apenas nadie escapa. Comienza en nuestras escuelas infantiles, en la educación que recibe nuestra gente desde que nace. Se prolonga en toda ‘nuestra’ cultura de masas (cine, televisión, internet, prensa, literatura…). Y es eficaz –logra sus fines.
Nuestra situación es lamentable; terminal, diría yo. Y nuestra gente no puede estar más desviada, más despistada; más lejos de sí y de sus reales circunstancias.
Los movimientos sociales trans-nacionales, trans-étnicos, trans-culturales (tipo ‘mundo sin fronteras’), a cual más ‘revolucionarios’, y que pululan, resultan ser la vanguardia de la globalización que requiere el ‘sistema’. Fijate hasta que punto estamos confundidos. Militamos en las filas de quien procura nuestro mal.
Nuestros ‘rebeldes’ anti-sistemas y anti-fascistas son las fuerzas intimidatorias, los dóberman del ‘sistema’; los nuevos ‘dominicos’, los nuevos ‘perros del señor’. Sus víctimas preferidas son los nacionalistas, los indigenistas, los identitarios… –las partes sanas del organismo biocultural; los lúcidos; los ‘puros’.
Ya sabemos, es malo ser nacionalista, identitario… No puedes defender tu tierra y tu gente. Si lo haces te señalan. Un miembro de nuestra comunidad señalado de nacionalista o identitario puede ser insultado, molestado, agredido… “es un fascista, o un nazi”. No se trata tan sólo de que esté mal visto, socialmente, ser identitario. Hay carta blanca para tratarle como a un perro. La muchedumbre, la bestia ‘anti-fascista’.
La ciega, la manipulada, la instrumentalizada masa anti-identitaria –la suicida, la enemiga de sí. Usada como arma contra los suyos.
Este comportamiento autolesivo, suicida, es el resultado de años de propaganda antinacionalista y anti-identitaria en Europa (y en países con ascendencia europea). Es malo, es vergonzoso, es ridículo… ser nacionalista e identitario. Éstas son las consignas que constantemente se repiten desde los medios de manipulación de masas del ‘sistema’ (prensa, radio, televisión, literatura, cine, internet…). Y desde hace decenios.
Se acaba con los pequeños focos de resistencia identitaria tildándolos públicamente de neo-fascistas, grupos de extrema derecha, xenófobos… Estos términos están siendo usados para deshonrar, para denigrar. Nadie quiere ser acusado públicamente de nacionalista o identitario, ser señalado de esa manera. Es lo peor.
Esta propaganda –constante, omnipresente, y agresiva–, que es contraria a nuestros intereses más vitales (existenciales incluso, está en juego nuestro ‘ser’), está resultando letal para nuestra gente. Promueve la auto-extinción de los pueblos blancos. Es un suicidio inducido, como digo.
Es una propaganda inspirada, como se sabe, en las historias que nos cuenta el ‘sistema’ acerca de la IIGM (sobre el nazismo y el periodo nazi fundamentalmente). Pero estas historias que difunde el ‘sistema’ han resultado ser manifiestamente falsas. Se requiere, pues, una revisión y una reescritura de todo ese período (que en parte ya han sido realizadas). Téngase en cuenta que, sin la satanización del nacionalismo étnico o identitarismo (tras los Juicios de Núremberg), esta insidiosa y nociva propaganda, que impregna toda nuestra vida cotidiana, carecería de sentido y de legitimidad.
Es propaganda de guerra lo que padecemos. Es una guerra de aniquilación contra nuestro ser étnico y cultural.
Cambiar la actitud y el sentir de las poblaciones agredidas o invadidas, hacerlas favorables al invasor o al agresor, éste es el principal cometido de la propaganda de guerra –de las ‘operaciones psicológicas’, como ahora se las llama. La ingeniería social. Las técnicas de modificación de la conducta. Los ‘medios’, los poderes del ‘sistema’.
Toda esta incesante, y costosa, ofensiva ideológica, propagandística, jurídica… contra el nacionalismo étnico (desde su mismo nacimiento, pero sobre todo desde finales de la IIGM) viene a decirnos que éste es el único y verdadero enemigo del ‘sistema’; que es su mera existencia la que supone una amenaza para el ‘sistema’. De ahí todo el empeño de éste en desprestigiarlo, en destruirlo, en erradicarlo. De ahí también la persecución (en los juzgados y en las calles) a la que se ve sometido.
El modelo cosmopolita, universal, contrario a todo nacionalismo e identitarismo, es el que se difunde por doquier desde los poderosos medios de manipulación de masas de que dispone el ‘sistema’. Esa ideología. La mezcla, la mixtura, lo ‘multi’… Eso es lo excelente, lo mejor. El nomadeo, el desarraigo generalizado. Ciudadanos del mundo. Sin rostro, sin identidad definida (étnica y cultural). Elementos homologados, indiferenciados, sustituibles. Es el futuro social, político, económico… que persiguen, desde hace más de un siglo, tanto la ‘izquierda’ como la ‘derecha’ (los ‘usufructuarios’) del ‘sistema’. Las diferentes fuerzas (aliadas) del ‘sistema’ trabajan en la misma dirección. Ninguna discute sus postulados ideológicos universalistas (‘globales’).
El ‘sistema’ tiene sus usufructuarios o beneficiarios. Los beneficiarios del ‘sistema’ son sus creadores. Si antaño fueron los sacerdotes y/o los guerreros los que establecían el ‘sistema’, hoy (desde la Revolución Francesa) son la clase económica y/o la clase política las que establecen el marco ideológico (las reglas de juego) en el que se desarrollarán las actividades todas de la comunidad –ponen las bases económicas, políticas y jurídicas. El ‘sistema’ es, principalmente, un sistema de poder, de dominio, que se le impone al conjunto de la población. Únicamente sus beneficiarios (el poder económico, la clase política, las instituciones del Estado…) viven, y gozan, del ‘sistema’, disfrutan de su uso. El resto de la población lo padece, lo soporta…
Las ideologías (religiosas, filosóficas, o políticas) han servido siempre para fundamentar y legitimar el régimen de poder, el ‘sistema’ de dominio (de unos sobre otros) –cualquiera fuese éste.
El ‘sistema’ son sus beneficiarios. ¿‘Cui bono’?
El discurso del ‘sistema’ es, hoy, netamente antipatriótico, antinacionalista, multicultural, multiétnico, internacionalista, universalista, cosmopolita… trans-nacional, post-nacional… Nuestras ‘izquierdas’ y nuestras ‘derechas’ son rostros del ‘sistema’. El mismo internacionalismo, el mismo post-nacionalismo…
No nos dejemos engañar por las llamadas a la patria, o a la nación, de las derechas y de las izquierdas del ‘sistema’. Se trata, en ambos casos, de un nacionalismo y un patriotismo espurios, no ligados a la sangre y al suelo. La patria o nación que postulan es una ‘entidad’ jurídica y política que se pliega a los requerimientos (al discurso) del ‘sistema’. Pretenden convertir las naciones ancestrales en una suerte de ideología al que cualquiera (venga de donde venga) puede adherirse o afiliarse. Ahora cualquiera puede ser francés, alemán, español, vasco, o catalán… (así como cualquiera puede ser cristiano, demoliberal, o comunista). Con este nacionalismo se desposee a los autóctonos de un patrimonio geográfico, étnico, y lingüístico-cultural que sólo a ellos pertenece. Los nacionalismos que promueven los políticos del ‘sistema’ no tienen otra finalidad que la disolución de las patrias carnales, de las patrias genuinas.
Hay que cuidarse, pues, del nacionalismo, o el independentismo, que difunden estos beneficiarios del ‘sistema’. Promueven naciones abiertas, plurales, multiétnicas, multiculturales… Naciones que acabarán perdiendo sus ancestrales señas de identidad étnicas y lingüístico-culturales. Se pretende, claramente, lo contrario de lo que se predica. Tendremos finalmente naciones étnica y culturalmente heterogéneas que no se diferenciarán en nada unas de otras, y nacionalismos ociosos, superfluos. Véase el caso de España, no sólo en nuestras derechas, atiéndase al poco o nada fiable patriotismo o nacionalismo de partidos o grupos como Podemos, la CUP, ERC, las Mareas y otros. No se trata de nacionalismos o patriotismos equivocados, o confundidos, sino de nacionalismos y de patriotismos deliberadamente engañosos, fraudulentos, tramposos. Son trampas. Confunden, embrollan, desvirtúan… Conducen a la extinción.
Llamo la atención sobre algunos líderes de partidos independentistas catalanes (ERC, CUP…), que ni siquiera son catalanes (de sangre). Una Cataluña que no los considere ‘extranjeros’ parece que construyen, que no los insulte, que no los llame charnegos (perros); una Cataluña plural, diversa, otra (la actual es demasiado catalana); una Cataluña para foráneos, a su medida (y a la medida también del ‘sistema’). Disponen, estos alóctonos, del destino de una nación a la que no pertenecen, y que no les pertenece. Usurpan la palabra, la voz de los genuinos catalanes. Los catalanes de pura cepa no deberían tolerar esta intromisión, esta impostura.
Se diría que estos foráneos se vengan de la nación de acogida desrealizándola. Se vengan de los insultos y menosprecios recibidos. Y esto recuerda a los casos que se han dado o se dan en nuestras tierras europeas con otros grupos étnicos o culturales extranjeros (judíos, musulmanes asiáticos y africanos…). Todos estos no europeos (vistos desde el ‘jus sanguinis’) son partidarios del Estado multicultural y multiétnico (y del ‘jus solis’) –como es lógico (no miran sino por su bien).
Una Europa plural, diversa, otra (la actual es demasiado europea); una Europa para los no europeos, para los extranjeros… Los planes del ‘sistema’.
Los pueblos son comunidades étnicas y lingüístico-culturales asentadas desde antiguo en un determinado espacio. Son comunidades ancestrales. La patria es el territorio que fundaron los ‘padres’, los antepasados. No cualquiera puede ser europeo, chino, o japonés… La patria o nación es herencia, legado, patrimonio centenario, milenario. La patria no se adopta, se hereda. Es una herencia de sangre. Es la sangre (la casta, la raza…) la que aquí hereda.
Los nacionalismos que postulan los políticos (de izquierda y de derecha) del ‘sistema’, vienen a devaluar, a depreciar los lazos de sangre que una población tiene con su territorio ancestral, a restarle importancia (cualquiera puede ser catalán…). Parecen construidos adrede para desvirtuar, para desnaturalizar las naciones genuinas. Como un primer paso hacia su desintegración. Son nacionalismos que, por lo demás, ignoran y ofenden gravemente a los naturales, a los ‘nacionales’, los cuales devienen uno más en estas nuevas naciones en las que todos, vengan de donde vengan, tienen cabida.
Estos nuevos nacionalismos, que sostienen tanto las derechas como las izquierdas del ‘sistema’, resultan, claro está, inocuos, inofensivos, para éste. Sólo el nacionalismo étnico puro, de casta, puede hacerle frente al ‘sistema’ y frenar la disolución de nuestros pueblos. Es la revolución que queda –la rebelión de los nativos europeos contra el ‘imperio’, contra el ‘sistema’ (contra sus beneficiarios).
Desintegrar a los pueblos y proletarizar a las masas resultantes. Las ambiciones, los sueños del ‘sistema’.
Los sueños del ‘sistema’ son la pesadilla de los pueblos.
Nuestros viejos pueblos y sus demarcaciones territoriales son un estorbo para los planes de dominio del ‘sistema’. El ‘sistema’ requiere masas proletarizadas, no pueblos. Este ‘sistema’ es, por naturaleza, hostil a los pueblos.
Las fuerzas aliadas del ‘sistema’. Los cocreadores. Los beneficiarios. Los poderosos. Los ‘aliados’. El ‘sistema’ mismo. Todas las fuerzas o élites hostiles a los pueblos. Todos los universalismos (religiosos, filosóficos, políticos…) del pasado.
Un mundo trans-nacional, post-nacional; un mundo sin naciones, y sin fronteras. Las utopías del ‘sistema’. El ‘sistema’ crea, adopta, y difunde utopías universales (a ‘diestro’ y ‘siniestro’) que no entran en pugna con sus planes de dominio ‘global’.
La destrucción de pueblos, naciones, y culturas ancestrales es lo que viene. La homologación de la población del planeta. La homologación social, cultural, étnica (racial, mediante el mestizaje)… La destrucción de las diferencias, de aquello que nos distingue a unos de otros –sea en la naturaleza, sea en la cultura.
Es un genocidio étnico y cultural a gran escala lo que viene; lo que ya es. Parece planificado. ¿Quién, quiénes son los ingenieros sociales de esta catástrofe biocultural? ¿De qué medios se vale el ‘sistema’ para imponer su ‘ley’, su ‘orden’; cuáles son sus fuerzas, sus instrumentos?
Son decenas, cientos ya, las etnias en nuestras ciudades más pobladas (Londres, París, Berlín…). Un grave problema, ético incluso, la educación de sus pequeños. ¿Qué instrucción, qué historia…; la francesa, la inglesa, la alemana…? Etnias africanas, asiáticas, amerindias… Sus niños y adolescentes serán formados en una historia que no es la suya, la de su pueblo; en un entorno lingüístico-cultural que no es el suyo, el de su propio pueblo. Millones de personas desarraigadas. Lejos de su tierra, de su hogar, de su gente, de sus ancestros… de su propia historia.
Es un mal para todos (autóctonos y alóctonos) estos flujos migratorios incontrolados. El final será una indistinta masa universal proletarizada y apátrida (el sueño del ‘sistema’; el sueño de Marx); una nueva raza de esclavos a disposición de las izquierdas y las derechas del ‘sistema’ –como fuerza de trabajo, como carne de cañón, como ‘votante’…; en cualquier caso, como arma, como instrumento, como útil…
Se priva a nuestros pueblos del legítimo derecho que tienen a defender las tierras heredadas, las tierras de sus ancestros. ¿Por qué nuestros pueblos no pueden defender su territorio ancestral, su etnia, su cultura…?
Les recuerdo a los lectores que el único Estado étnico en la actualidad es el Estado Nacional del Pueblo Judío (Israel). ¿Por qué los judíos pueden tener su Estado étnico y el resto de los pueblos no; por qué el resto de los Estados estamos obligados a convertirnos en Estados multiétnicos y multiculturales? ¿A qué viene este privilegio? ¿Qué relación tienen los judíos y el Estado de Israel con el ‘sistema’? Los judíos son cocreadores y cofundadores del ‘sistema’, son por tanto uno de sus beneficiarios.
Antes de la existencia del Estado de Israel los judíos contribuyeron a la creación de los Estados democráticos y plurales que hoy tenemos. Fueron los primeros en beneficiarse de la situación jurídica y política que les proporcionaban los nuevos Estados nacidos tras la Revolución francesa. No sólo los judíos, obviamente, todos los extranjeros, todos los no franceses, o los no ingleses, o los no alemanes podían adquirir estas nacionalidades y gozar de los derechos y libertades de los nacionales. En estas circunstancias nace el ‘ciudadano’, el ‘ente social’… Más allá de etnias y culturas.
Los judíos, hay que decir, son los más celosos defensores del Estado multiétnico y multicultural. Es su medio óptimo para operar, y prosperar, política, cultural, económicamente… aquí o allá. Ese Estado abierto y plural lo quieren para los otros, claro está.
Dicho sea de paso, si a cualquier de nuestros Estados se le ocurriera denominarse a partir de cierto momento “Estado Nacional del Pueblo ‘X’”, sería acusado inmediatamente por el ‘sistema’, desde sus medios (mass media, ONU…), y a escala internacional, de fascista o nazi. Téngase esto por seguro.
Las nuevas naciones que pergeña el ‘sistema’ son buenas para todos menos para los nacionales. Los Estados multiétnicos y multiculturales (plurales, democráticos, abiertos…), los Estados nacidos tras la Rev. Francesa, supusieron el principio del fin de nuestros pueblos. Con tales fundamentos políticos y jurídicos, era cuestión de tiempo el que se dieran las circunstancias presentes (el caos étnico y cultural, la desintegración).
El único intento de revertir la situación, el nacionalismo étnico germano, fue militarmente derrotado, como se sabe. Frente al ‘sistema’ enemigo de los pueblos se abría otra posibilidad, los Estados étnicos. Conservar la homogeneidad étnica y cultural. Neta separación entre autóctonos y alóctonos. Los alóctonos están privados de derechos políticos, de derechos de propiedad… Se evitaba de este modo la injerencia política, cultural, social, o económica de los extranjeros en las cosas propias, en las cosas de los nacionales (de los indígenas, de los nativos). Era una salida; era la salida.
El nacionalismo étnico (indigenismo, identitarismo…) es el único camino de un pueblo hacia el futuro; es para un pueblo su única garantía de futuro. Sólo los pueblos centrados en sí, conscientes de sí, tienen futuro.
La pésima, la horrible imagen del nazismo elaborada por el ‘sistema’, tras los Juicios de Núremberg, es el pretexto que éste usa para arremeter contra todo nacionalismo o identitarismo; es el arma total contra el nacionalismo étnico. Paraliza. Enmudece. Es también la única arma de que dispone el ‘sistema’. No lograremos la victoria si primero no desmontamos públicamente ese dispositivo paralizador –sería tanto como desarmarlo; privarlo de derecho, de argumentos, de razón…
El ‘sistema’ ha construido un muro de infamias, de mentiras, de calumnias… alrededor del nacionalismo étnico. Éste es el muro que tenemos que derribar.
El nacionalismo étnico (de origen europeo) es el ‘mal’ para el ‘sistema’. Es el único adversario del ‘sistema’ (de sus beneficiarios). Hace tiempo que éste le declaró la guerra. El ‘sistema’ se limita a combatir su mal con todos los medios a su alcance, a remover los obstáculos, a acabar definitivamente con la única fuerza que se le opone.
Para reducir a los identitarios europeos el ‘sistema’ se vale de la ilegalización del nacionalismo étnico (tras los Juicios de Núremberg); del constante bombardeo de consignas contrarias al nacionalismo étnico (democracia universal, derechos humanos universales… altruismo, multiculturalismo, fronteras abiertas…) en la enseñanza y desde los ‘mass media’; del incesante flujo migratorio de asiáticos y africanos hacia nuestras tierras todas; de la pública satanización de la resistencia identitaria ante la masiva entrada de extranjeros (de intrusos); de la intimidación, la persecución, la violencia contra los resistentes, contra los irreductibles…
Alterar (hacer otra) las señas de identidad étnica y cultural de un pueblo. Para ello se deprimen, se debilitan sus naturales, sus legítimos instintos defensivos, al tiempo que se reprime su derecho a la defensa, al rechazo del invasor.
El ‘sistema’ premia y castiga públicamente las conductas favorables y desfavorables a sus intereses; usa técnicas de modificación de la conducta (a escala social) mediante el condicionamiento operante.
El condicionamiento comienza ya en las edades tempranas. Los ‘principios’ universales éticos, jurídicos y políticos del ‘sistema’ (con los relatos sobre las bondades del ‘sistema’ (de los ‘aliados’), y las maldades del enemigo único del ‘sistema’) están implementados en todos los aspectos de la vida escolar de nuestros niños y adolescentes –asignaturas, trabajos escolares, juegos… Los omnipresentes ‘mass media’, a los que nuestros pequeños tienen acceso desde que se levantan, hacen lo demás.
El ‘sistema’ juega con ventaja. Sabe lo que hace. La ilegalización y la pública satanización del nacionalismo étnico nos dejan inermes ante cualquier ataque. Nos paralizan. Nos enmudecen. Hacen imposible la defensa pública de nuestros intereses étnicos y culturales; nos privan del derecho a la legítima defensa de nuestro territorio ancestral. Nos dejan atados de pies y manos; nos cierran la salida –nuestra única salida.
La guerra de las fuerzas aliadas del ‘sistema’ contra los pueblos europeos no ha terminado. Es una guerra de aniquilación, insisto, y la estamos perdiendo.
Nuestra madre patria, Europa, se hunde, se arruina sin remedio. Cada día hay algo que lamentar; algo irreversible pasa… Cada día más cerca del final.
Europa es una víctima más del ‘sistema’. Nuestros pueblos europeos milenarios están siendo engañados, desposeídos, manipulados y, finalmente, sacrificados.
Quizás la conciencia de este más que probable final haga revolverse a los europeos contra el estado de cosas. Ya se atisban movimientos de liberación –pese a los ‘media’, las masas anti-identitarias, y las amenazas (políticas, económicas, jurídicas…) de Bruselas. La resistencia identitaria está perdiendo el miedo a aparecer públicamente.
Tal vez nuestros pueblos tengan aún una posibilidad de futuro; tal vez podamos aún recuperar la fisonomía que nuestras ciudades tenían hasta no hace muchos años… Tal vez quede aún tiempo para salvar a Europa; para salvarnos a nosotros mismos.
*Nuestro drama histórico me recuerda una vez más el Ragnarök escandinavo. No faltan entre nosotros los traidores conscientes, y los inconscientes –los ‘Loki’ y los ‘Holder’ del relato. Cuando deberíamos estar festejando el retorno de Balder resulta que estamos como al principio, en pleno ‘invierno supremo’, y bajo el fuego de Surt.
Parecía que salíamos de aquel Ragnarök que sufrimos cuando la cristianización de nuestros pueblos. Parecía que vivíamos el fin del ‘invierno supremo’, que la estirpe de Líf (la vida) y Lífthrasir (el que ama o desea la vida) proliferaba. Parecía que renacíamos. Pero he aquí que Surt ataca de nuevo, y con nuevos recursos (con nuevas armas). Se trata ahora del ‘sistema’; del polimorfo, del policéfalo, del todopoderoso ‘sistema’. De aquel que surge cuando la Revolución Francesa.
Desde su nacimiento este ‘sistema’ avanza y logra victorias en nuestras tierras. Tras la IIGM impera sin oposición. Nuestros pueblos yacen caídos, postrados, sometidos. El nuevo ‘orden’ universal que los ‘aliados’ imponen nos priva de auténtica soberanía, de autonomía real… Nuestro futuro nunca fue tan incierto.
Este nuevo universalismo es ahora el ‘derecho’, la ‘ley’. El que vence impone su discurso, su historia, su bien y su mal, simplemente; dicta la ‘ley’, dice lo que ha de ser. El ‘derecho’ está, como de costumbre, en las manos de quien va ganando la partida. El adversario único, el mal único del ‘sistema’ (de este Surt redivivo) está, por supuesto, fuera de la ‘ley’ –satanizado y prohibido; arrojado a las tinieblas exteriores. Hoy como ayer. Ayer como ‘pagano’, hoy como nacionalista étnico (‘nazi’).
Se repiten las condiciones del Ragnarök. Es una guerra total (étnica, territorial, cultural…) la que se sostiene contra nuestros pueblos. La derrota militar del nacionalismo étnico germano fue un episodio en esta guerra en la que nos lo jugamos todo (la herencia territorial y la cultural; incluso nuestro ser –nuestro seguir siendo). La guerra no ha terminado. Si resultáramos definitivamente derrotados no habría más auroras para nuestros pueblos, sería nuestro último ocaso.
*
Hasta la próxima,
Manu

135) El neolítico y sus secuelas

DOMINGO, 28 DE FEBRERO DE 2016
135) El neolítico y sus secuelas
El neolítico y sus secuelas.

Manu Rodríguez. Desde Europa (27/02/16).

*El período neolítico, en el cual aún vivimos y al que podemos considerar como una Edad Media generalizada (entre el paleolítico, primer período, y el post-neolítico, tercer período, aún por nacer, aún sin nombre), nos ha dejado secuelas indeseables. Ha sido (y es) la era del antropocentrismo (el endiosamiento del hombre), y la era de los Imperios (imperialismos) y de las guerras étnicas y culturales. Sus principales consecuencias: el desarraigo o el extrañamiento tanto de la naturaleza, como de la propia etnia y de la propia cultura; la degradación de la naturaleza y de la cultura.
Es el período pleno de la voluntad de poder, podemos decir. Poder sobre todas las cosas, sobre todos los entes. Sin medida, sin control, sin freno. Es la época de la adoración del poder –de dioses (étnicos) poderosos, omnipotentes.
El neolítico se caracteriza por la explotación despiadada y sin miramientos (sin medir las consecuencias) de la naturaleza, y la explotación del hombre por el hombre. No es sólo, pues, el menosprecio del resto de la naturaleza, es también el menosprecio del hombre por el hombre –que supone el menosprecio o desprecio del hombre por sí mismo.
Comencemos por el antropocentrismo y el antropomorfismo, el arrogante proceder para con el resto de la naturaleza que practican todas las culturas del período –la soberbia, la ‘hybris’ del neolítico que culmina en la era tecnológica actual. La sociedad administrada tiene su origen en las prácticas culturales y en los modos de vida del neolítico. La misma escritura surge en la necesidad de controlar, de gestionar bienes y hombres. El vínculo con la naturaleza (con la ‘physis’) de los hombres del paleolítico se pierde con la aparición del neolítico. Aquí comienza la desacralización de la naturaleza (viviente y no viviente), su explotación despiadada, la desconsideración del entorno. Todo está al servicio del hombre; el hombre es el centro de la naturaleza y de la vida. Esto podemos advertirlo en todas las tradiciones culturales del período. Véase Sumer, Egipto, Israel, China, India, Persia, Grecia, Roma… Véanse también las culturas amerindias del período. Los propios dioses se encargan de legitimar tal ambición, tal ‘hybris’ (adviértase, como muestra del periodo, el ‘Génesis’ judío y el papel que el dios concede al hombre en la naturaleza).
Pero también tenemos la alienación cultural de los pueblos; la pérdida de identidad de los pueblos debido a las corrientes universalistas transétnicas y transculturales que circulan desde hace cientos de años, desde la aparición de los imperios multiculturales (Egipto, India, Asiria, Persia, Grecia, Roma…). La pérdida, el olvido, o la privación (desposesión) del ser propio y singular de los pueblos tienen aquí su origen.
Ambos fenómenos se solapan en los momentos presentes. Heidegger parece contar exclusivamente con el período tecnológico. La ‘hybris’ de la era técnica. Pero las sociedades actuales padecemos los dos aspectos mencionados. El extrañamiento de la naturaleza (viviente y no viviente) característico de las culturas del neolítico, y la alienación cultural, espiritual, debida a los vastos y prolongados procesos de aculturación y enculturación padecidos –las globalizaciones culturales (religiosas o políticas) ya de origen semita, ya de origen indoeuropeo que todos conocemos (hinduismo, budismo, maniqueísmo persa, judeo-mesianismo, islamismo… judeo-bolchevismo, democracia…) y que nos asolan desde hace cientos de años.
La era técnica es simplemente el culmen de las prácticas de explotación del entorno propias del antropocentrismo del neolítico. El hombre es el centro, la medida – de la naturaleza, y de la vida.
Descartes y la era moderna (en el ámbito Occidental), aunque inauguran, o causan, u originan la era técnica, no suponen un corte o una ruptura con el neolítico. Son síntomas del período, responden a la ‘hybris’ del período, culminan la desafección que con el resto de la naturaleza se sostiene desde comienzos del neolítico. Responden al ser, al espíritu del neolítico. Todos los fenómenos o manifestaciones o prácticas de la era técnica la podemos observar, ‘in nuce’, a lo largo de todo el neolítico (hasta el momento presente). Es el mismo extrañamiento de la naturaleza.
Así pues, hay dos combates, o dos frentes. De un lado, la superación de las culturas del neolítico –dejar atrás el antropocentrismo del neolítico (que alcanza hasta nuestros días). Del otro, para muchos pueblos, la recuperación o la reconquista de su propio ser. Hay, pues, un doble extrañamiento (desarraigo) que competen a la naturaleza, y a la cultura.
Esta es la complejidad, a mi manera de ver, de los momentos presentes. En Heidegger hay un exclusivo énfasis en el período tecnológico (que en ningún momento vincula al neolítico en su conjunto), y se ignora la alienación cultural, espiritual, debido a la cristianización, a la islamización, a la proletarización o a la democratización de los pueblos. El desarraigo de que nos habla ignora por completo la pérdida del ser propio ancestral que digo.
Son dos retornos. El retorno a la naturaleza (la ‘physis’), al ser. Y el retorno al ser propio, a la línea biosimbólica propia, aquella que nos une a nuestros antepasados. Dos revoluciones, pues, dos giros, dos vueltas.
Hay que tener claro que estos retornos no son la misión, o el destino, de un sólo pueblo (el pueblo alemán, u Occidente, en el caso de la filosofía de Heidegger). Es la misión y el destino de todos los pueblos.
La Alemania nazi no encaró el reto tecnológico (como advirtió Heidegger), el reto de superar la era técnica mediante un retorno al ser (a la ‘physis’); se dejó llevar por la lucha por el poder con los grandes imperios del período (Inglaterra, USA, y la URSS); se vio arrastrado por las circunstancias históricas que impidieron tal ‘revolución’ –no hubo tiempo. No superó el neolítico, la era técnica, ciertamente; pero sí recuperó el ser étnico y cultural (o estaba en trance de ello).
Pero los pueblos no sólo tenemos que recuperar el ser étnico y cultural, tenemos también que superar la ‘hybris’ del neolítico (la cual Heidegger nunca asoció con la era técnica, insisto).
El inicio, el nuevo inicio que nos predica Heidegger, no nos sacaría del neolítico. No basta con superar la ‘era técnica’ –la cual pertenece de lleno al neolítico; es su última fase.
Los males del neolítico afectan a todas las culturas o civilizaciones del período. Aún vivimos en el neolítico. Nuestros ‘mundos’ siguen siendo los ‘mundos’ (antropocéntricos y antropomórficos) del neolítico. Sean los religiosos/culturales clásicos (tradición judeo-cristiano-musulmana, hinduismo, budismo…), sean los políticos (comunismo, democracia) o filosóficos (el existencialismo) de última hora. No salimos, no acabamos de salir. Y esto afecta (sigue afectando) a nuestro comportamiento con la naturaleza y con el resto de las sociedades humanas. Se degrada sin tasa, sin freno, sin medida, el entorno medioambiental. Se degradan igualmente sin tasa las relaciones entre los diversos grupos humanos.
El problema está, pues, en los modos del neolítico, en sus ‘mundos’, que aún nos dominan.
La voluntad de poder y el nihilismo son las verdaderas ideologías del neolítico; sus motores. Sus dioses. Su aliento, su espíritu. Su faz. Conducen a la muerte, a la destrucción, a la aniquilación.
El nihilismo, pese a lo que pudiera parecer, tiene su origen en las prácticas y modos del neolítico. Todo el neolítico –hasta el momento presente– está atravesado, guiado, marcado… por el nihilismo.
Es un reto, es un deber, para todas las culturas y civilizaciones del presente, superar este periodo de soberbia y arrogancia; vencer la ceguera de este sombrío periodo. Dejarlo atrás. Recuperar la luz, el ser (el propio, y el común). Por una relación digna y ajustada a la verdad con el resto de la naturaleza y con los diversos grupos humanos. Nos va en ello el futuro, no sólo el de las sociedades humanas, también el futuro de la vida en este planeta. Nos lo jugamos todo.
Tenemos que unir el vínculo con la naturaleza (con la ‘physis’) de los hombres del primer período (los paleolíticos) con el conocimiento que hoy poseemos acerca de esa misma naturaleza. Las reflexiones de Heidegger son indispensables en este nuevo período.
Las ciencias de la vida –el saber que acerca de la vida hoy tenemos– iluminarán nuestros caminos. El triunfo del genocentrismo (la sustancia viviente única que somos) ha de ser absoluto. La ecología viene de suyo, por supuesto (el futuro será ecológico o no será). Pero también los retos culturales, como más arriba he dicho –la reanudación de los lazos biosimbólicos ancestrales. Consolidar nuestro ser biosimbólico.
La transición hacia el tercer período ni siquiera ha comenzado. Otra mente, otro espíritu, otros mundos necesitamos. Otras claves culturales. Un nuevo comienzo para todos y cada uno de los pueblos –cada uno según su ser. Que vuelva a florecer el árbol de los pueblos y culturas del mundo.

Saludos,

Manu
PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 7:54
FUENTE:
http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2016/02/135-el-neolitico-y-sus-secuelas.html

¿Por qué quieren… más “inmigrantes” / invasores?

¿Por qué la intelectualidad progresista ama a los inmigrantes? ¿Por qué la intelectualidad progresista desprecia a la clase trabajadora (nativa)?

Principalmente por dos motivos: por un interés de casta, en primer lugar, y como consecuencia de los postulados de su propio esquema ideológico, en segundo. Para que el primer motivo se traduzca en arrebatado amor por los inmigrantes, resulta imprescindible una condición: la completa ignorancia, por parte de los intelectuales progresistas, de la naturaleza del nuevo sujeto histórico por ellos formulado, las masas inmigrantes. Para que lo haga el segundo es ineludible otra: la ignorancia de la historia por esta intelectualidad.

La intelectualidad progresista pretende que una abigarrada masa inmigrante haga para ellos lo que no ha querido hacer la clase trabajadora (nativa). La intelectualidad progresista ama a los inmigrantes porque cree que esa masa heterogénea es capaz de hacer la revolución necesaria para que ellos alcancen el poder en los distintos estados de Europa. Para ello es imprescindible un desconocimiento a conciencia (un autoengaño) de la realidad de las masas inmigrantes. Estas masas tienden, tal y como nos enseña Mahieu en Fundamentos de biopolítica bien a la asimilación y al mestizaje, bien a la rebelión, formando, como es muy lógico, sus propias agrupaciones etno-políticas, en las que el papel de la intelligentsia progresista europea deviene residual (caso de las agrupaciones etno-políticas amerindias, mestizoamericanas y negras) o nulo (caso de las agrupaciones etno-políticas musulmanas y chinas).

Pero la intelectualidad progresista también ama a los inmigrantes porque quiere hacerse perdonar, o mejor, pretende que la sociedad de cada estado europeo se haga perdonar por estos inmigrantes. Un estudio sesgado de la historia mundial hace que los fenómenos coloniales europeos a partir de la Edad Moderna cobren exclusividad en lo que hace al fenómeno colonial y al sojuzgamiento de unos pueblos por otros, para la intelectualidad progresista. Ellos creen que estas sociedades tienen contraída una grave deuda con el resto del mundo y que son culpables. Intenta por todos los medios, absurdamente autoerigida en conciencia crítica de ellas, extender la culpa y hacerles pagar por lo que, según dicen, hicieron. Ignora necesariamente para ello, porque si no el esquema se caería en un momento, el resto de la historia mundial y las distintas imposiciones coloniales y conquistas territoriales que unos y otros pueblos, europeos o no europeos, han protagonizado. En este contexto se explica la ignorancia progresista de la extensión y del significado histórico del fenómeno de la esclavitud.

Estos dos supuestas misiones históricas a cumplir por la masa inmigrante (hacer la revolución de la intelectualidad progresista y cobrarse la supuesta deuda contraída por el fenómeno colonial europeo desde la Modernidad, proceso que mediante teorías parciales también de indudable raigambre marxista extienden hasta el momento presente, como si la burguesía nacional representase hoy algún papel digno de importancia en relación a la superburguesía o hiperclase mundialista) explican el amor interesado de la intelectualidad progresista por las masas inmigrantes. Esto explica, asimismo, que semejante amor progresista por la inmigración nunca se haya traducido en la reivindicación, por parte de estos intelectuales, del derecho de las personas inmigrantes a vivir en sus respectivos países con dignidad.

El desprecio y el abandono en el que la intelligentsia progresista ha dejado a la clase trabajadora nativa de los distintos estados de Europa, tras varios decenios en los que se hizo pasar como su legítimo representante ideológico, trivializando o calificando de farsa todo intento de los trabajadores de disponer de sus propios representantes ideológicos y culturales, surge exactamente del mismo proceso que explica el reciente amor por la masa inmigrante. Una clase trabajadora nativa que se niega a dar el poder a la conspicua casta intelectual progresista, ya no le resulta de utilidad a esta última. Los intelectuales progresistas desprecian a la clase trabajadora, por no haberles alzado al poder, mediante revolución o de cualquier otra forma. Por otro lado, si complejos procesos psicológicos, en los que no están ausentes sentimientos ciertos de inferioridad personal del propio intelectual progresista (problema personalísimo al que pretende dar solución social), hacen aparecer y situar en el primero plano incomprensibles preocupaciones de reparación histórica, que además de unilaterales y arbitrarias son imposibles, porque la historia ni retrocede ni se detiene, la clase trabajadora nativa deja de verse como acreedora y pasa a representar el papel de deudora. Y por lo ocurrido, deudora nata, pues es esta clase la que ha pagado y sigue pagando los platos rotos de la inmigración masiva ante el silencio cómplice, o en muchos casos la celebración entusiástica, de los intelectuales progresistas.

La intelectualidad progresista como tonto útil del capitalismo. Es el papel necesario que asume la intelectualidad progresista en todo este proceso. La inmigración masiva, contraparte demográfica de otras mundializaciones (económica, social, política, cultural, etc.) impuestas por el desarrollo del capitalismo (mundialización o globalización como fase ulterior del capitalismo), es decir, la inmigración masiva como elemento consustancial a esta fase del capitalismo en que nos encontramos, antes que discutida es justificada por la intelectualidad progresista frente a los temores y rechazos del pueblo, rindiendo así estos progresistas un servicio impagable a la superburguesía y cumpliendo así esta intelectualidad un papel imposible de desarrollar por parte de la intelectualidad propia y nominalmente burguesa, dado el reducido favor popular de esta última.

Nos encontramos así a la intelectualidad progresista no sólo manifestando una pose burguesa fruto del abrazo del democratismo y de la ideología de los derechos humanos (amalgama de marxismo y liberalismo), así como del origen de clase netamente burgués de la mayoría de intelectuales progresistas; también cumpliendo una actuación esencial para los objetivos de dominio a medio y largo plazo de la superburguesía hoy dominante en los distintos estados europeos y en otros muchos no europeos.

Por la propia utilidad, para el capitalismo, y para sus clases rectores, del marxismo (cultural) y de la intelectualidad progresista como casta que desarrolla esta ideología, a esta casta intelectual le va tan bien en los aparatos ideológicos de los distintos estados donde medra. Aún así, hay que reconocerle a la casta intelectual progresista una capacidad de infiltración notable en las instancias productores de ideología (como los organismos educativos o los medios de comunicación de masas).
Publicado por León Riente en 1.12.12
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Etiquetas: Biopolítica, Colonización, Marxismo cultural, Neoliberalismo, Progres, Xenomanía
41 comentarios:

A.J1 de diciembre de 2012, 18:44
“Los intelectuales progresistas desprecian a la clase trabajadora, por no haberles alzado al poder, mediante revolución o de cualquier otra forma”

Totalmente de acuerdo, éste es uno de los ingredientes de la xenomanía progre burguesa.
La mayoría de progres son de estrato burgués,de ahí que sus complejos de culpa los proyecten extensivos e impositivos a toda la sociedad.

El denominado marxismo cultural es un término que la mayoría de la gente no conoce, pero es que los que lo conocen no lo entienden, lo asocian con el marxismo clásico-materialismo histórico cuando su relación es parcial y sus fines no son tampoco iguales.

El denominado marxismo cultural tiene un nombre más concreto, su origen más exacto lo encontramos en Karl Christian Friedrich Krause y es lo que en filosofia política se llama krausismo.
En España tuvimos a un alumno aventajadodel krausismo, Fernando de los Ríos.

Este sujeto fue a visitar a Lenin junto con otros españoles tras la revolución y Lenin le explicó la estructura soviética, los planes quinquenales etc, a lo que de los Ríos preguntó:¿Y la libertad? y Lenin le respondió:¿Libertad para qué?.Esta frase de Lenin es bastante famosa y pone de manifiesto el utopísmo ñoño y delirante de los krausistas.
Lenin dijo lo de¿libertad para qué? por algo muy sencillo: un país en la miseria y arrasado por la revolución tenía que constituirse y ponerse en orden, y para ello necesitaba unos planes rígidos, no cabía el cambalacheo democrático despistante y corrupto si se quería recomponer el país.

Si a los marxistas culturales se les denomina krausistas se concreta mucho mejor el verdadero origen de su ideología(aunque ya sabemos que hay fuentes anteriores en Rousseau)

Responder

Toño1 de diciembre de 2012, 20:46
Se ha mencionado en el texto el asunto de la esclavitud y sus protagonistas; sobre ese polémico tema he encontrado este artículo con datos sorprendentes

http://patriayresistencia.blogspot.com.es/2012/11/walter-white-quien-trajo-los-esclavos.html

Responder

Oso Solitario2 de diciembre de 2012, 12:32
Me parece un excelente artículo y muy certera la tesis de que los intelectuales progresistas son burgueses acomplejados.

Por un lado están los tontos útiles, ilusos en su proyecto de hermandad univeral y de homologación de todo el planeta.

Por otro los más conscientes, los que saben “de qué va”, es decir una guerra que es, sí, contra todas las identidades, pero en especial contra la europea y la blanca, contra su núcleo más fuerte que está en Centroeuropa y que mientras no sea destruido representa una amenaza permanente porque ha demostrado poder resurgir como un brote indomable.

La cultura europea, su tradición por ejemplo en música y filosofía, contiene en sí misma un potencial revolucionario y el “código genético” para una renacimiento y una regeneracion de Europa.

De ahí la campaña para destruir y hacer olvidar nuestra cultura, noble y profunda, con la miserable cultura de masas, de vaciarla y censurarla con la corrección política.

De ahí la campaña que hizo la Escuela de Frankfurt con su “teoria crítica” para vaciar de contenido la cultura europea, por ejemplo para asimilar la ópera de Wagner a un “producto fabricado” (Adorno) en vez de a un aobra artística, ni mas ni menos que la actual cultura de masas. Thomas Mann llegó a decir tras su “conversión democrática” poco más o menos que habría que destruir la tradición de la música clásica.

Será porque yo amo particularmente la musica, pero de frente a similar canalla, para mí “extraer la pistola” es, además de que me lo pide el cuerpo, un deber moral.

Otro frente de lucha contra Europa, y vuelvo al tema del artículo, es reducir a los europeos a una minoría en su propia tierra, para que no haya una base racial y humana capaz de mantener esta tradición y utilizar su potencial de revolución para incidir en la historia, regenerar Europa una vez más.

Responder

kufisto2 de diciembre de 2012, 15:28
Leyendo algunos de sus comentarios, esperaba bastante más de León. Una desilusión. Otra.

Saludos

Responder

A.J2 de diciembre de 2012, 17:00
“La intelectualidad progresista ama a los inmigrantes porque cree que esa masa heterogénea es capaz de hacer la revolución necesaria para que ellos alcancen el poder en los distintos estados de Europa”

Esto está muy claro, pero yo lo extendería a toda la clase política , sean progres izquierdista o socialdemócratas, liberales etc.

La castuza política ve en el inmigrante un voto a hacer cautivo, a subvencionar y conquistar , y frente a una sociedad autóctona lobotomizada y pasto de la narcosis tampoco tienen miedo ante una reacción por discriminación positiva.

El progre a penas intuye la sombra de la realidad, no vive en el pesente, sino en el futuro, el presente no le gusta,por eso adapta el presente a un futuro que no existe, solo existe el presente y el pasado como reminiscencia condicionante-en parte- del presente.

Responder

A.J2 de diciembre de 2012, 17:02
Se ha activado la aprobación de comentarios…¿mucho mariconzuelo tocahuevos?
Sea como sea me parece buena medida, en muchísimos de blogs de variada temática se moderan los comentarios, incluso en blogs de temas anodinos.

Responder

qbit2 de diciembre de 2012, 23:42
Otro motivo por el que el progre no entiende la mentalidad del inmigrante es su materialismo, que le hace infravalorar la fuerza de la religión, del nacionalismo, y de cualquier vínculo de identidad.

Además, como ve que el inmigrante viene para “buscar una vida (económica) mejor”, cree que el inmigrante sólo valora el dinero, como él, y no sus vínculos de identidad. Pero el inmigrante sí los valora. Por eso tiene hijos y forma familias a pesar de cobrar poco, en vez de gastarse el dinero en viajecitos y en aperitivos y en ocio. Y el inmigrante viene con rencor histórico por haber sido dominado en el pasado en la colonización (azuzado también por los medios de manipulación), que se añade a tener que trabajar en malos empleos.

De ahí que el progre crea que el inmigrante va a ser el nuevo proletario de la revolución. Pero la revolución del inmigrante no quiere ser de ese tipo, sino de tipo nacionalista contra el “malvado” occidental opresor y degenerado, a la cabeza de los cuales están los progres explotadores Porque los progres explotadores son ambas cosas, explotadores y degenerados. Una revolución de rencor pero nacional o religiosa, identitaria, no comunista.

Responder

León Riente3 de diciembre de 2012, 20:44
A.J.

El denominado marxismo cultural es un término que la mayoría de la gente no conoce, pero es que los que lo conocen no lo entienden, lo asocian con el marxismo clásico-materialismo histórico cuando su relación es parcial y sus fines no son tampoco iguales

Si remontamos su origen a Gramsci y a Lukács comprendemos el marxismo cultural como medio, o mejor como requisito, de extender el marxismo clásico en los estados del oeste y centro europeo. En ese sentido sí encontramos una convergencia.

Pero el devenir histórico ha hecho que hoy el marxismo cultural se dirija a otros objetivos, porque nadie serio cree en la instauración del bolchevismo. Para algunos intelectuales progres es ante todo un instrumento de venganza contra la sociedad. Otros creen firmemente en el marxismo cultural y lo consideran imprescindible instrumento de emancipación; serían los intelectuales progresistas a los que se refiere Daorino. Y luego hay otros que generalmente no son intelectuales y que no creen en el marxismo cultural pero sí ven útil la disolución social que provoca; entramos ya en el terreno del interés de la superburguesía mundialista deseosa de disolver sociedades y a medio plazo estados, dejando al mercado como único regulador social.

“La intelectualidad progresista ama a los inmigrantes porque cree que esa masa heterogénea es capaz de hacer la revolución necesaria para que ellos alcancen el poder en los distintos estados de Europa”
Esto está muy claro, pero yo lo extendería a toda la clase política , sean progres izquierdista o socialdemócratas, liberales etc.

Sí, pero cada sector ideológico espera algo distinto de los inmigrantes. La derecha liberal, y la conservadora también, no se engañan: han traído los inmigrantes para que revienten los salarios, los convenios colectivos y expandan el mercado. Esa realidad luego la adornan con el discurso que les resulte más apropiado. En un nivel más partidista se han visto ciertos intentos por parte del PP de atraer el voto amerindio y mestizoamericano, por creerlo más proclive.
__

Oso

Gracias. Como puedes imaginarte esto forma parte de un análisis de la moralidad del intelectual progresista bastante más amplio. Esto es sólo un esquema, unos perfiles muy generales.

Completamente de acuerdo con tu dicotomía entre los “tontos útiles” y “los que saben de qué va”. No hay nada que sustituya a un certero estudio psicosociológico de los tipos sociales.

Responder

León Riente3 de diciembre de 2012, 20:47
Qbit

De ahí que el progre crea que el inmigrante va a ser el nuevo proletario de la revolución. Pero la revolución del inmigrante no quiere ser de ese tipo, sino de tipo nacionalista contra el “malvado” occidental opresor y degenerado, a la cabeza de los cuales están los progres explotadores Porque los progres explotadores son ambas cosas, explotadores y degenerados.

Esa descripción tuya de la masa inmigrante me parece mucho más convincente que la del intelectual progre. Creo que describe especialmente bien a parte de la inmigración musulmana. Pero muchos elementos de sus segundas y terceras generaciones (proceso que aquí apenas conocemos, aún) sí están seducidos por el mercado y el materialismo en general y de ahí esa estética de coches de lujo, ropa de marca muy cara, etc. que es característica de bastantes nietos de inmigrantes magrebíes en la banlieu francesa típica. Sea como sea, este último tipo humano desde luego que tampoco va a querer hacer la revolución que los intelectuales progresistas quieren.

Es evidente que el desconocimiento de la intelectualidad progresista acerca de la realidad de las masas inmigrantes no siempre es real. En función del grado de conciencia ideológica manejado por cada intelectual concreto, y también de su grado de cinismo y de su oportunidad de lucro, esta realidad es bien o mal descrita, y en este segundo caso, a causa del desconocimiento o a causa del interés falsificador.

Responder

Anónimo3 de diciembre de 2012, 21:42
Para muchos progres y no tan progres, el inmigrante significa (entre todo lo señalado)sobre todo mano de obra con la que mantener el aparato del estado (EL ESTADO DE SU BIENESTAR) es decir, esclavos del siglo XXI que con su esfuerzo mantienen a toda la camada de funcionarios de alto y bajo estatus que componen dicho aparato, y que de alguna manera y sobre todo en españa (pais cargado hasta la medula de funcionarios) forman parte activa de la crisis actual por su despilfarro y falta de productividad, en eso coinciden con la clase emprasarial, de hay los mismos objetivos de permitir y alentar la inmigracion masiva,

no es casualidad que la mayoria de progres intelectuales “residan” en universidades publicas, es decir, son funcionarios, esto de alguna manera enlaza con lo que dice qbit, el progre solo ve al inmigrante desde el plano economico, sin importarle la gravisimas consecuencias sociales que trae la inmigracion incluso para ellos y sus hijos, y en eso coinciden plenamente con los liberales, sus supuestos enemigos politicos.

A raiz de lo que decis sobre la falta de respeto por la cultura autoctona europea, me viene a la cabeza un programa de la sexta donde un reportero español les enseñaba a chicos brasileños un video donde unas personas bailaban una jota, fue humillante ver como los brasileños (todos negros) se reian mientras decian que ellos iban a tocar musica de verdad (imaginaros que tipo de musica africanizada) y el reportero aplaudia con las orejas, es una muestra mas de lo que comentais.

saludos NONSISTEMA.

Responder

A.J4 de diciembre de 2012, 18:53
Jajja, que los inmigrantes vinieron a sacar España del hoyo dice la individua…
Los inmigrantes vinieron a levantar las cuentas corrientes de todo especulador-explotador que se precie, fueron la mano de obra barata del modelo ruinosos especulador pepero basado en construcción-hostelería.
Los inmigrantes no levantaron nada que fuera en pro del bien común de los españoles y la nación, solo levantaron las cuentas corrientes de los especuladores , los fondos en subvenciones de los ONgetas progres y contribuyeron-y contribuyen- a hundir, reventar y colapsar los servicios públicos del estado, pero claro¿qué importa eso a gentes que llevan a sus hijos y señoras a clínicas privadas y colegios privados?

Los progres socialistas vieron el negocio subvencionable de”la adaptación” , la multiculturalidad etc, los especuladores peperos vieron la mano de obra barata,¿quién pagaría realmente la cuenta del fiestorro? el pueblo trabajador y pagador de impuestos español, en concreto los asalariados,que son los que con sus impuestos pagan a esos traidores políticos, pagan esa”adaptación”, pagan las consecuencias en el mercado laboral y sufren unos servicios públicos degradados y colapsados en gran medida por una inmigración masiva innecesaria e inabsorbible.

La individua esta es una niñata que no tiene ni puta idea de la realidad española por su condición de burguesa y de criaja.

¿Qué los españoles vinieron a hacer los trabajos que los españoles no querían?
Claro, es que las industrías, talleres, almacenes, bares etc etc hasta 1996 funcionaban solos, teníamos a robots.

Un caso descriptivo y de mi entorno:

El padre de un amigo mío es soldador y tornero, siempre había trabajado de ello y con horas extra ganaba hasta el año 2002 unos 1800 euros netos al mes(sueldo normal en la profesión en esa época), pues bien, sobre el año 2004 su empresa cerró y tuvo que volver a buscar trabajo.Lo que le pasó es que en multitud de talleres solo querían trabajadores rumanos o polacos hasta que finalmente encontro trabajo, pero encontró trabajo gracias a un amigo y por 1200 euros al mes realizando el mismo trabajo que anteriormente y en las mismas condiciones, ganaba tan poco porque rumanos y polacos trabajaban 12 horas al día por 1000 euros en su empresa, más de la mitad de sus compañeros eran inmigrantes y claro, si quería trabajar, o tragaba con el sueldo con el que se conformaba la mayoría o a quedarse en el paro eterno.

Éste mismo caso ha sucedido de manera masiva en muchos sectores y empresas.

ESTA ES LA REALIDAD SOCIAL DE LA CALLE y no las pajas mentales progres que nos vende Wafa.

¿A quién beneficia todo esto?

La inmigración ha sido el arma más potente que ha utilizado el capital contra la clase trabajadora en 100 años.

por cierto , cuando los inmigrantes vinieron en masa traídos por Aznar, en España había casi 4 millones de parados.¿a quién interesaba y por qué que un país con bastante paro incorporara masivamente mano de obra? pues al capital , a los peperos especuladores que necesitaban mano de obra inmediata y barata para componer el modelo del pelotazo y el ladrillazo.

Jose Maria Aznar es tan culpable o más que Zapatero del desastre económico y social español.
Aznar sembró y regó la simiente, Zapatero crío y multiplicó el problema y la traición.

Wafa, tu problema no es que seas medio mora, tu problema es que eres una niñata burguesa que por clase social y deficiencia en experiencia vital, solo hace que decir chorradas.

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A.J4 de diciembre de 2012, 21:09
La tasa de paro en España a finales de 1996 era del 22,6% oficial, un paro solo cuatro puntos por debajo del oficial actual.

¿Qué intereses movían a Aznar a importar masivamente mano de obra de Sudamérica y Marruecos con esta tasa de paro encandalosa en cualquier país europeo e incluso algunos tercermundistas?
Sencillo, suministrar inmediatamente mano de obra barata para el “modelo” económico especulativo de pan para hoy y deuda milenaria, eso si, las ganancias en Suiza a buen recaudo mientras la casta política ponía el cazo y recalificaba terrenos de manera ilegal .

El progre, el sentido común tampoco lo conoce, realidad objetiva-cruda- y sentido común le son ajenos.

Responder

Toño4 de diciembre de 2012, 22:47
Wafah

-“Cuando estos inmigrantes sacaraon a España del hoyo hace solo 12 años”- No es España y los españoles quienes se benefician de los inmigrantes, sino al contrario, los inmigrantes son los principales beneficiarios de la situación. Se puede decir que actualmente el estado protege más a los inmigrantes que a los autóctonos

http://barbagris-tedax.blogspot.com.es/2011/05/mientras-los-inmigrantes-copan-todas.html

-“Su defensa de los inmigrantes es solo fruto de su ideología igualitaria, defensora de las clases menos favorecidas.”- Yo creo que su supuesta defensa que hacen de los inmigrantes, el constante recuerdo que hacen de la mala situación de sus países y la insistencia en la deuda moral que tiene Europa con el Tercer Mundo es una de las razones de la pobreza y atraso de los países subdesarrollados

http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=2&id=1676

El entramado ideológico humanitarista-progresista no beneficia realmente a los pobres de este mundo, al contrario, les impide levantar cabeza y salir de la miseria.

Responder

Anónimo5 de diciembre de 2012, 21:05
Las mentiras de los progres aqui bien resumidas en la “inigualable” wafah, no soportan ni dos embates de nuestra gente, son sencillamente patrañas, frases hechas para que los necios y los imbeciles las repitan como papagayos,

y A.J en excelente desarrollo de argumentos y hechos contrastados, vuelve a dejar con el culito al aire a la susodicha wafah.

Pero yo quiero añadir, que aunque fuera cierto que la inmigracion hubiese traido beneficio economico (que no lo es obviamente) algunos como los de este blog, no la queremos, no queremos vender nuestra alma al diablo por dinero, jamas lo quisimos,y al contrario que la progresia y los liberales, jamas traicionaremos la esencia de nuestra cultura y raza, asi que deja de tomarnos por idiotas sin personalidad, y empieza a mostrar respeto y en tu caso, sumision como buena mujer musulmana que dices ser.

La progresia internacional es la “conciencia” activa del liberalismo, esa que ha dejado a occidente sin aparentes argumentos morales ni ganas de defenderse, ante la amenaza real del tercermundismo, a merce de la globalizacion y la destruccion del mundo que nuestros antepasados nos legaron con su sudor y sangre.

saludos NONSISTEMA.

Responder

Aristócrata6 de diciembre de 2012, 12:16
Probablemente uno de los mejores textos del blog.

Un análisis exacto del fenómeno actual. Lo que no entiendo es que sabiendo esto no se actué políticamente en esta linea, aun existiendo avances concretos en el asunto…

Este es nuestro caldo de cultivo, así que a fundar sindicatos amigos!

Sobresaliente y que no sea el último a este nivel!

Responder

Aristócrata6 de diciembre de 2012, 12:24
PARA A.J.

-“El denominado marxismo cultural es un término que la mayoría de la gente no conoce, …..”

Como bien expones su origen es Krausismo entonces porque le llamáis MARXISMO-CULTURA; cuando de MARX POCO TIENE!!

Gracias por tu gran aportación, pero obligas hacer una “absolución” a Marx, Lenin…

Ah no! ya que sus orígenes son Ucrania y ya se sabe que Ucrania es una provincia de Israel bíblico bla bla bla…

Cuento filo-semitas disfrazados de antisemitismo…

-El fin de este camino intelectual conduce al NB, ahora solo es una cuestión de honradez y ego.

Responder

Toño6 de diciembre de 2012, 15:57
En su penúltimo comentario, Nonsistema hace una reflexión muy interesante en torno a la intelectualidad progresista (o políticamente correcta en general, que también puede declararse “conservadora”) como servidores del poder, que esperan que desde ese poder se les recompense y alimente por los servicios prestados.

Hace un tiempo, el disidente ruso Valdimir Bukovski alertó de como la UE se está transformando en una dictadura políticamente correcta:

“La ideología actual de la Unión Europea es socialdemócrata, estatalista, y en gran parte también es corrección política. Observo muy cuidadosamente cómo se extiende la corrección política y se convierte en una ideología opresiva, sin mencionar el hecho de que ahora se prohíbe fumar prácticamente en casi todas partes. Observen esta persecución de personas como la del pastor sueco, que fue perseguido durante varios meses por decir que la Biblia no aprueba la homosexualidad. Francia aprobó la misma ley sobre incitación al odio en relación con los homosexuales. Gran Bretaña está aprobando leyes contra la incitación al odio que se refieren a las relaciones raciales y ahora al discurso religioso, y así sucesivamente. Lo que se observa, tomado en perspectiva, es una introducción sistemática de ideología que se podría imponer con medidas represivas. Al parecer éste es el objetivo de Europol. En caso contrario, ¿para qué se la necesita? A mí Europol me parece muy sospechosa. Observo con mucho cuidado quién es perseguido, por qué y lo que sucede, porque éste es un ámbito en el que soy experto. Sé cómo surgen los Gulags.”

http://uerss.wordpress.com/2012/06/24/entrevista-a-vladimir-bukovski-4/

En todo esto, la labor del Marxismo cultural juega un papel esencial. Sus representantes se han transformado en una pieza necesaria del engranaje propagandístico para que los europeos autóctonos acepten su propia destrucción sin rechistar. Esos intelectuales, herederos de las ideas de la Escuela de Frankfurt, se han sabido acomodar habilmente a las nuevas circunstancias tras la caída de la URSS y han demostrado al poder económico de la Globalización que pueden ser unos lacayos útiles para sus planes.

Porque tienen miedo. Se juegan sus buenos puestos de trabajo, su encumbrada posición social (son auténticos guardianes de la moral pública, que poseen el poder del anatema al calificar a alguien de “fascista” y “racista”) y, desde luego, el dinero que reciben en forma de salarios, subvenciones, venta de libros, etc.
Si hay un cambio de paradigma, si la mentalidad general se transformara, corren el riesgo de perder su posición y dinero.

Ángel Alcázar de Velasco, un falangista hedillista que fue espía del Tercer Reich, ya advirtió que con el cambio de régimen en la España de los años 70, muchas personas que hasta entonces gozaban de mayor o menor protagonismo, serían relegadas al olvido más completo. Los voceros del Marxismo cultural temen que eso mismo les pase a ellos, así que se defenderán con uñas y dientes.

http://grancoyelfranquismo.blogspot.com.es/2011/05/franco-y-los-judios-mis-conversaciones.html

Responder

Toño6 de diciembre de 2012, 19:49
Aristócrata

No debes desligar el fenómeno krausista del Marxismo. En cierto modo, están conectados, pues tanto Marx como Krause muestran fijación con la idea de “clase universal”. De hecho, en ciertos aspectos, el Krausismo prepara el terreno a la llegada del Marxismo al ofrecer cierta dimensión espiritual (católica en España, aunque ciertamente heterodoxa) lo que le hizo más aceptable para ciertos sectores, frente a la crudeza del materialismo marxista.

http://magazinemodernista.com/2009/08/10/unas-notas-sobre-el-krausismo/

Aunque hubo suspicacia hacia esos “burgueses moderados”, en España hubo líderes del PSOE (cuando éste era un partido marxista) que procedían del Krausismo, y que contribuyeron a formular la postura educativa del socialismo español. Gente que como Julián Besteiro, permaneció en el PSOE incluso en los agitados años de la IIª República, cuando el partido tomó una postura filosoviética.

http://platea.pntic.mec.es/~macruz/regenta/XIX.html

Tampoco se puede negar las conexiones entre la Escuela de Frankfurt y el comunismo. Casi todos sus miembros tomaban a Marx como un referente ideológico, defendían el modelo soviético como un ejemplo a seguir (hasta el proceso de desestalinización, que desprestigió considerablemente el modelo estalinista y la propia figura de Stalin; entonces muchos dirigieron su vista a Mao). Nunca pretendieron superar el Marxismo, sino tan sólo actualizarlo.

http://www.archivochile.com/Ideas_Autores/esc_frankf_s/esc_frankf_sobre0008.pdf

http://edant.revistaenie.clarin.com/notas/2010/03/27/_-02167570.htm

De hecho, hay quien piensa que la Escuela de Frankfurt no es más que Marxismo que intenta superar sus lagunas mediante la teoría del Psicoanálisis

http://www.feeye.uncu.edu.ar/web/epistemologia/Lineadetiempo/Documentos/Psicoanalisis_y_Marxismo.pdf

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Aristócrata7 de diciembre de 2012, 17:32
PARA TOÑO

“tanto Marx como Krause muestran fijación con la idea de “clase universal”.

Concretamente con Marx, lo que he leído sobre clase Universal singularmente esta delimitada en lo que se entiende por Occidente BLANCO!

Así lo afirma en sus escritos de madurez, en África no hay proletariados ni en Asia!

– El no superar al Marxismo, se conoce como ser anti-revisionistas, Stalin se cargo a bastantes de ellos…

– La escuela de Frankfurt, ¿donde estaba en Moscú o en EEUU?
habrá una diferencia ideología solo por la forma de organizar la sociedades, entre otras diferencias como que la URSS deporto “fundamentalistas” e USA se los quedo…

Descubre lo que promovian los eslavos, visita el metro de Moscú y dime si eso lo pueden hacer unos “fundamentalistas religiosos”!!

– Freud y sus sueños eróticos… Puff solo te queda soltarme que Ucrania es una provincia de Israel donde la sangre semita es 100% pura…

Argumentos clásicos de “antisemita pro-status quo”

Toño7 de diciembre de 2012, 23:44
Aristócrata

-“Así lo afirma en sus escritos de madurez, en África no hay proletariados ni en Asia!”- Por supuesto, es que no había proletarios en su época en ambos continentes. Para Marx el proletariado es un fenómeno urbano e industrial, es decir “moderno”, algo que no eran de ningún modo las sociedades colonizadas en Asia y África. En ese sentido, Marx también llegó a desdeñar a los eslavos por ser pueblos agrarios y atrasados, que nunca efectuarían la revolución (pueblos a los que yo he defendido en este blog, si se me permite recordarlo).

-“El no superar al Marxismo, se conoce como ser anti-revisionistas, Stalin se cargo a bastantes de ellos…”- Y también eliminó a muchos “desviacionistas” ideológicos que se salían de la ortodoxia.

http://www.fundanin.org/iglesias10.htm

-” La escuela de Frankfurt, ¿donde estaba en Moscú o en EEUU?”- De esto ya hemos hablado, la escuela de Frankfurt era “marxismo” para las sociedades que no habían acometido la revolución social tras la Iª Guerra Mundial, no tenía sentido que operase en Moscú. Su referente ideológico era Marx, no Benjamin Franklin; sus simpatías declaradas iban hacia el comunismo no hacia el capitalismo americano (y conste que ninguno de esos sistemas me agrada). Sartre era un acérrimo prosoviético, pero vivía en París no en Moscú. Lo uno no quita lo otro.

-“entre otras diferencias como que la URSS deporto “fundamentalistas” e USA se los quedo…”- No siempre. Una activista negra, discípula de Marcuse y lesbiana como era Angela Davis fue bien acogida en la URSS, recibió en premio Lenin y llegó a dar clases en la Universidad de Moscú. Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras.

-“Descubre lo que promovian los eslavos, visita el metro de Moscú y dime si eso lo pueden hacer unos “fundamentalistas religiosos”!!”- No recuerdo habler hablado en mi comentario de los eslavos, lo que promovían o que fuesen fundamentalistas religiosos. De hecho, mi opinión hacia ellos es mucho más positiva de la que tenía Marx.

-“Freud y sus sueños eróticos… Puff”- Eso deberías explicárselo a Adorno, Fromm, Habermas, Horkheimer, Wellmer, etc, etc. y asus discípulos; fueron ellos quienes escogieron a Freud y a Marx como referentes ideológicos, cosa que nunca ocultaron.

-“Argumentos clásicos de “antisemita pro-status quo”- Pues no, no me considero “antisemita”, en todo caso antisionista. Y no estoy a gusto con el actual statu quo. Pero lo mejor es no entrar en el juego de los calificativos, porque yo también podría poner adjetivos a lo que me sugieren tus palabras y tu forma de expresarte, pero lo mejor para los dos es que no sigamos por ahí.

Responder

Toño6 de diciembre de 2012, 19:56
Por cierto, es interesante este artículo en inglés sobre científicos (alguno de ellos judío, dicho sea de paso para los desconfiados y los histéricos profesionales del antirracismo) que se han visto postergados por no concidir con los dogmas del Marxismo cultural.

http://www.counter-currents.com/2012/12/the-new-inquisitorsheretical-scientists-purged-from-academia/

Responder

A.J6 de diciembre de 2012, 23:39
Voy a concretar mejor lo que afirmé del krausismo y el marxismo cultural:

Marxismo cultural es una forma de llamar a una ideología que no desciende realmente del marxismo ortodoxo aunque tenga conexiones.

Las ideas”humanistas” y de izquierdas tienen su principal origen en Rousseau, posteriormente Krause, y después se dividen en marxismo-comunismo y anarquismo(como negación del comunismo dentro de la misma rama).

El marxismo cultural es una evolución -derivación más de las ideologías izquierdistas que tiene su origen inmediato en la Escuela de Franfurt principalmente.

Lo que llamamos marxismo cultural creo que se podría denominar también como humanismo integrista con toques marxistas y capitalistas, es lo que comúnmente llamaríamos izquierdismo.

El progre es un izquierdista, no es un marxista ortodoxo ni un anarquista, es un utopista humanista integrista, y por estas características enlaza directamente- a mi entender- con el krausismo más que con el marxismo.

Hay que tener en cuenta que la izquierda más real en España milita en Izquierda Unida, y ese partido también renunció al marxismo¿qué son entonces? pues son krausistas-humanistas con cierta cojera marxista, nada más.

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Respuestas

Aristócrata7 de diciembre de 2012, 17:34
La Izquierda que defines es la que Lenin critica en:

“La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo (1920)”

Esta es la actual, pero NO tiene NADA que ver con la URSS y si con el Anarquismo de Bakunin y la Social-demócrata clásica…

Es como no distinguir en un golpe de estado por militares, con la toma del Reich por Hitler!

Toño8 de diciembre de 2012, 1:31
Hay quienes piensan que no se debe desligar tan rápido el Leninismo de la Socialdemocracia de su época, pese a las palabras del propio Lenin

http://nancyarellano.com/2012/04/28/el-renegado-kautsky-y-su-discipulo-lenin/

http://www.lamanchaobrera.es/?p=16222

Responder

OBIERZO7 de diciembre de 2012, 22:20
Bajo mi humilde opinion, hay ciertos terminos en el texto que responden al chauvinismo patriotero instalado en Europa. Cuando se habla de inmigrantes mas bien convendria decir o señalarlos como no-blancos, para hacer una distincion de los Hermanos Blancos que por causas de la vida, abandonan sus paises de origen. La guerra racial que se aproxima no entiende de patrias, fronteras y banderuchas, solo entiende de Bandos y en el bando de los blancos estamos todos los que compartimos sangre, seamos inmigrantos o seamos autoctonos.

WHITE POWER

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A.J8 de diciembre de 2012, 4:13
Obierzo, no estoy del todo de acuerdo.

Una inmigración masiva de”hermanos” polacos o búlgaros blancos puede ser igual de negativa que la magrebí en algunos campos, otra cosa es que la inmigración extraeuropea sea aún más negativa por las diferencias culturales.

Desde un punto de vista económico y del mercado laboral, igual da una inmigración masiva búlgara que argelina, otra cosa es que verdaderamente se formara un verdadero estado europeo como oposición al atlantismo y el mundialismo.

La guerra racial no la veo, lo que veo más plausible es el choque de civilizaciones:
occidente frente al africanismo y el islam.

Responder

A.J8 de diciembre de 2012, 4:27
-“entre otras diferencias como que la URSS deporto “fundamentalistas” e USA se los quedo…”- No siempre. Una activista negra, discípula de Marcuse y lesbiana como era Angela Davis fue bien acogida en la URSS, recibió en premio Lenin y llegó a dar clases en la Universidad de Moscú. Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras

Sobre esto habló Eduardo Arroyo, es lo que se llama subversión ideológica.
En el artículo en cuestión explica las técnicas de la KGB para infiltrar y desestabilizar EE UU desde la infiltación de teorías y propaganda disolutiva de los valores tradicionales en los años 60-70.

(la web counter-currents es muy buena, sorprende que sea americana)

Fijémonos que en los países comunistas que aún quedan, la ingenieria socialmarxista cultural no se tolera(promoción del homosexualismo,feminismo e inmigración masiva)

Responder

Anónimo8 de diciembre de 2012, 7:26
Coincido con Toño, con Obierzo. Soy de Argentina, sepan disculpar pero sólo quisiera comentarles que el racismo está instalado en Argentina en avanzadas fases, la ideología “anti-blanca” y “anti Europa” prácticamente se “enseña” en las escuelas públicas. Quisiera saber si les interesa yo quisiera hacerles llegar fotos o vídeos, el avasallamiento que está ocurriendo en estos lugares, para que con más fuerza protejan Europa y la cultura, no lo digo de racista, precisamente creo que pueden entenderme. Si mi comentario está desubicado, desde ya sepan disculparme. (a veces creo que estoy perdiendo la capacidad de expresarme con propiedad, de tanto latino o “mujeres latinas-marxistas” dando vuelta a mi alrededor) Saludos.

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Toño8 de diciembre de 2012, 16:05
Anónimo de Argentina

Eso que cuentas es muy interesante. Tenía alguna noticia del dominio cultural progresista en Argentina (aunque creo que, como oposición, también hay un sólido movimiento católico) y de llegada masiva de inmigrantes amerindios procedentes de Perú, Bolivia y Ecuador (en algunas ciudades ya ocupan barrios enteros, según tengo entendido). Pero mi conocimiento es general, sin demasiados detalles.

Tu información parece realmente valiosa. Pero no soy quien para decir nada, pues no soy el responsable de este blog.

Lo que sí te recomendaría es que creases tu propio blog o web para dar cabida a esa infromación, así podrías difundirla y entablar contacto con otros argentinos, españoles y latinoamericanos blancos que compartiesen tu punto de vista y tus inquietudes. Por ejemplo, aquí tienes este blog elaborado por españoles sobre esa temática

http://europa-nacional-blog.blogspot.com.es/

Sobre el tema de la guerra racial del que hablan Obierzo y A.J, no tengo una opinión clara. Guillaume Faye ha expresado en sus obras que tiene la certeza de que en Francia el estallido étnico sucederá más tarde o más temprano. También hay previsiones parecidas en Inglaterra (los famosos “Rivers of blood” de Enoch Powell), donde igualmente ha habido motines de inmigrantes, como el año pasado. Aquí, en España, algunos analistas como Jaume Farrerons han visto la posibilidad de conflicto étnico en las zonas con mayor tasa de inmigrantes, como es el caso de Cataluña.

De todas maneras, la sustitución étnica en Europa es un hecho que acontece ante nuestros ojos, con o sin guerra racial.

Responder

CROX8 de diciembre de 2012, 16:44
“De todas maneras, la sustitución étnica en Europa es un hecho que acontece ante nuestros ojos, con o sin guerra racial.”

Entonces estas conforme, o admitiendo que nos quedaremos sin Europa y desde alli, sin mas nada?

Me gustaría que explicaras mas sobre el concepto que colocaste, pues lo noto como si fuera conformismo por la situación.

Respecto a A.J, Lo que Obierzo comenta es importante, en Europa dudo que alguno tengamos 500 años de ascendencia estrictamente acorde a la nación de donde proviene cada uno.

Para mi es lo mismo un holandés que se fue a vivir a Madrid y es mas Español de identidad y corazón que el crio liberalista de la esquina que para rematar es pro-sionista.

Yo dudo que por una nación se lograra mantener la vida y estabilidad continua del hombre Ario en el mundo, mas aun si seguimos con la mentalidad destructiva contra los vecinos, que son de la misma sangre que tu o yo, Y eh de resaltar el punto importante.

Si una nación se lleva organizadamente y con mano de hierro por sus propios autóctonos, dudo que habrían los problemas de “diversidad cultural por inmigración”

La culpa es únicamente nuestra, que dejamos que otros cabezotas dominen nuestras naciones, y aun seguimos en el tabú de los territorios, de los orígenes, de los bandos históricos y todas esas patrañas.

Muchos se siguen quejando de que no hay ningún poder real e identitario para poder limpiar y asegurar la vida de nuestro pueblo, pero como demonios se pretende hacer eso? si como ejemplo en España por las simples (como yo lo considero) imbecilidades de vascos, gallegos y que si la guerra civil y demás basura divisionista siguen peleando entre si no hay ningún futuro para nadie.

Responder

CROX8 de diciembre de 2012, 16:53
Y veo que muchos siguen soltándole la bomba a los soviéticos, con ellos por algunos trabajos y palabras del extinto señor Marx, que varios conceptos el tipo puede llegar hasta criticar.

No sé con exactitud el concepto que se habla exactamente aquí, pero creo que el señor Lenin no estaría del todo abrazado a lo que están discutiendo.

Me hace interés lo de la negra homosexual americana, que pues durante la época de la URSS, los homosexuales no tenían derecho a soltar sus “deseos y pensamientos”, de yo equivocarme por favor colocar la noticia o evento que exprese y demuestre lo contrario a mi comentario, pues que yo sepa respecto al tema todo era como ahorita en la actual Rusia, todo eso dictado lo veo exclusiva y únicamente como una contrariedad de posiciones de la guerra fría, una hipocresía para llevar la contrariedad a los capitalistas.

Responder

Anónimo8 de diciembre de 2012, 19:59
El tema que nos ocupa es la congratulacion de la progresia ante la inmigracion masiva como desprecio y falta total de empatia a las clases obreras autoctonas, la progresia prefiere la inmigracion no blanca eso esta claro, pero estoy de acuerdo con AJ, toda inmigracion masiva responde a intereses economicos que solo benefician a los de siempre, no beneficia al conjunto del pais y perjudica claramente a las clases medias obreras, las mas desprotegidas siempre.

Otra cosa es que dentro del cupo normal de inmigracion que todo pais tenga, lo deseable es que la inmensa mayoria fueran blancos en españa y resto de europa, independientemente que esos blancos fueran polacos, cubanos o australianos.

saludos NONSISTEMA.

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Toño8 de diciembre de 2012, 20:04
Crox

Pues no es conformismo, ni gusto por la situación, es la simple constatación de un hecho: actualmente en Europa se está dando un proceso de sustitución étnica (que puede adquirir tintes violentos o no). Por supuesto que me gustaría revertir ese proceso, si me resignase al fatalismo y la derrota ya hubiera abandonado estos ambientes y foros de discusión hace tiempo, y emplearía mi tiempo en menesteres personales.

Sobre el tema de Angela Davis y la homosexualidad en la URSS, ya me he explicado en un mensaje anterior: “Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras”.

Y para mayor comprensión, añado las líneas que A.J ha escrito sobre este asunto:”Sobre esto habló Eduardo Arroyo, es lo que se llama subversión ideológica.
En el artículo en cuestión explica las técnicas de la KGB para infiltrar y desestabilizar EE UU desde la infiltación de teorías y propaganda disolutiva de los valores tradicionales en los años 60-70.

Fijémonos que en los países comunistas que aún quedan, la ingenieria socialmarxista cultural no se tolera(promoción del homosexualismo,feminismo e inmigración masiva).”

Por cierto, creo recordar que Ottorino había traducido en uno de sus blogs un artículo muy bueno sobre la Escuela de Frankfurt y sus doctrinas e influencia, ¿alguien puede facilitar el enlace, por favor?.

Responder

CROX9 de diciembre de 2012, 3:45
Toño:

“Pues no es conformismo, ni gusto por la situación, es la simple constatación de un hecho…..”

Ok, lo que sucede es que veo como que muy relajadas tus palabras acerca del suceso, claro no es lo mismo que leer a que escuchar, es solo una curiosidad de como iba dirigido tu comentario compañero, no te juzgo ni critico directamente por decir tal cosa, es solo lo que yo mismo percibí desde mi entendimiento y comprensión lectora otra manera del decir.

“Sobre el tema de Angela Davis y la homosexualidad en la URSS, ya me he explicado en un mensaje anterior: “Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras”.”

Discúlpame compañero, la verdad es que pase por alto esas palabras, muy bien ahora de acuerdo al punto, me hace interés el dejar en claro varios acontecimientos que bien no son lo que el marxismo rojo que tanto muchos de los nacionalistas blancos dicen combatir, no es en realidad.

Bien haciendo alusión directamente con lo de la señora ya mencionada, también creo que hubo un tiempo en el cual en la URSS se les dio becas de estudio a africanos, pero los cuales dicen no haber sido “muy bien tratados” pero más la noticia de que estos fueron a estudiar a allá, y creo recordar que también la mayoría de estos eran afroamericanos, es lo que prevaleció en un principio como primicia solo primicia de noticias, creo que por la misma razón que aquí mencionan con la señora Angela, el fomentar la destrucción del enemigo utilizando promociones pequeñas dentro de la URSS.

También el punto acontecido en Cuba, donde sigo aun manteniendo el concepto de que estos fueron usados como conejillo de indias por parte de la URSS, para empezar he de revisarse el censo crucial de la época:

Demografía Rusia 2002:

Indoeuropeos (84,07% en total, 83,27% eslavos)

Rusos: 115.889.107 (79,83%)
Ucranianos: 2.942.961 (2,03%)

(Censo Oficial de 1953 Cuba)

Blancos: 4,243,956

-Mulatos: 843,105-

Negros: 725,311

(Censo Oficial de 2002 Cuba)

Blancos: 7,271,926

-Mulatos: 2,658,675-

Negros: 1,126,894

Los soviéticos no aplicaron el mestizaje dentro de sus fronteras.

Responder

Toño9 de diciembre de 2012, 19:42
Los datos que muestras son muy interesantes, Crox.

Según he leído en alguna parte, en los países del Caribe la mezcla racial es un fenómeno más frecuente que en otras partes de Hispanoamérica (quizá algún lector de este blog que sea de esa zona pueda aportar más detalles). Pero el aumento de mulatos en dos generaciones es sencillamente espectacular.

En Europa no cesan de publicitar las bondades del mestizaje por todos los medios disponible, casi desde la misma cuna. ¿Lo que ha ocurrido en la isla puede ser un anuncio de nuestro futuro?.

Responder

OBIERZO9 de diciembre de 2012, 21:24

A.J:

Pero Hermano que es eso de “Choque de Civilizaciones? Acaso existe una Civilizacion enteramente blanca? Es lo mismo la sociedad rusa de Siberia, que los RedNeck Yankis? Solo en una cosa nos parecemos todos los blancos y es en la Raza, por lo tanto en la batalla por la supervivencia que se aproxima, no se combatira por las sucias banderas, o por naciones, lenguas o fronteras, sino mas bien por la mera existencia de nuestra raza, a la cual intentaran aniquilar por todos los frentes, en el mayor Holocausto jamas conocido. Amarillos, Negros, Marrones, todos unidos para esclavizarnos y exterminarnos y no porque seamos cristianos, europeos, españoles, noruegos,… sino porque somos BLANCOS. LA RAZA LO ES TODO en este asunto.

WHITE POWER

Responder

A.J9 de diciembre de 2012, 22:24
Crox, claro, en ningún país comunista ni excomunista existe el matrimonio gay .
Occidente (naciones blancas y eurdescendientes) ha sido campo de maniobras de una ideología diferente al sovietismo-comunismo ortodoxo.

Obierzo, si no te quito la razón.
Lo que llamamos occidente coincide plenamente con el conjunto de naciones blancas y eurodescendientes.

Con lo de choque de civilizaciones me refiero a que en EE UU por ejemplo, se plantea una lucha contra el Islam y China, en esa lucha estarían blancos y negros americanos haciendo causa común para defender su país modelo capitalisto-decadente.

La lucha racial y civilizacional está -sobre todo- en Europa(cuna y raíz del término occidente)

EEUU ya no es una nación blanca, sus elecciones ya las deciden los sudamericanos inmigrados y los negros.Es posible que los estados blancos del oeste creen en el futuro una confederación independentista, si eso sucediera,esos estados si que podrían volver a ser un país blanco.(pensemos que en Montana o Wyoming solo hay un 5% de población no blanca)

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CROX9 de diciembre de 2012, 23:21
Y muy bien no hace falta tampoco colocar el censo de China, estos durante la naciente época comunista tampoco realizaron lo que el estereotipo del izquierdista rojo menciona sobre el mestizaje, y muy bien podemos ver el punto de corea del norte, si estos tan igualitarios liberales y tolerantes dicen ser para nada aplican dentro de sus fronteras tales puntos.

Y recordando el punto de los privilegios de los eslavos dentro de la URSS, si bien, una observación un tanto propagandista pero racista sobre los “malvados soviéticos” desde la perspectiva engañosa de USA simplemente vean las películas yankees acerca de los soviéticos de la época de los 90’s para hoy, y compárenla con el estereotipo del soviético de películas antes de los 90’s, por ejemplo Red Escorpión o muy bien ROCKY IV, cuando el entrenador del boxeador ruso le menciona al negro que “no posee la fuerza necesaria ni la genética ni origen para poder pelear contra el ruso” precisamente este es alto y rubio además de que asesino en el combate al boxeador de color mostrándose este totalmente indiferente y hasta satisfecho por la muerte del boxeador de color, a lo que luego uno de los personajes de la trama menciona que “los rusos son unos vampiros intolerantes”

Hoy en día la extinta URSS y soviéticos los hacen parecer en el cine como “tolerantes” y “amigables” una versión totalmente distinta del mismo cine que grabo las películas con diferencia de décadas.

Y haciendo alusión a lo de Cuba, cuando la URSS comienza a implantar “su” propaganda en Cuba, totalmente diferente a lo aplicado en las calles de Moscú los americanos comenzaban a parecer mas y mas entre las naciones ajenas con mucho más la imagen de “racistas” y muy “conservadores” y curiosamente no existía nadie capaz de entrar en la URSS y demostrar que no eran distintos a Cuba, pues estos mismos no lo permitían, la imagen y observación mas cercana a la vida en la URSS que había en aquellos días era lo que estos mismos reflejaban en Cuba.

Ahora bien, como ya menciona A.J en lo que queda de los países comunistas no hay nada aplicado de lo que estos “promovían” en los otros lugares, un juego muy bien jugado pues hoy en día Estados Unidos es algo diferente por querer parecer “mejor” que la URSS durante la guerra fria y ya bien miren que se viene pronto su degradación como “superpotencia” y es allí cuando me parece sumamente interesante la opinión de un NB que tiene información real sobre lo que era en realidad la URSS en comparación a lugares como el tercer Reich o muy bien Estados Unidos.

El problema principal reside en los dirigentes de la URSS, los mismos que la hundieron, curiosamente ese estado laico estricto y con los privilegios solo para unos, recordando que era sin mestizaje.

Ahora vean en comparación a la Rusia actual movida por Putin que se está llenando de musulmanes y con ello de otras razas.

No será del todo cierto quizás, pero la URSS no era conveniente para ellos, pues era conveniente para la gente con pensamientos como nosotros.

Que Curiosa la guerra fria verdad?

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CROX9 de diciembre de 2012, 23:28
Toño:

Lo que tomo por tu comentario de: “En Europa no cesan de publicitar las bondades del mestizaje por todos los medios disponible, casi desde la misma cuna. ¿Lo que ha ocurrido en la isla puede ser un anuncio de nuestro futuro?.”

Curiosamente ahora eso lo promueve el único gigante capitalista sobreviviente de la guerra fría, que muy bien quizás estén aplicando lo que la URSS les aplicaba a ellos mismos para su lento pero seguro declive pues mira que funciono.

Misma arma, distinto matón.

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Anónimo10 de diciembre de 2012, 21:43
Obierzo estamos de acuerdo contigo en lo que quieres decir, pero la defensa de nuestra raza sera en conjunto de todas o al menos bastantes naciones arias, o no sera, no por importar mano de obra aria vamos a ser mas fuerte contra los que nos quieren exterminar, mas bien seremos mas debiles pues nuestra gente se esta empobreciendo cada mes que pasa, si ya de por si nacen pocos niños blancos en españa, imaginate ahora con todo dios al paro y fuga diaria de nuestra gente joven mas preparada, hermano nuestra raza solo se puede mantener con fronteras y banderas, por lo menos mientras siga habiendo blancos traidores, por eso los progres odian ambas cosas, otra cosa es que con el tiempo no nos quede mas remedio que emigrar a sitios donde predomine nuestra gente, tema del que ya hemos hablado aqui.

saludos NONSISTEMA.

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OBIERZO1 de enero de 2013, 15:53
NONSISTEMA:

Comprendo lo que quieres decir Hermano. Todos los pueblos quieren preservar su cultura, origen y tradicion, ya sea de los no blancos o de otros blancos y yo no me opongo a ello. Lo unico que ocurre en este caso es que yo tengo una vision mas internacionalista y menos patriotica de la lucha WHITE POWER, pero ten por seguro que en la Guerra Racial que se aproxima, los dos estaremos en el mismo bando luchando codo con codo.

WHITE POWER

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FUENTE:
http://circulo-identitario-nietzsche.blogspot.com.es/2012/12/por-que-la-intelectualidad-progresista.html

133) Operación ‘Reconquista’

133) Operación ‘Reconquista’
Operación ‘Reconquista’.

Manu Rodríguez. Desde Europa (30/12/15).

*

*Digamos que no se está dando una ofensiva nacionalsocialista a las agresiones que padecemos desde hace décadas. Estamos obligados a la reacción, a actos meramente defensivos. Hay ofensivas aisladas, ciertamente. Pero ineficaces. Necesitamos un frente común. Y planes de ataques conjuntos.
Un frente común de movimientos nacionalistas étnicos a nivel europeo. Y acciones conjuntadas, sincronizadas. Carácter pan-arya y paneuropeo. Ahora es la batalla de Europa. Debemos concentrarnos en ello.
Lo que debe ser vencido, superado, son los Juicios de Núremberg y nuestra situación legal, moral, social, pública… desde entonces. Nuestras actuales circunstancias superan con mucho al lamentable estado en que quedó Alemania tras la derrota en la I Guerra y el posterior Tratado de Versalles.
Núremberg es, para las actuales generaciones identitarias europeas, lo que Versalles fue para la Alemania de Hitler, para la primera nación arya.
Debemos reparar aquel daño, aquella injusticia. Poner las cosas en su lugar. Es una lucha que compete a todos los movimientos identitarios europeos. Ya en la segunda mitad de la guerra, junto a los ejércitos nacionalsocialistas, participaron jóvenes voluntarios provenientes de todas las tierras de Europa (recuérdense las legiones extranjeras de las Waffen SS). Debemos recuperar el espíritu de aquellas legiones.
Una ofensiva nacionalista étnica desde todos los rincones de Europa. Presencia (pacífica) en las calles. Presencia en la red. Conjuntada, concertada, sincronizada.
Es importante insistir en la no-violencia. No olvidemos que la gente, de acuerdo con la omnipresente propaganda anti-nazi, espera de nosotros actos violentos, e incluso crueles. Debemos contrarrestar esa injuriosa propaganda con nuestra ‘pacífica’ oposición a cierto estado de cosas: La prohibición, la persecución, la penalización del nacionalismo étnico europeo; por qué se le persigue. Queremos esclarecer este asunto, nuestra reciente historia. Lo consideramos vital para nuestra existencia, para nuestro futuro (para el futuro de los pueblos blancos).
Las insignias, las banderas, los estandartes nacionalistas aryas yacen sepultados bajo una pesada losa llamada ‘Juicios de Núremberg’.
Es la demonización del nacionalismo étnico –tras su derrota y los citados Juicios. Su prohibición, su deslegitimación, su persecución… Éste es el origen de nuestros males (población extranjera en aumento, degradación, desintegración de nuestras ciudades, de nuestros modos de vida; devaluación del trabajo, del salario; aumento del paro, de la miseria, de la corrupción…). No podemos repeler esta invasión; detener esta degeneración. Impotencia. Estamos atados de pies y manos. Moralmente, ideológicamente, jurídicamente, políticamente… espiritualmente desarmados.
Es obvio que nos estamos debilitando, que las naciones, una vez étnicamente homogéneas, de los europeos se están degradando. Que se nos impone la sociedad multiétnica y multicultural (¿quién; desde dónde; cómo; por qué?); que la Europa milenaria nuestra, la Europa que heredamos de nuestros antepasados, desaparecerá.
*Núremberg es el problema, el obstáculo. Tenemos que luchar contra la imagen del nazismo que de los Juicios se deriva. Núremberg es el muro tras el cual vivimos los ‘nazis’. Éste es el muro que tenemos que derribar.
Las consecuencias sociales, políticas, económicas, morales, culturales… de esa imagen construida han resultado nefastas para nuestros pueblos. Nos paralizan, y nos enmudecen. Cualquier conato de liberación, cualquier muestra de nacionalismo o identitarismo son reducidos al ‘nazismo’ y apartados de la circulación. Todos los movimientos nacionalistas europeos están ya criminalizados, ya perseguidos, ya mal vistos, ya moral y socialmente rechazados…
Así opera el dispositivo de Núremberg. Tal dispositivo está presente en todos los aspectos de nuestra vida: educación, medios de comunicación, ocio… Y tiene efectos conductuales, psicosociales. Es la guerra. Nosotros los pueblos blancos somos los agredidos. Se nos bombardea cada día con propaganda tan multicultural y multiétnica, como antipatriótica y antinacionalista… Nos rodea por doquier. Formatea y programa nuestras vidas. Hace de nosotros lo que quiere. Cumplimos los designios y la voluntad del Amo.
Núremberg es el arma esencial del enemigo nuestro –de aquel que busca y procura nuestra perdición. La clave de bóveda de su montaje, de su edificio; la actual fuente de su prestigio y de su poder.
La Reconquista de Núremberg. De esto de trata.
Exigiremos la legitimación del nacionalsocialismo, del nacionalismo étnico arya; la reparación de su nombre y de su honor. Justicia y verdad, esto queremos.
El conocimiento y rechazo social de los difamadores y calumniadores es fundamental. Que nuestros pueblos conozcan la historia de estos estafadores, de estos sinvergüenzas. Sepamos quiénes son; de dónde provienen; cuáles son sus intenciones; qué quieren. Qué medios, qué armas utilizan para lograr sus propósitos.
*PEGIDA huye de Hitler y del nacionalsocialismo étnico. Se desmarca. Reniega. Estos ‘patriotas’ europeos no son de los nuestros. No tienen el valor suficiente para reconocer a Hitler y el período nazi –amedrantados por la propaganda anti-nazi que circula desde hace décadas, por la represión moral y espiritual, por las leyes coercitivas. No quieren que se les identifique con el ‘monstruoso’ nazismo. No saben que, con su cobarde actitud, se alejan cada vez más de la ‘salida’, de la solución.
Es posible que muchos de sus miembros pudieran ser perfectos militantes aryas. Pero antes tendrán que tener el valor de acercarse al nazismo; de superar, de vencer las barreras morales, jurídicas, sociales… interpuestas por el enemigo.
Son décadas de propaganda anti-nazi; de represión, de persecución. Hay que tener valor. Se requiere un espíritu fuerte; una potente dosis de voluntad de verdad.
La verdad sobre el período nazi, sobre la guerra, sobre la postguerra, sobre los Juicios de Núremberg… La verdad pura y simple acerca de estos episodios de nuestra reciente historia hace añicos la diabólica imagen pública del nazismo pergeñada por el ‘sistema’.
Los movimientos nacionalistas o patrióticos europeos que reniegan públicamente del nazismo no saben lo que hacen. Le siguen el juego al enemigo y contribuyen a sostener la mentira que nos cuentan. Se cierran la única salida que nos queda (aunque obstruida). Sus esfuerzos resultarán estériles.
Es imprescindible acercarse a las tesis sostenidas por los revisionistas. Reivindicar con valor el nazismo. Enfrentarse sin temor al ‘sistema’. Los futuros nos lo agradecerán.
*Tenemos que reconquistar la tierra, la libertad, el honor; el derecho. Recuperar la autonomía, la independencia, la soberanía; la palabra, la voz.
Se nos oponen todas las Instituciones Internacionales o supranacionales (los Señores de estas Instituciones, claro está), que coartan nuestra libertad y nos privan de soberanía. Todas las ideologías universales (religiosas, morales, filosóficas, jurídicas, políticas…). Se nos opone la opinión pública –bien construida por la poderosa maquinaria de propaganda del enemigo (que dispone de todos los medios; que diseña toda la cultura de masas por sectores y generaciones). Se nos opone la injusta ley, igualmente construida, que pende sobre nosotros.
Ni en sus peores momentos estuvo el nacionalsocialismo de Hitler tan constreñido, tan perseguido, tan denostado… como lo estamos nosotros hoy día. Lo tenemos muchísimo más difícil.
El reconocimiento del nacionalsocialismo y del régimen de Hitler será la piedra de toque de los movimientos identitarios puros. Estos formarán la célula inicial; la que iniciará el ataque. Los que renieguen de Hitler y del ‘movimiento’ no podrán entrar en este frente que digo. Es indispensable este reconocimiento, esta afirmación.
Se ha de renegar, por el contrario, de todo aquello que no sea específicamente arya (religiones, filosofías, ideologías, tradiciones… ‘mundos’). Debemos deshacernos de todo lo ajeno. Debemos recuperar lo propio.
*Con respecto a esto que comento cabe una estrategia a nivel europeo, pero que no puede ser llevada a cabo hasta que no se cuente con varios millares de seguidores. Habrá que poner de acuerdo para esta acción a cientos o miles de personas en toda Europa. Esto va para largo. Se trata de concertar unas jornadas de declaraciones y manifestaciones públicas, simultaneas, en toda Europa, concernientes a nuestro reconocimiento de la herencia nazi y demás. Esto provocaría necesariamente una reacción de los Estados que no tendrían más remedio que actuar reprimiendo estas actuaciones. Tendrían que tomar medidas contra nosotros. Lo pasaríamos mal. Pero nos daría publicidad, nos darían la oportunidad de hablar, de emitir nuestro discurso. Nuestra causa recorrería Europa. Todo está demasiado silencioso ahora. Debido a la situación necesitaríamos abogados, y tendríamos la oportunidad de exponer las causas históricas de nuestra ‘rebelión’. Habría entrevistas y todo lo demás. Cuanto más masivo este movimiento tanto más repercusión pública tendrá.
Uno a uno el ‘sistema’ puede acabar con nosotros con facilidad y sin publicidad. Pero cuando tengan que enfrentarse a mil, dos mil o tres mil juicios en toda Europa (o más si esto fuera posible), las cosas se le irían de las manos. Necesariamente la población europea empezaría a hacerse preguntas (¿qué está pasando aquí?). Tarde o temprano las tesis revisionistas y de historiadores críticos comenzarían a ser conocidas. Y es probable que se creara un debate público a nivel europeo.
Los casos aislados se pierden en las noticias, o sencillamente no se les da publicidad. Necesitamos un caso múltiple, lo más numeroso que se pueda (así estaríamos más arropados). Y no sólo uno, sino varios y continuados. Una y otra vez. De manera incansable (algo así como miles de ‘Zündel´s Trial’ simultáneos en toda Europa).
Esta estrategia tendría éxito sólo en el caso, ya digo, de que fuéramos miles los enfrentados a la justicia. Tendría que suceder en la mayor parte de las ciudades europeas. De norte a sur y de este a oeste. Y todos con la misma causa, con el mismo discurso: La reivindicación del período nazi, del cual todos los grupos nacionalistas identitarios europeos nos consideramos herederos.
Las autoridades no tendrían más remedio que actuar. Esta estrategia es a largo plazo, lógicamente. Primero tenemos que conseguir que miles de europeos estén dispuestos a pasar por este trance. Ya digo, no enfrentamientos aislados, sino masivos, simultáneos, y continuados. Tengo que decir que estas actuaciones o manifestaciones han de ser pacíficas, no violentas. Nada de destrozos públicos y demás. Dejémosles estas salvajadas a la ‘izquierda’, a los anti-fascistas, y a los anti-sistema. Nos comportaremos como caballeros, cuando la policía proceda a detenernos les dejaremos hacer sin resistencia alguna. Porque de lo que se trata es de que tengamos la oportunidad de hablar y de hacer pública nuestras posiciones culturales y políticas. Los nacionalistas no somos monstruos, que es la imagen que el ‘sistema’ suele ofrecer habitualmente de nosotros.
Mientras tanto hay que engordar, hay que crecer. Lentamente, tranquilamente, sin prisas. Lo importante, ya digo, es poner de acuerdo a centenares y millares de europeos para realizar en su momento acciones públicas conjuntas y desembozadas de reivindicación del periodo nazi, así como la voluntad de restituir el nombre y el honor de la ideología, del período, y de las figuras históricas que lo representaron. Limpiar el nombre del nacionalismo étnico, privar al ‘sistema’ de la única arma de alienación masiva que posee (la demonización del nacionalismo étnico). Esto incluye la revisión histórica del periodo de manera pública y conocida. Se caerán los mitos y los engaños.
Forzar la situación, provocar el enfrentamiento con la intención de esclarecer, públicamente, insisto, nuestra más reciente historia. De esto se trata.
*Nada provocaría más a las autoridades que el reconocimiento tácito y público del nacionalsocialismo y del legado de Hitler; además de negar, de discutir la historia oficial que se nos cuenta acerca del nazismo y la II Guerra Mundial. Se ponen en cuestión los Juicios de Núremberg y sus consecuencias –sus corolarios jurídicos, económicos, políticos… Se rechaza el ‘mundo’ construido tras la II Guerra Mundial –el ‘mundo’ que se nos impone. Estas afirmaciones y negaciones suponen ya toda una declaración de guerra al sistema.
No rehuir el enfrentamiento temiendo la cárcel o lo que sea –disimulando, camuflando, ocultando nuestra fe, incluso renegando (desmarcándose) públicamente del nazismo. Se rehúye el combate, el enfrentamiento directo. No es una estrategia ofensiva en absoluto. Es la estrategia del que teme desaparecer. Es una cueva, un reducto, un cobijo. No produce resultados. Podríamos estar así, arrastrándonos, durante siglos.
Cuantos más individuos o grupos entren en colisión con el estado de cosas tanto mejor. Provocar a las autoridades a tomar medidas –“dada la gravedad de los hechos”.
Las leyes anti-nazis y contra los revisionistas tienen vigencia en toda Europa (incluida la Rusia de Putin). Las autoridades no tendrán más remedio que actuar.
Mientras más ciudadanos europeos estemos encausados por la justicia como neonazis, como revisionistas, o como quieran denominarnos, más publicidad tendremos. Cientos, miles de juicios en toda Europa.
Se nos oirá. Se oirá una y mil veces nuestro discurso. Tendremos la oportunidad de hablar. Precipitaremos la batalla, el enfrentamiento final.
Esto es una estrategia ofensiva; un ataque frontal. Tiene como finalidad el precipitar los acontecimientos; el provocar la lucha final.
El motivo no es otro que el de limpiar el nombre, el de restituir el honor del nacionalsocialismo y de la Alemania de Hitler. Ésta será nuestra causa. La verdad será nuestra arma de ataque. Hay que decir que cada una de las acusaciones de las que fue víctima el nazismo ha sido ya debidamente desmontada y desechada por historiadores e investigadores honestos, verdaderos amantes de la verdad. En un puñado de mentiras, difamaciones, calumnias, perjurios y falsos testimonios. En esto han quedado los crímenes de que se les acusaba.
No le queda al enemigo más que su dominio de los medios de comunicación –su poder mediático (que no es poco). Insistirán en su mentira (les va en ello su vida, su futuro), pero no podrán evitar que salgan a la luz las tesis revisionistas.
Los eruditos revisionistas de Europa (y la Magna Europa) intervendrán en esta última batalla. Tendrá el enemigo que entregarse de lleno en este asunto. Se mostrará en toda su plenitud ante la opinión pública. Desplegará todas sus armas (económicas, jurídicas, policiales…). Se pondrá en evidencia. Llegará el momento en el que de nada le servirá ya su ‘patita’ enharinada.
Un enfrentamiento frontal con el enemigo. Discutir su ‘primera ley’, que viene a decir: “la maldad del nazismo no se discute”. Por medios digitales e inundando de posters las ciudades más importantes de Europa. Y sin ocultar al remitente. Una provocación firmada y rubricada.
Si de buenas a primeras el enemigo –el sistema– se viera obligado a enfrentarse públicamente con cientos o miles de ciudadanos europeos por el mismo motivo… La cuestión nazi –lo que ha de esclarecerse aún. En el nombre de los pasados, los presentes, y los futuros.
Poner en discusión en toda Europa la cuestión nazi. La justa valoración del nazismo, de la Alemania Nazi, de la derrota del nazismo en la II Guerra Mundial, de los Juicios de Núremberg y de la postguerra. La verdad queremos. Que respondan, que aparezcan todos los ‘actores’. Queremos un debate público en Europa al respecto. Un debate clarificador, libre de supuestos y mentiras. Un debate histórico, y jurídico.
Un debate en el que vencerá, sin duda alguna, el nacionalismo étnico arya. La verdad está de nuestra parte. Y el enemigo lo sabe.
La oculta intención de la historia que sobre tales sucesos nos cuentan. La historia ‘oficial’. Y sus corolarios. Su criminal moraleja. Su finalidad: la definitiva derrota moral, jurídica, política… del nacionalismo étnico arya y, a la larga, la extinción étnica y cultural de los pueblos aryas. Ésta es la hoja de ruta del enemigo desde la aparición misma del nacionalismo étnico arya. La historia ‘oficial’ que se nos impone desde los Juicios de Núremberg es la excusa moral perfecta, la coartada para la legítima prohibición, persecución, y penalización del nacionalismo arya. Contra la diabólica imagen del ‘nazismo’ que sale de los juicios, todo vale.
La imagen pública que del nazismo ha construido el enemigo es la que hemos de limpiar. Su nombre, su figura, su historia, su destino, su mensaje. No nos será fácil restablecer su nombre y su honor. No nos lo pondrá fácil el enemigo.
Los Juicios de Núremberg privaron de legitimidad y de honorabilidad nuestra misma esencia; nuestro mismo ser.
La estrategia ofensiva viene de donde no se quiere desaparecer; de donde hay voluntad de futuro.
*Los violentos están excluidos del ‘movimiento’. Todos aquellos que realicen actos violentos contra cualquiera, nacionales o extranjeros, serán expulsados. E igualmente todos aquellos que atenten contra la propiedad (bancos, comercios y demás), o contra el mobiliario urbano.
No responder a las provocaciones de los contra-manifestantes (izquierdistas, anti-nazis y otros), o de la misma policía. Cuando en una manifestación la policía proceda a nuestra detención nos entregaremos sin ofrecer la más mínima resistencia.
*Los doberman del sistema: las ‘izquierdas’, los anti-fascistas…
*El universalismo es el mal (sea religioso, filosófico, político, económico, jurídico, o militar –las fuerzas ‘internacionales’); las organizaciones e instituciones internacionales o supranacionales. Quien dirige estas organizaciones dirige el mundo; es el verdadero amo, el soberano único. Resultan ser unas pocas naciones, unas pocas manos.
Contra este estado de cosas se rebeló el nacionalismo étnico arya. Contra la internacionalización de la economía, del derecho, de la política (la S.deN.); contra la globalización de la época –que no difiere mucho de la nuestra.
El nacionalismo étnico es la salida de esta trampa, de este agujero negro en el que nos ha metido el enemigo de los pueblos. La salida para todos los pueblos (que hayan sobrevivido a las globalizaciones cristiana, musulmana, budista, comunista, demócrata…).
La satanización del nazismo tiene como finalidad evitar el re-nacimiento de este movimiento en cualquier lugar del planeta. La ‘reducción al nazismo’, tal como éste es presentado al mundo en los tiempos que corren, es motivo más que suficiente para destruir el más pequeño intento de recuperación; para hacer retroceder cualquier brote de nacionalismo a las catacumbas –de nuevo bajo la pesada losa.
La satanización del nazismo (del nacionalismo étnico) tiene su lógica, pues, en esta guerra. La globalización actual lo considera su peor enemigo, su enemigo mortal.
Hay que, por consiguiente, liberar el nazismo de esta imagen fabricada. Limpiar su imagen. Públicamente, además.
El nacionalismo étnico es un arma poderosa. La multiplicación de los movimientos étnicos en el planeta acabaría en poco tiempo con las diversas globalizaciones (las ideologías universales). Las privaría de eficacia, de predicación, de prestigio, de poder.
Todos estos universalismos se oponen, y se opondrán, al renacimiento de los pueblos; al florecimiento, a la regeneración del árbol de los pueblos y culturas del mundo.
La liberación del nacionalismo étnico es, pues, esencial. Es el arma, el derecho; la palabra, la voz. La salud, el futuro de los pueblos.
*Veamos, esto es una lucha. Estamos en guerra. Los estandartes, las insignias, los principios, la historia verdadera… están en manos del enemigo. Tenemos secuestrado nuestro nombre, nuestro honor, nuestra dignidad, nuestro orgullo; nuestras armas espirituales, simbólicas. ¿Cómo recuperarlos?
El nacionalismo étnico arya es el más formidable adversario del enemigo de los pueblos. Es el adversario por antonomasia. Anuncia otro orden, el orden étnico. Es contrario a todos los universalismos, a todos los globalismos, a todos los ideologemas destructores de pueblos y culturas. Es normal que el nazismo haya sido satanizado por los enemigos de los pueblos –por el ‘sistema’.
Con el término ‘sistema’ me refiero a todos los grupos interesados en mantener el actual ritmo de globalización –de extinción de pueblos mediante los flujos migratorios, el desarraigo, y el mestizaje. Hablo de judíos, cristianos, musulmanes, budistas, marxistas, comunistas, demócratas… de los ‘progresistas’, de toda la gente de ‘izquierda’. Hablo de los internacionalistas, de los enemigos de los pueblos. Hablo también de sus ideologías universales, tan apropiadas para organizar y dar forma a la nueva ‘raza’ de esclavos, a las masas desarraigadas y mezcladas del futuro –a la masa salarial universal que ya viene; que ya es.
Sí, somos el adversario (el ‘satán’) de todo esto. El adversario único de la araña universal, del mal universal –del ‘sistema’. De la ruina de los pueblos –comenzando por el nuestro. De la mentira, de la impostura, de la injusticia. De las perversas maquinaciones del ‘sistema’; de sus tenebrosos planes. Nos enfrentamos con un polifacético monstruo, con un dragón policéfalo viejo y resabiado.
El adversario único, señalado, tiene que emerger y recuperar las armas simbólicas para poder enfrentarse con visos de victoria contra el enemigo de la luz, de la verdad, y de la justicia. Tiene que salir a la luz, tiene que difundir su luz. Tiene que recuperar la palabra –la palabra del nacionalismo étnico, la palabra arya. Clara y directa. El ataque ha de ser frontal.
El nacionalismo étnico arya es el adversario del adversario, la negación de la negación.
*Retomaremos los estandartes y las banderas, los cantos, y las consignas. No esperaremos que se nos dé permiso. Retomamos lo nuestro, simplemente. Pese a las prohibiciones y los perjuicios. Venceremos a los ‘Juicios de Núremberg’ (como otrora vencimos al ‘Tratado de Versalles’). Los arrasaremos con la verdad. Venceremos; recuperaremos la dignidad, el honor, el ser nuestro.
Una reivindicación del nazismo sin paliativos, sin embozos, sin disimulo. Un enfrentamiento directo con el ‘sistema’. En toda Europa.
*Los nazis tenemos que ser hoy más espirituales, pero también más apasionados, más vehementes, más atrevidos. La verdad y la justicia están de nuestro lado. Debemos ser miles los que nos enfrentemos con el ‘sistema’; miles los sujetos encausados. El día elegido; el día de la liberación.
Hoy somos más conscientes, más sabios. Más maduros. Más resueltos; más firmes, más seguros. Más fieles a nuestro destino, al destino arya.
Nuestra prueba es distinta a la de nuestros inmediatos antepasados (el período nazi; el nacimiento de la nación arya). Otras son las barreras, las dificultades, los obstáculos. Otras han de ser nuestras estrategias para salir a la luz. Sólo pocas cosas no varían: nuestra lucha, y nuestro mortal enemigo. Nuestra lucha por el ser –por el seguir siendo. Por la luz. Por la verdad. Por la justicia. Contra el no-ser; contra la muerte y el olvido. La guerra aún no ha terminado.
*El noble, el sagrado nazismo –la joya de nuestro nuevo testamento. Tratado como un bandido, como un proscrito, como un criminal. Vejado, humillado. Mancillada su memoria. Anatematizado, maldito. Expuesto al mundo como la expresión del mal.
El muro de vergüenza, de infamia, que rodea al nazismo. Éste es el muro que tenía, y tiene, que caer; éste, y no otro, el muro que teníamos, y tenemos, que derribar ante los ojos del mundo. Para que todos aprecien en su pureza el alcance y profundidad del movimiento; su interna verdad y grandeza; su terrible bondad.
*
Retomo estas palabras con las que me despedí el año pasado:
*Con doce años apenas cumplidos cayó dormida la bella Aurora –el sol, la luz nuestra. Pero ya viene la hora de su despertar, de su volver en sí; de su volver a la vida.
La experiencia de aquella primera nación arya (de aquella esperanza; de aquel futuro que nos fue arrancado de las manos) tiene aún mucho que decirnos a nosotros, sus herederos. Es, además, el nacimiento de nuestra nación –de la idea misma de ‘nación arya’. Este episodio requiere ser pública y devotamente conmemorado.
Son los tiempos de Júl. En estos días festejamos a la gran familia de los pueblos aryas; el nacimiento mismo de nuestros pueblos –nuestro venir a la luz. Giramos alrededor de esa realidad que es el frondoso árbol arya. Festejamos el ser nuestro (la familia, el clan, la tribu, el pueblo… la nación de los nacidos aryas). Son tiempos dedicados a los presentes y a los ausentes; a los ancestros, y a los futuros. A todos los nuestros.
Celebremos también en estos días el nacimiento de nuestra nación. Incluyámoslo en el calendario sagrado arya –el que ha de venir; el que hemos de configurar.
Celebremos religiosamente, de hoy en adelante, el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de la nación arya; del sol invicto nuestro.”
Buen Júl (Yule) a todos.

Manu
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FUENTE:
http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2015/12/133-operacion-reconquista.html