CONSECUENCIAS DE LAS TISCHGESPRÄCHE …

domingo, agosto 13, 2017
CONSECUENCIAS DE LAS TISCHGESPRÄCHE PARA LA DETERMINACIÓN DE LA “FILOSOFÍA” DE ADOLF HITLER

Adolf Hitler leyendo el periódico.

ADOLF HITLER DIXIT: “A LARGO PLAZO NACIONALSOCIALISMO Y RELIGIÓN NO PODRÁN SEGUIR EXISTIENDO JUNTOS” (“Conversaciones privadas de Hitler”, Barcelona, Crítica, 2004, p. 4). [Abajo a la izquierda, foto de portada de la edición española de las Tischgespräche de Henry Picker con la parte de las conversaciones omitidas por François Genoud debido a problemas de derechos de autor]. En los años 20-30 del siglo pasado el nacionalsocialismo desarrolló dos discursos, uno público, político, exotérico, y otro ideológico y esotérico. Cuando hablo de esoterismo no me refiero al ocutismo o a la sobada Sociedad Thule, sino al sentido originario de la palabra esotérico, que significa: no expuesto al público, nada más. ¿Por qué no se podía presentar lo fundamental de la doctrina nazi a las instituciones, ciudadanos y votantes alemanes? Pues por la misma razón que la mayoría de los partidos políticos, máxime si son revolucionarios, no lo hacen: para no perder votos o apoyos sociales de cualquier índole. En el caso del NS eso estaba especialmente indicado, porque, así como el comunismo pretendía ser la aplicación política de la filosofía de Marx, el fascismo y el nacionalsocialismo representan también la aplicación política de la filosofía de Marx pero sólo después de la crítica radical a que ésta fuera indirectamente sometida por la filosofía de Nietzsche (véase Georges Sorel y Benito Mussolini, quienes realizan la crítica directa basándose en Nietzsche). Ahora bien, la filosofía de Nietzsche era incompatible con la conciencia cristiana predominante a la sazón entre el pueblo alemán. Los ataques de Nietzsche a Alemania, que en su obra son característicos, afectan a la Alemania cristiana, que el filósofo ve encarnada en el Segundo Reich de Bismarck.

LA PARADOJA DE LA REVOLUCIÓN

Toda revolución comporta esta paradoja: el revolucionario intenta transformar la sociedad, pero necesita a esa misma sociedad para realizar sus objetivos. Consecuencia de esta aporía: como activista pragmático tiene que instituir un doble discurso, a saber, 1/ un discurso dirigido a las masas, político, sin sustancialidad ideológica; 2/ un discurso ideológico que constituye el verdadero fundamento intelectual del proyecto en cuestión.

En el caso del fascismo y del NS, estamos ante un discurso (1) que se apoya, entre otros elementos, en el cristianismo de las masas; y otro discurso (2) cuyo objeto es, precisamente, erradicar ese mismo cristianismo, recuperar la cultura “pagana” y forjar el “superhombre” (Übermensch). No todo en el discurso exotérico tiene que ser “mentira”, por ejemplo el nacionalismo no lo era, pero hubo cuestiones que convenía omitir o neutralizar, y nadie puede negar que los nazis tuvieron aquí muchos problemas con la cuestión religiosa, meollo del debate ideológico interno que el Führer prefirió dejar en suspensión hasta el presuntamente victorioso final de la guerra.

El Führer en sus conversaciones sinceras.
Sin embargo, la derrota del nazismo puso en evidencia cuál era la verdadera ideología nazi. La doctrina esotérica se convirtió en exotérica y este hecho es ya políticamente irreversible. Los NS contemporáneos se encuentran en el siguiente dilema:

————- *o repetir en la actualidad el discurso (1), que es filocristiano pero NO ES el verdadero discurso ideológico del nacionalsocialismo;

————- *o promover abiertamente el discurso (2) como ideología nacional-socialista, algo que, desde el punto de vista político, seguiría siendo suicida aunque la sociedad ya no sea tan cristiana como lo era en tiempos del Führer.

Por este motivo entiendo que, abstracción hecha de otras cuestiones no menos graves, el NS es irrecuperable en cuanto tal como proyecto político, pero en todo caso el NR coherente tiene que mantener en su discurso político una posición estrictamente laica y neutral en materia de religión, omitiendo toda referencia elogiosa al judeo-cristianismo hasta que sea posible su erradicación.

AUTENTICIDAD DE LAS TISCHGESPRÄCHE

Respecto a las objeciones que me han hecho a las Tischgespräche, como que Martin Bormann, ateo radical, pudo haber manipulado el texto taquigráfico de base tomado por Heinrich Heim (y copiado por Picker), da la casualidad de que, por puro azar, esto parece poco menos que imposible, porque el propio Picker confeccionó su edición de las Tischgespräche directamente a partir de dichos documentos taquigráficos. Y ésta coincide, en lo fundamental, con la versión del otro editor, François Genoud, que se basa en el texto revisado por Martin Bormann. Así que Bormann respetó las palabras de Hitler, como no podía ser de otra manera. Las dos versiones se corresponden, no hay una diferencia sustancial de sentido, excepto en lo que concierne al hecho de que Picker habla en primera persona y explica lo que dice Hitler, mientras que en el texto de Bormann es Hitler el que habla. Por tanto, el texto más fiel tiene que ser el de Bormann, taquigrafiado por Heim, y no el de Picker. Esto se debe a que Picker, por su parte, no taquigrafió, mientras sustituyó a Heim, sino que anotó aquello que Hitler iba diciendo, y en el resto se basa a su vez en el texto taquigrafiado de Heim que sirve de base a Bormann para la versión definitiva del documento. El libro que sirve de fuente a la traducción citada por mí es, por este motivo, la versión de Genoud, en la cual, por problemas de derechos de autor, debería faltar la parte de los monólogos que va del 12 de marzo al 1 de septiembre de 1941, registrados por Picker sin recurrir al instrumento taquigráfico (así lo explica el editor en el Prefacio, aunque luego, sorprendentemente, nos encontramos con que de tales fechas sí hay entradas). En el resto, insisto, las dos ediciones coinciden en cuanto al sentido del discurso del Führer y no parece, aunque tengo todavía que verificarlo punto por punto, que la edición de Picker contenga manifestaciones de Hitler que contradigan las ideas expuestas en la edición de Genoud. Por otra parte, si esa contradicción existiera, los propios editores habrían hecho mención del asunto en los materiales introductorios a la obra, que hallamos en ambas ediciones. El texto de Picker nos resulta útil, consecuentemente, sólo para verificar que Bormann no manipuló los originales taquigráficos de Heim.

Así que nos encontramos aquí con una de las pocas fuentes fiables y directas (ya haremos la lista de los documentos doctrinales canónicos) para conocer la ideología NS en su fuente más autorizada y exclusiva, que no puede ser otra que la del Führer Adolf Hitler porque era él quien, como dictador, tenía el control absoluto del movimiento. En los Tischgespräche podemos “conocer” pues la “filosofía” de Hitler y, por ende, la verdadera esencia del nacionalsocialismo. El resto, con muy pocas excepciones de las que ya hablaremos, es propaganda.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica, 4 de agosto de 2017

Más información aquí: http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

Publicado por ENSPO en 3:39 p. m.
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FUENTE:
https://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/consecuencias-de-las-tischgesprache.html

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AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA”

jueves, agosto 10, 2017
AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA” (TISCHGESPRÄCHE, BORMANN-VERMERKE O MONOLOGUE) DE ADOLF HITLER (1)

Portada de la fuente original del texto enlazado.

AUTENTICIDAD DE LAS BORMANN-VERMERKE O TISCHGESPRÄCHE. Se terminaron las gazmoñerías meapilas relativas al cristianismo del Führer. Hitler, al igual que Mussolini, eran filosóficamente nietzscheanos. Nietzsche es, a su vez, el autor de “El Anticristo”, mi libro de cabecera (por eso padezco insomnio). El fascismo se constituye en Sorel y Mussolini como crítica nietzscheana del marxismo, del cual conserva los elementos revolucionarios pero sobre unas bases axiológicas no ya “paganas” o no judeo-cristianas, sino expresamente anticristianas. Las concesiones de los dos dictadores a las iglesias católica y protestante o a unas masas alemanas cristianizadas por muchos siglos de lavado de cerebro clerical fueron puramente estratégicas, electoralistas y circunstanciales. La política es así. Pero en la actualidad ya no hay lugar para el autoengaño, menos todavía entre quienes se reclaman nacional-socialistas y fascistas. ¡Tengan al menos el valor y la honestidad de reconocer la verdad sobre la “filosofía” de Hitler!

Jaume Farrerons
La Marca Hispánica, 10 de agosto de 2017

Portada de la versión de Picker.
Texto de las “Las conversaciones privadas de Hitler”: http://www.academia.edu/6974957/Las_Conversaciones_Privadas_De_Hitler_-_Adolf_Hitler

[Nota: ignoro si está completo porque yo me baso en mi propio ejemplar en papel. JF]

Texto del Prefacio a la obra:

Este libro fue publicado por vez primera en 1953 y desde entonces constituye la única presentación completa y consecutiva de un importantedocumento histórico: las llamadas Bormann-Vermerke, el registro oficial de las «conversaciones de sobremesa» que Hitler pronunció en el momento culminante de su éxito, durante el primer año de su guerra de agresión contra Rusia, cuando con la victoria total a la vista el Führer se prometía larealización de los ambiciosos planes que había anunciado en Mein Kampf dieciséis años atrás. En aquella primera edición incluí mi ensayo «la mente de Adolf Hitler» —también reproducido aquí—, en el que exponía el contexto histórico y repasaba los contenidos del documento. Ahora en este prefacioinformaré sobre el propio documento y sobre la curiosa historia de su publicación —o de su no publicación— durante los últimos cincuenta años.

Como explicaba en aquel ensayo, los textos aquí reunidos fueron compilados a iniciativa y por orden de Martin Bormann, jefe de la Cancillería del partido y desde mayo de 1941 secretario del Führer en sustitución de Rudolf Hess, por entonces preso en Inglaterra. Del mismo modo que en 1924-1925 Hess había recogido de labios de Hitler su filosofía y su programa para exponerlos en Mein Kampf
durante el período en que ambos estuvieron encarcelados en la fortaleza de Landsberg, Baviera, así el sucesor de Hess, también aislado con el Führer en el Führerhauptquartier fortificado de Prusia Oriental o deUcrania, se cuidaría ahora de que la conclusión triunfante de aquella obra y la puesta en práctica de aquella filosofía fueran recogidas para guía de la posteridad. Se encargaría del registro, con tanta exactitud como fuera posible, un experimentado funcionario del partido perteneciente al equipo personal de Bormann, Heinrich Heim, abogado con la categoría de Ministerialrat.

Heim dio inicio a su registro el 5 de julio de 1941 y lo continuó regularmente durante más de ocho meses; pero a mediados de marzo de 1942 le requirieron otras obligaciones, y en los cuatro meses siguientes la función de registrador de las conversaciones de sobremesa, o «conversaciones privadas», fueron asignadas a un sustituto, el doctor Henry Picker. Heim volvió a su puesto el 1 de agosto de 1942, pero no siguió mucho tiempo en el cargo, pues en septiembre del mismo año —en las circunstancias que describo en mi ensayo— el propio registro se suspendió. Tanto Heim como Picker eran miembros destacados del partido que conocían personalmente a Hitler y en quienes éste confiaba plenamente. Y el registro, sin duda, se hizo de modo concienzudo. Los textos definitivos, esto es, los aprobados por Bormann, se enviaban a continuación a su esposa, a Obersalzberg, en donde los Bormann tenían una residenciaoficial en el complejo allí construido para el Führer. Una segunda copia se enviaba a los archivos del partido en Múnich.

El primero de estos testimonios desapareció hacia el final de la guerra, cuando el fuego destruyó el
Führerbau de Múnich. Posteriormente, el 25 de abril de 1945, la copia restante se libró por poco de seguir el mismo destino al destruir un ataque aéreo aliado gran parte del complejo del Obersalzberg. Fue la señora Bormann quien se la llevó consigo a un lugar seguro en el Tirol meridional —antes austriaco y ahora italiano—. Más tarde, estando enferma terminal de cáncer, entregó esa primera copia al Gauleiter de Tirol, de donde finalmente pasó, por compra, a manos de un emprendedor ciudadano suizo: FrançoisGenoud.

Portada de la edición castellana del Genoud.
François Genoud era una persona esquiva y algo misteriosa, que desde que a los 16 años oyera hablar a Hitler en una ocasión en Friburgo de Brisgrovia, y hasta su muerte —por suicidio— en 1998, dedicó al líder una devoción inquebrantable. Tras la caída del Tercer Reich, uno de sus principales objetivos fue la salvaguarda de los textos de la elite nazi y la compra de los posibles derechos de autor. Con ello, al tiempo que aliviaba la repentina pobrezade sus propietarios adquiría para sí un activo potencialmente vendible. El único registro oficial de las Bormann-Vermerke [“conversaciones de sobremesa”], con los derechos de Hitler y Bormann devengados para sí, era el objeto más preciado de su colección. Tan sólo cabía esperar a que llegara su oportunidad.

Desgraciadamente para él —pero para beneficio de los historiadores— Genoud no había contado con el doctor Picker. Secretamente, en los cuatromeses en que sustituyó a Heim como registrador de las conversaciones de sobremesa del Führer, el doctor Picker había hecho una copia personal de este registro y de otros de Heim a los que tuvo acceso. En 1951, adelantándose al señor Genoud, publicó en Alemania un volumen titulado Hitlers Tischgespräche. Lo conformaban importantes pasajes de su copia particular ordenados no de manera consecutiva o cronológica, sino bajo encabezamientos generales: asuntos exteriores, guerra, propaganda, religión, mujer, etc. En realidad se trataba de una especie de antología de la sabiduría universal del Führer semejante, según él mismo, al relato de Eckermann de las conversaciones de Goethe. Confiado en los supuestos derechos adquiridos, el señor Genoud demandó al doctor Picker ante un tribunal alemán, pero éste falló en su contra. Como consecuencia, el señor Genoud adoptó la decisión de no exponer a otros predadores su texto alemán (que, al ser completo, resultaba desde luego mucho más importante que el de Picker) y sacar una traducción francesa con la que fundamentar sus derechos de autor en el extranjero. Así surgió en París en 1952 el primer tomo de su traducción Adolf Hitler: Libres propos sur la guerre et la paix. El doctor Picker procuró impedir esta publicación ante los tribunales franceses, sin conseguirlo. Mientras el doctor Picker, con la mitad furtiva pero protegida de su texto, y el señor Genoud, con el texto alemán original completo comprado pero desprotegido, pleiteaban en los tribunales, yo llamé al señor Genoud a Lausana y le sugerí que permitiera la publicación de una traducción inglesa con la que fundamentar también derechos de autor en inglés. Asintió de buen grado, y también lo hizo el señor George Weidenfeld, a quien recomendé el proyecto.Tal fue el origen de la primera edición de este libro.

Para los historiadores alemanes, deseosos de leer el texto original completo, fue frustrante tener que confiar en una traducción a otro idioma o recurrir a la antología del doctor Picker, devota y parcial. Pero entre el señor Genoud, que negaba resueltamente todo acceso a lo que sus competidores llamaban su «botín», y el doctor Picker, que defendía tenazmente su monopolio legalizado, resultaba imposible cualquier cotejo de los textos. El único camino era la competición, no la colaboración. En 1964 dos distinguidos historiadores alemanes, Percy Schramm y Andreas Hillgruber, lograron que el doctor Picker se rindiera y sacaron una edición en la que sus materiales eran ampliados con treintaiséis entradas tranquilamente extraídas del registro del Ministerialrat Heim, con comentarios eruditos y con algún otro material ajeno. Mientras tanto, otros estudiosos y editores aumentaron la presión sobre el señor Genoud. La negociación resultó muy laboriosa («sumamente fatigosa», según me dijo uno de ellos en 1968), pero finalmente el señor Genoud se rindió, con bastante cautela, al editor de Hamburgo Albrecht Knaus, quien publicó en 1980 el texto alemán de las Bormann-Vermerke bajo el título de Adolf Hitler: Monologe im Führerhauptquartier. Tal es —en la medida en que puede serlo— el original alemán del presente libro.

Y digo «en la medida en que puede serlo» porque en el texto alemán publicado hay una omisión importante. Entre el 12 de marzo y el 1 de septiembrede 1942 —esto es, el período en que Heim estaba ausente y Picker actuó como sustituto- las Bormann-Vermerke contienen cien entradas. Ninguna de ellas figura en el Monologue: una última victoria del doctor Picker, Eckermann inexorable.

[A pesar de esta afirmación del autor del Prefacio, en mi edición en papel sí aparecen las entradas de las fechas mencionadas. JF]

La guerra de los treinta años librada en Alemania entre el doctor Picker y el señor Genoud por el texto de las conversaciones de sobremesa de Hitler, los litigios, las jugarretas de sus protagonistas y las diestras puñaladas académicas de las notas editoriales a pie de página podrán irritar o divertir a los lectores alemanes, pero los demás lectores probablemente encuentren en esta edición compacta y completa todo lo que buscan, por lo que me alegro de que este libro vuelva a imprimirse. Sin duda es una lectura necesaria para quienes estudien el nazismo y la segunda guerra mundial. En cuanto a mi propio ensayo, «La mente de Adolf Hitler», sólo pediré al lector que recuerde que fue una obra pionera, escrita en 1952. En algunos pasajes necesitaríamodificaciones; aunque sin desestimarla, actualmente no aprobaría tan a la ligera la autoridad de Hermann Rauschning, mellada por Wolfgang Hanel. [1]

Es posible que Rauschning cayera a veces en tentaciones periodísticas, pero tuvo ocasión de recoger las conversaciones de Hitler, y el tono general con que las registró anticipa manifestaciones posteriores con demasiada exactitud como para ser rechazadas como supercherías. No pueden rechazarse en igual medida que el libro de Josef Greiner, que cito de pasada pero que actualmente está desacreditado como fuente sobre la vida de Hitler en Viena. Hechas estas salvedades, me alegra que el ensayo vuelva a publicarse tal como apareció en 1953. Si sigue mereciendo la pena su reimpresión, podrá sobrellevar su fechaa modo de testimonio.

HUGH TREVOR-ROPER

Publicado por ENSPO en 2:29 p. m.
2 comentarios:

Anónimo dijo…
Está claro que en el caso de Hitler su postura frente al cristianismo estaba influenciada por la obra de nietzsche, “El anticristo”, esto creo que no se puede cuestionar, es cierto, otra cosa es que estuviera más o menos acertado en sus análisis sobre el tema, aquí es donde puede haber divergencias.
Referente a la influencia soreliana en Mussolini se produjo sobre todo en su época de socialista revolucionario, el sindicalismo revolucionario y la táctica dela “huelga general” no sólo influyó en el “Duce” también en Lenin y en algunas corrientes del sindicalismo anarquista.
George Sorel, ¿Prefascismo o revisión del marxismo?.

4:23 p. m.
ENSPO dijo…
Aquí no discutimos si las opiniones de Hitler eran o no acertadas. Lo que nos interesa es averiguar qué pensaba realmente el Führer tras la cortina de la propaganda política.

Respecto a Sorel, ya hemos dicho cuál es nuestra opinión: revisión del marxismo y prefascismo significan en él la misma cosa. Mussolini pasa del marxismo ortodoxo al fascismo y estamos ante un proceso intelectual, no ante un acto de simple oportunismo. Pero los elementos básicos del marxismo, depurados de la herencia judeo-cristiana todavía residual en Marx, dan como resultado, desde el punto de vista estrictamente ideológico, el fascismo.

1:52 p. m.
FUENTE:
http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

“Seis meses de cárcel para un librero neonazi…”

http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-04-08/mein-kampf-pedro-varela_1363250/

El juzgado penal número 16 de Barcelona condena a Pedro Valera por vender 4.375 ejemplares del libro de Hitler sin tener los derechos
Foto: Pedro Varela (EFE)

elconfidencial

08.04.2017 – 05:00 H.
El historiador y librero neonazi Pedro Varela ha sido condenado a seis meses de cárcel por vender 4.375 ejemplares del ‘Mein Kampf’ -entre 1997 y 2010- sin tener los derechos. El juzgado penal número 16 de Barcelona, que le juzgó por un delito contra la propiedad intelectual, le condena además a seis meses de multa (con cuota diaria de seis euros) y a un año de inhabilitación para vender, publicar y distribuir libros.

La edición crítica de ‘Mein Kampf’ de Hitler arrasa en ventas
AGENCIAS
El sector editorial señala que la edición comentada permite conocer “las siniestras raíces y las consecuencias de las ideologías totalitarias”
El condenado, que pagará también las cuotas del juicio, deberá indemnizar al Estado de Baviera con 67.637,5 euros. El fiscal había pedido 15 meses de cárcel, multa de 10.800 euros y tres años de inhabilitación.
Varela deberá pagar 67.637 euros al Estado de BavieraEl ‘Mein Kampf’ quedó libre de derechos en abril de 2015. Hasta entonces no se podía publicar sin el visto bueno de el Estado de Baviera, propietarios de los derechos del libro de Hitler. El fiscal de Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona actuó en 2009 contra Varela tras una denuncia del cónsul de Barcelona. El pasado año, los Mossos registraron su librería (Europa) y detuvieron a dos dependientes acusadas de promover el odio. Varela ingresó brevemente en prisión, pero salió poco después tras pagar una fianza.
El periplo judicial de Varela comenzó en 1996 con el primer registro por orden judicial de su librería, donde la mayoría de los volúmenes versaban sobre el Holocausto judío (“una gran mentira”, según algunos ejemplares) y la Alemania nazi. Dos años después (1998) fue condenado por un Juzgado de lo penal de Barcelona a cinco años de cárcel por negación del Holocausto y provocación de la discriminación, el odio y la violencia.

La falsificación que hizo millonario a Hitler a base de evadir impuestos
DANIEL ARJONA
La reedición anotada de ‘Mi Lucha’ se convierte en bestseller en Alemania al tiempo que llega a España la historia del libro que llenó los bolsillos del Führer sin pagar un marco a Hacienda
La Audiencia Provincial de Barcelona planteó en el año 2000 una cuestión de constitucionalidad ante el Tribunal Constitucional al entender que el artículo 607 del Código Penal, por el que se sancionaba la negación del Holocausto, entraba en conflicto con la libertad de expresión. En 2007 fue condenado a siete meses de cárcel por justificación del genocidio. El Tribunal Constitucional declaró luego inconstitucional ese artículo en lo relativo a las doctrinas “que nieguen” los delitos de genocidio, y retirado ese punto de la acusación, la Audiencia Provincial le condenó a siete meses de cárcel por justificación de genocidio.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó en 2013 a España a pagar 13.000 euros a Varela, condenado por un delito de justificación del Holocausto del que no fue acusado en primera instancia. Según la sentencia, España vulneró su derecho a ser informado en breve plazo y detalladamente de la naturaleza y causa de la acusación, y su derecho a disponer del tiempo y de las facilidades necesarias para preparar su defensa.
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FUENTES:
http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-04-08/mein-kampf-pedro-varela_1363250/
http://www.lavanguardia.com/cultura/20170407/421523588633/mein-kampf-pedro-varela-neonazi-condenado.html
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/04/07/catalunya/1491577478_216570.html
http://www.elmundo.es/cataluna/2017/04/07/58e7b68cca47410e778b458b.html

El Cine durante el Tercer Reich

El Cine durante el Nazismo influyò mucho en las mentes de los alemanes, fue un instrumento de manipulaciòn psicològica que el Partido Nazì usò para beneficio de sus metas. Para Goebbels, la propaganda era un arte, creía más en la dominación por medio de la mente que en el poder de las armas. Era la forma de crear un universo “moldeable, material amorfo carente de iniciativa propia”. Amante del cine, fue él quien expuso la idea del valor propagandístico del medio, por representar mejor que ningún otro el espíritu de la época, y por ser el más efectivo y económico para la persuasión. Esta entrada responde a otra anterior llamada Jazz y Swing durante el nazismo.

El concepto de un pueblo alemán absorbiendo la doctrina nazi a través del cine surgió por primera vez a instancias del crítico Siegfried Kracauer, que en 1943 fue encomendado por el Gobierno Norteamericano para analizar la propaganda de guerra alemana. Más tarde, con el famoso libro From Caligari to Hitler: A Psychological History of the German Film (De Caligari a Hitler), Kracauer terminó de dar forma a la idea dominante de un público cautivo de los tentáculos totalitarios que infectan el mensaje de las películas en pos de reforzar el efecto de los discursos del Führer.

El cine alemàn antes del Tercer Reich

Antes de la Primera Guerra Mundial, los industriales alemanes no habían mostrado gran interés por invertir en la industria cinematográfica, pero esto cambia a raíz del éxito alcanzado por la Pathé en Francia. Con el comienzo de la guerra la situación del cine alemán daría un gran giro, la prohibición oficial de 1916 de importar películas hace necesaria la creación de organismos nacionales para cubrir la demanda interna, además, al atraso de la industria cinematográfica alemana hacía imposible su uso con fines propagandísticos, lo que dejaba a Alemania en desventaja con sus enemigos. Con este fin se crea en noviembre de 1916 la Deutsche Lichtbild-Gesellschaft, que produciría durante la guerra documentales propagandísticos.

En enero de 1917, en el seno del ejército se crea otro organismo cuya misión sería la proyección en el frente, el Bild und Filmamt. Los grandes capitalistas deciden entonces fundar en unión con el ejército la UFA (Universum-Film AG), iniciativa que integraría las productoras ya existentes, y a la cual acabarían sumándose nuevos socios formando una gran organización que abarcaría todos los ámbitos de la industria. Por fin Alemania contaba con un instrumento eficaz para la propaganda, pero la derrota militar y de los movimientos revolucionarios de 1918 propiciaron que la UFA solo alcanzara sus propósitos en la República de Weimar. La difícil situación que atravesaba la nación tras la guerra, hizo que aumentara drásticamente el número de espectadores que querían huir de la cruel realidad, además, debido a la gran inflación, la importación de filmes extranjeros se hacía imposible, mientras que las producciones alemanas inundaban los cines europeos debido a su bajo coste. Se iniciaron procesos de concentración en el sector de modo que al final de esta etapa quedaban cinco grandes empresas, la más importante la UFA. Sin embargo, debido a la reforma de 1923, la industria cinematográfica se vio perjudicada por la invasión de películas extranjeras, y la situación empeoraría hasta que en 1926 la UFA tuvo que abrirse al capital estadounidense de Metro Goldwyn Mayer y Paramount, que pretendían eliminar la competencia germana. Estas inversiones fueron insuficientes puesto que la industria cinematográfica alemana afrontaba en esta época, sumida en una gran crisis, la adaptación al sonoro. Finalmente, la UFA encontró su salvación en la persona de Alfred Hugenberg, prusiano conservador y nacionalista y gran magnate de la prensa, que aspiraba a aumentar su influencia y que ayudaría a Hitler a instalarse en el poder.

El cine producto del caos econòmico: El Expresionismo

Paralelo al desarrollo industrial, el cine alemán gozó en estos años de su época dorada. En medio del caos económico, político y social, nace un cine sorprendente, hijo del desencanto y la crisis psicológica. El Expresionismo comienza de la mano de Robert Wiene con “El gabinete del Dr. Caligari”, y va a suponer la réplica a la inundación de películas realistas que habían dominado el mercado. El Expresionismo creaba una atmósfera absurda e irreal basándose en aspectos externos de la realidad, quería captar los aspectos misteriosos e incontrolables del alma humana. Además de Wiene, otros cineastas continuaron este tipo de cine, Murnau, Pabst, o Fritz Lang son algunos de ellos. Este último, de descendencia judía, fue el creador del estilo wagneriano que inspiró al cine nazi, sus recreaciones del medievo germano, época modelo para los nazis, fueron usadas por estos para exaltar el patriotismo, sirviendo así de propaganda involuntaria al régimen e inspirando a la que sería la más importante de sus cineastas, Leni Riefenstahl. Las estampas de los malvados en filmes como “Nosferatu” o “Dr. Mabuse”, fueron también repescadas por los nazis para crear a sus propios malvados, los más destacados los judíos.

El Cine acrecienta el poder persuasivo de la imagen

El nazismo siempre se apoyó en grandes manifestaciones y ceremoniales, tanto civiles como militares. Esta inclinación respondía a la necesidad de llegar a las masas, y para ello usaron la identificación de la política con el arte, de la ideología con la dramatización. Por ello se personalizó el mito en la persona de Adolf Hitler, porque el teatro necesita protagonistas. El poder persuasivo de la imagen, así como su capacidad de llegar a enormes cantidades de público, hicieron del cine uno de los instrumentos de propaganda preferidos por el nazismo.

El cine del Tercer Reich debe poco a la inventiva de sus creadores, desde el punto de vista estético, sigue los modelos y tendencias del cine de la República, debidamente imbuido de un nacionalismo exacerbado extraído de la tradición romántica alemana. Tampoco su función adoctrinadora es invención del partido, la inspiración de Goebbels en este sentido vino del cine soviético post-revolucionario, tan opuesto en su doctrina pero tan cercano en sus propósitos. En cuanto a la estructura industrial, de acuerdo con las ideas del nacionalsocialismo y la regulación estatal a través de la censura, tiene su origen en la intervención estatal decretada durante la Primera Guerra Mundial.

El cine nazi no es pues importante por tener un carácter innovador, su importancia viene dada por la expansión y las consecuencias del propio régimen, y porque el partido fue capaz de llevar hasta el final los aspectos que menciona, que no son otros que las repetitivas consignas del nazismo, convirtiéndose así en el paradigma de intervención estatal, e instrumento de propaganda oficial de planteamientos maniqueos que exalta las emociones, aquella que moviliza alejando a las masas de los aspectos políticos más importantes.

Creaciòn del Ministerio de Propaganda

El Ministerio de Propaganda del Reich fue creado en marzo de 1933, bajo la dirección de Josef Goebbels, se encargaba de todo lo relacionado con “la dirección espiritual de la nación”, es decir, cine, radio, teatro, publicaciones, turismo, etc. En junio, el gobierno nacionalsocialista dicta las primeras normas a las que se debía ceñir el arte, estas pretendían preservar el cine alemán de influencias extranjeras consideradas dañinas: se limitó la proyección de películas extranjeras, se fundò el Banco de Crédito Cinematográfico, que apoyaría la producción nacional, y la Reichsfilmkammer, la cámara oficial para el cine que afiliaba, obligatoriamente, a todos los profesionales del sector. En febrero de 1934 se dicta un nuevo reglamento por el que se estableció la censura previa a los guiones y se endureció la censura posterior, una oficina especial vigilaba las importaciones y exportaciones de filmes cuidando que reflejaran el espíritu nazi y que sus productores fueran de raza aria. En secreto, el proceso de nacionalización de la industria, completado en 1942, ya había comenzado. Incluso se elaboraron informes sobre los efectos de las películas en la audiencia, el control del régimen sobre la producción cinematográfica era total.

El Cine Informativo

Olimpia

El cine informativo fue el más utilizado para la propaganda, este género había adquirido prestigio durante la Primera Guerra Mundial, para el público de la época, era reflejo de la realidad, además tenía la ventaja de contar con la imagen, que originaba producciones baratas y enormemente eficaces en su objetivo. Por supuesto la objetividad que se le suponía a estas producciones desapareció con la manipulación del gobierno, la creación de estereotipos u opiniones impuso limitaciones argumentales y estéticas, lo que no limitó su gran influencia social.

Hugenberg ya había usado los noticiarios de la UFA para aupar a Hitler al poder, pero a partir de 1933, estos se convirtieron en un alegato pro-nazismo quedando supeditada su existencia a la justificación del régimen y sus acciones. Con este propósito se matizó el estilo del noticiario que siguió usando un tono serio y periodístico pero cuidando mucho la planificación artística con el fin de seducir a los espectadores. Las cámaras ocupaban un lugar preferencial en los actos del partido y en 1936 se resolvieron los problemas legales que venían afectando a los noticiarios, a finales de 1938 era obligatoria su exhibición en todas las salas, mejorándose asimismo sus condiciones de alquiler, la audiencia estaba asegurada.

La UFA, que en este momento era la productora más importante, contaba con dos divisiones, una para la producción de consumo interno, y otra para el extranjero. Todos los medios tenían que pasar la censura de la oficina que dependía administrativamente de Goebbels y que dirigiría, a partir de 1939 Fritz Hippler (director del filme antisemita “El judio eterno”, 1940), cuyo talante incrementó notablemente la intervención oficial en los asuntos cinematográficos, hasta tal punto que él mismo seleccionaba el material a difundir. En los momentos inmediatamente anteriores a la guerra la propaganda se hizo imprescindible, era necesario preparar psicológicamente a la población para la batalla. Se formaron las PK Units con el fin de concentrar las fuentes, ahorrar gastos y aumentar el control sobre el material filmado, y los noticiarios a menudo eran sustituidos por películas sobre el ejército alemán. En estos momentos el grado de propaganda en los noticiarios era el más elevado de su historia.

Los documentales también sirvieron de instrumento para difundir la propaganda nazi. Su estructura era simple, se basaban en la creación del líder y el enemigo, y en la repetición de este planteamiento. El primero, era siempre concebido como un ser carismático y salvador, aquel con el que todos querían identificarse, esto producía una relación con el espectador de rango emocional, casi religioso, que generaba en el vapuleado pueblo alemán un sentimiento de superioridad. Este líder era el Führer, cuya fuerza y firmeza eran comparadas con el desbarajuste de la democracia, por supuesto las identificaciones siempre dejaban claro que el Führer era la voz del pueblo. El ejemplo más claro de este modelo es “El triunfo de la voluntad”, de Leni Riefenstahl, único de estos filmes protagonizado por el propio Hitler. Pero también en el género de ficción, encontramos dramatizaciones de la figura del líder, sobre todo en el histórico, donde se hacen asociaciones entre personajes históricos relevantes, como Bismarck o el poeta Friedrich Schiller y Hitler.

 

 

El enemigo es el otro vector de la historia, bien usada, su figura llega a producir reacciones impulsivas de la masa, demostrando servir para la persuasión, pero además, su historia proporciona distracción al público, lo que lo aleja de la penosa realidad cotidiana alentando su fe en el líder. Tres grupos constituyeron la encarnación de esta figura, los judíos, los bolcheviques y los anglosajones. Para generar el odio deseado en cada momento, según conveniencias, se usaron estereotipos que variaban según lo hacían las relaciones que con dichos enemigos se mantenían. El tema de los judíos fue el más usado, y su figura la más maltratada por el cine, dos películas estrenadas en 1940 prepararon el camino para la aniquilación de millones de personas, “El judío Süss” de Veit Harlan, y “El judío eterno” de Hippler. El mezquino estereotipo por el que se representaba al judío fue repetido por todos los medios de comunicación, aunque paradójicamente Goebbels prohibió a la prensa calificar estas dos películas de antisemitas. Los otros dos enemigos son un claro ejemplo de la variación del estereotipo según los intereses políticos; cinematográficamente el tema de los bolcheviques fue tratado en tres fases: la primera coincide con la época de consolidación de Hitler en el poder, el objetivo era convencer al pueblo de que los bolcheviques eran enemigos.

La segunda fase, a partir de 1936, pretendía crear una especie de psicosis anticomunista en el continente, para ello a menudo se recurría a la Guerra Civil española. En la tercera, se produce un cambio radical en la presentación de los rusos, sus personajes resultan incluso simpáticos, este giro se debe al pacto de no-agresión germano-soviético. Algo parecido ocurrió con los británicos, cuya imagen sufrió incluso mayores transformaciones, entre 1934 y 1936 el cine admira y envidia a los ingleses, aún se actuaba con una considerable precaución en política exterior. En 1940 esto cambia radicalmente, la imagen de los anglosajones es la de un pueblo en crisis dominado por el caos, sus líderes son desvirtuados tratando así de demostrar que su caballerosidad y sus códigos de honor no eran tales, para ello se recurre nuevamente a las toscas interpretaciones de hechos históricos.

El Cine del Partido

Otro tipo de cine propagandístico era el constituido por los llamados Party Film, el arquetipo que creaba este tipo de películas era el del buen militante, en ellos se reiteran una y otra vez los principios morales del nacionalsocialismo: la muerte heroica, los símbolos nazis, la exaltación de la raza aria y la camaradería entre los miembros del partido. Su producción estuvo condicionada por la consecución del objetivo que perseguían, de modo que cuando el partido alcanzó el poder dejaron de producirse. Tampoco colectivos como las mujeres y los jóvenes escaparon de la manipulación de la propaganda cinematográfica, películas de evasión de la realidad para aquellas, y filmes repletos de doctrina militar y sacrificio para estos se sumaban a un programa propagandístico más amplio que incluía charlas, conferencias, canciones, etc.

La actividad cinematográfica más importante, la constituían las Staatsauftragsfilme, películas subvencionadas por el gobierno, generalmente de ficción y de factura simple que hacían propaganda de un aspecto concreto del programa. Los dos preceptos más defendidos por este tipo de cine fueron la utilización del campesino y su trabajo para glorificar la raza germana, usándolo como excusa para la expansión territorial (se crea un sentimiento de solidaridad nacional y la necesidad de ampliar el espacio vital), y al hilo de esto la idealización de la raza aria, su ensalzamiento.

El hombre clave: Josef Goebbels

Para Goebbels la propaganda era un arte, creía más en la dominación por medio de la mente que en el poder de las armas. Era la forma de crear un universo “moldeable, material amorfo carente de iniciativa propia”. Amante del cine, fue él quien expuso la idea del valor propagandístico del medio, por representar mejor que ningún otro el espíritu de la época, y por ser el más efectivo y económico para la persuasión. Goebbels no buscaba reflejar la realidad, sino la identificación de la vida con el arte, la generación de emociones que beneficiaran su causa.

Su admiración por las grandes obras maestras le llevó a elogiar películas tan opuestas al régimen como “El acorazado Potemkin”, y a instar a los cineastas alemanes a que aprendieran de Eisenstein el modo de traducir en imágenes artísticas su ideario político. Pese a todo, la mayoría de las películas que se produjeron en la época carecen de la menor calidad.

La cinematografìa nazi y su manipulaciòn psicològica

La cinematografía nazi contó siempre con los más modernos adelantos para fabricar la imagen de Alemania y del mundo que querían ofrecer. Para lograr los efectos de catarsis e identificación, los cineastas hicieron gala de su maestría en el montaje, donde se gestaba el verdadero efecto manipulador, encadenando, cortando lo que no interesaba, etc. También proliferaba la utilización de recursos psicológicos, la repetición, la glorificación del Führer y la constante utilización de símbolos con los que se pretendía se identificara el pueblo. Todo esto conseguía que el pueblo mantuviese un fe absoluta e irracional en el partido y en sus actos, seguían a su líder a ojos cerrados, lo que finalmente llevó a Alemania al desastre. Debido a la censura y a las duras leyes impuestas, no existía un mensaje contrario a la versión oficial, por lo que solo las mentes más fuertes no sucumbían a las mentiras.

El nacionalsocialismo pretendía ser algo más que una ideología, Hitler quería dar una nueva visión del mundo, por eso su mensaje no podía limitarse al contexto de la política. El nazismo partía del pueblo, fuente de la moral, el orden, la cultura… por supuesto solamente el pueblo alemán debido a su superioridad racial y guiado por el Führer, gozaba del poder para crear ese mundo nuevo. El individuo no tenía importancia, solo la comunidad. Con estas afirmaciones, se legitimaban las violaciones de los derechos del individuo y las agresiones contra otros pueblos. La teoría nazi defendía la lucha de razas, pues el pueblo germano siempre había destacado por sus logros culturales y sociales, pero debido a liderazgos políticos inadecuados, esta superioridad se había visto empañada. El pueblo alemán, sumido en la apatía y la desideologización, no era fácil de movilizar, los nazis sabían que tenían que llegar a sus corazones, y adormilar sus mentes, apelar a las emociones y no a la razón. Las motivaciones que idearon los propagandistas del régimen eran de diversos tipos, sociales: las ideas de igualdad y camaradería se aplicaban a la comunidad nazi, todos los miembros del partido serían protegidos de los enemigos judíos y bolcheviques, concepto que contrasta con la práctica racista y elitista del nazismo. Otra motivación apelaba al espíritu prusiano, se pretendía crear un espíritu de lucha, una disciplina militar que anulaba la individualidad y convertía a los soldados en robots.

También existía la promesa de un futuro mejor, aunque la realidad era bien distinta, el pueblo confiaba en el nuevo mundo, y así se mantenían crédulos a pesar de las penurias sufridas, se apelaba a la fe acercando así más la figura de Hitler a la de la divinidad. Por último supo convencer al pueblo alemán de que era el elegido, de que tenía una misión, la purificación de la raza. Hitler convertía su discurso en un mensaje casi religioso, apocalíptico, de ahí su poder sugestivo.

Todo el ceremonial que suponía el propio régimen, se veía apoyado por símbolos que eran repetidos y que finalmente la gente aceptaba sumida en un estado de hipnosis consciente. De estos símbolos los más usados son las banderas, presentes por decenas en todos los actos públicos; la svástica, símbolo de los antisemitas austriacos y bálticos desde el S. XIX, y que Hitler adoptó como principal signo del nazismo; la imagen del Führer mitificada, idealizada, corregida por medio de filtros y cortes, (el material fílmico que muestra gestos humanos de Hitler fue destruido); la mujer, portadora de las virtudes y perpetuadora de la raza, es buena madre esposa y ama de casa, físicamente suele ser alta, rubia y con traje regional o sencillo; el símbolo negativo, el diablo de esta religión, es el judío, malo por naturaleza, presentado como un monstruo, un degenerado, relacionado con discapacidades físicas o mentales, y con una tendencia innata al crimen.

Con estas pocas ideas, repetidas hasta la saciedad en todo el material filmográfico nazi, y gracias a la rígida censura en todos los ámbitos, el régimen no encontró oposición ideológica para lograr su engrandecimiento.

El Cine durante la Guerra

Aunque el aparato propagandístico alemán, llegó a alcanzar enormes magnitudes, su organización no era tan perfecta como la de la propaganda británica por ejemplo. A pesar de que los resultados internos eran buenos, en el exterior no se consiguieron los resultados esperados.

Antes de la guerra el objetivo de la propaganda era crear una sociedad fundamentada en los principios del nacionalsocialismo, dispuesta a sacrificarse por la idea de un pueblo alemán superior. Crear enemigos y líderes que ejemplificaran la lucha que proponían, y convertir todo esto en poco más que un espectáculo teatral del cual el público está pendiente, dejando así los asuntos políticos en manos de los nazis. Sin embargo, la eficacia que se le presumía a la propaganda, cayó en picado durante la guerra. Para cualquier sistema una guerra supone un duro golpe, pero la caída fue más vertiginosa en el caso de la propaganda nazi por estar directamente sustentada en las victorias militares, en este sentido, la derrota de Stalingrado dejó en evidencia las carencias del régimen en todos los campos, como no en el de la propaganda.

En el transcurso del conflicto se desarrollaron cuatro campañas propagandísticas al hilo de las oscilaciones militares, la primera de ellas, respaldada por las victorias en el frente, no encontró dificultades. Todos los medios se sumaron a ella y fue el cine informativo el género más usado porque ni siquiera requería falsear la realidad, totalmente favorable al nazismo. La segunda campaña, iniciada en 1941, coincidió con la invasión de la URSS, imbuida en la euforia que daban las victorias conseguidas hasta ese momento, la propaganda se precipitó al dar vencedor al nazismo en la cruzada contra el comunismo, el pueblo empezó a cuestionarse si los eslavos eran realmente una raza inferior, pues resistían más de lo que el propio gobierno nazi, que no había previsto una guerra larga podía creer; es más los fracasos militares se sucedieron desde febrero de 1943, haciéndose vital una nueva campaña más agresiva. Es en esta campaña donde se acuño el concepto de “guerra total”, el cine de ficción cobró protagonismo pues la realidad no era demasiado propicia para ser mostrada, y cuando se hacía era manipulada, no obstante la idea de la victoria final seguía reiterándose. Como las victorias seguían sin llegar, se trató de inculcar la idea de venganza, y en el último año de la guerra se pidió a la población heroísmo y sacrificio. La propaganda terminó de fracasar cuando el Reich perdió la guerra.

La Industria Cinematogràfica totalmente controlada

Durante la guerra Alemania funcionó con una industria cinematográfica nacionalizada, proceso que como vimos se inició en el periodo de entreguerras entonces se quería, sobre todo, preparar la expansión territorial. Con la exportación de filmes Alemania pretendía justificar las agresiones en el exterior, ser el contrapunto al mensaje de las películas producidas por el gobierno de EE.UU., sin embargo, este planteamiento no dio resultado, pues fueron las agresiones militares las que influyeron en la consideración que en el extranjero se tenía al cine alemán, de esta forma, la mala fama que daban estas intervenciones militares alcanzó al cine también. Las exportaciones sufrieron un grave retroceso porque además los distribuidores judíos vetaban las películas alemanas por sus contenidos racistas. Asimismo se produjo un incremento de los costes de producción, por lo que la Cámara de Cine del Reich sugirió la intervención estatal. Goebbels en coherencia con su mentalidad artístico-política, optó por la nacionalización como medio para mantener la pureza artística e ideológica, de este modo además se conseguía convertir al cine en el canal de la propaganda oficial de manera gradual y sin despertar recelos en el pueblo. Goebbels contó con uno de sus agentes, Max Winkler, para llevar a cabo el plan. Winkler reunió un buen puñado de empresas productoras y distribuidoras en la Kautio Treuhand GmbH, con la que pronto alcanzó el monopolio incluso en las zonas ocupadas. En marzo de 1937 compró la UFA, a l a que siguieron la Tobis y Terra Film AG entre otras. El problema de la financiación se resolvió con la creación de la Film Finanz GmbH, que recibía créditos del gobierno a través del departamento de cine. En 1938 siguieron realizándose operaciones de compra hasta el punto de que en los meses previos al estallido de la guerra este compendio llegó a controlar más de la mitad de la producción cinematográfica alemana.

El comienzo del conflicto trajo dificultades a la industria, compensadas en cierto sentido por la apertura de mercados debido a los territorios conquistados, y al incremento de espectadores, razón esta última que conllevaba otro problema, el del abastecimiento. Winkler informó de la conveniencia de nacionalizar el sector, y en 1941 la UFA Film GmbH, se adjudicó el control de toda la industria creando una organización jerárquica supervisada por el gobierno. El material era regulado por un departamento estatal que centralizaba todas las operaciones, dirigido por Hippler y sometido a Goebbels. El control del Estado era ya en 1942 directo y oficial, no sólo del cine, sino de todos los medios de comunicación y por tanto de la opinión pública.

La informaciòn controlada es lo primero

El interés del gobierno en los noticiarios se incrementó con la llegada de las armas, aunque, como ya hemos dicho, este interés fue decayendo a lo largo de 1942 y 1943, conforme se iban sumando las derrotas militares, pues la realidad no tenía nada destacable que conviniera a los nazis. Ya antes de la guerra, el Ministerio de propaganda regulaba los contenidos de los cuatro noticiarios existentes en Alemania, lo hacía por medio de la “oficina de prensa”, que se encargaba de que solo se difundiera la versión oficial. Finalmente se creó en noviembre de 1940 un único noticiario, el Deutsche Wochenschau GmbH, que integraba los cuatro existentes hasta ese instante. Este ambicioso proyecto tenía pretensiones de altos vuelos, quería monopolizar las actualidades en Europa haciendo así desparecer la supremacía estadounidense.

Los reportajes de guerra eran tarea de las PK Units, de las cuales se montaron trece, siete para el ejército de tierra, cuatro para el ejército del aire, y 2 para el naval, también había unidades especiales para otras secciones como el cuerpo de tanques. Los reporteros eran soldados formados en la doctrina, de ellos se esperaba que se comportaran como tal, filmando las victorias, como de hecho lo hacían.

Esta compleja labor propagandística fue fácil al comienzo de la guerra, las victorias militares abundaban, reforzando así los sentimientos de seguridad en la población. Los noticiarios fueron un vehículo excelente para estas imágenes, mientras los documentales insistían en la victoria que llegaría pronto y en la ineptitud del enemigo. La apariencia de realismo fue el núcleo de la propaganda en este momento, sin embargo, el mal manejo de la realidad trajo a la larga contradicciones que perjudicaron más que beneficiaron, por ejemplo no dejaban de repetir el peligro que corrían los reporteros de guerra en su heroica misión, y sin embargo la muerte nunca aparecía en las pantallas nazis. El realismo era pues aparente, nunca se filmaban las batallas, solo el antes y el después y se completaban con reconstrucciones, se retocaban las ediciones, se repetía el material filmado, etc. No obstante el público nunca se preguntó por la objetividad, solo querían ver como era la guerra desde su cómoda posición. El éxito se generalizó tanto que los noticiarios invadieron todas las pantallas repletas de hechos de actualidad y de victorias pasadas. Se montaron cines ambulantes, se proyectaban en las escuelas, donde tenían gran acogida, y al mismo tiempo se aumentó su duración y distribución. Los estrenos se hacían simultáneamente en todo el país, convirtiendo los noticiarios en grandes acontecimientos, ejemplo de esto es el hecho de que se doblaran en 16 idiomas. Ciertamente los nazis superaron a los aliados con su puesta en escena aunque a largo plazo su propaganda cayera por su propio peso.

La mayor duración de los noticiarios nazis permitía la repetición de mensajes, pero también permitía componer de forma artística y emocional, recogiendo la herencia de Leni Riefenstahl, se combinaban imágenes, comentarios demagógicos, música con intenciones expresivas, todo por medio del poder del montaje. Como resultado, encontramos en esta época un enorme número de películas de propaganda cuyo principal protagonista, debido a la necesidad del momento, es el ejército y no el partido, aunque en ningún momento Hitler pierde protagonismo. La masa cede espacio a los soldados representados en su lado más humano, en el aseo, comiendo, charlando con los compañeros, en la iglesia, leyendo, de este modo se captaba a prácticamente todos los segmentos de la población. Los nazis supieron aprovechar al máximo las ventajas del medio cinematográfico, los mensajes eran simples para no llevar a confusiones, y al mismo tiempo gozaban de la contundencia que les aportaba la imagen. Las tomas en movimiento y el dinamismo del montaje ayudaban a construir la imagen de una Alemania imparable. La trivialización de los planteamientos y la ausencia de detallismo es más fácil de llevar a cabo en el relato cinematográfico, de hecho este es uno de sus rasgos característicos, la elipsis. Otros elementos propios del cine usados por los realizadores nazis son el suspense a la hora de resolver la historia o los primeros planos, de gran capacidad expresiva y por tanto persuasiva. Además, de las películas se hacían diversas versiones que explicaban los giros de la política gubernamental a lo largo del conflicto, cambiando o desechando a placer las secuencias.

A partir de 1941 la situación cambió; puesto que las victorias no se prodigaban, las imágenes heroicas y glorificantes fueron sustituidas por otras más superficiales. En los noticiarios no se hablaba de las penurias económicas que la guerra estaba causando en la nación, la realidad y la objetividad quedaban cada vez más lejos, y sin ellas la credibilidad disminuyó considerablemente restando así eficacia a la propaganda. La gente perdía el interés y a menudo esperaba fuera de los cines a que acabara el noticiario, contra esto Goebbels ordenó cerrar las taquillas al comienzo del mismo, de modo que si se quería ver la película, este tenía que visionarse primero, los espectadores, cansados de la dura realidad, aceptaron las medidas con tal de gozar de un par de horas de evasión hipnótica. Con la derrota de Stalingrado la población alemana empezó a perder confianza en el régimen, y se hizo acuciante la necesidad de una nueva campaña basada como ya vimos en el concepto de Totaler Krieg, guerra total; la propaganda se redirigió a fortalecer el espíritu comunitario, a movilizar a toda la nación como un único cuerpo de lucha dirigido por un líder, Hitler, y a convencer a los extranjeros de que Alemania era una, y estaba contenta de serlo.

El esfuerzo de Goebbels dio sus frutos a corto plazo, pero en un momento dado, el pueblo comenzó razonar y a contrastar las informaciones oficiales con la realidad que vivía a diario. Al ver las pésimas condiciones militares y la amenaza proveniente de la Europa oriental, y al ver que la propaganda seguía insistiendo en la victoria final, la población comenzó a salir de su estado hipnótico. A partir de 1943 el éxito de la propaganda fue más bien escaso y el panorama militar funesto. El Deutsche Wochenschauen trataba un mayor número de temas, instaba a la venganza, al anticomunismo, a la fidelidad al Führer, y a la necesidad de aumento del conjunto de la población. Se creo un nuevo realismo paradójico pues estaba construido a partir de falsificaciones, con el que se pretendía levantar la moral de los civiles. En un intento desesperado de renovación, comenzó a aparecer la mujer fuera del ámbito doméstico, la nueva mujer trabajaba y hacía deporte al tiempo que manejaba las armas con habilidad, y una vez comprobado que el público se interesaba con el anuncio del contraataque se empezó a promocionar un arma secreta y milagrosa, invento de Goebbels que al no realizarse propició que el desmoronamiento del aparato gubernamental continuara sucediéndose. Cualquier excusa era válida para apelar a la resistencia y fidelidad al partido, y así se utilizó por ejemplo un atentado contra Hitler, o se instigó a la población a unirse y sacrificarse para luchar contra el bolchevismo, tema ya usado con éxito en 1933. Pero estos últimos esfuerzos fueron en vano, en abril los rusos cercaron Berlín y Hitler y Goebbels huyeron a su escondite personal.

Los documentales realizaron una labor paralela a la de los noticiarios, siguiendo su mismo estilo, a partir de 1941, cuando, como ya hemos dicho la contienda no favorecía a Alemania y la realidad resultaba poco deseable, la ficción copó la producción. El grueso de los documentales nacieron en el seno de organismos oficiales, más concretamente de la Deutsche Filmherstellungs und Verwertungs GmbH, detrás de la cual se encontraba el Departamento de Propaganda, y de la Deutsche Wochenschau GmbH, compañía oficial de noticiarios.

Cuantitativamente, la producción de documentales no fue excesiva, pues los empeños propagandísticos se centraban en los noticiarios. Los documentales resultaban, eso sí, baratos, y eran el perfecto colofón en actos públicos del partido así como en su sede. Su época de esplendor es la misma que la de los noticiarios, con el material recogido para la confección de estos, se hacían largas películas que glorificaban al nacionalsocialismo, moldeaban al héroe nazi, por medio de modelos románticos aprovechando las primeras victorias militares, y con este estereotipo perseguían un doble objetivo, en el interior reforzar la lealtad al partido y en el exterior demostrar la superioridad alemana preparando así el camino a sus conquistas. Para lograr este último objetivo, las películas rezumaban un tono amenazante, de modo que se instaba a la no-resistencia, este es el caso de Campaña en Polonia de Hippler (1940), que vanagloria el papel del ejército alemán en la invasión polaca. Estos documentales “de campaña” se caracterizan por su fuerza belicista, por la técnica de montaje, inspirada en el cine soviético, y por el trucaje de sus elementos, bien fuera la imagen, el sonido o la música.

Como todo documental, acudían a las fuentes, en el caso del documental nazi, solían ser oficiales del Ejército los que explicaban una determinada batalla. La puesta en escena era grandiosa, pues este tipo de filmes era más apropiado para el uso de todos los recursos cinematográficos y por lo tanto de su capacidad expresiva. Los documentales se dividían en partes, y normalmente se empezaba planteando la cuestión que suele ser la justificación de las agresiones nazis, las imágenes y los comentarios apelan a la solidaridad con sus actos, también se usa la ironía, sobre todo para referirse al enemigo.

Las imágenes son líricas y propagandísticas y la sucesión de los acontecimientos se presenta de forma dinámica por medio del montaje, siempre trivializándolos, sin entrar en detalles y a veces fantaseando en su favor. A menudo de usaba la voz del Führer como refuerzo psicológico. La segunda parte profundizaba en el tema, sacando siempre la misma conclusión, son los enemigos los causantes de la guerra, Alemania no tiene más remedio que responder a la provocación. La música es elemento esencial, aún más en los documentales, las marchas militares se usan para la identificación del público con el Ejército. La grandilocuente música de Wagner, sirve para distinguir a los buenos, a los héroes, y así suele acompañar los discursos del todopoderoso Führer o alguna acción bélica. También puede usarse para enfatizar un mensaje o para hacer crecer de forma escalonada una determinada emoción. La tercera parte muestra la capitulación, la victoria de Alemania, pero no enseña la destrucción, en su lugar aparecen imágenes que justifican o suavizan la brutalidad nazi, un ejemplo es el filme Bautismo de Fuego, dirigido por Hans Bertram en 1940, tras la batalla aparecen soldados nazis ofreciendo sopa a una sonriente población que sin duda acepta la derrota y por tanto la superioridad alemana.

Este tipo de documentales tuvo su réplica en el género de ficción, en películas cuyo protagonista es un héroe que combate por liberar a Alemania, inspiradas en la leyenda germana. La mediocridad es su característica principal, se dice que incluso desagradaban a los militares por su excesivo y necio patriotismo y por su cursilería. El principal representante de este tipo de cine era Karl Ritter, que también firmó un documental sobre la intervención alemana en la Guerra Civil española, Legión Cóndor.

Estéticamente, el documental nazi no innova, se limita a imitar el modelo del cine soviético adaptándolo a la ideología y objetivos del nazismo. De esta manera, el esqueleto siempre es el mismo, por lo que al espectador le resulta fácil comprender el mensaje y el gobierno no tiene que preocuparse por buscar fórmulas propagandísticas eficaces.

Los biopics, se apela a la Historia

Al final del conflicto, el cine se radicalizó políticamente, llegándose a encumbrar a destacados miembros de las SS a altos cargos de la industria. Esto tejió sobre las películas producidas un velo de terror al mismo tiempo que se seguía insistiendo en la victoria sin concesiones para elevar la moral civil, objetivo demasiado ambicioso partiendo del hecho de que los cines estaban destruidos o cerrados. El final se aproximaba, pero a Goebbels aún se le ocurrió una última treta, olvidarse del presente y recurrir a la historia como de hecho había ocurrido antes de la guerra. Como se había hecho con los acontecimientos presentes, la historia fue manipulada a tenor de las circunstancias.

Los biopics fueron utilizados para identificar a grandes personajes de la historia de Alemania con Hitler, de este modo se podían trasladar los rasgos positivos de todos estos héroes a la figura del Führer. Otra de sus funciones era manipular un hecho histórico para justificar las barbaries cometidas, de nuevo estableciendo paralelismos entre pasado y presente. Aunque desde el punto de vista cinematográfico no resultaban películas brillantes, resultaron rentables. Este tipo de películas tenía mayor poder para manipular que el que pudieran ofrecer documentales o noticiarios, ya que la incluso el espectador pretendía huir de la realidad. “Kolberg” (Harlan, 1945) es la más representativa de estas películas, también la más cara. Reproduce un momento de las guerras napoleónicas, pero continuamente manipula los datos históricos y omite las partes incomodas. Toda la película esta repleta del imaginario nazi, todos sus símbolos, los estereotipos y sus consignas, Goebbels incluso escribió la mayor parte de los discursos. Al final el filme resulta ser una tentativa desesperada para convencer al pueblo de una especie de paranoia suicida preferible a la rendición, un último intento de echar el resto, que muestra la irracionalidad de la propaganda nazi y de todo el régimen nacionalsocialista.

Video: Kolberg Parte 1, de Veit Harlan, 1945

El Cine Antisemita: El Judío Suss

Una de las más rampantes películas de propaganda nazi fue Jud Suss (“El Judío Suss”-1940), de Veit Harlan, realizada con una Alemania ya embarcada en la trágica Guerra, donde el propósito oficialista es dejar bien sentado porque la raza aria debe odiar a los judíos. En dicha película, el protagonista es Joseph Süss Oppenheimer, un siniestro y avaro judío que promueve la inmigración judía en la ciudad de Württemburg durante el Siglo XIX, lo que da pie a la acechanza de la heroína Dorothea por el villano, que conduce a la violación de la misma y a su posterior suicidio. El Judío Suss es posteriormente juzgado y ejecutado, concluyendo con el mensaje obvio y tan típico de demonizar al “Otro”, en este caso al Pueblo Judío. Un detalle interesante es la cantidad de correspondencia postal de mujeres “conmovidas” que recibiera el actor austríaco Ferdinand Marian, que encarna a Suss, lo que da a pensar en una analogía entre Marian-Suss con otro agresor sexual de la pantalla (aunque menos explícito) como el Bela Lugosi-Drácula. La escena de la violación de Suss a Dorothea, climax de la película, también puede tener un efecto erótico, y es que el Mal (sea representado por el Judío Suss o por el Vampiro Eslavo) es siempre atractivo. Las contradicciones siguen, y en la película aludida, Dracula (Drácula-1931) de Tod Browning, el matador de vampiros, Van Helsing, ya ha perdido ese rasgo de rabino ocultista que tenía en la anterior versión, alemana, titulada Nosferatu: Eine Symphonie Des Grauens (Nosferatu-1922) de F.W. Murnau.

Video: El Judìo Suss, Parte 1

Otros títulos, usualmente citados por los teóricos e historiadores, van desde “Hitler Junge Quex” (“Quex, Joven de Hitler”-1933), sobre un joven cuyo padre comunista se opone a su alineación política con la Juventud Hitleriana y que termina muriendo como mártir durante incidentes callejeros con los comunistas, hasta “Der Grobe Konig” (“El Gran Rey”, 1942) nuevamente de Veit Harlan, sobre la gesta del rey Federico el Grande de Prusia, desde la derrota en Kunersdorf hasta su victoria en Schweidnitz sobre los austríacos, que fue el final de la Guerra de los Siete Años. Pero es “Der Ewige Jude” de Fritz Hippler el más agresivo en su ataque al Judío por su comparación con jaurías de ratas y por la utilización de imágenes sangrientas y brutales, las cuales, empero, alejaron al público masivo de las salas de proyección, convirtiendo el filme en un sonoro fracaso. La película, en sí, es bastante pobre, porque consiste en secuencias de archivo y escenas documentales sin mucha coherencia entre sí. Entre las secuencias de archivo, se muestran escenas de “M, Eine Stadt Such Einen Morder” (“El Vampiro Negro”, 1931) de Fritz Lang (una película prohibida en la Alemania nazi), mientras un narrador dice: “El Judío Lorre en el papel del asesino de niños. Siguiendo el lema ‘no el asesino sino el asesinado es culpable’, se intentó doblegar el natural derecho de justicia y minizar el crimen con una representación piadosa del criminal y del crimen.” Las tomas documentales incluían escenas captadas en ghettos de Polonia por el realizador Hippler. Es curioso notar que luego de la Guerra esas escenas justamente sirvieron como uno de los pocos documentos fílmicos de los ghettos.

El cine anti-británico y anti-nazi

Los Judíos no fueron los únicos atacados en las películas alemanas. Los súbditos de la Corona de Gran Bretaña, que en películas de Preguerra habían sido mostrados como aliados de los alemanes en películas ambientadas en las Guerras Napoleónicas, fueron mostrados como brutales colonialistas en “Mein Leben Fur Irland” (“Mi Vida por Irlanda”, 1941) de Max Kimmich sobre jóvenes irlandeses que pueden ser víctimas del Servicio Secreto inglés que trata de atrapar insurgentes y “OHm Kruger” (1941) con Emil Jannings como Paul Krüger, presidente del Transvaal que hizo la guerra de los Boer contra Inglaterra en 1899. Si una película alemana mostrando incidentes en Irlanda o en Sudáfrica suena difícil de asimilar entonces, ¿qué hay sobre la gran cantidad de películas norteamericanas dramatizando hechos en Europa Central o Alemania? Puntualmente “Hangmen Also Die” (“Los Verdugos También Mueren”, 1943) de Lang y “Hitler’s Madman” (1943) de Sirk, ambas narran la devastación que los nazis ejercen sobre un pueblo checoslovaco y la forma que los habitantes toman para asesinar al comandante nazi Heydrich. Estas y otras películas, por supuesto, muestran a los blancos de sus propagandas, los nazis, como seres unidimensionalmente malvados. De todas maneras no deja de ser interesante que la industria cinematográfica alemana se ocupase de eventos históricos del pasado donde el papel de la Corona Británica no fuese muy simpático, en contraste con Hollywood, que toma eventos de candente actualidad como tema central.

El Cine anti-comunista y pro-comunista

En “G.P.U.” (1942) de Karl Ritter, el blanco es la temible GPU (policía soviética) y se muestran sus actividades clandestinas en la Europa Occidental. Luego de la Batalla de Stalingrado, el Dr. Goebbels dejó de ordenar filmes anti-soviéticos, tal vez con el objeto de no aumentar las iras de un enemigo con el que cada vez convenía más pactar un cese el fuego. Por esa misma época se iniciaron al otro lado del Atlántico filmes pro-soviéticos, algo que ni Eisenstein hubiera soñado. El ruso Lewis Milestone realizó “The North Star” (“La Estrella Norteña”, 1943) y el citado Curtiz, “Mission To Moscow” (“Misión en Moscú”, 1943), esta última con rusos que son casi tan buenos como los norteamericanos, y con Trotsky, los alemanes y los japoneses como villanos. El filme justifica incluso las purgas stalinistas de 1937 y 38 y el pacto de no agresión con los alemanes. Por supuesto, ni bien acabó la II Guerra y se inició la Guerra Fría, estas películas provocaron dolores de cabeza a sus implicados, teniendo que declarar que eran inocentes ante comisiones de “actividades antinorteamericanas”.

Durante los últimos años de la Guerra, la mellada industria del cine alemán, se volcó más a la superproducciones de época, como “Munchhausen” (“Barón Munchhausen” 1943) de Josef Von Baky, con el carismático Hans Albers como un aventurero fantástico, y “Kolbergg” (1945), de Harlan, del cual ya hablamos, sobre el pueblo de Kolberg que, durante las Guerras Napoleónicas, se mancomuna con gran coraje para vencer a los invasores. Exáctamente tres meses después del estreno de esta última película, el 30 de abril de 1945, Hitler puso fin a sus días de un balazo y relegó el mando en el Almirante Doenitz que terminó firmando el Armisticio, siendo no solo el final del III Reich sino un hito en la historia del Siglo XX.

Leni Riefenstahl, la talentosa cineasta del Reich

Nacida en Berlín en agosto de 1902, decidió siendo adolescente dedicarse a la danza, campo en el que habría encontrado prosperidad si no llega a sufrir una lesión a los 22 años, su pasión por el ballet se vería más tarde reflejada en la composición de algunas de sus películas. Tras ver La montaña del destino de Arnold Fanck, decidió dedicarse al cine, se las arregló para acabar protagonizando la mayoría de las películas del propio Fanck, haciendo siempre el papel de la mujer que lucha contra los elementos, en las denominadas “películas de montaña”, de las que ella misma se convertiría luego en directora. Con Fanck aprendió toda la técnica y el lenguaje cinematográfico. En 1932 debutó en la dirección con “La luz azul”, en la que vemos la huella de su mentor y también una atmósfera ciertamente expresionista. En este primer trabajo comienza a despuntar también el talento de Riefenstahl, su capacidad de expresar mediante la imagen, puesto que el diálogo es prácticamente inexistent e, y también sus dotes para el montaje. Hay quien ve en estos filmes un avance de la ideología nazi, sobre todo por el empeño de superación y sacrificio de sus protagonistas. Leni es pues una de las pocas personalidades con talento, dentro del campo cinematográfico, que no marchó al exilio, por lo que Goebbels no tardó en aprovechar su buen hacer para ponerlo al servicio del engrandecimiento del NSDAP. Sus películas más importantes son “El triunfo de la voluntad” y “Olimpiada”.

“El triunfo de la voluntad” está considerada como la mejor película de propaganda de todos los tiempos, realizada en 1934, refleja los actos del congreso nazi de ese año. Tras algunas disensiones internas, debidas a los asesinatos de miembros del propio partido (como es el caso de Röhm, líder de las SA), por “necesidades políticas”, el NSDAP necesitaba reafirmar su unidad y liderazgo de cara al público. El propio Hitler encarga el trabajo a Riefenstahl.

El tema central es Hitler, su divinización (en la primera secuencia llega a Nuremberg en avión, baja del cielo) y el engrandecimiento y glorificación del partido. La estructura y los elementos están cuidados y escogidos minuciosamente, recoge los dos aspectos más importantes de la propaganda nazi: las masas, organizadas de acuerdo a motivaciones psicológicas dentro de una escenografía repleta de banderas e himnos nazis, y los dilatados discursos del Führer, construidos para ir aumentando la emoción. Todo esto se adereza con música de grandes maestros, Mozart por ejemplo. La realizadora hace uso de la simbología, no solo de la nazi, sino de toda la tradición germana. Hitler siempre es visto en contrapicado, de modo que se engrandece teniendo como fondo el cielo y destacando entre la masa informe e indiferenciada, organizada simétricamente y sumergida entre svásticas y uniformes. Leni filmó planos aéreos de estas masas perfectas, colocó travellings alrededor de Hitler, todo esto dio como resultado un efecto espectacular. El montaje, planeado con el ritmo de una composición musical, va continuamente “in crescendo”, a la par que lo hacen los discursos, de modo que el final es delirante con toda la masa gritando y vitoreando a su líder, la identificación del público es total, el éxito de El triunfo de la voluntad como película de propaganda no conoció precedentes, sin embargo, fue otro de sus filmes el que quiso dar a conocer la grandeza del Estado nacionalsocialista en el extranjero.

“Olimpiada”, cuyo tema principal son los juegos olímpicos de Berlín, celebrados en 1936, quería aprovechar este acontecimiento para la exaltación de la raza aria. Los atletas son presentados, gracias a los encuadres y al montaje, como seres superiores, la música de Wagner y la reiteración de los símbolos nos recuerda cual es esa raza superior. Para lograr este objetivo Leni dispuso de un despliegue impresionante de medios puestos a su servicio por el Reich y encabezados por 30 cámaras.

El documental se divide en dos partes: La fiesta de los pueblos, donde existe una identificación del nazismo con la tradición grecorromana y que culmina con la entrada de la llama en el estadio olímpico y La fiesta de la belleza que muestra cuerpos desnudos y bellos, arios en definitiva. Los elementos utilizados son los mismos que en su anterior trabajo, travellings, contrapicados para engrandecer a los atletas, símbolos, música contundente, romántica, cambios de ritmo según lo requiera la prueba. Riefenstahl demuestra su maestría al poner a su servicio todas las técnicas cinematográficas para lograr su objetivo, en este caso el engrandecimiento de la fuerza y belleza de la raza aria y, más profundamente relajar las tensiones internacionales demostrando la cooperación entre atletas de diversos países.

Tanto “El triunfo de la voluntad” como “Olimpiada” demuestran el talento de Leni Riefenstahl desde el punto de vista cinematográfico, y de ambas podemos ver hoy la herencia en el mundo de la comunicación, porque si el modelo de la segunda sirvió de inspiración a las retransmisiones deportivas posteriores, las técnicas de la primera son las que utilizan nuestros políticos en sus campañas actuales. Solo hay que fijarse en el lìder nazi abrazando y cargando a los niños.

cine alemán 1933-1945

el-cine-aleman1933-45
Luego de un largo periodo en que el cine alemán era sinónimo de oscuridad, pesadumbre y depresión, delatores de un pueblo perdido y descorazonado, con la llegada del nacionalsocialismo el cine alemán cambia totalmente. Ahora gusta y divierte, es popular y esto porque se ha hecho ahora sinónimo de melodioso, sentimental, bueno y seductor.
Para el pueblo alemán, desde el advenimiento del nacionalsocialismo, el porvenir volvió a presentarse henchido de esperanzas y esto es precisamente lo que se respira en su cine. Se cree de nuevo en los sentimientos, en la música, en el campo y en el amor. Las películas hacen soñar, cantar; hablan de un pasado heroico y confían en el porvenir.
Existe además una cuestión de disciplina. El pueblo alemán ha recobrado su patriotismo, un patriotismo que no admite deserciones y aquí sería una deserción venir con imágenes que pudieran desacreditarlo moralmente ante los ojos de fuera.
Tal vez el arte tiene también una secreta simpatía para todos aquellos aspectos buenos y dulces, luminosos, que constituyen el honor y la grandeza del hombre.
La crítica moderna se las ha ingeniado sin embargo para encontrar en cada detalle del cine alemán, sea bueno o malo, ligado a la política o no, una ácida crítica al nacionalsocialismo y para reducir el arte de aquella época a un perverso instrumento de un aún más perverso fin.
Pero aun con estas anteojeras puestas, puede notarse que algunas de las características esenciales del cine alemán eran mostrar los sentimientos, tratar temas musicales, localizar la acción en el campo y como trasfondo de todo, el tema esencial de toda la historia del cine: el amor.
Realmente esos cuatro temas mencionados resumen muy bien las principales características del cine en tiempos del nacionalsocialismo.
Se intenta en este libro, acompañado de una gran cantidad de imágenes, dar un vistazo a los hechos más destacados del cine en el período 1933-1945, así como de sus películas, temáticas y personajes más importantes, con el fin de tener una visión general del cine alemán en tan controvertida época.

ÍNDICE

Películas políticas ………………. 3
El judío Süss ………………. 13
Documentales ………………. 18
Leni Riefensthal ………………. 25
Luis Trenker ………………. 46
Heimatfilms ………………. 54
Otros artistas ………………. 58
Heinrich George ………………. 65
Música ………………. 71
Actores y actrices ………………. 93
Películas de temática general ………………. 129
Películas bélicas ………………. 162
Películas biográficas o históricas ………………. 181
Películas posteriores al III Reich ………………. 197
Relación de películas realizadas en el III Reich ………………. 202
Directores en el III Reich ………………. 219
Actrices ………………. 220
Actores ………………. 223

INTRODUCCIÓN

En la revista “Films Selectos” del 25 de mayo de 1935, se publicó un interesante artículo firmado por J. Palau y titulado “Nuevas Rutas del Cine Alemán” que es muy clarificador. Posiblemente J. Palau sea José Palau prolífico autor en temas artísticos especialmente musicales. En los años cincuenta era el autor wagneriano por excelencia con dos libros publicados sobre el maestro de Bayreuth y otros varios dedicados a músicos ilustres, historia de la ópera, vida de Goethe etc. Aunque en caso de tratarse de dicho ilustre personaje, en esos años era una persona joven, no hay duda de que sus opiniones son atinadas y producto de la reflexión y del conocimiento. Veamos lo que decía en dicho artículo: “Tiempo atrás película alemana significaba, además de un alarde de virtuosismo fotográfico, la exposición de una historia desagradable en estilo francamente realista. Hablamos aquí, naturalmente, en términos generales y creemos que todo el mundo que tenga en consideración las películas realmente características, tendrá que reconocer la exactitud de nuestro diagnóstico.
“En los últimos tiempos del cine mudo el género imperante es aquel, que una película ya sonora, “El ángel azul” lleva a su máxima extralimitación. Cine alemán es, en aquel entonces, sinónimo de pesadumbre, vicio, barrios bajos, de escenas en claroscuro, en donde flota una atmósfera de depresión, delator de un pueblo perdido y descorazonado. Un pueblo que ha perdido la guerra y que tiene pocos motivos para alegrarse. En las películas, cuando ríe, lo hace con más cinismo que gracia. (…)
“Hoy las cosas han cambiado del todo. Los productores alemanes han modificado totalmente los métodos de trabajo, supeditándolo todo a la conquista de la simpatía que han conseguido finalmente. Hoy el cine alemán gusta, es popular y esto porque se ha hecho ahora sinónimo de melodioso, sentimental, bueno y seductor. En materia de películas color de rosa, hoy, por una curiosa inversión de los términos, los productores alemanes pueden aventajar a sus competidores americanos. Antes triunfaban solamente las elucubraciones utópicas de un Fritz Lang. Aparte de estas realizaciones, las obras maestras de la cinematografía alemana, no conseguían más que el favor de un público reducido, aunque selecto. Hoy la producción de tipo corriente -pongamos un film, sea cual sea, de Martha Eggerth- constituye una seria competencia al buen film comercial americano”.
El autor pasa a continuación a enumerar los tres motivos que, a su juicio, han sido causa del cambio de orientación del cine alemán. El primero de ellos es la necesidad de un cambio, ante la imposibilidad de volver una y otra vez sobre los mismos temas, según J. Palau: “La persistencia se convierte en abuso, el abuso es monotonía”. El segundo motivo lo encuentra en la llegada del cine sonoro lo que permite a países tan musicales como Alemania y Austria, desarrollar un género que se adapta a su sensibilidad y aptitudes. El tercer motivo es el siguiente:
“Como tercer motivo cabe señalar las profundas modificaciones que la vida pública alemana ha sufrido últimamente, desde el advenimiento del nacionalsocialismo. El porvenir parece ahora henchido de esperanzas. Al menos, mejor que el presente, y esto siempre ha sido un resorte de energía. Ya lo ha dicho Keyserling: “En ninguna parte encontraréis hoy más optimismo fácil que en los países que estando peores ven mejorar cada día un poco su condición”. Y esta esperanza recobrada se respira en las películas. Ahora hay de nuevo luz y risas. Ahora se cree de nuevo en los sentimientos, en la música, en el campo y en el amor. Ahora las películas hacen soñar, cantar; hablan de un pasado heroico y confían en el porvenir.
“Además existe una cuestión de disciplina. El pueblo alemán ha recobrado su patriotismo, un patriotismo que no admite deserciones y aquí sería una deserción venir con imágenes que pudieran desacreditar moralmente al pueblo alemán a los ojos de fuera. Hay que considerar delincuente todo lo que pueda mermar la entereza moral, la voluntad alegre de las nuevas generaciones e indudablemente no es con espectáculos como “Varieté” o “El ángel azul” como se forma una juventud disciplinada y cordial.
“El cine alemán se ha vuelto de color de rosa. Hay excepciones, pero aún en estos casos es muy raro hoy encontrar películas alemanas desagradables.
“La esencia del arte es indiferente a estas cuestiones y el cine alemán puede ser tan digno hoy con películas como “Vuelan mis canciones” como ayer con películas como “Asfalto”. Ahora que, la verdad, cuando el film no tiene la categoría de una realidad artística, más vale mil veces la fórmula actual. Si más no, no molesta. Después de todo las cosas sucias siempre nos han molestado. Y quién sabe… Quién sabe, pensamos para nosotros, si el arte no tiene también una secreta simpatía para todos aquellos aspectos buenos y dulces, luminosos que constituyen el honor y la grandeza de un hombre.”
¿Es posible explicar mejor en menos palabras el cine del III Reich? Y sin embargo cuando no hace muchos años se emitieron por una cadena de pago una serie de películas alemanas de aquella época, los dos o tres presentadores que se alternaban en la presentación de las diversas películas, hacían una competencia para intentar ser el peor de los tres. Evidentemente habían recibido todos ellos instrucciones precisas de que era necesario hacer una critica demoledora contra todas las películas por el simple hecho de haber sido realizadas entre 1933 y 1945. El que productores, actores, guionistas fueran o no nacionalsocialistas no era importante. Si hicieron cine en el III Reich es que eran malos y si las películas se habían producido en esa época, es que eran malas. Y así ni una sola vez hablaron bien de manera general de una película. Había que destacar todos los errores por pequeños que fueran y dar interpretación ideológica a los mínimos aspectos del diálogo y así esos críticos que se extasían al hablar de “Casablanca”, no lograban encontrar nada positivo en el cine alemán. Como muestra de lo dicho veremos la advertencia que precedía a la película “El Lago de mis Ensueños” cuando fue emitida por televisión en un canal público: “Durante la II Guerra Mundial el cine alemán, junto a películas de propaganda al servicio del nacionalsocialismo, se dedicó a realizar comedias y dramas de contenido romántico, productos dirigidos a procurar la evasión de la realidad en fechas trágicas para el pueblo alemán. La película de esta noche, dirigida en 1943 por Veit Harlan, es un fiel exponente del cine alemán de aquella época”. Es evidente que si no se hubiese mencionado nada del tema, indicando únicamente el año y la nacionalidad, nadie hubiese pensado en que pudiese tratarse de una cuestión política, pero al indicarlo se favorecía evidentemente al III Reich ya que nadie podría pensar que una característica del cine de aquella época fuera el ser “cine romántico”, y si algún espectador se puso a reflexionar sobre esa nota, debió percatarse de que ese “fiel exponente del cine alemán de aquella época” fue realizado en 1943 y que no podría ser motivo de “evasión de la realidad en fechas trágicas para el pueblo alemán”, pues desde 1933 hasta 1943 inclusive, las fechas no habían sido trágicas para el pueblo alemán sino sumamente optimistas, de lo cual hay que deducir que el cine romántico era la característica esencial del cine nacionalsocialista, sin necesidad de explicaciones inventadas.
Tal como dice J. Palau, algunas de las características esenciales del cine alemán eran mostrar los sentimientos, tratar de temas musicales, localizar la acción en el campo y como trasfondo de todo, el tema esencial de toda la historia del cine: el amor.
Realmente esos cuatro temas mencio­nados por J. Palau resumen muy bien las principales características del cine en tiempos del nacionalsocialismo. Es por este motivo que hemos señalado en la lista que sigue, las películas que tratan temas musicales y también hemos indicado aquellas películas que “pasan en el campo”. En Alemania existe la tradición -sorprendentemente todavía hoy- de los llamados “Heimat Films”, es decir, “películas de la patria” más que “películas patrióticas”. Son películas que pasan en zonas rurales, donde todos los personajes son gente de campo. Más adelante volveremos sobre este tema. Hemos señalado estas películas así como las que tratan temas de montaña o las que sin tratar específicamente de ello, transcurren de manera notable en ambientes naturales. No hemos señalado las películas de “amor”, ya que de una manera u otra lo son todas y aunque algunas destacan especialmente por ello, son difíciles de calificar y lo mismo con las que tratan de otros sentimientos.
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FUENTE:
http://www.libreria-argentina.com.ar/libros/cine-nacionalsocialista-el-cine-aleman-1933-1945.html

¿Por qué quieren… más “inmigrantes” / invasores?

¿Por qué la intelectualidad progresista ama a los inmigrantes? ¿Por qué la intelectualidad progresista desprecia a la clase trabajadora (nativa)?

Principalmente por dos motivos: por un interés de casta, en primer lugar, y como consecuencia de los postulados de su propio esquema ideológico, en segundo. Para que el primer motivo se traduzca en arrebatado amor por los inmigrantes, resulta imprescindible una condición: la completa ignorancia, por parte de los intelectuales progresistas, de la naturaleza del nuevo sujeto histórico por ellos formulado, las masas inmigrantes. Para que lo haga el segundo es ineludible otra: la ignorancia de la historia por esta intelectualidad.

La intelectualidad progresista pretende que una abigarrada masa inmigrante haga para ellos lo que no ha querido hacer la clase trabajadora (nativa). La intelectualidad progresista ama a los inmigrantes porque cree que esa masa heterogénea es capaz de hacer la revolución necesaria para que ellos alcancen el poder en los distintos estados de Europa. Para ello es imprescindible un desconocimiento a conciencia (un autoengaño) de la realidad de las masas inmigrantes. Estas masas tienden, tal y como nos enseña Mahieu en Fundamentos de biopolítica bien a la asimilación y al mestizaje, bien a la rebelión, formando, como es muy lógico, sus propias agrupaciones etno-políticas, en las que el papel de la intelligentsia progresista europea deviene residual (caso de las agrupaciones etno-políticas amerindias, mestizoamericanas y negras) o nulo (caso de las agrupaciones etno-políticas musulmanas y chinas).

Pero la intelectualidad progresista también ama a los inmigrantes porque quiere hacerse perdonar, o mejor, pretende que la sociedad de cada estado europeo se haga perdonar por estos inmigrantes. Un estudio sesgado de la historia mundial hace que los fenómenos coloniales europeos a partir de la Edad Moderna cobren exclusividad en lo que hace al fenómeno colonial y al sojuzgamiento de unos pueblos por otros, para la intelectualidad progresista. Ellos creen que estas sociedades tienen contraída una grave deuda con el resto del mundo y que son culpables. Intenta por todos los medios, absurdamente autoerigida en conciencia crítica de ellas, extender la culpa y hacerles pagar por lo que, según dicen, hicieron. Ignora necesariamente para ello, porque si no el esquema se caería en un momento, el resto de la historia mundial y las distintas imposiciones coloniales y conquistas territoriales que unos y otros pueblos, europeos o no europeos, han protagonizado. En este contexto se explica la ignorancia progresista de la extensión y del significado histórico del fenómeno de la esclavitud.

Estos dos supuestas misiones históricas a cumplir por la masa inmigrante (hacer la revolución de la intelectualidad progresista y cobrarse la supuesta deuda contraída por el fenómeno colonial europeo desde la Modernidad, proceso que mediante teorías parciales también de indudable raigambre marxista extienden hasta el momento presente, como si la burguesía nacional representase hoy algún papel digno de importancia en relación a la superburguesía o hiperclase mundialista) explican el amor interesado de la intelectualidad progresista por las masas inmigrantes. Esto explica, asimismo, que semejante amor progresista por la inmigración nunca se haya traducido en la reivindicación, por parte de estos intelectuales, del derecho de las personas inmigrantes a vivir en sus respectivos países con dignidad.

El desprecio y el abandono en el que la intelligentsia progresista ha dejado a la clase trabajadora nativa de los distintos estados de Europa, tras varios decenios en los que se hizo pasar como su legítimo representante ideológico, trivializando o calificando de farsa todo intento de los trabajadores de disponer de sus propios representantes ideológicos y culturales, surge exactamente del mismo proceso que explica el reciente amor por la masa inmigrante. Una clase trabajadora nativa que se niega a dar el poder a la conspicua casta intelectual progresista, ya no le resulta de utilidad a esta última. Los intelectuales progresistas desprecian a la clase trabajadora, por no haberles alzado al poder, mediante revolución o de cualquier otra forma. Por otro lado, si complejos procesos psicológicos, en los que no están ausentes sentimientos ciertos de inferioridad personal del propio intelectual progresista (problema personalísimo al que pretende dar solución social), hacen aparecer y situar en el primero plano incomprensibles preocupaciones de reparación histórica, que además de unilaterales y arbitrarias son imposibles, porque la historia ni retrocede ni se detiene, la clase trabajadora nativa deja de verse como acreedora y pasa a representar el papel de deudora. Y por lo ocurrido, deudora nata, pues es esta clase la que ha pagado y sigue pagando los platos rotos de la inmigración masiva ante el silencio cómplice, o en muchos casos la celebración entusiástica, de los intelectuales progresistas.

La intelectualidad progresista como tonto útil del capitalismo. Es el papel necesario que asume la intelectualidad progresista en todo este proceso. La inmigración masiva, contraparte demográfica de otras mundializaciones (económica, social, política, cultural, etc.) impuestas por el desarrollo del capitalismo (mundialización o globalización como fase ulterior del capitalismo), es decir, la inmigración masiva como elemento consustancial a esta fase del capitalismo en que nos encontramos, antes que discutida es justificada por la intelectualidad progresista frente a los temores y rechazos del pueblo, rindiendo así estos progresistas un servicio impagable a la superburguesía y cumpliendo así esta intelectualidad un papel imposible de desarrollar por parte de la intelectualidad propia y nominalmente burguesa, dado el reducido favor popular de esta última.

Nos encontramos así a la intelectualidad progresista no sólo manifestando una pose burguesa fruto del abrazo del democratismo y de la ideología de los derechos humanos (amalgama de marxismo y liberalismo), así como del origen de clase netamente burgués de la mayoría de intelectuales progresistas; también cumpliendo una actuación esencial para los objetivos de dominio a medio y largo plazo de la superburguesía hoy dominante en los distintos estados europeos y en otros muchos no europeos.

Por la propia utilidad, para el capitalismo, y para sus clases rectores, del marxismo (cultural) y de la intelectualidad progresista como casta que desarrolla esta ideología, a esta casta intelectual le va tan bien en los aparatos ideológicos de los distintos estados donde medra. Aún así, hay que reconocerle a la casta intelectual progresista una capacidad de infiltración notable en las instancias productores de ideología (como los organismos educativos o los medios de comunicación de masas).
Publicado por León Riente en 1.12.12
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Etiquetas: Biopolítica, Colonización, Marxismo cultural, Neoliberalismo, Progres, Xenomanía
41 comentarios:

A.J1 de diciembre de 2012, 18:44
“Los intelectuales progresistas desprecian a la clase trabajadora, por no haberles alzado al poder, mediante revolución o de cualquier otra forma”

Totalmente de acuerdo, éste es uno de los ingredientes de la xenomanía progre burguesa.
La mayoría de progres son de estrato burgués,de ahí que sus complejos de culpa los proyecten extensivos e impositivos a toda la sociedad.

El denominado marxismo cultural es un término que la mayoría de la gente no conoce, pero es que los que lo conocen no lo entienden, lo asocian con el marxismo clásico-materialismo histórico cuando su relación es parcial y sus fines no son tampoco iguales.

El denominado marxismo cultural tiene un nombre más concreto, su origen más exacto lo encontramos en Karl Christian Friedrich Krause y es lo que en filosofia política se llama krausismo.
En España tuvimos a un alumno aventajadodel krausismo, Fernando de los Ríos.

Este sujeto fue a visitar a Lenin junto con otros españoles tras la revolución y Lenin le explicó la estructura soviética, los planes quinquenales etc, a lo que de los Ríos preguntó:¿Y la libertad? y Lenin le respondió:¿Libertad para qué?.Esta frase de Lenin es bastante famosa y pone de manifiesto el utopísmo ñoño y delirante de los krausistas.
Lenin dijo lo de¿libertad para qué? por algo muy sencillo: un país en la miseria y arrasado por la revolución tenía que constituirse y ponerse en orden, y para ello necesitaba unos planes rígidos, no cabía el cambalacheo democrático despistante y corrupto si se quería recomponer el país.

Si a los marxistas culturales se les denomina krausistas se concreta mucho mejor el verdadero origen de su ideología(aunque ya sabemos que hay fuentes anteriores en Rousseau)

Responder

Toño1 de diciembre de 2012, 20:46
Se ha mencionado en el texto el asunto de la esclavitud y sus protagonistas; sobre ese polémico tema he encontrado este artículo con datos sorprendentes

http://patriayresistencia.blogspot.com.es/2012/11/walter-white-quien-trajo-los-esclavos.html

Responder

Oso Solitario2 de diciembre de 2012, 12:32
Me parece un excelente artículo y muy certera la tesis de que los intelectuales progresistas son burgueses acomplejados.

Por un lado están los tontos útiles, ilusos en su proyecto de hermandad univeral y de homologación de todo el planeta.

Por otro los más conscientes, los que saben “de qué va”, es decir una guerra que es, sí, contra todas las identidades, pero en especial contra la europea y la blanca, contra su núcleo más fuerte que está en Centroeuropa y que mientras no sea destruido representa una amenaza permanente porque ha demostrado poder resurgir como un brote indomable.

La cultura europea, su tradición por ejemplo en música y filosofía, contiene en sí misma un potencial revolucionario y el “código genético” para una renacimiento y una regeneracion de Europa.

De ahí la campaña para destruir y hacer olvidar nuestra cultura, noble y profunda, con la miserable cultura de masas, de vaciarla y censurarla con la corrección política.

De ahí la campaña que hizo la Escuela de Frankfurt con su “teoria crítica” para vaciar de contenido la cultura europea, por ejemplo para asimilar la ópera de Wagner a un “producto fabricado” (Adorno) en vez de a un aobra artística, ni mas ni menos que la actual cultura de masas. Thomas Mann llegó a decir tras su “conversión democrática” poco más o menos que habría que destruir la tradición de la música clásica.

Será porque yo amo particularmente la musica, pero de frente a similar canalla, para mí “extraer la pistola” es, además de que me lo pide el cuerpo, un deber moral.

Otro frente de lucha contra Europa, y vuelvo al tema del artículo, es reducir a los europeos a una minoría en su propia tierra, para que no haya una base racial y humana capaz de mantener esta tradición y utilizar su potencial de revolución para incidir en la historia, regenerar Europa una vez más.

Responder

kufisto2 de diciembre de 2012, 15:28
Leyendo algunos de sus comentarios, esperaba bastante más de León. Una desilusión. Otra.

Saludos

Responder

A.J2 de diciembre de 2012, 17:00
“La intelectualidad progresista ama a los inmigrantes porque cree que esa masa heterogénea es capaz de hacer la revolución necesaria para que ellos alcancen el poder en los distintos estados de Europa”

Esto está muy claro, pero yo lo extendería a toda la clase política , sean progres izquierdista o socialdemócratas, liberales etc.

La castuza política ve en el inmigrante un voto a hacer cautivo, a subvencionar y conquistar , y frente a una sociedad autóctona lobotomizada y pasto de la narcosis tampoco tienen miedo ante una reacción por discriminación positiva.

El progre a penas intuye la sombra de la realidad, no vive en el pesente, sino en el futuro, el presente no le gusta,por eso adapta el presente a un futuro que no existe, solo existe el presente y el pasado como reminiscencia condicionante-en parte- del presente.

Responder

A.J2 de diciembre de 2012, 17:02
Se ha activado la aprobación de comentarios…¿mucho mariconzuelo tocahuevos?
Sea como sea me parece buena medida, en muchísimos de blogs de variada temática se moderan los comentarios, incluso en blogs de temas anodinos.

Responder

qbit2 de diciembre de 2012, 23:42
Otro motivo por el que el progre no entiende la mentalidad del inmigrante es su materialismo, que le hace infravalorar la fuerza de la religión, del nacionalismo, y de cualquier vínculo de identidad.

Además, como ve que el inmigrante viene para “buscar una vida (económica) mejor”, cree que el inmigrante sólo valora el dinero, como él, y no sus vínculos de identidad. Pero el inmigrante sí los valora. Por eso tiene hijos y forma familias a pesar de cobrar poco, en vez de gastarse el dinero en viajecitos y en aperitivos y en ocio. Y el inmigrante viene con rencor histórico por haber sido dominado en el pasado en la colonización (azuzado también por los medios de manipulación), que se añade a tener que trabajar en malos empleos.

De ahí que el progre crea que el inmigrante va a ser el nuevo proletario de la revolución. Pero la revolución del inmigrante no quiere ser de ese tipo, sino de tipo nacionalista contra el “malvado” occidental opresor y degenerado, a la cabeza de los cuales están los progres explotadores Porque los progres explotadores son ambas cosas, explotadores y degenerados. Una revolución de rencor pero nacional o religiosa, identitaria, no comunista.

Responder

León Riente3 de diciembre de 2012, 20:44
A.J.

El denominado marxismo cultural es un término que la mayoría de la gente no conoce, pero es que los que lo conocen no lo entienden, lo asocian con el marxismo clásico-materialismo histórico cuando su relación es parcial y sus fines no son tampoco iguales

Si remontamos su origen a Gramsci y a Lukács comprendemos el marxismo cultural como medio, o mejor como requisito, de extender el marxismo clásico en los estados del oeste y centro europeo. En ese sentido sí encontramos una convergencia.

Pero el devenir histórico ha hecho que hoy el marxismo cultural se dirija a otros objetivos, porque nadie serio cree en la instauración del bolchevismo. Para algunos intelectuales progres es ante todo un instrumento de venganza contra la sociedad. Otros creen firmemente en el marxismo cultural y lo consideran imprescindible instrumento de emancipación; serían los intelectuales progresistas a los que se refiere Daorino. Y luego hay otros que generalmente no son intelectuales y que no creen en el marxismo cultural pero sí ven útil la disolución social que provoca; entramos ya en el terreno del interés de la superburguesía mundialista deseosa de disolver sociedades y a medio plazo estados, dejando al mercado como único regulador social.

“La intelectualidad progresista ama a los inmigrantes porque cree que esa masa heterogénea es capaz de hacer la revolución necesaria para que ellos alcancen el poder en los distintos estados de Europa”
Esto está muy claro, pero yo lo extendería a toda la clase política , sean progres izquierdista o socialdemócratas, liberales etc.

Sí, pero cada sector ideológico espera algo distinto de los inmigrantes. La derecha liberal, y la conservadora también, no se engañan: han traído los inmigrantes para que revienten los salarios, los convenios colectivos y expandan el mercado. Esa realidad luego la adornan con el discurso que les resulte más apropiado. En un nivel más partidista se han visto ciertos intentos por parte del PP de atraer el voto amerindio y mestizoamericano, por creerlo más proclive.
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Oso

Gracias. Como puedes imaginarte esto forma parte de un análisis de la moralidad del intelectual progresista bastante más amplio. Esto es sólo un esquema, unos perfiles muy generales.

Completamente de acuerdo con tu dicotomía entre los “tontos útiles” y “los que saben de qué va”. No hay nada que sustituya a un certero estudio psicosociológico de los tipos sociales.

Responder

León Riente3 de diciembre de 2012, 20:47
Qbit

De ahí que el progre crea que el inmigrante va a ser el nuevo proletario de la revolución. Pero la revolución del inmigrante no quiere ser de ese tipo, sino de tipo nacionalista contra el “malvado” occidental opresor y degenerado, a la cabeza de los cuales están los progres explotadores Porque los progres explotadores son ambas cosas, explotadores y degenerados.

Esa descripción tuya de la masa inmigrante me parece mucho más convincente que la del intelectual progre. Creo que describe especialmente bien a parte de la inmigración musulmana. Pero muchos elementos de sus segundas y terceras generaciones (proceso que aquí apenas conocemos, aún) sí están seducidos por el mercado y el materialismo en general y de ahí esa estética de coches de lujo, ropa de marca muy cara, etc. que es característica de bastantes nietos de inmigrantes magrebíes en la banlieu francesa típica. Sea como sea, este último tipo humano desde luego que tampoco va a querer hacer la revolución que los intelectuales progresistas quieren.

Es evidente que el desconocimiento de la intelectualidad progresista acerca de la realidad de las masas inmigrantes no siempre es real. En función del grado de conciencia ideológica manejado por cada intelectual concreto, y también de su grado de cinismo y de su oportunidad de lucro, esta realidad es bien o mal descrita, y en este segundo caso, a causa del desconocimiento o a causa del interés falsificador.

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Anónimo3 de diciembre de 2012, 21:42
Para muchos progres y no tan progres, el inmigrante significa (entre todo lo señalado)sobre todo mano de obra con la que mantener el aparato del estado (EL ESTADO DE SU BIENESTAR) es decir, esclavos del siglo XXI que con su esfuerzo mantienen a toda la camada de funcionarios de alto y bajo estatus que componen dicho aparato, y que de alguna manera y sobre todo en españa (pais cargado hasta la medula de funcionarios) forman parte activa de la crisis actual por su despilfarro y falta de productividad, en eso coinciden con la clase emprasarial, de hay los mismos objetivos de permitir y alentar la inmigracion masiva,

no es casualidad que la mayoria de progres intelectuales “residan” en universidades publicas, es decir, son funcionarios, esto de alguna manera enlaza con lo que dice qbit, el progre solo ve al inmigrante desde el plano economico, sin importarle la gravisimas consecuencias sociales que trae la inmigracion incluso para ellos y sus hijos, y en eso coinciden plenamente con los liberales, sus supuestos enemigos politicos.

A raiz de lo que decis sobre la falta de respeto por la cultura autoctona europea, me viene a la cabeza un programa de la sexta donde un reportero español les enseñaba a chicos brasileños un video donde unas personas bailaban una jota, fue humillante ver como los brasileños (todos negros) se reian mientras decian que ellos iban a tocar musica de verdad (imaginaros que tipo de musica africanizada) y el reportero aplaudia con las orejas, es una muestra mas de lo que comentais.

saludos NONSISTEMA.

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A.J4 de diciembre de 2012, 18:53
Jajja, que los inmigrantes vinieron a sacar España del hoyo dice la individua…
Los inmigrantes vinieron a levantar las cuentas corrientes de todo especulador-explotador que se precie, fueron la mano de obra barata del modelo ruinosos especulador pepero basado en construcción-hostelería.
Los inmigrantes no levantaron nada que fuera en pro del bien común de los españoles y la nación, solo levantaron las cuentas corrientes de los especuladores , los fondos en subvenciones de los ONgetas progres y contribuyeron-y contribuyen- a hundir, reventar y colapsar los servicios públicos del estado, pero claro¿qué importa eso a gentes que llevan a sus hijos y señoras a clínicas privadas y colegios privados?

Los progres socialistas vieron el negocio subvencionable de”la adaptación” , la multiculturalidad etc, los especuladores peperos vieron la mano de obra barata,¿quién pagaría realmente la cuenta del fiestorro? el pueblo trabajador y pagador de impuestos español, en concreto los asalariados,que son los que con sus impuestos pagan a esos traidores políticos, pagan esa”adaptación”, pagan las consecuencias en el mercado laboral y sufren unos servicios públicos degradados y colapsados en gran medida por una inmigración masiva innecesaria e inabsorbible.

La individua esta es una niñata que no tiene ni puta idea de la realidad española por su condición de burguesa y de criaja.

¿Qué los españoles vinieron a hacer los trabajos que los españoles no querían?
Claro, es que las industrías, talleres, almacenes, bares etc etc hasta 1996 funcionaban solos, teníamos a robots.

Un caso descriptivo y de mi entorno:

El padre de un amigo mío es soldador y tornero, siempre había trabajado de ello y con horas extra ganaba hasta el año 2002 unos 1800 euros netos al mes(sueldo normal en la profesión en esa época), pues bien, sobre el año 2004 su empresa cerró y tuvo que volver a buscar trabajo.Lo que le pasó es que en multitud de talleres solo querían trabajadores rumanos o polacos hasta que finalmente encontro trabajo, pero encontró trabajo gracias a un amigo y por 1200 euros al mes realizando el mismo trabajo que anteriormente y en las mismas condiciones, ganaba tan poco porque rumanos y polacos trabajaban 12 horas al día por 1000 euros en su empresa, más de la mitad de sus compañeros eran inmigrantes y claro, si quería trabajar, o tragaba con el sueldo con el que se conformaba la mayoría o a quedarse en el paro eterno.

Éste mismo caso ha sucedido de manera masiva en muchos sectores y empresas.

ESTA ES LA REALIDAD SOCIAL DE LA CALLE y no las pajas mentales progres que nos vende Wafa.

¿A quién beneficia todo esto?

La inmigración ha sido el arma más potente que ha utilizado el capital contra la clase trabajadora en 100 años.

por cierto , cuando los inmigrantes vinieron en masa traídos por Aznar, en España había casi 4 millones de parados.¿a quién interesaba y por qué que un país con bastante paro incorporara masivamente mano de obra? pues al capital , a los peperos especuladores que necesitaban mano de obra inmediata y barata para componer el modelo del pelotazo y el ladrillazo.

Jose Maria Aznar es tan culpable o más que Zapatero del desastre económico y social español.
Aznar sembró y regó la simiente, Zapatero crío y multiplicó el problema y la traición.

Wafa, tu problema no es que seas medio mora, tu problema es que eres una niñata burguesa que por clase social y deficiencia en experiencia vital, solo hace que decir chorradas.

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A.J4 de diciembre de 2012, 21:09
La tasa de paro en España a finales de 1996 era del 22,6% oficial, un paro solo cuatro puntos por debajo del oficial actual.

¿Qué intereses movían a Aznar a importar masivamente mano de obra de Sudamérica y Marruecos con esta tasa de paro encandalosa en cualquier país europeo e incluso algunos tercermundistas?
Sencillo, suministrar inmediatamente mano de obra barata para el “modelo” económico especulativo de pan para hoy y deuda milenaria, eso si, las ganancias en Suiza a buen recaudo mientras la casta política ponía el cazo y recalificaba terrenos de manera ilegal .

El progre, el sentido común tampoco lo conoce, realidad objetiva-cruda- y sentido común le son ajenos.

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Toño4 de diciembre de 2012, 22:47
Wafah

-“Cuando estos inmigrantes sacaraon a España del hoyo hace solo 12 años”- No es España y los españoles quienes se benefician de los inmigrantes, sino al contrario, los inmigrantes son los principales beneficiarios de la situación. Se puede decir que actualmente el estado protege más a los inmigrantes que a los autóctonos

http://barbagris-tedax.blogspot.com.es/2011/05/mientras-los-inmigrantes-copan-todas.html

-“Su defensa de los inmigrantes es solo fruto de su ideología igualitaria, defensora de las clases menos favorecidas.”- Yo creo que su supuesta defensa que hacen de los inmigrantes, el constante recuerdo que hacen de la mala situación de sus países y la insistencia en la deuda moral que tiene Europa con el Tercer Mundo es una de las razones de la pobreza y atraso de los países subdesarrollados

http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=2&id=1676

El entramado ideológico humanitarista-progresista no beneficia realmente a los pobres de este mundo, al contrario, les impide levantar cabeza y salir de la miseria.

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Anónimo5 de diciembre de 2012, 21:05
Las mentiras de los progres aqui bien resumidas en la “inigualable” wafah, no soportan ni dos embates de nuestra gente, son sencillamente patrañas, frases hechas para que los necios y los imbeciles las repitan como papagayos,

y A.J en excelente desarrollo de argumentos y hechos contrastados, vuelve a dejar con el culito al aire a la susodicha wafah.

Pero yo quiero añadir, que aunque fuera cierto que la inmigracion hubiese traido beneficio economico (que no lo es obviamente) algunos como los de este blog, no la queremos, no queremos vender nuestra alma al diablo por dinero, jamas lo quisimos,y al contrario que la progresia y los liberales, jamas traicionaremos la esencia de nuestra cultura y raza, asi que deja de tomarnos por idiotas sin personalidad, y empieza a mostrar respeto y en tu caso, sumision como buena mujer musulmana que dices ser.

La progresia internacional es la “conciencia” activa del liberalismo, esa que ha dejado a occidente sin aparentes argumentos morales ni ganas de defenderse, ante la amenaza real del tercermundismo, a merce de la globalizacion y la destruccion del mundo que nuestros antepasados nos legaron con su sudor y sangre.

saludos NONSISTEMA.

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Aristócrata6 de diciembre de 2012, 12:16
Probablemente uno de los mejores textos del blog.

Un análisis exacto del fenómeno actual. Lo que no entiendo es que sabiendo esto no se actué políticamente en esta linea, aun existiendo avances concretos en el asunto…

Este es nuestro caldo de cultivo, así que a fundar sindicatos amigos!

Sobresaliente y que no sea el último a este nivel!

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Aristócrata6 de diciembre de 2012, 12:24
PARA A.J.

-“El denominado marxismo cultural es un término que la mayoría de la gente no conoce, …..”

Como bien expones su origen es Krausismo entonces porque le llamáis MARXISMO-CULTURA; cuando de MARX POCO TIENE!!

Gracias por tu gran aportación, pero obligas hacer una “absolución” a Marx, Lenin…

Ah no! ya que sus orígenes son Ucrania y ya se sabe que Ucrania es una provincia de Israel bíblico bla bla bla…

Cuento filo-semitas disfrazados de antisemitismo…

-El fin de este camino intelectual conduce al NB, ahora solo es una cuestión de honradez y ego.

Responder

Toño6 de diciembre de 2012, 15:57
En su penúltimo comentario, Nonsistema hace una reflexión muy interesante en torno a la intelectualidad progresista (o políticamente correcta en general, que también puede declararse “conservadora”) como servidores del poder, que esperan que desde ese poder se les recompense y alimente por los servicios prestados.

Hace un tiempo, el disidente ruso Valdimir Bukovski alertó de como la UE se está transformando en una dictadura políticamente correcta:

“La ideología actual de la Unión Europea es socialdemócrata, estatalista, y en gran parte también es corrección política. Observo muy cuidadosamente cómo se extiende la corrección política y se convierte en una ideología opresiva, sin mencionar el hecho de que ahora se prohíbe fumar prácticamente en casi todas partes. Observen esta persecución de personas como la del pastor sueco, que fue perseguido durante varios meses por decir que la Biblia no aprueba la homosexualidad. Francia aprobó la misma ley sobre incitación al odio en relación con los homosexuales. Gran Bretaña está aprobando leyes contra la incitación al odio que se refieren a las relaciones raciales y ahora al discurso religioso, y así sucesivamente. Lo que se observa, tomado en perspectiva, es una introducción sistemática de ideología que se podría imponer con medidas represivas. Al parecer éste es el objetivo de Europol. En caso contrario, ¿para qué se la necesita? A mí Europol me parece muy sospechosa. Observo con mucho cuidado quién es perseguido, por qué y lo que sucede, porque éste es un ámbito en el que soy experto. Sé cómo surgen los Gulags.”

http://uerss.wordpress.com/2012/06/24/entrevista-a-vladimir-bukovski-4/

En todo esto, la labor del Marxismo cultural juega un papel esencial. Sus representantes se han transformado en una pieza necesaria del engranaje propagandístico para que los europeos autóctonos acepten su propia destrucción sin rechistar. Esos intelectuales, herederos de las ideas de la Escuela de Frankfurt, se han sabido acomodar habilmente a las nuevas circunstancias tras la caída de la URSS y han demostrado al poder económico de la Globalización que pueden ser unos lacayos útiles para sus planes.

Porque tienen miedo. Se juegan sus buenos puestos de trabajo, su encumbrada posición social (son auténticos guardianes de la moral pública, que poseen el poder del anatema al calificar a alguien de “fascista” y “racista”) y, desde luego, el dinero que reciben en forma de salarios, subvenciones, venta de libros, etc.
Si hay un cambio de paradigma, si la mentalidad general se transformara, corren el riesgo de perder su posición y dinero.

Ángel Alcázar de Velasco, un falangista hedillista que fue espía del Tercer Reich, ya advirtió que con el cambio de régimen en la España de los años 70, muchas personas que hasta entonces gozaban de mayor o menor protagonismo, serían relegadas al olvido más completo. Los voceros del Marxismo cultural temen que eso mismo les pase a ellos, así que se defenderán con uñas y dientes.

http://grancoyelfranquismo.blogspot.com.es/2011/05/franco-y-los-judios-mis-conversaciones.html

Responder

Toño6 de diciembre de 2012, 19:49
Aristócrata

No debes desligar el fenómeno krausista del Marxismo. En cierto modo, están conectados, pues tanto Marx como Krause muestran fijación con la idea de “clase universal”. De hecho, en ciertos aspectos, el Krausismo prepara el terreno a la llegada del Marxismo al ofrecer cierta dimensión espiritual (católica en España, aunque ciertamente heterodoxa) lo que le hizo más aceptable para ciertos sectores, frente a la crudeza del materialismo marxista.

http://magazinemodernista.com/2009/08/10/unas-notas-sobre-el-krausismo/

Aunque hubo suspicacia hacia esos “burgueses moderados”, en España hubo líderes del PSOE (cuando éste era un partido marxista) que procedían del Krausismo, y que contribuyeron a formular la postura educativa del socialismo español. Gente que como Julián Besteiro, permaneció en el PSOE incluso en los agitados años de la IIª República, cuando el partido tomó una postura filosoviética.

http://platea.pntic.mec.es/~macruz/regenta/XIX.html

Tampoco se puede negar las conexiones entre la Escuela de Frankfurt y el comunismo. Casi todos sus miembros tomaban a Marx como un referente ideológico, defendían el modelo soviético como un ejemplo a seguir (hasta el proceso de desestalinización, que desprestigió considerablemente el modelo estalinista y la propia figura de Stalin; entonces muchos dirigieron su vista a Mao). Nunca pretendieron superar el Marxismo, sino tan sólo actualizarlo.

http://www.archivochile.com/Ideas_Autores/esc_frankf_s/esc_frankf_sobre0008.pdf

http://edant.revistaenie.clarin.com/notas/2010/03/27/_-02167570.htm

De hecho, hay quien piensa que la Escuela de Frankfurt no es más que Marxismo que intenta superar sus lagunas mediante la teoría del Psicoanálisis

http://www.feeye.uncu.edu.ar/web/epistemologia/Lineadetiempo/Documentos/Psicoanalisis_y_Marxismo.pdf

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Aristócrata7 de diciembre de 2012, 17:32
PARA TOÑO

“tanto Marx como Krause muestran fijación con la idea de “clase universal”.

Concretamente con Marx, lo que he leído sobre clase Universal singularmente esta delimitada en lo que se entiende por Occidente BLANCO!

Así lo afirma en sus escritos de madurez, en África no hay proletariados ni en Asia!

– El no superar al Marxismo, se conoce como ser anti-revisionistas, Stalin se cargo a bastantes de ellos…

– La escuela de Frankfurt, ¿donde estaba en Moscú o en EEUU?
habrá una diferencia ideología solo por la forma de organizar la sociedades, entre otras diferencias como que la URSS deporto “fundamentalistas” e USA se los quedo…

Descubre lo que promovian los eslavos, visita el metro de Moscú y dime si eso lo pueden hacer unos “fundamentalistas religiosos”!!

– Freud y sus sueños eróticos… Puff solo te queda soltarme que Ucrania es una provincia de Israel donde la sangre semita es 100% pura…

Argumentos clásicos de “antisemita pro-status quo”

Toño7 de diciembre de 2012, 23:44
Aristócrata

-“Así lo afirma en sus escritos de madurez, en África no hay proletariados ni en Asia!”- Por supuesto, es que no había proletarios en su época en ambos continentes. Para Marx el proletariado es un fenómeno urbano e industrial, es decir “moderno”, algo que no eran de ningún modo las sociedades colonizadas en Asia y África. En ese sentido, Marx también llegó a desdeñar a los eslavos por ser pueblos agrarios y atrasados, que nunca efectuarían la revolución (pueblos a los que yo he defendido en este blog, si se me permite recordarlo).

-“El no superar al Marxismo, se conoce como ser anti-revisionistas, Stalin se cargo a bastantes de ellos…”- Y también eliminó a muchos “desviacionistas” ideológicos que se salían de la ortodoxia.

http://www.fundanin.org/iglesias10.htm

-” La escuela de Frankfurt, ¿donde estaba en Moscú o en EEUU?”- De esto ya hemos hablado, la escuela de Frankfurt era “marxismo” para las sociedades que no habían acometido la revolución social tras la Iª Guerra Mundial, no tenía sentido que operase en Moscú. Su referente ideológico era Marx, no Benjamin Franklin; sus simpatías declaradas iban hacia el comunismo no hacia el capitalismo americano (y conste que ninguno de esos sistemas me agrada). Sartre era un acérrimo prosoviético, pero vivía en París no en Moscú. Lo uno no quita lo otro.

-“entre otras diferencias como que la URSS deporto “fundamentalistas” e USA se los quedo…”- No siempre. Una activista negra, discípula de Marcuse y lesbiana como era Angela Davis fue bien acogida en la URSS, recibió en premio Lenin y llegó a dar clases en la Universidad de Moscú. Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras.

-“Descubre lo que promovian los eslavos, visita el metro de Moscú y dime si eso lo pueden hacer unos “fundamentalistas religiosos”!!”- No recuerdo habler hablado en mi comentario de los eslavos, lo que promovían o que fuesen fundamentalistas religiosos. De hecho, mi opinión hacia ellos es mucho más positiva de la que tenía Marx.

-“Freud y sus sueños eróticos… Puff”- Eso deberías explicárselo a Adorno, Fromm, Habermas, Horkheimer, Wellmer, etc, etc. y asus discípulos; fueron ellos quienes escogieron a Freud y a Marx como referentes ideológicos, cosa que nunca ocultaron.

-“Argumentos clásicos de “antisemita pro-status quo”- Pues no, no me considero “antisemita”, en todo caso antisionista. Y no estoy a gusto con el actual statu quo. Pero lo mejor es no entrar en el juego de los calificativos, porque yo también podría poner adjetivos a lo que me sugieren tus palabras y tu forma de expresarte, pero lo mejor para los dos es que no sigamos por ahí.

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Toño6 de diciembre de 2012, 19:56
Por cierto, es interesante este artículo en inglés sobre científicos (alguno de ellos judío, dicho sea de paso para los desconfiados y los histéricos profesionales del antirracismo) que se han visto postergados por no concidir con los dogmas del Marxismo cultural.

http://www.counter-currents.com/2012/12/the-new-inquisitorsheretical-scientists-purged-from-academia/

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A.J6 de diciembre de 2012, 23:39
Voy a concretar mejor lo que afirmé del krausismo y el marxismo cultural:

Marxismo cultural es una forma de llamar a una ideología que no desciende realmente del marxismo ortodoxo aunque tenga conexiones.

Las ideas”humanistas” y de izquierdas tienen su principal origen en Rousseau, posteriormente Krause, y después se dividen en marxismo-comunismo y anarquismo(como negación del comunismo dentro de la misma rama).

El marxismo cultural es una evolución -derivación más de las ideologías izquierdistas que tiene su origen inmediato en la Escuela de Franfurt principalmente.

Lo que llamamos marxismo cultural creo que se podría denominar también como humanismo integrista con toques marxistas y capitalistas, es lo que comúnmente llamaríamos izquierdismo.

El progre es un izquierdista, no es un marxista ortodoxo ni un anarquista, es un utopista humanista integrista, y por estas características enlaza directamente- a mi entender- con el krausismo más que con el marxismo.

Hay que tener en cuenta que la izquierda más real en España milita en Izquierda Unida, y ese partido también renunció al marxismo¿qué son entonces? pues son krausistas-humanistas con cierta cojera marxista, nada más.

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Aristócrata7 de diciembre de 2012, 17:34
La Izquierda que defines es la que Lenin critica en:

“La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo (1920)”

Esta es la actual, pero NO tiene NADA que ver con la URSS y si con el Anarquismo de Bakunin y la Social-demócrata clásica…

Es como no distinguir en un golpe de estado por militares, con la toma del Reich por Hitler!

Toño8 de diciembre de 2012, 1:31
Hay quienes piensan que no se debe desligar tan rápido el Leninismo de la Socialdemocracia de su época, pese a las palabras del propio Lenin

http://nancyarellano.com/2012/04/28/el-renegado-kautsky-y-su-discipulo-lenin/

http://www.lamanchaobrera.es/?p=16222

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OBIERZO7 de diciembre de 2012, 22:20
Bajo mi humilde opinion, hay ciertos terminos en el texto que responden al chauvinismo patriotero instalado en Europa. Cuando se habla de inmigrantes mas bien convendria decir o señalarlos como no-blancos, para hacer una distincion de los Hermanos Blancos que por causas de la vida, abandonan sus paises de origen. La guerra racial que se aproxima no entiende de patrias, fronteras y banderuchas, solo entiende de Bandos y en el bando de los blancos estamos todos los que compartimos sangre, seamos inmigrantos o seamos autoctonos.

WHITE POWER

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A.J8 de diciembre de 2012, 4:13
Obierzo, no estoy del todo de acuerdo.

Una inmigración masiva de”hermanos” polacos o búlgaros blancos puede ser igual de negativa que la magrebí en algunos campos, otra cosa es que la inmigración extraeuropea sea aún más negativa por las diferencias culturales.

Desde un punto de vista económico y del mercado laboral, igual da una inmigración masiva búlgara que argelina, otra cosa es que verdaderamente se formara un verdadero estado europeo como oposición al atlantismo y el mundialismo.

La guerra racial no la veo, lo que veo más plausible es el choque de civilizaciones:
occidente frente al africanismo y el islam.

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A.J8 de diciembre de 2012, 4:27
-“entre otras diferencias como que la URSS deporto “fundamentalistas” e USA se los quedo…”- No siempre. Una activista negra, discípula de Marcuse y lesbiana como era Angela Davis fue bien acogida en la URSS, recibió en premio Lenin y llegó a dar clases en la Universidad de Moscú. Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras

Sobre esto habló Eduardo Arroyo, es lo que se llama subversión ideológica.
En el artículo en cuestión explica las técnicas de la KGB para infiltrar y desestabilizar EE UU desde la infiltación de teorías y propaganda disolutiva de los valores tradicionales en los años 60-70.

(la web counter-currents es muy buena, sorprende que sea americana)

Fijémonos que en los países comunistas que aún quedan, la ingenieria socialmarxista cultural no se tolera(promoción del homosexualismo,feminismo e inmigración masiva)

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Anónimo8 de diciembre de 2012, 7:26
Coincido con Toño, con Obierzo. Soy de Argentina, sepan disculpar pero sólo quisiera comentarles que el racismo está instalado en Argentina en avanzadas fases, la ideología “anti-blanca” y “anti Europa” prácticamente se “enseña” en las escuelas públicas. Quisiera saber si les interesa yo quisiera hacerles llegar fotos o vídeos, el avasallamiento que está ocurriendo en estos lugares, para que con más fuerza protejan Europa y la cultura, no lo digo de racista, precisamente creo que pueden entenderme. Si mi comentario está desubicado, desde ya sepan disculparme. (a veces creo que estoy perdiendo la capacidad de expresarme con propiedad, de tanto latino o “mujeres latinas-marxistas” dando vuelta a mi alrededor) Saludos.

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Toño8 de diciembre de 2012, 16:05
Anónimo de Argentina

Eso que cuentas es muy interesante. Tenía alguna noticia del dominio cultural progresista en Argentina (aunque creo que, como oposición, también hay un sólido movimiento católico) y de llegada masiva de inmigrantes amerindios procedentes de Perú, Bolivia y Ecuador (en algunas ciudades ya ocupan barrios enteros, según tengo entendido). Pero mi conocimiento es general, sin demasiados detalles.

Tu información parece realmente valiosa. Pero no soy quien para decir nada, pues no soy el responsable de este blog.

Lo que sí te recomendaría es que creases tu propio blog o web para dar cabida a esa infromación, así podrías difundirla y entablar contacto con otros argentinos, españoles y latinoamericanos blancos que compartiesen tu punto de vista y tus inquietudes. Por ejemplo, aquí tienes este blog elaborado por españoles sobre esa temática

http://europa-nacional-blog.blogspot.com.es/

Sobre el tema de la guerra racial del que hablan Obierzo y A.J, no tengo una opinión clara. Guillaume Faye ha expresado en sus obras que tiene la certeza de que en Francia el estallido étnico sucederá más tarde o más temprano. También hay previsiones parecidas en Inglaterra (los famosos “Rivers of blood” de Enoch Powell), donde igualmente ha habido motines de inmigrantes, como el año pasado. Aquí, en España, algunos analistas como Jaume Farrerons han visto la posibilidad de conflicto étnico en las zonas con mayor tasa de inmigrantes, como es el caso de Cataluña.

De todas maneras, la sustitución étnica en Europa es un hecho que acontece ante nuestros ojos, con o sin guerra racial.

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CROX8 de diciembre de 2012, 16:44
“De todas maneras, la sustitución étnica en Europa es un hecho que acontece ante nuestros ojos, con o sin guerra racial.”

Entonces estas conforme, o admitiendo que nos quedaremos sin Europa y desde alli, sin mas nada?

Me gustaría que explicaras mas sobre el concepto que colocaste, pues lo noto como si fuera conformismo por la situación.

Respecto a A.J, Lo que Obierzo comenta es importante, en Europa dudo que alguno tengamos 500 años de ascendencia estrictamente acorde a la nación de donde proviene cada uno.

Para mi es lo mismo un holandés que se fue a vivir a Madrid y es mas Español de identidad y corazón que el crio liberalista de la esquina que para rematar es pro-sionista.

Yo dudo que por una nación se lograra mantener la vida y estabilidad continua del hombre Ario en el mundo, mas aun si seguimos con la mentalidad destructiva contra los vecinos, que son de la misma sangre que tu o yo, Y eh de resaltar el punto importante.

Si una nación se lleva organizadamente y con mano de hierro por sus propios autóctonos, dudo que habrían los problemas de “diversidad cultural por inmigración”

La culpa es únicamente nuestra, que dejamos que otros cabezotas dominen nuestras naciones, y aun seguimos en el tabú de los territorios, de los orígenes, de los bandos históricos y todas esas patrañas.

Muchos se siguen quejando de que no hay ningún poder real e identitario para poder limpiar y asegurar la vida de nuestro pueblo, pero como demonios se pretende hacer eso? si como ejemplo en España por las simples (como yo lo considero) imbecilidades de vascos, gallegos y que si la guerra civil y demás basura divisionista siguen peleando entre si no hay ningún futuro para nadie.

Responder

CROX8 de diciembre de 2012, 16:53
Y veo que muchos siguen soltándole la bomba a los soviéticos, con ellos por algunos trabajos y palabras del extinto señor Marx, que varios conceptos el tipo puede llegar hasta criticar.

No sé con exactitud el concepto que se habla exactamente aquí, pero creo que el señor Lenin no estaría del todo abrazado a lo que están discutiendo.

Me hace interés lo de la negra homosexual americana, que pues durante la época de la URSS, los homosexuales no tenían derecho a soltar sus “deseos y pensamientos”, de yo equivocarme por favor colocar la noticia o evento que exprese y demuestre lo contrario a mi comentario, pues que yo sepa respecto al tema todo era como ahorita en la actual Rusia, todo eso dictado lo veo exclusiva y únicamente como una contrariedad de posiciones de la guerra fría, una hipocresía para llevar la contrariedad a los capitalistas.

Responder

Anónimo8 de diciembre de 2012, 19:59
El tema que nos ocupa es la congratulacion de la progresia ante la inmigracion masiva como desprecio y falta total de empatia a las clases obreras autoctonas, la progresia prefiere la inmigracion no blanca eso esta claro, pero estoy de acuerdo con AJ, toda inmigracion masiva responde a intereses economicos que solo benefician a los de siempre, no beneficia al conjunto del pais y perjudica claramente a las clases medias obreras, las mas desprotegidas siempre.

Otra cosa es que dentro del cupo normal de inmigracion que todo pais tenga, lo deseable es que la inmensa mayoria fueran blancos en españa y resto de europa, independientemente que esos blancos fueran polacos, cubanos o australianos.

saludos NONSISTEMA.

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Toño8 de diciembre de 2012, 20:04
Crox

Pues no es conformismo, ni gusto por la situación, es la simple constatación de un hecho: actualmente en Europa se está dando un proceso de sustitución étnica (que puede adquirir tintes violentos o no). Por supuesto que me gustaría revertir ese proceso, si me resignase al fatalismo y la derrota ya hubiera abandonado estos ambientes y foros de discusión hace tiempo, y emplearía mi tiempo en menesteres personales.

Sobre el tema de Angela Davis y la homosexualidad en la URSS, ya me he explicado en un mensaje anterior: “Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras”.

Y para mayor comprensión, añado las líneas que A.J ha escrito sobre este asunto:”Sobre esto habló Eduardo Arroyo, es lo que se llama subversión ideológica.
En el artículo en cuestión explica las técnicas de la KGB para infiltrar y desestabilizar EE UU desde la infiltación de teorías y propaganda disolutiva de los valores tradicionales en los años 60-70.

Fijémonos que en los países comunistas que aún quedan, la ingenieria socialmarxista cultural no se tolera(promoción del homosexualismo,feminismo e inmigración masiva).”

Por cierto, creo recordar que Ottorino había traducido en uno de sus blogs un artículo muy bueno sobre la Escuela de Frankfurt y sus doctrinas e influencia, ¿alguien puede facilitar el enlace, por favor?.

Responder

CROX9 de diciembre de 2012, 3:45
Toño:

“Pues no es conformismo, ni gusto por la situación, es la simple constatación de un hecho…..”

Ok, lo que sucede es que veo como que muy relajadas tus palabras acerca del suceso, claro no es lo mismo que leer a que escuchar, es solo una curiosidad de como iba dirigido tu comentario compañero, no te juzgo ni critico directamente por decir tal cosa, es solo lo que yo mismo percibí desde mi entendimiento y comprensión lectora otra manera del decir.

“Sobre el tema de Angela Davis y la homosexualidad en la URSS, ya me he explicado en un mensaje anterior: “Los jerarcas soviéticos promovían corrientes y movimientos en los países occidentales que no toleraban dentro de sus fronteras”.”

Discúlpame compañero, la verdad es que pase por alto esas palabras, muy bien ahora de acuerdo al punto, me hace interés el dejar en claro varios acontecimientos que bien no son lo que el marxismo rojo que tanto muchos de los nacionalistas blancos dicen combatir, no es en realidad.

Bien haciendo alusión directamente con lo de la señora ya mencionada, también creo que hubo un tiempo en el cual en la URSS se les dio becas de estudio a africanos, pero los cuales dicen no haber sido “muy bien tratados” pero más la noticia de que estos fueron a estudiar a allá, y creo recordar que también la mayoría de estos eran afroamericanos, es lo que prevaleció en un principio como primicia solo primicia de noticias, creo que por la misma razón que aquí mencionan con la señora Angela, el fomentar la destrucción del enemigo utilizando promociones pequeñas dentro de la URSS.

También el punto acontecido en Cuba, donde sigo aun manteniendo el concepto de que estos fueron usados como conejillo de indias por parte de la URSS, para empezar he de revisarse el censo crucial de la época:

Demografía Rusia 2002:

Indoeuropeos (84,07% en total, 83,27% eslavos)

Rusos: 115.889.107 (79,83%)
Ucranianos: 2.942.961 (2,03%)

(Censo Oficial de 1953 Cuba)

Blancos: 4,243,956

-Mulatos: 843,105-

Negros: 725,311

(Censo Oficial de 2002 Cuba)

Blancos: 7,271,926

-Mulatos: 2,658,675-

Negros: 1,126,894

Los soviéticos no aplicaron el mestizaje dentro de sus fronteras.

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Toño9 de diciembre de 2012, 19:42
Los datos que muestras son muy interesantes, Crox.

Según he leído en alguna parte, en los países del Caribe la mezcla racial es un fenómeno más frecuente que en otras partes de Hispanoamérica (quizá algún lector de este blog que sea de esa zona pueda aportar más detalles). Pero el aumento de mulatos en dos generaciones es sencillamente espectacular.

En Europa no cesan de publicitar las bondades del mestizaje por todos los medios disponible, casi desde la misma cuna. ¿Lo que ha ocurrido en la isla puede ser un anuncio de nuestro futuro?.

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OBIERZO9 de diciembre de 2012, 21:24

A.J:

Pero Hermano que es eso de “Choque de Civilizaciones? Acaso existe una Civilizacion enteramente blanca? Es lo mismo la sociedad rusa de Siberia, que los RedNeck Yankis? Solo en una cosa nos parecemos todos los blancos y es en la Raza, por lo tanto en la batalla por la supervivencia que se aproxima, no se combatira por las sucias banderas, o por naciones, lenguas o fronteras, sino mas bien por la mera existencia de nuestra raza, a la cual intentaran aniquilar por todos los frentes, en el mayor Holocausto jamas conocido. Amarillos, Negros, Marrones, todos unidos para esclavizarnos y exterminarnos y no porque seamos cristianos, europeos, españoles, noruegos,… sino porque somos BLANCOS. LA RAZA LO ES TODO en este asunto.

WHITE POWER

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A.J9 de diciembre de 2012, 22:24
Crox, claro, en ningún país comunista ni excomunista existe el matrimonio gay .
Occidente (naciones blancas y eurdescendientes) ha sido campo de maniobras de una ideología diferente al sovietismo-comunismo ortodoxo.

Obierzo, si no te quito la razón.
Lo que llamamos occidente coincide plenamente con el conjunto de naciones blancas y eurodescendientes.

Con lo de choque de civilizaciones me refiero a que en EE UU por ejemplo, se plantea una lucha contra el Islam y China, en esa lucha estarían blancos y negros americanos haciendo causa común para defender su país modelo capitalisto-decadente.

La lucha racial y civilizacional está -sobre todo- en Europa(cuna y raíz del término occidente)

EEUU ya no es una nación blanca, sus elecciones ya las deciden los sudamericanos inmigrados y los negros.Es posible que los estados blancos del oeste creen en el futuro una confederación independentista, si eso sucediera,esos estados si que podrían volver a ser un país blanco.(pensemos que en Montana o Wyoming solo hay un 5% de población no blanca)

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CROX9 de diciembre de 2012, 23:21
Y muy bien no hace falta tampoco colocar el censo de China, estos durante la naciente época comunista tampoco realizaron lo que el estereotipo del izquierdista rojo menciona sobre el mestizaje, y muy bien podemos ver el punto de corea del norte, si estos tan igualitarios liberales y tolerantes dicen ser para nada aplican dentro de sus fronteras tales puntos.

Y recordando el punto de los privilegios de los eslavos dentro de la URSS, si bien, una observación un tanto propagandista pero racista sobre los “malvados soviéticos” desde la perspectiva engañosa de USA simplemente vean las películas yankees acerca de los soviéticos de la época de los 90’s para hoy, y compárenla con el estereotipo del soviético de películas antes de los 90’s, por ejemplo Red Escorpión o muy bien ROCKY IV, cuando el entrenador del boxeador ruso le menciona al negro que “no posee la fuerza necesaria ni la genética ni origen para poder pelear contra el ruso” precisamente este es alto y rubio además de que asesino en el combate al boxeador de color mostrándose este totalmente indiferente y hasta satisfecho por la muerte del boxeador de color, a lo que luego uno de los personajes de la trama menciona que “los rusos son unos vampiros intolerantes”

Hoy en día la extinta URSS y soviéticos los hacen parecer en el cine como “tolerantes” y “amigables” una versión totalmente distinta del mismo cine que grabo las películas con diferencia de décadas.

Y haciendo alusión a lo de Cuba, cuando la URSS comienza a implantar “su” propaganda en Cuba, totalmente diferente a lo aplicado en las calles de Moscú los americanos comenzaban a parecer mas y mas entre las naciones ajenas con mucho más la imagen de “racistas” y muy “conservadores” y curiosamente no existía nadie capaz de entrar en la URSS y demostrar que no eran distintos a Cuba, pues estos mismos no lo permitían, la imagen y observación mas cercana a la vida en la URSS que había en aquellos días era lo que estos mismos reflejaban en Cuba.

Ahora bien, como ya menciona A.J en lo que queda de los países comunistas no hay nada aplicado de lo que estos “promovían” en los otros lugares, un juego muy bien jugado pues hoy en día Estados Unidos es algo diferente por querer parecer “mejor” que la URSS durante la guerra fria y ya bien miren que se viene pronto su degradación como “superpotencia” y es allí cuando me parece sumamente interesante la opinión de un NB que tiene información real sobre lo que era en realidad la URSS en comparación a lugares como el tercer Reich o muy bien Estados Unidos.

El problema principal reside en los dirigentes de la URSS, los mismos que la hundieron, curiosamente ese estado laico estricto y con los privilegios solo para unos, recordando que era sin mestizaje.

Ahora vean en comparación a la Rusia actual movida por Putin que se está llenando de musulmanes y con ello de otras razas.

No será del todo cierto quizás, pero la URSS no era conveniente para ellos, pues era conveniente para la gente con pensamientos como nosotros.

Que Curiosa la guerra fria verdad?

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CROX9 de diciembre de 2012, 23:28
Toño:

Lo que tomo por tu comentario de: “En Europa no cesan de publicitar las bondades del mestizaje por todos los medios disponible, casi desde la misma cuna. ¿Lo que ha ocurrido en la isla puede ser un anuncio de nuestro futuro?.”

Curiosamente ahora eso lo promueve el único gigante capitalista sobreviviente de la guerra fría, que muy bien quizás estén aplicando lo que la URSS les aplicaba a ellos mismos para su lento pero seguro declive pues mira que funciono.

Misma arma, distinto matón.

Responder

Anónimo10 de diciembre de 2012, 21:43
Obierzo estamos de acuerdo contigo en lo que quieres decir, pero la defensa de nuestra raza sera en conjunto de todas o al menos bastantes naciones arias, o no sera, no por importar mano de obra aria vamos a ser mas fuerte contra los que nos quieren exterminar, mas bien seremos mas debiles pues nuestra gente se esta empobreciendo cada mes que pasa, si ya de por si nacen pocos niños blancos en españa, imaginate ahora con todo dios al paro y fuga diaria de nuestra gente joven mas preparada, hermano nuestra raza solo se puede mantener con fronteras y banderas, por lo menos mientras siga habiendo blancos traidores, por eso los progres odian ambas cosas, otra cosa es que con el tiempo no nos quede mas remedio que emigrar a sitios donde predomine nuestra gente, tema del que ya hemos hablado aqui.

saludos NONSISTEMA.

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OBIERZO1 de enero de 2013, 15:53
NONSISTEMA:

Comprendo lo que quieres decir Hermano. Todos los pueblos quieren preservar su cultura, origen y tradicion, ya sea de los no blancos o de otros blancos y yo no me opongo a ello. Lo unico que ocurre en este caso es que yo tengo una vision mas internacionalista y menos patriotica de la lucha WHITE POWER, pero ten por seguro que en la Guerra Racial que se aproxima, los dos estaremos en el mismo bando luchando codo con codo.

WHITE POWER

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FUENTE:
http://circulo-identitario-nietzsche.blogspot.com.es/2012/12/por-que-la-intelectualidad-progresista.html

133) Operación ‘Reconquista’

133) Operación ‘Reconquista’
Operación ‘Reconquista’.

Manu Rodríguez. Desde Europa (30/12/15).

*

*Digamos que no se está dando una ofensiva nacionalsocialista a las agresiones que padecemos desde hace décadas. Estamos obligados a la reacción, a actos meramente defensivos. Hay ofensivas aisladas, ciertamente. Pero ineficaces. Necesitamos un frente común. Y planes de ataques conjuntos.
Un frente común de movimientos nacionalistas étnicos a nivel europeo. Y acciones conjuntadas, sincronizadas. Carácter pan-arya y paneuropeo. Ahora es la batalla de Europa. Debemos concentrarnos en ello.
Lo que debe ser vencido, superado, son los Juicios de Núremberg y nuestra situación legal, moral, social, pública… desde entonces. Nuestras actuales circunstancias superan con mucho al lamentable estado en que quedó Alemania tras la derrota en la I Guerra y el posterior Tratado de Versalles.
Núremberg es, para las actuales generaciones identitarias europeas, lo que Versalles fue para la Alemania de Hitler, para la primera nación arya.
Debemos reparar aquel daño, aquella injusticia. Poner las cosas en su lugar. Es una lucha que compete a todos los movimientos identitarios europeos. Ya en la segunda mitad de la guerra, junto a los ejércitos nacionalsocialistas, participaron jóvenes voluntarios provenientes de todas las tierras de Europa (recuérdense las legiones extranjeras de las Waffen SS). Debemos recuperar el espíritu de aquellas legiones.
Una ofensiva nacionalista étnica desde todos los rincones de Europa. Presencia (pacífica) en las calles. Presencia en la red. Conjuntada, concertada, sincronizada.
Es importante insistir en la no-violencia. No olvidemos que la gente, de acuerdo con la omnipresente propaganda anti-nazi, espera de nosotros actos violentos, e incluso crueles. Debemos contrarrestar esa injuriosa propaganda con nuestra ‘pacífica’ oposición a cierto estado de cosas: La prohibición, la persecución, la penalización del nacionalismo étnico europeo; por qué se le persigue. Queremos esclarecer este asunto, nuestra reciente historia. Lo consideramos vital para nuestra existencia, para nuestro futuro (para el futuro de los pueblos blancos).
Las insignias, las banderas, los estandartes nacionalistas aryas yacen sepultados bajo una pesada losa llamada ‘Juicios de Núremberg’.
Es la demonización del nacionalismo étnico –tras su derrota y los citados Juicios. Su prohibición, su deslegitimación, su persecución… Éste es el origen de nuestros males (población extranjera en aumento, degradación, desintegración de nuestras ciudades, de nuestros modos de vida; devaluación del trabajo, del salario; aumento del paro, de la miseria, de la corrupción…). No podemos repeler esta invasión; detener esta degeneración. Impotencia. Estamos atados de pies y manos. Moralmente, ideológicamente, jurídicamente, políticamente… espiritualmente desarmados.
Es obvio que nos estamos debilitando, que las naciones, una vez étnicamente homogéneas, de los europeos se están degradando. Que se nos impone la sociedad multiétnica y multicultural (¿quién; desde dónde; cómo; por qué?); que la Europa milenaria nuestra, la Europa que heredamos de nuestros antepasados, desaparecerá.
*Núremberg es el problema, el obstáculo. Tenemos que luchar contra la imagen del nazismo que de los Juicios se deriva. Núremberg es el muro tras el cual vivimos los ‘nazis’. Éste es el muro que tenemos que derribar.
Las consecuencias sociales, políticas, económicas, morales, culturales… de esa imagen construida han resultado nefastas para nuestros pueblos. Nos paralizan, y nos enmudecen. Cualquier conato de liberación, cualquier muestra de nacionalismo o identitarismo son reducidos al ‘nazismo’ y apartados de la circulación. Todos los movimientos nacionalistas europeos están ya criminalizados, ya perseguidos, ya mal vistos, ya moral y socialmente rechazados…
Así opera el dispositivo de Núremberg. Tal dispositivo está presente en todos los aspectos de nuestra vida: educación, medios de comunicación, ocio… Y tiene efectos conductuales, psicosociales. Es la guerra. Nosotros los pueblos blancos somos los agredidos. Se nos bombardea cada día con propaganda tan multicultural y multiétnica, como antipatriótica y antinacionalista… Nos rodea por doquier. Formatea y programa nuestras vidas. Hace de nosotros lo que quiere. Cumplimos los designios y la voluntad del Amo.
Núremberg es el arma esencial del enemigo nuestro –de aquel que busca y procura nuestra perdición. La clave de bóveda de su montaje, de su edificio; la actual fuente de su prestigio y de su poder.
La Reconquista de Núremberg. De esto de trata.
Exigiremos la legitimación del nacionalsocialismo, del nacionalismo étnico arya; la reparación de su nombre y de su honor. Justicia y verdad, esto queremos.
El conocimiento y rechazo social de los difamadores y calumniadores es fundamental. Que nuestros pueblos conozcan la historia de estos estafadores, de estos sinvergüenzas. Sepamos quiénes son; de dónde provienen; cuáles son sus intenciones; qué quieren. Qué medios, qué armas utilizan para lograr sus propósitos.
*PEGIDA huye de Hitler y del nacionalsocialismo étnico. Se desmarca. Reniega. Estos ‘patriotas’ europeos no son de los nuestros. No tienen el valor suficiente para reconocer a Hitler y el período nazi –amedrantados por la propaganda anti-nazi que circula desde hace décadas, por la represión moral y espiritual, por las leyes coercitivas. No quieren que se les identifique con el ‘monstruoso’ nazismo. No saben que, con su cobarde actitud, se alejan cada vez más de la ‘salida’, de la solución.
Es posible que muchos de sus miembros pudieran ser perfectos militantes aryas. Pero antes tendrán que tener el valor de acercarse al nazismo; de superar, de vencer las barreras morales, jurídicas, sociales… interpuestas por el enemigo.
Son décadas de propaganda anti-nazi; de represión, de persecución. Hay que tener valor. Se requiere un espíritu fuerte; una potente dosis de voluntad de verdad.
La verdad sobre el período nazi, sobre la guerra, sobre la postguerra, sobre los Juicios de Núremberg… La verdad pura y simple acerca de estos episodios de nuestra reciente historia hace añicos la diabólica imagen pública del nazismo pergeñada por el ‘sistema’.
Los movimientos nacionalistas o patrióticos europeos que reniegan públicamente del nazismo no saben lo que hacen. Le siguen el juego al enemigo y contribuyen a sostener la mentira que nos cuentan. Se cierran la única salida que nos queda (aunque obstruida). Sus esfuerzos resultarán estériles.
Es imprescindible acercarse a las tesis sostenidas por los revisionistas. Reivindicar con valor el nazismo. Enfrentarse sin temor al ‘sistema’. Los futuros nos lo agradecerán.
*Tenemos que reconquistar la tierra, la libertad, el honor; el derecho. Recuperar la autonomía, la independencia, la soberanía; la palabra, la voz.
Se nos oponen todas las Instituciones Internacionales o supranacionales (los Señores de estas Instituciones, claro está), que coartan nuestra libertad y nos privan de soberanía. Todas las ideologías universales (religiosas, morales, filosóficas, jurídicas, políticas…). Se nos opone la opinión pública –bien construida por la poderosa maquinaria de propaganda del enemigo (que dispone de todos los medios; que diseña toda la cultura de masas por sectores y generaciones). Se nos opone la injusta ley, igualmente construida, que pende sobre nosotros.
Ni en sus peores momentos estuvo el nacionalsocialismo de Hitler tan constreñido, tan perseguido, tan denostado… como lo estamos nosotros hoy día. Lo tenemos muchísimo más difícil.
El reconocimiento del nacionalsocialismo y del régimen de Hitler será la piedra de toque de los movimientos identitarios puros. Estos formarán la célula inicial; la que iniciará el ataque. Los que renieguen de Hitler y del ‘movimiento’ no podrán entrar en este frente que digo. Es indispensable este reconocimiento, esta afirmación.
Se ha de renegar, por el contrario, de todo aquello que no sea específicamente arya (religiones, filosofías, ideologías, tradiciones… ‘mundos’). Debemos deshacernos de todo lo ajeno. Debemos recuperar lo propio.
*Con respecto a esto que comento cabe una estrategia a nivel europeo, pero que no puede ser llevada a cabo hasta que no se cuente con varios millares de seguidores. Habrá que poner de acuerdo para esta acción a cientos o miles de personas en toda Europa. Esto va para largo. Se trata de concertar unas jornadas de declaraciones y manifestaciones públicas, simultaneas, en toda Europa, concernientes a nuestro reconocimiento de la herencia nazi y demás. Esto provocaría necesariamente una reacción de los Estados que no tendrían más remedio que actuar reprimiendo estas actuaciones. Tendrían que tomar medidas contra nosotros. Lo pasaríamos mal. Pero nos daría publicidad, nos darían la oportunidad de hablar, de emitir nuestro discurso. Nuestra causa recorrería Europa. Todo está demasiado silencioso ahora. Debido a la situación necesitaríamos abogados, y tendríamos la oportunidad de exponer las causas históricas de nuestra ‘rebelión’. Habría entrevistas y todo lo demás. Cuanto más masivo este movimiento tanto más repercusión pública tendrá.
Uno a uno el ‘sistema’ puede acabar con nosotros con facilidad y sin publicidad. Pero cuando tengan que enfrentarse a mil, dos mil o tres mil juicios en toda Europa (o más si esto fuera posible), las cosas se le irían de las manos. Necesariamente la población europea empezaría a hacerse preguntas (¿qué está pasando aquí?). Tarde o temprano las tesis revisionistas y de historiadores críticos comenzarían a ser conocidas. Y es probable que se creara un debate público a nivel europeo.
Los casos aislados se pierden en las noticias, o sencillamente no se les da publicidad. Necesitamos un caso múltiple, lo más numeroso que se pueda (así estaríamos más arropados). Y no sólo uno, sino varios y continuados. Una y otra vez. De manera incansable (algo así como miles de ‘Zündel´s Trial’ simultáneos en toda Europa).
Esta estrategia tendría éxito sólo en el caso, ya digo, de que fuéramos miles los enfrentados a la justicia. Tendría que suceder en la mayor parte de las ciudades europeas. De norte a sur y de este a oeste. Y todos con la misma causa, con el mismo discurso: La reivindicación del período nazi, del cual todos los grupos nacionalistas identitarios europeos nos consideramos herederos.
Las autoridades no tendrían más remedio que actuar. Esta estrategia es a largo plazo, lógicamente. Primero tenemos que conseguir que miles de europeos estén dispuestos a pasar por este trance. Ya digo, no enfrentamientos aislados, sino masivos, simultáneos, y continuados. Tengo que decir que estas actuaciones o manifestaciones han de ser pacíficas, no violentas. Nada de destrozos públicos y demás. Dejémosles estas salvajadas a la ‘izquierda’, a los anti-fascistas, y a los anti-sistema. Nos comportaremos como caballeros, cuando la policía proceda a detenernos les dejaremos hacer sin resistencia alguna. Porque de lo que se trata es de que tengamos la oportunidad de hablar y de hacer pública nuestras posiciones culturales y políticas. Los nacionalistas no somos monstruos, que es la imagen que el ‘sistema’ suele ofrecer habitualmente de nosotros.
Mientras tanto hay que engordar, hay que crecer. Lentamente, tranquilamente, sin prisas. Lo importante, ya digo, es poner de acuerdo a centenares y millares de europeos para realizar en su momento acciones públicas conjuntas y desembozadas de reivindicación del periodo nazi, así como la voluntad de restituir el nombre y el honor de la ideología, del período, y de las figuras históricas que lo representaron. Limpiar el nombre del nacionalismo étnico, privar al ‘sistema’ de la única arma de alienación masiva que posee (la demonización del nacionalismo étnico). Esto incluye la revisión histórica del periodo de manera pública y conocida. Se caerán los mitos y los engaños.
Forzar la situación, provocar el enfrentamiento con la intención de esclarecer, públicamente, insisto, nuestra más reciente historia. De esto se trata.
*Nada provocaría más a las autoridades que el reconocimiento tácito y público del nacionalsocialismo y del legado de Hitler; además de negar, de discutir la historia oficial que se nos cuenta acerca del nazismo y la II Guerra Mundial. Se ponen en cuestión los Juicios de Núremberg y sus consecuencias –sus corolarios jurídicos, económicos, políticos… Se rechaza el ‘mundo’ construido tras la II Guerra Mundial –el ‘mundo’ que se nos impone. Estas afirmaciones y negaciones suponen ya toda una declaración de guerra al sistema.
No rehuir el enfrentamiento temiendo la cárcel o lo que sea –disimulando, camuflando, ocultando nuestra fe, incluso renegando (desmarcándose) públicamente del nazismo. Se rehúye el combate, el enfrentamiento directo. No es una estrategia ofensiva en absoluto. Es la estrategia del que teme desaparecer. Es una cueva, un reducto, un cobijo. No produce resultados. Podríamos estar así, arrastrándonos, durante siglos.
Cuantos más individuos o grupos entren en colisión con el estado de cosas tanto mejor. Provocar a las autoridades a tomar medidas –“dada la gravedad de los hechos”.
Las leyes anti-nazis y contra los revisionistas tienen vigencia en toda Europa (incluida la Rusia de Putin). Las autoridades no tendrán más remedio que actuar.
Mientras más ciudadanos europeos estemos encausados por la justicia como neonazis, como revisionistas, o como quieran denominarnos, más publicidad tendremos. Cientos, miles de juicios en toda Europa.
Se nos oirá. Se oirá una y mil veces nuestro discurso. Tendremos la oportunidad de hablar. Precipitaremos la batalla, el enfrentamiento final.
Esto es una estrategia ofensiva; un ataque frontal. Tiene como finalidad el precipitar los acontecimientos; el provocar la lucha final.
El motivo no es otro que el de limpiar el nombre, el de restituir el honor del nacionalsocialismo y de la Alemania de Hitler. Ésta será nuestra causa. La verdad será nuestra arma de ataque. Hay que decir que cada una de las acusaciones de las que fue víctima el nazismo ha sido ya debidamente desmontada y desechada por historiadores e investigadores honestos, verdaderos amantes de la verdad. En un puñado de mentiras, difamaciones, calumnias, perjurios y falsos testimonios. En esto han quedado los crímenes de que se les acusaba.
No le queda al enemigo más que su dominio de los medios de comunicación –su poder mediático (que no es poco). Insistirán en su mentira (les va en ello su vida, su futuro), pero no podrán evitar que salgan a la luz las tesis revisionistas.
Los eruditos revisionistas de Europa (y la Magna Europa) intervendrán en esta última batalla. Tendrá el enemigo que entregarse de lleno en este asunto. Se mostrará en toda su plenitud ante la opinión pública. Desplegará todas sus armas (económicas, jurídicas, policiales…). Se pondrá en evidencia. Llegará el momento en el que de nada le servirá ya su ‘patita’ enharinada.
Un enfrentamiento frontal con el enemigo. Discutir su ‘primera ley’, que viene a decir: “la maldad del nazismo no se discute”. Por medios digitales e inundando de posters las ciudades más importantes de Europa. Y sin ocultar al remitente. Una provocación firmada y rubricada.
Si de buenas a primeras el enemigo –el sistema– se viera obligado a enfrentarse públicamente con cientos o miles de ciudadanos europeos por el mismo motivo… La cuestión nazi –lo que ha de esclarecerse aún. En el nombre de los pasados, los presentes, y los futuros.
Poner en discusión en toda Europa la cuestión nazi. La justa valoración del nazismo, de la Alemania Nazi, de la derrota del nazismo en la II Guerra Mundial, de los Juicios de Núremberg y de la postguerra. La verdad queremos. Que respondan, que aparezcan todos los ‘actores’. Queremos un debate público en Europa al respecto. Un debate clarificador, libre de supuestos y mentiras. Un debate histórico, y jurídico.
Un debate en el que vencerá, sin duda alguna, el nacionalismo étnico arya. La verdad está de nuestra parte. Y el enemigo lo sabe.
La oculta intención de la historia que sobre tales sucesos nos cuentan. La historia ‘oficial’. Y sus corolarios. Su criminal moraleja. Su finalidad: la definitiva derrota moral, jurídica, política… del nacionalismo étnico arya y, a la larga, la extinción étnica y cultural de los pueblos aryas. Ésta es la hoja de ruta del enemigo desde la aparición misma del nacionalismo étnico arya. La historia ‘oficial’ que se nos impone desde los Juicios de Núremberg es la excusa moral perfecta, la coartada para la legítima prohibición, persecución, y penalización del nacionalismo arya. Contra la diabólica imagen del ‘nazismo’ que sale de los juicios, todo vale.
La imagen pública que del nazismo ha construido el enemigo es la que hemos de limpiar. Su nombre, su figura, su historia, su destino, su mensaje. No nos será fácil restablecer su nombre y su honor. No nos lo pondrá fácil el enemigo.
Los Juicios de Núremberg privaron de legitimidad y de honorabilidad nuestra misma esencia; nuestro mismo ser.
La estrategia ofensiva viene de donde no se quiere desaparecer; de donde hay voluntad de futuro.
*Los violentos están excluidos del ‘movimiento’. Todos aquellos que realicen actos violentos contra cualquiera, nacionales o extranjeros, serán expulsados. E igualmente todos aquellos que atenten contra la propiedad (bancos, comercios y demás), o contra el mobiliario urbano.
No responder a las provocaciones de los contra-manifestantes (izquierdistas, anti-nazis y otros), o de la misma policía. Cuando en una manifestación la policía proceda a nuestra detención nos entregaremos sin ofrecer la más mínima resistencia.
*Los doberman del sistema: las ‘izquierdas’, los anti-fascistas…
*El universalismo es el mal (sea religioso, filosófico, político, económico, jurídico, o militar –las fuerzas ‘internacionales’); las organizaciones e instituciones internacionales o supranacionales. Quien dirige estas organizaciones dirige el mundo; es el verdadero amo, el soberano único. Resultan ser unas pocas naciones, unas pocas manos.
Contra este estado de cosas se rebeló el nacionalismo étnico arya. Contra la internacionalización de la economía, del derecho, de la política (la S.deN.); contra la globalización de la época –que no difiere mucho de la nuestra.
El nacionalismo étnico es la salida de esta trampa, de este agujero negro en el que nos ha metido el enemigo de los pueblos. La salida para todos los pueblos (que hayan sobrevivido a las globalizaciones cristiana, musulmana, budista, comunista, demócrata…).
La satanización del nazismo tiene como finalidad evitar el re-nacimiento de este movimiento en cualquier lugar del planeta. La ‘reducción al nazismo’, tal como éste es presentado al mundo en los tiempos que corren, es motivo más que suficiente para destruir el más pequeño intento de recuperación; para hacer retroceder cualquier brote de nacionalismo a las catacumbas –de nuevo bajo la pesada losa.
La satanización del nazismo (del nacionalismo étnico) tiene su lógica, pues, en esta guerra. La globalización actual lo considera su peor enemigo, su enemigo mortal.
Hay que, por consiguiente, liberar el nazismo de esta imagen fabricada. Limpiar su imagen. Públicamente, además.
El nacionalismo étnico es un arma poderosa. La multiplicación de los movimientos étnicos en el planeta acabaría en poco tiempo con las diversas globalizaciones (las ideologías universales). Las privaría de eficacia, de predicación, de prestigio, de poder.
Todos estos universalismos se oponen, y se opondrán, al renacimiento de los pueblos; al florecimiento, a la regeneración del árbol de los pueblos y culturas del mundo.
La liberación del nacionalismo étnico es, pues, esencial. Es el arma, el derecho; la palabra, la voz. La salud, el futuro de los pueblos.
*Veamos, esto es una lucha. Estamos en guerra. Los estandartes, las insignias, los principios, la historia verdadera… están en manos del enemigo. Tenemos secuestrado nuestro nombre, nuestro honor, nuestra dignidad, nuestro orgullo; nuestras armas espirituales, simbólicas. ¿Cómo recuperarlos?
El nacionalismo étnico arya es el más formidable adversario del enemigo de los pueblos. Es el adversario por antonomasia. Anuncia otro orden, el orden étnico. Es contrario a todos los universalismos, a todos los globalismos, a todos los ideologemas destructores de pueblos y culturas. Es normal que el nazismo haya sido satanizado por los enemigos de los pueblos –por el ‘sistema’.
Con el término ‘sistema’ me refiero a todos los grupos interesados en mantener el actual ritmo de globalización –de extinción de pueblos mediante los flujos migratorios, el desarraigo, y el mestizaje. Hablo de judíos, cristianos, musulmanes, budistas, marxistas, comunistas, demócratas… de los ‘progresistas’, de toda la gente de ‘izquierda’. Hablo de los internacionalistas, de los enemigos de los pueblos. Hablo también de sus ideologías universales, tan apropiadas para organizar y dar forma a la nueva ‘raza’ de esclavos, a las masas desarraigadas y mezcladas del futuro –a la masa salarial universal que ya viene; que ya es.
Sí, somos el adversario (el ‘satán’) de todo esto. El adversario único de la araña universal, del mal universal –del ‘sistema’. De la ruina de los pueblos –comenzando por el nuestro. De la mentira, de la impostura, de la injusticia. De las perversas maquinaciones del ‘sistema’; de sus tenebrosos planes. Nos enfrentamos con un polifacético monstruo, con un dragón policéfalo viejo y resabiado.
El adversario único, señalado, tiene que emerger y recuperar las armas simbólicas para poder enfrentarse con visos de victoria contra el enemigo de la luz, de la verdad, y de la justicia. Tiene que salir a la luz, tiene que difundir su luz. Tiene que recuperar la palabra –la palabra del nacionalismo étnico, la palabra arya. Clara y directa. El ataque ha de ser frontal.
El nacionalismo étnico arya es el adversario del adversario, la negación de la negación.
*Retomaremos los estandartes y las banderas, los cantos, y las consignas. No esperaremos que se nos dé permiso. Retomamos lo nuestro, simplemente. Pese a las prohibiciones y los perjuicios. Venceremos a los ‘Juicios de Núremberg’ (como otrora vencimos al ‘Tratado de Versalles’). Los arrasaremos con la verdad. Venceremos; recuperaremos la dignidad, el honor, el ser nuestro.
Una reivindicación del nazismo sin paliativos, sin embozos, sin disimulo. Un enfrentamiento directo con el ‘sistema’. En toda Europa.
*Los nazis tenemos que ser hoy más espirituales, pero también más apasionados, más vehementes, más atrevidos. La verdad y la justicia están de nuestro lado. Debemos ser miles los que nos enfrentemos con el ‘sistema’; miles los sujetos encausados. El día elegido; el día de la liberación.
Hoy somos más conscientes, más sabios. Más maduros. Más resueltos; más firmes, más seguros. Más fieles a nuestro destino, al destino arya.
Nuestra prueba es distinta a la de nuestros inmediatos antepasados (el período nazi; el nacimiento de la nación arya). Otras son las barreras, las dificultades, los obstáculos. Otras han de ser nuestras estrategias para salir a la luz. Sólo pocas cosas no varían: nuestra lucha, y nuestro mortal enemigo. Nuestra lucha por el ser –por el seguir siendo. Por la luz. Por la verdad. Por la justicia. Contra el no-ser; contra la muerte y el olvido. La guerra aún no ha terminado.
*El noble, el sagrado nazismo –la joya de nuestro nuevo testamento. Tratado como un bandido, como un proscrito, como un criminal. Vejado, humillado. Mancillada su memoria. Anatematizado, maldito. Expuesto al mundo como la expresión del mal.
El muro de vergüenza, de infamia, que rodea al nazismo. Éste es el muro que tenía, y tiene, que caer; éste, y no otro, el muro que teníamos, y tenemos, que derribar ante los ojos del mundo. Para que todos aprecien en su pureza el alcance y profundidad del movimiento; su interna verdad y grandeza; su terrible bondad.
*
Retomo estas palabras con las que me despedí el año pasado:
*Con doce años apenas cumplidos cayó dormida la bella Aurora –el sol, la luz nuestra. Pero ya viene la hora de su despertar, de su volver en sí; de su volver a la vida.
La experiencia de aquella primera nación arya (de aquella esperanza; de aquel futuro que nos fue arrancado de las manos) tiene aún mucho que decirnos a nosotros, sus herederos. Es, además, el nacimiento de nuestra nación –de la idea misma de ‘nación arya’. Este episodio requiere ser pública y devotamente conmemorado.
Son los tiempos de Júl. En estos días festejamos a la gran familia de los pueblos aryas; el nacimiento mismo de nuestros pueblos –nuestro venir a la luz. Giramos alrededor de esa realidad que es el frondoso árbol arya. Festejamos el ser nuestro (la familia, el clan, la tribu, el pueblo… la nación de los nacidos aryas). Son tiempos dedicados a los presentes y a los ausentes; a los ancestros, y a los futuros. A todos los nuestros.
Celebremos también en estos días el nacimiento de nuestra nación. Incluyámoslo en el calendario sagrado arya –el que ha de venir; el que hemos de configurar.
Celebremos religiosamente, de hoy en adelante, el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de la nación arya; del sol invicto nuestro.”
Buen Júl (Yule) a todos.

Manu
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FUENTE:
http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2015/12/133-operacion-reconquista.html