El Cine durante el Tercer Reich

El Cine durante el Nazismo influyò mucho en las mentes de los alemanes, fue un instrumento de manipulaciòn psicològica que el Partido Nazì usò para beneficio de sus metas. Para Goebbels, la propaganda era un arte, creía más en la dominación por medio de la mente que en el poder de las armas. Era la forma de crear un universo “moldeable, material amorfo carente de iniciativa propia”. Amante del cine, fue él quien expuso la idea del valor propagandístico del medio, por representar mejor que ningún otro el espíritu de la época, y por ser el más efectivo y económico para la persuasión. Esta entrada responde a otra anterior llamada Jazz y Swing durante el nazismo.

El concepto de un pueblo alemán absorbiendo la doctrina nazi a través del cine surgió por primera vez a instancias del crítico Siegfried Kracauer, que en 1943 fue encomendado por el Gobierno Norteamericano para analizar la propaganda de guerra alemana. Más tarde, con el famoso libro From Caligari to Hitler: A Psychological History of the German Film (De Caligari a Hitler), Kracauer terminó de dar forma a la idea dominante de un público cautivo de los tentáculos totalitarios que infectan el mensaje de las películas en pos de reforzar el efecto de los discursos del Führer.

El cine alemàn antes del Tercer Reich

Antes de la Primera Guerra Mundial, los industriales alemanes no habían mostrado gran interés por invertir en la industria cinematográfica, pero esto cambia a raíz del éxito alcanzado por la Pathé en Francia. Con el comienzo de la guerra la situación del cine alemán daría un gran giro, la prohibición oficial de 1916 de importar películas hace necesaria la creación de organismos nacionales para cubrir la demanda interna, además, al atraso de la industria cinematográfica alemana hacía imposible su uso con fines propagandísticos, lo que dejaba a Alemania en desventaja con sus enemigos. Con este fin se crea en noviembre de 1916 la Deutsche Lichtbild-Gesellschaft, que produciría durante la guerra documentales propagandísticos.

En enero de 1917, en el seno del ejército se crea otro organismo cuya misión sería la proyección en el frente, el Bild und Filmamt. Los grandes capitalistas deciden entonces fundar en unión con el ejército la UFA (Universum-Film AG), iniciativa que integraría las productoras ya existentes, y a la cual acabarían sumándose nuevos socios formando una gran organización que abarcaría todos los ámbitos de la industria. Por fin Alemania contaba con un instrumento eficaz para la propaganda, pero la derrota militar y de los movimientos revolucionarios de 1918 propiciaron que la UFA solo alcanzara sus propósitos en la República de Weimar. La difícil situación que atravesaba la nación tras la guerra, hizo que aumentara drásticamente el número de espectadores que querían huir de la cruel realidad, además, debido a la gran inflación, la importación de filmes extranjeros se hacía imposible, mientras que las producciones alemanas inundaban los cines europeos debido a su bajo coste. Se iniciaron procesos de concentración en el sector de modo que al final de esta etapa quedaban cinco grandes empresas, la más importante la UFA. Sin embargo, debido a la reforma de 1923, la industria cinematográfica se vio perjudicada por la invasión de películas extranjeras, y la situación empeoraría hasta que en 1926 la UFA tuvo que abrirse al capital estadounidense de Metro Goldwyn Mayer y Paramount, que pretendían eliminar la competencia germana. Estas inversiones fueron insuficientes puesto que la industria cinematográfica alemana afrontaba en esta época, sumida en una gran crisis, la adaptación al sonoro. Finalmente, la UFA encontró su salvación en la persona de Alfred Hugenberg, prusiano conservador y nacionalista y gran magnate de la prensa, que aspiraba a aumentar su influencia y que ayudaría a Hitler a instalarse en el poder.

El cine producto del caos econòmico: El Expresionismo

Paralelo al desarrollo industrial, el cine alemán gozó en estos años de su época dorada. En medio del caos económico, político y social, nace un cine sorprendente, hijo del desencanto y la crisis psicológica. El Expresionismo comienza de la mano de Robert Wiene con “El gabinete del Dr. Caligari”, y va a suponer la réplica a la inundación de películas realistas que habían dominado el mercado. El Expresionismo creaba una atmósfera absurda e irreal basándose en aspectos externos de la realidad, quería captar los aspectos misteriosos e incontrolables del alma humana. Además de Wiene, otros cineastas continuaron este tipo de cine, Murnau, Pabst, o Fritz Lang son algunos de ellos. Este último, de descendencia judía, fue el creador del estilo wagneriano que inspiró al cine nazi, sus recreaciones del medievo germano, época modelo para los nazis, fueron usadas por estos para exaltar el patriotismo, sirviendo así de propaganda involuntaria al régimen e inspirando a la que sería la más importante de sus cineastas, Leni Riefenstahl. Las estampas de los malvados en filmes como “Nosferatu” o “Dr. Mabuse”, fueron también repescadas por los nazis para crear a sus propios malvados, los más destacados los judíos.

El Cine acrecienta el poder persuasivo de la imagen

El nazismo siempre se apoyó en grandes manifestaciones y ceremoniales, tanto civiles como militares. Esta inclinación respondía a la necesidad de llegar a las masas, y para ello usaron la identificación de la política con el arte, de la ideología con la dramatización. Por ello se personalizó el mito en la persona de Adolf Hitler, porque el teatro necesita protagonistas. El poder persuasivo de la imagen, así como su capacidad de llegar a enormes cantidades de público, hicieron del cine uno de los instrumentos de propaganda preferidos por el nazismo.

El cine del Tercer Reich debe poco a la inventiva de sus creadores, desde el punto de vista estético, sigue los modelos y tendencias del cine de la República, debidamente imbuido de un nacionalismo exacerbado extraído de la tradición romántica alemana. Tampoco su función adoctrinadora es invención del partido, la inspiración de Goebbels en este sentido vino del cine soviético post-revolucionario, tan opuesto en su doctrina pero tan cercano en sus propósitos. En cuanto a la estructura industrial, de acuerdo con las ideas del nacionalsocialismo y la regulación estatal a través de la censura, tiene su origen en la intervención estatal decretada durante la Primera Guerra Mundial.

El cine nazi no es pues importante por tener un carácter innovador, su importancia viene dada por la expansión y las consecuencias del propio régimen, y porque el partido fue capaz de llevar hasta el final los aspectos que menciona, que no son otros que las repetitivas consignas del nazismo, convirtiéndose así en el paradigma de intervención estatal, e instrumento de propaganda oficial de planteamientos maniqueos que exalta las emociones, aquella que moviliza alejando a las masas de los aspectos políticos más importantes.

Creaciòn del Ministerio de Propaganda

El Ministerio de Propaganda del Reich fue creado en marzo de 1933, bajo la dirección de Josef Goebbels, se encargaba de todo lo relacionado con “la dirección espiritual de la nación”, es decir, cine, radio, teatro, publicaciones, turismo, etc. En junio, el gobierno nacionalsocialista dicta las primeras normas a las que se debía ceñir el arte, estas pretendían preservar el cine alemán de influencias extranjeras consideradas dañinas: se limitó la proyección de películas extranjeras, se fundò el Banco de Crédito Cinematográfico, que apoyaría la producción nacional, y la Reichsfilmkammer, la cámara oficial para el cine que afiliaba, obligatoriamente, a todos los profesionales del sector. En febrero de 1934 se dicta un nuevo reglamento por el que se estableció la censura previa a los guiones y se endureció la censura posterior, una oficina especial vigilaba las importaciones y exportaciones de filmes cuidando que reflejaran el espíritu nazi y que sus productores fueran de raza aria. En secreto, el proceso de nacionalización de la industria, completado en 1942, ya había comenzado. Incluso se elaboraron informes sobre los efectos de las películas en la audiencia, el control del régimen sobre la producción cinematográfica era total.

El Cine Informativo

Olimpia

El cine informativo fue el más utilizado para la propaganda, este género había adquirido prestigio durante la Primera Guerra Mundial, para el público de la época, era reflejo de la realidad, además tenía la ventaja de contar con la imagen, que originaba producciones baratas y enormemente eficaces en su objetivo. Por supuesto la objetividad que se le suponía a estas producciones desapareció con la manipulación del gobierno, la creación de estereotipos u opiniones impuso limitaciones argumentales y estéticas, lo que no limitó su gran influencia social.

Hugenberg ya había usado los noticiarios de la UFA para aupar a Hitler al poder, pero a partir de 1933, estos se convirtieron en un alegato pro-nazismo quedando supeditada su existencia a la justificación del régimen y sus acciones. Con este propósito se matizó el estilo del noticiario que siguió usando un tono serio y periodístico pero cuidando mucho la planificación artística con el fin de seducir a los espectadores. Las cámaras ocupaban un lugar preferencial en los actos del partido y en 1936 se resolvieron los problemas legales que venían afectando a los noticiarios, a finales de 1938 era obligatoria su exhibición en todas las salas, mejorándose asimismo sus condiciones de alquiler, la audiencia estaba asegurada.

La UFA, que en este momento era la productora más importante, contaba con dos divisiones, una para la producción de consumo interno, y otra para el extranjero. Todos los medios tenían que pasar la censura de la oficina que dependía administrativamente de Goebbels y que dirigiría, a partir de 1939 Fritz Hippler (director del filme antisemita “El judio eterno”, 1940), cuyo talante incrementó notablemente la intervención oficial en los asuntos cinematográficos, hasta tal punto que él mismo seleccionaba el material a difundir. En los momentos inmediatamente anteriores a la guerra la propaganda se hizo imprescindible, era necesario preparar psicológicamente a la población para la batalla. Se formaron las PK Units con el fin de concentrar las fuentes, ahorrar gastos y aumentar el control sobre el material filmado, y los noticiarios a menudo eran sustituidos por películas sobre el ejército alemán. En estos momentos el grado de propaganda en los noticiarios era el más elevado de su historia.

Los documentales también sirvieron de instrumento para difundir la propaganda nazi. Su estructura era simple, se basaban en la creación del líder y el enemigo, y en la repetición de este planteamiento. El primero, era siempre concebido como un ser carismático y salvador, aquel con el que todos querían identificarse, esto producía una relación con el espectador de rango emocional, casi religioso, que generaba en el vapuleado pueblo alemán un sentimiento de superioridad. Este líder era el Führer, cuya fuerza y firmeza eran comparadas con el desbarajuste de la democracia, por supuesto las identificaciones siempre dejaban claro que el Führer era la voz del pueblo. El ejemplo más claro de este modelo es “El triunfo de la voluntad”, de Leni Riefenstahl, único de estos filmes protagonizado por el propio Hitler. Pero también en el género de ficción, encontramos dramatizaciones de la figura del líder, sobre todo en el histórico, donde se hacen asociaciones entre personajes históricos relevantes, como Bismarck o el poeta Friedrich Schiller y Hitler.

Video: El Triunfo de la Voluntad, de Leni Riefenstahl, Subtitulado, Parte 1

El enemigo es el otro vector de la historia, bien usada, su figura llega a producir reacciones impulsivas de la masa, demostrando servir para la persuasión, pero además, su historia proporciona distracción al público, lo que lo aleja de la penosa realidad cotidiana alentando su fe en el líder. Tres grupos constituyeron la encarnación de esta figura, los judíos, los bolcheviques y los anglosajones. Para generar el odio deseado en cada momento, según conveniencias, se usaron estereotipos que variaban según lo hacían las relaciones que con dichos enemigos se mantenían. El tema de los judíos fue el más usado, y su figura la más maltratada por el cine, dos películas estrenadas en 1940 prepararon el camino para la aniquilación de millones de personas, “El judío Süss” de Veit Harlan, y “El judío eterno” de Hippler. El mezquino estereotipo por el que se representaba al judío fue repetido por todos los medios de comunicación, aunque paradójicamente Goebbels prohibió a la prensa calificar estas dos películas de antisemitas. Los otros dos enemigos son un claro ejemplo de la variación del estereotipo según los intereses políticos; cinematográficamente el tema de los bolcheviques fue tratado en tres fases: la primera coincide con la época de consolidación de Hitler en el poder, el objetivo era convencer al pueblo de que los bolcheviques eran enemigos.

La segunda fase, a partir de 1936, pretendía crear una especie de psicosis anticomunista en el continente, para ello a menudo se recurría a la Guerra Civil española. En la tercera, se produce un cambio radical en la presentación de los rusos, sus personajes resultan incluso simpáticos, este giro se debe al pacto de no-agresión germano-soviético. Algo parecido ocurrió con los británicos, cuya imagen sufrió incluso mayores transformaciones, entre 1934 y 1936 el cine admira y envidia a los ingleses, aún se actuaba con una considerable precaución en política exterior. En 1940 esto cambia radicalmente, la imagen de los anglosajones es la de un pueblo en crisis dominado por el caos, sus líderes son desvirtuados tratando así de demostrar que su caballerosidad y sus códigos de honor no eran tales, para ello se recurre nuevamente a las toscas interpretaciones de hechos históricos.

El Cine del Partido

Otro tipo de cine propagandístico era el constituido por los llamados Party Film, el arquetipo que creaba este tipo de películas era el del buen militante, en ellos se reiteran una y otra vez los principios morales del nacionalsocialismo: la muerte heroica, los símbolos nazis, la exaltación de la raza aria y la camaradería entre los miembros del partido. Su producción estuvo condicionada por la consecución del objetivo que perseguían, de modo que cuando el partido alcanzó el poder dejaron de producirse. Tampoco colectivos como las mujeres y los jóvenes escaparon de la manipulación de la propaganda cinematográfica, películas de evasión de la realidad para aquellas, y filmes repletos de doctrina militar y sacrificio para estos se sumaban a un programa propagandístico más amplio que incluía charlas, conferencias, canciones, etc.

La actividad cinematográfica más importante, la constituían las Staatsauftragsfilme, películas subvencionadas por el gobierno, generalmente de ficción y de factura simple que hacían propaganda de un aspecto concreto del programa. Los dos preceptos más defendidos por este tipo de cine fueron la utilización del campesino y su trabajo para glorificar la raza germana, usándolo como excusa para la expansión territorial (se crea un sentimiento de solidaridad nacional y la necesidad de ampliar el espacio vital), y al hilo de esto la idealización de la raza aria, su ensalzamiento.

El hombre clave: Josef Goebbels

Para Goebbels la propaganda era un arte, creía más en la dominación por medio de la mente que en el poder de las armas. Era la forma de crear un universo “moldeable, material amorfo carente de iniciativa propia”. Amante del cine, fue él quien expuso la idea del valor propagandístico del medio, por representar mejor que ningún otro el espíritu de la época, y por ser el más efectivo y económico para la persuasión. Goebbels no buscaba reflejar la realidad, sino la identificación de la vida con el arte, la generación de emociones que beneficiaran su causa.

Su admiración por las grandes obras maestras le llevó a elogiar películas tan opuestas al régimen como “El acorazado Potemkin”, y a instar a los cineastas alemanes a que aprendieran de Eisenstein el modo de traducir en imágenes artísticas su ideario político. Pese a todo, la mayoría de las películas que se produjeron en la época carecen de la menor calidad.

La cinematografìa nazi y su manipulaciòn psicològica

La cinematografía nazi contó siempre con los más modernos adelantos para fabricar la imagen de Alemania y del mundo que querían ofrecer. Para lograr los efectos de catarsis e identificación, los cineastas hicieron gala de su maestría en el montaje, donde se gestaba el verdadero efecto manipulador, encadenando, cortando lo que no interesaba, etc. También proliferaba la utilización de recursos psicológicos, la repetición, la glorificación del Führer y la constante utilización de símbolos con los que se pretendía se identificara el pueblo. Todo esto conseguía que el pueblo mantuviese un fe absoluta e irracional en el partido y en sus actos, seguían a su líder a ojos cerrados, lo que finalmente llevó a Alemania al desastre. Debido a la censura y a las duras leyes impuestas, no existía un mensaje contrario a la versión oficial, por lo que solo las mentes más fuertes no sucumbían a las mentiras.

El nacionalsocialismo pretendía ser algo más que una ideología, Hitler quería dar una nueva visión del mundo, por eso su mensaje no podía limitarse al contexto de la política. El nazismo partía del pueblo, fuente de la moral, el orden, la cultura… por supuesto solamente el pueblo alemán debido a su superioridad racial y guiado por el Führer, gozaba del poder para crear ese mundo nuevo. El individuo no tenía importancia, solo la comunidad. Con estas afirmaciones, se legitimaban las violaciones de los derechos del individuo y las agresiones contra otros pueblos. La teoría nazi defendía la lucha de razas, pues el pueblo germano siempre había destacado por sus logros culturales y sociales, pero debido a liderazgos políticos inadecuados, esta superioridad se había visto empañada. El pueblo alemán, sumido en la apatía y la desideologización, no era fácil de movilizar, los nazis sabían que tenían que llegar a sus corazones, y adormilar sus mentes, apelar a las emociones y no a la razón. Las motivaciones que idearon los propagandistas del régimen eran de diversos tipos, sociales: las ideas de igualdad y camaradería se aplicaban a la comunidad nazi, todos los miembros del partido serían protegidos de los enemigos judíos y bolcheviques, concepto que contrasta con la práctica racista y elitista del nazismo. Otra motivación apelaba al espíritu prusiano, se pretendía crear un espíritu de lucha, una disciplina militar que anulaba la individualidad y convertía a los soldados en robots.

También existía la promesa de un futuro mejor, aunque la realidad era bien distinta, el pueblo confiaba en el nuevo mundo, y así se mantenían crédulos a pesar de las penurias sufridas, se apelaba a la fe acercando así más la figura de Hitler a la de la divinidad. Por último supo convencer al pueblo alemán de que era el elegido, de que tenía una misión, la purificación de la raza. Hitler convertía su discurso en un mensaje casi religioso, apocalíptico, de ahí su poder sugestivo.

Todo el ceremonial que suponía el propio régimen, se veía apoyado por símbolos que eran repetidos y que finalmente la gente aceptaba sumida en un estado de hipnosis consciente. De estos símbolos los más usados son las banderas, presentes por decenas en todos los actos públicos; la svástica, símbolo de los antisemitas austriacos y bálticos desde el S. XIX, y que Hitler adoptó como principal signo del nazismo; la imagen del Führer mitificada, idealizada, corregida por medio de filtros y cortes, (el material fílmico que muestra gestos humanos de Hitler fue destruido); la mujer, portadora de las virtudes y perpetuadora de la raza, es buena madre esposa y ama de casa, físicamente suele ser alta, rubia y con traje regional o sencillo; el símbolo negativo, el diablo de esta religión, es el judío, malo por naturaleza, presentado como un monstruo, un degenerado, relacionado con discapacidades físicas o mentales, y con una tendencia innata al crimen.

Con estas pocas ideas, repetidas hasta la saciedad en todo el material filmográfico nazi, y gracias a la rígida censura en todos los ámbitos, el régimen no encontró oposición ideológica para lograr su engrandecimiento.

El Cine durante la Guerra

Aunque el aparato propagandístico alemán, llegó a alcanzar enormes magnitudes, su organización no era tan perfecta como la de la propaganda británica por ejemplo. A pesar de que los resultados internos eran buenos, en el exterior no se consiguieron los resultados esperados.

Antes de la guerra el objetivo de la propaganda era crear una sociedad fundamentada en los principios del nacionalsocialismo, dispuesta a sacrificarse por la idea de un pueblo alemán superior. Crear enemigos y líderes que ejemplificaran la lucha que proponían, y convertir todo esto en poco más que un espectáculo teatral del cual el público está pendiente, dejando así los asuntos políticos en manos de los nazis. Sin embargo, la eficacia que se le presumía a la propaganda, cayó en picado durante la guerra. Para cualquier sistema una guerra supone un duro golpe, pero la caída fue más vertiginosa en el caso de la propaganda nazi por estar directamente sustentada en las victorias militares, en este sentido, la derrota de Stalingrado dejó en evidencia las carencias del régimen en todos los campos, como no en el de la propaganda.

En el transcurso del conflicto se desarrollaron cuatro campañas propagandísticas al hilo de las oscilaciones militares, la primera de ellas, respaldada por las victorias en el frente, no encontró dificultades. Todos los medios se sumaron a ella y fue el cine informativo el género más usado porque ni siquiera requería falsear la realidad, totalmente favorable al nazismo. La segunda campaña, iniciada en 1941, coincidió con la invasión de la URSS, imbuida en la euforia que daban las victorias conseguidas hasta ese momento, la propaganda se precipitó al dar vencedor al nazismo en la cruzada contra el comunismo, el pueblo empezó a cuestionarse si los eslavos eran realmente una raza inferior, pues resistían más de lo que el propio gobierno nazi, que no había previsto una guerra larga podía creer; es más los fracasos militares se sucedieron desde febrero de 1943, haciéndose vital una nueva campaña más agresiva. Es en esta campaña donde se acuño el concepto de “guerra total”, el cine de ficción cobró protagonismo pues la realidad no era demasiado propicia para ser mostrada, y cuando se hacía era manipulada, no obstante la idea de la victoria final seguía reiterándose. Como las victorias seguían sin llegar, se trató de inculcar la idea de venganza, y en el último año de la guerra se pidió a la población heroísmo y sacrificio. La propaganda terminó de fracasar cuando el Reich perdió la guerra.

La Industria Cinematogràfica totalmente controlada

Durante la guerra Alemania funcionó con una industria cinematográfica nacionalizada, proceso que como vimos se inició en el periodo de entreguerras entonces se quería, sobre todo, preparar la expansión territorial. Con la exportación de filmes Alemania pretendía justificar las agresiones en el exterior, ser el contrapunto al mensaje de las películas producidas por el gobierno de EE.UU., sin embargo, este planteamiento no dio resultado, pues fueron las agresiones militares las que influyeron en la consideración que en el extranjero se tenía al cine alemán, de esta forma, la mala fama que daban estas intervenciones militares alcanzó al cine también. Las exportaciones sufrieron un grave retroceso porque además los distribuidores judíos vetaban las películas alemanas por sus contenidos racistas. Asimismo se produjo un incremento de los costes de producción, por lo que la Cámara de Cine del Reich sugirió la intervención estatal. Goebbels en coherencia con su mentalidad artístico-política, optó por la nacionalización como medio para mantener la pureza artística e ideológica, de este modo además se conseguía convertir al cine en el canal de la propaganda oficial de manera gradual y sin despertar recelos en el pueblo. Goebbels contó con uno de sus agentes, Max Winkler, para llevar a cabo el plan. Winkler reunió un buen puñado de empresas productoras y distribuidoras en la Kautio Treuhand GmbH, con la que pronto alcanzó el monopolio incluso en las zonas ocupadas. En marzo de 1937 compró la UFA, a l a que siguieron la Tobis y Terra Film AG entre otras. El problema de la financiación se resolvió con la creación de la Film Finanz GmbH, que recibía créditos del gobierno a través del departamento de cine. En 1938 siguieron realizándose operaciones de compra hasta el punto de que en los meses previos al estallido de la guerra este compendio llegó a controlar más de la mitad de la producción cinematográfica alemana.

El comienzo del conflicto trajo dificultades a la industria, compensadas en cierto sentido por la apertura de mercados debido a los territorios conquistados, y al incremento de espectadores, razón esta última que conllevaba otro problema, el del abastecimiento. Winkler informó de la conveniencia de nacionalizar el sector, y en 1941 la UFA Film GmbH, se adjudicó el control de toda la industria creando una organización jerárquica supervisada por el gobierno. El material era regulado por un departamento estatal que centralizaba todas las operaciones, dirigido por Hippler y sometido a Goebbels. El control del Estado era ya en 1942 directo y oficial, no sólo del cine, sino de todos los medios de comunicación y por tanto de la opinión pública.

La informaciòn controlada es lo primero

El interés del gobierno en los noticiarios se incrementó con la llegada de las armas, aunque, como ya hemos dicho, este interés fue decayendo a lo largo de 1942 y 1943, conforme se iban sumando las derrotas militares, pues la realidad no tenía nada destacable que conviniera a los nazis. Ya antes de la guerra, el Ministerio de propaganda regulaba los contenidos de los cuatro noticiarios existentes en Alemania, lo hacía por medio de la “oficina de prensa”, que se encargaba de que solo se difundiera la versión oficial. Finalmente se creó en noviembre de 1940 un único noticiario, el Deutsche Wochenschau GmbH, que integraba los cuatro existentes hasta ese instante. Este ambicioso proyecto tenía pretensiones de altos vuelos, quería monopolizar las actualidades en Europa haciendo así desparecer la supremacía estadounidense.

Los reportajes de guerra eran tarea de las PK Units, de las cuales se montaron trece, siete para el ejército de tierra, cuatro para el ejército del aire, y 2 para el naval, también había unidades especiales para otras secciones como el cuerpo de tanques. Los reporteros eran soldados formados en la doctrina, de ellos se esperaba que se comportaran como tal, filmando las victorias, como de hecho lo hacían.

Esta compleja labor propagandística fue fácil al comienzo de la guerra, las victorias militares abundaban, reforzando así los sentimientos de seguridad en la población. Los noticiarios fueron un vehículo excelente para estas imágenes, mientras los documentales insistían en la victoria que llegaría pronto y en la ineptitud del enemigo. La apariencia de realismo fue el núcleo de la propaganda en este momento, sin embargo, el mal manejo de la realidad trajo a la larga contradicciones que perjudicaron más que beneficiaron, por ejemplo no dejaban de repetir el peligro que corrían los reporteros de guerra en su heroica misión, y sin embargo la muerte nunca aparecía en las pantallas nazis. El realismo era pues aparente, nunca se filmaban las batallas, solo el antes y el después y se completaban con reconstrucciones, se retocaban las ediciones, se repetía el material filmado, etc. No obstante el público nunca se preguntó por la objetividad, solo querían ver como era la guerra desde su cómoda posición. El éxito se generalizó tanto que los noticiarios invadieron todas las pantallas repletas de hechos de actualidad y de victorias pasadas. Se montaron cines ambulantes, se proyectaban en las escuelas, donde tenían gran acogida, y al mismo tiempo se aumentó su duración y distribución. Los estrenos se hacían simultáneamente en todo el país, convirtiendo los noticiarios en grandes acontecimientos, ejemplo de esto es el hecho de que se doblaran en 16 idiomas. Ciertamente los nazis superaron a los aliados con su puesta en escena aunque a largo plazo su propaganda cayera por su propio peso.

La mayor duración de los noticiarios nazis permitía la repetición de mensajes, pero también permitía componer de forma artística y emocional, recogiendo la herencia de Leni Riefenstahl, se combinaban imágenes, comentarios demagógicos, música con intenciones expresivas, todo por medio del poder del montaje. Como resultado, encontramos en esta época un enorme número de películas de propaganda cuyo principal protagonista, debido a la necesidad del momento, es el ejército y no el partido, aunque en ningún momento Hitler pierde protagonismo. La masa cede espacio a los soldados representados en su lado más humano, en el aseo, comiendo, charlando con los compañeros, en la iglesia, leyendo, de este modo se captaba a prácticamente todos los segmentos de la población. Los nazis supieron aprovechar al máximo las ventajas del medio cinematográfico, los mensajes eran simples para no llevar a confusiones, y al mismo tiempo gozaban de la contundencia que les aportaba la imagen. Las tomas en movimiento y el dinamismo del montaje ayudaban a construir la imagen de una Alemania imparable. La trivialización de los planteamientos y la ausencia de detallismo es más fácil de llevar a cabo en el relato cinematográfico, de hecho este es uno de sus rasgos característicos, la elipsis. Otros elementos propios del cine usados por los realizadores nazis son el suspense a la hora de resolver la historia o los primeros planos, de gran capacidad expresiva y por tanto persuasiva. Además, de las películas se hacían diversas versiones que explicaban los giros de la política gubernamental a lo largo del conflicto, cambiando o desechando a placer las secuencias.

A partir de 1941 la situación cambió; puesto que las victorias no se prodigaban, las imágenes heroicas y glorificantes fueron sustituidas por otras más superficiales. En los noticiarios no se hablaba de las penurias económicas que la guerra estaba causando en la nación, la realidad y la objetividad quedaban cada vez más lejos, y sin ellas la credibilidad disminuyó considerablemente restando así eficacia a la propaganda. La gente perdía el interés y a menudo esperaba fuera de los cines a que acabara el noticiario, contra esto Goebbels ordenó cerrar las taquillas al comienzo del mismo, de modo que si se quería ver la película, este tenía que visionarse primero, los espectadores, cansados de la dura realidad, aceptaron las medidas con tal de gozar de un par de horas de evasión hipnótica. Con la derrota de Stalingrado la población alemana empezó a perder confianza en el régimen, y se hizo acuciante la necesidad de una nueva campaña basada como ya vimos en el concepto de Totaler Krieg, guerra total; la propaganda se redirigió a fortalecer el espíritu comunitario, a movilizar a toda la nación como un único cuerpo de lucha dirigido por un líder, Hitler, y a convencer a los extranjeros de que Alemania era una, y estaba contenta de serlo.

El esfuerzo de Goebbels dio sus frutos a corto plazo, pero en un momento dado, el pueblo comenzó razonar y a contrastar las informaciones oficiales con la realidad que vivía a diario. Al ver las pésimas condiciones militares y la amenaza proveniente de la Europa oriental, y al ver que la propaganda seguía insistiendo en la victoria final, la población comenzó a salir de su estado hipnótico. A partir de 1943 el éxito de la propaganda fue más bien escaso y el panorama militar funesto. El Deutsche Wochenschauen trataba un mayor número de temas, instaba a la venganza, al anticomunismo, a la fidelidad al Führer, y a la necesidad de aumento del conjunto de la población. Se creo un nuevo realismo paradójico pues estaba construido a partir de falsificaciones, con el que se pretendía levantar la moral de los civiles. En un intento desesperado de renovación, comenzó a aparecer la mujer fuera del ámbito doméstico, la nueva mujer trabajaba y hacía deporte al tiempo que manejaba las armas con habilidad, y una vez comprobado que el público se interesaba con el anuncio del contraataque se empezó a promocionar un arma secreta y milagrosa, invento de Goebbels que al no realizarse propició que el desmoronamiento del aparato gubernamental continuara sucediéndose. Cualquier excusa era válida para apelar a la resistencia y fidelidad al partido, y así se utilizó por ejemplo un atentado contra Hitler, o se instigó a la población a unirse y sacrificarse para luchar contra el bolchevismo, tema ya usado con éxito en 1933. Pero estos últimos esfuerzos fueron en vano, en abril los rusos cercaron Berlín y Hitler y Goebbels huyeron a su escondite personal.

Los documentales realizaron una labor paralela a la de los noticiarios, siguiendo su mismo estilo, a partir de 1941, cuando, como ya hemos dicho la contienda no favorecía a Alemania y la realidad resultaba poco deseable, la ficción copó la producción. El grueso de los documentales nacieron en el seno de organismos oficiales, más concretamente de la Deutsche Filmherstellungs und Verwertungs GmbH, detrás de la cual se encontraba el Departamento de Propaganda, y de la Deutsche Wochenschau GmbH, compañía oficial de noticiarios.

Cuantitativamente, la producción de documentales no fue excesiva, pues los empeños propagandísticos se centraban en los noticiarios. Los documentales resultaban, eso sí, baratos, y eran el perfecto colofón en actos públicos del partido así como en su sede. Su época de esplendor es la misma que la de los noticiarios, con el material recogido para la confección de estos, se hacían largas películas que glorificaban al nacionalsocialismo, moldeaban al héroe nazi, por medio de modelos románticos aprovechando las primeras victorias militares, y con este estereotipo perseguían un doble objetivo, en el interior reforzar la lealtad al partido y en el exterior demostrar la superioridad alemana preparando así el camino a sus conquistas. Para lograr este último objetivo, las películas rezumaban un tono amenazante, de modo que se instaba a la no-resistencia, este es el caso de Campaña en Polonia de Hippler (1940), que vanagloria el papel del ejército alemán en la invasión polaca. Estos documentales “de campaña” se caracterizan por su fuerza belicista, por la técnica de montaje, inspirada en el cine soviético, y por el trucaje de sus elementos, bien fuera la imagen, el sonido o la música.

Como todo documental, acudían a las fuentes, en el caso del documental nazi, solían ser oficiales del Ejército los que explicaban una determinada batalla. La puesta en escena era grandiosa, pues este tipo de filmes era más apropiado para el uso de todos los recursos cinematográficos y por lo tanto de su capacidad expresiva. Los documentales se dividían en partes, y normalmente se empezaba planteando la cuestión que suele ser la justificación de las agresiones nazis, las imágenes y los comentarios apelan a la solidaridad con sus actos, también se usa la ironía, sobre todo para referirse al enemigo.

Las imágenes son líricas y propagandísticas y la sucesión de los acontecimientos se presenta de forma dinámica por medio del montaje, siempre trivializándolos, sin entrar en detalles y a veces fantaseando en su favor. A menudo de usaba la voz del Führer como refuerzo psicológico. La segunda parte profundizaba en el tema, sacando siempre la misma conclusión, son los enemigos los causantes de la guerra, Alemania no tiene más remedio que responder a la provocación. La música es elemento esencial, aún más en los documentales, las marchas militares se usan para la identificación del público con el Ejército. La grandilocuente música de Wagner, sirve para distinguir a los buenos, a los héroes, y así suele acompañar los discursos del todopoderoso Führer o alguna acción bélica. También puede usarse para enfatizar un mensaje o para hacer crecer de forma escalonada una determinada emoción. La tercera parte muestra la capitulación, la victoria de Alemania, pero no enseña la destrucción, en su lugar aparecen imágenes que justifican o suavizan la brutalidad nazi, un ejemplo es el filme Bautismo de Fuego, dirigido por Hans Bertram en 1940, tras la batalla aparecen soldados nazis ofreciendo sopa a una sonriente población que sin duda acepta la derrota y por tanto la superioridad alemana.

Este tipo de documentales tuvo su réplica en el género de ficción, en películas cuyo protagonista es un héroe que combate por liberar a Alemania, inspiradas en la leyenda germana. La mediocridad es su característica principal, se dice que incluso desagradaban a los militares por su excesivo y necio patriotismo y por su cursilería. El principal representante de este tipo de cine era Karl Ritter, que también firmó un documental sobre la intervención alemana en la Guerra Civil española, Legión Cóndor.

Estéticamente, el documental nazi no innova, se limita a imitar el modelo del cine soviético adaptándolo a la ideología y objetivos del nazismo. De esta manera, el esqueleto siempre es el mismo, por lo que al espectador le resulta fácil comprender el mensaje y el gobierno no tiene que preocuparse por buscar fórmulas propagandísticas eficaces.

Los biopics, se apela a la Historia

Al final del conflicto, el cine se radicalizó políticamente, llegándose a encumbrar a destacados miembros de las SS a altos cargos de la industria. Esto tejió sobre las películas producidas un velo de terror al mismo tiempo que se seguía insistiendo en la victoria sin concesiones para elevar la moral civil, objetivo demasiado ambicioso partiendo del hecho de que los cines estaban destruidos o cerrados. El final se aproximaba, pero a Goebbels aún se le ocurrió una última treta, olvidarse del presente y recurrir a la historia como de hecho había ocurrido antes de la guerra. Como se había hecho con los acontecimientos presentes, la historia fue manipulada a tenor de las circunstancias.

Los biopics fueron utilizados para identificar a grandes personajes de la historia de Alemania con Hitler, de este modo se podían trasladar los rasgos positivos de todos estos héroes a la figura del Führer. Otra de sus funciones era manipular un hecho histórico para justificar las barbaries cometidas, de nuevo estableciendo paralelismos entre pasado y presente. Aunque desde el punto de vista cinematográfico no resultaban películas brillantes, resultaron rentables. Este tipo de películas tenía mayor poder para manipular que el que pudieran ofrecer documentales o noticiarios, ya que la incluso el espectador pretendía huir de la realidad. “Kolberg” (Harlan, 1945) es la más representativa de estas películas, también la más cara. Reproduce un momento de las guerras napoleónicas, pero continuamente manipula los datos históricos y omite las partes incomodas. Toda la película esta repleta del imaginario nazi, todos sus símbolos, los estereotipos y sus consignas, Goebbels incluso escribió la mayor parte de los discursos. Al final el filme resulta ser una tentativa desesperada para convencer al pueblo de una especie de paranoia suicida preferible a la rendición, un último intento de echar el resto, que muestra la irracionalidad de la propaganda nazi y de todo el régimen nacionalsocialista.

Video: Kolberg Parte 1, de Veit Harlan, 1945

El Cine Antisemita: El Judío Suss

Una de las más rampantes películas de propaganda nazi fue Jud Suss (“El Judío Suss”-1940), de Veit Harlan, realizada con una Alemania ya embarcada en la trágica Guerra, donde el propósito oficialista es dejar bien sentado porque la raza aria debe odiar a los judíos. En dicha película, el protagonista es Joseph Süss Oppenheimer, un siniestro y avaro judío que promueve la inmigración judía en la ciudad de Württemburg durante el Siglo XIX, lo que da pie a la acechanza de la heroína Dorothea por el villano, que conduce a la violación de la misma y a su posterior suicidio. El Judío Suss es posteriormente juzgado y ejecutado, concluyendo con el mensaje obvio y tan típico de demonizar al “Otro”, en este caso al Pueblo Judío. Un detalle interesante es la cantidad de correspondencia postal de mujeres “conmovidas” que recibiera el actor austríaco Ferdinand Marian, que encarna a Suss, lo que da a pensar en una analogía entre Marian-Suss con otro agresor sexual de la pantalla (aunque menos explícito) como el Bela Lugosi-Drácula. La escena de la violación de Suss a Dorothea, climax de la película, también puede tener un efecto erótico, y es que el Mal (sea representado por el Judío Suss o por el Vampiro Eslavo) es siempre atractivo. Las contradicciones siguen, y en la película aludida, Dracula (Drácula-1931) de Tod Browning, el matador de vampiros, Van Helsing, ya ha perdido ese rasgo de rabino ocultista que tenía en la anterior versión, alemana, titulada Nosferatu: Eine Symphonie Des Grauens (Nosferatu-1922) de F.W. Murnau.

Video: El Judìo Suss, Parte 1

Otros títulos, usualmente citados por los teóricos e historiadores, van desde “Hitler Junge Quex” (“Quex, Joven de Hitler”-1933), sobre un joven cuyo padre comunista se opone a su alineación política con la Juventud Hitleriana y que termina muriendo como mártir durante incidentes callejeros con los comunistas, hasta “Der Grobe Konig” (“El Gran Rey”, 1942) nuevamente de Veit Harlan, sobre la gesta del rey Federico el Grande de Prusia, desde la derrota en Kunersdorf hasta su victoria en Schweidnitz sobre los austríacos, que fue el final de la Guerra de los Siete Años. Pero es “Der Ewige Jude” de Fritz Hippler el más agresivo en su ataque al Judío por su comparación con jaurías de ratas y por la utilización de imágenes sangrientas y brutales, las cuales, empero, alejaron al público masivo de las salas de proyección, convirtiendo el filme en un sonoro fracaso. La película, en sí, es bastante pobre, porque consiste en secuencias de archivo y escenas documentales sin mucha coherencia entre sí. Entre las secuencias de archivo, se muestran escenas de “M, Eine Stadt Such Einen Morder” (“El Vampiro Negro”, 1931) de Fritz Lang (una película prohibida en la Alemania nazi), mientras un narrador dice: “El Judío Lorre en el papel del asesino de niños. Siguiendo el lema ‘no el asesino sino el asesinado es culpable’, se intentó doblegar el natural derecho de justicia y minizar el crimen con una representación piadosa del criminal y del crimen.” Las tomas documentales incluían escenas captadas en ghettos de Polonia por el realizador Hippler. Es curioso notar que luego de la Guerra esas escenas justamente sirvieron como uno de los pocos documentos fílmicos de los ghettos.

El cine anti-británico y anti-nazi

Los Judíos no fueron los únicos atacados en las películas alemanas. Los súbditos de la Corona de Gran Bretaña, que en películas de Preguerra habían sido mostrados como aliados de los alemanes en películas ambientadas en las Guerras Napoleónicas, fueron mostrados como brutales colonialistas en “Mein Leben Fur Irland” (“Mi Vida por Irlanda”, 1941) de Max Kimmich sobre jóvenes irlandeses que pueden ser víctimas del Servicio Secreto inglés que trata de atrapar insurgentes y “OHm Kruger” (1941) con Emil Jannings como Paul Krüger, presidente del Transvaal que hizo la guerra de los Boer contra Inglaterra en 1899. Si una película alemana mostrando incidentes en Irlanda o en Sudáfrica suena difícil de asimilar entonces, ¿qué hay sobre la gran cantidad de películas norteamericanas dramatizando hechos en Europa Central o Alemania? Puntualmente “Hangmen Also Die” (“Los Verdugos También Mueren”, 1943) de Lang y “Hitler’s Madman” (1943) de Sirk, ambas narran la devastación que los nazis ejercen sobre un pueblo checoslovaco y la forma que los habitantes toman para asesinar al comandante nazi Heydrich. Estas y otras películas, por supuesto, muestran a los blancos de sus propagandas, los nazis, como seres unidimensionalmente malvados. De todas maneras no deja de ser interesante que la industria cinematográfica alemana se ocupase de eventos históricos del pasado donde el papel de la Corona Británica no fuese muy simpático, en contraste con Hollywood, que toma eventos de candente actualidad como tema central.

El Cine anti-comunista y pro-comunista

En “G.P.U.” (1942) de Karl Ritter, el blanco es la temible GPU (policía soviética) y se muestran sus actividades clandestinas en la Europa Occidental. Luego de la Batalla de Stalingrado, el Dr. Goebbels dejó de ordenar filmes anti-soviéticos, tal vez con el objeto de no aumentar las iras de un enemigo con el que cada vez convenía más pactar un cese el fuego. Por esa misma época se iniciaron al otro lado del Atlántico filmes pro-soviéticos, algo que ni Eisenstein hubiera soñado. El ruso Lewis Milestone realizó “The North Star” (“La Estrella Norteña”, 1943) y el citado Curtiz, “Mission To Moscow” (“Misión en Moscú”, 1943), esta última con rusos que son casi tan buenos como los norteamericanos, y con Trotsky, los alemanes y los japoneses como villanos. El filme justifica incluso las purgas stalinistas de 1937 y 38 y el pacto de no agresión con los alemanes. Por supuesto, ni bien acabó la II Guerra y se inició la Guerra Fría, estas películas provocaron dolores de cabeza a sus implicados, teniendo que declarar que eran inocentes ante comisiones de “actividades antinorteamericanas”.

Durante los últimos años de la Guerra, la mellada industria del cine alemán, se volcó más a la superproducciones de época, como “Munchhausen” (“Barón Munchhausen” 1943) de Josef Von Baky, con el carismático Hans Albers como un aventurero fantástico, y “Kolbergg” (1945), de Harlan, del cual ya hablamos, sobre el pueblo de Kolberg que, durante las Guerras Napoleónicas, se mancomuna con gran coraje para vencer a los invasores. Exáctamente tres meses después del estreno de esta última película, el 30 de abril de 1945, Hitler puso fin a sus días de un balazo y relegó el mando en el Almirante Doenitz que terminó firmando el Armisticio, siendo no solo el final del III Reich sino un hito en la historia del Siglo XX.

Leni Riefenstahl, la talentosa cineasta del Reich

Nacida en Berlín en agosto de 1902, decidió siendo adolescente dedicarse a la danza, campo en el que habría encontrado prosperidad si no llega a sufrir una lesión a los 22 años, su pasión por el ballet se vería más tarde reflejada en la composición de algunas de sus películas. Tras ver La montaña del destino de Arnold Fanck, decidió dedicarse al cine, se las arregló para acabar protagonizando la mayoría de las películas del propio Fanck, haciendo siempre el papel de la mujer que lucha contra los elementos, en las denominadas “películas de montaña”, de las que ella misma se convertiría luego en directora. Con Fanck aprendió toda la técnica y el lenguaje cinematográfico. En 1932 debutó en la dirección con “La luz azul”, en la que vemos la huella de su mentor y también una atmósfera ciertamente expresionista. En este primer trabajo comienza a despuntar también el talento de Riefenstahl, su capacidad de expresar mediante la imagen, puesto que el diálogo es prácticamente inexistent e, y también sus dotes para el montaje. Hay quien ve en estos filmes un avance de la ideología nazi, sobre todo por el empeño de superación y sacrificio de sus protagonistas. Leni es pues una de las pocas personalidades con talento, dentro del campo cinematográfico, que no marchó al exilio, por lo que Goebbels no tardó en aprovechar su buen hacer para ponerlo al servicio del engrandecimiento del NSDAP. Sus películas más importantes son “El triunfo de la voluntad” y “Olimpiada”.

“El triunfo de la voluntad” está considerada como la mejor película de propaganda de todos los tiempos, realizada en 1934, refleja los actos del congreso nazi de ese año. Tras algunas disensiones internas, debidas a los asesinatos de miembros del propio partido (como es el caso de Röhm, líder de las SA), por “necesidades políticas”, el NSDAP necesitaba reafirmar su unidad y liderazgo de cara al público. El propio Hitler encarga el trabajo a Riefenstahl.

El tema central es Hitler, su divinización (en la primera secuencia llega a Nuremberg en avión, baja del cielo) y el engrandecimiento y glorificación del partido. La estructura y los elementos están cuidados y escogidos minuciosamente, recoge los dos aspectos más importantes de la propaganda nazi: las masas, organizadas de acuerdo a motivaciones psicológicas dentro de una escenografía repleta de banderas e himnos nazis, y los dilatados discursos del Führer, construidos para ir aumentando la emoción. Todo esto se adereza con música de grandes maestros, Mozart por ejemplo. La realizadora hace uso de la simbología, no solo de la nazi, sino de toda la tradición germana. Hitler siempre es visto en contrapicado, de modo que se engrandece teniendo como fondo el cielo y destacando entre la masa informe e indiferenciada, organizada simétricamente y sumergida entre svásticas y uniformes. Leni filmó planos aéreos de estas masas perfectas, colocó travellings alrededor de Hitler, todo esto dio como resultado un efecto espectacular. El montaje, planeado con el ritmo de una composición musical, va continuamente “in crescendo”, a la par que lo hacen los discursos, de modo que el final es delirante con toda la masa gritando y vitoreando a su líder, la identificación del público es total, el éxito de El triunfo de la voluntad como película de propaganda no conoció precedentes, sin embargo, fue otro de sus filmes el que quiso dar a conocer la grandeza del Estado nacionalsocialista en el extranjero.

“Olimpiada”, cuyo tema principal son los juegos olímpicos de Berlín, celebrados en 1936, quería aprovechar este acontecimiento para la exaltación de la raza aria. Los atletas son presentados, gracias a los encuadres y al montaje, como seres superiores, la música de Wagner y la reiteración de los símbolos nos recuerda cual es esa raza superior. Para lograr este objetivo Leni dispuso de un despliegue impresionante de medios puestos a su servicio por el Reich y encabezados por 30 cámaras.

El documental se divide en dos partes: La fiesta de los pueblos, donde existe una identificación del nazismo con la tradición grecorromana y que culmina con la entrada de la llama en el estadio olímpico y La fiesta de la belleza que muestra cuerpos desnudos y bellos, arios en definitiva. Los elementos utilizados son los mismos que en su anterior trabajo, travellings, contrapicados para engrandecer a los atletas, símbolos, música contundente, romántica, cambios de ritmo según lo requiera la prueba. Riefenstahl demuestra su maestría al poner a su servicio todas las técnicas cinematográficas para lograr su objetivo, en este caso el engrandecimiento de la fuerza y belleza de la raza aria y, más profundamente relajar las tensiones internacionales demostrando la cooperación entre atletas de diversos países.

Tanto “El triunfo de la voluntad” como “Olimpiada” demuestran el talento de Leni Riefenstahl desde el punto de vista cinematográfico, y de ambas podemos ver hoy la herencia en el mundo de la comunicación, porque si el modelo de la segunda sirvió de inspiración a las retransmisiones deportivas posteriores, las técnicas de la primera son las que utilizan nuestros políticos en sus campañas actuales. Solo hay que fijarse en el lìder nazi abrazando y cargando a los niños.

ENTREVISTA A URSULA HAVERBECK

13 JUNIO 2014

He aquí un video que no verán en los medios de comunicación oficiales, ni en los alternativos, a menos que pase primero a través del ciclo de lavado y centrifugado. Frau Ursula Haverbeck, nacida en 1928, es una mujer guerrera de 86 años, que sobrevivió a los terroristas bombardeos aliados, a la embestida rusa de violaciones y saqueos en la frontera oriental de Alemania, a los pogromos y expulsiones anti-alemanas, al Plan de Morgenthau de la posguerra que llevo a cabo una inanición en masa perpetrada contra Alemania, a la esclavitud y el asesinato en masa de los soldados alemanes ya rendidos, así como también al genocidio cultural de la posguerra de la nación alemana por los vencedores.

Frau Haverbeck es una señora bastante intelectual, lúcida y elocuente, que está en un buen estado de salud física y mental. Tiene varios títulos universitarios, incluso en el campo de la Educación. Ella, junto a su difunto marido (un profesor y ex soldado del Frente Oriental) estuvieron en los últimos años muy implicados con movimientos que buscan cuidar el medio ambiente en Alemania y eran activistas para la preservación de la lengua y la cultura alemana.

El 20 de noviembre de 2014, Frau Haverbeck hizo historia al presentar una denuncia penal contra el Consejo Central de los judios en Alemania, bajo el Código Penal alemán S. 344, concerniente a “procesamientos falsos” perpetrados contra los alemanes inocentes en cuanto a su “negación del holocausto”®. El delito de procesamientos falsos se castiga con hasta 10 años de prisión.

Frau Haverbeck ha también dejado claro que los documentos originales del gobierno Nacionalsocialista concernientes a Auschwitz, que habían sido confiscados por la Unión Soviética al término de la guerra, estaban ya en posesión del instituto de historia oficial “Institut für Zeitgeschicht” (Instituto de Historia), y también disponibles al público en general por una suma de €124.00, desde el año 2000. Frau Haverbeck dice que:

“estos documentos indican muy claramente, con lujo de detalles, que el campo de Auschwitz no era un ‘campo de exterminio’, sino más bien un ‘campo de trabajo’ para la industria de la defensa, y por otra parte, que los encargados de su funcionamiento estuvieron bajo órdenes de mantener la salud de los presos a la mayor medida posible, a los efectos de la producción, lo que era esencial para mantener el esfuerzo de guerra… esto es lo que aquellos que trabajaban allí y han sido acusados de crímenes de guerra, siempre han mantenido!

Seguramente a estas alturas, una revisión oficial que abarque estos hechos debería haber tenido lugar y todas las sentencias dictadas contra los llamados ‘negacionistas’ deberían haber sido anuladas, ya que la evidencia que apoya su posición está disponible, pero esto no ha sucedido. Muchos todavía están sentados en la cárcel hasta nuestros días. Esto pone la responsabilidad hacia los acusadores que continúan afirmando que 6 millones de judios fueron exterminados, de mostrarnos en donde está la evidencia física que apoya su afirmación. ¿Dónde está?

Yo y otros hemos solicitado a todos los departamentos de gobierno y ramas de la justicia posibles, y les hemos proporcionado estos documentos, sin embargo, no ha pasado nada. ¡No ha habido ninguna respuesta! La razón debe ser que no tienen respuesta ya que no tienen pruebas, ya que nunca hubo ningún holocausto.

En declaraciones hechas en Núremberg, nadie dio testimonio de la presencia de cámaras de gas, y las confesiones, en particular las de Rudolf Höss, es bien sabido que fueron extraídas a través inimaginables e insoportables torturas, a las que cualquiera habría confesado al asesinato en masa de millones. Ningún testimonio, obtenido por tales medios, como los juristas bien saben, puede ser tomado en cuenta. ¿Por qué es que incluso debería haber una ley como la S. 130 que nos niega la capacidad de cuestionar esto?”

Aproximadamente 2 mil alemanes son condenados cada año en Alemania bajo el Código Penal S.130 por “Negación del Holocausto”®, que se castiga con hasta 5 años de prisión y multas, y también tiene sanciones sociales, ya que los condenados se encuentran luego incapaces de trabajar. El simplemente hacer preguntas sobre estos temas en la Alemania “libre” es castigado con penas de prisión. El presentar pruebas que demuestre lo contrario NO está permitido. También está prohibido en Canadá y muchos países europeos, y próximamente en los Estados Unidos.

Esta mujer vivió en la Alemania Nacionalsocialista de Adolf Hitler, y sabe de lo que está hablando, la siguiente entrevista, subtitulada por el administrador de la grandiosa página Alertajudiada, tuvo lugar el 15 de marzo de esta año (2015), en un programa llamado “Panorama”. Esta mujer, como muchos antes que ella, ha destruido completamente el mito del “holocausto”®, y ha sufrido las consecuencias de hacerlo, a inicios de este mes (junio) la policía allano y saqueo su hogar, junto con las hogares de tres de sus partidarios. De ser condenada estaría enfrentando 5 años de prisión, lo cual a su edad es prácticamente una condena de por vida. La última noticia que tuve sobre este asunto parecía indicar que a fin de cuentas no se le presentaría cargos, pero en la Alemania kosher, los judios siempre obtienen lo que quieren, el tiempo lo dirá todo. Sin más preámbulos, he aquí la entrevista completa y por primera vez subtitulada al español, por AJ.

ENTREVISTA A URSULA HAVERBECK (SUBTÍTULOS ESPAÑOL), POR AJ

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FUENTEs:
http://alertajudiada.com/2015/06/13/entrevista-a-ursula-haverbeck/
https://www.youtube.com/channel/UCCKb0eLk64KZ7u_4k4mdivw

LEBENSBORN – HISTORIA Y FANTASIA

VIERNES, 25 DE ENERO DE 2008

LEBENSBORN – HISTORIA Y FANTASIA

Si menciona la palabra “Lebensborn”, la mayoria de la gente se quedara en blanco. Y si a alguien le suena, probablemente la este confundiendo con “Lebensraum”, palabra alemana que significa “espacio vital”. Pero hace solo unas decadas, esa palabra tenia un significado “mas sugestivo”. La organización en si misma solo se veia como una rama de las SS. Fue entonces, durante la posguerra, cuando los vendedores de rumores y fantasias empezaron a dedicarle su tiempo. Incluso hoy en dia, la gente de la calle asume que el regimen de Hitler eran una especie de racistas que trataban de seleccionar y criar seres humanos en granjas, y donde muchachas rubias y de ojos azules, totalmente entregadas al partido, servian como “recipientes” para la nueva raza. Fue durante la incineración del cuerpo del historiador Udo Walendy, que un compañero suyo Siegfried Egel decidio llevar a delante el ultimo trabajo de su amigo titulado “Historische Tatsachen” (“Hechos Historicos”) . El texto que sigue ha sido extraido de ese libro.
.”Las fabricas de bebes de Himmler”, “los burdeles de las SS” y “granjas de cria para la raza superior”. Estes son solo unos pocos de los insultantes terminos inventados por propagandistas anti-alemanes y pornografos para describir al Lebensborn, e.V. (la “e.V.” es la abreviatura de “eingetragener Verein” o “Asociación registrada”) .
Pero en esta organización no habia nada tan “excitante” o siniestro. De hecho su principal mision era proporcionar residencias y hospitales para mujeres embarazadas. Pero la gente no perdio la oportunidad de creerse una mas de las terribles historias sobre la Alemania Nacionalsocialista, y que por desgracia aun se creen hoy en dia.
De forma bastante predecible, el Tribunal Militar de los EE.UU. no desperdicio la oportunidad de iniciar el 10 de Octubre de 1947, un proceso legal contra los lideres supervivientes de la organización. Tres fueron las principales acusaciones que se les hicieron:

– 1º: Crimen contra la Humanidad por el secuestro de niños extranjeros para su posterior germanizacion o exterminio.

– 2º: Saqueo de propiedades publicas y privadas tanto en Alemania como en los territorios ocupados.

– 3º: Pertenencia a una organización criminal.

El juicio duro cinco meses. De acuerdo con el veredicto del 10 de Marzo de 1948, los tres oficiales de las SS al mando de Lebensborn, e.V., Max Sollman, Gregor Ebner y Günther Tesch, fueron declarados culpables solo del tercer cargo, ya que, por supuesto, las SS habian sido declaradas tambien “organización criminal” en los juicios de Nuremberg. La jefa de enfermeras, Inge Viermetz, fue absuelta de todos los cargos.
Esto deberia haber detenido toda la absurda propaganda, pero no hace falta decir que no fue asi. Lebensborn (que significa literalmente “Manantial de Vida”) vive todavía en la imaginación popular como una especie de “parque sexual” para las SS.
El historiador revisionista Erich Kern ha resumido los hehos sobre el Lebensborn, e.V. en los siguientes terminos:
“El Lebensborn,e.V., fue casi la mas ejemplar de las organizaciones caritativas de su tiempo. Fundado en 1933, crecio hasta poseer 18 hospitales y casas de reposo, los cuales tambien llegaron a ser utilizados como hogares temporales para huerfanos. Mas de 11.000 niños vieron su primera luz en ellos. Es verdad, que se admitian a madres solteras, pero en esos casos se intentaba conseguir arreglar el matrimonio con el padre biologico, y , ademas, la organización ofrecia ayuda a las madres en diversas materias ademas de las asistencia sanitaria.
Estos servicios incluian ayuda para la obtención de vivienda o , en casos especiales, el arreglo de adopciones. Sus instalaciones, ciertamente, no estaban abiertas a todas las mujeres alemanas. Era necesario superar ciertos requerimientos raciales y probar las ascendencia Aria, incluyendo a los cuatro abuelos y abuelas. Obviamente, cualquier mujer con un defecto genetico, era excluida.
Aunque la organización estaba financiada con las cuotas mensuales de los miembros de las SS, su uso no estaba restringido exclusivamente para su uso. Durante la guerra, mas del 90 por ciento de las mujeres que dieron a luz en sus instalaciones, eran viudas de miembros de la Wehrmacht, la Kriegsmarine y la Luftwaffe.
Aunque se acuso a la organización de haber participado en el secuestro de niños en los territorios ocupados, para los programas de germanizacion, el Tribunal Militar de los EE.UU. no encontro pruebas de ello. Por el contrario, se encontraron con que una de la politicas de Lebensborn,e.V. era hacer los maximos esfuerzos para conseguir que los niños huerfanos pudieran volver a encontrarse con sus parientes vivos.
Los niños transferidos a las instalaciones para huerfanos del Lebensborn,e.V. desde otras organizaciones, siempre recibieron el mejor cuidado posible. No se sabe de ninguna denuncia o prueba de crueldad o abusos sexuales.
Estos hechos y evidencias judiciales, sin embargo, no fueron obstáculos para los “creadores de mentiras”. A principio de los años 50, la revista ilustrada alemana “Reveu” publico una serie de articulos destinados a probar que el Lebensborn,e.V. era solamente una “granja de cria para la raza superior”.
Las mentiras llegarian a su apogeo a finales de los años 50, con la película de Arthur Brauner, titulada simplemente “Lebensborn, e.V.”. En esta “película” se muestra a los hospitales de la organización como burdeles para diversión de los SS. La “película” fue un éxito instantaneo en los “cines X” de todo el mundo.
Todos los intentos para detener esta continua difamación de los hombres y las mujeres alemanas, ha fracasado en los tribunales. Como resultado, hoy en dia, el termino “Lebensborn” aparece en la mente de la gente como la imagen de hermosas y escasamente vestidas jóvenes, ofreciendo sus servicios a los oficiales de las SS. Esto es una completa ficcion. Sin embargo, ¿Cuándo ha sido la verdad un obstáculo para todas las aberraciones que abundan sobre el Tercer Reich en la mente popular?.
Comparados con lo que actualmente podemos ver, el Nacionalsocialismo e incluso las SS nos pueden parecer un tanto mojigatos. Pero eso es lo que suele pasar con los regimenes autoritarios. El libertinaje sexual es para las democracias.
PUBLICADO POR EL HERMENAUTA EN 01:28
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FUENTE:
http://lahistorianoesblancaonegra.blogspot.com.es/2008/01/lebensborn-historia-y-fantasia.html

Las verdaderas causas de la presunta crisis económica

jueves, diciembre 13, 2012

Las verdaderas causas de la presunta crisis económica

El traidor a la nación Alberto Ruiz-Gallardón (PP): “gobernar es repartir dolor”. Sí, pero, ¿repartirlo entre quiénes? Porque los políticos no parece que sufran; a sus señorías jamás se las localiza en los mataderos donde celébrase con sádica pasión aquél canallesco reparto, excepto en el papel de verdugos.  Me pregunto si un país con 6 millones de parados y sometido a una brutal política de recortes, desregulaciones laborales y privatizaciones galopantes, es decir, un país inmerso en pleno proceso de desmantelamiento del denominado Estado del Bienestar, puede permitirse el lujo de nacionalizar de una tacada a 3 millones de extranjeros. El traidor a la nación Alberto Ruiz-Gallardón, ministro de Justicia del PP, se dirige a sus conciudadanos -por supuesto después de las elecciones- para prometerles repartir dolor, pero ninguno de los políticos perpetradores de ese reparto resulta afectado por el mismo.!Los políticos profesionales “españoles” (¿?) no parecen, en efecto, sufrir dolor alguno, al contrario, siguen disfrutando de las más escandalosas prebendas e inmunidades incluso comparados con el resto de sus colegas de la piara parlamentaria occidental! Por si fuera poco, y como para reírse en la cara de todos los idiotas que le rindieran su voto al Partido Popular, mientras los españoles avanzamos hacia una ruina cuidadosamente planificada por la UE de acuerdo con el ideario del economista neoliberal Milton Friedman, el mismo gobierno que argumenta “no tener más remedio” que promover esas criminales políticas antisociales, se muestra harto generoso con personas que no son españoles y que, en consecuencia, a diferencia de los ciudadanos de este “ex país”, no tienen ningún derecho adquirido con respecto al Estado español. Pues bien, tal derecho “se les regala” a extranjeros (en este caso judíos) al mismo tiempo que nuestros compatriotas se arrojan por los balcones para suicidarse antes de ser desahuciados de su vivienda. No tengo palabras para describir el asco que me inspira el “señor” ministro Alberto Ruiz-Gallardón que no incurran en un flagrante delito de injurias, así que me callaré por el bien de mis hijos.
Hace unos años todavía teníamos que hacer un esfuerzo para convencer a la gente de que laincompetencia de la administración era un mero epifenómeno, un síntoma superficial de un problema mucho más profundo: la corrupción política e institucional. Eran tiempos en los que, para la mayoría de los ciudadanos, podía “haber” “algunos” políticos corruptos, pero se trataba de casos aislados, como ocasionales y anecdóticas parecían también las escandalosas inepcias de los altos cargos y los profesionales del escaño. Ejemplo conceptualmente crucial y, a la vez sangrante, de incompetencia, es el tema, ya mencionado, del paro laboral. No hay un solo político que no haya prometido crear puestos de trabajo y realizar en beneficio de la mayoría el ideal del pleno empleo.Pero ninguno es “capaz” de conseguirlo. Una y otra vez son estafados los trabajadores con programas electorales que los políticos utilizan para pescar votos y que, ya encaramados en el poder, incumplen cínicamente de manera automática.
¿Estamos ante un problema de inepcia o ante una cuestión ética, a saber, que los políticosmienten? Quizá una compleja combinación de ambos ingredientes. En los sistemas capitalistas el pleno empleo resulta, en términos generales, imposible, y si llegara a darse por azar, debido a factores demográficos u otras causas, los propios políticos se encargarían de extirpar ese fenómeno atípico como si de la peste bubónica se trataraEl capitalismo necesita una bolsa permanente de parados que presione a la baja el valor del trabajo en el mercado laboral.Precisamente a finales de los años ochenta del siglo pasado, la caída de las tasas de natalidad amenazaba en España el negocio capitalista con una situación de pleno empleo que “encarecía” una mano de obra crecientemente escasa. Entonces estos “patriotas” españolistas de la derecha católica empezaron a traer inmigrantes. ¿Para qué? Pues no lo duden ni un segundo: !para acabar con una virtual -e “inaceptable”- coyuntura socioeconómica de pleno empleo!¿Cómo podemos dar crédito ahora a Pinocho Rajoy cuando afirma que pretende combatir el paro, si los políticos del PP promovieron la existencia de la actual, inmensa bolsa de parados, con 6 millones de personas hundidas en la miseria, casi la exacta cifra, 5 millones, de inmigrantes que, del Tercer Mundo, “importaron” en su momento como barata carne de cañón laboral semiesclava? El político demoliberal -todos lo son en el Congreso de los Diputados- sabe que, en el sistema capitalista, estotiene que ser así. Engañan la derecha y la izquierda parlamentarias por igual a una masa de electores que van a ser los principales perjudicados por la política de empleo sistémicapresuntamente salida de las urnas (¿y cómo puede ser eso posible, si esa política atenta contra los intereses de la mayoría?), pero, al mismo tiempo, cabe afirmar que el político “no puede”, no “es capaz” realmente de acabar con el paro porque el paro es necesario, irrenunciable incluso, en el marco ideológico y funcional del actual modelo de sociedad. Y, sin embargo, técnicamente podríaacabarse con el paro. La “necesidad” a la que apela Rajoy para justificarse, apuntando con su dedo a la UE, no es una necesidad que esté inscrita en la misma naturaleza de las cosas, sino una “necesidad” que se desprende de la dogmática doctrinaria neoliberal. Con “otro” ideario, dicha necesidad se convertiría en lo que es realmente, a saber, un crimen de traición a la nación.
De hecho, hay un político que acabó con el paro, y todos conocemos su nombre, aunque esté prohibido hablar de él en tono elogioso. Las siguientes palabras no son, empero, nuestras, sino de Robert Skidelsky, alguien poco sospechoso de simpatías hacia el régimen nacionalsocialista:

La referencia a Alemania y Rusia nos recuerda las principales “curas” alternativas de la enfermedad económica que se ofrecían entonces. El fascismo está tan desacreditado que generalmente se olvida que entonces era una fuerza política en rápida expansión. Su atractivo era doble. Prometía una solución antisocialista a la crisis del capitalismo; y ofrecía una crítica política de la ineficacia del liberalismo para hacer frente a la crisis que parecía adaptarse a la experiencia de la Gran Depresión. Además, la práctica corroboraba su teoría. Actualmente, está siendo ampliamente aceptado que el único New Deal que de hecho consiguió eliminar el desempleo fue el hitleriano. El de Roosevelt ciertamente no lo consiguió. Había quince millones de americanos sin trabajo cuando tomó posesión, en marzo de 1933. Todavía quedaban once millones cuatro años más tarde y la economía sólo se recuperó totalmente con el rearme y la guerra (Skidelsky, R., El fin de la era keynesiana. Ensayos sobre la desintegración de la economía política keynesiana, Barcelona, Laia, 1982, pp. 66-67).

Nadie puede acusar a Hitler  de corrupción económica. Ciertamente, podría replicarse, en primer lugar, que el de los nazis era un sistema dictatorial, mientras que nosotros “gozamos” de una democracia. Lamentablemente, se trata de una “democracia” en la que los ciudadanos sólo pueden acatar, sea cual fuere el sentido de su voto, unas políticas impuestasen detrimento de la mayoría y siguiendo lasinteresadas órdenes de los bancos e “inversores(=propietarios del capital). Por lo que respecta al carácter “policial” del fascismo, no veo qué diferencia relevante existiría entre esa violencia totalitaria y la del régimen oligárquico cuando la gente termina suicidándose tras una sentencia de desahucio. En el sistema oligárquico tenemos presuntos jueces “independientes”, sí, pero en realidad jueces comprados y sumisos al poder. No hablemos ya de los fiscales, de dicha tropa se burlan hasta las mujeres de la limpieza: ¿quién puede creer en esos ridículos títeres del gobierno-mafia de turno denominados fiscales? Tenemos una supuesta prensa libre, sí, pero en realidad una prensa en la que los periodistas trabajan para empresas privadas y pierden su puesto de trabajo si intentan publicar cualquier cosa que moleste realmente a la oligarquía. La autocensura funciona como prevención frente a la cola del INEM. Y cada cuál tiene ya que saber -esta listeza forma parte de la profesión- qué está prohibido escribir negro sobre blanco. ¿Y la ciencia? Pregúntese lo que les pasa a los reputados científicos, por ejemplo economistas, historiadores o antropólogos, que traspasan la invisible -!o muy visible!- línea roja de ciertos dogmas… La violencia del sistema oligárquico no es la espectacular cinematográfica de la Gestapo, pero llega a la gente con pasos de paloma en forma de impunidad del maltrato policial o carcelario, de indultos a políticos corruptos y a torturadores o de sentencias amañadas para favorecer a la élite, de decretos-leyes que permiten despedir a un trabajador por estar tres semanas de baja médica documentalmente acreditada, de políticas antisociales que hieren con saña a las familias del país mientras subvencionan a recién desembarcados de una patera, que asesinan niños no nacidos, que prohíben -con pena de cárcel- investigar ciertos crímenes de masas, que encarcelan varones sin otra prueba que la palabra de una denunciante… Existe en nuestra maravillosa “democracia” para tontos una “violencia institucional” que en nada distingue el actual sistema oligárquico de una “dictadura de camisas”. Se argumentará, ya como último y desesperado recurso, que el nazismo era genocida, pero si ése fuera el único demérito del régimen hitleriano en comparación con el sistema oligárquico actual, respondo que estamos ante una inmensa patraña. El régimen oligárquico es igual de genocida que el nazi o más, y eso suponiendo que la narración oficial del Holocausto fuese “verdad”; si no (y lo cierto es que esta “democracia” no permite investigar libremente el tema de la Shoah), entonces habría que ponderar el régimen nazi como muy superior, en muchos los aspectos, a la encubierta dictadura oligárquica de la alta finanza denominada “democracia”. Además, muchas, demasiadas de las previsiones de la “paranoia nazi” en lo relativo a las plutocracias usureras se han ido cumpliendo, una tras otra, con pasmosa puntualidad. Léanse los discursos de Hitler, sus escritos, los textos del economista nacionalsocialista Gottfried Feder…
Los hechos son los hechos: Hitler, ese “ignorante”, acabó con el paro en un plis-plas, Rajoy ha aumentado el paro y encima nacionaliza de golpe a 3 millones de extranjeros cuyos derechos son correlatos de deberes sociales institucionales, deberes cuyo cumplimiento recaerá una vez más sobre las espaldas de esta nación arruinada y al borde del rescate. Hitler no fue nunca un político corrupto, nadie ha podido, ni siquiera sus más feroces difamadores, afirmar jamás que el dictador alemán se enriqueciera a costa de su pueblo. Compárese la vida privada de Hitler con la de personajes porcinescos como Stalin o Mao. Compárese la cuenta corriente del “patriota” Jordi Pujol antes y después de pasar por la política o hágase memoria de sus loas a Israel. Nuestros políticos, además de corruptos, son o unos ineptos o unos traidores al pueblo que dicen representar, en realidad lo único que parecen capaces de hacer de forma eficaz es favorecer a los bancos. Si por algún pueblo sienten humana y sincera devoción nuestros políticos no es por el pueblo gentil que les elige para los cargos que ocupan y al que en teoría deberían servir, sino sólopor un presunto pueblo elegido La única “diferencia” entre los “nazis” y los “demócratas” en favor de los “demócratas” era el “genocidio” imputado a los nazis, pero, dejando de lado todas las dudas que -en medio de océanos de mentiras y manipulaciones- pueda despertar ya a estas alturas la “ideología del Holocausto” (Finkelstein), si de genocidios se trata, los políticos “demócratas” (=sionistas) son tan genocidas o más que los nazis. Así, habrá que empezar a replantearse muchos dogmas hasta ahora aceptados de forma acrítica. La evidencia “empírica” resulta tan aplastante y perentoria  (nos va la vida en ello) que es menester empezar a pensar. No proponemos aquí rehabilitar el nazismo, sino construir una verdadera democracia y, para ello, está muy claro que deberemos neutralizar los resortes y reflejos condicionados intelectuales que nos ha implantado la oligarquía y que resúmense en la fórmula “fascismo=mal absoluto”.
Afortunadamente, la ciudadanía empieza a tomar conciencia de que la manipulación propagandística y la corrupción son, como poco, un fenómeno generalizado, y en nuestros días se  habla ya con toda naturalidad de un factum sociológico hediondo denominado “casta política”. Ha llegado, por tanto, el momento de dar un paso adelante en la comprensión de la realidad social e ir más allá: la corrupción no es una cuestión de cantidad, de “más o menos”, de tal suerte que pudiérase sostener que haya “mucha/poca” o que incluso “todo” sea corrupción en el mundo de la política, sino que -y hete aquí nuestra tesis- la corrupción pertenece a la esencia misma delsistema oligárquico; éste es, con otras palabras, estructuralmente corrupto. De manera que quienes en período electoral se llenan la boca con refulgentes conceptos como “regeneración democrática”, “valores éticos”, etc., y nos explican el sobadísimo cuento chino de que si les votamos a ellos se desvanecerá la corrupción como por arte de magia (trataríase sólo de un problema de personas y no de un rasgo sistémico constitutivo), voilà los futuros corruptos. En Italia, desde los tiempos de la Tangentópolis y Mani Polite, han pasado ya por ese tipo de sarampión retórico: partidos enteros se fundaron supuestamente para combatir la corrupción, o basaron sus campañas electorales en una presunta lucha contra la corrupción, por ejemplo la Lega Nord de Umberto Bossi. Pues bien, casi todos aquellos héroes de la transparencia y la legalidad han terminado cubiertos de barro. Y la corrupción crece como un cáncer. Llegó la hora de hacerse preguntas rigurosas; no basta, visto el panorama, con las bellas declaraciones de principios. Personajes del estilo de Albert Rivera prometen la luna y no dejan de acusar a los demás -políticos- de ser miembros de la celebérrima “casta”. Pero ¿han renunciado los diputados de Ciutadans a alguno de los privilegios gremiales del parlamentario? ¿No? Entonces sus palabras no valen nada.  !Estamos hartos de palabras, señor Rivera, queremos actos concretos, inequívocos y verificables de ruptura con el universo fecal!

Una primera consecuencia -jamás asumida- de la cotidiana lectura de los propios periódicos del sistema oligárquico, es que el político o administrador público honesto -alguien que, tarde o temprano, será expulsado de la vida pública precisamente porque racionalidad y honestidad son valores y pautas de conducta incompatibles con el “(dis)funcionamiento” habitual de las instituciones democrático-burguesas- es la excepción. El interrogante que debemos plantearnos: ¿por qué el sistema oligárquico es necesariamente corrupto?; ¿Por qué habrá de sercorrupto quiéranlo o no las personas (en tanto que individuos) ubicadas en los distintos escalones de la jerarquía político-administrativa?
Derrumbamiento del metro del Carmelo (Barcelona). El escándalo del 3% estalló con ocasión de dicha “inepcia”.
De la incompetencia a la corrupción
Vayamos, empero, por pasos. Primero, de la incompetencia a la corrupción. En la actualidad estamos sufriendo una crisis económica que afecta a la práctica totalidad del mundo occidental, pero especialmente a Europa y, dentro de Europa, a países “meridionales” como Portugal, Grecia, Italia y España. A su vez, en España, la comunidad autónoma más afectada por la crisis -puede hablarse sin exagerar de bancarrota administrativa- es Cataluña. De ahí se podía concluir que la crisis económica de Occidente tiene en la sociedad catalana un ejemplo a la vez singular y único del que ya nos hemos ocupado en otras entradas de esta bitácora. Pero la crisis no viene de Cataluña y la corrupción no es un invento catalán ni español. Corrupción y crisis surgen de la matriz misma del capitalismo financiero que domina las comunidades nacionales (o lo que queda de ellas) en el entero hemisferio occidental.
La crisis económica no es más que una generalización, una metástasis horrenda, de aquello que antaño antojábanse casos puntuales de “incompetencia”, aunque en realidad eran avisos, síntomas, de la descomposición interna de una civilización, la nuestra, la europea. La crisis económica podría comportar, en un diagnóstico optimista, algo así como el colapso por saturación de inepcias en forma de una falla estructural del sistema y, por tanto, una crisis política e institucional de carácter técnico que reclama “mejores técnicos”, de ahí los intentos de gestión directa del poder por parte de tecnócratas como Monti… Ahora bien, tanta inepcia no puede atribuirse precisamente a errores técnicos que esos mismos técnicos u otros más eficientes pero de la misma procedencia social  y observancia ideológica pudieran “solucionar”: nuestros políticos y administradores han demostrado ser, todos ellos en conjunto (y precisamente por esa razón ninguno asume responsabilidades a título individual) unos incompetentes en tanto queestamento. Esta “incompetencia colectiva” les inhabilita incluso para nombrar por cooptación al técnico que pudiera aportar  “remedios” en el caso de que se tratara de errores imputables a personas (el caso del ministro de economía español Luis de Guindos es patente: se trata de undirectivo de Goldman Sachs, uno de los bancos causantes de la crisis).
La clave está en otro sitio. En efecto, al mismo tiempo, y paralelamente a la crisis económica, se observa un estallido de los casos de corrupción, de suerte que a la crisis institucional por inepcia(que podría mantenerse aislada y abordarse “técnicamente” si lo fuera en realidad) se añade una crisis institucional de naturaleza moral. No es un problema de aptitud sino de honradez colectiva, grupal. La ciudadanía tiene la certeza de que los políticos, además de unos incompetentes -que lo son sin duda alguna en altísimos porcentajes- pueden, por añadidura, ser considerados unos pillos, unos auténticos ladrones, unos ridículos y despreciables personajillos de novela picaresca… La gente ve que la crisis económica guarda una conexión con ese otro fenómeno más de fondo, a saber: la debacle política de un entramado institucional basado en la indecencia normalizada ¿Esesto un problema técnico? Pues allí donde existe corrupción, se vulneran preceptos penales y la crisis redúcese realmente, en última instancia, al hecho de que los políticos roban o permiten que otros roben el dinero o vampiricen los recursos económicos de la sociedad. Este latrocinio sistemático e institucionalizado comporta la comisión de diversos delitos, como la prevaricación, la falsedad documental, el cohecho, etcétera. El “experto” es empero el que mejor puede cometer estas fechorías. Aquellos que proponen la tecnocracia como alternativa (Monti en lugar de Berlusconi, por poner un ejemplo) son o unos canallas o unos cretinos integrales incapaces de captar aquello que sucede ante sus mismísimas narices. ¿Podemos considerar a Berlusconi un ignorante? Quizá, pero eso no importa aquí ya, la cuestión es que Il Cavaliere “putero” se comporta como un zafio chorizo y cuanto más hábil y listo fuera, más daño provocaría a la sociedad italiana. El “problema” (algo más que un “problema”, pues) es que el “sistema liberal capitalista” en su conjunto funciona así de manera habitual, “regular”, cotidiana, obligatoria; y quien no participe en la “fiesta” pudiendo hacerlo conviértese en un “tonto purista”, en un fracasado que sólo puede esperar el ostracismo como recompensa a su cívica virtud (otrora patriótica devoción).
Para que los políticos y altos cargos puedan cometer delitos de forma impune requiérense ante todo complicidades en el cuerpo de funcionarios, sindicatos y presuntos técnicos reclutados por concurso u oposición, empleados públicos encargados de distinguir entre los actos basados en la eficacia, la eficiencia y, hablando en términos muy generales, la racionalidad política o administrativa, y los actos fraudulentos inherentes al delito, técnicamente “irracionales. Éstos vulneran la ley, cuando existe una ley que vulnerar. En otros casos, y a tenor del hecho de que las leyes las promueven los políticos, ni siquiera existe transgresión normativa, sino simple transgresión moral, por ejemplo las escandalosas dietas, jubilaciones y acumulaciones de cargos políticos o económicos que leyes hechas a medida del expolio, permiten o hacen posibles sin que pueda hablarse siquiera de delito. Habría que separar conceptualmente uno y otro aspecto de la cuestión a efectos jurídicos, aunque ambos en el fondo remiten a una raíz común: la crisis “institucional”, política, de legitimidad. Centrémonos, por el momento, en el primero de dichos aspectos, a saber, la corrupción delictiva. No sé si recordarán que un ministro del Partido Popular, el señor Zaplana, aprobó una norma en virtud de la cual los funcionarios no podían denunciar el acoso psicológico-laboral a la Inspección de Trabajo. ¿Por qué? Nadie se dio cuenta entonces -y, al parecer, tampoco ahora- de la enorme trascendencia de esa aparentemente inocua circular ministerial que dejaba inermes a los empleados públicos ante las presiones de los políticos y de los altos cargos nombrados a dedo por los políticos. Era un precepto pensado para facilitar la comisión de delitos y su impunidad. ¿Dónde colocamos este hecho? ¿En el lado de las omisiones cómplices o vacíos legales expresamente buscados o en el lado de las transgresiones penales? Ni en el uno ni en el otro. Es una norma criminógena.  El caso en cuestión retrata en forma de concretísimo ejemplo la esencia corrupta constitutiva del estamento político oligárquico.
Como sabemos, Eduardo Zaplana (PP)   está en la política para forrarse.
De la corrupción a la criminalidad
Que la promoción profesional de los servidores públicos no dependa de su eficiencia, preparación y eficacia, sino de laconfianza que inspiren al político o alto cargo de turno, significa que quienes van a controlar las palancas del mando serán, precisamente, aquellos que, conscientes de cuál es el camino para medrar y no disponiendo de otro por su falta de preparación, diligencia o inteligencia, actuarán siempre, no como funcionarios servidores de la ley, sino como miembros del “equipo” particular del político de turno, es decir, de aquellos que se declaran, de forma más o meno ostentosa, leales al jefe. Por el contrario, los funcionarios que, conscientes de su capacidad, no dependen de dicha lealtad mafiosa, pueden en consecuencia apelar a aquel mérito que, según la norma legal, debería regir el progreso individual en la carrera administrativa. Pues bien, contra estos funcionarios legalistas y mejor preparados se pensó la circular de Zaplana. Porque si el político quiere sacarle “partido” a su cargo, necesita, en primer lugar, dos cosas: (a) promover a funcionarios corporativistas fieles al jefe; (b) combatir a los funcionarios honestos, legalistas y más eficaces precisamente en cuanto “independientes” -léase: racionalmente objetivos– o dependientes sólo de sí mismos y del mérito, en suma no dependientesde los favores personales de nadie. El acoso laboral es el arma que, con la inestimable colaboración de esa banda de gánsteres comprados con sobres de dinero negro que son los sindicalistas, permite doblegar la voluntad del funcionario legalista y destruirle como profesional. Pero, ¿qué sucederá en una administración que ensalza a los ineptos y a los tolerantes con las irregularidades, mientras sume en interminables bajas médicas a su personal más formado, competente y honrado?El resultado sólo puede ser la acumulación de “errores”. Y a la postre la implosión del sistema.Ésta llegó porque tenía que llegar, era sólo una cuestión de tiempo. La crisis económica entraña también una causalidad “moral”.
Ya se perfila, pues, muy groseramente resumida, la obscura relación entre incompetencia y corrupción. Los fenómenos que permiten vincular ambos facta aparentemente inconexos son elcorporativismo y el acoso laboral o mobbing, haz y envés de un mecanismo único de subordinación de la legalidad, la racionalidad y la verdad a determinados “intereses” (=política oligárquica, en último instancia: alta finanza). Pero no veo que ningún periódico o medio de comunicación aborde este tema de las “causas”. Tenemos, por un lado, sesudos artículos de economistas sobre la crisis y, por otro lado, noticias que ilustran casos clamorosos de corrupción. Mas los periodistas, que en esto también son, como los sindicalistas, pseudo profesionales vendidos a sectores concretos de intereses, se guardan muy mucho de analizar y de explicarle a la gente algo tan sencillo como, por ejemplo, el hondo sentido de la circular de Zaplana, es decir, a la postre, la relación entre bajas médicas masivas en la administración, saqueo del erario público y crisis económica; o, más en general, los profesionales de la información se abstienen prudentemente de plantear siquiera el tema de la vulneración sistemática de la ley perpetrada ante los ojos de millones de funcionariosque, al parecer, cuando van a trabajar no ven ni oyen nada. El misterioso ligamen entre “hechos” como el acoso laboral impune y la quiebra de las administraciones no quiere ser señalado, analizado, puesto a debate. Tales profundidades escapan al radio de acción de la tarea periodística entendida como empresa capitalista. !Por supuesto!
Salimos así de la crisis económica, de la incompetencia generalizada y de la bancarrota de un sistema gobernado por técnicos (muy pagados de sí mismos, arrogantes frente a las humanidades, pero unos técnicos que, dicho brevemente, nos han llevado a la ruina mediante el (ab)uso de sus alabadas facultades de cálcuo), para llegar a la criminalidad estructural de undispositivo organizativo paralelo que implica a funcionarios, sindicalistas, periodistas, jueces, fiscales, banqueros, altos cargos y políticosLa crisis económica no es económica, es fundamentalmente política; o, en otros términos, es consecuentemente económica sólo porque causalmente fue, desde el principio, una crisis de legitimación de la soberanía inherente a las fuentes cosmovisionales de la modernidad.
Cuando te espeten “Auschwitz”, responde “Gaza”.
De la criminalidad al genocidio
Los ciudadanos se preguntarán, en efecto, de dónde surge esa “criminalidad estructural”, oficial, “legal”… Porque algo tan enorme como lo que estamos denunciando aquí no puede suceder por casualidad. Hablamos, no de una corrupción más o menos generalizada, insisto en ello, sino de una organización criminal -el estamento político- consciente de que lo es y de lo que es (de las auténticas “reglas del juego”); de unas administraciones que amparan a verdaderas mafias al servicio de ciertos delincuentes llamados “sindicalistas” o “políticos”, testaferros del poder económico-financiero; de sectas que, enquistadas en las más elevadas cúpulas del poder, son perfectamente sabedoras de la terrible verdad de nuestra sociedad capitalista y han diseñado el sistema institucional oligárquico con tales fines delictivos o radicalmente inmorales (con fines que nunca podrían ser públicamente reconocidos y que los periodistas, cuyo trabajo es precisamente “la verdad”, encubren). Esta es la realidad: nuestras existencias como ciudadanos transcurren envueltas en la ficción, en el fraude, sostenido como un decorado de cartón piedra, consistente en la ingenua creencia de que nuestros representantes públicos son personas decentes y bienintencionadasNo lo son. Tantos casos de corrupción, incontables ya y únicamente la punta del iceberg de un inmenso mundo subterráneo de pestilencia que jamás llegará a los juzgados o a la prensa, resultarían imposibles si el estamento político todo no sólo los hubiera permitido, no sólo los hubiera querido, sino que desde el principio hubiérase organizado con ese preciso objetivo. ¿Cuál? Manipular, engañar, explotar y saquear literalmente a la inmensa mayoría de los ciudadanos -asesinando a centenares de miles y hasta a millones de seres humanos si es necesario- en beneficio de una élite denominada oligarquía. De ahí que, desde las primeras líneas, hablemos de sistema oligárquico y no de sistema democrático. La “democracia liberal” -burguesa- actual es una impostura, un teatrillo de ladrones, sinvergüenzas y criminales. Simplemente no existe esa “democracia” y la rebelión ciudadana sólo puede consistir en llegar a tomar conciencia, en conseguir entender de una santa vez el significado del concepto “sistema oligárquico”.
Por este motivo tenemos que ir todavía más allá. ¿Hay más aún? Sí.
Es menester preguntarse por los orígenes del sistema oligárquico. Son esos orígenes los que permiten comprender por qué los fundamentos mismos de la presunta “democracia” emanan ab ovo de la organización de un dispositivo criminal controlado por la alta finanza y los políticos que la sirven. Y ese origen es el genocidio. El actual aparato de poder se instauró tras la Segunda Guerra Mundial sobre la base legitimadora del juicio de Nüremberg, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la narración oficial del Holocausto. Tales tres son los pilares ideológico-propagandísticos del sistema oligárquico. Tras ellos se esconden, empero, genocidios impunes, como hemos argumentado en otras entradas harto conocidas de esta bitácora. Nuestros políticos son criminales porque antes fueron, y lo son hasta el día de hoy, genocidas. Sus latrocinios, sus manipulaciones, ilegalidades, mentiras…, representan muy poca cosa comparados con los cadáveres hundidos en el fondo de esa charca infecta denominada “democracia liberal”. Los casos de corrupción son como una delgada capa de moho flotando en la superficie del agua putrefacta. Si apartamos esa mera apariencia contemplaremos con horror los rostros de silenciosas víctimas que, por millones, yacen en el fondo.
Es lo que hemos intentado explicar en el libro La manipulación de los indignados (2012).
La Marca Hispánica, 13 de diciembre de 2012.
DOCUMENTACIÓN ANEXA
Hete aquí la verdad sobre Ezker Batua. Habla Xabier Agirre, dirigente del PNV, sobre las negociaciones con una supuesta organización de izquierdas (Izquierda Unida en Euskadi) que es en la actualidd el partido político de referencia del movimiento de los indignados. Adiós, indignados, adiós. Pero, ¿qué podía esperarse de los “antifascistas” tutelados por el trepador profesional Stéphane Hessel?

http://www.diariodeleon.es/noticias/espana/la-ue-investiga-escandalo-de-las-comisiones-del-3-en-cataluna_186828.html
LA UE INVESTIGA EL ESCÁNDALO DE LAS COMISIONES DEL 3%  EN CATALUÑA A. Lugilde – enviado especial | barcelona A. Lugilde 15/03/2005. Los excesos verbables de Pasqual Maragall traspasan las fronteras de Cataluña y España. La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude desveló ayer que ha abierto un expediente informativo sobre las insinuación del presidente de la Generalitat de que Convergencia i Unió percibía comisiones ilegales del 3% por la adjudicación de obras públicas en Cataluña, como las del metro del Carmelo. De este modo se abre un nuevo frente en el escándalo político suscitado en Cataluña, que ayer registró un nuevo capítulo con la puesta en marcha de los trabajos de la comisión de investigación del Parlamento catalán. Paralizan 11 obras En su comparecencia ante la comisión, el conseller de Obras Públicas, Joaquim Nadal, anunció que su departamento ha paralizado la ejecución de once obras públicas, de carreteras y ferrocarril, al objeto de someter a información pública las modificaciones de los proyectos. Esta decisión se tomó después de comprobar que, según la información facilitada por Nadal, la Generalitat no disponía de los perceptivos informes sobre la construcción del túnel de maniobra de la línea 5 del metro de Barcelona, que fue el que se desplomó en el barrio del Carmelo y obligó a desalojar a un millar de vecinos. Los partidos del tripartito catalán, formado por PSC, Esquerra República e Iniçiativa per Catalunya, consideran que el descontrol en la gestión de las obras públicas en Cataluña tiene dos puntos críticos: la enorme cadena de subcontratas que establecen las adjudicatarias y los llamados «reformados del proyecto», cambios que a menudo no son dados a conocer a los afectados.

Publicado por ENSPO en 3:37 p.m. 
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8 comentarios:

Anónimo dijo…

Lo primero agradecer,la magnifica labor de trabajar las conciencias de la sociedad,que aunque no comparta muchas de la ideas,es de elogiar el esfuerzo que exige la disciplina del trabajo en el sentido máximo de este maravillosa palabra,que no es otro que el de transformar lo bruto en estilo,que se entrega con interés pero que se hace,porque sino se hiciera el ser no podría existir.Ya que con el trabajo se construye el cimiento de la identidad.
Lo segundo decir que me parece muy acertada la exposición de las ideas que presentas como autor en este artículo,y como para evitar la generalización de la actividad política de las personas que están dentro del sistema,se evita reconocer que el sistema mismo subvenciona la corrupción,porque este mismo vive del robo y no es mas que una manifestación moderna del absolutismo ilustrado,”todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
También destaco como esta corrupción no es algo inmoral a titulo personal (que persiguiendo el delito se acaba con el),sino que es todo lo contrario es un crimen contra la sociedad,porque atacan al orden político,atacando al honor de una actividad que por su importancia y exigencia debiera ser ejemplo.
Por lo que es un atentado no solo al honor del delincuente sino de la sociedad,de esto resulta que las culpas no pueden ser perdonadas con tanta facilidad((quedarse aquí seria no saber cuán profundo es el problema).Sino que es mas,tenemos que reconocer que es el sistema el que corrompe y por lo tanto es este al que no solo no se le debe perdonar,sino destruir.
Esta debe ser la misión de nuestra generación,la de trabajar para construir un nuevo estilo de gestión,ser herederos de las virtudes de nuestros mayores,y miembros de una jerarquía que que haga mejores a los peores,y héroes a los mejores.
UNIÓN PATRIOTA
6:38 p.m.

ENSPO dijo…

Necesitamos un método para agrupar, estructurar e intepretar la gran masa de información que nos llega de los medios, la bibliografía y la red. De lo contrario esa información sólo sirve para confundirnos. La búsqueda y fundamentación de ese método ha sido la tarea de este blog desde el año 2007 en que se fundó.
3:50 p.m.

Frel dijo…

Buen texto, claro y conciso, además de dejar claro el carácter corrupto de este sistema oligárquico analiza con minuciosidad los mecanismos que utiliza para dar una apariencia contraria. La alusióan a algunos grupos políticos que critican a la casta política y luego disfrutan de los privilegios de la misma es un claro jemplo de hipocresía, el ejemplo que expone sobre la forfmación polñitica en concreto es bien claro, criticar a otros por una serie de cuestiones pero al mismo tiempo sin rechazar y sin proponer la eliminación de los privilegios millonarios de la misma casta, eso ni tocarlo,o sea, ser otros corruptos pero de forma más disimulada. A parte claro está que en lo demás también son como el resto de la casta corrupta, asimilan el sistema oligárquico que nos gobierna, tanto en lo político, como en lo económico y lo social.
4:35 a.m.

DΛOR dijo…

Jaume, has dado en el clavo, como siempre. Enhorabuena.
9:09 a.m.

ENSPO dijo…

Gracias, Kamerad.
12:27 p.m.

Anónimo dijo…

Desde el canal de noticias ruso RT nos llega “The Truth Seeker”, interesante programa con verdades como puños. Comparen esto con la bazofia partidista del periodismo español, empiezo a envidiar a los rusos por los políticos que tienen: http://rt.com/shows/the-truthseeker/wall-street-monetary-fund-407/
8:21 a.m.

ENSPO dijo…

Puede afirmarse que Putin evitó que su país cayera en manos de la oligarquía. Rusia es ahora soberana, cosa que no es España o Alemania. El precio que pagó es un sistema poco menos que dictatorial, pero no hay otra forma de combatir a la oligarquía, o hasta ahora no se ha descubierto ninguna que funcione. Las fórmulas de democracia radical son por ahora meras ideas, nunca ha existido un país que controle a la oligarquía desde abajo. Quizá la clave del asunto está en los medios de comunicación, la estructura interna de los partidos y la independencia judicial. Trabajamos en ello. Nosotros no queremos una dictadura. La opción dictadura/oligarquía ya se aplicó con Hitler. Al final, Putin caerá, antes o después, todas las dictaduras caen. Ese es el problema: su debilidad intrínseca en orden a la legitimación.
12:32 p.m.

Anónimo dijo…

Habría que difundir más esta entrada, es muy clara, los indignados han de leerla.
12:49 a.m.
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/12/las-verdaderas-causas-de-la-presunta.html

13 mayo 2012, el mayor genocidio de la Historia (5)…

domingo, mayo 13, 2012

El mayor genocidio de la historia (5). La cifra total de víctimas

El 23 de septiembre de 2009publicábamos la primera entrada de la serie “El mayor genocidio de la historia”. La fuente principal era la obra Other losses, del periodista canadiense James Bacque (1989). En ese post se hacían una serie de afirmaciones que han dado mucho de sí y que ahora convendría matizar y ajustar a los nuevos conocimientos adquiridos. Hace ya tiempo que hemos limitado la cifra de 17 millones de víctimas del genocidio alemán al número de afectados, es decir, a la suma del total de los asesinados más aquéllos que fueron expulsados de sus hogares, deportados, a las mujeres violadas, etc. Pero podría llegar a 25 millones. La cifra de 13 millones de exterminados se reserva al máximo (provisional) de una horquilla que oscila a partir de 8 millones de muertos. Si la horquilla es tan amplia se debe a que, según James Bacque, los ciudadanos alemanes que perecieron a resultas de la hambruna planificada por las autoridades aliadas de ocupación son 5,7 millones (plan Morgenthau), pero este cálculo se obtiene 1/ comparando los censos anteriores y posteriores al período 1945-1949, 2/ sumando a dichos censos los desplazados de las provincias del Este y las minorías germanohablantes de la Europa central y balcánica, y 3/ restando las víctimas alemanas por otros conceptos. En consecuencia, resultaba prudente dejar bastante abierto el margen posible de error. En función de tales cálculos, se obtiene que en el último censo posterior a la catástrofe han desaparecido más de 5 millones de alemanes, los cuales no se pueden atribuir a caídos en el frente, a prisioneros desarmados exterminados, a víctimas de los bombardeos terroristas británicos u otras categorías. Nosotros, en su momento, propusimos 13 millones de víctimas dando por buenos los 5,7 millones de la hambruna establecidos por Bacque y aquella fatídica cifra ha sido confirmada, de forma casi exacta, por el profesor Dr. Bernhard Bellinger, de Berlín, quien publica la siguiente tabla:
Como puede comprobarse examinándola con detalle, al total de 15.799.000 hay que sustraer los soldados alemanes caídos en combate, que son unos 3 millones. La resta nos da 12.729.000 víctimas. Pero Bellinger admite sólo 500.000 muertos por los bombardeos terroristas ingleses, mientras que nosotros nos basamos en la cifra de Jörg Friedrich (2002) en Der Brand. Deutschland im Bomberkrieg 1940-1945, donde se consigna un mínimo de un millón de muertos como consecuencia de dichas operaciones aéreas de exterminio. Si añadimos esta diferencia, léase: unos 500.000 muertos más, la cifra total de víctimas asciende a 13.229.000 personas.
El carnicero Charles Portal.
Trece millones de personas asesinadas por motivos racistas: el mayor genocidio de la historia
Las polémicas entorno a conceptos como los desaparecidos o las víctimas de los bombardeos terroristas no van modificar en exceso estas conclusiones, no obstante conviene dejar constancia de algunos extremos.
Tenemos a 1.272.000 de militares alemanes, presuntos desaparecidos que, en opinión de Bacque, son los exterminados en campos franceses y americanos para prisioneros alemanes. Mientras duró el conflicto bélico, y dado que los alemanes respetaban la Convención de Ginebra con los prisioneros capturados a los occidentales, firmantes también de la misma, Washington  no se atrevió a masacrar a los prisioneros alemanes por miedo a posibles represalias con los 2 millones de soldados ingleses y americanos internados en campos alemanes. Sin embargo, una vez vencida Alemania, Eisenhower ideó el perverso concepto de F. E. D. (Fuerzas Enemigas Desarmadas) a fin de poder contraponerlo al de P. W. (Prisioneros de Guerra) y estar en condiciones de omitir los preceptos legales de la convención. No sólo eso, centenares de miles de P. W. pasaron como por ensalmo  a convertirse en F. E. D. a base de trucar las estadísticas poblacionales de los campos. ¿Cuál era la finalidad de dichas innovaciones terminológicas y trasiegos burocráticos? Simplemente, dejar a los prisioneros alemanes a merced del ocupante y sin que ninguna potencia protectora pudiera reclamar la fiscalización del funcionamiento interno de los campos, es decir, el respeto a la normativa humanitaria internacional relativa a los prisioneros de guerra. Según Bacque, el número de víctimas de lo que, en este concepto, para nosotros constituye sólo una fase más en el proyecto global de exterminio planificado, es de un millón. Como consecuencia de estas investigaciones y debates, se empezó a hablar del hoy ya famoso vermisste Million, que los occidentales intentaron atribuir a los soviéticos pero cuya responsabilidad apunta más bien a los aliados franceses y americanos. Los ingleses, que habían masacrado a los civiles alemanes mediante bombardeos terroristas, se sometieron a la Convención de Ginebra en el caso de los prisioneros de guerra en sus propias zonas de ocupación, a pesar de lo cual no denunciaron las atrocidades que se estaban cometiendo en los campos administrados directamente por Eisenhower y De Gaulle.
La obra de James Bacque desató en su momento una polémica que sigue abierta en la actualidad. Demostraremos en los próximos posts que los intentos de desacreditar a Bacque han fracasado y que, a partir de las cifras aportadas por especialistas sobre los que no pesa la menor sombra de duda en cuanto a seriedad y profesionalidad, puede hablarse de un plan de amputación étnica del pueblo alemán iniciado en 1941 (aunque ya existían antecedentes a finales de la Primera Guerra Mundial) y completado en 1949. Las actuales políticas de inmigración, las caídas de la tasa de natalidad en la República Federal Alemana, apuntan a una desaparición definitiva del pueblo alemán utilizando, en este caso, el arma letal de los “valores” (hedonistas, se entiende), pero ésta es ya otra historia.
Quizá la contribución más importante de aquella primera entrada de 23 de septiembre de 2009 no consistió, por tanto, en sumar las cifras de los diferentes conceptos de víctimas alemanas, sino en descubrir la existencia del plan de exterminio mismo. Evidentemente, las pruebas de que ese plan no son un invento o una fantasía del autor trascienden el mero indicio, de suerte que el silencio académico en torno a este escándalo, que afecta de forma directa a una interpretación oficial del holocausto cada vez más devaluada, tarde o temprano tendrá que ser roto, aunque sólo sea, como ocurrió con Bacque, para insultar a quienes hemos levantado la bandera de la verdad. Algunos insultos ya pudieron leerse en la entrada que entonces publicara Filosofía Crítica. Siguen ahí, no han sido suprimidos. En estos momentos, empero, disponemos de una larga lista bibliográfica que avala aquello que a la sazón dependía de la lectura de unos pocos autores, como De Zayas, Bacque, Friedrich o Macdonough. Podemos sostener, como hipótesis de trabajo, que la causa del holocausto fue el plan de exterminio del pueblo alemán, que el maltrato de los judíos, sin alcanzar ni remotamente las cifras y métodos atribuidos al nacionalsocialismo en la versión oficial, fue la “venganza” por el plan Kaufman/Morgenthau y los bombardeos terroristas de las ciudades alemanas interpretados por la inmensa mayoría del pueblo como la inexorable aplicación de dicho plan. A partir de ese momento, la indiferencia de los alemanes hacia el destino de los hebreos se convirtió en una realidad cotidiana. Los aliados (del Este y del Oeste) generaron, en fin, de forma consciente, las condiciones del distanciamiento emocional y moral que posibilitara el desprecio de las autoridades del Tercer Reich hacia un “discurso humanitario” cuya realidad se había demostrado un fraude. ¿Puede afirmarse, después de lo sucedido en el mundo entre la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y nuestros días, que dicha normativa es algo más que un instrumento de propaganda al servicio del imperialismo de Washington y Tel Aviv?Que cada cual ensaye su respuesta; nosotros hace ya mucho tiempo que publicamos aquí la nuestra.
Prof. Dr. Bernhard Bellinger. La tabla de Bellinger
A continuación examinaremos una a una las cifras de la tabla de Bellinger y las fuentes bibliográficas en que se basan.
En primer lugar tenemos a los militares alemanes desarmados que fueron exterminados en campos de concentración franceses, norteamericanos y soviéticos, pero también yugoeslavos, polacos y checos. Bellinger acepta 1.800.000 víctimas. Según Bacque, esta cifra habría que elevarla a 2.500.000 víctimas.
Por lo que respecta a los soviéticos, la cifra asciende a 1.335.500 víctimas. La fuente de Bellinger es la siguiente: Nawrtail, H., Nachkriegverluste unter dem Vertriebenen, Gefangenen und Verschleppten, München, 1986, p. 66. / Ratza, W.: “Die deutschen Kriegsgefangenen des Zweiten Weltkriegs, Der Faktor Arbeit”, in: Zur Geschichte der deutschen Kriegsgefangenen, editado por Erich Maschke, Tomo IV, München 1973, página 207
Por lo que respecta a los franceses existe cierto consenso, a pesar de la polémica a la que ya nos referiremos en un próximo post, entre Bacque y su más visceral crítico, Arthur L. Smith (quien llega a insultarle, como veremos), respecto de la alta mortandad de los campos franceses, con113.000 víctimas asesinadas por los hombres de De Galle y de la Résistance française. Fuente de Bellinger: Smith, Arthur L., Die vermisste Million”: zum Schicksal deutscher Kriegsgefangener nach dem Zweiten Weltkrieg, München, 1992, p. 86 (no hemos podido confirmar esta fuente en el original, por lo que entendemos que debe de tratarse de un error) / Bacque, J., Das geplante Tod. Deutsche Kriegsgefangene in amerikanischen und französischen Lagern, Frankfurt/Berlín, 1999, p. 336
En los campos yugoeslavos tenemos la nada despreciable cifra de 90.000 víctimas asesinadas por las autoridades comunistas. Fuente de Bellinger: Böhme, K. W.: “Die deutschen Kriegsgefangenen in Jugoslawien 1941-1949”, in: Zur Geschichte der deutschen Kriegsgefangenen, editado por Erich Maschke, Tomo I/1 y I/2, München 1962.
Respecto a los campos americanos, la polémica está abierta y de ella nos ocuparemos. Según Bacque, el “vermisste Million” (millón desaparecido) es la consecuencia de la política de Eisenhower, con 800.000 víctimas. Macdonough rechaza tanto los cálculos de Bacque como la contabilidad estadounidense, reconociendo una cifra de 100.000 víctimas . Nawratil, H., en la obra citada, pp. 44-45,  que es la que Bellinger recoge en su tabla, se atiene a las cifras oficiales de24.000 víctimas. El “millón desaparecido” se incluye por tanto en categoría correspondiente de “desaparecidos”, a todas luces demasiado abultada.
Finalmente, la citada obra de Nawratil, pp. 44-45., reconoce 22.000 víctimas en los campos polacos y checos.
El segundo bloque de víctimas estaría formado por los civiles alemanes, con un total de 10.000.000 de víctimas, según las cifras de Bellinger, que a su vez se subdividirían en tres categorías: víctimas mortales de la limpieza étnica, víctimas de los bombardeos terroristas británicos y víctimas de la hambruna planificada.
Por lo que se refiere a los segundos, Bellinger sólo admite 500.000 víctimas a tenor de la siguiente base documental: Czesanky, M., Europa im Bomberkrieg 1939-1945, Graz, 1998, p. 698. / Arntz, H., “Presse- und Informationsamt der Bundesregierung”, in Kessing’s Archiv der Gegenwart, 3 abril de 1953, p. 3937. Para nosotros la cifra se eleva a un mínimo de un millón de víctimas y posiblemente 1.100.000 víctimas. Fuente: Friedrich, J., op. cit.
En cuanto a la limpieza étnica, afecta 1/ violencia contra la población alemana del Reich (Reichdeustche), con 3.200.000 de víctimas. Fuente: Nawratil, H., Schwarzbuch der Vertreibung 1945 bis 1948, München, 1999, p. 79; 2/ violencia contra las minorías germanohablantes (Volksdeutsche), con 472. 400 víctimas.
A estas cifras habría que añadir las de la hambruna en Alemania, con 5.700.000 de víctimas. Fuente: Bacque, J., Verschwiegene Schuld die allierte Besetzungspolitik in Deutschland nach 1945, Berlín/Frankfurt, Ullstein, 1995, p. 139.

La primera cifra se desglosaría en los siguientes apartados:
a/ violencia rusa en Alemania: 240.000 víctimas. Fuente: Nawratil, H., op. cit., pp. 56, 66.
b/ cárceles para civiles: 100.000 víctimas. Fuente: Nawratil, H., pp. 64, 67.
c/ violencia rusa en Austria: 60.000 víctimas. Fuente. Nawratil, H., pp. 57, 66.
d/ asesinados durante la deportación de las provincias alemanas del Este: 2.800.000 víctimas. Nawratil, H..:Schwarzbuch der Vertreibung 1945 bis 1948, München 1999,  p. 79

La segunda cifra se desglosaría en los siguientes apartados:
a/ minorías germanohablantes en Rusia: 300.000 víctimas. Fuente: Kulturrat der Deutschen aus Russland e V. (Editor): Volk auf dem Weg, Deutsche in Russland und in der G. U. S., 1993, Mit freundlicher Förderung der Bundministeriums des Innern, Bonn, 1993, p. 18.
b/ minorías germanohablantes en Yugoeslavia: 85.000 víctimas. Fuente: Arbeitskreis Dokumentation im Bundesverband des Landsmannschaft der Donauschwaben, Sindelfingen, und der Donauschwäbischen Kulturstiftung der privaten Rechts, München: Leidensweg der Deutschen im kommunistischen Jugoslawien, Tomo II, Erlebnisberichte über Verbrechen an dem Deutschen durch das Tito-Regime in der Zeit von 1944-1949, München Sindelfingen, p. 1015.
c/ minorías germanohablantes en Rumanía: 10.000 víctimas. Bundesministerium für Vertriebene, Flüchtlinge und Kriegsgeschädigte (Editor): Das Schicksal der Deustchen in Rumänien. Dokumentation der Vertreibung der Deutschen aus Ost-Mitteleuropa, Tomo III, p. 80.
d/ minorías germanohablantes en Polonia: 77.000 víctimas. Sack, J., Auge um Auge. Die Geschichte von Juden, die Rache für den Holocaust suchten, Kabel, 1995, p. 329.
Las bajas alemanas en el frente fueron relativamente pocas, pero la carnicería que los demócratasorganizaron después con los prisioneros y los civiles alemanes ya inermes no tiene parangón en la historia. En definitiva, los vencedores de la Segunda Guerra Mundial resulta que fueron unos auténticos criminales; quienes nos gobiernan encarnan hoy a sus herederos y cómplices. !Esta piara de corruptos asesinos es la que se llena la boca con la palabra “derechos humanos” y “democracia”! !Es la misma que persigue y encarcela a los “nazis”! !La que, mediante infames leyes liberticidas, pretende amordazar el pensamiento y toda investigación científica que no esté dispuesta a disimular las atrocidades y mentiras de los “padres fundadores” de la oligarquía! Es a ellos a quienes denunciamos aquí.
¿Quién es Bernhard Bellinger?
Quedan fuera de los calculos, según expresa mención de Bellinger, las víctimas de los trabajos forzados a que fueron sometidos no sólo los soldados prisioneros, sino los propios civiles, particularmente en Rusia y Francia. Los afectados son más de 5 millones de personas. El número de los que perecieron está todavía por calcular:
Diese Tabelle enthält nicht die Zahl der Opfer von Gewalttaten gegen deutsche Zwangsarbeiter im Herrschaftsbereich der Siegermächte. Die Zahl der deutschen Zwangsarbeiter dürfte viele Millionen betragen haben. In Russland wurden nicht nur Kriegsgefangene zur Zwangsarbeit herangezogen, sondern auch Zehntausende Zivilpersonen nach der Besetzung der deutschen Ostgebiete nach Russland verschleppt. Die US-Army stellte die Zahl ihrer deutschen Kriegsgefangenen auf 5.235.689 Personen fest. Von diesen übergab sie einen großen Teil an die anderen Siegermächte einschließlich Russlands für Zwecke der Zwangsarbeit. So forderte beispielsweise Frankreich zum Zwecke der Zwangsarbeit 750.000 Gefangene an und erhielt nach der einen Quelle 730.000 und nach einer anderen Quelle 886.000 Gefangene. Diese Zwangsarbeiter wurden in Frankreich unter anderem auch dafür eingesetzt, Minenfelder zu räumen. / Unterlagen über Opfer von Gewalttaten mit Todesfolge für deutsche Zwangsarbeiter liegen in zahlreichen Fällen vor, wurden aber noch nicht in einem geschlossenen System dokumentiert und ausgewertet.
Si a las víctimas ya contabilizadas y documentalmente acreditadas se suman las de los contingentes de trabajadores forzados (civiles y militares), entonces !la cifra de 13 millones de víctimas podría ser ampliamente rebasada y aproximarse a los 17 millones apuntados por nosotros en 2009!
El professor Dr. Bellinger no es ningún antisistema, precisamente, sino alguien muy bien integrado en el sistema que cometió tales atrocidades. Un presidente del Rotary Club (1985-1986) es alguien que ha superado todos los filtros de confiabilidad oligárquica. Quizá su postura frente a los abusos perpetrados por los vencedores con los prisioneros alemanes, singularmente por parte de los americanos, se explique a partir de la siguiente afirmación:
Ich bin ein Freund Russlands und ein großer Freund und Bewunderer der Vereinigten Staaten, war oft – auch beruflich – dort und bin dankbar, dass ich in einem der Westsektoren mit Hilfe unter anderem der Amerikaner dazu beitragen konnte, unser Land wieder aufzubauen.
(“soy un amigo de Rusia y un gran amigo de los Estados Unidos, he estado allí por motivos profesionales a menudo y me siento agradecido de haber podido contribuir en el sector occidental a reconstruir nuestro país con ayuda entre otros de los americanos“). Pero, ¿cómo se puede ser amigo de quien provocó una hambruna con 5.700.000 víctimas reconocidas como tales en su Tabelle? ¿Quizá de nuevo la “culpa alemana”, que pone el carro delante del caballo y convierte los efectos en causas?
Abschließend erlauben Sie mir bitte eine persönliche Anmerkung. Meine Kritik und meine Untersuchungen sollen nicht die Straftaten der Deutschen in der Zeit von 1933 bis 1945 aufrechnen oder in Frage stellen.
Una vez más ya no se trata de los “hechos”, sino de las interpretaciones, o sea, de la filosofía. Estos hechos forman parte de los misterios políticos de nuestra situación histórica, donde las evidencias del crimen se encuentran ya en las bibliotecas especializadas, para quien quiera buscarlas, pero sólo llegan a la prensa con cuentagotas y, desde luego, garantizando, en las formas y en el lenguaje, que pocos se atrevan a sacar las consecuencias políticas fulminantes de la espantosa verdad.
La consabida excusa habitual es que “los alemanes empezaron”; trátase empero de una falsedad que (ya hemos apuntado y documentado en otras entradas algunos datos pero seguiremos abundando en ello) no puede explicar las atrocidades “progresistas” y “demócratas” que precedieron, ya sea al propio nazismo, ya al holocausto en cuanto tal.
Jaume Farrerons

Publicado por ENSPO en 3:46 a.m.
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8 comentarios:

Anónimo dijo…

Me gustaria preguntarle a que razaón se puede explicar que el número de muertos soviéticos en la “Gran Guerra Patria” haya ido aumentando con el transcurso de los años: Yo he leído cifras como 12, 15, 17, 25 y hasta 27 millones. Se dijo que posiblemente se quiso camuflar como muertos en la guerra lo que habrían sido víctimas de la represiuón del propio r´ñegimen soviético. En cuanto a la población alemana creo que habría que analizar cómo es posible que en 1939 el III Reich tuviera unos 80 millones de habitantes… y hoy, 70 años después, Alemania tenga 8o millones (incluidos los inmigranytes turcos, etc)

4:09 a.m.

Frel dijo…

Alemania durante el III Reich según mis informaciones, indagando por la red podía haber tenido cerca de 80 millones de habitantes teniendo en cuenta que el territorio era mayor que el actual puesto que hay que incluir los territorios que el Reich recuperó a raíz de que en el tratado de Versalles se los arrebataran a Alemania, una parte de los territorios, o sea, los sudestes checos, El Sarre, Renania y la anexión de Austria(con lo cual la población del Reich obviamente aumentó). En resumen, la población de Alemania en aquella época limitándonos al territorio que equivale al de hoy tendría como mucho unos 60 millones de habitantes. De ahí viene la confusión, de no tener en cuenta que el territorio alemán aumentó durante el Reich al recuperar parte de sus territotios y con ello un aumento de la población.

6:57 a.m.

Miguel dijo…

Sobre la cuestión de los muertos en el bando soviético, recomiendo estos dos artículos, breves pero muy interesantes e ilustrativos
http://rindfleischknight.blogspot.com.es/2011/11/las-bajas-sovieticas-en-la-segunda.html
http://rindfleischknight.blogspot.com.es/2011/12/las-bajas-sovieticas-en-la-segunda.html

7:09 a.m.

Resistencia Anti-Oligárquica (RAO) dijo…

La verdad es que desconozco el tema de los caídos soviéticos en combate, pero lo investigaré.
Respecto al problema demográfico alemán, requiere de un post entero, pues forma parte de la continuación, por otros medios, del plan Kaufman/Morgenthau: la desaparición TOTAL de la raza germánica.

3:44 p.m.

Jackobs dijo…

Como ya ha concretado muy bien una de las entradas q me preceden, el tema de las víctimas soviéticas durante la WWII es otro bluff de la propaganda del sistema q se ha cargado en balance de la pobre D. La cifra más realista de muertos imputable a la agresión/ocupación de la WH debe rondar entre los 7 u 8 mill a lo sumo. Pocas notas puedo añadir a los dos arts. del sr. Alvarez q nos ha facilitado Miguel, en esencia su lectura nos ilustra bastante bien a modo de resumen sobre el tema tratado. El problema aquí es el de siempre: la deficiente cuando no nula formación cultural de la gente q nos rodea. Incluso en ámbitos académicos de nivel muy especializado no dejo de constatar día tras día como los conocimientos históricos de estos “grandes catedráticos” es en el mejor de los casos equivalente a los de mis canarios.  Es más, recuerdo q cuando yo era un neng, por allá en la lejana década de los 90s, cayó en mis manos un libro del austriaco H. Magenheimer (conocido militar puesto a historiador del III Reich a última hora y habitual comentarista del Österreichische Militärische Zeitschrift) donde ya se desmontaba punto por punto de forma bastante sólida y sin espacio para la duda o el error toda la ortodoxia del relato oficial sobre la campaña de Rusia, des del ataque preventivo de 22061941 hasta el mito de los más de 20 millones de muertos a manos de la WH. El resto del libro por lo demás se focaliza en varios what if y no aporta nada nuevo http://www.amazon.com/Hitlers-War-Military-Strategy-1940-1945/dp/1854094726  Una vez esbozado lo anterior lo q si me gustaría exponer, pues juzgo q es fundamental, sobre la patraña de los 20 millones largos de muertos rusos, es q a diferencia de los otros este mito fue fabricado después de la muerte de Stalin en 1953 por la gente q rodeaba a Nikita Krushchov. El pobre diablo de nariz agarbanzada, ortopédicos zapatos y mugrientos calcetines, nunca pasó de ser un triste payaso. Sin embargo los q “manejaban los hilos en las sombras” consiguieron gracias a él desplazar a los camisas viejas (pej asesinato del georgiano Beria casi inmediatamente posterior a la muerte de Stalin) e imponer de forma definitiva una nueva nomenklatura a raíz del XX congreso del PCUS en 1956 ( estudiad el famoso discurso de 25021956 o los resultados de la investigación de la Comisión Shvérnik). Un problema muy serio q debieron afrontar esos hombres fue el de como poner coto a los nacionalismos locales y sus ansias de libertad q amenazaban seriamente con desgarrar en mil pedazos las costuras del estricto corsé impuesto por la URSS. El tema no era baladí pues detrás de esos legítimos nacionalistas se escondía, como no podía ser de otra manera, la CIA useña.

11:48 a.m.

Jackobs dijo…

Abro aquí un breve inciso, imagino q muchos conocerán la op. Paperclip y su rama oriental, quizá menos estudiada, la Gehlen org. Ciertamente nosotros los europeos occidentales pecamos de egocentrismo exacerbado, dominamos la op. Gladio o la P2 al detalle, pero a menudo olvidamos q la voluntad de instrumentalizar a antiguos WSS y demás ultras locales fue particularmente trabajada en la antigua ex-URSS. Ya en fecha tan prematura como fue la ley USA de 1950 de personas desplazadas, se indicaba claramente q a pesar de q el TMI de Nürberg 1946 hubiese declarado a la SS por entero y por ende a sus miembros como organización criminal cabían también algunas excepciones: “The Baltic Waffen SS Units are to be considered as separate and distinct in purpose, ideology, activities, and qualifications for membership from the German SS, and therefore the Commission holds them not to be a movement hostile to the Government of the United States under Section 13 of the Displaced Persons Act, as amended. Harry N. Rosenfield, Acting Chairman of United States Displaced Persons Commission “. Otros satélites useños han seguido políticas paralelas, así pues a pesar de q los voluntarios ucranianos de la 14 Waffen-Gren. Div. d. SS (galizische Nr.1), participaron en crímenes de guerra bastante bien documentados http://en.wikipedia.org/wiki/Huta_Pieniacka_massacre o http://en.wikipedia.org/wiki/Pidkamin_massacre: “The Canadian “Commission of Inquiry on War Crimes” of October 1986, by the Honourable Justice Jules Deschênes concluded that: The Galicia Division (14. Waffen grenadier division der SS) should not be indicted as a group. The members of Galicia Division were individually screened for security purposes before admission to Canada. Charges of war crimes of Galicia Division have never been substantiated, either in 1950 when they were first preferred, or in 1984 when they were renewed, or before this Commission. Further, in the absence of evidence of participation or knowledge of specific war crimes, mere membership in the Galicia Division is insufficient to justify prosecution.”

11:49 a.m.

Jackobs dijo…

Reconduzcamos el tema, nos encontramos en la URSS de la inmediata postguerra donde las cosas eran un tanto diferentes de como nos las han venido contando hasta ahora. Lejos de bucólicas escenas de paz y adhesión al régimen la situación es explosiva, existe una guerra civil casi abierta donde se hace difícil el control de la población. Por doquier se suceden los atentados, las escaramuzas y los enfrentamientos con bandas armadas son acontecimientos cotidianos; amplias zonas del territorio escapan a la administración comunista. Para empeorar las cosas el enemigo lanza operaciones encubiertas para desestabilizar nuestro poder (pej op. Jungla) y además la población local nos es hostil y presta apoyo a los terroristas a quienes contempla bajo una aureola dorada de abnegados héroes nacionales. Nosotros reaccionamos burdamente con brutales represalias, aquí y allá damos palos de ciego en busca de un enemigo escurridizo y a falta de él centramos nuestra ira en los civiles; 1/2 mill de ucranianos son deportados a Siberia, en la minúscula Lituania el balance de la opresión comunista se saldará con cerca de 1/4 de mill de muertos http://buscandoaborja.wordpress.com/category/lugares-abandonados-2/kgb-prison , a fin de cuentas esos son los métodos heredados, aprendidos y mil veces repetidos bajo el stalinismo. Pero con la muerte de Stalin todo va a cambiar, poco a poco aparecerán nuevos hombres, verdaderos tecnócratas del régimen q incorporaran también nuevas tecnologías y maneras de encarar el problema. Se trata de gente q al lado del garrote ofrece la zanahoria, en lugar del submarino aparece el polígrafo… es en definitiva el nacimiento del KGB y la muerte del NKVD. Son intelectuales q ya han leído a Hegel y saben q la batalla principal se gana dentro del cerebro, conocen de como los useños manipulan la información creando mitos en las mentes de los hombres, estudian con fervor como los ingleses están derrotando la insurgencia en Malasia con una novedosa estrategia que lleva por nombre “Corazones y mentes”. Es dentro de este contexto q pronto aparece el mito de los 10, 20 y luego cerca ya de 30 mill de muertos en la “Gran guerra patria” a manos de los malvados fascistas. Empieza el lavado de cerebro; los nacionalistas de hoy son los q auxiliaron a los nazis ayer cuando no los mismos fascistas con distinto collar. Esta labor de de guerra psicológica junto con una mayor eficacia de la inteligencia soviética y la consabida presión militar sobre el terreno llevaron al declive de la guerrilla, favorecida también por la amnistía descafeinada de 1953 tras la muerte de Stalin. Aun así, todavía se registraron algunos episodios aislados de guerrilla en la década de 1960. De hecho se trata de una guerra desconocida por el público occidental q como digo se ganó en gran medida gracias a las medidas psicológicas y de inteligencia. Fueron a fin de cuentas los Cambridge Five con Kim Philby a la cabeza quienes fueron filtrando con paciencia de chinos al KGB una a una practicamente todas las ops. encubiertas del MI6 en el teatro europeo oriental.

11:50 a.m.

Jackobs dijo…

Has expuesto bastante bien el tema. Como ya es costumbre en ti se trata de un artículo de gran calidad y profundamente esclarecedor cuyo esfuerzo todos te agradecemos. Ciertamente es un placer seguir tu blog.  Cabe señalar sólo algunas minucias, pequeñas pinceladas q corren a mi cuenta… Las políticas genocidas habían venido siendo aplicadas de forma habitual y generalizada por esos bastardos a lo largo de la historia, si bien siempre fuera de un contexto europeo. Ese es quizás el elemento q llama más poderosamente la atención en el caso de la lucha contra D, el q por vez primera se siga una política genocida q como es natural habida cuenta nuestro desarrollo cultural e intelectual no quedará en el anonimato como si es costumbre generalizada en el caso de los desmanes y atropellos hacia los pueblos primitivos de sus respectivas colonias. Sobre el tema del diseño táctico de la Lw tienes toda la razón, el único bombardero estratégico operativo fue desarrollado durante la misma guerra, el He-177 y precisamente como consecuencia de su deficiente desarrollo de pruebas siempre se vio aquejado de problemas en el sobrecalentamiento de los dos motores gemelos BMW. La carga explosiva de una V1 no llegaba a la media tonelada contra las 6-8 toneladas de explosivos q era capaz de transportar un bombardero B17-B24.  Reteniendo hasta aquí lo dicho, más q buscar una maldad intrínseca, una mala fe manifiesta en el desarrollo del mando aéreo estratégico (Bomber Command, 8ª y 15 ª USAF), su concepción responde a las necesidades estratégicas de UK, siempre dispuesta a luchar hasta el último soldado francés y preservando su aislacionismo hasta q la situación de agotamiento del enemigo permita el envío de un ejército expedicionario con cierta garantía de éxito. La estrategia británica no es continental, se basa en el dominio de los mares y océanos. En la famosa batalla de Waterloo pej el contingente británico no llegaba a ¼ parte del despliegue aliado. El tratado naval anglo-alemán de 1935 será el sellará la suerte estratégica de D y en mi opinión incluso el resultado de la guerra al impedir su firma la construcción de una flota de superficie en condiciones. Te recuerdo además q las doctrinas originarias del bombardeo estratégico no son desarrolladas por ningún anglosajón sino por el italiano Dohuet. Obviamente los bombardeos contra las grandes urbes inglesas buscan una venganza simbólica q no efectiva dada la economía de fuerzas, ante el terror aéreo aliado, el mismo nombre de los misiles robot es suficientemente esclarecedor de esta voluntad. Con ello damos cancha a la interpretación de Nolte y demás en el sentido de q la política del III Reich fue en todo momento puramente reactiva, consecuencia y jamás causa de los atropellos causados por los poderes aliados.  Una vez señalado esto debemos estudiar el pq de la guerra. Conoces de sobras mi opinión, dejando de lado las interpretaciones conspirativas pienso q fue la política useña la q arrastró al mundo contra H. Obviamente ese cambio se traduce en Europa con la llegada al poder de WC en UK y su explícita política de agresión hacia D, el gesto más conocido es el pacto de ayuda mutua a Polonia q per se era inviable y únicamente perseguía envalentonarlos, aunque antes ya habían intentado montar otros pollos q fueron abortados, recuerdo el incidente de Tilea/Gafencu en Rumanía o incluso cuando intentaron meter al Duce en el tema de frenar a H a raíz de problemas fronterizos menores con Ausria. De todas formas la clave está en estudiar el pq de ese cambio en la política inglesa, del pq UK decide ponerse debajo el paraguas de USA olvidando q quien busca protectores sólo encuentra amos. Pienso q el momento crucial se da a partir de la Noche de los cristales rotos pues como recientemente se ha demostrado fue un tema trabajado casi por entero por la inteligencia useña. Sin embargo insisto, por bien q la política de Roosevelt fue anti-D ab initio, la de UK no. Más bien todo lo contrario hasta existen un par de citas de WC a favor de H q se pueden rescatar a modo de prueba.

3:31 a.m.
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/05/el-mayor-genocidio-de-la-historia-4-la.html