AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA”

jueves, agosto 10, 2017
AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA” (TISCHGESPRÄCHE, BORMANN-VERMERKE O MONOLOGUE) DE ADOLF HITLER (1)

Portada de la fuente original del texto enlazado.

AUTENTICIDAD DE LAS BORMANN-VERMERKE O TISCHGESPRÄCHE. Se terminaron las gazmoñerías meapilas relativas al cristianismo del Führer. Hitler, al igual que Mussolini, eran filosóficamente nietzscheanos. Nietzsche es, a su vez, el autor de “El Anticristo”, mi libro de cabecera (por eso padezco insomnio). El fascismo se constituye en Sorel y Mussolini como crítica nietzscheana del marxismo, del cual conserva los elementos revolucionarios pero sobre unas bases axiológicas no ya “paganas” o no judeo-cristianas, sino expresamente anticristianas. Las concesiones de los dos dictadores a las iglesias católica y protestante o a unas masas alemanas cristianizadas por muchos siglos de lavado de cerebro clerical fueron puramente estratégicas, electoralistas y circunstanciales. La política es así. Pero en la actualidad ya no hay lugar para el autoengaño, menos todavía entre quienes se reclaman nacional-socialistas y fascistas. ¡Tengan al menos el valor y la honestidad de reconocer la verdad sobre la “filosofía” de Hitler!

Jaume Farrerons
La Marca Hispánica, 10 de agosto de 2017

Portada de la versión de Picker.
Texto de las “Las conversaciones privadas de Hitler”: http://www.academia.edu/6974957/Las_Conversaciones_Privadas_De_Hitler_-_Adolf_Hitler

[Nota: ignoro si está completo porque yo me baso en mi propio ejemplar en papel. JF]

Texto del Prefacio a la obra:

Este libro fue publicado por vez primera en 1953 y desde entonces constituye la única presentación completa y consecutiva de un importantedocumento histórico: las llamadas Bormann-Vermerke, el registro oficial de las «conversaciones de sobremesa» que Hitler pronunció en el momento culminante de su éxito, durante el primer año de su guerra de agresión contra Rusia, cuando con la victoria total a la vista el Führer se prometía larealización de los ambiciosos planes que había anunciado en Mein Kampf dieciséis años atrás. En aquella primera edición incluí mi ensayo «la mente de Adolf Hitler» —también reproducido aquí—, en el que exponía el contexto histórico y repasaba los contenidos del documento. Ahora en este prefacioinformaré sobre el propio documento y sobre la curiosa historia de su publicación —o de su no publicación— durante los últimos cincuenta años.

Como explicaba en aquel ensayo, los textos aquí reunidos fueron compilados a iniciativa y por orden de Martin Bormann, jefe de la Cancillería del partido y desde mayo de 1941 secretario del Führer en sustitución de Rudolf Hess, por entonces preso en Inglaterra. Del mismo modo que en 1924-1925 Hess había recogido de labios de Hitler su filosofía y su programa para exponerlos en Mein Kampf
durante el período en que ambos estuvieron encarcelados en la fortaleza de Landsberg, Baviera, así el sucesor de Hess, también aislado con el Führer en el Führerhauptquartier fortificado de Prusia Oriental o deUcrania, se cuidaría ahora de que la conclusión triunfante de aquella obra y la puesta en práctica de aquella filosofía fueran recogidas para guía de la posteridad. Se encargaría del registro, con tanta exactitud como fuera posible, un experimentado funcionario del partido perteneciente al equipo personal de Bormann, Heinrich Heim, abogado con la categoría de Ministerialrat.

Heim dio inicio a su registro el 5 de julio de 1941 y lo continuó regularmente durante más de ocho meses; pero a mediados de marzo de 1942 le requirieron otras obligaciones, y en los cuatro meses siguientes la función de registrador de las conversaciones de sobremesa, o «conversaciones privadas», fueron asignadas a un sustituto, el doctor Henry Picker. Heim volvió a su puesto el 1 de agosto de 1942, pero no siguió mucho tiempo en el cargo, pues en septiembre del mismo año —en las circunstancias que describo en mi ensayo— el propio registro se suspendió. Tanto Heim como Picker eran miembros destacados del partido que conocían personalmente a Hitler y en quienes éste confiaba plenamente. Y el registro, sin duda, se hizo de modo concienzudo. Los textos definitivos, esto es, los aprobados por Bormann, se enviaban a continuación a su esposa, a Obersalzberg, en donde los Bormann tenían una residenciaoficial en el complejo allí construido para el Führer. Una segunda copia se enviaba a los archivos del partido en Múnich.

El primero de estos testimonios desapareció hacia el final de la guerra, cuando el fuego destruyó el
Führerbau de Múnich. Posteriormente, el 25 de abril de 1945, la copia restante se libró por poco de seguir el mismo destino al destruir un ataque aéreo aliado gran parte del complejo del Obersalzberg. Fue la señora Bormann quien se la llevó consigo a un lugar seguro en el Tirol meridional —antes austriaco y ahora italiano—. Más tarde, estando enferma terminal de cáncer, entregó esa primera copia al Gauleiter de Tirol, de donde finalmente pasó, por compra, a manos de un emprendedor ciudadano suizo: FrançoisGenoud.

Portada de la edición castellana del Genoud.
François Genoud era una persona esquiva y algo misteriosa, que desde que a los 16 años oyera hablar a Hitler en una ocasión en Friburgo de Brisgrovia, y hasta su muerte —por suicidio— en 1998, dedicó al líder una devoción inquebrantable. Tras la caída del Tercer Reich, uno de sus principales objetivos fue la salvaguarda de los textos de la elite nazi y la compra de los posibles derechos de autor. Con ello, al tiempo que aliviaba la repentina pobrezade sus propietarios adquiría para sí un activo potencialmente vendible. El único registro oficial de las Bormann-Vermerke [“conversaciones de sobremesa”], con los derechos de Hitler y Bormann devengados para sí, era el objeto más preciado de su colección. Tan sólo cabía esperar a que llegara su oportunidad.

Desgraciadamente para él —pero para beneficio de los historiadores— Genoud no había contado con el doctor Picker. Secretamente, en los cuatromeses en que sustituyó a Heim como registrador de las conversaciones de sobremesa del Führer, el doctor Picker había hecho una copia personal de este registro y de otros de Heim a los que tuvo acceso. En 1951, adelantándose al señor Genoud, publicó en Alemania un volumen titulado Hitlers Tischgespräche. Lo conformaban importantes pasajes de su copia particular ordenados no de manera consecutiva o cronológica, sino bajo encabezamientos generales: asuntos exteriores, guerra, propaganda, religión, mujer, etc. En realidad se trataba de una especie de antología de la sabiduría universal del Führer semejante, según él mismo, al relato de Eckermann de las conversaciones de Goethe. Confiado en los supuestos derechos adquiridos, el señor Genoud demandó al doctor Picker ante un tribunal alemán, pero éste falló en su contra. Como consecuencia, el señor Genoud adoptó la decisión de no exponer a otros predadores su texto alemán (que, al ser completo, resultaba desde luego mucho más importante que el de Picker) y sacar una traducción francesa con la que fundamentar sus derechos de autor en el extranjero. Así surgió en París en 1952 el primer tomo de su traducción Adolf Hitler: Libres propos sur la guerre et la paix. El doctor Picker procuró impedir esta publicación ante los tribunales franceses, sin conseguirlo. Mientras el doctor Picker, con la mitad furtiva pero protegida de su texto, y el señor Genoud, con el texto alemán original completo comprado pero desprotegido, pleiteaban en los tribunales, yo llamé al señor Genoud a Lausana y le sugerí que permitiera la publicación de una traducción inglesa con la que fundamentar también derechos de autor en inglés. Asintió de buen grado, y también lo hizo el señor George Weidenfeld, a quien recomendé el proyecto.Tal fue el origen de la primera edición de este libro.

Para los historiadores alemanes, deseosos de leer el texto original completo, fue frustrante tener que confiar en una traducción a otro idioma o recurrir a la antología del doctor Picker, devota y parcial. Pero entre el señor Genoud, que negaba resueltamente todo acceso a lo que sus competidores llamaban su «botín», y el doctor Picker, que defendía tenazmente su monopolio legalizado, resultaba imposible cualquier cotejo de los textos. El único camino era la competición, no la colaboración. En 1964 dos distinguidos historiadores alemanes, Percy Schramm y Andreas Hillgruber, lograron que el doctor Picker se rindiera y sacaron una edición en la que sus materiales eran ampliados con treintaiséis entradas tranquilamente extraídas del registro del Ministerialrat Heim, con comentarios eruditos y con algún otro material ajeno. Mientras tanto, otros estudiosos y editores aumentaron la presión sobre el señor Genoud. La negociación resultó muy laboriosa («sumamente fatigosa», según me dijo uno de ellos en 1968), pero finalmente el señor Genoud se rindió, con bastante cautela, al editor de Hamburgo Albrecht Knaus, quien publicó en 1980 el texto alemán de las Bormann-Vermerke bajo el título de Adolf Hitler: Monologe im Führerhauptquartier. Tal es —en la medida en que puede serlo— el original alemán del presente libro.

Y digo «en la medida en que puede serlo» porque en el texto alemán publicado hay una omisión importante. Entre el 12 de marzo y el 1 de septiembrede 1942 —esto es, el período en que Heim estaba ausente y Picker actuó como sustituto- las Bormann-Vermerke contienen cien entradas. Ninguna de ellas figura en el Monologue: una última victoria del doctor Picker, Eckermann inexorable.

[A pesar de esta afirmación del autor del Prefacio, en mi edición en papel sí aparecen las entradas de las fechas mencionadas. JF]

La guerra de los treinta años librada en Alemania entre el doctor Picker y el señor Genoud por el texto de las conversaciones de sobremesa de Hitler, los litigios, las jugarretas de sus protagonistas y las diestras puñaladas académicas de las notas editoriales a pie de página podrán irritar o divertir a los lectores alemanes, pero los demás lectores probablemente encuentren en esta edición compacta y completa todo lo que buscan, por lo que me alegro de que este libro vuelva a imprimirse. Sin duda es una lectura necesaria para quienes estudien el nazismo y la segunda guerra mundial. En cuanto a mi propio ensayo, «La mente de Adolf Hitler», sólo pediré al lector que recuerde que fue una obra pionera, escrita en 1952. En algunos pasajes necesitaríamodificaciones; aunque sin desestimarla, actualmente no aprobaría tan a la ligera la autoridad de Hermann Rauschning, mellada por Wolfgang Hanel. [1]

Es posible que Rauschning cayera a veces en tentaciones periodísticas, pero tuvo ocasión de recoger las conversaciones de Hitler, y el tono general con que las registró anticipa manifestaciones posteriores con demasiada exactitud como para ser rechazadas como supercherías. No pueden rechazarse en igual medida que el libro de Josef Greiner, que cito de pasada pero que actualmente está desacreditado como fuente sobre la vida de Hitler en Viena. Hechas estas salvedades, me alegra que el ensayo vuelva a publicarse tal como apareció en 1953. Si sigue mereciendo la pena su reimpresión, podrá sobrellevar su fechaa modo de testimonio.

HUGH TREVOR-ROPER

Publicado por ENSPO en 2:29 p. m.
2 comentarios:

Anónimo dijo…
Está claro que en el caso de Hitler su postura frente al cristianismo estaba influenciada por la obra de nietzsche, “El anticristo”, esto creo que no se puede cuestionar, es cierto, otra cosa es que estuviera más o menos acertado en sus análisis sobre el tema, aquí es donde puede haber divergencias.
Referente a la influencia soreliana en Mussolini se produjo sobre todo en su época de socialista revolucionario, el sindicalismo revolucionario y la táctica dela “huelga general” no sólo influyó en el “Duce” también en Lenin y en algunas corrientes del sindicalismo anarquista.
George Sorel, ¿Prefascismo o revisión del marxismo?.

4:23 p. m.
ENSPO dijo…
Aquí no discutimos si las opiniones de Hitler eran o no acertadas. Lo que nos interesa es averiguar qué pensaba realmente el Führer tras la cortina de la propaganda política.

Respecto a Sorel, ya hemos dicho cuál es nuestra opinión: revisión del marxismo y prefascismo significan en él la misma cosa. Mussolini pasa del marxismo ortodoxo al fascismo y estamos ante un proceso intelectual, no ante un acto de simple oportunismo. Pero los elementos básicos del marxismo, depurados de la herencia judeo-cristiana todavía residual en Marx, dan como resultado, desde el punto de vista estrictamente ideológico, el fascismo.

1:52 p. m.
FUENTE:
http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

“Seis meses de cárcel para un librero neonazi…”

http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-04-08/mein-kampf-pedro-varela_1363250/

El juzgado penal número 16 de Barcelona condena a Pedro Valera por vender 4.375 ejemplares del libro de Hitler sin tener los derechos
Foto: Pedro Varela (EFE)

elconfidencial

08.04.2017 – 05:00 H.
El historiador y librero neonazi Pedro Varela ha sido condenado a seis meses de cárcel por vender 4.375 ejemplares del ‘Mein Kampf’ -entre 1997 y 2010- sin tener los derechos. El juzgado penal número 16 de Barcelona, que le juzgó por un delito contra la propiedad intelectual, le condena además a seis meses de multa (con cuota diaria de seis euros) y a un año de inhabilitación para vender, publicar y distribuir libros.

La edición crítica de ‘Mein Kampf’ de Hitler arrasa en ventas
AGENCIAS
El sector editorial señala que la edición comentada permite conocer “las siniestras raíces y las consecuencias de las ideologías totalitarias”
El condenado, que pagará también las cuotas del juicio, deberá indemnizar al Estado de Baviera con 67.637,5 euros. El fiscal había pedido 15 meses de cárcel, multa de 10.800 euros y tres años de inhabilitación.
Varela deberá pagar 67.637 euros al Estado de BavieraEl ‘Mein Kampf’ quedó libre de derechos en abril de 2015. Hasta entonces no se podía publicar sin el visto bueno de el Estado de Baviera, propietarios de los derechos del libro de Hitler. El fiscal de Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona actuó en 2009 contra Varela tras una denuncia del cónsul de Barcelona. El pasado año, los Mossos registraron su librería (Europa) y detuvieron a dos dependientes acusadas de promover el odio. Varela ingresó brevemente en prisión, pero salió poco después tras pagar una fianza.
El periplo judicial de Varela comenzó en 1996 con el primer registro por orden judicial de su librería, donde la mayoría de los volúmenes versaban sobre el Holocausto judío (“una gran mentira”, según algunos ejemplares) y la Alemania nazi. Dos años después (1998) fue condenado por un Juzgado de lo penal de Barcelona a cinco años de cárcel por negación del Holocausto y provocación de la discriminación, el odio y la violencia.

La falsificación que hizo millonario a Hitler a base de evadir impuestos
DANIEL ARJONA
La reedición anotada de ‘Mi Lucha’ se convierte en bestseller en Alemania al tiempo que llega a España la historia del libro que llenó los bolsillos del Führer sin pagar un marco a Hacienda
La Audiencia Provincial de Barcelona planteó en el año 2000 una cuestión de constitucionalidad ante el Tribunal Constitucional al entender que el artículo 607 del Código Penal, por el que se sancionaba la negación del Holocausto, entraba en conflicto con la libertad de expresión. En 2007 fue condenado a siete meses de cárcel por justificación del genocidio. El Tribunal Constitucional declaró luego inconstitucional ese artículo en lo relativo a las doctrinas “que nieguen” los delitos de genocidio, y retirado ese punto de la acusación, la Audiencia Provincial le condenó a siete meses de cárcel por justificación de genocidio.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó en 2013 a España a pagar 13.000 euros a Varela, condenado por un delito de justificación del Holocausto del que no fue acusado en primera instancia. Según la sentencia, España vulneró su derecho a ser informado en breve plazo y detalladamente de la naturaleza y causa de la acusación, y su derecho a disponer del tiempo y de las facilidades necesarias para preparar su defensa.
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FUENTES:
http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-04-08/mein-kampf-pedro-varela_1363250/
http://www.lavanguardia.com/cultura/20170407/421523588633/mein-kampf-pedro-varela-neonazi-condenado.html
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/04/07/catalunya/1491577478_216570.html
http://www.elmundo.es/cataluna/2017/04/07/58e7b68cca47410e778b458b.html

143) Los sistemas de poder y sus beneficiarios

143) Los sistemas de poder y sus beneficiarios

MARTES, 6 DE DICIEMBRE DE 2016

143) Los sistemas de poder y sus beneficiarios

Los diversos sistemas de poder y sus beneficiarios.

Manu Rodríguez. Desde Europa (06/12/16).

*

*El ‘sistema’ dominante. El ‘imperio’ nuevo. Su codicia de tierras, de riquezas, de cuerpos y de almas… Las consecuencias devastadoras en la naturaleza y en la cultura.
*El ‘sistema’. Los beneficiarios. En nuestro ‘sistema’ (capitalista, demoliberal) los beneficiarios son principalmente la clase económicamente fuerte (el poder financiero, industrial, mercantil…), la clase política en su conjunto (partidos, sindicatos…), el ejército (y la industria armamentística), las instituciones del Estado en general y quienes de ellas se benefician…
En el capitalismo de Estado (URSS, China, Cuba…) es la clase político-militar, principalmente, la que establece y administra el ‘sistema’ de poder (el dispositivo político-militar-policial de poder). La ‘inteligencia’ político-militar, y los intelectuales orgánicos, los portavoces y defensores del régimen de dominio, del sistema de poder (desde la cátedra, desde los medios de comunicación…), son sus creadores y sus únicos beneficiarios.
Hay que preguntar, en todos los casos, por quién se beneficia, a quién le interesa que el estado de cosas político y demás continúe; por todos los que viven del ‘sistema’, por todos los beneficiarios y privilegiados (directos e indirectos) del régimen de dominio. Las ‘clases privilegiadas’. El resto de la población está excluida por completo de los círculos de poder.
La mayor parte del pueblo no se beneficia del ‘sistema’ de poder (cualquiera fuese éste), más bien lo padece, o lo sobrelleva, cuando no incluso lo sufraga. En nuestro caso: Trabajadores de todo tipo (por cuenta ajena –Estado o empresa privada); pequeños empresarios y autónomos (en los que podemos incluir a escritores y artistas independientes –no subvencionados), amas de casa, desempleados… Los que viven fuera de los dispositivos de poder (bajo cualquier ‘sistema’ global). Hablamos del ochenta o noventa por ciento de la población.
Los beneficiarios directos son los que no quieren que el ‘sistema’ cambie, claro está. Según los casos: la clase política, la clase militar, la clase político-militar, la clase económicamente fuerte, la clase ‘intelectual’ (que provee al régimen de dominio de fundamento, de legitimación –filosófica, política, ética, jurídica…)… Las élites del poder. Los creadores o cocreadores del ‘sistema’. Las clases dominantes.
Conocemos Estados, naciones, o imperios teocráticos, militares, políticos, económicos… Son las clases dominantes las que en cualquier caso detentan el poder. Allí donde dominan exclusivamente el clero, o los monarcas-guerreros, o la clase política, o los militares, o la clase económica, el resto de las clases o grupos dominantes le están subordinados. Lo normal son las alianzas entre las élites poderosas.
Cuando los cambios (de ‘régimen’) se avecinan los beneficiarios (las clases dominantes) se las arreglan para seguir teniendo poder, para seguir teniendo un papel en el nuevo ‘sistema’ de poder. No perder ‘status’. Mutaciones, transformaciones… (ahora comunistas, ahora demócratas y liberales –y viceversa; ahora cristianos, ahora musulmanes…).
Desde el punto de vista étnico –como pueblo, y no como masa social– todo esto resulta aberrante. El nulo valor de las ‘identidades’ religiosas o políticas transétnicas o transculturales comparadas con las identidades étnicas ancestrales. Se puede dejar de ser comunista o cristiano, pero no se puede dejar de ser chino ‘han’, japonés, europeo, o masai. Por lo demás, los pueblos carecen de ideología (religiosa, filosófica, o política), lo que tienen son culturas ancestrales (sabiduría ancestral).
El ‘sistema’ capitalista y el comunista (el capitalismo de Estado) son ambos universalistas, internacionalistas, trans-nacionales… Comparten el universalismo con las llamadas religiones universales (judeo-mesianismo, islamismo, budismo…). Las ideologías universalistas, religiosas, filosóficas, o políticas, compiten entre sí por el dominio de los pueblos y naciones. Las ideologías universales son, por definición, enemigas de los pueblos (son el ‘mal’ para los pueblos).
Los ‘sistemas’ de poder no son comparables entre sí, naturalmente, ni siquiera aquellos emparentados –los ‘comunistas’, por ejemplo. El capitalismo de Estado, el Estado político-militar, no es el mismo en la URSS, en China, o en Cuba.
De un lado: Las clases dominantes con sus beneficiarios, sus gratificados, sus favorecidos… y ‘su’ masa social manipulada e instrumentalizada (su mano de obra, sus consumidores, sus votantes…) –los ‘sudras’. Del otro lado: La opción oprimida o reprimida; los prohibidos, los perseguidos, los calumniados…
Todo ‘sistema’ de poder tiene su bien y su mal, lo que le beneficia y lo que le perjudica… Lo que es bueno para el ‘sistema’ global resulta malo para los pueblos, y viceversa, simplemente.
El ‘sistema’ étnico también tiene su bien y su mal…
Los ‘sistemas’ universalistas, los ‘globales’, se enfrentan a los étnicos, o locales. En este enfrentamiento van perdiendo los étnicos, los locales. Son los ‘sistemas’ universalistas o internacionalistas (religiosos, políticos, filosóficos…) los que dominan, vencen, y se imponen. El planeta está dividido en áreas de dominio de los diferentes ‘sistemas’ universales, a veces solapados entre sí (areas mixtas donde coexisten dos o más ‘sistemas’ universales, si bien uno de ellos es el dominante).
En esta guerra de dominio (globalismo multiétnico y multicultural versus localismo o etnicismo) la justicia no está de un lado o de otro. La justicia no existe –no hay justicia o derecho trascendente al que apelar (más allá de unos y de otros). Quien vence impone su ‘ley’, su ‘orden’, su discurso, su ‘mundo’. No hay más.
Hay que decir que en el ‘sistema’ étnico los usufructuarios o beneficiarios son los miembros pertenecientes al grupo étnico de que se trate. Estos serán los beneficiados, los gratificados, los premiados… Los Estados étnicos son Estados necesariamente sociales. Al menos en el único ejemplo que conocemos (la Alemania nacional-socialista). Los perseguidos o fuera de la ‘ley’ (el ‘mal, lo ‘malo’) serán, por consiguiente, todos aquellos que pongan en peligro el Estado étnico.
El ‘sistema’ étnico es un auto-poder, ejerce el poder sobre sí mismo; es autónomo, cuenta con una ‘ley’ antigua, heredada, que tiene poder sobre los miembros del grupo (no sobre otros). Aquí los términos son auto-poiesis, auto-organización, auto-poder; autonomía, autarquía, autogobierno… Los ‘sistemas’ universales privan a los pueblos de independencia, de soberanía, de autonomía… de identidad (cultural). Los ‘sistemas’ universales son hostiles a los pueblos.
El ‘sistema’ global, trans-étnico y trans-nacional, que hoy impera en nuestras tierras europeas es el demo-liberal. Como para el resto de los ‘sistemas’ universales, las naciones o grupos étnicos son el obstáculo, la resistencia, el adversario o enemigo, el ‘mal’ a combatir, a erradicar. Tanto más perseguidos y calumniados cuanto más resistentes al ‘sistema’ global, al nuevo orden.
No queda otro remedio que luchar. Pero no se trata de luchar en el nombre de ningún derecho o de ‘la justicia’, sino por el dominio, por el ser (el seguir siendo). Tenemos que conquistar o reconquistar, no ‘la’ independencia, o ‘la’ libertad, sin más, sino nuestra independencia, nuestra soberanía, nuestra libertad…
Sólo desde nuestro punto de vista étnico o identitario es ‘malo’ lo que nos está sucediendo (la pérdida de nuestros territorios, de nuestras culturas; la pérdida de soberanía, de autonomía…). Desde la perspectiva del ‘sistema’ dominante somos los enemigos de la ‘ley’ y del ‘orden’ nuevo.
El ‘sistema’ global actual usa su ‘ley’ para perseguirnos, para anularnos. En su ‘ley’, los nacionalistas étnicos, los identitarios, los resistentes, son contrarios a los derechos humanos universales, a la democracia universal… al ‘jus solis’… al Estado multiétnico y multicultural… son ‘nazis’, son ‘fascistas’… son horribles, son el ‘mal’… Hoy se sataniza y se persigue a los nacionalistas étnicos (los ‘nazis’) como ayer se satanizaba y se perseguía a los ‘paganos’ (los resistentes a la cristianización).
Con este nuevo ‘sistema’ de poder las naciones ancestrales (europeas o no) pierden independencia y soberanía (una vez más). El área de dominio del ‘sistema’ actual (del imperio nuevo) ocupa casi todo el planeta –salvo China, Corea del Norte… y poco más. Este ‘sistema’ cuenta además con instituciones internacionales (trans-nacionales) de carácter político, económico, jurídico, militar… mediante las cuales impone (por las buenas o por las malas) su ‘ley’ –su perspectiva, su discurso, su palabra, su ‘historia’, sus argumentos, sus razones… sus enemigos… su bien y su mal. No podemos apelar a la ley, pues, porque la ley que impera es la que impone el ‘sistema’. En cuanto a la oposición, el ‘sistema’ no tiene más que señalar públicamente (con los medios de comunicación a su alcance) a tal o cual grupo o nación acusándole de no reconocer los ‘derechos humanos universales’ o la ‘democracia universal’ (los ‘principios’ del nuevo orden). A tal grupo o nación se le sitúa entonces fuera de la ley y se le persigue, o se le hace la guerra (económica, militar, de propaganda…). Los poderes del nuevo orden, del imperio nuevo, son innumerables y absolutos.
Así pues, en esta lucha contra el ‘sistema’ los pueblos no contamos sino con nosotros mismos. Nosotros somos nuestras fuerzas. No tenemos otras. Los identitarios europeos, por ejemplo. Que cada pueblo contemple su caso –su grado de independencia, de autonomía, de soberanía… Los pueblos sojuzgados podríamos unirnos contra el ‘sistema’. No queremos un ‘sistema’ global transnacional, transétnico, transcultural… Queremos un sistema de pueblos, no un ‘sistema’ de naciones multiétnicas y multiculturales, de naciones que devendrán, tarde o temprano, indistinguibles. Será el fin, nuestro fin. Y el ‘sistema’ actual verá cumplido sus sueños: Un mundo desnacionalizado, sin fronteras; una población desnacionalizada, desarraigada, apátrida; una nueva ‘humanidad’ sin pasado, sin historia; una masa de ‘iguales’, de entes sociales indiscernibles. ¿Qué pueblos quedarán en el futuro? El pueblo judío, sin duda. El pueblo judío forma parte del ‘sistema’ de dominio imperante. Es uno de los ‘aliados’. Es un pueblo contra todos los demás; un pueblo que persigue a los otros pueblos, que busca su extinción; que persigue los fines del ‘sistema’. De esta manera se garantizan su supervivencia. Los miembros de los pueblos supervivientes de esta catástrofe biocultural a la que nos conduce el ‘sistema’ serán los únicos que contarán con historia, con pasado, y los únicos que tendrán futuro.
Todos los ‘sistemas’ universales, transétnicos y transculturales, del pasado y del presente (cristianismo, islamismo, democracia universal, internacionalismo proletario…), han resultado nefastos para los pueblos. Se han destruido cientos de pueblos y culturas en nombre de Cristo, de Mahoma, de los principios democráticos universales, o de la dictadura del proletariado. Ha sido un crimen étnico y cultural a escala planetaria el cometido por estos universalismos a lo largo de los últimos milenios. Hemos padecido una historia demencial, absurda, criminal…
Los pueblos debemos resistirnos y combatir a esta nueva globalización (a la globalización en curso) si queremos tener un futuro.
El futuro será, tal vez, de los pueblos con vocación de futuro. Superar estos tiempos adversos, dominar, vencer en esta ‘guerra’ de dominio que el ‘sistema’ global sostiene contra los pueblos. Ser más fuertes que este nuevo diluvio, esta nueva oleada, este nuevo ‘invierno supremo’.
El nacionalismo étnico tiene que habérselas con todas las corrientes ideológicas universales, del pasado y del presente –las religiosas y las políticas o económico-políticas. Cristianismo, islamismo, democracia, comunismo…
La democracia y el comunismo fueron fuerzas aliadas contra el nacionalismo étnico en Europa durante la IIGM. Son universalismos, globalismos… imperialismos rivales. Ambos se oponen entre sí porque concurren, compiten por lo mismo –por el dominio total. Pero ambos se aliaron contra el nacionalismo étnico. Esto debería hacernos pensar.
El nacionalismo étnico se opone a todo universalismo. Los universalismos (religiosos o políticos) son enemigos mortales de los pueblos (son el ‘mal’ para los pueblos, insisto).
El ‘sistema’ actual goza de las simpatías de todos los universalismos (dejadas atrás las querellas entre comunistas y demócratas tras la caída de la URSS). Todos están embarcados en esta nueva empresa de dominio global. Han devenido fuerzas aliadas del ‘sistema’; ahora son los ‘aliados’. La oligarquía dominante (económica, política, militar…); los judíos, los cristianos, los comunistas… Salvo el islam (los países musulmanes, y los musulmanes en general), que es otro globalismo, otro imperialismo. Es lucha entre ‘imperialismos’.
El islam se resigna a tirar la toalla, a darse por vencido. Pienso que serán finalmente absorbidos por el ‘sistema’ actual (como otros universalismos), tarde o temprano advertirán que este globalismo no les perjudica. Piénsese que el ‘sistema’ les permite difundirse por todo el planeta. Son ya millones los musulmanes asiáticos y africanos establecidos en nuestras tierras europeas en virtud de los fundamentos jurídicos y políticos del ‘sistema’. El ‘sistema’ les abre las puertas. Son ya uno de sus beneficiarios. Tal vez sean astutos y esperan que su número y su poder aumente de tal manera que llegado el momento puedan hacerse con nuestras naciones. La vocación totalitaria, imperial, universal (el califato universal), no ha desaparecido de las mentes de los musulmanes. Volver a ser poderosos, a tener el poder.
Los nacionalismos étnicos tenemos enemigos por doquier. Nos rodean. Todos los universalismos que han circulado y circulan por el planeta. Todos los codiciosos universalismos. Todos los regímenes de dominio, todos los ‘sistemas’ de poder transnacionales. La vocación transnacional, más allá… el mundo entero. Siempre hambrientos de pueblos y naciones; de cuerpos y de almas. Lo quieren todo. Transformarlo todo a su medida, a su imagen. Tierras y hombres. Para mejor esquilmar, para mejor explotar… Un mundo sin obstáculos, sin fronteras… Un mundo cristiano, musulmán, demócrata, comunista… El sueño de todos y de cada uno de estos universalismos. Un mundo homologado, único (ya musulmán, ya demócrata…). Estos universalismos son los verdaderos enemigos de la pluralidad, de la diversidad, de los pueblos. Son los únicos etnocidas, los únicos genocidas. Tienen a su cargo la destrucción de cientos, de miles de pueblos y culturas. Han atentado (y atentan) contra el árbol de los pueblos y culturas del mundo, contra el árbol de la vida.
Los diversos universalismos y los diversos fundamentos. Hablo de los fundamentos que legitiman el régimen de poder. Los fundamentos del poder sacerdotal, militar, económico-político… Los fundamentos religiosos (textos ‘sagrados’) o políticos (constituciones, leyes…) que legitiman el poder de sacerdotes, guerreros, monarcas, políticos, político-militares, capitalistas…
Se podría hacer una tabla cartesiana con estos tipos. Potentados, sacerdotes/políticos, guerreros/militares… Sistemas puros y sistemas mixtos. Nueve pares (seis mixtos). En los mixtos, quien va primero es el que tiene la preeminencia (el grupo dominante, el que lleva la iniciativa). Aquí no opera la propiedad conmutativa (‘AB’ no es igual a ‘BA’). Lo normal son las ‘triples alianzas’ de potentados económicos, sacerdotes/políticos, y monarcas-guerreros/militares. Oligarquías con tres cabezas –la económica, la ideológica (religiosa, política, jurídica), la militar.
El poder ideológico, el poder económico, el poder militar… Políticos/sacerdotes, potentados, guerreros… Las instituciones internacionales del ‘sistema’ –políticas, económicas, jurídicas, militares… (ONU, OTAN, FMI, CPI…). El ‘sistema’ dominante actual. Las armas, y las fuerzas con las que cuenta este ‘sistema’. Las fuerzas aliadas.
China es una oligarquía político-económico-militar. Se diferencia de nuestro ‘sistema’ en que no es democrática. China es un capitalismo de Estado (como lo fue la antigua URSS). Nuestro ‘sistema’ es un ‘super-Estado’ (imperio) capitalista y democrático (demoliberal); es una alianza de fuerzas o de poderes relativamente independientes (económicos, políticos, militares…). Es, también, una oligarquía.
El ‘sistema’ de poder (religioso o político, democrático o comunista) es siempre oligárquico. Son siempre unos pocos los creadores y los beneficiarios directos del ‘sistema’. Las castas, las élites dominantes. Los sacerdotes, los guerreros, los ‘ricos’… Éste es el panorama desde hace milenios –todo el neolítico histórico, los últimos seis mil años, hasta nuestros días.
Las antiguas monarquías son también oligarquías, sistemas de poder. Porque el monarca, por muy absoluto que fuese, requiere del ejército, de la administración de su reino, del ‘capital’ del reino… Soldados, escribas (sacerdotes, funcionarios, juristas, legistas…), ricos comerciantes o propietarios de minas… acaban conformando los usufructuarios o beneficiarios directos del sistema ‘monárquico’. E igual sucede en el caso de ser los sacerdotes el grupo dominante (la clero-cracia o teocracia), o el poder puramente económico… Se necesitan mutuamente (los poderes económicos, los ideológicos, los militares-policiales…) –los astutos y los violentos.
Los nacionalistas étnicos o identitarios, los nuevos ‘patricios’ (los que contamos con ancestros, con ‘padres’), los arraigados, estamos lejos de todas las ideologías universales del neolítico, tan antropocéntricas; de sus fundamentaciones divinas o humanas. Los soles que orientan a los universalistas ha tiempo que perdieron su luz. Les mueven consignas del neolítico, antropocéntricas, pre-genocéntricas, arcaicas. Los identitarios estamos fuera del neolítico. Estamos con el nuevo período biocéntrico, genocéntrico. Nosotros somos la vida. Los diferentes subtipos del cariotipo humano, y sus lenguas y culturas, han de ser conservados. Esto es lo sagrado ahora. Debemos no sólo conservar y preservar este árbol de ramas copiosas que somos (el árbol de los pueblos y culturas), sino incrementarlo, enriquecerlo.
Hoy día coexisten en nuestro ‘sistema’ sacerdotes y políticos. Estos se reparten la masa social. De ahí sacan sus réditos, sus ‘donaciones’, sus ‘votos’… Políticos y sacerdotes son los explotadores de las miserias y penalidades de la masa social, de su vida incierta (en la tierra y en el cielo). La clase política y la clase sacerdotal son sus cuadros dirigentes. Los partidos políticos y las ‘ecclesias’ son estructuras jerárquicas, sistemas de poder (sobre creyentes, sobre donantes, sobre militantes, sobre votantes…). Son un timo.
Últimamente vemos a los partidos de izquierda prometerle poder a sus seguidores, una cota de poder. Véase toda la parafernalia izquierdista al respecto (asambleas, círculos…); el montaje. No censuran el sistema de poder imperante, sino que pretenden hacer partícipes a todos de ese poder. Todos ‘podemos’ tener poder. No sólo los poderosos, los políticos profesionales o los diputados y senadores. Ofrecen poder a los sin-poder a cambio de votos (y ‘donaciones’). La golosina del poder. La ilusión del poder. Hacerles creer que tienen poder; poder de decisión. Como en la antigua URSS –hacerle creer al pueblo que gobernaba. Malditos embaucadores.
La masa social nunca tendrá poder, siempre estará en manos de las castas dominantes. La masa social son los ‘sudras’ –los servidores, los siervos, los esclavos, los trabajadores… los consumidores… los votantes… la masa salarial disponible (los ciudadanos plenos de ‘derechos’ y ‘libertades’).
Los diversos ‘sistemas’ universales (los religiosos y los políticos) han convertido a los pueblos dominados en masas sociales explotadas –en mano de obra, en soldados, en funcionarios… Absolutamente excluidos del poder. Comenzando por los antiguos imperios (acadios, egipcios, asirios, persas…), el periodo alejandrino, el romano, el cristiano, el musulmán…
La discusión política, económica, social y demás que se plantea desde el ‘sistema’ actual de poder (el demoliberal) deja al lado la cuestión de los pueblos. Desde el ‘sistema’ no hay sino problemas económicos, salariales, de trabajo, de la acumulación de riquezas de unos y de la pobreza en otros… En toda esta discusión entre los intereses de ‘clase’ (patronal y sindicatos…) los pueblos son los grandes olvidados. No cuentan para nada. Las poblaciones han sido convertidas en ‘masas salariales’. No hay reivindicaciones étnicas o culturales, sino laborales o salariales. Trabajo y salario parece ser lo único que mueve a las masas desnacionalizadas y proletarizadas que pululan por nuestras ciudades. Masas cuya heterogeneidad étnica y cultural aumenta cada día. Masas fragmentadas, atomizadas –únicamente su condición de mano de obra, de fuerza de trabajo, les une– que se reparten los diferentes partidos políticos y sindicatos.
Las primeras aniquilaciones de pueblos y culturas fueron las llevadas a cabo por los antiguos imperios más arriba citados, y otros. Los primeros imperialismos, los primeros globalismos. Y los primeros etnocidios.
Una cadena de globalismos, de universalismos, de imperialismos, de ‘imperios’… ha sido nuestra historia, la historia de los pueblos. Los pueblos hemos sido siempre víctimas de los sucesivos ‘sistemas’, de los sucesivos ‘imperios’, desde su aparición. Los europeos hemos sido romanos, cristianos, musulmanes (en algunas zonas)… y en nuestros días demócratas o comunistas. En ningún caso se contó con los pueblos. Sucesivamente se les hizo romanos, cristianos, demócratas o comunistas.
El primer pueblo que alzó la voz en Europa fue el alemán. El primero que se rebeló contra el ‘sistema’ nuevo. Y fue militarmente derrotado, como se sabe, por demócratas y comunistas. El nacionalismo étnico germano era un quebradero de cabeza para unos y para otros, ponía en peligro a ambos. Y ambos se aliaron para derrotarlo. Las fuerzas democráticas y las comunistas eran ‘sistemas’ globales enfrentados, pero tenían un enemigo común. La Alemania nazi tenía que ser derrotada. Eso fue todo.
Hoy, que los Estados comunistas han desaparecido de Europa, la ideología comunista sigue circulando en los diversos partidos de ‘izquierda’ (filo-marxistas o filo-comunistas) que concurren a las elecciones democráticas. Las organizaciones políticas o sindicales de ‘izquierda’ (sus cuadros dirigentes) son beneficiarias también del ‘sistema’.
Ahora son los políticos –las distintas ficciones políticas (las ‘izquierdas’ y las ‘derechas’) que conforman la clase política– los que dictan la ‘ley’, los que crean la fundamentación jurídico-política de los Estados democráticos contemporáneos. El poder en estos Estados lo tiene la clase política: El poder administrativo, el legislativo… Nuestras constituciones, nuestro derecho constitucional… La clase que establece los fundamentos jurídico-políticos del Estado se reserva el gobierno del mismo (porque así lo dice ‘la constitución’). Los modernos textos constitucionales funcionan igual que los textos sacerdotales cuando estos promocionan al sacerdote como cabeza del grupo (porque así lo dice ‘el dios’). La clase política comparte el poder con el poder económico, al igual que los sacerdotes compartían el poder con los monarcas guerreros.
Estamos ante el sistema de poder dominante en los últimos seis mil años. No encontramos sino variaciones.
Todos los ‘sistemas’ universales rebasan, van más allá de sus límites de origen (territoriales), ejercen el dominio sobre pueblos diversos, otros –sean los diferentes imperios multiétnicos y multiculturales del pasado, los liderados por un pueblo en particular (el egipcio, el asirio, el persa, el griego, el romano…); sean los imperios unificados por una sola ‘fe’ (el cristianismo, el islam, la democracia universal, el internacionalismo proletario) y cuyo universalismo hace perder de vista sus orígenes étnicos (judío, árabe, judeo-cristiano, ‘occidental’…). En estos universalismos agresivos hay también un componente étnico. Por lo general es un pueblo el que prevalece sobre otros (culturalmente, militarmente, económicamente) imponiéndoles su discurso, su ‘ley’. Se trata, en cualquier caso, de un imperialismo protagonizado por determinados pueblos (por sus oligarquías, por sus clases dominantes).
Las clases dominantes, las clases privilegiadas, las clases beneficiadas…, en unos casos o en otros, vienen a ser las mismas. Mutaciones, transformaciones… alianzas, mezclas, híbridos… Los rostros del ‘sistema’. Siempre la oligarquía dominante (sacerdotal, económica, militar (monarcas o aristocracias guerreras), política…). El poder y el gobierno, desde antiguo, en manos de los astutos y los violentos.
Los ‘sistemas’ universales de poder ‘políticos’ recuerdan a los imperios multiétnicos y multiculturales del pasado (persa, griego, romano…). Son imperios que aglutinan a pueblos que no tienen nada en común (ni étnica, ni lingüístico-culturalmente). No son duraderos. Pese a lo que pudiera parecer. Los imperios unificados en una determinada creencia o fe, aunque multiétnicos, son más duraderos. La ‘democracia universal’ o la ‘dictadura del proletariado’ de los políticos no alcanzan el status sagrado, divino, trascendente, que logran las consignas o slogans sacerdotales.
Las ideologías, las consignas políticas, o religiosas, usadas para arengar a las masas, para airarlas… para lanzarlas contra el otro; contra el enemigo de turno. La formación de individuos capaces de matar y morir por Cristo, por Mahoma, por la democracia, por el comunismo… Los estrategas; la oligarquía dominante y sus medios de manipulación de masas. La ingeniería social del ‘sistema’. El arte de gobernar sobre masas heterogéneas.
Los pueblos nos encontramos inmersos en una contienda milenaria entre imperios universales (entre ‘voluntades de poder’). Padeciendo, siendo víctimas de unos y de otros –de los ‘grandes’, de los gigantes, de los ‘polifemos’.
Los múltiples enemigos del nacionalismo étnico. Los pueblos no pueden seguir siendo. Están sentenciados. Se diría que pertenecen al pasado.
Los pueblos (sus miembros) hemos sido sucesivamente desarraigados (ya una ‘ley’, ya otra), estamos cada vez más lejos de nuestras ancestrales señas de identidad (étnicas, culturales, territoriales). Las poblaciones hemos sido fragmentadas, segmentadas, atomizadas, individualizadas… Hemos devenido finalmente ‘ciudadanos’, ‘entes sociales’, masa social –en el ‘sistema’ actual.
El ‘sistema’ de dominio actual, el imperio nuevo. Hacia dónde vamos. Se culminará la ansiada, la proyectada ‘proletarización’ de las masas. Devendremos, unos con otros (autóctonos y alóctonos), masas salariales desnacionalizadas, apátridas. Un futuro horrible, un futuro de pesadilla.
Se acabarán los buenos tiempos del ‘sistema’. Vendrán hambrunas, miserias, guerras, discordias… en nuestras tierras europeas. Se luchará por las materias primas, por el agua… Gente extraña, venida de fuera, se disputarán nuestras tierras. Mañana dejarán de ser nuestras. Lo perderemos todo. La Europa europea, la Europa nuestra, desaparecerá. ¿Qué será de nuestros descendientes?
Los pueblos hemos pasado de las manos de unos a las manos de otros. Se ‘sistema’ en ‘sistema’. De ‘amo’ en ‘amo’. Desde hace milenios. En esta permanente guerra contra los pueblos muchos han desaparecido. Ahora mismo desaparecen pueblos en Asia, en África, en las Américas… en todos los continentes. Individuos sin pasado y sin futuro, los desarraigados de todos los rincones del planeta, vagan por nuestros campos y nuestras ciudades sin rumbo, desorientados, perdidos… lejos de su hogar ancestral. Es una catástrofe biocultural sin precedentes. Va a más cada día.
Nada detiene a este ‘sistema’ nuevo en su afán de posesión, en su codicia de oro y de poder. Los creadores, los fundadores, los usufructuarios, los beneficiarios, los privilegiados… Las fuerzas aliadas; los ‘aliados’. La oligarquía dominante. La destructora, la expoliadora…
Luchar contra el ‘sistema’ es luchar contra la oligarquía dominante, contra sus beneficiarios… Contra el poder político y contra el poder económico; contra los señores indiscutibles del ‘sistema’ nuevo (los demás poderes les están subordinados).
Estos tiempos que vivimos son decisivos para los pueblos que quieran seguir siendo, para los pueblos con vocación de futuro (con voluntad de poder, con voluntad de futuro). La unión de los pueblos contra el ‘sistema’ es lo que tiene que venir.
La finalidad es conseguir un ‘sistema’ étnico global. Una comunidad de naciones o Estados étnicos ancestrales (los que hayan sobrevivido). Étnicamente diferenciados. Independientes. Soberanos. Autónomos.
Nosotros proporcionamos una salida del ‘sistema’ (al laberinto de los ‘sistemas’ universales del neolítico). Hay una salida. Y no es precisamente una ‘nueva Sión’ multiétnica y multicultural (más de lo mismo). Quédese la ‘nueva Sión’ para los judíos, sus creadores. Un futuro otro queremos los nacionalistas étnicos; una salida otra. Lejos de la locura antropocéntrica, lejos del neolítico.
Nosotros, los ecologistas étnicos; los conservacionistas étnicos.
Queremos recuperar a los pueblos. Un renacimiento para todos los pueblos ancestrales. Que el árbol de los pueblos y culturas del planeta vuelva a florecer. Éste árbol forma parte del árbol de la vida. Es obra de la vida. Es nuestro deber, como vida, el conservarlo, preservarlo, y enriquecerlo. Para los futuros.
Quizás algún día sea considerado un crimen contra la vida el pretender convertir a un miembro de una comunidad etno-cultural (biosimbólica) en cristiano, musulmán, budista, demócrata, o comunista; en creyente de cualquier ‘fe’ trans-étnica, universal (religiosa o política). Pretender alterarlo, hacerlo otro; alejarlo, separarlo de los suyos; apropiárselo… sumarlo a la causa propia (privando así a su pueblo de uno de los suyos). Siguiendo los ideales de una fe universal el converso desatiende lo que concierne a su propio pueblo (su propia gente, su propia cultura, su propio futuro). La difusión de ideologías universales acaba siempre dividiendo y enfrentado a la población. Son un cáncer, una patología social. Podría ser calificado como un acto de conspiración o sedición (con el ánimo de destruir las bases ancestrales de convivencia de un pueblo)… como un ‘casus belli’. Se trata, en cualquier caso, de una agresión, de un acto de agresión contra el pueblo anfitrión; contra su unidad cultural, contra su homogeneidad espiritual; contra su pureza y su integridad. Contra sus señas de identidad –contra su ser ancestral. Es un crimen, en verdad.
Para que ese virtual día se convierta en actual los pueblos no tenemos otra salida que retomar, recuperar, rehabilitar, restablecer el nacionalismo étnico en nuestras comunidades. ¿Cómo lo hacemos?
*
Hasta la próxima,
Manu

===
FUENTE:
http://larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2016/12/143-los-sistemas-de-poder-y-sus.html

un blog de muy alto nivel informativo…para saber quienes mandan en el planeta Tierra…

http://www.felipebotaya.com/

domingo, 2 de agosto de 2015
¿TUVO ALGO QUE VER LA BANCA MUNDIALISTA CON LA II GUERRA MUNDIAL?

Sabéis que siempre he dicho y podéis comprobarlo en algún artículo mio, que la II Guerra Mundial lejos de ser un capricho de Hitler y de su supuesto ánimo de conquistar el mundo, fue una maniobra de los poderes financieros occidentales, anglosajones-USA en concreto, para destruir Alemania y la amenaza que representaba para el control del mundo por parte de esos financieros apátridas e internacionalistas asentados en la City y en Wall Street.

No es ningún secreto que esos poderes financieros utilizaron sus herramientas (en las que nadie puede meter su nariz a investigar) como el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal, con el ánimo de preparar el siguiente conflicto tras la I Guerra Mundial. Pero esta vez tenía que ser a nivel mundial, no sólo europeo para conseguir objetivos como el dominio del mundo por parte de la élite financiera apátrida. El Tratado de Versalles, totalmente injusto e impagable a sabiendas, fue el inicio del plan. El recientemente creado en aquel entonces Banco de Pagos Internacionales (Bank for International Settlements), que no sólo controlaría desde entonces al resto de bancos centrales del mundo desde Suiza, debía ser el receptor de la cifra que Alemania debía pagar por la I Guerra Mundial. Se inició al mismo tiempo una masiva introducción de capital especulativo extranjero en la economía alemana para su control y la generación de deuda para someter totalmente al país, con supuestos créditos para su desarrollo (lo que pasa hoy, no lo olvidemos…). Todo ello debidamente aderezado con una República de Weimar totalmente desnortada y con violentos incidentes internos entre una pléyade de partidos de todos los colores, que convirtieron las calles de Alemania en peleas continuas.

Pero no nos engañemos y pensemos en reacciones públicas espontáneas. Sabéis que siempre he dicho que las revoluciones siempre vienen de algún sitio y luego la pregunta que hacia Plá ¿Quien paga todo esto?. Os recuerdo que el pueblo no tiene ni organización no dinero, pero la élite sí y mucho de ambos. Si rascamos en la tramoya de lo que pasó entonces en Alemania, aparecen nombres muy conocidos en el campo de las coincidencias: la familia Rockefeller, los Morgan, Lord Montagu que era el Gobernador del Banco de Inglaterra, e incluso Hjalmar Schacht que era presidente del Reichsbank y luego Ministro de Economía de Hitler. Y hemos de tener claro que el gran plan de Morgan y Rockefeller era someter económicamente a Europa, saturar a Alemania con inversiones, créditos y deuda venidos del extranjero e incrementar su poder con el propósito final de que atacase a la Unión Soviética, para que ésta volviese al mundo capitalista como colonia sometida a la finanza internacionalista.

La operación contaba con Montagu Norman que se convirtió en el eje fundamental de las conversaciones entre los financieros USA-Inglaterra y los responsables de las empresas alemanas necesitadas de dinero en plena inflación. Aquí el papel de Schacht fue básico en la reconstrucción del sector de la industria militar que era un gran motor y su recuperación tras el veto versallesco. Se debe decir que el presidente del Reichsbank mantuvo un perfil bajo en todo ello de cara al público, es decir movía hilos hilos desde las bambalinas, con Hitler como principal ejecutor de las decisiones. Pensemos que entre 1924 y 1929, Alemania recibió fondos por un total de 1.000 millones de dólares actuales (65% de USA y 35% de GB). Todo ello estaba contemplado en el Plan Dawes, llamado así por el comité presidido pro Charles G. Dawes, para cobrar de Alemania las reparaciones de guerra contempladas en el Tratado de Versalles.

Todo ello hizo que Alemania comenzase a ser de nuevo la segunda potencia industrial, a pesar de los continuos desmanes callejeros que la República de Weimar era incapaz (o no quería) finalizar. Durante los primeros años 30, Alemania siguió recibiendo inversiones y créditos siguiendo el Plan Dawes que he citado anteriormente. El plan fue presentado por Owen D. Young, fundador y presidente de la RCA norteamericana, además de miembro del consejo de administración de la Fundación Rockefeller. Seguramente una coincidencia, nada más. Según el plan, el Banco de Pagos Internacionales en Suiza creado para que Alemania pagase las reparaciones de guerra debería recibir ese dinero, sin embargo, el dinero pasó de USA-GB a Alemania.

Por ello, para las empresas importantes y estratégicas para la nación el dinero de que disponían era casi al 100% norteamericano y una pequeña parte bajo el control de inversionistas y especuladores de GB. Por ejemplo, la Standard Oil manejaba las refinerías de petróleo y el proceso de la gasolina sintética. Esta empresa pertenecía a los Rockefeller. Otra coincidencia, nada más. El Grupo Morgan controlaba al gigante químico IG Farben. General Electric controlaba AEG, Osram y Siemens. El 30% de la propiedad de Focke-Wulf estaban en manos de la ITT, así como el 40% del negocio telefónico en Alemania. Otra coincidencia es que General Electric e ITT eran del Grupo Morgan. Y el 100% de Volkswagen estaba en manos de la Ford… El Dresdner Bank, el Donat Bank, el Deutsche Bank y otros estaban bajo control USA. Esto demuestra que el los USA y GB controlaban sectores estratégicos en Alemania, casi 300 empresas en total. Todo eso hasta que llegó Hitler al poder en 1933.

Cuando Hitler fue nombrado canciller en Enero de 1933, la élite financiera internacionalista que había soportado en buena medida económica la llegada de Hitler, pensó que sería su marioneta como otros dirigentes occidentales. Esto no es ninguna broma. Pensemos que Hjalmar Schacht estuvo en USA en 1930 para coordinar con financieros americanos la futura llegada del Führer a la máxima jefatura de Alemania. Se aprobó esta candidatura y seguidamente Schacht hizo esfuerzos enormes durante todo 1932 con industriales alemanes sobre la bondad de Hitler como máximo dirigente, hasta conseguir el beneplácito de los mismos. El resultado de estas gestiones desembocó en que los industriales y banqueros más potentes de Alemania, exigieron por carta a Hindemburg que traspasase su poder a Hitler tras las elecciones. De hecho, la última reunión con financieros en Alemania para pulir los detalles que quedaban se celebró el 4 de Enero de 1933, en casa del banquero Kurt von Schroder, en la ciudad de Colonia. La consecuencia de todo esto, al margen de facilitar la llegada de Hitler al poder, fue que las relaciones económicas, bancarias y financieras entre ingleses y alemanes se hicieron aún más estrechas si cabe.

El primer golpe que pegó Hitler a los financieros fue negarse a pagar la deuda por reparaciones de guerra y dijo claramente que tanto Francia como Inglaterra tampoco podían pagar las suyas, que era deuda hacia los USA, por su ayuda militar durante la I Guerra Mundial. Curiosamente, no sólo no pusieron los aliados ninguna objeción por suspender el pago de la deuda, sino que GB le concedió un préstamo a Alemania de casi 2.000 millones de dólares, fruto de la visita a Londres de Schacht para entrevistarse con Montagu Norman. ¡Qué coincidencia que no hubiesen represalias en ese momento por el impago de la deuda contra Hitler!.

Si rascamos de nuevo la historia, comprobaremos que esa complacencia con Alemania fue porque ya en 1932, la Unión Soviética había puesto en marcha su plan quinquenal de desarrollo y todo apuntaba a que llegaría a ser una gran potencia industrial. Era el plan de la finanza internacionalista. Por ejemplo, habían surgido miles de empresas en la industria pesada y cada vez más, la Unión Soviética era más independiente ya que había rebajado sus importaciones de materia prima y productos industriales acabados. Esto sólo podía querer decir que la Unión Soviética no podía ser sojuzgada económicamente y que la única solución era la guerra con Alemania. Sólo quedaba militarizar rápidamente a ese país.

En aquel entonces y como objetivo último de lo que acabo de comentar, la obtención de créditos desde los USA no era problema alguno para Alemania. Fue casi una carrera entre dos mandatarios, Hitler y Roosevelt, que llegaron al mismo tiempo al poder y con países bajo severas crisis (la del 29 en USA, la de la posguerra e inflación en Alemania). El dinero que recibieron venía de las mismas manos y con objetivos similares. Sin embargo el llamado “New Deal” de Roosevelt pronto demostró problemas en su aplicación, hasta el punto que en 1937 USA volvía a estar en crisis. No lograba hacer despegar económicamente a los USA. Rexford G. Tugwell, un economista del gabinete de Roosevelt ya dijo en 1939 que el gobierno había fracasado. De hecho y corroborando a Tugwell, en 1939 la capacidad industrial USA no pasaba de un 33%. La guerra podía ser una solución excelente a los problemas laborales del país…

Hitler aplicó desde su nombramiento además de no reconocer ni pagar la deuda, el trueque entre países con gran éxito, sacó a Alemania del concierto económico mundial y comenzó a imprimir su propio dinero sin pedirlo a bancos internacionales generando deuda. Esto fueron golpes demoledores a la finanza internacional, que veía en Hitler un mal ejemplo para otros países que podían despertar… Esta situación no cambió hasta 1939 con el inicio de la II Guerra Mundial. A partir de ese momento, los financieros no dieron tregua hasta conseguir incitar a Hitler a atacar a la URSS. En todo este movimiento entre bambalinas y lejos del público, el Banco de Pagos Internacionales fue un actor imprescindible ya que garantizaba el contacto entre las empresas alemanas con sus homónimas en USA y GB. Este banco ofrecía una zona libre o franca en Suiza que protegía y daba cobijo al capital internacionalista de cualquier guerra, política, indagación, sanciones o miradas indiscretas.

Este banco fue creado por banqueros de la Reserva Federal de Nueva York vinculados, otra coincidencia, con el grupo Morgan, por Montagu Norman gobernador del Banco de Inglaterra y banqueros alemanes como Schacht y su sustituto al frente del Reichsbank, Walter Funk e incluso Emil Puhl. Entre sus creadores también figuraban los bancos centrales de Francia, Italia y Bélgica, así como varios bancos privados. Detrás de todo este entramado bancario estaba la mano de los Rothschild…, bueno, aún está… No podemos olvidar tampoco que el Banco de Pagos Internacionales no tiene nada que ver con un banco convencional, no está sujeto a ninguna regulación ni control. Es totalmente inmune a cualquier control estatal, incluso en impuestos. Todo esto está garantizado por un acuerdo internacional firmado en La Haya en 1930 que lo protege. Es una isla de libertad bancaria para que los banqueros hagan y deshagan a su gusto y sin rendir cuentas a nadie, sólo a ellos mismos. Este banco existe actualmente y sigue siendo así.

Como anécdota decir que en los Juicios de Nuremberg, el amigo Hjalmar Schacht quedó libre sin cargos y Walther Funk, sus sustituto al frente del Reichsbank, fue colgado por crímenes contra la humanidad. Sin comentarios…
Publicado por FBG
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4 comentarios:

Pablo Agustin Arpa2 de agosto de 2015, 15:06
El asunto está claro y es simple: que pasó en la I y II guerra mundial (con diferencias), problemas economicos intrinsecos al capitalismo sionista hace que sea necesaria una guerra con las necesidades de deuda que implica mantenerla por parte de los paises beligerantes, estos se destrozan en Europa y al final llega el amigo yanki y nos salva y de paso gana las 2 guerras.
Hoy es lo mismo y se pretende la misma solución, empezamos en Europa (Rusia) por Ucrania, Irán o el ISIS y en la voragine distraemos lo que podamos, aparecemos al final y nos llevamos las ganacias y nuestros balances impolutos.
La pregunta es ¿seremos los Europeos o lo que queda de Europa tan ingenuos como para cometer el mismo error 3 veces?.

Responder

FBG4 de agosto de 2015, 9:11
Me temos que sí, amigo Pablo. No soy optimista.
Un abrazo, Felipe Botaya

Responder

newworldsoldier814 de agosto de 2015, 18:13
Siempre me he preguntado por que hitler no invadió Suiza,desde mi punto de vista es un sin sentido,que opinión te merece esto,Felipe.Un saludo

Responder

FBG6 de agosto de 2015, 1:05
Hola Newworldsoldier por tu aportación.
Es una pregunta muy interesante y que alguna vez me he hecho. Es sólo una conjetura, pero yo creo que no lo hizo por el amplio caracter germano de los suizos (a pesar de franceses e italianos) además de ser una confederación antigua. También por la ayuda bancaria que brindó Suiza a Alemania siempre y los contactos industriales bajo mano que le permitió. Y sobre todo, como explico en mi último libro EL VUELO DEL ÁGUILA, Suiza fue la base de operaciones económicas tras la guerra y entiendo que él no quería acabar con esa base en Europa.
Por si no lo sabías, tras la caida de Francia en 1940, sí que pareció haber un interés alemán por invadir Suiza (Operación Tannenbaum), pero porque Hitler no lo hizo es algo que no se sabe. Misterio.
Te ofrezco mis conjeturas.
Un abrazo, Felipe Botaya

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FUENTE:
http://www.felipebotaya.com/2015/08/tuvo-algo-que-ver-la-banca-mundialista.html#comment-form

129) Carta a un amigo. Sobre el estado de la cuestión

MIÉRCOLES, 20 DE MAYO DE 2015
129) Carta a un amigo. Sobre el estado de la cuestión
Manu Rodríguez. Desde Europa (20/05/15).

*Querido C., hace falta dinero, es cierto, mucho dinero para lanzar una contra-ofensiva informativa que pueda hacer frente y neutralizar a esa inmensa propaganda de guerra con la que nos atiborran cada día desde los medios de comunicación. No sólo los medios, también el cine, la literatura, las series de tv, el ocio… No se puede competir económicamente con el poder sionista. Apenas hay día que no tengamos noticias difamatorias sobre el nazismo en general, o que no nos emitan documentales ‘históricos’ que no pueden ser calificados más que de indecentes, deshonestos, perversos, falsos, contrarios a la verdad histórica… También, como digo, tenemos las miles de películas, las miles de novelas, los miles de libros ‘especializados’ (ensayos, historia, biografías…) que se complacen en ensañarse con el nacionalsocialismo.
Son notorios los documentales históricos manipulados, auténticas muestras de la técnica del montaje. Y todo esto sucede setenta años después de finalizar la IIGM. No paran, no cesan. Pero el corazón del nacionalsocialismo sigue imbatido. “Podrán derribar nuestros muros, pero no conseguirán derribar nuestros corazones”, decía una pancarta en Berlín tras uno de aquellos furiosos y criminales bombardeos. Y esto lo saben los sionistas, y es por esto que no cesan de bombardear nuestros cerebros y nuestros corazones con sus mentiras y sus difamaciones. Siempre que quede un reducto de resistencia imbatible, no podemos dar esta guerra por perdida. Debemos resistir, resistir, y resistir.
Estamos ante un gran poder económico y una astuta y persistente estrategia de propaganda que abarca a todos los sectores de la población, a todas las edades. Dominan e imponen su ‘historia’ en nuestras calles, en nuestros medios de comunicación, en nuestra cultura de masas; en nuestras escuelas, en nuestros institutos, en nuestras universidades. Necesitan hacerse con la ‘masa’ cada día, cada mes, cada año… cada generación. Es impresionante el despliegue de medios técnicos, económicos, e intelectuales; es impresionante la ‘inversión’.
Sí, ¿se ha pensado alguna vez por qué el sionismo y la ‘intelligentsia’ judía tienen tanto interés en arruinar y mancillar las figuras de Hitler, Goebbels, Himmler y otros, o en dar esa falsa imagen del nacionalsocialismo? ¿Se ha pensado alguna vez en lo costoso de esa incesante campaña de desprestigio que abarca todos los medios y modos de la cultura de masas? No se trata de que el nacionalismo de Hitler cerrara las puertas a los judíos, o de ese falso holocausto en el que ya apenas nadie cree. Es otra cosa lo que les preocupa. Si el nacionalismo étnico se extendiera no tendrían posibilidad de influir en las naciones, se pondría un veto al libre flujo de mano de obra y de capitales. Se acabaría la ‘globalización’ en curso (la internacionalización de la economía, del derecho… el intervencionismo de las plutocracias en todas las naciones de la tierra en nombre de la democracia universal, o de los derechos humanos universales). Se les arruinaría el negocio, a ellos, y a la oligarquía internacional (que ellos mismos lideran). Por esto acabaron con el régimen de Hitler, y por esto su eterna campaña de destrucción del nacionalismo, de cualquier brote de nacionalismo. Es el nacionalismo étnico la única ideología política que le puso y le pone freno a su codicia destructiva; el único obstáculo económico, político y moral a su inconsecuente, a su ciega codicia de oro y de poder.
Está claro que lo consideran vital para su supervivencia, y para su dominio. No pueden perder esta guerra. Les va en ello la vida, el futuro. Y es por ello que podemos decir que esta guerra de propaganda no cesará nunca; que la tendremos que acabar nosotros mediante la verdad. Debemos insistir, insistir, e insistir.
De todos modos, estoy convencido que tanta mentira, tanta manipulación de la verdad histórica, algún día se volverá contra ellos. Quedarán en evidencia, desnudos, al descubierto. No podrán seguir mintiendo. Quedarán ante el mundo entero como el pueblo más mentiroso de la tierra; el más mentiroso y el más perverso. Perderán todo crédito.
No encontrarás ni uno solo de estos ‘documentales’ sobre el nazismo o sobre la IIGM que refleje los acontecimientos tal y como sucedieron o se fueron desarrollando y que ponga a cada uno en su lugar. Ni uno solo. No encontrarás ni objetividad, ni verdad. Y esto es lo que está por hacerse. Tenemos que usar esas mismas fuentes documentales para poner la historia en pie, simplemente; para contar la verdad.
Las fuentes documentales históricas están, existen. Pero son usadas y montadas perversamente. Advierte los guiones detestables, insidiosos, manipuladores en los documentales que te comento. No hay honestidad en esos intelectuales que callan la boca y pasan de largo ante tanta calumnia, ante tanta difamación, ante tanta mentira. Hay miedo, o connivencia. Estamos ante la banalidad de la mentira, de la injusticia, de la maldad. Es el triunfo de lo peor. Es uno de los períodos más vergonzosos de nuestra historia. Sólo una minoría tiene el valor de enarbolar la verdad histórica arriesgando con ello su prestigio, su trabajo, e incluso su vida. Ésta es nuestra triste realidad.
Lo más absurdo de todo esto es que en blogs que se dicen nacionalsocialistas se le da cabida a estos mismos impresentables ‘montajes’ que te digo como información valida sobre el nazismo y la IIGM. Se hacen eco estúpidamente de la propaganda anti-nazi puesta en circulación por el sionismo y la ‘intelligentsia’ judía para desencaminar, confundir, y desalentar a los ‘puros’. En vez de descalificarlos, y poner sobre aviso a los lectores, los divulgan sin más. Son imbéciles, están locos, o estamos ante webs y blogs puestos en circulación por los mismos judíos –cosa que no me extrañaría. Se diría que se complacen en sembrar la confusión en las filas nacionalsocialistas. Lo cual no deja de ser otra arma de guerra, otra estrategia de dominio. El panorama en nuestras filas no puede ser más caótico, más incoherente, más delirante (esoterismo, magia, ‘paganismo’, supremacismo blanco, extraterrestres, sociedades secretas…). Cualquier cosa antes que el simple conocimiento histórico; antes que la simple y nuda verdad.
*En su momento estuve buscando en internet trabajos relacionados con la cultura en el III Reich. Apenas si encontré algún libro o artículo veraz y objetivo. La inmensa mayoría son textos tendenciosos contra los aspectos más variados de la vida cotidiana en el III Reich (música, literatura, cine, ciencia, pintura, arquitectura, arqueología, ecología…). No te informan, se limitan a criticar, a censurar, a ridiculizar, a demonizar. Y hablamos de historiadores e investigadores, y de revistas o publicaciones académicas especializadas. En este asunto, estas instituciones han perdido toda dignidad profesional. Es una vergüenza. Carecemos de información objetiva sobre el periodo nazi y la IIGM. No encontrarás estudios objetivos sobre la economía, la pedagogía, la ciencia, la filosofía, o la literatura durante el período nazi. Nada. Nada sobre sus logros o sus éxitos en uno u otro campo. Se ha puesto un paréntesis, se ha echado un cerrojo sobre todo ese periodo histórico. Prohibido entrar. Prohibido hablar con seriedad y objetividad de estos temas. Sólo se te permite disparar, destruir, mancillar. Éstas parecen ser las consignas.
Casi la totalidad de lo que circula es pura propaganda de guerra; propaganda anti-nazi, simplemente. La intención es destruir ideológica y moralmente cualquier nacionalismo étnico (no sólo el histórico nazismo), que aparece constantemente malignizado, demonizado, al tiempo que se difunden consignas éticas y políticas trans-nacionales o post-nacionales. Es notoria la saña con la que arremeten contra cualquier intento de construir la identidad a partir del suelo (agricultura, ecología, Darré…), la memoria histórica, o la arqueología. Los autores resultan ser historiadores e investigadores internacionalmente reconocidos. Son los teóricos, la vanguardia ideológica de la internacionalización. Su función es avalar moral e intelectualmente (académicamente) la globalización en marcha. Destruir las barreras étnicas y lingüístico-culturales ancestrales es la meta, acabar con las naciones, con los pueblos históricos.
Lo sepan o no lo sepan, estos ‘intelectuales’ trabajan para el ‘sistema’, para las fuerzas del mal. Se limitan a crear el clima político e ideológico adecuado para la oligarquía financiera internacional (liderada por judíos). Libre flujo de mano de obra y de capitales, pues. Un desarraigo generalizado, planetario, universal. En nombre de la libertad, del progreso, de la democracia, de los derechos humanos…
Por supuesto que de todo lo dicho excluyo a los llamados revisionistas, los únicos historiadores e investigadores serios y veraces, dignos y honestos. No debemos olvidar a unos pocos autores y editores judíos entre estos historiadores e intelectuales revisionistas. Pero, dada nuestra dilatada experiencia con ellos, es legítimo el preguntarnos por sus verdaderas intenciones. ¿Es la patita enharinada; es una puerta que se deja entreabierta?
Hay que decir que las consignas éticas universales que se difunden no son tan universales, son bien particulares, étnicas incluso. Son valores éticos y políticos acuñados por los judíos en los dos últimos siglos (Marx, Boas (el etnocidio teórico), Freud, Adorno, Marcuse, Lévinas, Derrida… son cientos, miles). Valores destructivos que han terminado desfigurando, desvirtuando, transformado nuestras culturas tradicionales, adaptándolas a sus exigencias y necesidades. Son aquellos valores que les permiten establecerse y medrar en cualquier rincón del planeta, sin trabas, sin obstáculos. Y es de lamentar que haya entre nosotros intelectuales que secunden estos ‘ideales’ y ‘valores’ que tan nocivos están resultando para nuestras naciones, nuestra etnia, y nuestras culturas. Estos desgraciados se comportan como enloquecidas células del sistema inmunitario que atacan a su propio organismo (como en el caso del Lupus Eritematoso Sistémico –una enfermedad del sistema auto-inmune).
*Supongo que habrás observado que en los medios de comunicación o en la cultura de masas no circulan documentales, ni información, ni películas, ni nada de nada sobre la llamada revolución rusa, sobre el ‘terror rojo’, sobre el régimen político más criminal de la historia de Europa. No cabe duda que este silencio se debe a que los protagonistas de esta ‘revolución’ fueron en su mayor parte judíos. Fueron judíos, y esto está probado, y muchos de ellos ni siquiera rusos, por lo que me pregunto el por qué se la sigue denominando revolución ‘rusa’, cuando deberían denominarla dictadura judeo-comunista (lo de “dictadura del proletariado” era una mentira nada piadosa). No sólo sus raíces ideológicas eran judías (Marx), también sus actores principales fueron judíos, y fueron los más crueles y fríos criminales de nuestra historia reciente. Las víctimas se cuentan por millones. Afortunadamente contamos con textos (poco menos que prohibidos) sobre esta tenebrosa historia que nos aportan datos y cifras incontestables. El criminal ‘judeo-comunismo’ goza, empero, de libertad y cuenta con numerosos seguidores por nuestras tierras. Nadie se atreve a objetar nada.
Amigo mío, vivimos en un mundo al revés, en un mundo invertido, dislocado, falso, roto, descompuesto, donde lo negro es blanco, y lo blanco es negro.
*Con respecto a tu pregunta te digo que si mi blog tuviera, o hubiera tenido, más repercusión, ya hace tiempo que hubiera desaparecido. Como sabes apenas cuento con seguidores, y sólo unos pocos leen lo que escribo. Si tuviera ‘éxito’ me cerrarían el blog en un instante. Y esto por no hablar de las posibles consecuencias penales y económicas que tendría para mí y para mi familia.
Me arriesgo, ciertamente, pero no veo una manera más digna de vivir. Esto tiene mucho que ver con nuestro compromiso con la justicia y la verdad. Y en esto parece que los aryas tenemos algo que decir. La sangre del viejo Zarathushtra corre por nuestras venas. Él fue el primero de los ‘veraces’; el primero de los amantes y defensores de la verdad; el primero que combatió la mentira y la injusticia. Los aryas seguimos su ejemplo, simplemente. Es cuestión de raza, es cuestión de sangre. No lo podemos evitar. La sangre manda. Nobleza obliga.
Añado que no es sólo este prurito por la justicia y la verdad, pues también nos debemos a nuestro pueblo, a nuestra gente, a nuestros hermanos, tan necesitados de claridad, de luz, y de verdad.
*
Hasta la próxima,

Manu

http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2015/05/129-carta-un-amigo-sobre-el-estado-de.html

“1789?”, por Alfred Rosenberg

“1789?”

Alfred Rosenberg
(1921)

Artículo publicado el 22 de febrero de 1921 en el Völkischer Beobachter como crítica a las concepciones de la llamada revolución francesa, o sea, la toma del poder de la burguesía y el dinero.

Hoy parece finalmente alborear a un pequeño número de hombres que la lucha por la esencia alemana y el Reich alemán no ha acabado, sino que ha empezado. Se sabe que está próximo un asalto decisivo por parte de las organizaciones revolucionarias mundiales y todas las fuerzas nacionales del pueblo alemán conjuran por una agrupación activa y por una enérgica sublevación.
Algunas veces, sin embargo, impresiona curiosamente ver que también estos hombres encuentran que es preciso para el más claro germanismo, mirar hacia la
gran revolución francesa como ejemplo para la venidera revolución alemana, y que todavía no se han liberado del funesto destierro de las consignas arrojadas en aquella época al mundo. Libertad, igualdad, fraternidad, humanidad, etc., repercutieron entonces más allá de los Vogos. Estas mismas contradictorias frases nunca han fracasado su efecto sobre las grandes masas, más produjeron por medio de sus confusas disposiciones necesariamente una desgracia tras otra. Pero una generación descendió de ahí, la nueva, insignificante, olvidadiza, tambaleada de nuevo tras baratijas
resplandecientes para su propia infelicidad. Y prospera siempre en lo profundo de una conspiración internacional.
¡Igualdad! Esto no es ni más ni menos que un llamamiento a todos los sentimientos plebeyos de los hombres. Pues a través de la obsesión de esta consigna se suscita el odio constante y permanente en todas las capas sociales del perezoso y del impotente contra toda grandeza, contra toda excelente aportación y personalidad que se eleva a un ideal. La doctrina de la igualdad roba al hombre de antemano la aspiración a la perfección, destruye toda veneración. No aspira a subir a los más pequeños a los más grandes modelos, sino que arrastra todo lo alto por el polvo. Viene a ser lo mismo tanto
si la igualdad de hermanos de 1789 rezumaba en los campanarios góticos, porque eran más elevados que las otras casas, como si fuese canciller del Reich un Herman Müller.
Libertad es para todos nosotros un concepto más venerable. No obstante, en relación con la igualdad se ha convertido en la predicación de la arbitrariedad. Y si ahora se enseñan los derechos de la libertad y no los deberes, se irá irremediablemente por el camino hacia la anarquía.
Es por ello que el año 1789 ha devenido un año sagrado para los entusiastas menos críticos y para los intrigantes más críticos. Los unos, se embriagan en él, los otros, aprovechan sus productos para sus propios fines.
No hay ninguna duda sobre ello de que el antiguo sistema de Francia estaba maduro para el ocaso. Quién fuese especialmente responsable en particular de la entonces corroída economía, no puede ser objeto de discusión aquí. Ella se hundió. Sin embargo, en su lugar no compareció ninguna gran idea ética, sino una traca de frases que hasta hoy como una droga ha llevado a los pueblos a ilusiones.
El sentimiento nacional de los franceses les ha preservado siempre de la aparente inevitable decadencia. Les salvó también de las manos de sus mezquinos dirigentes. Es erróneo que esta conciencia nacional la haya implantado la revolución. Vivió organizada y consciente desde la unión del Imperio por Luis XI hasta el día de hoy.
Esto sería una cuestión. Y luego además: el año 1789 significa para todos nosotros la emancipación de los judíos, la hora del nacimiento de los espíritus yermos en la cultura europea.
Ya se sabe cómo se llevó a cabo. El proveedor del ejército francés, Cerfbeer, había rogado a Moses Mendelsohn de aprovecharse de la gran autoridad que también tenía entre los cristianos y redactar un escrito para la emancipación de los judíos. Mendelsohn no consideró este camino por lo práctico y erigió su portavoz en Dohn, después de que su obra sobre la reforma de los judíos fuese redactada. “Mendelsohn pensaba y Dohn escribía.” (Graetz) En el salón judío de Henriette Hertz en Berlín presentó Mendelsohn a Dohn a Mirabeau, que a la sazón estaba endeudado hasta las orejas con los judíos, y que más tarde sería defensor de los judíos. Todas las reclamaciones de los alsacianos, que expusieron irrefutablemente las destructoras consecuencias de la igualdad de
derechos para un pueblo de usureros, fueron en balde. Sí, uno de los principales pregoneros de la en aquella época predicada revolución mundial, Duport, dijo que la lucha contra la emancipación de los judíos era al mismo tiempo una lucha contra la constitución francesa. La idea de la igualdad de derechos producía sus frutos. Sus representantes echaron las fronteras por tierra, se desarmaron ellos mismos, y las asociaciones judías nacionales-internacionales entraron con igual avidez en los estados europeos.
¡En todos los Estados de Europa! Pues bajo la protección de los franceses se cumplió en el oeste de Alemania la emancipación de los judíos, la creación de sinagogas, etc. La idea se extendió y a pesar de todas las advertencias de nuestros grandes (Goethe, Fichte, Herder), la hermandad de todos los pueblos continuó su camino.
Por ello, los judíos del mundo entero glorifican desde hace ciento treinta años el año 1789. Con razón, fue para ellos el año ante el cual cualquier otro en la Historia se hundía. Y bajo los clarines de la idea de entonces, la incursión de Israel ha ido por todo el mundo.
No, si nosotros queremos un levantamiento del pueblo alemán contra la rapacidad
extranjera, entonces no debemos poner nuestros ojos sobre la hipnotizante tricolor, sino que tenemos que dirigirlos sobre nuestro interior, sobre las fuerzas en crecimiento de nuestra propia esencia, y debemos llevar nuestra bandera como señal de otros principios éticos de disposición, responsabilidad y de dominio de sí mismo.
Esto significa ahora: ¡golpe de timón! El sentido de la venidera revolución alemana está en suplantar el orden de hoy por una legislación germana. Se tiene que crear un suelo más puro y tiene que imperar un ambiente espiritual más claro, con el fin de que podamos apreciar la grandeza de nuestro pueblo.
===
FUENTE:
¿1789?
Alfred Rosenberg
1921
Artículo publicado el 22 de febrero de 1921 en el Völkischer Beobachter como crítica a
las concepciones de la llamada revolución francesa, o sea, la toma del poder de la
burguesía y el dinero.
Hoy parece finalmente alborear a un pequeño número de hombres que la lucha por la
esencia alemana y el Reich alemán no ha acabado, sino que ha empezado. Se sabe que
está próximo un asalto decisivo por parte de las organizaciones revolucionarias
mundiales y todas las fuerzas nacionales del pueblo alemán conjuran por una
agrupación activa y por una enérgica sublevación.
Algunas veces, sin embargo, impresiona curiosamente ver que también estos hombres
encuentran que es preciso para el más claro germanismo, mirar hacia la
gran revolución francesa como ejemplo para la venidera revolución alemana, y que
todavía no se han liberado del funesto destierro de las consignas arrojadas en aquella
época al mundo. Libertad, igualdad, fraternidad, humanidad, etc., repercutieron
entonces más allá de los Vogos. Estas mismas contradictorias frases nunca han
fracasado su efecto sobre las grandes masas, más produjeron por medio de sus confusas
disposiciones necesariamente una desgracia tras otra. Pero una generación descendió de
ahí, la nueva, insignificante, olvidadiza, tambaleada de nuevo tras baratijas
resplandecientes para su propia infelicidad. Y prospera siempre en lo profundo de una
conspiración internacional.
¡Igualdad! Esto no es ni más ni menos que un llamamiento a todos los sentimientos
plebeyos de los hombres. Pues a través de la obsesión de esta consigna se suscita el odio
constante y permanente en todas las capas sociales del perezoso y del impotente contra
toda grandeza, contra toda excelente aportación y personalidad que se eleva a un
ideal. La doctrina de la igualdad roba al hombre de antemano la aspiración a la
perfección, destruye toda veneración. No aspira a subir a los más pequeños a los más
grandes modelos, sino que arrastra todo lo alto por el polvo. Viene a ser lo mismo tanto
si la igualdad de hermanos de 1789 rezumaba en los campanarios góticos, porque eran
más elevados que las otras casas, como si fuese canciller del Reich un Herman Müller.
Libertad es para todos nosotros un concepto más venerable. No obstante, en relación
con la igualdad se ha convertido en la predicación de la arbitrariedad. Y si ahora se
enseñan los derechos de la libertad y no los deberes, se irá irremediablemente por el
camino hacia la anarquía.
Es por ello que el año 1789 ha devenido un año sagrado para los entusiastas menos
críticos y para los intrigantes más críticos. Los unos, se embriagan en él, los otros,
aprovechan sus productos para sus propios fines.
No hay ninguna duda sobre ello de que el antiguo sistema de Francia estaba maduro
para el ocaso. Quién fuese especialmente responsable en particular de la entonces
corroída economía, no puede ser objeto de discusión aquí. Ella se hundió. Sin embargo,
en su lugar no compareció ninguna gran idea ética, sino una traca de frases que hasta
hoy como una droga ha llevado a los pueblos a ilusiones.
El sentimiento nacional de los franceses les ha preservado siempre de la aparente
inevitable decadencia. Les salvó también de las manos de sus mezquinos dirigentes. Es
erróneo que esta conciencia nacional la haya implantado la revolución. Vivió
organizada y consciente desde la unión del Imperio por Luis XI hasta el día de hoy.
Esto sería una cuestión. Y luego además: el año 1789 significa para todos nosotros la
emancipación de los judíos, la hora del nacimiento de los espíritus yermos en la cultura
europea.
Ya se sabe cómo se llevó a cabo. El proveedor del ejército francés, Cerfbeer, había
rogado a Moses Mendelsohn de aprovecharse de la gran autoridad que también tenía
entre los cristianos y redactar un escrito para la emancipación de los judíos. Mendelsohn
no consideró este camino por lo práctico y erigió su portavoz en Dohn, después de que
su obra sobre la reforma de los judíos fuese redactada. “Mendelsohn pensaba y Dohn
escribía.” (Graetz) En el salón judío de Henriette Hertz en Berlín presentó Mendelsohn
a Dohn a Mirabeau, que a la sazón estaba endeudado hasta las orejas con los judíos, y
que más tarde sería defensor de los judíos. Todas las reclamaciones de los alsacianos,
que expusieron irrefutablemente las destructoras consecuencias de la igualdad de
derechos para un pueblo de usureros, fueron en balde. Sí, uno de los principales
pregoneros de la en aquella época predicada revolución mundial, Duport, dijo que la
lucha contra la emancipación de los judíos era al mismo tiempo una lucha contra la
constitución francesa. La idea de la igualdad de derechos producía sus frutos. Sus
representantes echaron las fronteras por tierra, se desarmaron ellos mismos, y las
asociaciones judías nacionales-internacionales entraron con igual avidez en los estados
europeos.
¡En todos los Estados de Europa! Pues bajo la protección de los franceses se cumplió
en el oeste de Alemania la emancipación de los judíos, la creación de sinagogas, etc. La
idea se extendió y a pesar de todas las advertencias de nuestros grandes (Goethe, Fichte,
Herder), la hermandad de todos los pueblos continuó su camino.
Por ello, los judíos del mundo entero glorifican desde hace ciento treinta años el año
1789. Con razón, fue para ellos el año ante el cual cualquier otro en la Historia se
hundía. Y bajo los clarines de la idea de entonces, la incursión de Israel ha ido por todo
el mundo.
No, si nosotros queremos un levantamiento del pueblo alemán contra la rapacidad
extranjera, entonces no debemos poner nuestros ojos sobre la hipnotizante tricolor, sino
que tenemos que dirigirlos sobre nuestro interior, sobre las fuerzas en crecimiento de
nuestra propia esencia, y debemos llevar nuestra bandera como señal de otros principios
éticos de disposición, responsabilidad y de dominio de sí mismo.
Esto significa ahora: ¡golpe de timón! El sentido de la venidera revolución alemana
está en suplantar el orden de hoy por una legislación germana. Se tiene que crear un
suelo más puro y tiene que imperar un ambiente espiritual más claro, con el fin de que
podamos apreciar la grandeza de nuestro pueblo.
===
FUENTE:
https://gustavorodriguezsite.wordpress.com/2015/02/17/1789-alfred-rosenberg-1921-2/
´´
https://elblogdeldrunko.wordpress.com/2015/02/17/1789-alfred-rosenberg-1921/

116) Correo dedicado a todos aquellos…

http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2014/11/116-correo-dedicado-todos-aquellos.html#comment-form
***

lunes, 17 de noviembre de 2014
116) Correo dedicado a todos aquellos…
Correo dedicado a todos aquellos aryas que, a lo largo del camino (de su llegar a ser lo que son), alguna que otra vez se desaniman (a todos nosotros, vale decir). Escrito en respuesta a un amigo, y bajo el signo de Atenea Promachos, de Apolo arquero, de Indra, de Thor…

Manu Rodríguez. Desde Europa (15/11/14)

*

*Amado lector, las quejas  y lamentaciones que encontrarás en este breve texto no van dirigidas a Zeus. Se apela a la dignidad, al honor, y al amor propio de los aryas europeos. No espera, pues, risas y chanzas, sino ira y furor guerrero; tempestades.
*Estimado amigo, me dices que abandonas de momento la lucha, esto me llena de sorpresa y preocupación.
Contempla a todos esos minúsculos grupos identitarios europeos en Suecia, en Dinamarca, en Alemania, en Francia… que tienen el valor de dar la cara, de responder a la llamada de su pueblo arrostrando el peligro –los insultos, la incomprensión de los suyos, la persecución, la prisión…
Los que advierten del peligro que corre la ‘tribu’ de desaparecer; aquellos que deberían ser considerados como la porción sagrada de la comunidad, el nexo con lo más alto; los apegados a los Padres, a los ancestros, a la madre patria… acosados, insultados, perseguidos, condenados; prohibidos, deslegitimados, proscritos. Precisamente las excepciones, los puros, la flor de la aryanidad. Los que tienen oídos, los que presienten, los que se adelantan, los precavidos… los ‘prometeos’. Las semillas de futuro, de un futuro otro, de un futuro digno; de un futuro nuestro.
Según la voz de la mass media (la voz de la sociedad del masivo desarraigo –de esta sociedad desalmada en la que vivimos) el nazismo, el nacionalsocialismo étnico, es el mal. Hablo de la ubicua, de la omnipresente, de la multiforme e incesante propaganda del enemigo. Desde incluso antes de la ascensión de Hitler al poder. Se usa  la mentira, la difamación, la calumnia, el perjurio, el falso testimonio… Se nos convierte en la imagen odiosa en esta sociedad deforme –con lo cual se nos honra y dignifica, dicho sea de paso (pues confirma que nosotros no tenemos nada que ver con este falso, cruel y absurdo mundo que nos han construido (con esta ‘Matrix’); que estamos fuera; que hemos salido; que hay otras ‘salidas’ que no son las suyas –las que ellos nos proporcionan (la nueva Sión)).
(¿Qué individuos, en esta sociedad del desarraigo universal, podrán encontrar el camino de sus respectivos pueblos? ¿Qué individuos se preguntarán siquiera acerca de su identidad étnica y cultural?  Esta sociedad cierra esas puertas, tapona esos caminos… los hace desaparecer.)
Esta calculada e insidiosa propaganda (esta ingeniería social) que padecemos desde hace decenios ha logrado sus objetivos, ha conseguido que seamos odiados, despreciados, denostados, ridiculizados, señalados…  acusados por los nuestros. Que nos odiemos a nosotros mismos, en suma –que odiemos nuestro genio, nuestra historia, nuestras raíces; nuestro ser étnico y cultural (biosimbólico). Este proceso aboca a la auto-destrucción. Es un suicidio étnico inducido.
Hay que tener valor hoy día para incorporarse, para darle cuerpo y semblante y voz al nacionalismo étnico arya; para reivindicar nuestro ser arya. Con toda esta corriente hostil en contra. Pero nos hemos atrevido. Hemos sido capaces de  atravesar las barreras morales, políticas, sociales, o jurídicas que nos ponía el enemigo. Y con ello hemos renacido. No cabe duda que hoy nuestro nacionalismo es más puro, más sabio, más fuerte, más aquilatado,  más seguro.
Obviando los motivos que aduces acerca de tu abandono, me pregunto si no será el desánimo. Los comienzos de Hitler y los suyos fueron también extremadamente duros y desalentadores. Apenas seguidores, apenas nadie les prestaba atención. Debo reconocer que nuestros tiempos tienen otras características (nuestra absurda ‘sociedad de consumo’). Fíjate, por ejemplo, en la cantidad de estúpidas ocurrencias que en pocas semanas alcanzan miles o incluso millones de seguidores en las ‘redes sociales’. (¿Puedes imaginarte a Goebbels en la conquista (ideológica) del Berlín actual; qué estrategias usaría?). El grado de alienación y desposesión espiritual de nuestros pueblos es tan grande… Tan grande y tan inmenso como nuestro cometido,  como nuestro quehacer.
Se necesita sangre arya que fluya hacia Europa; hacia la ‘Metrópolis’. Sangre arya que venga de las colonias. Brigadas internacionales aryas en defensa de su tierra sagrada. Ahora es la batalla de Europa. Y esta batalla no la podemos perder. Europa es la tierra sagrada milenaria de los aryas todos: de los romanos (neolatinos), de los celtas, de los germanos, de los baltos, de los eslavos…
Si has pasado por Londres habrás visto con tus propios ojos el caos, el horror multiétnico y multicultural… la ‘sustitución’ en marcha de la milenaria población autóctona arya. Habrás tenido noticia también de las violaciones de niñas y adolescentes británicas por ‘mafias’ de paquistaníes y africanos (más de 1500 casos en los últimos años), bajo el silencio de las autoridades competentes (temerosas de ser acusadas de ‘racismo’). Estos insultantes sucesos tendrían que haber provocado un grito, un clamor… un explosivo alzamiento de todos los nacidos aryas (en Europa, al menos); una respuesta adecuada a la ofensa. Pero nada. Ni indignación, ni ira. Ninguna respuesta colectiva; ninguna revuelta de indígenas. Apenas si queda, entre los nuestros,  algo de honor, orgullo, amor propio, o dignidad; algo del antiguo fuego.
Inglaterra (por no hablar de otras naciones europeas) es no sólo una muestra bien patente de lo que nos espera en cuanto a humillaciones y vejaciones; es testimonio también de nuestra ajenidad, de nuestra indiferencia; de nuestro individualismo, de nuestro narcisismo. De nuestra insolidaridad étnica. De la devaluación de toda palabra dada, de todo compromiso. De nuestra despreciable alma social (la de las masas de apátridas). De nuestra ignominia. De nuestro mal.
Ignórate a ti mismo y entrégate a tu pueblo, podríamos decir. Ocúpate, cuida, lucha por tu pueblo. No conozco otra medicina para nuestro mal.
Es preciso seguir luchando por la futura nación arya. La nación arya necesita voces, heraldos, mensajeros… guerreros de la palabra. Nuestros hombres y mujeres siguen viviendo en las nubes en lo que respecta a su condición y a su situación –a su origen, a su ser, a su futuro (cada día más incierto). Despertar de su sueño a la bella Europa, ésta es nuestra labor y meta. Que torne en sí; que recupere la conciencia y la memoria; que se recupere, que vuelva a ser. Si esto consiguiéramos, tendríamos más de media guerra ganada. Cuando Europa responda.
Algún día llegará nuestra hora, y se buscará nuestra palabra. El nuestro es un discurso religioso (religante, vinculante, simbólico) y espiritual étnico. Es una nueva fe para nuestros pueblos. Sólo para nuestros oídos. Es otra cosa que lo político, o lo económico… Nosotros hemos recuperado al dios autóctono; nuestro ser, nuestra luz, nuestra identidad, nuestra verdad; nuestra libertad.
La hermandad arya llegará; la nación arya. Y tendremos una sola fe, una sola causa, un solo destino. Hasta entonces no podemos sino perseverar, insistir, repetir nuestra palabra, nuestro alegre mensaje. De manera incansable, inaccesibles al desánimo y al desaliento. Con la mirada puesta en nuestro brillante y hermoso futuro.
*El nacionalismo étnico es exportable. No el arya, claro está. La idea es simple, sencilla, y poderosa. Podrían adoptarlo los chinos, los japoneses… todos los pueblos que se hayan mantenido puros, al menos étnicamente, ya que culturalmente la mayoría de los pueblos del planeta estamos contaminados. Las áreas de dominio del budismo, del hinduismo, del cristianismo, del islamismo… sobre los pueblos más diversos. Pueblos cristianizados, islamizados… bolchevizados, democratizados…
Cientos de pueblos espiritualmente exiliados; lejos de casa, lejos de los suyos. Adorando dioses o principios extranjeros. Deshacerse de todos esos discursos universalistas o internacionalistas, religiosos o políticos; recuperar el ser propio y ancestral; el nexo con los antepasados. Esto es el nacionalismo étnico. La liberación colectiva –no individual o personal. Quedan por venir las revoluciones nacionalistas étnicas.
*El nazismo (el nacionalismo étnico) tenía que ser destruido: chocaba (y choca) contra todos los poderes políticos, económicos, religiosos… (contra todo el viejo orden/mundo judeo-mesiánico), como acertadamente observó Saint-Loup en la segunda de sus ‘Quotations’; era la única ‘revolución’ (o cambio) verdaderamente radical, como incluso llegó a reconocer Marcuse, un judío. Fue una suerte de mutación espiritual, simbólica; un acontecimiento en los cielos. Estábamos ante un verdadero nuevo orden/mundo. Era una nueva oportunidad (un puerto, un paso, un camino nuevo que se abre), todo un nuevo inicio (Heidegger); una nueva aurora para nuestros pueblos. Un nuevo día, un nuevo futuro. Deslumbrante, resplandeciente, cegador. Su mera existencia hacía palidecer de envidia y rencor a sus oponentes; su belleza, su luz, su esplendor ofendían a los tenebrosos, a los opacos, a los sombríos… a los ‘malos’ (aquellos que buscan nuestro mal); su marcha triunfal, sus hercúleas victorias –la recuperación de Alemania en tan breve tiempo–, aterraban al enemigo. Aquella primera nación arya, aquella gloriosa experiencia, aquella sublime singularidad tenía que ser destruida, reducida a cenizas mediante aquellas bombas, aquellas luciferinas armas, aquel fósforo tenebroso, mortífero, letal. Esto fue lo que sucedió.
El alcance y la profundidad del ‘movimiento’ relumbran, empero, en sus ardientes y heroicos rescoldos  –su “interna verdad y grandeza”; su imperecedera luz.
El nacionalismo arya ha sido probado, templado, acrisolado. Ha sobrevivido a los más aniquiladores ataques –en la tierra y en el cielo; ha vencido a la muerte; ha vencido.
La lealtad, la fidelidad, la bravura, el honor, la nobleza; el culto a la verdad, a la claridad, a la luz. La excelencia arya. El camino arya. Nosotros no aspiramos al superhombre; nos basta con nuestro ser arya.
*
Saludos, y hasta la próxima

Manu
Publicado por Manu Rodríguez en 6:53
3 comentarios:

1.

Dagdiano19 de noviembre de 2014, 15:13
Quería comentar algo sobre el apelativo “Sionista”; y es que muchos NS dicen ser antisionistas, mientras abrazan el cristianismo, es por ello que no dejan de ser unos sionistas más, puesto que el judeomesianismo está enraizado en la cultura judía, su mesias es Judio y su texto “sagrado” tambien lo es. Estos fanáticos religiosos que ven en Hitler como la Némesis de Jesús y como el gran salvador del cristianismo o de lo que ellos consideran “occidente”, cuando realmente fue todo lo contrario, llegando él mismo a decir que el comunismo es hijo del cristianismo, ambos invenviones judías.
Hace tiempo que lo dije y lo vuelvo a repetir, hasta que los identitarios españoles no se deshagan de raiz de esa doctrina judeomesiánica (cristianismo), no se producirá ningún avance significativo. Y el avance que se produzca será inducido por eventos externos, porque en este pais siempre se camina a remolque de lo que sucede en el exterior.

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2.

Manu Rodríguez19 de noviembre de 2014, 19:14
Querido amigo, completamente de acuerdo contigo. Llevo años postulando esto. Es un discurso judío, pero un discurso judío para gentiles, para los ‘goys’, para los otros. Nietzsche tiene un aforismo que comienza: “Algún día nos arrepentiremos de los dos mil años de cultura cristiana” (o algo así). El mensaje pacifista cristiano es letal para los pueblos y, desgraciadamente, ha tenido una influencia tremendamente perniciosa en la cultura y en la psicología de los pueblos europeos. Hace tiempo que escribí lo siguiente: “El cristianismo es el arte de convertir a lobos y osos en cabritos y corderos.”
El nacionalcatolicismo español es el más severo obstáculo que nuestra gente tiene para tener una conciencia clara de lo que es el nacionalismo étnico. El modelo sigue siendo el nacionalsocialismo alemán –en sus textos y en sus obras. No hay otro espejo, no hay otro camino.
Gracias por tu comentario, y hasta la próxima,
Manu
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Respuestas

1.

Dagdiano20 de noviembre de 2014, 10:53
Esos no saben lo que es el nacionalismo ético, todo esto les suena a Chino mandarín.
Gracias a ti por tu blog, si nada más que el 10% de los europeos tuvieran asimilado lo que en este blog de expone, otro gallo nos cantaría.
Saludos.
FUENTE:
http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2014/11/116-correo-dedicado-todos-aquellos.html#comment-form