127)… 29 abril … 128)…4 mayo 2015

LUNES, 4 DE MAYO DE 2015

128) Proyecto Hellstorm
Proyecto Hellstorm.

Manu Rodríguez. Desde Europa (04/05/15).

*Mi querido amigo César Tort ha puesto en marcha, junto con Thomas Goodrich, el “Proyecto Hellstorm” (Hellstorm Project). Goodrich es el autor de la obra “Hellstorm: The Death of Nazi Germany, 1944—1947”, publicada en 2010. Al ‘Proyecto’ acompaña un video relacionado con lo acontecido en Alemania durante la guerra y la postguerra, y que también puede ser consultado en el blog de César: “The West´s Darkest Hour”.
La información veraz que tanto el libro como el video nos proporcionan no la encontrará el lector ni en los falaces documentales a que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación de masas, ni en los igualmente falaces textos oficiales que circulan acerca de la IIGM (los únicos permitidos). Desde este punto de vista más valdría llamar al proyecto “Proyecto Aletheia”, traduciendo el término ‘aletheia’ (griego), como hace Heidegger en sus obras, por ‘desencubrimiento’, ‘desvelamiento’, o ‘desocultamiento’. Generalmente el término ‘aletheia’ es traducido por ‘verdad’, tendríamos así el “Proyecto Verdad”. (Heidegger es el filósofo europeo más grande de los últimos siglos, quizás el filósofo más grande desde Aristóteles, y fue nazi.)
La verdad es lo que necesitamos, pues la verdad es aquello que se nos oculta, encubre o vela acerca de episodios esenciales de nuestra historia más reciente (IGM, Revolución ‘rusa’ –judeo-bolchevique–, y IIGM). Todos sabemos, o deberíamos saber, qué fuerzas nos ocultan la verdad. Son las fuerzas que iniciaron la IIGM, las que trituraron las ciudades alemanas, y masacraron a sus habitantes; las que persiguieron, y persiguen, a los derrotados; las que inundan nuestros medios de comunicación con su propaganda de guerra anti-nazi; las que falsean toda nuestra historia reciente… Hablo de las fuerzas causantes de la ruina étnica y cultural que se inicia en nuestros pueblos tras la IIGM. Hablo de los verdaderos vencedores de aquella guerra –que no fueron ni los aliados, ni los pueblos blancos, ciertamente. Hablo de las fuerzas del mal.
Yo quisiera contribuir a este muy noble y muy leal proyecto aportando algunas citas bibliográficas. Son textos de auténticos amantes de la verdad. Tienen que ver con los inicios de la guerra (quien la comenzó, por ejemplo), la estrategia de dominio de las tropas aliadas (los terroríficos bombardeos sobre ciudades indefensas para hundir la moral de los alemanes), los juicios de Nuremberg, la desnazificación, la postguerra… Se nos ha mentido, y se nos miente, en todos y cada uno de estos capítulos.
*Comencemos por los inicios y el desarrollo de la guerra.
Ramsay (H. Maule). The Nameless War. 1952
Grenfell (Rusell). Unconditional Hatred. German War Guilt and the Future of Europe. 1953
Hoggan (David L.). The Forced War. 1961
Walendy (Udo). Truth for Germany. The Guilt question of the IIGM. 1965
Rassinier (Paul). Les responsables de la IIGM. 1967
En estos textos se advertirá que Alemania no inició la guerra. A Alemania se le declaró la guerra desde el mismo momento que Hitler llega al poder.
*Sobre los bombardeos de ciudades indefensas alemanas, pero también francesas, suizas, italianas, belgas… estos textos, uno de ellos vindicando el bombardeo de las ciudades indefensas “en nombre de la civilización” (Spaight).
Spaight (J.M.). Bombing vindicated. 1944
Irving (David). Apocalipse 1945. The destruction of Dresden. 1996 (2ª edición)
Davis (Richard G.). Bombing the European Axis Power (1939-1945). 2006
*Los juicios de Nuremberg y temas conexos.
Documents sur l´activité du Comité International de la Croix-Rouge en faveur des civils détenus dans les camps de concentration en Allemagne (1939-1945). 1946
Procès des grands criminels de guerre. Nuremberg 1945-1946. 1947
Bardèche (Maurice). Nuremberg ou la terre promise. 1948
Bardèche (Maurice). Nuremberg II ou les Faux Monnayeurs. 1950
Irving (David). Nuremberg. The last battle. 1996
Porter (Carlos W.). Not Guilty at Nuremberg. The German Defense Case. 1996
*En conexión con los juicios de Nuremberg tenemos textos sobre el pseudo-holocausto judío. Hay que decir que no hubo otro holocausto que el del pueblo alemán (el de las poblaciones germanas).
El lector puede contactar con CODOH (Committee for Open Debate on the Holocaust), donde podrán descargarse gratuitamente una veintena de textos relacionados con el pseudo-holocausto. Allí encontrarán entre otros un texto fundamental:
Butz (Arthur R.). The Hoax of the Twentieth Century. The Case against the Presumed Extermination of European Jewry. 2003 (3ª edition)
Otros autores que tocan este tema son: Robert Faurisson, Richard Harwood, Jurgen Graff, Carlo Mattogno, Wilhem Stäglich, Joaquín Bochaca, Vincent Reynouard…
*Sobre la postguerra.
Keeling (Ralph Franklin). Gruesome Harvest. The Costly Attempt to Exterminate the people of Germany. 1947.
Van Rodrn (Edward L.). American atrocities in Germany. 1948
Utley (Freda). The High Cost of the Vengeance. 1949.
Bochaca (Joaquín). La historia de los vencidos. 1975
Bacque (James). Other losses. 1989
Zayas (Alfred M. de). The Wehrmacht War Crimes Bureau, 1939-1945. 1989
Zayas (Alfred M. de). Los anglo-americanos y la expulsión de los alemanes, 1944-1947. 1999
Bochaca (Joaquín). Los crímenes de los ‘buenos’. 2004
MacDonogh (Giles). After the Reich. The Brutal History of the Allied Occupation. 2007
Goddrich (Thomas). Hellstorm. The Death of Nazi Germany. 1944-1947. 2010
No nos olvidemos de Theodore Kaufmann (Germany Must Perish!, 1941) y de Henry Morgenthau cuyo Plan o Memorándum, que lleva por título: “Suggested Post-Surrender Program for Germany”, puede ser consultado en línea en internet. Ambos autores son judíos. Son textos violentamente genocidas, con recomendaciones que van desde el puro exterminio hasta la castración de las poblaciones germanas.
En el Institute of Historical Review, dirigida por Marx Weber, se encontrarán muchos otros trabajos relacionados con la IIGM (inicios, desarrollo, datos sobre Roosevelt, Churchill, y Stalin, juicios de Núremberg, postguerra…).
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La lista no es exhaustiva, claro está, pero son textos que se pueden encontrar y descargar de internet. Ahora les paso algunos enlaces que pueden serles de interés.
https://chechar.wordpress.com/
http://codoh.com/
http://www.ihr.org/
http://www.vho.org/aaargh/index.html
http://robertfaurisson.blogspot.com.es/
http://research.calvin.edu/german-propaganda-archive/
http://www.fpp.co.uk/
http://germancross.com/indice.htm
*
Bien amigos, me despido. Espero que el “Proyecto Hellstorm” de Goodrich&Tort tenga éxito –por el bien de los pueblos blancos. Y espero que estos datos que os ofrezco os sean de utilidad, que os encaminen y que os puedan dar la exacta perspectiva en este asunto que nos es vital.
La población europea padece desde finales de la IIGM una propaganda de guerra que no cesa de criminalizar el nacionalsocialismo en documentales, libros, prensa… pero también en nuestras escuelas, institutos, y universidades. Se está haciendo un uso político represivo de esta criminalización. Una generación tras otra cae en manos de estos perversos ingenieros sociales. Es esencial para la futura nación arya dilucidar, aclarar, iluminar esta historia nuestra. Es esencial recuperar el honor del período nazi; de aquellos hombres y mujeres; de aquellos héroes, de aquellos mártires. En el nombre de la justicia y de la verdad.
*
Saludos y hasta la próxima,

Manu

PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 6:38
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http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2015/05/128-proyecto-hellstorm.html

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MIÉRCOLES, 29 DE ABRIL DE 2015

127) Sobre un reciente artículo de MacDonald (en TOO).
Sobre un reciente artículo de MacDonald (en TOO).

Manu Rodríguez. Desde Europa (28-30/04/15).
*Kevin MacDonald escribe en su último artículo (publicado en “The Occidental Observer”) acerca del papel del cristianismo en los pueblos europeos (blancos). Tengo que decir que aprecio en lo que vale los escritos de MacDonald, quizás uno de los mayores exponentes de lo que podríamos denominar ‘los intereses de los pueblos blancos’, y uno de los mejores analistas de la rasgos patológicos (sociales) de las sociedades blancas en los momentos presentes. Pero no puedo estar de acuerdo con sus reflexiones sobre el papel de cristianismo en nuestras culturas. Pueden consultarse sus trabajos y sus artículos (absolutamente recomendables) en el blog más arriba citado.
El cristianismo se limitó a acompañar la expansión de los pueblos blancos. Ni coadyuvó ni propicio aquellas expansiones. Las conquistas de territorio suponían también un aumento de poder para aquella jerarquía eclesiástica de origen extranjero. Las conquistas del decadente imperio romano o el bizantino, el periodo de las invasiones germánicas, la expansión del imperio de Carlomagno (el asesino de los sajones), el posterior ‘sacro imperio romano-germánico’, la conquista de las Américas… Allí donde avanzaba el poder blanco, allí le iban a la zaga los sacerdotes cristianos con sus tenebrosos estandartes. Era un buen negocio. Fue un buen negocio el cristianizar a aquellos pueblos. Se convirtieron en el brazo armado de la ambición de dominio de aquellos miserables; de aquella secta extranjera que se apoderó espiritualmente de Europa. Siempre fueron en Europa un cuerpo ajeno y parásito, y es de lamentar que los belicosos reyezuelos (me niego a llamarles ‘nobles’) pusieran la espada al servicio de aquellos monstruos estableciendo aquella siniestra complicidad entre la espada y la cruz. Ni unos ni otros creían en aquello que decían practicar. El cristianismo era tan sólo un instrumento de poder (una religión para el ‘pueblo’ –para la ‘plebe’). Tanto unos como otros demostraron un absoluto menosprecio o desprecio por los pueblos europeos –por sus tradiciones ancestrales, por sus mundos.
Las autoridades eclesiásticas siempre estuvieron cerca de los poderosos (de los violentos, tendríamos que decir). Y en cuanto a que estaban detrás (ideológicamente) de la Reconquista, Lepanto, la Batalla de Tours… hay que decir que sencillamente se limitaban a velar por ‘sus intereses’ (propiedades, prestigio, poder…). La jerarquía eclesiástica sabía bien cuál sería su situación en caso de que las tierras ‘cristianas’ cayeran en manos musulmanas. El ‘pueblo’ era su menor preocupación.
Nada les debemos, pues, a estos sacerdotes. Por el contrario, el daño étnico y cultural que nos hicieron es, y será, irreparable.
En los principios ‘morales’ que divulgaban aquellos sacerdotes e imponían aquellos guerreros hay que recalcar su carácter paralizante, invalidante. Su pacifismo y su altruismo desarman, promueven la pasividad ante el agresor, ante el invasor, ante el otro. No sólo anulaban la defensa, también lograban que los ingenuos cristianizados se pospusieran ellos mismos ante el otro en una suerte de altruismo suicida. Conseguían eliminar toda oposición ante el ‘alien’, ante el extranjero. La democracia universal y el comunismo parten de los mismos supuestos ‘morales’. Es un arma psicológica, sin duda. Se consigue desarmar a la víctima, a la presa (los pueblos a someter).
Los más resueltos negadores de ‘sí mismos’ recibían el elogio de las autoridades eclesiásticas (se les ‘santificaba’). Hoy día sucede lo mismo, aquellos que se desviven ayudando a los extranjeros (a los ‘otros’) y posponiendo a su propia gente (los intereses de su propio pueblo) reciben un amplio reconocimiento social y son considerados poco menos que como héroes. Hay numerosas organizaciones altruistas, que tienen como finalidad el ‘otro’, y que operan dentro y fuera de Europa. Son los adalides del suicidio ‘blanco’. La psicología de estos personajes es una mezcla de estupidez criminal (con respecto a su propio pueblo, al que ignoran o descuidan), y de vanidad (narcisismo).
La izquierda y la ‘intelligentsia’ judía no necesitan debilitar las espurias raíces cristianas de los pueblos blancos, es incluso contraria a sus intereses. Además, el desarraigo cultural de los pueblos blancos ya fue conseguido cuando la cristianización. Se puede decir que de lo que se trata es de reforzar el cristianismo de nuestros pueblos. El cristianismo es un instrumento, y “quien quiere los fines, quiere los medios” (como decía Nietzsche). Esto lo supo ver claro aquel judío apóstol de los ‘gentiles’. Con su iniciativa se consiguió judaizar a nuestros pueblos con las deplorables consecuencias que todos conocemos –sí, ¿cuál resultó a la postre ser el libro sagrado de la mayoría, por desgracia, de los europeos; cuál su tierra sagrada, cuál su moral, cuál su dios…? No cabe mayor alienación cultural. La ‘intelligentsia’ judía contemporánea ya cuentan con ellos, ya los tienen a su favor… Recuérdese a ciertas sectas en USA como los “Cristianos Sionistas”.
La intención es la de unir el evangelio de Cristo con el evangelio de Marx. Pues no hay contradicciones entre ambos ‘credos’, están del mismo lado, avanzan desde las mismas barricadas (hay tantos curas ‘obreros’ como izquierdistas que hacen guiños al Vaticano); ambos tienen las mismas metas, ambos trabajan en la disolución de los pueblos, y en pos de una humanidad transétnica y transcultural (cuyas directrices ‘espirituales’ serán, empero, judías). Ambas ideologías trabajan, lo sepan o no lo sepan, en poner a esa ‘humanidad’ desarraigada (a esa masa salarial desarraigada) del futuro en manos de la minoría judía –el único grupo étnico que quedará.
En los momentos actuales probablemente no aparezcan en primer plano las ‘motivaciones cristianas’ (caridad, altruismo, pacifismo…) pero éstas están enmascaradas, subyacen en las ideologías políticas humanitarias que se nos imponen (democracia universal, declaración universal de derechos humanos, internacionalismo socialista…). El daño psicológico (psicosocial) ya está hecho. Los modernos ideales sociales, transétnicos y transculturales, están impregnados del ‘buenismo’ cristiano (la ‘hermandad universal’ de la que habla Jack Frost –un comentarista del artículo de MacDonald; o el ‘cristianismo secular’ del que habla César Tort en su último artículo). La propaganda ‘judía’ no necesita hacer mucho aquí. Cientos de años de educación cristiana, de entorno cristiano, de ‘mundo’ cristiano, no han sido en vano. Nuestro mundo moderno (desde la Revolución Francesa hasta el comunismo marxista) está moldeado por ideales judeo-mesiánicos.
Tampoco debemos olvidar el chantaje moral a que están sometidas las poblaciones europeas en nuestro mundo post-Nuremberg –con resultados no menos paralizantes que los citados ‘principios’ cristianos. Cualquier observación crítica acerca de los miles, de los millones de asiáticos, africanos y asiáticos que residen o fluyen hacia nuestras tierras, cualquier rechazo de estos incesantes flujos migratorios indeseados e indeseables será inexorablemente tachada de racista o nazi. A esta velocidad nuestro mundo milenario europeo desaparecerá en unas pocas generaciones. Esta vez lo perderemos todo (la tierra que heredamos de nuestros antepasados, la cultura, y nosotros mismos, que llegaremos a ser una minoría en esta tierra nuestra).
Por todo lo dicho podemos advertir entonces el doble chantaje a que estamos sometidos los pueblos blancos en los tiempos que corren. De un lado se incentiva, se premia socialmente el descuido de lo propio y el comportamiento altruista, y del otro se condena públicamente a los resistentes tildándolos de inhumanos, racistas, o nazis.
Parafraseamos las palabras de otro comentarista (Sweden), que menciona el citado artículo de Tort (en el blog “The West´s Darkest Hour”): los momentos actuales culminan el proceso de desposesión de los pueblos blancos que comenzó cuando la cristianización.
*La cristianización de los pueblos blancos, esto es, la destrucción de sus culturas ancestrales, su aculturación y posterior enculturación judeo-mesiánica, fue el primer paso hacia su desposesión integral.
La desposesión cultural (religiosa, simbólica) es lo primero para destruir a un pueblo –para acabar con un pueblo. Privarlo de sus raíces culturales, simbólicas, religantes… Destruir sus ‘ídolos’, como decían arteramente los sacerdotes cristianos. Destruir su memoria colectiva; su ser simbólico colectivo y ancestral. El desarraigo cultural es el que da paso al posterior desarraigo étnico o racial. Un pueblo privado de sus raíces culturales ancestrales es un pueblo debilitado, sin fundamentos, sin ‘suelo’, sin ‘morada’, que corre pendiente abajo hacia su desaparición. Es cuestión de tiempo.
Lo vimos no hace mucho con la labor destructora del internacionalismo proletario (pues el proletario carece de ‘patria’ –en palabras de Marx). Lo vemos hoy con la universal globalización demo-liberal. El resultado en ambos casos es la paulatina desaparición de los pueblos indígenas (en Asia, en África, en las Américas…). Primero se atacan sus costumbres ancestrales tildándolas de arcaicas, supersticiosas, o ‘salvajes’ (cuando no se las hace incluso responsables de su ‘atraso’). Así como antaño, durante la globalización cristiana (y la posterior musulmana, igualmente universalista), se las tildaba de paganas, idólatras, o bárbaras.
La cultura de un pueblo es lo que religa a un pueblo, lo que le hace ‘uno’ –el nexo lingüístico-cultural, simbólico. Destruido ese nexo, la disolución de ese pueblo es cuestión de tiempo, como digo.
En los pueblos ancestrales era (y es) imposible desligar raza (etnia) y cultura. Piénsese en los primitivos pueblos aryas o indoeuropeos. Piénsese en China, o Japón (por no hablar de las pocas culturas paleolíticas supervivientes). Cada grupo étnico genera su propio mundo simbólico (esto es, común, colectivo, religante). Es la obra de incontables generaciones.
El cristianismo, el islamismo, el budismo, la democracia, el comunismo… que hacen caso omiso de las etnias y las culturas ancestrales son los culpables de la desaparición de multitud de pueblos. Y son la causa de guerras y discordias desde hace miles de años. Pueblos destruidos, y masas desarraigadas divididas y enfrentadas, ésta es su obra, su legado. El caos y la destrucción. El mal para todos.
Lo primero es, pues, desarraigar: apartar de los antepasados, de las tierras ancestrales, del propio pueblo. Ésta es la estrategia de dominio que siguen las ideologías universales. Se requieren masas errantes sin vínculos con su tierra, su etnia, y su cultura; gente sin pasado, y sin futuro; sin memoria, sin conciencia. Gente nueva, dicen; nuevos hombres, se atreven a decir. Una nueva humanidad. He aquí su palabra tramposa, mentirosa, engañosa; su lengua doble, bífida, diabólica. Porque la finalidad es, en todo momento y lugar, la creación de una nueva especie, sí, pero de siervos, de esclavos.
Hay que insistir, la negación de las etnias, en la teoría y en la práctica, es el mayor ejercicio de etnocidio; es el genuino genocidio. Se combaten las etnias, los diversos pueblos, se va en pos de una humanidad general, indistinta, mezclada, donde los diferentes pueblos (las diferencias) hayan dejado de existir.
Tanto como nos desvelamos por las especies en vías de extinción, tanto o más deberíamos desvelarnos por las etnias (los pueblos y culturas) en vías de extinción, pues también éstas forman parte del árbol de la vida.
La misma inmoralidad que en estos tiempos asola fríamente el planeta buscando beneficios, asola y destruye pueblos con la misma finalidad. Estamos ante la misma codicia de oro y de poder.
¿Por qué el ‘sistema’ combate, criminaliza, y persigue al nacionalsocialismo étnico? Porque éste acaba con su diabólico régimen de explotación de la tierra y de los hombres (de los pueblos); porque supone el más formidable obstáculo a su codicia de oro y de poder.
Valgan estas palabras de Walter Darré (Política racial nacionalsocialista, 1941): “…Estamos en el centro exacto de la gran revolución de nuestro tiempo, en una revolución que probablemente puede llamarse la más integral de las que puedan pensarse en absoluto… Se nos combate porque nos hemos atrevido a realizar una de las revoluciones más integrales de la historia de la humanidad.”
Darré habla de la revolución étnica. La única revolución que podrá liberar a los pueblos de las sucesivas globalizaciones que hemos padecido. La que liberará a la misma tierra de la explotación inmisericorde a que la tiene sometida la oligarquía contemporánea (el ‘sistema’, el enemigo de los pueblos, el ‘mal’).
*En estas fechas se cumplen sendos aniversarios de la trágica, de la lamentable derrota del nazismo; de sus últimos días; de su dormición. Muerte de Hitler, muerte de Goebbels, capitulación de los ejércitos alemanes… Últimos días de abril, primeros días de mayo. Semanas trágicas, santas. Otro hubiera sido este mundo nuestro contemporáneo si el nacionalismo étnico hubiera prevalecido.
Nunca lamentaremos lo suficiente la derrota en aquella lucha en la que tantos pueblos habían depositado sus esperanzas. No sólo los pueblos blancos, sino todos los pueblos de la tierra. Se agostó el futuro; se ocultó el sol. Ahora vivimos la oscuridad, el silencio, el frío. La muerte, la extinción nos rodea por doquier. ¿Son acaso los últimos días?

Hasta la próxima,

Manu

Publicado por Manu Rodríguez en 7:25 1 comentario:

http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2015/04/127-algunas-observaciones-sobre-el.html
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1 COMENTARIO:
chechar4 de mayo de 2015, 0:14
Gracias por este artículo. Es básico ver que el problema semita abarca no sólo al judaico sino al cristiano.
https://chechar.wordpress.com/2015/05/01/hellstorm-video/
Hellstorm – Exposing The Real Genocide of Nazi Germany

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