21 diciembre 2013

miércoles, 16 de abril de 2008

EL ¿MILAGRO? DE DUNQUERQUE

Hace mas de sesenta años cerca de 340.000 soldados ingleses y franceses fueron evacuados del asediado puerto de Dunquerque. En el momento de los acontecimientos, tanto el gobierno ingles como la prensa de ese pais, presentaron ante el publico esta retirada como una especie de victoria. El “espiritu de Dunquerque” se convirtió en un importante instrumento para ayudar a sostener la moral en casa y para obtener ayuda en el extranjero. Hoy en dia, y a pesar de que desde hace ya varios años una gran cantidad de historiadores militares han llegado a unas conclusiones muy distintas sobre Dunquerque, la version oficial sigue siendo la misma que durante la guerra, y no solo en las películas o la literatura popular, si no tambien en los textos escolares.

Nicholas Harmon, un periodista y locutor britanico, a escrito un notable estudio sobre Dunquerque que va mas alla que todos los anteriores. Para la preparación de su trabajo sobre Dunquerque, el autor ha consultado, documentos del gobierno ingles, diarios de guerra, trabajos anteriores y una gran cantidad de documentos recientemente sacados a la luz publica y que llevaban mas de cincuenta años ocultos en los archivos de varios ministerios ingleses. Harmon habia pensado contar la misma historia pero de una forma mas moderna. Pero a la luz de toda la información que llego a sus manos y que antes no estaba disponible, se encontro con que “la busqueda de la simple verdad, empezo a llevarme mucho mas lejos”.
Revisando los acontecimientos que tuvieron lugar a partir del inicio del ataque aleman contra Francia, el 10 de Mayo de 1940, hasta la decisión del gobierno ingles de evacuar a sus fuerzas del continente, Harmon se encontro con que la, largamente escuchada, afirmación inglesa de que sus aliados franceses y belgas les habian abandonado, era solo un mito mas. Aunque las fuerzas aliadas superaban en numero a sus oponentes alemanes, incluida una amplia superioridad en tanques, los generales de Hitler emplearon unas tacticas innovadoras para derrotar a sus enemigos. El 22 de Mayo de 1940, el gabinete de Churchill decidio que las fuerzas expedicionarias britanicas [a partir de ahora BEF] debian retirarse de Francia. Anthony Eden, en su calidad de Ministro de Guerra, dio ordenes precisas a Lord Gort, comandante del BEF, de que mintiera a sus aliados sobre las intenciones inglesas de retirarse. Churchill tambien colaboraria con esta traicion, asegurandole al Primer Ministro frances que Inglaterra estaba firmemente comprometida con Francia y la victoria. Incluso cuando los ingleses estaban preparandose para evacuar, seguian tratando de convencer a los pobres belgas de que continuaran enfrentandose a la Whermatch. Los belgas fueron capaces de plantar cara durante cinco dias, lo que retraso el avance del Grupo de Ejercitos B hacia Dunquerque. Como Harmon apunta: “lejos de ser traicionados por sus aliados, los oficiales ingleses en Francia y Bélgica llevaron a cabo un engaño metodico, el cual les permitio poder salir de alli con las espaldas cubiertas”.
La investigación de Harmon tambien revelo que los ingleses habian cometido crímenes de guerra, tanto contra los soldados alemanes como contra los civiles belgas y franceses. Algunas unidades inglesas fueron equipadas con las letales balas “Dum-dum” [un tipo de bala explosiva utilizada durante la 1ª Guerra Mundial], y que se encontraban expresamente prohibidas por la Convencion de Ginebra. El gobierno ingles emitio ordenes para no tomar prisioneros, excepto cuando se necesitaran para su interrogatorio. Estas ordenes dieron como resultado que los soldados ingleses tuvieran panico a ser capturados porque “suponian que el enemigo habia recibido ordenes similares”. El 27 de Mayo, noventa prisioneros del Regimiento de Norfolk fueron ejecutados por miembros de la Division “Totenkopf” y el 28 de Mayo, mas de ochenta hombres de Regimiento de Warwickshire fueron ejecutados por miembros de la Division “Leibstandarte”. En ambas ocasiones, los hechos tuvieron lugar como represalia por el asesinato de una gran numero de miembros de la Division “Totenkopf” a manos de soldados ingleses.
En lo que se refiere a los civiles belgas y franceses, no les fue mucho mejor que a los alemanes que cayeron en manos de sus aliados ingleses. El saqueo era normal y “el robo a los civiles se convirtió en la politica oficial”, mientras que las autoridades britanicas ejecutaban, sin ninguna clase de juicio, a cualquier civil sospechoso de deslealtad. En un caso, encontrado por Harmon, soldados ingleses ejecutaron a diecisete civiles en la localidad belga de Helchin, bajo la acusación de ser “quintacolumnistas”. Los perpetradores de estos crímenes de guerra no fueron sancionados o enjuiciados, tal y como ocurrio posteriormente con los soldados alemanes acusados de actos similares.

La evacuacion de Dunquerque, que recibio el nombre en clave de “Operación Dinamo”, comenzo el 26 de Mayo de 1940. Inicialmente se esperaba que un maximo de 45.000 podrian ser evacuados. Al final, el total de efectivos evacuados llego a los 338.000 hombres.
El comandante ingles, Lord Gort, habia recibido instrucciones de no informar a sus colegas franceses y belgas del inicio de la retirada. Al Sudeste de Dunquerque los ingleses se retiraron, dejando a siete divisiones francesas solas, para hacer frente al avance aleman. Los franceses, al igual que los belgas, lucharian hasta agotar sus municiones para tratar de “sujetar” a varias divisiones de la Werhmatch, que de otro modo podrian haber estado disponibles para el asalto al perímetro de Dunquerque.
Con las tropas inglesas y francesas retirandose hacia Dunquerque, el almirante Sir B.H. Ramsay organizo un puente maritimo entre el continente y las islas. Después de las protestas del gobierno frances, una orden escrita fue enviada para que se procediera a evacuar a un numero similar de tropas inglesas y francesas, aunque en la practica esto jamas llego a llevarse a cabo. Harmon afirma que cuando los franceses intentaban embarcar en la playa, miembros de la Royal Navy se lo impedian a punta de bayoneta. Por lo menos en una ocasión un grupo de soldados ingleses disparo contra las tropas francesas que trataban de subir a su bote. Solo después de que la practica totalidad de las fuerzas inglesas fueron evacuadas, se realizaron algunos esfuerzos para tratar de sacar tambien a los franceses. Pero cuando el puerto se rindio a los alemanes, el 3 de Junio de 1940, mas de 40.000 soldados franceses fueron capturados.
Tal vez uno de los aspectos mas memorables, y publicitados, de la evacuacion, fue el papel desempeñado por la población civil en sus pequeños botes y embarcaciones. Según Harmon esto solo es parte del mito de Dunquerque. El pueblo ingles no fue informado hasta las seis de la tarde del 31 de Mayo de lo que estaba pasando. Llegaron a reunirse un gran numero de embarcaciones civiles y de recreo en el puerto para barcos de poco calado de Sheerness. Pero la inmensa mayoria eran totalmente inútiles para la evacuacion. Solo durante los dos ultimos dias de la retirada llegaron a desempeñar estos voluntarios su trabajo, evacuando a unos 26.500 hombres de la playa. Según Harmon: “Su contribución fue muy valerosa, pero la cantidad de hombres evacuada no es demasiado significativa, dentro del total”.
Harmon tambien ha revisado la controversia que existe sobre la orden de Adolf Hitler del 24 de Mayo de 1940, suspendiendo el avance de sus ejercitos hacia Dunquerque durante dos dias. Después de la guerra, algunos oficiales alemanes afirmaron que habian quedado “conmocionados” al recibir la orden de detener las divisiones panzer a orillas del rio Aa, en el Norte de Francia, lo que permitio a los franceses establecer una linea defensiva en el lado Oeste de Dunquerque. Durante aquellos cruciales dias, el general Heinz Guderian, el padre de las divisiones panzer, visito a sus unidades de primera linea en los alrededores de Dunquerque y llego a la conclusión, de que la orden dada por el general Von Rundstedt habia sido correcta, ya que el ataque a traves de unos terrenos tan humedos, todos ellos ganados al mar, podrian haber supuesto el sacrificio de algunas de sus mejores unidades, aunque tanto en sus memorias como en las conversaciones que mantuvo con Sir Basil Liddel Hart, Guderian siempre culpo a Adolf Hitler por haber dado la orden de suspender los avances. Por sus conversaciones con Guderian y con otros altos mandos alemanes, Liddel Hart llego a la conclusión de que Adolf Hitler habia permitido la evacuacion de las tropas inglesas con un proposito, la esperanza de su comportamiento generoso y humanitario facilitaria la conclusión de un armisticio con Inglaterra.
Hace ya unos años que se hizo evidente que la orden de detener el avance de los panzer, era algo esperado por los mandos alemanes. El general Rundstedt dio la orden el 24 de Mayo y Adolf Hitler simplemente la confirmo. Se permitio a las tropas tomarse un descanso y de paso llevar a cabo reparaciones en sus vehiculos. Cuando la ofensiva se reanuda, el 26 de Mayo, las prioridades alemanas habian cambiado y se dirigian ahora hacia Paris y el centro de Francia, donde aun se encontraban una gran cantidad de tropas francesas. Dunquerque fue considerado un objetivo secundario. Algunas unidades de la Luftwaffe recibieron ordenes de bombardear Dunquerque, pero el mal tiempo impidio volar sobre la ciudad y sus alrededores durante casi toda la evacuacion. De hecho, durante los nueve dias que duro la evacuacion, la Luftwaffe solo hizo acto de presencia durante poco mas que dos dias y medio, desde la tarde del 29 de Mayo y hasta el 1 de Junio.
Aunque Harmon a escrito una solida evalucion sobre el tema de Dunquerque, no puede evitar caer en algunos de los topicos habituales sobre la 2ª Guerra Mundial. Por ejemplo, al principio de su obra no duda en repetir el viejo cuento de que el rearme “fue el motor de la recuperacion economica de Alemania en los años 30”, o que “en conspiración con la dictadura alemana, la dictadura sovietica, devoro Finlandia”. Posiblemente un editor mas atento hubiera detectado estos errores.
Pero fundamentalmente la obra de Nicholas Harmon nos muestra que un acontecimiento que durante decadas ha sido celebrado como una muestra del coraje ingles fue, de hecho, una gran derrota, aliñada con unas buenas dosis de mentira y traicion. La evacuacion de aquellos cientos de miles de hombres no fue un logro militar unico, si no mas bien la demostración palpable de una derrota aplastante. Pero debemos reconocer que con su desmitificación de la evacuacion de Dunquerque, ha contribuido a mejorar nuestra comprensión general sobre la 2ª Guerra Mundial.

Publicado por El Hermenauta en 03:03
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FUENTE:
http://lahistorianoesblancaonegra.blogspot.com.es/2008/04/el-milagro-de-dunquerque.html

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