A.H.: el mito del “mal absoluto”

jueves, junio 27, 2013

Adolf Hitler: el mito del mal absoluto

El mito del mal absoluto.

“El sistema financiero internacional mata cada año a más personas de las que perecieron en la Segunda Guerra Mundial, pero al menos Hitler estaba loco, ¿no es cierto?”
(Ken Livingstone, ex miembro del Partido Laborista y candidato independiente a la alcaldía de Londres, citado en La industria del Holocausto, Norman Finkelstein, 2002, p. 52).
****** “Si ciertos actos y violaciones de Tratados son crímenes, son crímenes tanto si los comete Estados Unidos como si los comete Alemania”, indicó Bertrand Russell. **** “El Estado judío no habría nacido sin la expulsión de 700.000 palestinos. Así pues, había que expulsarlos. No había otra opción que expulsar a la población. (…) Tampoco la gran democracia estadounidense se podría haber creado sin la aniquilación de los indios. Hay casos en que el buen fin general justifica los actos implacables y crueles que se cometen en el curso de la historia.” Benny Morris, historiador israelí
http://web.archive.org/web/20051228175320/www.newleftreview.org/PDFarticles/Spanish/NLR26002.pdf
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“Las imágenes que vemos de madres y niños de regiones enteras de África sometidas al azote de las sequías y otras catástrofes nos recuerdan a los campos de concentración de la Alemania nazi (…) No tenemos un Nüremberg que pueda juzgar el orden económico que se nos ha impuesto, en el que cada tres años mueren de hambre y enfermedades que podrían prevenirse más hombres, mujeres y niños de los que murieron en la Segunda Guerra Mundial.”
(Fidel Castro, en entrevista de John Rice para “Associated Press”, “Castro Viciously Attacks Capitalism”, 13 de abril de 2000, citado por Finkelstein, N., op. cit., pp. 52-53)
Con este post iniciamos una serie, largo tiempo pendiente en FILOSOFÍA CRÍTICA, sobre el Führer de los alemanes, Adolf Hitler. Alguien que pasa por la “encarnación humana del mal absoluto” en unas sociedades presuntamente laicas.  Sociedades que parecen haber rebuscado en los cubos de basuras de sus prostíbulos las coartadas para “emanciparse” de la “superstición religiosa”, la Edad Media, el Ancien Régime….  Rebeláronse pues, así,  los “hombres más puramente hombres” contra sus amos feudales, pero sólo para reinstaurar inmediatamente la esclavitud.  Y lo hicieron esgrimiendo el “bienestar” (consumismo enfermizo), la “felicidad” (incluidos “placeres” como la drogadicción y la pederastia), la “fraternidad” (terror revolucionario policial, exterminio de masas, despotismo político, tortura), la “razón” (excusas, circunloquios, “racionalizaciones” en el sentido freudiano, palabrería, intelectualismo mendaz) y la “libertad” (el “deseo”, o sea, la transgresión de todas las normas y del principio normativo en cuanto tal). Valores que desembocaron en la exigencia metafísica de una “dicha sin límites”: del Marqués de Sade (la “filosofía en el tocador”) al terrorismo hedonista (bien acreditado en los orígenes de ETA). Porque lo cotidiano aburre y siempre queda alguna nueva norma por vulnerar, alguna “represión” que reducir a polvo cósmico ad maiorem Dei(=ego)gloriam. El derramamiento de sangre y el tormento forma parte del placer al Yo debido tanto como la pedofilia.

“podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme”
(Daniel Cohn-Bendit, actual parlamentario europeo por el partido de Stéphane Hessel, consigna publicada en 1976)

Sociedades que pretendían haber dejado atrás la fe en el ámbito público, es decir, la fundamentación confesional del poder político, pero ahora contemplan cómo esa misma fe retorna radicalizada en calidad de fundamentalismo fanático. “Fe” que en realidad aquéllas nunca abandonaron, que más bien secularizaron para dar forma aparentemente “científica” a añejos delirios escatológicos y soteriológicos judeocristianos (Nietzsche dixit).  Katyn: crimen de masas comunista  imputado falsamente a Hitler. 

Son dichas sociedades las que reclaman e imponen hoy en occidente la neo-fe pública, una creencia estatal-semiconfesional en un  “Holocausto” denunciado 25 años antes de que presuntamente se produjera. !Verdadero milagro amparado por ley, como antaño la resurrección de Cristo, el judío-Dios, en los confines de la Antigüedad greco-romana!  Sociedades que han promovido la “libertad de expresión” (incluidas pornografía, la literatura de las parafilias y la defensa “racionalmente” argumentada de prácticas de facto, ya citadas, como el consumo de estupefacientes o el sexo adulto con niños), institucionalizan así actualmente, en abierta contradicción con sus “principios” (!como siempre!), esta inédita inquisición jurídica liberticida que encarna la figura del fiscal contra los delitos “fascistas” de opinión.  En definitiva, el Torquemada de turno persiguiendo toda “duda” (=descreimiento) respecto de la nueva “fe laica”. Porque, sépanlo, la society terminó, después de acumular un grueso expediente de ignominiosas fechorías, crímenes y mentiras, evacuando cierto cuento, un relato pueril en que deponer su cómoda indecencia axiológica elevada a la categoría de american way of life obligatorio: la narración de la tribu occidental Estupidez, maniqueísmo y simplismo son palabras harto comedidas para calificar la historieta antifascista oficial, que deja a la pretendida Ilustración en estado de coma.  Pero la sinvergonzonería del “hombre moderno” ni siquiera se inmuta. Hace ya mucho tiempo -más o menos desde la “Gloriosa Revolución” inglesa del siglo XVII- que este engendro hizo compatible el esclavismo, la corrupción política masiva y hasta el genocidio con la verborragia hipócrita sobre la “democracia” y los “derechos humanos”. Las podridas “ideas modernas” sólo alcanzan en el lavado de cerebro de la “cruzada” humanista “contra Alemania” y el “nazismo” su culminación, paradigma y modelo para eterno escarnio de las habladurías sobre el mito del “progreso”.  Un mito que hoy toca ya a su fin en Europa, el lugar donde desatárase la plaga universal contemporánea.  Hete aquí el contexto “hermenéutico” -interpretativo- en que resucita el espectro de Adolf Hitler como la otra cara, también mítica, del “relato progresista” en descomposición.  Federación Catalana de Tiro al Fascista. La ideología del Holocausto (=el Infierno) y sus funciones represivas El fragmento que transcribimos a continuación ha sido escrito por alguien a quien nunca se le ha reprochado su brutal sinceridad y que el fiscal Aguilar jamás sentaría en el banquillo de los acusados por delitos de odio. Evidentemente, no es Hitler, sino el “bueno” de Merleau-Ponty:

El marxismo se abre sobre un horizonte futuro donde el ‘hombre es para el hombre el ser supremo’. (…) La tarea esencial del marxismo será pues buscar una violencia que se supere en el sentido del porvenir humano. (…) La astucia, la mentira, la sangre derramada, la dictadura, se justifican si hacen posible el poder del proletariado, y en esta medida solamente. La política marxista es, en su forma, dictatorial y totalitaria. Pero esta dictadura es la de los hombres más puramente hombres (…) (Merleau-Ponty, M., Humanismo y terror, Buenos Aires, Leviatán, 1956, p. 12).

El racismo del progresista frente a quienquiera que resulte estigmatizado como “fascista”. Losprogres erígense en raza superior. Son los hombres “más puramente hombres”. ¿Algo que envidiar a la raza aria de Adolf Hitler? Quienes osen oponérseles encuádranse además en la categoría de bestias y podrán ser cazados como tales. El actor Joel Joan, espejo de indepes catalanistas (versión fecal ocaganera del progre), proclamó en pleno Nou Camp, el estadio del FC Barcelona (ya sabemos: algo más que un club)su pertenencia al Club de Tir al Feixista (Club de Tiro al Fascista). Podríamos citar decenas de “perlas” similares de autores progresistas, filósofos de reconocido prestigio, justificando la intolerancia, la dictadura, la discriminación, la violencia, la mentira, el crimen, incitando incluso al asesinato de masas tout court
El individuo moderno ha avisado de que iba a exterminar en masa y cumplido su palabra. Los documentos están ahí para quien quiera cotejarlos: de la masacre de la Vendée a Vietnam, Palestina, Pol Pot e Iraq. Pero diabolízase a Hitler por “Auschwitz” (=plan de genocidio exhaustivo con cámaras de gas y hornos crematorios), algo sobre lo que, precisamente, como los historiadores profesionales tienen que reconocer muy a su pesar, no cabe mostrar documentos probatorios (sólo quedan testimonios de los propios interesados y confesiones extraídas bajo amenaza o “a puñetazo limpio”). Ni una pericial aliada a posteriori o una simple orden oficial. Al final, hasta el judío Goldhagen tiene que reconocerlo:

(…) suele creerse que los alemanes mataron a los judíos, por lo general, en cámaras de gas, y que sin éstas, los medios modernos de transporte y una burocracia eficaz, los alemanes no habrían podido matar a millones de judíos. Persiste la creencia de que, de alguna manera, sólo la tecnología posibilitó un horror a semejante escala (…) Existe la creencia generalizada de que las cámaras de gas, debido a su eficacia (que se exagera mucho), fueron un instrumento necesario para la carnicería genocida, y que los alemanes decidieron construir cámaras de gas en primer lugar porque necesitaban unos medios más eficaces para matar judíos. (…) Todos estos criterios, que configuran básicamente la comprensión del Holocausto, se han sostenido sin discusión, como si fuesen verdades evidentes por sí mismas. Han sido prácticamente artículos de fe, procedentes de fuentes distintas de la investigación histórica, han sustituido el conocimiento fidedigno y han distorsionado el modo de entender este período (Daniel Goldhagen, Los verdugos voluntarios de Hitler, Madrid, Taurus, 2003, pp. 29-39)

¿Entonces? Todo este tiempo, hasta que llegó Goldhagen, se acusó en base a “artículos de fe, procedentes de fuentes distintas de la investigación histórica”. Dichas fuentes “han sustituido el conocimiento fidedigno y han distorsionado el modo de entender este período”. Más claro no se puede hablar. Pero, ¿cómo ha sido esto posible? ¿Cuáles son esas fuentes, esos artículos de fe y por qué tendríamos que creer ahora en la novísima versión de Goldhagen? !Ya conocemos unas cuantashistorietas milagrosas hebreas, a cual más ridícula! Empezando por la resurrección de Cristo…

La modernidad, promesa de refulgencias intelectuales deslumbrantes, conocimiento, racionalidad, ciencia, habrá sido ante todo la era de la mentira consciente, la falsificación propagandística deliberada de la historia, el marketing comercial y político de masas, el uso de las ciencias humanas al servicio de la manipulación de la mente y la fabricación de la opinión pública,  la ocultación mafiosa, sectaria, delictiva, de la verdad como forma normal del funcionamiento de las administraciones(obstrucción a la justicia sistemática y planificada por los políticos profesionales en todos los ámbitos de la sociedad oligárquica)… El susodicho individuo moderno insiste todavía, empero, aunque cada vez con menos convicción a la vista de las asambleas de indignados menesterosas de soma consumista, en declararse libre y feliz. No sufre demasiado, de momento (“la crisis pasará”), a causa de las comunicaciones intervenidas por los servicios secretos de Sión, con ingenios mecánicos automáticos del mestizo universal Obama sobrevolando su cabeza a la espera de una orden para ejecutarle ipso facto por vía administrativa.

La ramera barbuda del “sistema financiero  internacional”. Por tanto, un criminal.

El individuo progresista y liberal. El sujetocartesiano, el “yo”, Yahvé “en pequeño”… Pero, ¿quién es ese personajillo? Un mono con corbata dedicado por entero, en su expresión suprema (el capitalismo financiero), a negocios fraudulentos, un canalla que esnifa “rayas” de coca y practica la prostitución con mujeres secuestradas, o bien un tirano vendedor de paraísos (también un progresista rodeado de harenes, como Mao Tse-tung) que sólo ha conseguido, en nombre de la realización de susideales comunistas humanitarios, perpetrar en el siglo XX los mayores exterminios de masas, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad que la historia recuerda. La utopía. En versión ácrata: la comuna que retorna a los tiempos felices del “buen salvaje” amamantado por la Madre Naturaleza. O sea: la cheká y luego, de propina, el gulag. Cataluña cuenta (todo un honor) con el primer horno crematorio de occidente, pero, !ay! sus usuarios-víctimas eran “fascistas”. Para los anarquistas: el chute de heroína y despellejar vivo al sacerdote católico (peligrosa competencia en el negocio de entontecer a los rebaños adocenados con milagrosas recetas y elixires políticos del “paraíso”) para luego ir de paseíllo con un cuerpo ya casi inerte machacado a golpes. En ocasiones: funcionarios del NKVD drogados torturando a quienquiera que mostrare síntomas de “fascismo” (escepticismo, pesimismo, infelicidad), borrachos y arrobados ante la inminente advenimiento del socialismo “científico” profetizado por Marx. !!!Modernidad!!!

 La dominación oligárquica deja tras de sí,  sólo en el Tercer Mundo, unos 500 millones de víctimas.
¿El mal absoluto? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo?

En el lado burgués cristiano-liberal la cosa no pinta tampoco demasiado bien: el chimpancé “civilizado” de Wall Street, tratante de negros y esclavista desde sus legendarios orígenes angloamericanos, se “chuta” a su vez con la religión (e incluso construye casas con apertura automática de techo para el momento en que Dios le “abduzca” a los cielos), arroja sin mala conciencia labomba atómica (Hiroshima, Nagasaki) o perpetra el puroetnicidio (pieles rojas) para merecido castigo de “pecadores” que usurpaban aquellas extensas tierras americanas “sin dueño”… La justicia infinita. El delirio del puritano ex alcohólico renacido Bush, practicando el anatema veterotestamentario contra los amalecitas paganosforma parte también del imaginario moderno. !No sólo el comunismo y el fascismo, según pretende la hedionda “ilustración liberal”! La lista de delicatessen del “humanismo cristiano” occidental, cuyo último episodio es Iraq, resultaría cansina e interminable.  Nos ocuparemos de ella en otro lugar.
La antítesis de Bárcenas Es necesario, a estas alturas y después de contemplar este proceso de humana putrefacción con la suficiente perspectiva, tener la capacidad y la valentía de comprender que estamos siempre ante la misma porquería, a saber: el hombre moderno -el Yo- en su lucha patética por conquistar la “felicidad”; el sublime cabrón fariseo, con “alma inmortal”, capaz de cualquier cosa para convertir en vivencia subjetivamente efectiva (en términos de placer) su anhelada huida ante el ser; lanegación prelógica de la elemental evidencia existencial: verdad = muerte.  Este y no otro es el concepto que unifica la modernidad como un todo y permite además identificar su procedencia en el pasado religioso premoderno de Europa.

¿Auschwitz? No. El “mundo feliz” de la oligarquía medio siglo después de la derrota de Hitler.
Para olvidar  su cobarde ignominia, el homo oeconomicuscapitalista y su mera variante progre -Deng Xiaoping testifica- han fabricado en la etapa tardía delrecurrente pudridero transgresor una suerte de religión cívica secular: el antifascismo (a derecha e izquierda),relato para ilotas que incluye mitos preilustrados como, pongamos por caso, un demonio: Hitler, un cielo: el paraíso social (comunista, socialdemócrata, ácrata o liberal-sionista), y un infierno: Auschwitz. Antes de existir como un “ser real” inmerso en la historia, Hitler es para nosotros occidentales un mito. Tenemos que  arrancar la  envoltura sígnica añadida que perfila la figura del personaje hollywoodiense con el fin de llegar al hombre mismo. Me perdonarán así los lectores por lo poco que, de momento, estoy hablando aquí del Führer como tal. Hitler es inseparable de nuestra realidad histórica actual, representa su rostro invertido. Tenemos que rastrear los nexos de sentido que conectan ambos extremos del imaginario antifascista vigente. Distintas formulaciones del “reino de Dios” secularizado (elmodo de producción comunista, la sociedad de consumo reformista, la comuna subcultural ácrata y, últimamente, el “mercado mundial” neoliberal o la “independencia de Cataluña”)susténtanse efectivamente en idénticos valores. La zanahoria cambió a menudo de marca, tamaño o color, pero siempre fue una zanahoria para justificar las tropelías de los promotores de una modernidad hedonista, atizando el látigo sobre las espaldas de masas de siervos descerebrados. Fellahs del alma a quienes, hoy como ayer, se les ha prometido el caramelito metafísico y metapolítico habitual: que, “ajusticiando” a éste o aquél “fascista”, la felicidad caerá inmediatamente de “lo alto”. Es menester, pretenden los amos, una fase de exterminio, de “limpieza”, de recortes, de dolor, de represión…, pero París bien vale una misa. Es dolor bueno. Un dolor “con significado útil”, pues conduce al no-dolor, más todavía, a la eyaculación histórico-social colectivo-universal paradisíaca. Ignoran quienes firman el “contrato jerosolitano” que con ello acaban de convalidar también, en la letra pequeña, su propia sentencia de muerte, pues los corderos terminarán, cuando llegue el momento, imputados en la causa general sin límite y en calidad, precisamente, de “fascistas”. No. Ya se columbran a lo lejos los “brotes verdes”. Pronto, muy pronto, podremos consumir de nuevo. Quizá algún desahuciado se quedó en el camino, pero, consolémonos: era “nazismo puro”. No hagan caso de lo que hayan podido percibir (ideas delirantes) en los tiempos de penuria que corren, demasiada información para su frágil y sencilla tranquilidad espiritual, lobotomizada en el esquema demócratas buenos/fascistas malos. El “mercado” recuperado cumplirá la promesa narcotizante que le caracteriza y, en menos de lo que canta un gallo, olvidarán ustedes determinadas verdades incómodas, incompatibles con la digestión u orgasmo satisfactorios -!qué digo! Con la existencia misma de la society-.

“Los escraches son nazismo puro”
(María Dolores de Cospedal, “número 2” del Partido Popular y posible madame “heredera” del lupanarde Mariano Rajoy)

A efectos de darle a esta bazofia pseudo intelectual una apariencia de racionalidad, el hombre moderno ha falsificado todas las ciencias humanas y sociales convirtiendo a los antaño tan belicosos “intelectuales” en funcionarios docentes orondos e inocuos, ha prohibido por ley cuestionar la versión oficial y obligatoria  del relato (impuesta en las escuelas a las proles de futuros esclavos), ha comprado el saber mediante la “industria cultural” (que aplica laautocensura), ha destrozado los ecosistemas, allanado las culturas y pueblos del mundo…, todo ello mientras continuaba perpetrando crímenes de masas uno tras otro y acosaba, encarcelaba, asesinaba…, a los críticos que osaren denunciar o disentir del dogma “políticamente correcto”. O sea: a los “fascistas”, categoría que incluye, por ejemplo, a  desahuciados que, en vez de suicidarse como deben, se “atreven” a cosas tan genocidas y “nazis” cuales son el intolerable esputo a sus señorías, el escrache

“¿Es el Gobierno de los Estados Unidos culpable de genocidio contra el pueblo de Vietnam? Sí (unánime)”, concluía el Tribunal Russell.

La oligarquía puede matar, asesinar, exterminar en masa… Tiene derecho a ello y no es -óiganlo-nazismo puro, sino, antes bien, antifascismo, laudable combate por la “libertad” y la “felicidad” del género humano.  Sin embargo, a la vista de las evidencias, alguien podría pensar que el antifascismo puede ser peorque el fascismo; los hechos parecen acreditar esta afirmación aparentemente chocante que cada vez más gente empieza a aceptar, al menos, digna de consideración. Ya veremos qué pasará cuando el desahuciado, parado y divorciado, en lugar de arrojarse por el balcón de su ex vivienda, decida que un político, como poco, o un banquero (tanto monta monta tanto), le acompañará -!oh, sí!- a los infiernos. ¿Cómo calificará eso Cospedal si un escrache es ya para ella “nazismo puro” y el genocidio de Vietnam (o el de Iraq), nada de nada? ¿Qué actuaciones pueden esperarse del poder oligárquico en semejante escenario?

Mujeres lloran el suicidio de un desahuciado.
No existe atrocidad alguna por la que se haya imputado a Hitler -en algunos casos, como Katyn, con pruebas bastante endebles- que no hayan cometido también, en mayor medida incluso y con total impunidad (cuando no legitimándola en la vomitiva salmodia de los “derechos humanos”), nuestros actuales gobernantes, así como todos aquellos líderes históricos fundacionales que construyeron “el mundo occidental” antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Con una diferenciaen favor del FührerHitler no robó a su pueblo, Hitler no se enriqueció a costa de los obreros alemanes. Hitler rescató Alemania del abismo de los 6 millones de parados, del abusivo Tratado de Versalles, de la humillación por la acusación de la presunta “culpabilidad alemana” (esgrimida por imperios coloniales siglos ha esclavistas, racistas y etnicidas), y ofreció a los trabajadores alemanes la posibilidad de acceso a una cultura wagneriana bastante más auténtica que el “sexo, drogas y rock and roll” de los “felices sesenta”, la seguridad de una vida familiar sana y, sobre todo, la dignidad de pertenecer y servir a una nación de la cual pudieran sentirse orgullosos. Nada de eso son capaces de ofertar hoy los gobernantes del “Reino de España”, patético, ridículo chiringuito de ladrones sin honor del que una Cataluña independiente administrada por Artur Mas y los suyos representaría sólo la rigurosa réplica a escala (más mezquina todavía, si cabe, debido precisamente a su ridiculez y pequeñez provincianas). Pero, se dirá, Hitler cometió pese a todo un genocidio y nuestros gobernantes no. Los políticos demócratas podrán ser parásitos perfumados, ladrones vulgares, imbéciles integrales, pero no han perpetrado horrendos crímenes contra la humanidad. ¿Es eso cierto?

El contable del PP, mascota inocua del régimen oligárquico, insulta a todos los españoles.
¿Mal absoluto? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo?

Bárcenas, antítesis de Hitler.

Badenweilermarsch. La marcha personal de Hitler.
Del sacrificio de nuestros soldados y por mi comunión con ellos en la muerte, nunca desaparecerá de la historia de Alemania la semilla de un radiante renacimiento del movimiento nacionalsocialista y, por tanto, de una verdadera comunidad de naciones.
Muchos hombres y mujeres valientes han decidido unir sus vidas con la mía.
Hasta el último momento les he suplicado, y finalmente ordenado, no hacerlo y tomar parte en la postrera batalla de la nación.
He rogado a los dirigentes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea reforzar por todos los medios el espíritu de resistencia de nuestros soldados en el sentido nacionalsocialista, con especial referencia al hecho de que también yo mismo, como creador y fundador de ese movimiento, he preferido la muerte a la cobarde abdicación o, peor, la capitulación.
Adolf Hitler, Mi testamento político, Berlín, 29 de abril de 1945
Hitler: el hombre que no quiso obedecer
Se engañan los políticos cuando sospechan -suspicaces gruñidores de naturaleza porcina- que el pueblo no acepta la austeridad, el trabajo, el sacrificio, la obediencia… En la orgía de los recortes, estos sádicos neoliberales no dejan de predicar a la gran masa de la población aquello que ellos mismos rehúyen como la peste. Recetan así a perezosos súbditos que supuestamente no quieren trabajar, que se jubilan demasiado pronto, que se cogen la baja de forma tramposa, que viven por encima de sus posibilidades y deberían, pues, pillines, “apretarse el cinturón”, lamedicina del sufrimiento. Sus señorías no saben empero cómo se escribe la palabra “t-r-a-b-a-j-o”, practican el absentismo sin necesidad de justificante médico, promueven leyes que les otorgan toda clase de escandalosos privilegios en materia laboral y de seguridad social, disfrutan de autogenerosísimos complementos que nadie controla, aceptan propinas a cambio de favores e influencias, vulneran la ley, cobran dobles y triples sueldos más dietas y corrupción… !Vivir por encima de sus posibilidades! !Pero alguien nos habrá enseñado a cogernos la baja cuantas más veces mejor, señores diputados de mierda! ¿Es que los señoritingos “inversores” trabajan? ¿No representa el capitalismo usurero, cima de la modernidad más rabiosamente actual, la negación del trabajo? ¿Cómo se puede imponer a machamartillo esa celebérrima “ética del trabajo” para beneficio de un poder fundamentado en elcapital puro, es decir, en el parasitismo de un dinero que crece con el trabajo, sí, pero de los demás? ¿Y no es el rico inversor, aquel que vive del sudor ajeno, el paradigma humano entorno al cual se construye la sociedad neoliberal triunfante, aquí o, ya también, en la China comunista? Esta línea divisoria que opone oligarquía y pueblo -el trabajo productivo real, vinculado a una población y un territorio versus el parasitismo bancario saqueador/opresor, aéreo, burbujil, apátrida- fue el punto de partida de la política de Hitler y, por ende, de la II Guerra Mundial. Hitler nunca “trabajó”, es decir, no fue siervo de usureros y se negó expresamente a ello. A la postre, toda Alemania se convirtió en algo así como un rebelde contra el dispositivo usurario internacional. Hitler jamás dejó de trabajar por su “idea”, equivocada o no, en el único y verdadero sentido de la palabra “trabajo”, que implica como poco “creer” en lo que uno hace. Y, desde luego, las guerras de agresión no fueron inventadas por Hitler y han seguido produciéndose, después del Führer, con genocidios y víctimas inocentes incluidas.
Hitler, soldado condecorado  de primera línea, en 1916. Los pueblos quieren -para bien o para mal- autoridad, sí, pero ejercida sólo por aquellos que merecen ostentar la alta jerarquía de una nación respetuosa de sí misma. El resumen de España, desde hace siglos, es el menosprecio: Bárcenas. En cambio los alemanes, un hecho que no puede negarse, siguieron a suFührer hasta el final. Algún intelectual debería explicar este misterio.  ¿Quién, en efecto, “seguiría” en nuestros días, y únicamente hasta la vuelta de la esquina, a un mentiroso mediocre, indecente y pusilánime como Mariano Rajoy, la ramera barbuda del poder financiero? Goldhagen dice que todos los alemanes eran unos asesinos, una “explicación” harto sofisticada, como ven. Al menos los españoles quizá no somos tan idiotas como parecemos por haber confiado en el actual presidente del gobierno.
En este sentido, está claro que nosotros no vamos a hacer el más mínimo sacrificio por los “liberadores nacionales” burgueses, personajes como Artur Mas, Jordi Pujol o alguno de sus hijos, colegas, correligionarios, amiguetes y amantes. Aunque no deje de leer, escribir, pensar, de luchar, de “trabajar”, en suma, con todo lo que tengo a mano…, confieso que soy un “vago” y un “cerdo fascista”No consiento que el capital se “acumule” a costa de mi vida. Y verter sangre por la independencia de Cataluña, todavía menos. Pues tampoco percibo diferencias relevantes entre Madrid y Barcelona. Quizá en Barcelona la desvergüenza sea incluso mayor por envolver la corrupción con la senyera patriótica y acusar a los “españoles” de un saqueo que en realidad es obra de la rapacidad catalanista, bien autóctona y documentada ella.  Así las cosas, decidí tiempo ha que nunca sería carne de cañón de negocios corruptos, ni vulneraría, como funcionario, la ley (que los oligarcas mismos promulgan e incumplen de forma sistemática) por “lealtad” a alguno de las santas garrapatas con corbata de la “patria catalana”. Pero, ¿qué patria? ¿La cuenta corriente de papá Mas en Suiza? ¿Cómo pueden reclamar lealtad aquellos que han traicionado a su propia Constitución, Estado, Pueblo y a todos los valores ético-políticos habidos y por haber? Nosotros, al igual que los alemanes actuales aunque por distintas razones, ya no tenemos patria. En suma: no nos arrodillaremos y esta actitud de resistencia comporta reducir al máximo cualquier colaboración con el sistema (trabajo, voto, consumo…). ¿Por qué explico todo esto? Hitler fue un vagabundo en Viena. Y es importante entender este punto porque la generalización de actitudes de rebelión radical, de desobediencia civil y desafección profunda, supondría el derrumbamiento del sistema oligárquico. El mito de Hitler empieza, en el fondo, con una suerte de “insumisión metafísica”. Hitler es el hombre a quien más odia la oligarquía financiera filosionista mundial. ¿Por qué? Queremos respuestas, no propaganda.
¿Hasta cuándo seremos  las víctimas de los usureros?
¿Cuál es, pues, en suma, el crimen cometido por Hitler que motivaría su diabolización? No es Auschwitz. Tenemos tantos equivalentes de Auschwitz como políticos y naciones implicadas en la construcción del capitalismo, el sionismo y el comunismo desde los inicios de la modernidad. El gran delito que no se le perdona a Hitler ha sido oponerse a la actual oligarquía y actuar contra ella con los mismos métodos “criminales”, “violentos” e “inmorales” que los oligarcas habían utilizado siempre antes que él en defensa de sus propios intereses particulares, pero, en el caso de Hitler, en defensa de los intereses de Tercer Reich.¿Podrían haberse empleado otras tácticas y estrategias en el señalado marco histórico de dominación oligárquica? Invito a los ciudadanos a oponerse a alguno de los húmedos gusanos blancos del poder corrupto respetando las “pacíficas y democráticas” reglas del juego: tribunales, sindicatos, concurrencia electoral, Defensor del Pueblo, prensa “libre”… Entonces entenderán que esas instituciones son sólo un teatrillo donde la oligarquía dicta por teléfono pomposas “resoluciones” con sello oficial y aplasta literalmente a los ciudadanos recalcitrantes reprochándoles incluso su “temeridad” por recurrir al Tribunal Constitucional (ejemplo basado en hechos reales: una sentencia del Tribunal Superior de Injusticia de Cataluña). La palabra es tongo, un fraude generalizado, obsceno, masivo… !!!No existe democracia alguna en occidente!!! Así que ya saben por qué recurrió Lenin a la revolución. Marx, antes que Hitler, negó que la democracia liberal existiera realmente y Sartre calificaba las elecciones de trampa para tontos, defendiendo todos ellos, santones del progresismo, abiertamente, la violencia revolucionaria. Es que los canallas oligárquicos no comprenden otra cosa: en el fondo, su propio lenguaje, aunque los oligarcas, a veces (no siempre: también tienen sus aviones) asesinen “sólo” mediante “leyes”, sentencias judiciales o “deposiciones administrativas”: desahucios, despidos, expedientes, sanciones, multas, dilaciones interminables de los tribunales, letales listas de espera, persecuciones de la fiscalía, encarcelamiento de disidentes, recortes, acoso laboral a los funcionarios honestos, indultos bochornosos, muerte civil en la prensa, tortura policial y penitenciaria…. Y no comprenden nada más porque ellos mismos son los primeros en saber, como técnicos expertos en el montaje, que el entero aparato institucional “democrático” no es otra cosa que la tramoya propagandística de un dispositivo de poder; de una máquina despiadada cuyo objeto principal es mantener “quietecitas” a masas amorfas y adocenadas de viles “consumidores/contribuyentes” (que no “ciudadanos”) ayunos de espíritu.

El gran capital como único
y verdadero “mal absoluto”.
El derecho natural ha justificado siempre el uso de la fuerza contra los déspotas, contra los prevaricadores, contra los que no respetan la ley y oprimen a los pueblos. Así razonó Hitler (siguiendo a Marx y Lenin) frente a las potencias “liberales” y “progresistas” del mundo moderno. Por favor, que alguien me convenza de que ese “loco” se equivocaba y me rescate de mis propias conclusiones, un tanto desazonadoras, sobre la “democracia” capitalista occidental.
Hitler no puede ser juzgado comparativamente poniendo sólo en la balanza tales métodos deplorables (que cualquier persona de bien condenará sin paliativos).  Pero si aceptásemos que Hitler fue simplemente un tirano genocida, siempre quedaría ahí la verdadera piedra del escándalo, a saber: que nuestros políticos, además de genocidas, son corruptos.  Hitler sólo puede ser juzgado: 1/ por su efectiva lealtad o traición al pueblo alemán; 2/ en su defecto, como parte de la política del siglo XX, en la cual todos los jefes de Estado occidentales (y ya no digamos los comunistas) merecerían la misma absoluta reprobación que el Führer. No valen las dobles varas de medir y mientras éstas ostentábanse obscenamente entre los cánticos adormecedores del “estado del bienestar” consumista, la gente estaba dispuesta a olvidar ciertas cosas, pero ahora quizá pronto ya no.  Y llegados a este punto, nuestros gobernantes tienen mucho que callar, porque las víctimas de sus atrocidades y abusos, de uno u otro tipo, son, en Europa, sus propios conciudadanos. Porque esos gobernantes sólo permanecen leales a un supuesto “pueblo elegido” que no es el suyo. Porque cometen los mismos crímenes que Hitler pero con total impunidad y en calidad de traidores, léase: testaferros y títeres de un proyecto racista, supremacista y criminal -el sionismo, el Estado de Israel- con el que no mantienen ningún otro vínculo que su propia cobarde abyección de ratas rastreras deseosas de treparDeseosas de dinero, poder y placer. !!!Ésa es su “democracia”!!! Porque se arrodillan ante el ídolo Sión por puro temor e interés y en perjuicio de sus compatriotas, felonía que no puede achacársele a Adolf Hitler.
Para Marx, Lenin y… Hitler,  la alta finanza y el poder oligárquico  sólo entienden un lenguaje: el de la fuerza.
Sabedores de esta realidad, a nuestros gobernantes sólo les quedaba jugar la carta más nefasta:  no construir una verdadera democracia, eso jamás, sino convertir a Hitler en Satán e idiotizar a la población para mantener el dogma antifascista frente a cualquier evidencia u honradez intelectual. “Somos una mierda, sí, cretino, pero siempre hay algo peor que nosotros: el demonio Adolf Hitler, el mal absoluto.” El tiempo ha pasado y la verdad va saliendo, empero, a la luz. La “ideología del Holocausto” (Finkelstein) resultó un fraude, otro más, de enormes dimensiones. ¿Podría no serlo a la vista de la idiosincrasia moral de sus beneficiarios, hogaño patente? A fin de seguir nutriendo la impostura tendrán pues los políticos profesionales oligárquicos que pudrirlo absolutamente todo: ciencia, ilustración, librepensamiento, democracia representativa, economía de mercado… Todo o, al menos, todo aquello con que antaño pretendían encubrir su secreta servidumbre a los colonos de Jerusalén. Son ellos mismos quienes están destruyendo ese idolatrado “mundo libre” de cartón piedra (que nunca existió en realidad) para aferrarse como casta a los privilegios que les presta, a cambio de lacayuna sumisión, la extrema derecha judía. Nuestros vergonzantes politicastros han emprendido, de manera consciente, lenta, pero decidida y en ocasiones hasta descarada, la transición del liberalismo oligárquico pseudodemocrático a la oligarquía totalitaria sionista sin máscaras. Pero a medida que el montaje teatral “humanitario” se viene abajo, la figura de Adolf Hitler cambia de forma ante millones de jóvenes que despiertan de un largo sueño; que sienten haber sido víctimas del más perverso engaño por parte de los desacreditados referentes éticos de una sociedad moralmente en ruinas.  Bárcenas nos permite comprender quién es realmente, en la mente torticera de canallas como Rajoy, Cospedal o Mas, el horrendo tirano Adolf Hitler: somos nosotros, el pueblo, todos; las gentes (=gentiles), incluso los pobres desahuciados, queriendo, siendo ya, para aquellos inmundos oligarcas, los potenciales ejecutores de su exterminio. El suyo. Tienen miedo.  Pero no vamos a caer en la trampa que nos tienden las emociones y el propio sistema oligárquico. Quisiera recordar aquí que hemos rechazado toda forma de violencia por razones éticas, pero también técnicas. !No es sólo una cuestión de abstracta “moralidad” o decencia el hecho de negarse a aceptar unos métodos que, tarde o temprano, nos colocarían ante la disyuntiva de asesinar en masa a civiles inocentes! Empero, ello no nos obliga a renunciar a la posibilidad de la pena de muerte dictada por un tribunal democrático en cumplimiento de las mismas normas por las que Eichmann fuera juzgado en Jerusalén y colgado de una soga en el año 1962. Nuestros motivos y propuestas para el derrocamiento de la oligarquía han sido expuestos repetidas veces en esta bitácora; exhaustivamente desarrolladas las encontrarán en el libro “La manipulación de los indignados” (Madrid, 2012). A los textos me remito.
Un indignado
27 de junio de 2013
Véase también:
 !!!SALVEMOS WALL STREET
DE LOS  NAZIS!!!
DOCUMENTOS ANEXOS
El Tribunal Russell -creado en 1967 por un grupo de intelectuales (Bertrand Russell, Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir,…) para investigar los crímenes de guerra cometidos durante la guerra de Vietnam- se ha puesto en marcha de nuevo, con el nombre de Tribunal Russell para Palestina. Su objetivo: juzgar de manera simbólica a Israel por violar los derechos de los palestinos, así como a otros países y organismos por su complicidad en el conflicto.
La iniciativa está impulsada por el director de la Fundación Bertrand Russell, Ken Coates -quien también participó en el tribunal de 1967-, por la educadora y activista israelí Nurit Peled, Premio Sajarov 2001 y por Leila Shahid, delegada de Palestina ante la Unión Europea.
Más de un centenar de intelectuales, políticos y personalidades judiciales apoyan el proyecto, entre ellos Noam Chomsky, José Saramago, Juan Goytisolo, Eduardo Galeano, Naomi Klein, el ex secretario general de la ONU Butros Ghali el ex presidente del Tribunal Internacional de la Haya Mohamed Bedjaoui, el magistrado emérito del Tribunal Supremo español José Antonio Pallín, el director de cine Ken Loach, o el guionista Paul Laverty (guionista de varias películas de Ken Loach, entre otras).
Los integrantes del Tribunal han estado reunidos estos días de atrás en Bruselas y han anunciado que pretenden celebrar el juicio simbólico el próximo año. Sus impulsores han escrito un manifiesto en el que indican que
la reciente guerra impulsada por el gobierno y ejército israelíes en la franja de Gaza, ya anteriormente bajo bloqueo, subraya la responsabilidad particular de Estados Unidos y de la UE en la perpetuación de la injusticia cometida contra el pueblo palestino, despojado de sus derechos fundamentales. Es importante movilizar a la opinión pública internacional para que la ONU y sus Estados miembros adopten medidas necesarias para acabar con la impunidad del Estado de Israel y para alcanzar una solución justa y duradera para este conflicto. (…)
Este Tribunal es una iniciativa civil que promueve la ley internacional como el elemento fundamental de la cuestión palestino-israelí. Además de la responsabilidad de Israel, pretende demostrar la complicidad de terceros Estados y organizaciones internacionales que, a través de su pasividad o de su apoyo directo, permiten a Israel violar los derechos de los palestinos (…)”.
En 1967, en el inicio de las sesiones del primer Tribunal Russell, Jean Paul Sartre señaló:
“En los últimos veinte años el gran acto histórico ha sido la lucha por la libertad de las naciones subdesarrolladas. Los imperios coloniales se han desmoronado (…) Todo ha ocurrido con sangre, sudor y sufrimiento. Un tribunal como el de Nüremberg se ha convertido en una necesidad permanente”.
Tras las investigaciones –durante las que testificaron decenas de personas- el Tribunal Russell para Vietnam concluyó que Estados Unidos era culpable de “haber bombardeado objetivos civiles de manera deliberada, sistemática y a gran escala”, así como de haber empleado armas prohibidas por la ley internacional y de haber tratado de manera inhumana e ilegal a sus prisioneros de guerra.
“¿Es el Gobierno de los Estados Unidos culpable de genocidio contra el pueblo de Vietnam? Sí (unánime)”, concluía el Tribunal Russell.
El gobierno estadounidense –señaló Sartre- es culpable de haber preferido una política de guerra y agresión en vez de una política de paz, la única otra alternativa, porque eso habría implicado una necesaria reconsideración de los principales objetivos impuestos por las grandes compañías imperialistas a través de los grupos de presión. Estados Unidos es culpable de continuar e intensificar la guerra, aunque todos sus líderes entienden cada día mejor, por medio de los informes de los jefes militares, que el único modo de ganar es vaciar Vietnam de vietnamitas. (…) Cuando un campesino muere en su campo de arroz, abatido por una máquina de guerra, todos somos golpeados”.
Si ciertos actos y violaciones de Tratados son crímenes, son crímenes tanto si los comete Estados Unidos como Alemania”, indicó Bertrand Russell.
La sentencia del Tribunal no era más que simbólica. Como dijeron sus integrantes:
Somos conscientes de que nadie nos ha dado un mandato, sino que hemos tomado la iniciativa, y también sabemos que nadie podría habernos dado un mandato. Es verdad que nuestro tribunal no es una institución. (…) No hemos sido contratados o financiados por gobiernos (…) El Tribunal Russell cree que su legitimidad proviene de su absoluta falta de poder y de su universalidad. No tenemos poder: esa es la garantía de nuestra independencia. Como no representamos a ningún gobierno o partido, no podemos recibir órdenes. Examinaremos los hechos “en nuestras almas y conciencias”, como decimos o, si lo prefieren, en la completa libertad de nuestros espíritus.”
En 1974 se creó un Tribunal Russell II, con el objetivo de investigar las actuaciones de diversos gobiernos de América Latina. En aquella ocasión colaboraron con el Tribunal intelectuales como García Márquez, Julio Cortázar, James Petras, Lázaro Cárdenas o Alfred Kastler. En sus conclusiones de 1975 declararon culpables de violaciones graves, repetidas y sistemáticas de los derechos humanos a las autoridades de Brasil, Chile, Uruguay y Bolivia a las que acusaron de crímenes contra la humanidad.
También declararon culpables a los gobiernos de Guatemala, Haití, Paraguay y la República Dominicana y expresaron su profunda inquietud por los arrestos, persecuciones, torturas y asesinatos de militantes, obreros y profesionales en Argentina.
Decidimos abrir de inmediato una investigación para establecer la amplitud de la responsabilidad del gobierno argentino a este respecto”, indicaron.
Así mismo el Tribunal denunció que “las empresas norteamericanas organizan en su provecho el saqueo de los recursos de toda índole de América Latina y las violaciones de los derechos fundamentales del ser humano que acompañan ese saqueo; que el gobierno estadounidense y las oligarquías locales son coautores de ese pillaje, de esas violaciones de los derechos y de esa estrategia, así como de sus consecuencias”.
Posteriormente se han creado otros tribunales civiles similares, como el BRusselS Tribunal, fundado en 2004 con el objetivo de investigar los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos en Irak. Está integrado por intelectuales, artistas, y activistas. Algunos de sus miembros honoríficos son José Saramago, Eduardo Galeano, o Harold Pinter.
Ahora el Tribunal Russell para Palestina abre la puerta a una nueva iniciativa que nos recuerda que siempre se pueden tomar medidas contra la injusticia a través de la movilización de la sociedad civil. Que siempre se puede hacer algo. Que aún hoy, aunque no corran buenos tiempos, sigue habiendo intelectuales de todo el mundo dispuestos a gritar: “No en mi nombre”.
Las conclusiones del juicio simbólico que se celebrará el próximo año quedarán en los anales de la Historia. Las futuras generaciones las leerán como nosotros ahora repasamos las sentencias del primer Tribunal Russell para Vietnam y del Tribunal Russell II, capaz de ver y condenar, antes que tantos otros grupos, las atrocidades de las dictaduras de América Latina. Siempre hay pioneros en esto de la justicia.  No me cabe duda de que el Tribunal Russell seguirá siendo uno de ellos.
Publicado por ENSPO en 5:25 p.m. 
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36 comentarios:

Nacho dijo…

Jaume, un placer leerte, como siempre. Lo importante de tu post sobre Hitler ¡es que Hitler apenas es mencionado! Ese detalle es importantísimo para poder situarnos en el contexto adecuado. Yo entiendo que cuando cualquier persona de bien rechaza a Hitler es porque de alguna manera así se lo han inculcado. Y puede que incluso eso esté bien, pero hace falta madurar un poco eso, cosa que nadie hace por supuesto. Durante años y años he “provocado” a la gente con Hitler. En un principio, lo reconozco, porque me divertía ver las reacciones de la gente. Después porque me niego a que las cosas sean tan sencillas como nos las pintan. Porque cuando uno deja la infancia, el cuento de Caperucita debe de ser superado, cosa que casi nadie hace, claro. Lo primero, y esto hay que dejarlo bien claro: uno no es el demonio, ni nazi por tener semejantes pensamientos en la cabeza. Esa es la soga con la que pretenden ahorcarnos. Si yo digo que Hitler fue un hombre interesado en el bienestar de su pueblo (o del pueblo que él creía suyo) no estoy ni defendiéndole ni apoyándole. Estoy diciendo una verdad. No se le puede achacar a Hitler sus aspiraciones expansionistas en la época en que vivió, por cuanto todos los países de la época las tenían. Es de risa oír que Hitler “quería un imperio mundial” cuando quienes le combatieron ya tienen ese imperio mundial. Pero cuando les desarmas sus argumentos, sueltan la palabra mágica: Auschwitz. Con eso ya es suficiente. Y sin embargo, el pueblo alemán sufrió la persecución y exterminio de la misma o mayor manera. Los campos de concentración nazis fueron reutilizados durante más tiempo y con mayor crueldad de lo que lo hicieron los propios alemanes.
7:24 a.m.

Nacho dijo…

Debemos admitir, eso sí, que los alemanes y Hitler perdieron la guerra y que lo que se les vino encima (cautiverio, exterminio, pérdida de tierras, pérdida de estados enteros que ahora pertenecen a otras naciones etc) fue la consecuencia de su derrota. Eso lo debemos asumir. Hitler arriesgó y perdió. Eso es un hecho.  Por otra parte, cuando juzgamos a Hitler lo hacemos sin la perspectiva del tiempo: no es lo mismo gobernar un país en 1935 que en 2013. No solo no tiene nada que ver, sino que es ridículo. Dejando de lado el militarismo prusiano, la guerra y toda clase de crueldades, sí es cierto que lo que ofreció Hitler a su pueblo es, con mucho, más sano que lo que nos ofrece nuestro estado del bienestar: drogas, alcohol, hedonismo… Y lo curioso es que el estado nos alerta de los peligros que él mismo alimenta y engorda: no puede ser que los estados nos alerten del consumo de drogas o alcohol y a su vez éstos productos los tengamos delante de nuestras narices. Es todo un engaño manifiesto.  Dices, con buen criterio, que Hitler no robó a su pueblo. Eso es tan cierto como que a su muerte dejó todo su patrimonio al partido o al estado. Y no hay más. Por mucho que recientemente existan pseudohistoriadores que afirmen que Hitler estuvo en política para enriquecerse.  Efectivamente, el crimen de Hitler no es Auschwitz. Su crimen fue luchar contra la oligarquía nacida de la mismísima revolución francesa. Hitler fue un luchador solitario ante el mundo. Sabía perfectamente contra quién luchaba. Y sabía perfectamente (él lo dijo antes de morir) que las generaciones venideras le odiarían. No le importó. Hoy es objeto de toda clase de bufa y escarnio.  Es tremendamente reconfortante encontrar a alguien como tu, Jaume. No hace falta decir que no somos nazis por saber ver más allá de lo que ven las masas. Pero para los demás siempre seremos nazis. A mi ya es algo que me da exactamente igual. Ni me lo planteo. Aunque también es cierto que nos encontramos en una cuerda floja, ya que aunque supuestamente vivimos en un estado democrático, uno puede pagar muy caro sus pensamientos. Y al final, el nazi malo encarcelado podemos ser nosotros y ellos se relajarán tranquilos, sabiendo que están combatiendo el mal absoluto que es el fascismo o Hitler. Pero con personas como tu, Jaume, uno puede estar seguro de que hay esperanza. Espero impaciente los siguientes posts. Saludos cordiales,
7:25 a.m.

ENSPO dijo…

Es cierto, Nacho, casi no se habla de Hitler, o muy poco. Y es que ANTES de hablar de Hitler-Hitler (persona, político, etc) es menester romper la costra del “mito-Hitler”, el mito negativo “moderno” por antonomasia, el equivalente laico del Satán teológico medieval en esta falsa modernidad, en esta democracia-fraude.
Romper la costra mítica, hacerla saltar a golpes de martillo filosofal, es la primera tarea del intérprete. Sólo una vez hayan caído las lentes distorsionadoras, los encubrimientos, las mentiras, las habladurías, las medias verdades interesadas, podremos entrar, poco a poco, en materia con un mínimo de objetividad.
Método comparativo. Esto es una bomba, tratándose de Hitler
Comienzo la serie con una simple comparación, en perspectiva histórico-filosófica, de Hitler y nuestros políticos demócrata- progresistas, señalados ejemplares del “hombre moderno”.
Por supuesto, esta “perspectiva secular” es esencial, si no los pobrecitos corruptos del Congreso de los Diputados no se podrían ni sentar al lado del demonio. Hay que hacer memoria de aquello que en la tele se acostumbra a olvidar.
Porque ocurre que, además de corruptos, nuestros políticos son criminales y genocidas.
Incluso si aceptásemos que Hitler es simplemente genocida, nuestros políticos saldrían muy mal parados de la comparación.
Ellos son genocidas y ADEMÁS, corruptos y traidores a su pueblo.
Luego habría que estudiar esos horrores hitlerianos, a ver qué queda una vez eliminada la escoria propagandística.
Quizá a la postre la sorpresa sería mayúscula, quizá una nueva, extraña e irreconocible imagen de Hitler empezaría a perfilarse en nuestro imaginario colectivo.
Saludos y gracias por tus palabras, Nacho.
Nota: El post se encuentra todavía en fase de elaboración, tendré que completarlo e introducir algunos enlaces y documentos anexos.
12:41 p.m.

Asclepio dijo…

Aquí -http://justice4germans.wordpress.com/2013/06/28/essay-my-recovery-from-my-false-anti-hitler-indoctrination/ -, aunque en inglés, también acaban de publicar un texto sobre Hitler, el real, y la dignidad de su figura queda resaltada más que nunca si cabe cuando lo comparamos con la panda de mafiosos y rastreros de los políticos actuales y de la história contemporánea.
6:34 p.m.

Red Patriotica Argentina dijo…

El problema con la gente del ribunal Roussel es que jamas van a promover ninguna iniciativa para investigar los crimenes del comunismo (100 millones de victimas) por que ellos creen que matar, violar y orturar en nombre del “amor a la humanidad” es comprensible o al menos minimamente logico. Ademas este tipo de iniciativa lleva como agregado la creencia de que EEUU es el patrón de Israel cuando en realidad es todo lo contrario. Esta gente, con exepciones que solo confirman la regla son la quitaescencia del chatapufismo intelectual, como el caso Galeano aqui en america hispana bien conocido.
10:16 a.m.

ENSPO dijo…

Ciertamente, pero que alguien como Bertrand Russell haya aceptado que Vietnam fue un genocidio a cuenta de EEUU es ya una información relevante. Imagínese que eso mismo lo afirmara un “nazi”. Nadie le creería. En suma, a nosotros no nos importa quién diga la verdad, mientras sea verdad lo que diga. En otros lugares del blog, y en esta misma entrada, hemos puesto ya en su lugar a los “progres” que condenan Vietnam pero luego nada tienen que decir sobre los crímenes del comunismo. Entiéndanos, no estamos legitimando políticamente a personajes como Sartre, pero tampoco vamos a matar al mensajero si trae buenas noticias para nosotros.
LA VERDAD ES NUESTRA ÚNICA ARMA.
10:55 a.m.

Anónimo dijo…

El mito maligno de Hitler es algo que le viene muy bien al sionismo vencedor de la segunda guerra mundial, es un negocio muy rentable y no sólo en lo político y económico, es su arma para despistar a la población de todas las atrocidades que los vencedores de la contienda mundial están llevando a cabo desde que acabó la misma, el peor de todos creo yo el condenar al hambre y a la muerte a millones de personas en el planeta(cuando hay alimentos para todos), un holocausto en toda regla.
12:05 p.m.

ENSPO dijo…

La lista de crímenes cometidos por esta tropa incluye el Tercer Mundo, pero también otros MUCHOS antes, durante y después de la IIGM. Hitler funciona como chivo expiatorio, pantalla encubridora y pararrayos: hay que diabolizarlo a fin de que ese mito negativo supere siempre en “maldad” la realidad criminal de los auténticos asesinos perpetradores impunes y en activo.
12:15 p.m.

Anónimo dijo…

Está claro que el tercer mundo es un producto del sistema económico dirigido por la oligarquía financiera, un genocidio que se cobra varios millones de vidas cada año, el peor de todos. Los crímenes de los “buenos” nunca salen ni saldrán a relucir, ya tienen al malo de Hitler, cuya maldad es maximizada hasta límites delirantes para tapar las barbaridades de estos criminales que ya empezaron a hacer de las suyas como bien se afirma en el anterior comentario antes de la segunda contienda mundial.
Saludos.
12:30 p.m.

Asclepio dijo…

Relacionado: “Los seres humanos de América del Norte y Europa Occidental en la actualidad aceptan un nivel de fealdad en sus vidas diarias, nunca vistas hasta ahora, siendo una situación sin precedente en la historia de la civilización Occidental. La mayoría de nosotros nos hemos acostumbrado a contemplar que la muerte de millones de personas por inanición y enfermedad nos provoca no más de un suspiro, o un murmullo de protesta…” (http://pedroagudo525.blogspot.no/, traducción un poco “chusca”, el original en inglés: http://www.schillerinstitute.org/fid_91-96/921_frankfurt.html)
3:23 p.m.

Frel dijo…

Los progres nunca dirán nada sobre los crímenes del comunismo y del liberalismo porque son así de cínicos, es su democracia, sus contradicciones les llevan a defender a los regímenes más totalitarios. Pero claro por progre se entiende todo lo que pertenezca al contubernio de lo políticamente correcto, proceda tanto de la izquierda como de la derecha. Durante décadas desde el occidente liberal-capitalista se han tapado los crímenes del comunismo y se han ensalzado los del nazismo(además exagerándolos), Hollywood ha sido su mejor producción, ya lo sabemos, esta es una prueba más de que las dos ideologías tienen el mismo origen.
3:28 p.m.

ENSPO dijo…

Sin embargo sólo Heidegger descendió hasta la raíz de la modernidad y de las religiones premodernas, que es como el tronco común de las ideologías vigentes. Si no arrancamos esa raíz, no hacemos más que apoyar a una de las facciones de lo mismo.
No vale la pena ya luchar cuando el sistema es capaz de encauzar todas esas luchas en beneficio propio. La red está llena de trampas de supuestos opositores. Lo difícil ya no es luchar, sino identificar al enemigo. Hay miles que creen resistir y son como peleles de causas de falsa bandera. El verdadero poder del sistema es la información y la construcción de imaginario colectivo.
Si se rompe el sistema por ahí en los países centrales, no podrán usar su hipertecnología de asesinato. NO PUEDEN MATAR A TODO EL MUNDO.
La oligarquía lo ha previsto todo y monta “oposiciones” que no son más que tigres de papel.
Y esto incluye la violencia skin-head y la totalidad de la ultraderecha, sobre todo la cristiana.
Es necesario construir una verdadera Resistencia Anti -Oligárquica.
3:56 p.m.

Anónimo dijo…

La oligarquía internacional, la miseria y la hambruna mortal en el tercer mundo siempre lo ha utilizado con fines claramente manipuladores y al mismo tiempo lanzando mensajes subliminales. Han intentado justificarlo de numerosas formas, primeramente cuando a partir de mediados de los años 80 empezaron a emitir imágenes por televisión transmitiendo las imágenes de los homínidos negros muriéndose de hambre, lo solían hacer los fines de semana y con toda la intención del mundo a la hora de la comida, como diciéndote:”Mira, de que te quejas, tú por lo menos puedes comer, mira a estos pobres que se mueren de hambre, eres un privilegiado”. De esta forma intentaban crear una especie de subcultura del conformismo, esa era la intención de emitir esas imágenes, lo cual a la hora de comer eran bastante incómodas como es lógico. Con los años una vez asumida dicha situación han intentado hacer ver que para mantener el bienestar en Occidente(Europa occidental y América del norte) otros tienen que vivir en la miseria(esto obviamente incluye la muerte por inanición y enfermedades)en otras zonas del planeta, que es el precio de la sociedad de consumo, de lo contrario dicho bienestar en el llamado primer mundo correría peligro. De esta forma también se ha contribuido a que una gran parte de la población se desentienda en gran parte de dicha situación tan inhumana, no es justo, pero es así.  Pero ¡ojo! por otro lado sabemos que dicha situación la han utilizado para justificar también la inmigración masiva a Europa, lo cual es un argumento bastante falaz puesto que dicha inmigración no está formada precisamente por los viven en la miseria del hambre absoluto.
4:25 p.m.

ENSPO dijo…

Totalmente de acuerdo excepto en una cuestión. Los negros no son homínidos, pertenecen a la especie humana, creo.
También le puedo mostrar la foto de un alemán esquelético después de las hambrunas de posguerra planificadas por los aliados. Creerá usted que es un homínido, pero no, es un alemán.
La esclavización de los negros es una de las mayores vergüenzas que cabe arrojarle al rostro al liberalismo occidental. La esclavitud moderna no la inventaron los nazis, sino los correligionarios de Aznar y Rajoy. No vayamos a justificarles hablando de “homínidos negros”.
¿No nos quejamos de la inmigración? ¿Qué fue a hacer el hombre blanco a África, a Asia, a América? Fue a colonizar y esclavizar en nombre del pueblo elegido, que eran judíos en este caso, sino ellos, los blancos anglosajones o latinos.
Por tanto, si criticamos la política actual de inmigración, no podemos al mismo tiempo andar justificando el colonialismo y el esclavismo con argumentos racistas como que los negros son homínidos. Son HOMBRES.
Saludos cordiales.
4:53 p.m.

Frel dijo…

Lo que afirma ENSPO es cierto, la oligarquía, el sionismo siempre ha fabricado en la mayoría de las ocasiones a sus propios enemigos para justificar sus más viles acciones y es cierto que hay que identificar al enemigo, ardua tarea como es lógico porque los falsos opositores abundan por la red. Pero ¿No crees que el cristianismo asumido por la ultraderecha es una falsedad, que es algo ajeno a dicha religión?, precisamente porque dicha ultraderecha es un producto de la oligarquía.
5:08 p.m.

Anónimo dijo…

Vamos a ver un homínido es un ser humano, producto de la cadena evolutiva, vamos siempre lo he entendido así: http://es.thefreedictionary.com/hom%C3%ADnido no
En ningún momento he querido mencionarlo con carácter peyorativo, por eso el calificativo de racista por su parte es algo que sobra, usted no me ha entendido, claro que los negros son hombres, esto es lógico. La esclavización negra fue una vergüenza y en ningún momento la defiendo, pero no ha sido la única que ha existido en su sentido más genérico, también fue una vergüenza la esclavitud de más de un millón de europeos(hombres blancos) a manos de los piratas berberiscos y otomanos, esta esclavitud era incluso peor que la de los negros, sus condiciones de vida eran peores, las galeras eran un auténtico infierno, de este tipo de esclavitud no se habla, ni se enseña en las escuelas, ni se le da importancia. En ningún momento intento justificar el colonialismo, aunque pueda tener su parte positiva y obviamente según que aventuras imperiales se han estigmatizado en exceso de forma muy negativa, hay mitos que no son ciertos. Personalmente pienso que al margen de la opinión sobre el colonialismo el cuestionar las políticas de inmigración es algo a parte, es otro tema, no le veo relación.
Saludos.
5:42 p.m.

ENSPO dijo…

“Se llama grandes simios a los simios antropomorfos de gran tamaño: gorilas, chimpancés, bonobos y orangutanes, que pertenecen junto con el hombre a la familia Hominidae.”
Homínidos.
El concepto de homínido incluye a los grandes simios. Es decir, es una familia que abarca al homo sapiens sapiens, pero también a los simios.
Calificar de homínidos a los negros no es técnicamente incorrecto, pero no es lo mismo decir homínidos que decir “hombres”, eso está claro.
Porque un homínido puede ser también un no-hombre. Por ejemplo, un chimpancé.
Cuando usted usa la palabra homínido para referirse a los negros, incurre en esa ambigüedad.
Y si se tratara de un texto de zoología o antropología, se podría entender en determinadas circunstancias el uso de esta terminología técnica, pero en un texto político que para nada entra en cuestiones antropológicas, decir que los negros hambrientos de África son “homínidos” me parece que comporta una clara connotación despectiva.
De todas formas, usted lo ha aclarado y no tengo intención de continuar con este tema.
Le recomiendo que no le diga a nadie que es un homínido, porque, dependiendo de las circunstancias y el contexto, lo interpretará, si es una persona mínimamente culta, como un insulto.
http://es.wikipedia.org/wiki/Antropomorfos
5:59 p.m.

ENSPO dijo…

Para Frel:
No creo que el cristianismo de la ultraderecha sea una falsedad, antes bien, creo que la falsedad de la ultraderecha proviene de su cristianismo.
Y precisamente porque el cristianismo, tal como explicó Nietzsche, ha sido el Caballo de Troya que ha introducido en las naciones la idea de un “pueblo de Dios” por encima de la nación (gentil) misma, pueden las derechas y las ultraderechas nacionales gentiles convertirse en instrumentos de la oligarquía.
Este es el tema que viene denunciando este blog.
La lucha nacionalista revolucionaria debe empezar por arrancar de raíz el germen oligárquico, el huevo de basilisco, el concepto de “pueblo de Dios”, la figura de un dios judío (Cristo) por encima de los pueblos, el “catolicismo” en tanto que universalidad (katolon=universal)supranacional.
En caso contrario, el cristianismo, a lo largo de los siglos, prepara el terreno para el liberalismo y, con él, el advenimiento del “mercado mundial”, que es la última fase del nihilismo judaico.
El beneficiario último del cristianismo es la EXTREMA DERECHA JUDÍA, a saber, aquella instancia política que concibe a Israel como el único de los pueblos que, en el proceso descrito, no renuncia nunca a su identidad, sino que la reafirma en cada momento como pueblo sacerdotal, pueblo elegido, pueblo víctima, pueblo divino…
Saludos cordiales.
6:20 p.m.

Anónimo dijo…

Entiendo la ambigüedad(la conozco) de la que habla con el término homínido, el cual se puede aplicar también de la forma que usted apunta, pero no es el caso ni mi intención, yo en el anterior mensaje le he dejado un vínculo donde se explica el significado de dicho término, para mí un homínido es un hombre, ya sea blanco, negro, amarillo, mestizo… Para mí aplicar dicho término en un debate que no sea antropológico no ha de ser mal interpretado, dicho término no ha de especificarse en un contexto en concreto y si una persona es mínimamente culta entiende y razona ante la supuesta ambigüedad, no ha de tomárselo como un insulto. Pero bueno una vez aclarado no hace falta debatir más sobre el tema, no es un debate de carácter antropológico.
En lo referente al crsitianismo, usted afirma que Cristo es un Dios judío, supongo que lo afirma porque nación en Judea y sus padres supuestamente eran judíos, pero lo cierto es que los judíos lo condenaron a muerte crucificándolo(previamente entregándolo a los romanos) por el hecho de que Jesucristo denunció en la sinagoga de Jerusalem ante el gran rabino las prácticas usureras de dicho pueblo. Es cierto también que en Israel en algunas épocas se ha cuestionado e incluso perseguido al cristianismo, con lo cual yo he dudado en más de una ocasión sobre las raíces judías de dicha religión, está claro que cuando apareció Cristo nació una nueva religión, en una tierra habitada no sólo por judíos. No conozco bien el tema , solo hablo por lo que me he informado y por lo que intuyo, hay quien habla también de la llamada judaización del cristianismo en el sentido de los intentos de influir del judaísmo en el cristianismo, pero dejando de lado la posibilidad del origen judaico de dicha religión. Conozco la obra de Nietzsche sobre el tema, en el Anticristo lo deja bien claro, obviamente es una obra personal del filósofo, otra cosa es que haya personas que estén de acuerdo o no. Hay cristianos que definen al filósofo mencionado como neopagano, ateo y ácrata, obviamente lo último es más que discutible y lo de ser ateo creo que también en base a su obra El anticristo, en la cual subliminalmente defiende los valores del islam tradicional y afirma lo positivo de la obra del islam en la “España mora”.
Saludos.
5:09 a.m.

ENSPO dijo…

El hombre es sin duda un animal, y sin embargo si usted califica a alguien de “animal” en un contexto que no sea el de la antropología y por razones técnicas, se entenderá la expresión como un insulto.
!!!Pero técnicamente es correcto!!!
Explíquele a quien ha calificado usted de animal que se trata de un concepto zoológico neutro pero que usted va usando esa palabra cuando se refiere, precisamente y únicamente, a gentes de una determinada raza.
Los homínidos son una categoría zoológica y nadie utilizaría esa palabra para referirse a una raza humana sin que eso se pueda interpretar como injurioso. En su post usted no habla de homínidos blancos, sólo de homínidos negros. Pero el concepto de “homínidos negros” no existe, o se habla de homínidos y son homínidos todas las razas humanas, o se habla de hombres, pero “homínidos negros” es una expresión con una patente connotación despectiva, como lo sería, por ejemplo, “animales de raza negra”.
En cuanto al cristianismo, que proceda del judaísmo esto no es una “opinión” de Nietzsche, es un hecho.
Además si la filosofía se reduce a opiniones (usted podría decir lo mismo de cualquier filósofo) entonces imagínese lo que podemos decir de los políticos y de todas las religiones en general. No sólo son opiniones, son opiniones sin fundamento, actos de fe. En un debate no se aporta nada diciendo que esto o aquello son “opiniones”, aquí se acabaría la discusión, es una perogrullada. Todo son opiniones y entonces todo es relativo, bajemos la persiana, adiós a la argumentación.
Las persecuciones judías de los cristianos y viceversa no cambian nada. Las sectas judías, como las distintas facciones marxistas, se persiguen entre ellas. No se puede “probar” el no-judaísmo del cristianismo por el hecho de que hayan existido conflictos entre judíos y cristianos o de que los judíos ejecutaran a Cristo. ¿Cuántos judíos han ejecutado los judíos? ¿Cuántas sectas judías existen o han existido? Irrelevante, pues, la rencilla intra-judía de si Jesús es o no el esperado mesías.
Además son esos conflictos los que han favorecido que los gentiles “picaran el anzuelo” cristiano del judaísmo. Al razonar como usted, han entendido que Cristo y el judaísmo eran antitéticos, cuando Cristo es sólo un judío, uno más.
En fin, no sólo Cristo era judío, los apóstoles eran también judíos. Todo el potaje que nos han vendido se cuece en la sinagoga para luego salir fuera de ella con ese VENENO a fin de “vencer” al “mundo” (=imperium romanum). En sus inicios y hasta Saulo de Tarso, el cristianismo es judeocristianismo en el sentido más estricto de la palabra, y lo sigue siendo hasta la actualidad (léase la doctrina de la Iglesia al respecto).
No únicamente por la raza de los fundadores, sino por sus creencias: todas ellas son judías de cabo a rabo.
Normalmente, en la extrema derecha se utiliza como “pieza de convicción” la simple presencia fáctica en enclaves de poder o el porcentaje numérico de judíos para demostrar que el marxismo/comunismo es judío. No obstante, esa misma prueba no se aplica en el caso del cristianismo, a pesar de que aquí no se trata sólo de la procedencia étnica, sino, por añadidura, del entero imaginario mesiánico.
Nietzsche prefiere el islam antes que al cristianismo, pero también Adolf Hitler valoraba más a los musulmanes que a los “afeminados” cristianos. Esto no significa que Nietzsche o Hitler profesen la fe islámica, es un simple juicio comparativo.
Si quiere le cito lo que decía Nietzsche de los alemanes y de los antisemitas.
Saludos cordiales.
8:13 a.m.

Me cago en Sión y me limpio el culo con los billetes de 100 dólares dijo…

Farrerons, es usted un personaje coherente. Le va a ir muy mal en la vida. Porque es un idealista. Usted cree en la Patria y en el Hombre. Está jodido, amigo.
Se lo digo por experiencia.
5:50 a.m.

Viva el Hombre dijo…

Baneado en todo foro, tildado de facha siempre, perseguido, apaleado…
¿Por qué?
Por creer en el Hombre y en la Patria, o colectivo de hombres.
Si usted no creyera en el hombre, que no es digno de ser salvado, no movería un dedo por él y aplicaría su inteligencia a medrar, exactamente como hacen los judíos, que no creen en el hombrfe ni en los valores humanos.
El judío es interesado y posibilista. Luego está el sionista. ¿Sabe la diferencia entre un sionista y un fascista?
Poca. Pero fundamental. El fascista pretende dirigir el mundo hacia el bien común. El sionista, destruirlo, pues no hay más humanos de ellos. El resto son animales.
Sin embargo, puede que triunfen.
Este blog, por ejemplo, está en sus servidores, es cribado cada día por robots que analizan palabras.
De modo que si no aplica usted la autocensura, se lo cerrarán.
Ya sabe las cosas que no puede decir, ¿verdad?
Sionistas, asesinos de masas. Israel, tierra de promisión de lo peor de la raza humana. Sanedrín Financiero Internacional, explotadores del mundo, financiadores de guerras, destructores de patrias, asesinos de mujeres y niños todos ellos en palestina, Siria, Irak, Libia, y pronto Irán.
Buena suerte, Farrerons.
5:57 a.m.

ENSPO dijo…

Le agradezco sus elogios.
Estamos en la trinchera, entre otros, más bien pocos, pero no completamente solos.
Realizamos nuestra tarea lo mejor que podemos. Nos dejamos en ello el tiempo, las menguantes energías e ilusiones, y hasta el poco dinero que nos queda.
Hemos perdido la salud, la familia, el trabajo…
Todo se ha ido derrumbando a nuestro alrededor.
Pero no hemos capitulado, y otros también, en puestos avanzados del frente, mantienen “alta la bandera”. Nunca dejaremos de luchar a nuestra manera, así que, con el ejemplo, nuevos luchadores se incorporarán al combate cuando nosotros hayamos caído.
El individuo no importa. Conservaré hasta el último momento la memoria de nuestros antepasados, de nuestro pueblo, de nuestros valores; y trataré de estar a la altura de la herencia ancestral sabiendo que soy un simple soldado al que se le ha ordenado defender un puente.
No podemos esperar otra cosa que la represión. Ciertamente. Somos conscientes de ello.
Dicho esto, quisiera añadir que, a nuestro entender, nunca se debe generalizar con las razas o pueblos. Buena parte de las fuentes de información de este blog son escritores e investigadores judíos que han criticado el dispositivo de opresión sionista. Es el caso de Norman Finkelstein (entre otros muchos). Esto le ha costado a Finkelstein su plaza de profesor universitario y su reputación como intelectual. La lista de judíos a los que respetamos y hasta veneramos por su valentía es larga. El enemigo tiene un nombre concreto: la extrema derecha sionista.
La crítica de lo judaico, del sionismo, del nacionalismo judío o de la religión hebrea es perfectamente legítima, no incurre en antisemitismo, pero tampoco sería justo arrojarla contra “los judíos” en general, o sea, contra las personas concretas tomadas una por una o en grupo. Entre los judíos se cuentan filósofos como Henri Bergson, promotor de la corriente espiritualista que tanto influyó en el fascismo. O Husserl, el maestro de Heidegger.
Es necesario matizar, actitud que nada tiene que ver con una cobarde “moderación” o la renuncia a hacerle todo el daño posible a la oligarquía. Pero es que sólo si llevamos el rigor conceptual hasta el extremo resultarán eficaces nuestros ataques.
Y en fin, somos asimismo perfectamente conscientes de que, hagamos lo que hagamos, nuestro único destino es la represión, el silenciamiento, la “muerte civil”.
En suma, la inutilidad de todo el esfuerzo.
Y, si las cosas salieran bien y los picotazos se convirtieran en heridas graves para el adversario, entonces la MUERTE.
Hacia ella avanzamos alegres. Es lo máximo que podemos esperar.
En nuestra memoria están los caídos y el futuro del pueblo europeo (!!!nuestros hijos!!!). Se nos ha enseñado a ser el eslabón de una cadena.
Saludos cordiales.
11:26 a.m.

ENSPO dijo…

Un día Ernesto Milá me escribió un e-mail para mofarse de mí y me espetó lo siguiente:
“Buscas el martirio, pero nadie te hace ni puto caso”.
Sólo faltaba:
“!!!Ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!”
En cuanto a lo primero, tenía razón, pues quien lucha sólo puede esperar la muerte (el martirio), único indicio de que el enemigo ha experimentado un golpe efectivo, real, no meras cosquillas.
Respecto a lo segundo, se corresponde con el “silenciamiento” al que aludía arriba. Esto está todavía por ver, pero si realmente fuera así, cosa más que probable dadas mis limitaciones personales, nada cambiaría, porque sabemos que una de las formas de neutralización de disidentes que el sistema oligárquico utiliza en occidente es precisamente la “muerte” de carácter civil. El “ninguneo”, vamos.
La burla de Milá se convirtió así, sin quererlo, en un elogio, pues a quienes buscan el martirio en la lucha nacional-revolucionaria no se les puede exigir mucho más a pesar de todos los errores técnicos que, de buena fe, puedan cometer.
Ojalá Milá buscara también el martirio. Parece, por su forma de expresarse en dicho mensaje, que no era ese el caso.
12:04 p.m.

El nacionalismo socialista murió en 1945. dijo…

Farrerons:
Está bien que Filkenstein sea distinguido de otros por su obra, pero jamás ha negado el Holocausto, que es la mayor falsedad que pueda imaginarse. Él habla solo de la industria alrededor del mismo.
Y es verdad, eso le ha costado caro.
Aún recuerdo cuando fue invitado en Teheran a una conferencia internacional sobre el Holocausto y se negó a ir, pues no quería contribuir a ello.
No conozco ni un solo judío, ni uno, que no sea un israelí de corazón, diga lo que diga su pasaporte. Y ni un solo judío, por importante que sea (el mismo Rothschild, el amo Bernanke) tiene huevos para no coger una llamada del Mossad y obedecer las instrucciones que le den con puntos y comas.
Esa es la verdad. Las excepciones son tan pocas…
Si yo fuera judio, estaría en el ostracismo. Pues plantearía que una de dos: O el Holocausto fue cierto y entonces estaría avergonzado por haber tolerado semejante matanza sin levantar un dedo; o el Holocausto es mentira, y entonces estaría avergonzado por pertenecer a una etnia de aprovechados mentirosos.
Saludos.
2:05 p.m.

“La Verdad solo la merecen los fuertes de corazón, no los débiles mentales” dijo…

Bueno, Farrerons, sepa que no está solo porque hay gente que apreciamos el valor ajeno. Reciba un fuerte abrazo, camarada.
2:31 p.m.

Anónimo dijo…

Parafraseando a Gandhi:
“Primero nos ignoran, después se ríen de nosotros, luego nos combaten. Y finalmente nos asesinan”.
Menuda gentuza domina el mundo.
4:01 p.m.

Cabrero dijo…

David Duke dice que para que cambiar el mundo solo se necesita que muchos digan la verdad. Estoy de acuerdo, de hecho que estemos equivocados resta poco valor a esta afirmación cuando se demuestra voluntad de verdad, de buscarla, afirmarla y defenderla aunque ello nos perjudique. Nada mas se necesita y nada menos, que ser “flecha lanzada a la otra orilla”. Gracias por este sitio.
4:30 p.m.

Anónimo dijo…

Refundar al nacionalismo socialista,que es el único socialismo verdadero, no cabe duda.
Refundar. No revivir el pasado.
Ahí estaremos. No sé qué opinan los lectores de Filosofía Crítica del PNR.
Saludos.
6:36 p.m.

Vailos Laros dijo…

A ENSPO:
Es curioso que Ernesto Milá diga eso del martirio, porque en su blog Infokrisis no se ha cansado de elogiar la muerte sacrificial de Dominique Venner. No había oído hablar hasta entonces de ese hombre, pero en este blog de Filosofía Crítica expuse, hace unas semanas, mis dudas sobre tal “muerte sacrificial”.
Dicen que Milá es un agente o un topo del CNI. Él lo niega, pero se diría que alguien que escribe un libro como “Ultramemorias” (donde, por cierto, habla de Farrerons como uno de sus “odiadores”), lo hace como si quisiera “amortizar” un tiempo dedicado a “algo” o al servicio de “alguien”. En cualquier caso, parece que nadie niega que su libro “La ofensiva neofascista” (que firmaba como Ernesto Cadena) está muy bien documentado y que ha sido de referencia sobre el tema durante mucho tiempo; de hecho, es uno de los primeros libros que leí para aproximarme al fascismo actual (yo era entonces un adolescente y empezaba a interesarme por el fascismo y el NR), pese a que ya estaba desfasado (lo publicó en los años 70).
Al último Anónimo:
¿PNR es Partido Nacional Republicano, del fallecido Colomar? ¿Pero aún existe?
10:08 p.m.

ENSPO dijo…

Respuestas a distintos usuarios:
Le agradezco al anónimo (y a todos su apoyo) para continuar adelante con el proyecto de este blog.
Respecto al tema de los judíos, ciertamente pocos van a negar el holocausto en su totalidad, pero Finkelstein ya ha reconocido que la versión oficial es una exageración.
No obstante hay judíos que “niegan” el holocausto, por ejemplo los Naturei Karta (asistentes a la conferencia de Teherán), y los judíos negacionistas que han aportado argumentos concretos para cuestionar la versión oficial del holocausto ya en los aledaños de negacionismo puro y duro. Estos casos no son irrelevantes y dicen mucho en favor de estas personas. Véase, por ejemplo, “Un tour por Auschwitz”.

Por nuestra parte siempre hemos sostenido que existió persecución de los judíos, que la versión oficial es una exageración pero que hubo genocidio, por ejemplo de los Einsatzgruppen en Rusia.
Otra cosa son las dimensiones y los métodos.
Nosotros calculamos en 1 millón las víctimas de los Einsatzgruppen y hay que añadir a ellas un millón de muertos más, por sobreexplotación, epidemias y otras circunstancias, en los campos de concentración.
El genocidio sería el resultado de las represalias que a nivel medio y bajo del partido se realizaron contra los judíos debido al plan de exterminio de Alemania promovido por los aliados y concretado, antes del fin de la guerra, en los bombardeos terroristas ingleses contra la población civil alemana.
Esta es la posición PROVISIONAL del blog hasta que se pueda estudiar libremente el tema, cosa en la actualidad imposible a tenor de la represión existente.
Me parece muy meritorio que Finkelstein haya denunciado la exageración y uso político del Holocausto. No podemos negar que hubo persecución y exterminio, otra cosa es la historia hollywoodiense sobre el supuesto plan, las cámaras de gas, los 6 millones y el “mal absoluto”. Ignoro hasta qué punto puedo estar más o menos cerca de la versión de Finkelstein abstracción hecha de la generalidad ya señalada, pues todavía no he podido leer su libro A Nation on Trial, donde responde a Goldhagen y quizá concrete temas de cifras.
En todo caso la denuncia de Finkelstein es tan explosiva que bastaría llevarla a los medios de comunicación para hacer saltar por los aires el imaginario antifascista.
!!!Esto es mucho!!! NO DESDEÑEMOS TALES APORTACIONES. De ellas depende que, en un futuro, podamos liberarnos del yugo oligárquico y entonces habrá que reconocer el papel desempeñado por los judíos en esta empresa.
Seamos justos si justicia es lo que reclamamos para nuestros propios muertos.
Genocidios nunca más. De ningún signo.
3:30 a.m.

ENSPO dijo…

Sobre el PNR nuestra opinión es buena. Sólo hemos criticado su funcionamiento, demasiado cerrado, por razones en las que no vamos a abundar aquí.
En cuanto a la ideología, es de alto nivel, no lo compartimos todo pero sí mucho.
El PNR todavía existe. Ojalá siga existiendo. Quizá algún día se planteen colaborar con otros.
A nosotros no nos permitieron fundar las Juntas Republicanas en Cataluña. Supongo que por estar demasiado marcados y haber abandonado el partido tras el caso de la lista electoral de Vic.
Saludos.
3:33 a.m.

ENSPO dijo…

Nada que decir sobre Ernesto Milá. Él sabrá lo que hace. Por nuestra parte es un tema cerrado habiendo ya dicho hace tiempo lo que teníamos que decir. Cada cual a lo suyo.
3:34 a.m.

ENSPO dijo…

Totalmente de acuerdo con Cabrero.
Ser flechas del anhelo. Hagamos aquello que esté en nuestra mano al servicio de la causa nacional-revolucionaria. Dispuestos al “martirio” en los términos expuestos más arriba, o al OLVIDO si todo nuestro sacrificio resulta a la postre inútil.
Pero no nos ensuciemos con la mentira o el crimen. Moriré en el mejor de los casos, pero mis manos no estarán manchadas con sangre de ancianos, niños o mujeres indefensos. Y mi boca no habrá sido habitada (y envenenada) por la cobarde mentira.
En las prisiones aprendí que nada embrutece más que la tortura de un hombre indefenso. Hay que ser un canalla para cometer determinadas tropelías y luego negarlo. Yo no podría hacer eso y luego mirarles a los ojos a mis hijos.
Tenemos que mantenernos fieles a la verdad y al honor. Y actuar con JUSTICIA.
NO necesitamos los “derechos humanos” para rechazar ciertas actuaciones vergonzantes. EL principio NR del HONOR ES más que SUFICIENTE. Sólo así permaneceremos realmente libres.
Saludos camaradas y gracias a todos una vez más.
3:46 a.m.

ENSPO dijo…

Se ha tenido que suprimir un comentario para evitar problemas legales graves.
10:31 a.m.

Javier López de Yuste dijo…

Lo del PNR lo pregunto porque veo en su programa raíces nacional-sindicalistas de Ramiro Ledesma Ramos. Quizás el pensamiento más puro posible para una refundación del nacionalismo revolucionario.
Para mí, debe ser ateo (mi dios es mi patria), nacionalista, republicano, democrático (orgánico-corporativista) autárquico y no violento, lo que no implica que no tenga derecho a la defensa de la propia vida y de las ideas básicas que todo el mundo debe compartir si se autodenomina español.
No sé qué piensas tú, Farrerons. Y me interesa saberlo, porque llevas mucho estudio encima.
Saludos.
2:29 p.m.
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2013/06/adolf-hitler-el-mito-del-mal-absoluto.html
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