…comprender a Heidegger

sábado, marzo 23, 2013

Comprender Heidegger

Martin Heidegger, filósofo fascista.

“La existencia propia del hombre histórico significa: ser puesto como brecha en la que irrumpe y aparece la superioridad del poder del ser, para que esta brecha misma se quiebre bajo el ser.” (1935) (Martin Heidegger, Introducción a la metafísica, Barcelona, Gedisa, 1993, p. 149)
  Cualquier “explicación”, “resumen” o “introducción” a Heidegger que no sea experimentada y vivenciada en las propias carnes como un shock, un auténtico colapso para nuestra existencia y, en fin, como la urgencia de un compromiso total, no es Heidegger. Opónense “comprender” (verstehen) y “conocer” (wissen) en el filósofo alemán. El saber es el negocio de los intelectuales; en el mejor de los casos, la exigible ciencia positiva. El filósofo en cuanto tal, en cambio, no “sabe” nada. Más todavía, comprende (versteht), precisamente, la nada. Así las cosas, empecemos por el principio.
IRRUMPIR EN LA EXISTENCIA HISTÓRICA El Dasein somos nosotros, y “nosotros” se traduce como “ser ahí”, el “ahí del ser”, de la verdad, no mi cuerpo, ni mi mente, ni el “yo” individual… La filosofía entraña tomar las riendas de nosotros mismos y, por ende, irrumpir en la tempestad de la existencia histórica. Veremos que la verdad y el ser-para-la-muerte son como dos caras de la misma moneda; ésta en sí misma condénsase en el tiempo finito, unfenómeno que no podemos ver o tocar, pura proyección de fugitivas posibilidades fácticas, que cabe elegir o traicionar. Eso somos. Nuestra sustancia es el Zeit, pero no entendido como la imagen de una línea de puntos en el espacio (que se puede recorrer en las dos direcciones), sino como aquella fatalidad destinal que experimentamos al proyectarnos. ¿Pretenderá alguien que el tiempo no es real? ¿No más real que los objetos físicos? El tiempo no pasa, somos nosotros los que pasamos, dijo el poeta. ¿Qué implica hoy “nuestra existencia histórica” y qué relación tiene el Dasein así entendido -en tanto que temporalidad originaria de la historicidad– con la verdad de la muerte?  Hasta la caída del muro de Berlín cualquier persona racional podía justificar el imaginario simbólico antifascista apelando simplemente a la intrínseca criminalidad, hasta entonces nunca superada supuestamente en la historia, del sistema político nazi. Se trataba de una situación cómoda desde el punto de vista intelectual y moral, y existía una casi absoluta unanimidad sobre el valor universal del antifascismo. En la condena de Hitler confluían, en efecto, personas, grupos e instituciones de todas las ideologías, sensibilidades filosóficas, religiones y corrientes políticas, con la única y comprensible excepción de la denominada “extrema derecha” (siempre y cuando no fuera la extrema derecha judía). El antifascismo definía sin resistencias la ideología de Occidente, pero también la de los países con regímenes inspirados por Marx, de donde por lo demás era oriundo el discurso antifascista, y por supuesto la ideología desarrollista de un Tercer Mundo que se definía obligatoriamente en los términos del lenguaje políticamente correcto  impuesto a todo el planeta por la poliarquía vencedora en la segunda Guerra Mundial. De suerte que, oculto tras la pugna por el dominio mundial y la confrontación ideológica entre el liberalismo y el comunismo, se detectaba un consenso axiológico, simbólico y doctrinal, algo así como la identidad en negativo de un significante hegemónico común: la maldad absoluta y metafísica de una entidad denominada “fascismo”. Semejante afirmación, que los intelectuales hacían misteriosamente compatible con el rechazo de todos los absolutos, el relativismo moral e incluso el menosprecio hacia la idea de libertad y culpabilidad aplicada a los delincuentes, se fundamentaba en una definición casi deíctica:la realidad de Auschwitz, es decir, el exterminio “industrial” de seis millones de judíos, atrocidad cuya dimensión y naturaleza superaba todos los crímenes cometidos doquiera en toda la historia de la humanidad y frente a la cual los “excesos” de los aliados angloamericanos y soviéticos empalidecían hasta desaparecer totalmente del campo de visión. Pero todo esto no era más que una fórmula para escapar a la experiencia de la temporalidad originaria, para embozarla y, con esta maniobra, alienar de sí misma la existencia de los sometidos, es decir, convertirlos en dóciles esclavos. Porque sólo el “ser para la muerte” (Sein-zum-Tode) es completamente libre.
Faurisson: la respuesta de los “demócratas”.  ¿Escrache o kale borroka?
Cierto que ya antes de que se retirara el velo de la ceguera voluntaria manifestada por los intelectuales, algunas llamémosles “circunstancias” de fácil comprobación podían haber hecho reflexionar a unas personas cuya vocación profesional era supuestamente el pensamiento crítico. Por ejemplo, que la identificación entre fascismo y mal absoluto entrañaba ya un abuso del lenguaje, visto que el régimen de Mussolini, del cual procede el término “fascismo”, no había cometido ningún genocidio y ni siquiera podía ser considerado responsable de crímenes de guerra o incluso de haber impuesto un sistema totalitario (tratándose, técnicamente hablando, como reconocían los propios especialistas, de una simple dictadura donde la etnia judía aparecía ampliamente representada en el seno del propio partido fascista). Además, el caso del fascismo originario no era el único. De aceptarse, en efecto, el término para designar una amplia familia de movimientos e ideologías políticas, resultaba difícil, cuando no imposible, convertir a todos los fascistas en criminales contra la humanidad, que era lo que no obstante se pretendía. Frente a tales evidencias, cabía esperar algún signo de honestidad. Sin embargo, los intelectuales no tenían la más mínima intención de servir a la verdad pues el “fascismo” les negaba en calidad de tales, el fascismo era un “enemigo” frente al cual su capacidad de distinción y finura conceptual quedaba de pronto como  bloqueada, resolviéndose inmediatamente el asunto en el lenguaje propio de un folleto de propaganda.
Un breve excurso sobre la extrema derecha. Puede haber otros motivos, y no sólo los de los intelectuales, para negarse en redondo a aceptar la verdad. Y ya hemos visto que la extrema derecha no se sumaría en principio al consenso del antifascismo, pero de ahí no se sigue, y ya explicaremos las razones, que la extrema derecha se comprometa con la verdad hasta las últimas consecuencias. Nunca lo ha hecho. Ocurre, más bien, que la extrema derecha es absolutamente incapaz de ejercer la crítica de la ideología dominante. El radicalismo derechista “de raza blanca” tiene sus propias ortodoxias y compromisos intangibles, cuya familiaridad con los de la ultraderecha judía (no podía ser de otra manera) la desautorizan completamente. De ahí que la extrema derecha europea u occidental no haya podido desmentir jamás el relato del sistema oligárquico de forma convincente, limitándose a contraponer, frente a las mentiras del poder, sus propias mentiras y dogmas incuestionables, más ridículos, si cabe, que los del judaísmo. Coherente al fin con esta realidad, una parte de la extrema derecha está ya apoyando abiertamente al Estado de Israel, es decir, haciendo causa común contra el “islamofascismo” y, por ende, con elimaginario antifascista. El destino de la destra (Fini) y de Marine Le Pen resulta a la postre de sobra conocido; antójase ocioso hurgar más en semejante bochorno.  Evola: dogmática de  la extrema derecha. La única excepción en todo el planeta de la que tengamos noticia empezó en este sitio. Aquí, por primera vez, y lo demostraremos día a día, fue emprendida en 2007 la crítica ilustrada integral de la ideología oligárquica sin concesión alguna a los tópicos ultraderechistas. La verdad racional es la muerte. En dicho precepto encuéntrase inviscerada la entera doctrina crítica como un comprimido semántico que sólo cabe desplegar. Ni dios, ni mito, ni raza aparecen por estos pagos. Existen algunos blogs próximos, pero a la postre estamos solos. Lejos de atribuirlo a méritos propios, el fundamento de este proyecto es la filosofía de Heidegger. Nosotros no tenemos la culpa de que en el concepto mismo de racionalidad vayan implícitos otros filosofemas, valores e instituciones que, como tales, quedan vinculados al simple ejercicio honesto de la crítica veraz. Nos hemos limitado, conviene subrayarlo una vez más, a ser consecuentes. La otra opción sería argumentar desde las dogmáticas mágicas, paganas (“tradicionalistas”) o cristianas (en España, católicas) y, a la postre, desde un irracionalismo cualquiera(tantos hay como gurús para escoger), pero en esta casa nos lavamos cada mañana. Despellejar a los “intelectuales de izquierda”, acusándoles de mentirosos y cobardes, pero, en base a cosas como el  éxtasis chamánico, proclamar al mismo tiempo una nueva fe “pagana” o la doctrina de la suprema identidad, etc., va más allá de nuestras posibilidades higiénicas. Que el cerdo con monóculo se ocupe de tales abyecciones.
La catadura moral de los autodenominados intelectuales no se mide, empero, sólo por la circunstancia de haber aceptado un difuso lenguaje criminal obra de aquel carnicero que fue Stalin, esto es, el lenguaje del antifascismo, ajeno a toda vocación científica y al menor asomo de rigor ético, político o filosófico, sino por haber vuelto la espalda de forma deliberada a unos hechos que llamaban insistentemente a las puertas de sus conciencias, unas aterradoras evidencias que, en función de su potencial efecto ideológico devastador sobre el imaginario simbólico del sistema político demoliberal, decidieron ignorar y silenciar. Con ello renunciaban, insistamos en este punto crucial, a la crítica y, en consecuencia, a su condición de intelectuales. Ésta comportaba ab initio el deber de desafiar los fraudes e interesadas manipulaciones del poder en aras de la ilustración, la racionalidad y la transparencia, pero al parecer tamaña impostura no les avergonzó.
Desde entonces viven cautivos de su propia decisión, un acto obsceno que explica las repetidas campañas contra la idea de verdad que salpican la historia intelectual de Occidente desde el año 1945 y que culminan en mayo de 1968, para detenerse sólo ante el Holocausto, la súbita excepción, y no precisamente casual, al patrón conductual de una forma de vida, el oficio de la objetividad, declarado obsoleto en sus ensayos de pensamiento. Así, única y exclusivamente Auschwitz sería “lo real” e incluso una realidad susceptible de ser amparada  por la policía y el código penal (ese mismo “sistema represivo” que, por lo demás, en cuanto guardián de una realidad objetiva independiente o construida por las mismas instancias explotadoras hegemónicas que pagaban sus nóminas cada mes, no dejaban aquéllos de denostar en aras de una alegre transgresión estética, política y moral oficial). Por contra, hechos como los descritos en la obra de Solzhenitsyn les inspiraron, ya mucho antes de la caída del velo de Berlín, la socarrona sonrisa del viejo profesor posmarxista cuando pronunciaba la palabra “realismo ingenuo” ante el inocente estudiante de filosofía que todavía preguntaba por la verdad. Los intelectuales se fueron convirtiendo consecuentemente en administradores de  información, pero no tanto en el sentido de determinar qué es o no es verdad a tenor de unos criterios racionales, cuanto en el de decidir sobre el catálogo de temas que admiten el marchamo de información válida, excluyendo aquéllos sobre los cuales sería inapropiado pretender seguir empleando el “lenguaje de la metafísica”, la “verdad”. Renunciaron voluntariamente, en definitiva, los intelectuales a ser intelectuales para convertirse en tibios híbridos, funcionarios de la burocracia docente y sacerdotes de una religión cívica universal, el antifascismo. Como vacas sagradas de la “cultura”, oficiaron la liturgia del mal radical, ejerciendo en homilías mediáticas o conmemorativas la estigmatización de las ideas, personas o grupos presuntamente fascistas, mientras dejaban reposar para siempre en el estante de la literatura de ficción los gruesos volúmenes de Archipiélago Gulag.
Comprendieron (verstanden) la verdad.
En la actualidad disponemos de una amplia documentación, aunque todavía insuficiente, sobre el mayor genocidio de la historia de la humanidad, esto es, el perpetrado, sin ninguna excepción relevante y a diferencia de los movimientos fascistas, por todos los regímenes comunistas (y sus aliados sionistas) allí donde han dispuesto del poder suficiente para llevarlo a cabo. La cifra de víctimas oscila entre los cien y los ciento sesenta millones de personas, asesinadas de forma sistemática e industrial en nombre de una ideología que no sólo se pretendía científica, sino la encarnación misma de la racionalidad. Ahora bien, si los hechos ya no se niegan, como no sea en el ámbito residual de los propios partidos comunistas, la reflexión que se deriva de tales hechos en lo que respecta a la ideología antifascista permanece encallada. El motivo es que esa reflexión conduce a una nueva serie de crímenes, a saber, los del propio liberalismo sionista occidental, y este hecho afecta directamente a la versión oficial del holocausto y, por ende, a las cátedras de quienes tendrían el deber de asumir la verdad como un acto heroico. Ante la demanda del sacrificio personal, del heroísmo, los intelectuales se escabullen, pues ¿no era eso, precisamente, el fascismo? Porque el heroísmo, por mucho que la extrema derecha intente explicarnos algunos mitos (cuentos) al respecto, no consiste en andar por el mundo con una espada. El héroe no es alguien que lleve en su cabeza la imagen estilizada (que incluye las dimensiones corporales y hasta el peso recomendable) de un guerrero espartano. El héroe es, para decirlo con Felipe Martínez Marzoa, “aquel que osa ser, que se atreve con la verdad y la experimenta en la forma de la ruina, la oscuridad y la muerte”. Observamos, así, un clamoroso y cobarde silencio que se prolonga ya más de una década y que sólo ha sido interrumpido aquí y allá por heroicas voces aisladas. Pues el caso es que los intelectuales no sólo no se han retractado de sus pasadas militancias, no sólo no han pedido perdón por haber legitimado con sus plumas a los mayores criminales que la memoria humana evocar pueda –sí, más incluso, por el volumen, la intencionalidad y la sistematicidad de sus fechorías, que los propios nazis-, sino que pretenden seguir ejerciendo el sacerdocio antifascista como si nada hubiera sucedido tras el hundimiento del comunismo. Para decirlo brevemente, la intelectualidad ha admitido a regañadientes la “realidad” del genocidio marxista, pero no considera cuestionable la vigencia del lenguaje y del dispositivo de valores, significantes y conceptos que hizo posible y justificó ese mismo genocidio y todos los que vinieron después bajo el dominio de la oligarquía filosionista. De ahí que pueda perpetuarse el lenguaje antifascista, herramienta principal del genocidio, incluso con declaraciones tales como que Stalin –el inventor de la jerga antifascista- era, en realidad, un fascista y no un “auténtico” marxista. Exoneración devenida lugar común pese a su incapacidad de explicar que el genocidio comenzara ya con el propio Lenin y continuara, mucho después de la desestalinización, en la obra exterminadora de Mao y de tantos otros matarifes comunistas. Por no hablar del hecho de que las propias víctimas eran calificadas, por sus victimarios, de fascistas, y que ese sigue siendo el lenguaje de las democracias liberales de occidente en tanto que instrumentos del sionismo.
Es en este contexto histórico que detectamos una creciente insistencia mediática y cultural en promover la memoria del Holocausto y  remachar su, por decirlo así, intangible irrebasabilidad criminológica. Ahora bien, en la actualidad no se trata ya sólo de sancionar penalmente la negación de los crímenes nazis, amordazando la libertad de expresión de unos cretinos ultraderechistas amantes de Jesús o de las hadas, que, sin embargo, deberían tener derecho a exponer incluso sus ridículas pretensiones (otra cosa sería la instigación o la inducción directa a repetir dichos crímenes), sino del concepto de banalización del Holocausto, en virtud del cual se fiscalizaría toda consideración sobre el lugar jerárquico que los crímenes nazis deben ocupar en la escala de las atrocidades políticas, penalizando aquellas manifestaciones públicas susceptibles de cuestionar la valoración oficial emitida por las autoridades. Con ello la clase política blinda el núcleo ideológico de sus fuentes de legitimación y lanza a los intelectuales un mensaje asaz diáfano, a saber, que el reconocimiento de los crímenes perpetrados en nombre de unos valores que son al mismo tiempo, para el poder, los valores humanistas, incuestionablemente válidos, no puede ir acompañado de una consideración ética sobre su criminalidad intrínseca y que, por lo tanto, a despecho de las cifras y de las realidades, los crímenes nazis y los valores fascistas deberán seguir siendo, en adelante y para siempre, los crímenes y los valores criminógenos por excelencia. Evidentemente, con ello se paraliza toda reflexión sobre las consecuencias éticas y políticas de los “genocidios olvidados”, refrendando estructuralmente desde las instancias políticas y las instituciones “democráticas” la que ha sido la postura psicológica espontánea de los intelectuales progresistas: admitir los hechos en silencio y actuar como si tales hechos carecieran de toda significación filosófica. 

COMPRENDER HEIDEGGER

De lo dicho se desprende que, en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes. Criminalidad de la ideología, la clase política y de los intelectuales que han legitimado el asesinato de masas y su encubrimiento, o sea, en una palabra, la institucionalización de la mentira como normalidad humana cotidiana que hace posible semejante fechoría sin parYa sabemos que dicha tarea no será emprendida donde debiera, a saber, en las instituciones que representan en nuestra sociedad presuntamente democrática los principios y preceptos de la ciencia, sino en los márgenes  institucionales ypor parte de personas ajenas a la casta intelectual profesional. De ahí no se puede concluir que todos los intelectuales profesionales, por el simple hecho de serlo, merezcan total descrédito, ni mucho menos. Pero la profesionalidad, siendo un mérito en el filósofo, sólo podrá serlo si a la condición de profesor añade la de auténtico filósofo. No puede ser de otra manera, dado que los intelectuales sólo han llegado a conquistar su estatus social después de una selección o criba político-administrativa que incluye el compromiso tácito, y a esto se llama “corrección política”, de sacrificar la verdad cada vez que “convenga” hacerlo.
Por otra parte, los interdictos políticos que sancionan la defunción definitiva de la crítica en el marco de las corruptas instituciones demoliberales, suponen al mismo tiempo el cambio del centro de gravedad de la vida cultural, la decadencia del intelectual en cuanto figura cívica y la creciente importancia de los procesos de formación de la opinión pública ajenos a la crítica. Porque ya no se trata de fijar el campo de batalla de los procesos de legitimación del poder oligárquico en el terreno de una constatación objetiva de hechos que sólo puede traer malas noticias a las élites hegemónicas. Ahora, la casta de gángsteres que nos gobierna necesita erigir y acotar ante todo un emplazamiento institucional donde ya no se decide qué hechos merecen el calificativo de tales, sino antes bien qué hechos deben ser considerados importantes al margen de todo concepto de racionalidad o equivalencia con lo que en su día fueron las varas de medir, éticas y políticas, en que se fundamentó la estigmatización del fascismo. La valoración del peso axiológico, relativo o absoluto, de los hechos probados, no puede depender así de criterios controlables desde un punto de vista racional, sino de criterios políticos definidos por el imaginario simbólico antifascista y, por lo tanto, fuera del espacio académico, condenado al silencio o, en su defecto, a la chapuza propagandística. El marco idóneo donde fijar los dispositivos de legitimación ideológica es así el llamado “mundo de la cultura”, el periodismo, los medios de comunicación, la radio, el cine, la televisión y la literatura de ficción, primando en todo momento el factor cuantitativo sobre una exigencia de calidad que limitaría los apetecidos efectos de creación de opinión a escala de masas. De manera que los intelectuales se ven paulatinamente condenados a la marginalidad, encadenados como están a lahumillante cautividad de discursos reducidos a imágenes cinematográficas cuyo epicentro simbólico es Hollywood y entorno a las cuales se construye nuestra realidad social en cuanto mundo del antifascismo. Aquí aparece la figura de Heidegger, cima del pensamiento secular y, al mismo tiempo, militante nacionalsocialista depurado por las autoridades de ocupación. Heidegger encarna el compromiso con la verdad que como tenebroso astro negro de fondo pone en evidencia, en términos de silenciosa denuncia, el perfil del podrido intelectual “progresista”.
La primera pregunta que acude a la mente es sin duda alguna la que versa sobre los motivos de una crítica del antifascismo. Criticar el antifascismo, ¿no equivaldría a legitimar el fascismo? Por tanto, dicha tarea sólo podría presuntamente plantearse desde posturas tácita o expresamente fascistas, lo que implicaría un insulto a las víctimas del Holocausto y por lo tanto un delito. Sin embargo, a  nuestro entender, es perfectamente plausible criticar el antifascismo a partir de la herencia de los valores ilustrados, los derechos humanos y la democracia, sin negar que el nazismo fuera efectivamente un sistema político criminal. En efecto, lo que se cuestiona es el grado de criminalidad genocida del nazismo por comparación con otros regímenes políticos que la historiografía oficial ampara por acción u omisión. Lo que secuestiona también es la intrínseca criminalidad del fascismo entendido como familia de movimientos políticos e ideologías cuyo denominador común sería la negación de los valores hedonistas, categoría genérica que, a diferencia del marxismo-leninismo, está muy dudosamente lastrada de una acusación generalizada de genocidio. Por tanto, lejos de legitimar los crímenes del nazismo y por ende de insultar a las víctimas del genocidio perpetrado por los secuaces de Hitler, la crítica del antifascismo rechaza la utilización abyecta de esas mismas víctimas como pantalla para encubrir otro genocidio de proporciones todavía mayores. Efectivamente, la crítica del antifascismo parte de la sospecha, bien fundada, de que la reiterada e interminable condena de los crímenes nazis por parte del dispositivo publicitario antifascista no obedece a razones morales o humanitarias, sino a móviles bochornosamente  políticos. En definitiva, si la sensibilidad presuntamente ética de los operadores del antifascismo se fundamentara en la piedad hacia las víctimas, ¿cómo se explicaría entonces el olvido de los 100-160 millones de víctimas de los regímenes marxistas? ¿Y Dresden, Hiroshima, la Nakba, Vietnam o Irak?Ergo, las razones del antifascismo no pueden ser morales sino de otra índole, más siniestra. Quod erat demonstrandum.
Ahora bien, una vez admitido el factum de que la “sensibilidad democrática y progresista” debería ser absolutamente incompatible -pero es compatible de facto– con el silencio entorno a los mayores genocidios de la historia, cuya impunidad clama al cielo entre los cánticos ensordecedores del humanismo institucionalizado, la siguiente cuestión que debería plantear la crítica filosófica sería la de los motivosreales de la constante campaña propagandística alrededor de “el Holocausto”. Y dichos motivos son, por una parte, de índole política, y por otra, perfectamente criminales, pues suponen ocultar, con imágenes cinematográficas de perversos alemanes asesinando judíos, la realidad de los delitos contra la humanidad, perpetrados, legitimados, silenciados o banalizados por quienes desde el año 1945 hasta la actualidad detentan el poder en el mundo. Bien entendido que el dispositivo de lavado de cerebro no consiste en negar que los vencedores hayan cometido crímenes, sino en afirmar que el mayor crimen, elcrimen absoluto –tan absoluto que, según el propagandista Elie Wiesel, se ubicaría más allá del pensamiento y del lenguaje meramente humanos, en el limbo de un “silencio” místico- es el cometidocontra los judíos. Este planteamiento obscenamente racista, que una vez más no versa sobre los hechos en cuanto tales sino, como ya hemos adelantado, sobre una cuestión filosófica, a saber, su importancia relativa según criterios éticos, jurídicos y humanitarios, convierte los “genocidios olvidados” (Kolymá, pero también Dresden o la Nakba) en cuestión susceptible de banalización penalmente no sancionada y socialmente promovida. La naturaleza metafísica del genocidio de los judíos posibilita la construcción social de una imagen del mal absoluto que relativiza todos los crímenes que la clase política dominante haya podido cometer y que  comete y seguirá cometiendo en el futuro con total desparpajo y en nombre del humanismo. Así, el antifascismo se nos aparece ahora, aunque ya lo fuera desde sus orígenes estalinianos, como una patente de corso para la promoción de los más turbios intereses antidemocráticos e incluso para el asesinato masivo de segmentos enteros de la población, aunque, eso sí, siempre en nombre de los valores hedonistas que el fascismo, imprudentemente, osó conculcar.   Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger. El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la vivencia que define nuestra “irrupción en lo histórico” en tanto que acceso a la verdad.  CONTRA LOS INTELECTUALES
Una nueva crítica que permita salvar el proyecto ilustrado en tanto que compromiso con la verdad no puede limitarse a la revisión fáctica de la historia: tiene que reflexionar sobre los fundamentos de valores que han hecho posible el mayor fraude informativo y científico perpetrado jamás, pero, precisamente, perpetrado en plena “sociedad de la información”. No en vano habla Heidegger de la información como de “lo informe”: la extinción de la verdad. Porque esta barbarie que avanza cada día (“el desierto crece”, Nietzsche dixit) no sólo se cobra como víctima la historiografía científica en nombre de unamemoria histórica manipulada, sino que con ella arrastra la idea misma de verdad, la ciencia en cuanto tal, el pensamiento libre (es decir, no sujeto a observancias dogmáticas de ninguna clase incluida esa coacción permanente denominada Auschwitz, pero también de los dogmas de la extrema derecha no antifascista). Porque, precisamente, el atentado a la civilización que se comete mediante la coartada del dogma “fascismo=mal absoluto” tiene una paradójica finalidad política: servir a la extrema derecha, pero judía, o sea, abonar la exégesis o lectura extremista de una tradición religiosa concreta, la autointerpretación radical de una etnia como pueblo elegido, el racismo, el supremacismo e imperialismo colonialistas de un determinado nacionalismo biológico, antidemocrático por esencia, que no se detendrá hasta someter todo el planeta o provocar una debacle nuclear. ¿Cómo puede la extrema derecha “no antifascista” responder a ese proyecto cuando opone al déficit democrático la supresión pura y simpe de la democracia; al dogma antifascista, un nuevo dogma (llámese magia, experiencia de la suprema identidad, fe católica, héroe indoeuropeo o cualquier otra conditio sine qua non); al pueblo elegido, la raza superior y a la prostitución masónica del proyecto ilustrado, la regresión al catolicismo preconciliar o, peor todavía, al chamanismo? La cosa, en efecto, no cambiaría mucho si en lugar de los judíos colocáramos a santa Alemania y el “héroe” del Tsahal fuera desplazado por el “héroe” de la Wehrmacht en nuestro imaginario social. ¿Qué lugar ocupa un un hispánico en medio de un racismo germano? Aquéllo que debe definir al héroe es “lo que hace” efectivamente y no una imagen estética. La heroicidad convalídase en la ética, no en la literatura épica. El heroísmo no consiste, como cree el skin-head uniformado o su equivalente libresco, en ir por la vida paseándose con una espada en la mano (no me cansaré de repetirlo), sino en una cuestión de orden estrictamente axiológico y espiritual (de cuya sacralidad, ciertamente, puede surgir la legitimidad de la espada, llegado el momento, pero sólo a posteriori). Héroe será quien irrumpa en la existencia histórica y esto significa: quien haga suya la verdad y nada más que la verdad, sin condiciones o filtros dogmáticos de ninguna clase.  Es menester comprender (verstehen) -y no sólo inteligir a la francesa, cartesianamente- cómo ha sido posible el fraude cósmico en que vegetan narcotizadas las sociedades occidentales y la relación de la impostura sionista con otros valores que acompañaron al valor verdad en la fundación del proyecto ilustrado. Comprender Heidegger significa, por tanto, ir más allá del mero “relato de los hechos”. La filosofía de Heidegger no puede, por ende, ser resumida en forma de un mero quantum de información.Heidegger no es un intelectual. Si alguien quiere “información” sobre Heidegger, puede encontrarla en cualquier enciclopedia al uso. Pero la finalidad de la información es dar por satisfecha una curiosidad, tras lo cual el efecto antipedagógico de esta operación  deformativa será el contrario al presuntamente buscado si de veras se pretendía facilitar la comprensión de Heidegger: desmotivar a los que creen que ya “saben” qué es  Heidegger y añadir la ficha correspondiente de la colección o ensalada de filósofos a las de Aristóteles, Platón, Kant, Hegel… No obstante, ya para el propio Heidegger comprender (verstehen) esotra cosa que memorizar unos datos, nada que ver la adquisición de información con la verstehen,acto que comporta una suerte de “conversíón” del existente, del Dasein, a la verdad. Los intelectuales encarnan, de todo punto, la negación, la subversión descarada y a veces consciente de semejante proceso.La enseñanza institucional académica de la filosofía es así una prueba, no de un aprendizaje, sino de cómo se destruye el sentido mismo del filosofar. El pensamiento heideggeriano aporta, por el contrario, las claves para que la experiencia de la verdad desencadene esa transmutación interna, de carácter ontológico-constituyente, que equivale al surgimiento cabe nosotros de un mundo nuevo (In-der-Welt-Sein), de nuestra enterrada patria ancestral.
En consecuencia, no “resumiré” en diez frases o cien o mil la filosofía de Heidegger para aplacar de cualquier manera, y a la postre saciar, la saludabilísima ansia de “comprender Heidegger” expresada por jóvenes disidentes que han encontrado en este filósofo un camino hacia su liberación frente al dispositivo oligárquico. Y añado: este anhelo no lo van a cumplir en ninguna institución oficial gestionada por intelectuales profesionales. Sólo a un “especialista en Heidegger” puedo recomendar, por ahora, y es a Eugenio Gil Borjabad, como excepción. El propio Heidegger intentó transformar la universidad de su tiempo, pero las inercias del cuerpo docente abortaron el proyecto. Las grandes aportaciones a la filosofía hace ya décadas que proceden del exterior de la universidad. Casi todos los pensadores relevantes, después de Hegel, eran filósofos, no profesores de filosofía (=funcionarios): Marx, Kierkegaard, Nietzsche… Otra excepción es Heidegger, pero precisamente la característica diferencial de Heidegger consiste en el intento de introducir de nuevo el pensamiento filosófico, devenido exangüe  a manos de los intelectuales, en una institución académica refundada. El Discurso del Rectorado, famosa pieza de oratoria de Heidegger, refleja esa voluntad, erróneamente confundida con la del nazismo programático más mostrenco, pero fascista a la postre.
Nosotros no creemos ya en las instituciones oligárquicas actuales y el propio Heidegger se dio cuenta muy pronto de que poco quehacer digno de la filosofía quedaba en ellas. El abajo firmante lo ha comprobado también una y otra vez, tras amargas experiencias que le muestran a catedráticos de filosofía como seres capaces de mentir a sabiendas con la más alegre ligereza. Uno de ellos es Alberto Buela, pero podría dar una lista muy larga de mendaces profesionales de la “verdad”. Los intelectuales, incluso cuando se pretenden heideggerianos (caso de Buela), redúcense por lo general a meros administradores de una información y a funcionarios deseosos de promoción jerárquica al servicio del poder de turno (o de cualquier otro que le sustituya, por mezquino que sea, en el ámbito de la “extrema derecha”). No son libres, ni pueden serlo, para el compromiso filosófico incondicional -existencial- con la verdad, de ahí que la mayoría de ellos puedan mentir sin sentir que hayan traicionado nada.  El intelectual encarna la secularización moderna del sacerdote cristiano, léase: del mentiroso por excelencia, pues todo su ser arraigó en la fábula de la resurrección de Cristo (tras de Jesús, como sabemos, otras fábulas judías ocuparán su lugar…). Necesita, el intelectual, una vida tranquila, unas pautas cotidianas que no van a variar, en lo sustancial, tanto si en su cabeza circula  “información” relativa a Heidegger, como si es Kant, Platón, Marx (o la mismísima figura del héroe) el objeto de sus reflexiones… Siempre será, al margen de los contenidos teóricos, idénticos contenidos prácticos, la misma vida, a saber, la del intelectual. El estamento sacerdotal es tan antiguo como la civilización y se remonta al Egipto faraónico, donde los sacerdotes controlaban valiosas informaciones matemáticas que les permitían manipular la entera sociedad egipcia. En la actualidad, poco ha variado el rol del sabio, siervo cobarde e impotente de los poderosos. Pero semejante figura del espíritu nada tiene que ver con la filosofía porque la filosofía es ya una forma de vida en las antípodas del somnoliento elucubrar del intelectual y de las servidumbres políticas inherentes a ése su planteamiento vital constitutivo.
El proyecto “Comprender Heidegger” que se está intentando de llevar a cabo en este sitio no se limita, en fin, a proponer un “cursillo” de filosofía, sino a promover aquéllo que Heidegger entendía por existir filosófico, unadecisión heroica que reclama romper con la institución oficial y sus sempiternos modelos humanos de erudición académica. Las fantasías épico-heroicas acompañan a la existencia burguesa (por supuesto, en el desván de la imaginación), pero el héroe filosófico es un héroe trágico, no épico. De ahí que nos hayamos dirigido a militantes nacional-revolucionarios para iniciar la singladura, porque no se trataría de una propedéutica ahormada a una ideología política, sino de algo completamente diferente, a saber, que la filosofía de Heidegger, la filosofía como tal, condujera por sí sola sin distorsión externa al compromiso nacional-revolucionario en tanto que ese compromiso constituye la condición de posibilidad hermenéutica -y epistemológica- de la comprensión del ser (he expuesto esta cuestión en el ensayo Verdad y muerte I. Introducción a los fundamentos filosóficos del nacionalismo revolucionario, Madrid, 2012).  Bien entendido que “comprender el ser” y “conocer un objeto” mientan vivencias espirituales antitéticas. De tal suerte que el Discurso de Rectorado no se concibe aquí como un elemento extraño, “político”, añadido al pensar “propiamente” filosófico de Heidegger, sino como filosofía en estado puro, con el mismo rango que el resto de su obra. La meta de Heidegger: acabar de una vez por todas, y para siempre, con el dominio de los intelectuales cartesianos en la universidad, para que la verdad sin condiciones pueda volver a ser posible. Este evento no significa sóloproducir una nueva teoría, sino, repitámoslo por última vez, la irrupción en la existencia histórica(inseparable, hoy, del tema de “el Holocausto”) y, por ende, las consecuencias políticas represivas que de ese acto se derivan, incluido el riesgo de muerte.  Quienes tengan miedo o deseen “vivir felices”, eviten pues “comprender Heidegger” o consuélense con “información” sobre sus textos.
Jaume Farrerons
22 de marzo de 2013
DOCUMENTACIÓN ANEXA A continuación, documental de TVE. Una simple pregunta: ¿hay algo aquí que la ultraderecha “no antifascista” pudiera considerar ajeno, en términos generales, a sus propias directrices ideológicas? Sólo Neturei Karta que, como es de sobra conocido  (aunque en la gravación no queda reflejado) , niega la existencia del Holocausto, el sionismo y el Estado de Israel, marca la diferencia. Pero se trata de una minoría dentro del radicalismo religioso y, por razones obvias, Naturei Karta no puede ser incluida en el concepto de extrema derecha judía o nacional-judaísmo postsionista (Norberto Ceresole).
LA EXTREMA DERECHA JUDÍA:
Viernes, 8 de marzo de 2013
Unicef denuncia maltratos sistemáticos del Ejército israelí contra niñ@s palestinos

La agencia de la ONU afirma que se trata de una práctica “generalizada, sistemática e institucionalizada” Unicef, organismo para los asuntos de los menores de la ONU, publicó un informe que revela casos de maltratos de detenidos menores palestinos por parte de militares y servicios de seguridad de Israel. Los menores son detenidos en la madrugada, les vendan los ojos y les atan las manos.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció este miércoles el maltrato “extendido, sistemático e institucionalizado” a menores palestinos en el sistema de detención militar israelí.
Estos malos tratos incluyen la detención de niños en sus casas entre la medianoche y las cinco de la mañana por parte de soldados fuertemente armados. Les vendan los ojos y les atan las manos“, denunció el ente.
Los menores de 13 años o menos están sujetos a penas de hasta seis meses de prisión. Sin embargo, a partir de los 14, pueden ser condenados a penas de hasta 10 años por lanzar piedras, e incluso 20 años si el blanco es un vehículo en movimiento, indicó el organismo en un informe.
Unos 700 niños cada año, con edades entre los 12 y 17, en su mayoría varones, son arrestados, interrogados y detenidos por el Ejército, la policía y los agentes de seguridad israelíes, denuncia Unicef.
El texto divulgado denuncia además que a las fuerzas policiales y militares israelíes someten a estos menores a “confesiones forzadas, falta de acceso a un abogado o a familiares durante el interrogatorio“.
La Unicef recalcó que “en ningún otro país se juzga sistemáticamente a los niños en tribunales militares para menores“.
Estas prácticas violan el derecho internacional, que protege a los niños contra los malos tratos cuando están en contacto con las fuerzas del orden e instituciones militares y judiciales“, concluye el documento.
Unicef exigió a Israel “haga del interés del niño una consideración primordial“, que se asegure de que los menores detenidos y sus familias son informados de los motivos de su detención, y de que se les comuniquen sus derechos en su lengua, es decir el árabe.
Además pide que se limite lo máximo el recurso a arrestos nocturnos, y el hecho de atarles las manos.

MENSAJE PARA LA EXTREMA DERECHA CRISTIANA Y PAGANA. ¿Qué queréis más? Aquí está la raza superior, la negación de la democracia, la victoria del militarismo, del imperialismo, del colonialismo, la derrota de la razón, el vergonzante retorno del mito -el Mesías- y la locura de una fe que pisotea toda ilustración, toda igualdad ante la ley, toda decencia humana, colocando en primer plano la tribu, sus sacerdotes (rabinos) y sus guerreros (del Tsahal). Ya sé que vosotros, los ultraderechistas blancos, hubierais preferido otro triunfador, el alemán, pero si aquéllos son vuestros valores, resulta que los judíos han vencido. Y en un mundo donde, según el socialdarwinismo que admitisteis sin vacilación ni rubor, sólo rige la fuerza, esta inesperada victoria del judío parece difícilmente cuestionable mediante argumentos. Ejercer la crítica de la oligarquía sionista transnacional en nombre de los mismos valores perpetrados por la extrema derecha hebrea, es una tarea bochornosa, indigna, inepta además de ociosa a falta, precisamente, de conceptos críticos. Y si aceptamos que deben existir tales conceptos (que aparecieron en Grecia con la filosofía, pero en la Grecia de Atenas, no en la de Esparta) entonces habrá que ser consecuente. Una extrema derecha oprime al mundo; su nombre: oligarquía filosionista. ¿Podremos derrocarla apelando a sus propias y ocultas cosmovisiones, aquellas que subvierten todo lo quenosotros somos en verdad si somos algo aún, aquello que Grecia nos enseñó? Pero todavía existe otra forma de consecuencia, una vía que la extrema derecha europea está comenzando a transitar: olvidarse de Europa, de la auténtica Europa, y apoyar sin complejos al Estado de Israel. Cristianos como sois, adeptos al judío Jesús que aceptasteis como hijo de dios, esa es vuestra solución, ultraderechistas. No sé qué camino tomarán las ultraderechas paganas, a ellas no les está permitida semejante escapatoria. Mudas y sordas, vegetan en cuatro sitios de internet. Sueñan con un Israel propio, ario, pero esto es sólo literatura épica. Argumentación, cero. Su destino es el islam, léase: una religión -otra- de procedencia judaica. El irracionalismo, el mito o como se le quiera llamar, conduce siempre al mismo sitio: Jerusalén. Atenas o Jerusalén.Ésta es la auténtica alternativa. Nosotros hemos optado por Atenas y conocemos nuestro deber.

Publicado por ENSPO en 11:37 a.m.
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74 comentarios:

Vailos Laros dijo…

[Parte 1 de 2.]
Ha sido una buena coincidencia que este texto de Jaume Farrerons, “Comprender Heidegger”, tan interesante como revelador, se publicara cuando todavía estaba leyendo otros que Eugenio Gil Borjabad había publicado en su blog Todo fluye, todo fluye…(http://www.todofluyetodofluye.blogspot.com.es/): “¿Heidegger difícil?” y otros. Tras la lectura de “Comprender Heidegger” me gustaría plantear algunas dudas, a la par que hacer algunas puntualizaciones. En el instituto prácticamente no tocamos nada de Heidegger, así que con mis preguntas y puntualizaciones sólo pretendo acercarme al pensamiento de Heidegger (que es casi un gran desconocido para mí) y captar mejor la esencia de su mensaje.
¿Verdad y ser-para-la-muerte se corresponden, respectivamente, con Sein (“ser” o “estar”) y Dasein (“ser-ahí” o “estar-ahí”)? ¿Zeit (“tiempo”), en cuanto sustancia, se correpondería con la verdad, esto es, con el Sein? Si el tiempo no pasa, sino que somos nosotros los que pasamos una existencia acotable (histórica), ¿entonces es que el tiempo es el ser por antonomasia?
¿Debo inferir que la pregunta que se plantea al principio (“¿Qué implica hoy ‘nuestra existencia histórica’ y qué relación tiene el Dasein así entendido –en tanto quetemporalidad originaria de la historicidad— con la verdad de la muerte?”) queda respondida, tras una exposición de una especie de “estado de la cuestión” de la ideología antifascista, en el hecho de que el poder actual rehúye esa “existencia histórica” para evitar que surjan héroes verdaderos, es decir, hombres libres conscientes de la “tragedia” de su “temporalidad”, de su condición de ser-para-la-muerte, y, de esta manera, dominar a una masa de esclavos? Si es así, entonces lo que yo, por paráfrasis, llamaría el “olvido del ‘ser-ahí’ (o del ‘estar-ahí’)” ¿lleva implícito el “olvido del ser”? ¿O el proceso es a la inversa?
Más adelante se dice: “Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger. El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la problemática que define nuestra ‘irrupción en lo histórico’ en tanto que acceso a la verdad”. Y también: “(…) en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes“. Me pregunto entonces si esto no se practicaba también antes que Heidegger; quiero decir que si, por ejemplo, Sócrates, con su dialéctica (y, por tanto, con su búsqueda racional de la verdad), hubiera vivido en la época actual, no sería un héroe al enfrentarse al stablishment actual como se enfrentó al de su tiempo (y por lo que fue condenado a muerte por envenenamiento con cicuta). En definitiva, estos párrafos me hacen plantear la siguiente cuestión: ¿qué diferencia hay entre el simple mortal que, en pos de la verdad, y sin ser heideggeriano, emplea el rigor científico o la filosofía crítica (racional), y el que adopta la filosofía heideggeriana?
8:03 p.m.

Vailos Laros dijo…

[Parte 2 de 2.]
Sabía que en Italia había fascistas de etnia judía, como también que había incluso algunos jefes de la mafia en puestos del Partido Nacional Fascista (eso sí, en  el sur de Italia sobre todo, donde la mafia tenía –y sigue teniendo– más arraigo); pero ¿tan “ampliamente representada” estaba esta etnia? El fascismo italiano no se había planteado el “problema judío” porque, sencillamente, no existía. Sin embargo, en 1938, poco después de la visita de Hitler a Mussolini, se dictó en Italia una Ley de Defensa de la Raza casi a imagen y semejanza de las leyes raciales de Núremberg de 1934.
Es curioso que el hecho de que esos “intelectuales” vendidos eliminaran la objetividad es sus ensayos, coincida con el fin de la “modernidad” y con el principio de la “postmodernidad”, que, como se sabe, defiende la subjetividad.
Y respecto a la “mutación” de Stalin en “fascista” en virtud de la ingeniería semántica asumida por esos “intelectuales”, me gustaría añadir que incluso en las “democracias”, el “fascista” era el que torturaba, el sádico, el violento… Dos películas pueden servir como ejemplo de ello: Fuerza bruta (1947), dirigida por Jules Dassin y protagonizada por Burt Lancaster, y Brigada 21 (1951), dirigida por William Wyler y protagonizada por Kirk Douglas. Se diría que los críticos de cine se pusieron de acuerdo en calificar al villano de la primera y al protagonista de la segunda de “fascistas”. Y es que el demócrata liberal, por definición, es un ser de comportamiento impecable y que nunca ha roto un plato, y, por lo visto, la tortura, el sadismo, el machismo y demás maldades sólo nacieron con el fascismo… A este respecto, no puedo evitar recordar una frase de Drieu La Rochelle: “Debemos recuperar la palabra ‘fascista’ de la boca de nuestros adversarios, de toda la palabrería democrática y antifascista, y hemos de retomar esta palabra como un desafío”.
Sobre el énfasis en los crímenes de los fascistas y la relativización de los crímenes de los antifascistas (tanto liberales como comunistas), hay un “argumento” que suelen esgrimir a menudo los “intelectuales” al servicio del poder: “Se puede pensar el marxismo sin elgulag, pero no el nazismo sin Auschwitz”. Sin embargo, frente a esto ¿sería válido argüir que el strasserismo (o sea, el “nacionalsocialismo de izquierdas”) vendría a demostrar que el nacionalsocialismo fue una cosmovisión de la que el hitlerismo sería sólo una interpretación, errónea a su juicio?
Efectivamente, los judíos se hallan hoy situados en un plano superior respecto de los demás, y para nada en un plano de igualdad. Cuando alguien hace un comentario despectivo sobre los rumanos o sobre los andaluces, por ejemplo, aquí no pasa nada; sin embargo, cuando lo hace sobre los judíos, ya es un “antisemita”, y el antisemitismo ha sido elevado al rango de categoría a tener en cuenta en el ámbito legal o penal. Primero se instituye la “palabra maldita” (“antisemitismo”), y, a partir de ahí, por sugestión, se condiciona la libertad para expresarse…
Me ha sorprendido el comentario sobre Alberto Buela. Hace un tiempo leí de él un libro publicado por ENR (y cuyo nombre no recuerdo ahora), y también lo he escuchado en unas Jornadas de la Disidencia, y por eso pensaba que, como nosotros, era un disidente; pero, igual que me ha pasado con Alain de Benoist, tal vez me he perdido algún texto suyo donde se ponga en evidencia que no es de los nuestros. ¿Entonces Alberto Buela es un intelectual que, en el fondo, sirve al poder de turno?
Es posible que mis preguntas resulten impertinentes, pero sólo intento…, pues eso: comprender a Heidegger.
Un saludo.
8:07 p.m.

Augusto dijo…

Alberto Buela y Marcos Ghio (traductor y editor de Evola) son de los pocos ideólogos que le quedan vivos a la extrema derecha argentina. Ambos en nombre de la filosofía, claudican, uno al integrismo católico antisemita (Buela), y el otro a la defensa del fundamentalismo islámico con argumentos evolianos (Ghio). Comparten una visión religiosa de fondo, antidemocrática, y están en las antípodas de lo que se plantea aquí en Filosofía Crítica. Marcos Ghio raya lo delirante y por ello está cada vez más sumergido en la soledad de su desierto proislámico. Buela es más peligroso porque sabe como llenarse la boca de palabras seductoras para los que no tienen suficiente formación filosófica. Sigue las temáticas de moda en la europa ‘identitaria’, y reformula esas temáticas en un tono ‘criollo’ para vender en el mercado de habla hispana. En España podrá pasar por disidente (habría que preguntarle de qué), pero en Argentina las cosas son distintas porque se nutre y surge del ámbito de ultracatólico y reaccionario vinculado a la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina, organización clandestina muy similar a la Red Gladio europea y antecedente represivo inmediato de la última dictadura militar). Esto le impide tener algún eco. En Argentina esta gente es letra muerta, por suerte. Los verdaderos nacional revolucionarios ya ni hablamos de ellos más que para reirnos. De más está aclarar que no tienen NINGÚN TIPO DE RECONOCIMIENTO ACADÉMICO en la Universidad de Buenos Aires, ni en el ámbito de la filosofía en general. Tengan cuidado también con la letra de Juan Pablo Vitali, otro escriba del MSR, que se perfila como un ‘sucesor’ de Buela. La exportación del peronismo que hacen ambos, a la medida del MSR y el sitio ‘el manifiesto’, y el tufillo nostálgico-conservador con que habla de la hispanidad lo vuelve realmente patético. Cualquier autor marxista de la Izquierda Nacional argentina es mucho más nacional-revolucionario que éstos payasos. Es que el peronismo, pero en general, la historia argentina es mucho más rica que lo que expresan estos sectarios, y lo es en la actualidad también. Así lo demuestra a cualquiera que se interese por leer un poco que pasa en nuestro país y compararlo con las sesudas opiniones de estos dinosaurios. No vivimos en el paraíso (como quisieran los Buela) pero si en una realidad más dinámica y pujante, que la del país en ruinas del 2001 que dejó el neoliberalismo. La crisis que hoy tienen en España parece un calco de lo que fue aquella, la nuestra. Saludos.
9:35 p.m.

Anónimo dijo…

He leído muy poco de Ceresole, apenas un libro, “CAUDILLO, EJÉRCITO, PUEBLO. LA VENEZUELA DEL COMANDANTE CHÁVEZ.”, pero no lo tenia dentro de la concepción, ni siquiera remota, de que fuese sionista, o no se si a eso se refería con “Pero se trata de una minoría dentro del radicalismo religioso y, por razones obvias, Naturei Karta no puede ser incluida en el concepto de extrema derecha judía o nacional-judaísmo postsionista (Norberto Ceresole).” Si es así, me gustaría, por favor, que me remitiesen a algunas fuentes para comprobar dicha cuestion. Gracias.
10:40 p.m.

Vailos Laros dijo…

Augusto: muchas gracias por tu aportación. Sencillamente es que no conocía mucho a Buela, y menos todavía a Ghio.
3:20 a.m.

ENSPO dijo…

Primero quisiera aclarar el tema de Norberto Ceresole. Cuando se le cita es para hacer nuestro su concepto de nacional-judaísmo postsionista. O sea que la cita entre paréntesis de su nombre es sólo una referencia a la oriudez del concepto en cuestión.
3:46 a.m.

ENSPO dijo…

Por lo que respecta a Buela. Nuestra crítica a este señor en el texto de la entrada se refiere a una cuestión personal, a saber, nos consta que Buela, siendo filósofo profesional, miente con una facilidad bochornosa, pero también lo hacen otros profesionales de la filosofía. Cuando hablo de mentiras me refiero a cosas que han dicho y que puedo probar documentalmente que son falsas y que ellos saben falsas, a pesar de lo cual no tienen empacho en sostenerlas.
Esta crítica PERSONAL no quería entrar en las posturas filosóficas y políticas de Buela, pero ya otro usuario ha hecho una aportación al respecto con la cual muestro mi total acuerdo en términos generales.
Saludos.
3:50 a.m.

ENSPO dijo…

Respondiendo a Vailos Larios:
Cuando hablo de que nuestra sustancia es el tiempo, la palabra sustancia es totalmente inadecuada, pero lo hago a efectos pedagógicos, puesto que en el lenguaje imperante el sustancialismo se ha identificado siempre con: somos nuestro cuerpo, nuestros brazos, piernas, corazón, cerebro o, a lo sumo, psique, mente. Incluso cuando se habla del alma, ésta es una especie de sustancia tenue, y a eso se le denomina “espiritualidad”, un materialismo atenuado de un ente que se separa del cuerpo y garantiza la inmortalidad (que es uno de los más produndos deseos del cuerpo y nada espiritual, por cierto…).
Por tanto, se trata de una metáfora. Somos tiempo significa que nuestro ser es la temporalidad, pero no una temporalidad concebida en términos espaciales (línea de puntos sucesiva), como hace el sustancialismo, sino esa temporalidad que experimentamos en la proyección histórica de posibilidades del “nosotros” en tanto que “ahí del ser” o Dasein. Empleo el lenguaje sustancialista y digo que esa es nuestra única “sustancia” para enfatizar la prioridad, pero ahora aclaro que el tiempo es el fenómeno más alejado posible a cualquier fundamento ontológuco de un sustancialismo. De hecho, el sustancialismo se ha basado siempre en la percepción presente de la cosa “ante los ojos” y define la antípoda del filosofar heideggeriano.
La conclusión no es que el tiempo sea el ser por antonomasia, sino que el problema de la temporalidad representa la puerta de acceso a la cuestión del ser. Significa que hemos de pensar en términos no sustancialistas o caeremos en versiones malas de cosmovisionalismos científicos. El filósofo no es un generalista de tesis científicas, sino que se plantea la pregunta por el SER de la verdad, el tema de en qué consiste que la verdad SEA. Éste es su “único” “objeto”, empleando otra vez un lenguaje incorrecto, pero sólo para que me entiendan a título provisional.
4:01 a.m.

ENSPO dijo…

Siguiendo con Vailos Larios:
La cuestión del Dasein no queda respondida con la descripción del “estado de interpretado” de nuestra situación histórica. Pero es inseparable de ésta. Lo que quiero que entiendan es que comprender Heidegger, además de entender conceptual e intelectualmente algunos conceptos filosóficos, que también, es ante todo una auto-interpretación constituyente del propio Dasein comprensor, una suerte de CONVERSION, y aquel sólo puede realizar esta aprehensión existencial de sí mismo, que precede a la reflexión teórica y a la autoconciencia intelectual, por medio de la inmersión en historicidad yy la resolución del “ser para la muerte”. Les he descrito cuál es la “tempestad” que define nuestra historicidad y es en el marco de esa tempestad que uno “comprende” Heidegger, además de “conceptualizar” o “saber”, en el sentido teórico, unos contenidos doctrinales (por ejemplo, los que resume Eugenio Gil).
Respondo pues a su pregunta: la experiencia del “estado de interpretado” del “nosotros” es un requisito o condición necesaria de posibilidad de recuperar la memoria, de “superar” el olvido del ser, pero no es condición suficiente. Digamos que hay que pasar por ella para llegar allí donde tenemos que llegar en tanto que filósofos que no sólo “experimentamos” la verdad sino que la conceptualizamos racionalmente. Pero sin previa experiencia del paisaje trágico de la patria ancestral germánica de donde brotan los filosofemas heideggerianos, no hay pensamiento teórico que valga.
Hay que hacer un viajecito a la Alemania espiritual, invisible para el pensar sustancialista.
4:11 a.m.

ENSPO dijo…

Tercera respuesta al primer post de Lairos Valios.
Como ya le digo en el post anterior, tenemos por un lado la experiencia de la verdad y luego su conceptualización. Para el no filósofo, esa experiencia es posible al margen de la filosofía. Pero el filósofo conceptualiza la experiencia y la hace consciente, expresa, un camino por el que ha de pasar si quiere institucionalizarla. En la Grecia presocrática no era necesario institrucionalizar lo trágico porque la cultura ya era trágica por sí misma. Nosotros tenemos que hacer la revolución y no la haremos si no elevamos la experiencia de la verdad a doctrina filosófica y, en un segundo paso, a doctrina política.
Creo que con ello respondo a todos sus planteamientos, pero también advierto que estas cuestiones hay que empezar a tratarlas en el foro cerrado del blog.
Saludos.
4:15 a.m.

ENSPO dijo…

Respondo al segundo post de Vailos Larios:
La etnia judía estaba muy representada en el fascismo por motivos evidentes a poco que se reflexione. El fascismo inicial era nietzscheano y nacional, pero el Vaticano había sido uno de los principales obstáculos para la unificación de Italia como nación y además un enemigo de los judíos. Los judíos italianos querían una nación italiana lo más nietzscheana posible para poder respirar, o eso pensaban ellos. Preferían un entorno social nietzscheano a un entorno católico tradicional.
Respondiendo a otra cuestión que plantea expresamente: sí, creo que el nazismo hitleriano es como la versión estalinista del comunismo, una posición política concreta, y que la tarea de la izquierda nacional es reconstruir el nacionalismo revolucionario originario y a partir de este “suelo” plantear una alternativa “fascista” sin complejos, aunque no parece muy recomendable el uso del vocablo en cuestión como rótulo o sigla política.
El señor Buela es un “trepa” que tiene contactos en el Opus Dei de Barcelona y que, para hacer un favor a esos contactos, sacrificó a un alumno nacional-revolucionario de doctorado en el contexto de la venganza de un profesor al que dicho alumno había denunciado por plagio. Puedo ACREDITAR y acredito que Buela no merece ninguna confianza política o siquiera moral, y que su presunta filosofía ni siquiera es digna de un comentario, si no fuera porque el hecho de haber estudiado en La Sorbona le da mucho caché entre los grupos de extrema derecha, poco acostumbrados a tratar con gentes que ostentan títulos. Pero si usted lee lo que escribe Buela verá que eso no es filosofía, como mucho es periodismo nacional-católico y antisemita de sacristía.
4:24 a.m.

ENSPO dijo…

Confirmo el comentario de Augusto.
4:25 a.m.

ENSPO dijo…

No ha habido ninguna pregunta impertinente, sólo les animo a debatir estos temas en un foro cerrado, pues los materiales que debo manejar comienzan a ser demasiado delicados y especializados para ventilarlos en un blog.
Para que se pueda abrir el foro cerrado, necesito sus currículos académicos resumidos, que ya les he solicitado y sigo a la espera de recibir.
También aclarar que no es una coincidencia el tema de “Heidegger difícil” con Eugenio Gil Borjabad. Simplemente he querido matizar algunas de las cuestiones que Gil expusiera en su blog. Es evidente que los planteamientos pedagógigos de Gil y los nuestros son casi opuestos, y esto sin entrar en la materia espinosa de las respectivas interpretaciones de Heidegger.
Pero si beben de ambas fuentes, por lo demás complementarias, pueden obtener una visión más rica de Heidegger. Nosotros no sólo le hemos ofrecido a Gil un puesto de profesor en el curso, sino que le propusimos nada menos que la presidencia del grupo de investigación, y ello a pesar de las señaladas diferencias interpretativas y pedagógicas existentes. Gil ha rechazado todas estas generosas ofertas nuestras por razones personales en las que no puedo entrar aquí por motivos de privacidad.
Saludos.
4:36 a.m.

fernando dijo…

“Buela es más peligroso porque sabe como llenarse la boca de palabras seductoras para los que no tienen suficiente formación filosófica.”
¿peligroso? eso de señalar cucos está bien a lo sumo para la gente en su niñez.
yo leí Buela, y no ví “palabras seductoras” orientadas al engaño, solo otro pensamiento. otros intereses.
por otra, Izquierda Nacional en argentina o cualquier grupo análogo es trostkismo-leninismo o maoísmo. de vuelta, otro pensamiento. otros intereses. xq uno mejor q otro ?? si encima, desde la moral superior esos grupos sentirían repulsa por todo lo expresado en esta clase de blogs “nacional-revolucionarios”. a nietzsche no lo pueden tragar. y desde el hecho histórico, de los “crímenes de los buenos” no hablarían jamás, ¿¿¿¿xq????. para ellos solyenitzin ni existe. y bla bla bla, podría seguir.
también leí a marcos guio, sus teorías sobre al-qaeda son para discutir. la manera en que aborda “cabalgar al tigre” es excelente. las críticas que se le podría hacer son obviamente las que por extensión se podrían formular a evola.
se dice: “De más está aclarar que no tienen NINGÚN TIPO DE RECONOCIMIENTO ACADÉMICO en la Universidad de Buenos Aires” no me sorprende. ¡¡¡sí no tienen la misma línea!! y las universidades, se sabe, premian la compañía del “modelo”. tampoco darían crédito al autor de este blog si fuera el caso.
de evola se puede aprender. si uno tiene capacidad entonces sabrá que tomar. ¿peligroso? mejor si evola es peligroso. así caen los borregos, y sólo persiste el ultrahombre. eso de señalar cucos, que se lo quede Pino y Vatayon Militante.
yo me pregunto, xq eso de criticar es fácil: “La exportación del peronismo que hacen ambos, a la medida del MSR y el sitio ‘el manifiesto’, y el tufillo nostálgico-conservador con que habla de la hispanidad lo vuelve realmente patético” ¿y? conozco la mitad de los grupos de izquierda de argentina y casi universalmente son nostálgicos-lacrimógenos-setentistas-hipócritas-revancheros. ud. no ofrecen nada.
pd: la situación económico-social q vivimos hoy también es una mierda.
11:21 a.m.

fernando marques dijo…

a evola hay que criticarlo, precismanete porque tiene interés, es útil e interesante. x eso hay q ser duros. SER DUROS. ¡dionisio frente al crucificado!. y viene gente de izquierda infantil marxistoide setentista y lo entiende todo al revés.
nosotros buscamos al ultrahombre. no al hombre masa de rebaño, aquietado económicamente, hundido en sus fariseicas proclamas filantrópicas.
11:30 a.m.

fernando marques dijo…

no lo tome augusto como algo personal. mi interés no es atacar a una persona.
pero creo q si aceptan eso de “evola no”, “cuidado con buela” etc esa es laa mentalidad del antifascismo que quieren vender de barricada acción directa y bla bla bla y es de muchacho universitario doctrinado x los vertbisky del mundo.
11:44 a.m.

Anónimo dijo…

El Islam no es una religión de procedencia judaica como se lee al final de su artículo, sino de origen revelado (Divino)y en todo caso, del mismo origen divino revelado a Abrahám, pero también del mismo origen que todas las religiones dadas anteriormente a TODOS los pueblos, eso es lo que dicen los musulmanes y no otra cosa porque lo leen en el Corán “Anteriormente a vosotros, habíamos enviado mensajeros a TODOS los pueblos de la tierra que les hablaban este mensaje en su propia lengua”. Mahoma fue el primer enviado de Dios a los pueblos de lengua árabe, el último pueblo en recibir un mensaje divino y posiblemente uno de los más salvajes que se conocen. La Ley Mosaica o judía (que tan mala no es si recordamos el Decálogo)empieza con Moisés, al que el pueblo judío no hacía mucho caso por lo que sabemos y aunque desde tu perspectiva esto sea un mito, el pueblo judío fue elegido por ser el más despreciable de la época para escarnio de los incrédulos: los que mataban sin motivo, despreciaban a los padres, robaban, no cumplían con su palabra etc. Y el pueblo judío no cumplió finalmente con su cometido de receptor del mensaje, por lo que surgió (siempre según este supuesto mito islámico) tanto la figura de Jesús (nunca como hijo de Dios -esto repugna a los judíos y a todo monoteísta tanto como te pueda repugnar a tí- sino como concesión a los paganos por parte de Pablo Caballo de Troya para introducir su ?fe¿ entre los gentiles) como la de Mahoma.
Comprendo que Heidegger, militante nacionalsocialista y no se si fascista también, sea estudiado o comprendido con entusiasmo como el gran pensador que sin duda tiene que ser, incluso como conductor de salida del actual marasmo, pero más allá de racionalizaciones sobre la inexistencia de Dios, el ser humano se define también por SER uno con necesidad intrínseca de creer, en Allah, Apolo, Jesús, Yaveh, Stalin, Pitágoras o Heidegger. Esta realidad merece un poco de respeto también y ni siquiera Nietschze ayudado por Heidegger va a cambiar al ser humano, que seguirá siendo lo que siempre fue, pues así viene de fábrica desde los siglos de los siglos. La razón tiene suma importancia, pero la razón que lleva a la soberbia también produce monstruos y el desprecio a la religión en sí es pura soberbia en la que ya incurrieron los Marx y Engels de toda época, con sus nefastas y fatídicas subsecuencias. Cosa distinta es la crítica a la religión fosilizada como hipocresía y freno a la plenitud -en la medida de lo que esta plenitud es posible- de la consciencia humana y en ello si que estoy de acuerdo.
Martillo de Thor
12:13 p.m.

ENSPO dijo…

Hay razones más que sobradas para rechazar, desde el punto de vista doctrinal NACIONAL-REVOLUCIONARIO, tanto a Evola como a Buela, por distintos motivos convergentes. Todos ellos van a parar, en efecto, a lo mismo: la negación de la muerte y por tanto la imposibilidad fáctica del acto heroico y del ultrahombre. No crea nadie que se ventilan aquí cuestiones personales ni se aplican de forma ciega dogmas progresistas a contenidos filosóficos legítimos, Buela y Evola son morralla del esquema salvacionista, uno como cristiano, otro como risible apologeta de la magia y del irracionalismo más vergonzante. Ciertamente, en este blog todavía no hemos tocado el tema Buela, pero sobre Evola ya se han ofrecido algunas claves, suficientes como para cuestionar los motivos de su literatura.
http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/06/usurpacion-amputacion-y-tergiversacion_28.html
Continuaremos con la crítica de Evola e iniciaremos la de Buela. Pero sobre lo que Buela tiene que decir respecto a Heidegger hay ya pruebas más que sobradas:
http://www.ceid.edu.ar/biblioteca/2012/alberto_buela_el_problema_de_la_muerte_en_heidegger.pdf
¿Alguien puede creer realmente que en este blog tenemos algún interés en apuntalar postulados de la izquierda hedonista? ¿Es tan difícil de entender que la negación de la muerte, actitud cobarde de procedencia judeocristiana, obedece a una motivación hedonista y no, precisamente, heroica?
Les remito a Eugenio Gil Borjabad sobre Heidegger y la muerte, donde, aquí sí, que coincidimos en lo más importante (a saber, la muerte en cuanto finitud):
http://todofluyetodofluye.blogspot.com.es/2013/03/heidegger-dificil.html
Si este tema es central, y no una cuestión anecdótica, en Heidegger, entonces la simple lectura de obras de Evola como “El fascismo visto desde la derecha”, “Teoria dell’individuo assoluto”, “Fenomenologia dell’individuo assoluto” y “Saggi sull’idealismo magico”, son suficientes para dejar en evidencia que es el “individuo” y su bienestar-poder (el alma inmortal y eterna) lo que aquí está en juego. Conviene cotejar estas “orientaciones” con la peor escoria de izquierda marxista como el pansexualista judío frankfurtiano Herbert Marcuse.
12:33 p.m.

ENSPO dijo…

Al anónimo pro-islámico: aquí no se puede pedir “respeto” a ninguna religión. Aquí sólo respetamos la verdad. El respeto a la religión tiene sus espacios, pero en Europa existe la LIBERTAD DE PENSAMIENTO Y EXPRESIÓN, o debería existir. Las exigencias religiosas de respeto (cuando las religiones no respetan otra cosa que a sí mismas e incluso MATAN A LOS INFIELES) son un pobre sustituto del razonamiento y la fundamentación. Le transcribo un fragmento de los propios intérpretes de la doctrina islámica:
“Manifestamos nuestra admiración hacia el judaísmo como tradición milenaria, cuya contribución a algunos de los más grandes logros de la civilización es incuestionable. Recordemos que desde la perspectiva islámica el judaísmo es una tradición revelada, una vía de salvación legítima, en cuyo seno han aparecido algunos de los grandes profetas enviados por Dios a la humanidad, profetas que los musulmanes reconocemos y consideramos como nuestros. El Corán menciona reiteradamente la Tora como una revelación de Dios, menciona de forma positiva las sinagogas como lugares en los cuales se invoca el Nombre de Dios, y a los primeros rabinos como custodios de esta revelación sagrada. E incluso pide a los judíos que mantengan su fidelidad al Sabath.”
Fuente:
http://www.webislam.com/noticias/51244-comunicado_de_junta_islamica_catalana_en_el_dia_de_la_memoria_del_holocausto.html
Saludos cordiales.
12:42 p.m.

ENSPO dijo…

Debe quedar claro por todo lo que se ha dicho en este blog sobre Heidegger que aquí no hemos erigido una estatua a la diosa razón, sino a la verdad, la diosa aletheia.
Razón y verdad no se pueden confundir, pero la verdad sólo deviene políticamente efectiva mediante la razón. La razón depende de la verdad, no a la inversa, y no otro ha sido el error de los racionalismos, pero sin razón no hay civilización europea que valga.
La verdad previa a la razón es también cosa distinta de una supuesta verdad impermeable a la racionalidad, una verdad basada en la “fe” que satisface las necesidades ansiolíticas del “hombre”. Son ese tipo de “verdades” las que acostumbra a vender la religión, sabedora de la querencia humana de salvación. Justamente aquello que negamos para que pueda surgir el ultrahombre. No se nos venga con imperativos humanistas, nosotros ya no moldearemos más la verdad en función de los deseos del hombre, sino que será el hombre el que tendrá que aceptar la verdad si quiere alcanzar, de una buena vez, la mayoría de edad histórica.
Remito una vez más al escrito de Eugenio Gil Borjabad sobre “¿Heidegger difícil?”, en este caso cuando resume a Heidegger en siete palabras: “dejar que las cosas sean como son. Honradez intelectual. Evitar los manejos que constituyen la historia de Europa desde los griegos”.
Las religiones monoteístas abrahamánicas consisten en todo lo contrario: intentar que las cosas sean como conviene “al hombre” que sean. Aquí comienza (la historia de Europa desde los griegos) el gran fraude que nosotros pretendemos denunciar.
1:06 p.m.

ENSPO dijo…

Más sobre el fraude religioso:
http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/03/nuestros-deseos-para-israel_30.html
Los monoteísmos como Caballo de Troya del judaísmo.
1:12 p.m.

ENSPO dijo…

El “pueblo de Dios” cristiano como Caballo de Troya que disuelve por dentro las naciones y prepara la hegemonía del racismo supremacista judío:
http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2011/05/creemos-cristianos-en-nuestro-pueblo-no.html
Es evidente que donde pone “pueblo de Dios” o “iglesia” se puede poner también “umma” islámica.
Todavía no nos hemos dedicado a ello, pero cuando llegue el momento, lo haremos.
NO HEMOS RECHAZADO EL CRISTIANISMO PARA ENTRAR EN EL ISLAM.
Una vez más, este tipo de imposturas se las dejamos a los evoliano-guenonianos.
1:20 p.m.

ENSPO dijo…

Y finalmente aquí tenemos a Laureano Luna, otra vez el tema de la muerte como centro en un supuesto socialpatriota:
Citas literales del libro de Laureano Luna (ideólogo de IN) “La insuficiencia del discurso racional” (2009):
“la experiencia de la suprema identidad me otorgó una perspectiva de la que carecía antes: esa perspectiva me permitió comprender el error fundacional de la ideología moderna” (p. 281).
“la primera de la experiencias de la suprema identidad se prolongó durante seis o siete horas” (p. 280).
“La experiencia de la suprema identidad va acompañada de un sentimiento de amor universal y de serena felicidad. Como he dicho, el miedo a la muerte se desvanece por completo” (p. 279).
“cuando el individuo mira hacia su muerte, ya no es capaz de seguir anticipando, más allá de ese acontecimiento, el curso futuro de su flujo de conciencia: la anticipación choca ahí con un muro. Entonces ese yo que tenía como función soportar la síntesis del flujo temporal de conciencia percibe la amenaza incomprensible e insoportable de la extinción” (p. 278)
“la autoconciencia correcta es una experiencia mística” (p. 274).
“Entre el invierno y la primavera de 1982 tuve dos experiencias de la suprema identidad” (p. 271).
“probablemente también lo mismo significa amada en el amado transformada en la Noche Oscura de San Juan de la Cruz” (p. 270).
Si esto es ser socialpatriota, apaga y vámonos. No tengo ni la más mínima intención de dejarme la piel por semejante MIERDA.
Espero que se pueda comprender: lejos de tratarse de una cuestión personal, Buela, Evola y Luna atacan el centro ético mismo del proyecto heroico. Así que los considero ENEMIGOS POLÍTICOS y no tengo más remedio que denunciar su ideología dondequiera que me cruce con ella.
Saludos cordiales.
1:28 p.m.

Vailos Laros dijo…

La concepción antiheroica del devenir según el judeocristianismo podría resumirse en esta cita de Jesús, según el Evangelio (y que justamente ahora, en la “Semana Santa” de los cristianos, viene muy a propósito): “Padre, ¿por qué me has abandonado?”.
2:06 p.m.

Anónimo dijo…

¿Y desde cuando los comunistas antifascistas y filojudíos progres de junta islámica catalana son un referente islámico? Le informo que el ínclito Abdennur Prado que es quien anda tras este comunicado es seguidor de Heidegger según su propia confesión.
El respeto que he sugerido y no exigido, no es una exigencia religiosa sino de sentido común por el sentido religioso innato en la mayoría de los que todavía no hemos llegado a ser superhombres.
La religión Islámica no mata a nadie sin causa. En unos casos son motivos penales y en otros en el transcurso de una guerra legitima (que nunca puede ser de agresión) y esa es la ley islámica, exactamente igual que la ley laica. La aleya tan reiterada por los islamófobos y sutilmente extraida del Corán por los sionistas y repetida sin cesar por nazifachas y según veo, otros muchos y según la cual los musulmanes tenemos órdenes de matar a los incrédulos ya ABURRE por cansina e ignorante, pues está referida a un momento concreto de guerra declarada por los infieles a los musulmanes. No confundamos. El Islam no mata infieles por ser infieles y prueba de ello es que en el mundo islámico además de judíos de todo pelaje y las más antiguas iglesias cristianas, sobreviven todavía tribus adoradoradoras del diablo, rituales chamánicos en los musulmanes negros, fieles hinduistas y también atéos como no, que mientras no maten, declaren la guerra o blasfemen viven ya 1400 años sin temer por sus vidas. Eso de matar infieles por ser infieles fue más bien cosa del catolicismo en determinados momentos históricos, así como cosa de atéos y comunistas (contra los que no compartían su fé) más recientemente por lo que se agradece no se metan a todas las religiones en el mismo saco.
2:41 p.m.

ENSPO dijo…

El problema de las religiones es que cada cual puede considerar referente a quien le dé la gana. Yo le cito un comunicado de una organización islámica, pero si usted niega su autoridad y se la doy a un anónimo, me preguntarán con razón qué autoridad tiene usted. Por lo demás, yo no he dicho que el islam mate a los infieles, me he referido a las religiones en general. Con lo cual parece que usted no lee con mucha atención los textos y ya vemos que sus interpretaciones del Corán pueden adolecer de similares lagunas.
Por mi parte, después de leer el Corán, puedo citarle muchos pasajes en los que queda claro que las matanzas entre chiítas y sunnitas en Iraq no son cosa ajena al mismo texto doctrinal. Si los musulmanes se masacran entre ellos, ¿qué podemos esperar que hagan con los fieles de otras religiones? Pues el Corán lo explica. ¿Y qué podemos esperar los ateos? Pues el Corán también lo explica.
¿Me va a obligar a entrar en citas literales? Por favor, no quisiera perder el tiempo y no es este el debate que aquí corresponde.
Saludos cordiales desde la tierra sin dios.
3:08 p.m.

ENSPO dijo…

El fascismo es negar a dios y toda “esperanza”. Más allá de la termitera felicitaria comienza el ultrahombre.
4:35 p.m.

Francisco M. dijo…

“mientras no blasfemen”… pueden vivir tranquilos porque los musulmanes “lo permiten”. Bueno con eso alcanza para expulsar a esta religión parásita de nuevo a su desierto. Europa no obedece ni obedeció nunca a nadie (el espíritu europeo); se peleó con todos y logró mantener siempre la chispa de su propia libertad.  No hemos levantado la ola anticristiana, y ahora denunciado su reemplazo progre del mito del holocausto, para terminar guiados por el SENTIMIENTO religioso árabe (y mientras ellos lo permitan). La gente con la que no se puede reflexionar no está dentro de la lógica del Diálogos no quieren compartir el Logos porque un tótem superior se les cruza, llamado Mahoma, Cristo, Dios, Biblia, Talmud o Corán).  Estos locos de manicomio, piden respeto para sus divagues religiosos e inmediatamente -cuando les da uno lugar- empiezan a imponer sus reglas del despotismo oriental: “lo blasfemo” (nosotros) versus “lo sagrado”.  La misma estupidez primitivista que sostiene Ghio, muestra su origen en un Islam que no renuncia a ser Edad Media oscurantista e ignorante (un Islam de clases bajas, pagado por tiranías orientales cuyo único mérito en la historia de la civilización es sentarse sobre petróleo). “FILOSOFAR CON UN MARTILLO” a lo Nietzsche, martillo de creyentes…
7:16 p.m.

Augusto dijo…

Mi respuesta va en especial para Fernando Marques: Los nacionalistas católicos de formación (la misma linea esencial de Ghio y Buela) sólo han sido “duros” para hacer la tarea sucia y golpista, al mando de la CIA y del más rancio liberalismo económico que luego simplemente los hace a un lado para aplicar sus recetas sin “comunistas” denunciando sus tropelías.
Se ve que ignoras lo que fue la IN argentina (Abelardo Ramos, Hernández Arregui, etc.) y nunca los has leído. Nada más lejos del progresismo antifascista de hoy. Naturalmente no dejan de ser marxistas, pero de cuño filosófico, racional, y nacionalista. Añoz luz de la izquierda afrancesada.
La F. de Filosofía y Letras de la UBA ha dado a grandes estudiosos como Conrado Eggers Lan, Victoria Julía, Leandro Pinkler, Marcelo Boeri, Alejandro Lezama, Ricardo Maliandi, etc. Todos expertos en temas que son centrales para elaborar correctamente los fundamentos filosóficos que se pretenden delinear en este blog. Ninguno de ellos es de extrema derecha ni de izquierda ingenua.
Si con alguien debemos debatir es con ellos y con los formados en la izquierda peronista y la izquierda nacional. Estamos en su mismo terreno. Nuestros enemigos están enfrente, y entre ellos se encuentran los Buela y los Ghio.
Eso no quita que debamos ser duros y fundamentar nuestra posición como lo que es: una posición distinta de cualquier clase de marxismo y de filosofía ascéptico-académica.
Como son las cosas…. uno critica a Buela y/o Ghio y salen inmediatamente todos los adoradores de yahvé en sus tres versiones y los derechizados llamándonos “setentistas marxistoides”. Ojalá hubiera hoy un compromiso existencial como el que asumieron los valientes MONTONEROS, que a pesar de sus creencias católicas y marxistas, asumieron la muerte en la lucha y dieron su vida por el pueblo sin esperar recompensa alguna. Operaron una conversión en su existencia y decidieron literalmente ‘tomar el cielo por asalto’. Eso se paga con la vida. No se trata de idolatrar a nadie como haría Buela o Ghio, ello es propio del fundamentalismo, sino de tomar partido y ser riguroso en las críticas que se hacen. Si esto escandaliza a alguien, pues que deje de beber en las turbias aguas derechistas y amplíe su biblioteca un poco. Es mucho más respetable alguien que encarna su Logos y su época y da la vida sin preguntar que vendrá después, afirmando su muerte como su deber… que los timoratos evolianos que se ‘retiran’ del mundo permaneciendo en él (con la excusa de ‘cabalgar el tigre’) fieles a la ejemplariedad del maestro que sólo conocía la acción cuando giraba las ruedas de su silla de ruedas… Los verdaderos fascistas murieron en el frente defendiendo la socialización de la República de Saló; éste aristócrata sobrevivió para criticar el fascismo ‘desde la derecha’ (sic) sin antes proponer ‘orientaciones’ (sic) al movimiento que él mismo miraba de afuera. El daño que ha hecho Evola al fascismo auténtico no tiene parangón. Lean a Vinciguerra. Buela opera una apropiación similar pero con el peronismo y con la revolución conservadora.
Saludos.
7:44 p.m.

Anónimo dijo…

Esta más allá de la razón que alguien pudiera tener conocimiento, 1400 años atrás, de verdades científicas descubiertas o probadas tan solo recientemente con maquinarias avanzadas y métodos científicos sofisticados.
Mencionaré pues algunos ejemplos de conocimientos que se encuentran desde hace 14 siglos en el Corán y que solo muy recientemente la ciencia ha descubierto: El desarrollo embriónico humano El Concepto Geológico, el Movimiento y la Función de las Montañas El Origen del Universo  El Sistema Nervioso La zona Pinoclina entre mares y ríos Las capas de la atmosfera El origen no terraqueo del mineral de hierro El equilibrio preciso del ciclo de evaporacion/lluvia La expansión del Universo La separación en partes de “los cielos y la tierra” La redondez de la Tierra Las capas de la atmósfera La relatividad del tiempo La formación de la lluvia Los mares no se mezclan entre sí Tinieblas en los océanos y las olas internas La identidad en las huellas dactilares La región cerebral que controla nuestros movimientos El “coágulo” que cuelga del útero
La arqueología también ha dado la razón al Corán en sus informaciones históricas, incluso sobre las erróneas descripciones narradas en la Biblia que por estar más cercanas en el tiempo deberían estar mejor informadas: El verdadero título de los gobernantes de Egipto El nombre de Haman La ciudad de Iram El pueblo de Saba y la inundación de Arim, etc., etc., etc.
En fin… Precisamente el Corán desmonta esa imposibilidad de conocer fuera de su archiconocido “universo mental”. Lo desmonta desde hace siglos. No obstante el Corán no está en contra de la razón ni del uso del raciocinio. Tampoco. Ni de la verdad. Son ustedes quienes están en un universo lógico,ciertamente, pero limitado. Y no conocen ni reconocen la realidad ni vislumbran tan siquiera de lejos la Verdad. A las pruebas me remito.
4:59 a.m.

Vailos Laros dijo…

Este comentario mío va dirigido a Augusto, en referencia al suyo último. Cuando hablas de leer a Vinciguerra, supongo que te refieres a su texto “El antifascista Evola”, que leí y que me pareció sumamente interesante, y que puede encontrarse en el blog Izquierda Nacional España (http://wwwprisionesnet.blogspot.com.es/).
Claro, que, sin ánimo de entrar en nuevas polémicas, y si no me equivoco, Vinciguerra fue un terrorista condenado a prisión perpetua, junto con Stefano della Chiae y otros, por el atentado de Bolonia de los años 70 del siglo pasado, y en el que murieron inocentes (aunque fuesen policías), y dudo mucho ese sea el ejemplo de “conversión operada en su existencia” que predicaba Heidegger y el que pusieron en práctica los auténticos fascistas, los de la República Social Italiana.
Con decirte que tanto Vinciguerra como Chiae son (o por lo menos eran) amigos de Ernest Milà…
5:23 a.m.

Vailos Laros dijo…

Al Anónimo musulmán:
Puede que sea cierto eso que dices. También la Biblia habla del diluvio universal, que ha sido confirmado por la geología. Pero eso no tiene nada que ver con el fondo del debate. Erastótenes, por ejemplo, también afirmó la redondez de la Tierra e incluso estableció su diámetro con un margen de error muy pequeño para la época.
Por cierto, el diluvio universal ya fue relatado en el poema épico de Gilgamésh, un héroe babilonio, y que fue mucho más antiguo que la Biblia. La Biblia se ha apropiado de muchos relatos anteriores, y además paganos, y luego, eso sí, ha pretendido que es la “palabra de Dios”. A saber lo que habrá hecho el Corán…
5:30 a.m.

Augusto dijo…

Vailos Laros: no pretendí poner de ejemplo a Vinciguerra, tan sólo lo mencioné por su opinión sobre Evola que está vertida en la nota que mencionas, entre otras. ¡Saludos!
8:47 a.m.

fernando marques dijo…

no ignoro lo que fue la izquierda nacional en el país. pero, ¿quién lo entiende hoy de ese modo? no es el uso habitual de las palabras.  en ese sentido dejé un enlace a izquierdanacional.org … en un comentario que no fue publicado. en él puntualicé además ciertos aspectos de lo evoliano que pensé venían al caso.
es muy cierto lo que dice sobre cabalgar el tigre y de esa manera iba a continuar mi exposición. ahora bien, la deseada sacralización implícita de montoneros, explosivos en cafeterías y comisarías mediante, es improcedente y anacrónica. acerca del terrorismo ya se ha hablado en este blog. pero, ¿por qué tomar partido por la experiencia montoneros como un camino compartido? eso no lo detalla.  así pues, sobre peron cualquiera sabe que las manifestaciones marxistas que se apoyaron en él fueron a modo táctico proyectado sobre las masas populares, un modo que pronto se agotó y rechazó a voluntad de ambos. citaría a miguel bonasso. conozco a una sólo persona ex montoneros (en serio) que podría compartir su visión, más rechazaría todo elemento fascista. así, no termino de comprender su postura con montoneros y no puedo mas que verlo como un apego personal. demás está decir que habiendo militado no lo veo como un ejemplo, ni como un ejemplo relacionado al fascismo.
1:49 p.m.

fernando marques dijo…

Vailos Laros habló a sobre vinciguerra, lo mismo vale para cualquier valiente montonero.
no comparto el adjetivo.
2:00 p.m.

Francisco M. dijo…

Vinciguerra: si mal no recuerdo fue alguien que tomó conciencia de su rol a manos del sistema (oligárquico anglosionista). Una vez preso, fue de los que denunció la conexión “Gladius” (de la que se ocupaba de la Chiae, a quien no creo que tenga más como amigo). Y su misma confesión la tenían algunos de los líderes de las Brigadas Rojas, cuando también desde la cárcel, se dieron cuenta de su papel (inconciente en este caso) en la “estrategia de la tensión”.  Unos fueron manipulados (el extremismo de izquierda a quien obviamente el capitalismo no podía usar más que engañando). En el otro caso, los otros (las brigadas negras) se creyeron que podrían ser ellos los que manipularan al sistema y lo hicieran bailar su juego (tal como los Montoneros intentaron con Perón, en algo que terminó en empate cuando murió el general). Al final, cuando terminaron presos, sin apoyo alguno, sin derecho siquiera a denunciar la verdad -hablar de Gladius y destapar las conexiones oligárquicas para que también cayeran fue inútil pues ni la prensa ni la justicia llevó a la cárcel más que a los “extremistas” y nunca a los “moderados” “demócratas”. Sacando esas posturas de colaboración con el sistema (pero en vías de querer engañarlo y superarlo, lo que vendría a ser un error estratégico); la intención era correcta y el espíritu de ir “cablagar el tigre” que realizaron fue muy superior, y real, frente a los que se creen que tal cosa es comprar un libro de esoterismo, hacerse sufí o wahabita y luego seguir con su vida normalmente creyéndose “héroes ksatriyas”. Los RESULTADOS no cuentan para la ética del DEBER (guerrero antiguo, stoika, kantiana, fascista); sino lo que uno hace en cada caso. Si fuera por el “exitismo” como escala de valores deberíamos estar premiando a todos los banqueros del mundo por haber hecho las peores carnicerías y salir peinados y sin causas judiciales, a la vez que llenos del dinero de los pueblos, y robando la técnica moderna que ellos no han producido (y el Coran tampoco, citar pavadas de la Biblia o de cualquier libro diciendo que allí ya había ciencia es no entender NADA de ciencia -la cual es una forma de apertura ante el mundo del hombre histórico que fue el europeo de la historia de la metafísica, y que se desarrolló precisamente con el antiobscurantismo, el racionalismo y el agnosticismo religioso). SI es para buscar resultados, precisamente nos haríamos todos cientificistas -y empiristas. Con esto NO se mide la ética ni el sentido de la vida del hombre-ahí que fueron los Montoneros, los fascistas, Vinciguerra, los filósofos, nosotros, etc. Obviamente que comparando lo que uno hace con un pedazo de papel con “leyes” sirve menos, y citando a Nietzsche uno debe llevar delante de sí sus propias tablas (ya que nos van a juzgar con alguna, porque aceptar la de una tribu del desierto que nadie invitó?). Comprender que Europa hoy está tan enferma, de un “Sida” epocal, con defensas tan bajas que cualquier bacteria de primitivismo le cala los huesos, que sus células familiares entraron en necrosis y ya no se reproducen (cero hijos) o generan más virus (compran niños en Tailandia, los adoptan en África), que su cuerpos (Pueblos) se enflaquecen; y que ello lleva a estos divagues; que ni siquiera son “victoriosos” porque vencen donde ya venció antes la MAQUINARIA SISTEMÁTIA DE EXTERMINIO aplicada contra Alemania y todos los “fascismos” por la pinza Liberal-Comunista (como vieran Spengler, Ortega y Gasset, Heidegger, el mismo Evola).
6:27 p.m.

Francisco M. dijo…

La izquierda en Argentina es bastante lamentable, pero en el pasado (no tanto hoy) tuvo un firme compromiso anti-imperialista, nacionalista, anti-trostkista inclusive, populista, “demagoga” (para los “demócratas liberales”) en su intento de acercamiento al pueblo, fue culta y racional (contra la máquina de escupir frases hechas del progresismo que no discute nada, sino que baja línea y las impone JUDICIALMENTE al pasarlas como leyes mediante su poder de Lobby con sus grupos conformados como ONG y pagadas por el anglosionismo). Y frente a esa izquierda nacional, el nacionalismo terminó sumándose en parte (Montoneros), haciéndose extremista religioso (cierta ala de Tacuara papista) o pasando a ser parte de los grupos de tarea de la represión oligárquica. Grupos de tarea de la derecha que tenían bien claro qué hacían, que no buscaban “engañar” al sistema para usarlo (como algunos en Gladius), sino que fueron sólo mercenarios del mismo o por comodidad ideológica hasta volverse nacional-sionistas. De allí el apoyo total de Israel al Proceso, su colaboración con inteligencia, armas y apoyo internacional. Luego, Montoneros no ponía bombas en “cafeterías” (civiles fuera del “campo de batalla”). Sólo en objetivos militares enemigos. Lo que llama “cafetería” se dio una sola vez y fue el COMEDOR de la sede central de Policía, la cual funcionaba en dicha época ya como centro clandestino de tortura, asesinato y desaparición de militantes. Si a usted le parece que eso no es un objetivo militar válido, pues hágase hombre. Acá son todos evolianos para defender al Kshatriya y cuando le hacen un enfrentamiento dice que “no vale”.  Si es un objetivo militar, en una lucha contra el sistema opresor oligárquico, es válido. Ya si usted prefiere defender al opresor (como hacen los que defienden a Israel del “terrorismo” de los palestinos que se le resisten) y no al resistente, entonces usted piensa como un nacional-sionista. El opresor, la dictadura en este caso, no fue un hecho “excepcional” sino una NORMALIDAD, desde 1955 con la caída de Perón (bombardeo, fusilamientos, desapariciones, torturas, secuestros, o sea, sin respeto alguno a ningún derecho que los liberales tanto aducen). Fue una fuerza de resistencia contra un régimen liberal-sionista que terminó IMPONIÉNDOSE gracias a la derecha, al pseudonacionalismo, al peronismo que traicionó (toda la estructura sindical-partidaria), y que trajo la destrucción de la Argentina autónoma, industrial, “Europa en América” (hoy somos otro país bananero más, con enormes desigualdades), con Proceso, menemismo y crisis constantes. Y si quiere saber cuáles son hoy los “filósofos” de la derecha argentina le cito: Claudio María Dominguez, el Pastor Palau y el Rabino Bergman, los “genios del marketing” (que vienen a dar conferencias para “líderes” por más de 200u$s cada una), los Abraham, Rotzinger , Aguinis y Kovadloff (todos estos últimos son filósofos, sí, pero con una extraña coincidencia religiosa, no? y la derecha tan católica e integrista no parece tener problema). Buela y Ghio son unos “outsiders” allí… Y en la academia más aún. Cabe resaltar que el más grande de los filósofos heideggerianos locales no fue nombrado: Carpio (y falta Astrada también). Quienes lograron hacer más por el pensamiento y en contra del avance “analítico/logicista/empirista” de los liberales que cualquier chupacirio peronista.
6:31 p.m.

fernando marques dijo…

el 1/8/78 un artefacto explosivo ideado para acabar con el almirante lambruschini se llevó la vida de: David Kraiselburd (bebé de meses), María Guillermina Cabrera Rojo (3 años), María Cristina Viola (3 años), Juan Barrios (3 años), Guillermo Capogrossi (6 años), Claudio Yanotti (9 años), Gladys Medina (13 años), Laura Ferrari (18 años), entre otros. Pelotón “Eva Perón”. Ejército Montonero. el 4/7/75 en el Bar Ibérico, esquina de Córdoba y Uruguay. Mario Ramón Filipini, estudiante uruguayo de 26 años, soltero y con domicilio en Caseros, Provincia de Buenos Aires, cuyo cuerpo es expulsado por la onda expansiva a través de una ventana, y Laura Beatriz Manzano, de 21 años, argentina, empleada, quien resulta decapitada. el 8/9/75. atentado universidad de belgrano. objetivo: sembrar pánico. muere laura ferrari. estudiante. el 2/8/75. bomba contra la peluquería que frecuentaba Estela Martínez de Perón. día escogido al azar. muerten Gladys Medina (13) y su madre Celia Palacios de Medina.  el 1/4/76. un artefacto explosivo se deposita en retiro. un niño toma e artefacto para jugar con su hermanito. mueren: hugo franco (8), su hermano jorge (7) y cristian gonzález (2).
la lista sigue. todos objetivos militares de la gloriosa juventud.
guárdese las baratas lecciones de historia. peron mismo se deshizo de sus muchachos (no los de perón, los rojos de máscara peronista).
Miguel Bonasso: “¡Qué viejo hijo de puta era Perón!”
9:03 p.m.

Augusto dijo…

“¿Te tengo que explicar que hubo una lucha armada que terminó totalmente aniquilada en el operativo independencia? (…) Nosotros reivindicamos el valor de una lucha que sí la hubo armada, aunque no estamos con la violencia, pero que esa violencia es la misma que tuvo San Martín o los héroes para defender la patria. Lo hicieron a su manera, con errores, virtudes y defectos. Nosotros no idealizamos, ponemos la conducta fiel y total de cada uno (…) Sabemos lo que hicieron y cómo lo hicieron. Yo estoy orgullosa de mi hija, que dio la vida, tenía 23 años cuando la mataron. ¿Tenemos de dar explicaciones de este tipo a esta altura?. Es absurdo.”
Palabras de ayer de Estela de Carlotto, ícono mundial en la defensa de los derechos humanos, que lleva más de 30 años reclamando justicia en paz y buscando a su nieto apropiado ilegalmente por la dictadura genocida.
Ninguna guerra es quirúrgica. El objetivo, de vuelta, para Montoneros es MILITAR, aunque en todo lugar, no en el terreno del enemigo, esa es la praxis de toda guerrilla, que obviamente se da en inferioridad de condiciones y encierra sus riesgos. ¿Toda una generación debió haberse quedado en su casa mientras las masas estaban proscriptas, reprimidas, y no existía libertad intelectual alguna ni en los claustros universitarios?. Entendamos que la violencia es una espiral en la cual hay muchas más posibilidades de morir que de vencer. Pero ¿qué otra opción le dejó el maldito sistema a esa generación?.
Sería arduo enumerar la cantidad de crímenes y vejaciones contra la dignidad humana cometidas por las dictaduras argentinas, en especial por la última, y por la triple A. Si hablamos de defender la vida y ahorrarse muertes, hablamos de legalidad y estabilidad democrática, cosa que NO HUBO en Argentina desde 1955 hasta 1983. La vida no es el valor más preciado cuando la libertad y la Patria están en juego.
Perón le dio la espalda a quienes hicieron posible su regreso (las organizaciones armadas) y se apoyó en la burocracia sindical que había pactado con el dictador Onganía un “peronismo sin perón” y la extrema derecha. Los Montoneros no eran unos timoratos que se regían por el principio de autoridad. Con sus disidencias permanecieron leales intentando recomponer relaciones con Perón hasta el momento de su muerte. Montoneros desarrolló frentes políticos de superficie para insertarse en el juego democrático pero el Partido Justicialista (es decir, Perón) nunca admitió elecciones internas para dirimir la conducción partidaria. Cuando en Ezeiza la seguridad del acto que entregó Perón a criminales de derecha ametralló a los militantes Montoneros por estar copando el acto con miles y miles de militantes más que cualquier otra organización, Perón en declaraciones públicas les echó la culpa a ellos. Luego vino la muerte de Rucci que no está comprobado que haya sido Montoneros (la editorial respecto del tema que hace Dardo Cabo en la revista de Montoneros “El Descamisado” es muy elocuente al respecto). A partir de entonces y con Perón vivo la violencia de las bandas para-estatales contra Montoneros obligó a la organización a defenderse y más tarde una vez muerto el General, pasar de vuelta a la clandestinidad pues la AAA ya cargaba miles de militantes muertos en un sólo año. La antesala del terrorismo de estado, que ponía bombas en locales políticos barriales, asesinaba curas tercermundiastas como Carlos Mugica, entre tantos otros crímenes contra militantes populares. Todo en “democracia”. Las cosas son más complejas que lo que enseña la propaganda de la derecha. Sólo falta que usted niegue los derechos humanos y diga que son “derechos para los terroristas”…
1:46 a.m.

Augusto dijo…

Espero los compañeros españoles no se harten demasiado de esta discusión, pero creo que si hablamos de la eclosión histórica del compromiso con la existencia, hay que tener en claro que bajo ciertas circunstancias en las cuales toda libertad está vejada y suspendida, defenderse y combatir para hacer la revolución es un imperativo que no puede soslayarse. En nuestros estados liberales de hoy todavía gozamos de ciertas libertades relativas, y sabemos el peligro que se corre de todos modos… concibamos un contexto dictatorial, donde la proscripción de las mayorías, las picanas, las redadas en las universidades y los fusilamientos eran cuenta corriente. ¿Qué harían ustedes?. Evidentemente no es la opción que tenemos por delante ahora, pero es bueno no perder de vista que el sistema puede volverse una dictadura explicitamente violenta cuando lo considere pertinente, y sus instrumentos represivos se han refinado a tal punto que hasta una rebelión armada sería practicamente inviable. Aún así la pregunta se sostiene ¿qué haríamos en esa situación?.
Una cosa más: sería interesante si Fernando Marques aporta la fuente de su enumeración de atentados Montoneros. Saludos.
1:53 a.m.

Vailos Laros dijo…

Tranquilo, Augusto, que aunque Hispanoamérica me pille lejos, resulta interesante saber más sobre Montoneros. Por cierto, Montoneros no tiene ninguna relación con Tupamaros, ¿o sí? Lo pregunto porque tengo entendido que Norberto Ceresole apoyó si no al movimiento entero sí a una facción de éste.
¿Y la red Gladius no tenía conexiones con la OTAN y la policía secreta de los gobiernos anglosionistas para destruir por dentro a las organizaciones nacional-revolucionarias? Tengo entendido que el intelectual François Duprat destapó y denuncíó en su día estas conexiones, y por eso le pusieron la bomba en el coche (justamente el pasado 18 de marzo se cumplieron 35 años del atentado contra Duprat).
Saludos a ti.
6:17 a.m.

fernando marques dijo…

y sigue con las lecciones de historia para locos. no las necesito. vaya a adoctrinar con la cámpora. nunca dió muestras de la relación de la experiencia montoneros con la práctica fascista que nos ocupa. sigue reivindicando el terrorismo. luego cita a la puta carloto que niega la guerra interna. nada tiene que ver la tentativa de la izquierda bolche argentina de copar el movimiento obrero peronista con el fascismo. los atentados cobardes de montoneros son harto conocidos. la valentía se les acabó en el 73. busque ud. las referencias en internet si le interesa la historia completa. no soy su servidor. “cosa que NO HUBO en Argentina desde 1955 hasta 1983” ¿y las presidencias de frondizi e illia? donde por cierto se producen atentados (de los que ud. niega sin vergüenza) como el del 12/3/960 con la colocación de una bomba asesina la guerrilla a a una niña de 2 y una de 6. [ver referencia]. durante su presidencia se producen 1556 atentados. para el extranjero en menos palabras: el general peron se sirvió de la guerrilla durante la revolución argentina para demostrar con fuerza a la oligarquía que la oligarquía lo necesitaba a él para pacificar el país, luego del consenso en sucesivas presidencias peron vuelve, al volver elimina la peste marxista del movimiento obrero. perón en discurso en la bolsa de comercio: “el comunismo pulula como todas las enfermedades endémicas dentro de las masas”. tal vez vuelva algún día la lucha armada, si eso sucede tenga seguro que los fascistas preparan un lindo paredón para ud y los suyos. cualquiera lo sabe. no jodas con peron.
[referencia] Francisco Eduardo Gassino: In memorian, primera edición, Buenos Aires 1998.
9:26 a.m.

Anónimo dijo…

http://periodicotribuna.com.ar/10815-los-montoneros-fueron-soldados-de-massera.html
http://www.youtube.com/watch?v=ElYBus_Kvd4
9:59 a.m.

ENSPO dijo…

Todas las intervenciones que se han hecho en este hilo, sin menoscabo de que no tenga que haber necesariamente acuerdo, son a nuestro entender relevantes y dignas de consideración, así como los enlaces colgados por algunos usuarios. Por nuestra parte, hemos decidido no intervenir en un tema, el de la política argentina, cuyos entresijos desconocemos.
Pero reafirmamos nuestro total apoyo a la idea de una izquierda nacional, una idea ARGENTINA, cuyo antecedente es el peronismo, y ello a pesar de que el componente marxista de las corrientes que en la actualidad esgrimen el rótulo IN sea excesivo e impida asumir con seriedad el concepto de nación. Lo mismo pasa en el lado contrario. El nacionalismo revolucionario, matriz del primer fascismo (que era de izquierdas hasta derechizarse de forma vergonzosa) se puede definir (aunque el símil sea grosero, pero a efectos de entendernos aquí y ahora) como un “combinado” de marxismo y nietzscheanismo a partes IGUALES. El marxismo como método de análisis y aspiración a la justicia social, es decir al socialismo y a la revolución, el nietzscheanismo como factor axiológico que “depura” la herencia judeocristiana secularizada que todavía impregna el subconsciente de Marx. Nietzsche aporta los valores trágico-heroicos y por lo tanto la posibilidad de articulación sobrehumanista de la nacionalidad como “comunidad nacional” y no como mera “society” de negocios y servicios o, al final de la historia, de placeres y felicidades (la “utopía”). Cuando uno de los dos “componentes” se desequilibra tenemos cosas como la izquierda nacional argentina actual o, si ocurre en la dirección contraria, el fascismo histórico (“derechizado”). Tengo muy claro que Nietzsche sin Marx se convierte en cosa de elitismos derechistas burgueses envueltos con el manto encubridor de la bandera patria. Heidegger nos permite pasar de una mera yuxtaposición inestable Marx-Nietzsche a un desarrollo orgánico de la doctrina socialista nacional a partir de un núcleo temático: la idea de VERDAD RACIONAL. Esto se expondrá en el Curso de Filosofía y espero que con dicha aportación se resuelva de una vez por todas el embrollo resumido en la frase “¿qué significa ser NR?”. La buena noticia es que por fin se ha podido responder a una eterna pregunta que no dejaba de martirizarnos como proyecto político. Saludos cordiales.
1:42 p.m.

Vailos Laros dijo…

A “ENSPO”:
Muy buena definición la que das del nacionalismo-revolucionario.
También me ha gustado mucho tu definición del fascismo: negación de “dios” y de toda “esperanza” (de felicidad). Se entiende que no te refieres al fascismo histórico, y menos el del Ventennio, sino al fascismo metapolítico, transhistórico, si se puede decir así.
Por cierto, gracias por tus respuestas a mi post. El próximo tema que pongas en el foro, allí lo comentaré; pero, a propósito, me gustaría hacerte una sugerencia técnica, si es posible: eliminar los enlaces de algunas palabras que aparecen de forma aleatoria y que son de color azul oscuro (es que, además de molestas, cuestan más de leer al estar en azul oscuro sobre negro).
Gracias y saludos.
2:12 p.m.

ENSPO dijo…

Ciertamente, me refiero al fascismo en términos normativos o canónicos, no fácticos.
Agradezco tus observaciones.
En cuanto al foro, lamentablemente no podemos eliminar esos enlaces en azul, pertenecen, por decirlo así, a la empresa o servidor del que depende el foro, no sé.
Lo único que se podría hacer es cambiar el color del foro, hacerlo más claro, pero entonces centenares de entradas que están en un color que resalta sobre el fondo negro, resultarían ilegibles. Así que la cosa no tiene solución. En el momento en que seamos un grupo lo suficientemente numeroso, podemos emigrar de ese viejo foro y fundar otro nuevo.
El problema del foro es que al basarse en la libertad de expresión no se pueden por norma eliminar cosas que en otras circunstancias se eliminarían. Y la imagen sería más decentemente burguesa. Nos han reprochado las auténticas batallas que a lo largo de años se detectan allí. Bien, ese es el resultado de uno de los méritos del foro: su negativa a banear y borrar excepto en casos muy grave de delitos, injurias, publicación de fotos de menores (como también sucedió y se eliminaron), etcétera.
El subforo del curso será cerrado y privado, de manera que funcionará como un compartimento estanco del resto de la página, la cual, por lo demás, hace mucho tiempo que tiene poco movimiento.
Saludos cordiales.
5:23 p.m.

Francisco M. dijo…

Marquez, usted cita lo que citan siempre los represores y no le queda mucho -y siempre proceden a decir “y hay más”, “etc”, usar puntos suspensivos para dar la idea de que hay cientos de ejemplos más (cuando en realidad casi son los únicos). Lo desafío a conseguir otros 20 (veinte) civiles inocentes (que no conformasen parte del Estado, ni fueran las cabezas de las multinacionales) muertos por Montoneros. Verá que dicha organizaciòn realizó miles de operativos, y dejó unas 800 bajas al enemigo (dicho por ellos mismos en las listas de policías y militares muertos).  En una guerra normal (actual) el porcentaje de “fallas” -daño colateral como diría un yankee, es de cerca de 10 civiles caídos por cada 1 militar muerto (dicha proporción se observó en la invasión al Líbano, en los bombardeos sobre Yugoslavia). Montoneros en cambio tiene una relación menor a un 5% de objetivos inocentes. O sea, realmente es FALLO en la acción armada y NO OBJETIVO REAL de tal acción. Por ejemplo cuando le pusieron una bomba en la casa a Lambruschini (jefe a cargo de la ESMA en ese momento), muere su hija porque ese día el almirante se retrasó y su hija se adelantó en sus horarios (los cuales estaban ya monitoreados y calculados). La diferencia es que Montoneros buscaba matar al Almirante (una estrategia militar de guerrilla). Y en cambio cuando los anglosionistas matan a un civil es el verdadero objetivo (estrategia de terrorismo) para asustar a los combatientes con que “mientras ellos pelean en el frente mataremos a sus familias” para hacer que así se rindan. Dicha estrategia de guerra nación con la guerra Anglo-Boer cuando el pueblo Boer en masa se internó en el interior de Sudáfrica, realizando una desgastante guerra de guerrillas contra los invasores ingleses que entonces decidieron secuestrar a todas las mujeres, ancianos y niños que quedaron en las ciudades Boers y meterlos en los primeros campos de concentración, donde no se les daría de comer hasta la rendición de sus esposos (estrategia de terror). La diferencia entonces en estos cobardes es que como no se atreven a luchar militarmente, se la agarran con los que no son objetivos militares (y por tanto no ofrecen resistencia alguna). En el caso del Proceso, mientras los objetivos montoneros siempre eran parte del aparato económico, político y militar del Proceso; los represores de forma sistemática atacaban a todos los que encontraban (familias, amigos, conocidos en una agenda), barriendo con todos y metiendo miedo, para lograr el quiebre de los luchadores (además de utilizar la tortura, la cual estaba prohibida por una cuestión de superioridad moral en la organización de Montoneros, y era “una de las cosas que nos diferencian del régimen opresor” según ellos mismos… dicha moral no se extendía al ERP que venía de otras fuentes ideológicas).
10:56 a.m.

Francisco M. dijo…

Resumiendo: el sistema tiene como objetivo a los civiles para hacer que los resistentes se rindan sin combatir. Para ello utiliza, el secuestro masivo, la tortura, la muerte y la desaparición como elemento de terror -no como efecto secundario (por más que luego lo presenten de tal forma). Las organizaciones político-militares peronistas hicieron lo contrario: se dirigieron contra lo que denominaron un “ejército de ocupación colonial al servicio del imperialismo foráneo” (y buscando conformarse dicha “orga” como un ejército popular de liberación), y su objetivo siempre fue militar, con los consiguientes y esperables “daños colaterales” que demostraron en los poquísimos casos de fallos de los operativos, que estos eran realizados de forma totalmente profesional, y tomando en cuenta la vida de los inocentes. Si con 800 muertos militares usted no llega ni a 20 inocentes reales (niños, amas de casa que pasaban por ahí, etc) en vez de criticar alabe la capacidad de estos sujetos y sepa que en un enfrentamiento normal los inocentes muertos deberían contarse por cientos (mínimo 1 civil por cada 1 militar), y en los actuales bajo la doctrina anglo-sionista deberían ser 800 policías, militares caídos y 8,000 civiles (familiares de policías, amigos de militares, “contactos en sus agendas).
PD: todo lo expuesto es en torno a Montoneros, como dije el ERP tenía otra “filosofía” de guerra (por su ideología marxista internacionalista), y sus operativos eran realizados de forma de proveer más seguridad a sus combatientes (y por tanto sin preocuparse por la seguridad de los posibles civiles afectados) y los tratos a los militares que capturaban en sus cárceles del pueblo está en duda si eran los buenos (según los represores mismos no, según el ERP sí…. cargo que nunca se efectuó contra montoneros, y el ejemplo de la captura de Aramburu y su trato respetuoso).
No sé en realidad cómo no se dan cuenta que las estrategias morales -incluso en la guerra- varían enormemente entre aquellos guiados por el liberalismo como ideología (o por el marxismo internacionalista), comparado a los movimientos resistentes (populistas, nacionalistas, tradicionalistas). Y cómo algunos defienden a cualquier asesino con la excusa de que “el otro bando también mata” (cuando matar objetivos militares lícitos es el objetivo de cualquier guerra). Lo que sería hacerle el juego a la infiltración anglosionista -cuya excusa es: yo mato niños palestinos/fascistas, porque ellos se resisten y luchan contra mi invasión con armas (y como usar armas es malo, cuando YO el sistema lo digo, la pena de muerte contra ellos es válida)
11:00 a.m.

Francisco M. dijo…

Una fábula(?): una familia palestina numerosa vivía en una enorme casa levantada por las propias manos de los abuelos del clan. Un día llegó un grupo de extraños (unos militares del Tsahal) que buscaban ocupar la casa como base de sus operaciones. Cuando iban a entrar, el padre de familia se resistió y logró expulsarlos. El grupo de invasores amenazó entonces, “la próxima vez vendremos con nuestras armas, ríndanse y entreguen la casa, si aceptan les dejaremos un cuarto y un baño exclusivo para todos ustedes, y hasta podrán utilizar en ciertos horarios la cocina, ved cuán generosos somos”. La familia no tenía nada que pensar, dijeron, no iban a ceder su propia casa y aceptar luego vivir en ella como invitados en el cuarto del fondo. Cuando los invasores volvieron, el padre había ya colocado diversas trampas caza-bobos, así que al cruzar la puerta varios de los intrusos perecieron en el acto.  La reacción invasora no se hizo esperar, y con diversas maquinarias de demolición y tanques terminaron por destruir la casa con toda la familia dentro. La explicación oficial del suceso nos “educa” en que: la culpa fue del padre por matar a los extraños, no debería haberse resistido y “todos hubieran vivido juntos, felices y contentos”. Que la reacción violenta del hombre llevó obligadamente a la reacción “un poco desmesurada” de los invasores –quienes para salvaguardar su propia seguridad no podían ya detenerse a distinguir inocentes de terroristas, y debían tirar el techo sobre las cabezas de todos. Los que ven de afuera, lavados por la educación de los medios, y la cobardía propia, concluyen muchas veces que: no hay que resistirse, si uno lo hace es culpable luego del castigo que nos infrinja el invasor. Y es más “debemos matar nosotros mismos a todo aquel que se ose resistir, para que así el opresor nos dé un mejor trato”. Tal conclusión está en la mente derrotista de los muchos: debemos no resistir el avance liberal, ya está todo perdido, “relajémonos y gocemos la violación”, si alguno está en contra debemos denunciarlo –así no nos castigan a todos juntos por “su culpa”. Y por tanto, “la culpa nunca es del opresor, sino de aquellos que se resisten a la obediencia”. Y esos seres cobardes hasta a veces se dicen “Kshatriyas”. Mismo caso que con los ´70: la culpa es de aquellos que resistieron a la opresión anglo-liberal. Había que dejar pisarse la cabeza por la bota del amo y callar -así era mejor! (y menor el castigo). Si colaborabas te trataban bien, así que los que se resistieron a colaborar tienen la culpa de todos los “excesos” (así justificados) de cualquier posterior represión total.
11:17 a.m.

Francisco M. dijo…

Márquez, da pena ajena: los “atentados” contra Frigerio e Illía no los hizo Montoneros (que no existía), sino la “resistencia peronista” que estuvo activa hasta Onagnía (cuando es reemplazada por la guerrilla que eran organizaciones armadas nacionalistas y peronistas).  El trasfondo “fascista” por el que usted pregunta de Montoneros: el movimiento Tacuara -del cual salió la primer guerrilla (y que era nacional-católico y fascista). De parte de sus miembros saldrá Motoneros y el ERP (José Luis Gell, Baxter). Asímismo los grupos nazis de la época también se sumarán luego a la movida “anti-imperalista” y sepa que el mismo que cuando secuestraron a Eichmann planteó “ir a quemar el Once y secuestrar judíos hasta que devolvieran a Eichmann” luego sería parte de Montoneros (Galimberti), y que de los grupos del ala “fascista” del peronismo (el primer comando de Libertadores de América), formó gente como Rodolfo Walsh. Además de numerosos militantes desconocidos que eran nazis y la vez montoneros. En mi familia conocimos a uno así, un amigo de militancia de mis padres (tacuara, nazi y montonero) que fue desaparecido, además de que hubo otro, un tío político en segundo grado que directamente era nazi (que trabajaba con el que había sido mano derecha de Goebbels y vivía en la Argentina, ahora no recuerdo su nombre, pero en los ´90 era “famoso” este sujeto porque siempre lo escrachaban con el cuento del “segundo de Goebbels en la Argentina”). Y a quien por sus actividades NAZIS (publicación de dicho material nazi, y periódicos políticos) el Proceso TAMBIÉN HIZO DESAPARECER -así que tenga bien en claro que si usted era un nazi antiliberal, en esa época también era “desaparecido”. En su caso, no porque obviamente es más anti-comunista que “fascista” (por tanto mano de obra al servicio del capital).
Periodicodetribuna es un medio manejado por gente amiga del Proceso, Pando y las AAA. El cuento de “ser soldados de Massera” lo realizaron siempre sin una sola prueba (supuestas reuniones con decenas de militares y guerrilleros donde no hay un solo testigo). Montoneros los actos de traición interna -en dichos casos de trabajo directo como espía del enemigo- los castigaba con la muerte. Y la única reunión testimoniada durante el ´78 fue entre un representante del PJ, otro sindical y otro Montonero (las alas polìtica, gremial y armada peronista) con el representante de la armada (que no era Massera en persona), donde se pidió a la guerrilla detener la lucha armada, y donde esta exigió a cambio el cese de los secuestros, de la tortura de los prisioneros y de sus desapariciones -lo cual el régimen no aceptó (y vendrían luego las contra-ofensivas). El mito de los “soldados de Massera” lo inventó el “tata” Yofre. Jefe de la SIDE con Alfonsín y agente de la SIDE durante el Proceso (siendo la SIDE uno de los grupos de tareas de la represión). O sea, el “ala de inteligencia” de la represión crea un cuento (más) para manipular la opinión de su “enemigo” tras “la guerra” represiva.
11:38 a.m.

fernando marques dijo…

es cierto, no hay muchos mas, al menos que involucren completos inocentes, sea lo que fuere que signifique eso. aunque yo me refería a las restantes bajas del Estado. me habré expresado mal pues sé notar eso que dice “[…] si con 800 muertos militares usted no llega ni a 20 inocentes reales […]”. note que no es comparable un pequeño sector que se arroja la voluntad de pueblo del que forma parte pero no es avalado por él (es decir, fracaso del marxismo en cuanto a la representación institucional parlamentaria primero e infiltración del peronismo más tarde) con la legítima lucha cotidiana del pueblo palestino que adopta la intifada a su pesar. yo no puedo mas que aborrecer ese sector de la sociedad pues su “lucha” nacía muerta. hoy los apologistas de la llamada subversión se encuentran en las filas del estatismo y los formadores de opinión. como la carloto que cita amparados y amparando un Estado igualmente vil que los pretéritos liberales de facto. es un tema complejo. en su inicio, y con el aval del general, la organización se enfoca en los denominados copamientos, que fueron numerosos. allí el enfrentamiento se daba entre miembros de cada fuerza. acabado el soporte sindical la organización se enfoca en atentados que no surtirían ya desde la teoría mayor efecto que el de la legitimación del proceso de reorganización. ahí el quid de la cuestión. no es un daño colateral como ud. lo presenta. por ello el video que señalo: http://www.youtube.com/watch?v=ElYBus_Kvd4 pues creo que cuadra esa lógica. en este sentido es falso que sea el mismo caso que “de aquellos que resistieron a la opresión anglo-liberal” pues la resistencia peronista legítima fue una resistencia popular pacífica como consigna el conocido “nomeolvides: manual de la resistencia peronista” previa a la infiltración marxista, en que la lucha era cívica-sindical y pasaba por retener los derechos de los trabajadores (y sus vidas). la “izquierda peronista”, marxista y tan foránea como los galtieri y la sociedad rural tomó otro camino, uno antipopular pues desemboca en los muertos del pueblo, efectuados ya formalmente por las FFAA. luego el proceso elimina el aparato sindical. de allí que hoy se reivindique sólo a los muchachos pequeñoburgueses marxistas. que los formadores de opinión mantengan un silencio selectivo que confunde a cualquiera, que los más hipócritas y abyectos kirchneristas se rasguen las vestiduras frente a caídos de un organismo militar (al que no pertenecieron) frente a otro organismo militar y que cobren jugosas pensiones por ello. es lo que no entiendo de su posicón, que por momentos será digna, por momentos no.
12:43 p.m.

fernando marques dijo…

sé reconocer mis exabruptos y me disculpo por ello. sí soy un nacionalsocialista antiliberal y no mas anticomunista que fascista, sé de camaradas que la pasaron muy mal en el proceso. uno de ellos todavía está en el peronismo. cosas que no comprendo.
12:53 p.m.

fernando marques dijo…

aclaro que no había leído su último comentario y le agradezco que apunte mis errores, porque no son argumentos que voy lanzando para defender una mezquindad como podría esperarse y como diría berkeley “pocos hombres piensan, pero todos desean tener opiniones”. las opiniones les bastan a los espectadores… y que pensaba que precisamente el anonimato dificulta la comprensión del otro, de lo que estoy interesado. aunque no se note. tengo la mala costumbre de leer en medio del trabajo.
1:16 p.m.

Francisco M. dijo…

Un libro pro-militar escrito apenas llegara el alfonsinismo: “Montoneros, la soberbia armada”: http://www.scribd.com/fullscreen/80874842?access_key=key-105x4w75075vm1kz5dbp Donde el autor hace corresponder a Montoneros con el Fascismo italiano (obviamente ambos baja una mala óptica).  Lo malo del texto es que pretende explicar la experiencia de un movimiento de mgente hiper-racionalizada (de estudios universitarios, filosóficos, cientificistas y enciclopedistas) con una “explicación por la magia” -del mismo estilo que se hiciera con la relación “Magia negra como base del nazismo” (en este caso, pensamiento mágico-simpático como base de la estrategia política de la orga). Pero tiene un buen análisis cuando describe los conceptos que harían de un hombre un Montonero (en un “test” para saber si uno lo es o no lo es): concepción heróica de la historia, glorificación de la acción directa, necesidad visceral de la violencia como autoidentificación, asunción festiva de la propia violencia a través de un folclore que la exalta, militarización del estilo de vida, voluntarismo hipertrofiado en la posibilidad de la propia acción por la potencia de la personalidad (y no en la presencia de condiciones externas), visualización del cambio histórico como fruto de minorías superdotadas, visión utilitaria de la relación de esta minoría llamada a ser el sujeto de la historia… Todos los rasgos que llevarían a un observador a llamar a ese sujeto como “fascista” y al autor a decir además que tal cosa es un “montonero”. Explicación que por lo menos se acerca a la identificación que tenían estos de sí mismo y que se aleja del falso lugar común: de una guerrilla “atea, internacionalista, materialista, que buscaba someter al país al bloque de la URSS, anticatólica y cobarde (de jefes cómodos que mandaban a morir a tontos útiles)”
2:19 p.m.

Francisco M. dijo…

A ver, Márquez NO PUDO contradecir mi argumento principal de que “los muertos INOCENTES fueron fallos operativos de Montoneros, y JAMÁS objetivos de su lucha” -no pudo, porque no existen otras decenas de víctimas a citar, sólo existen integrantes de los grupos de tarea del Estado dictatorial (y cabezas de las multinacionales a las cuales ponían como objetivo de secuestros extorsivos). O sea, acepta que la organización entonces no realizó “Terrorismo”; el cual es precisamente por definición “la generación del terror sobre una población civil, para dominarla, a través de actos de violencia masiva y planificada” (lo que hizo el gobierno pro-anglosionista local). La definición de “resistente” contra una tropa de ocupación (dictadura) a través de la infiltración, la guerra de guerrillas y los golpes a los objetivos estratégicos y militares del régimen, le corresponden precisamente a la guerrilla Montonera. Por lo cual, ya desde vamos en el plano del “derecho” internacional en los casos de guerra, los tantos justifican al bando del “Socialismo Nacional” de Montoneros, contra el del “liberalismo y la defensa del occidente cristiano” que era lo que decía defender el régimen. No sé ni para qué se gasta en dar cháchara con que “hoy el Estado en manos de montoneros”, bla bla… Montoneros no copó el Estado le cuento: la familia kirchnerista no era de tal organización (vivieron tranquilos durante el Proceso y se hicieron millonarios), si bien hay varios cuadros menores que formaron parte de la orga hay a la vez cuadros del mismo nivel que trabajaron para el Proceso -los únicos q fueron Montoneros son Garré y Kunkel; Moreno en un momento, pero luego se pasará a “Lealtad” (un grupo que se abriò de la organización); y a parar de contar. El resto son liberales peronistas devenidos kirchneristas. Insultar a Carlotto no lleva a nada, Carlotto nunca fue montonera. Era una madre LIBERAL, un ama de casa común y corriente que no sabía mucho qué es lo que pensaban sus hijos -y que lo fue conociendo cuando los desaparecieron (las madres de plaza de mayo no eran “montoneras” como dicen los procesistas, al contrario eran lo más liberal de toda “la militancia” de la época, y si militaron fue por la “obligación” de buscar a sus hijos con vida, y no por el ideal heroico de los montos ni la creencia en la verdad absoluta de su ideología como tenían ellos).
En cuanto a la “resistencia peronista pacífica”, lamentable nuevamente lo suyo que toca de oído y mal. La resistencia fue armada y en un sentido laxo hasta “terrorista” en comparación a Montoneros. Porque al no haber un sentido heroico del sacrificio militar en una lucha, los resistentes del 56 se dedicaban a poner bombas al voleo (en vías de trenes, en fábricas, en centrales eléctricas) para tratar de impedir que el régimen antiperonista pudiera funcionar sin obstáculos.  O sea, como no eran una fuerza de visión militarizada, atacaban objetivos civiles para obstaculizar la maquinaria represora del régimen, generar descontento en la población y sublevarlos. Dichos resistentes tenían estrecha relación con los anarquistas antiperonistas del ´30 de quiénes aprendieron sus tácticas (de allí lo incorrecto de sus objetivos marcados), y su acción usual era poner “caños” -bombas caseras. De pacífico nada, tras Onganía y con el ascenso de la influencia del Che, nacen las guerrillas urbanas de clase media que se conectan con la resistencia peronista. Parte de tal grupo de resistencia peronista entra a Montoneros -desde la señora de Cooke, García Luppo- y dan un salto operativo desde no hacerle mella al régimen por meterle caños al “ton ton”, a generar el desequilibrio de Lanusse por la elección de objetivos y los operativos en que se eliminan a jefes enemigos.
2:58 p.m.

Francisco M. dijo…

En su película, Márquez, los peronistas eran cuasi católicos primitivos (hippies) que buscaban la “felicidad peronista” y a la que se les infiltraron las bacterias marxistas con su violencia que Perón sólo buscar aprovechar un momento para “mostrarle al enemigo liberal que lo necesitaban a él para pacificar el país”. La verdad que usted ni sabe ni comprende de la historia de nuestro país: el liberalismo lo que menos quiso es a Perón (el Mussolini argentino) a cuyo movimiento en la época TODOS llamaban como FASCISTAS (era el insulto típico que se usó hasta el Proceso). Perón no podía volver al país, por más que quiso y lo intentó -y por más que algunos pocos de la “resistencia peronista” (a cargo del MARXISTA NACIONAL John William Cooke, el que se batió a los tiros en pleno golpe mientras los capos del PJ se iban a sus mansiones. El mismo Cooke que era el ideólogo más leído de Montoneros); y peor para él Onganía ya se había ganado a toda la CGT al darle la ley de Obras Sociales -mediante la cual, los gremios cobran OBLIGATORIAMENTE al trabajador un % de su sueldo para construir “hospitales, y lugares de vacaciones gremiales” (lo que les permitió mover millones de dólares); y que llevó al “ala sindical” peronista a negociar con el régimen, y a postular al “lobo” (por lo combativo) Vandor como candidato de un peronismo sin perón. Perón que lo había puesto a este hombre como su “delegado” no tenía ya nadie en quién apoyarse (pues el ala femenina nunca existió, y el ala política del partido ya se había ido a la casa a gastar sus fortunas malhabidas en el ´56) que en el ala de Cooke (anterior jefe de la juventud, luego delegado de Perón) y de las “organizaciones especiales” (armadas). Elige a Isabelita como delegada y manda a matar a Vandor (o usted se cree que fue casualidad? un capricho montonero), un Vandor que le hacía sombra y movía a los gremios. Muerto este, puede poner a su chupamedias oficial (Rucci, que decía que si Perón le pedía tirarse al río él iba y saltaba con una sonrisa -lo que se dice un criterio “reflexivo” y propio). Luego Perón vuelve al país, y le hace un golpe de palacio a Cámpora (que a todo esto fue votado DEMOCRATICAMENTE), a quien lo sacan por la ventana (y termina obligado a pedir refugio político en la embajada mexicana o venezolana, ya que Lopecito lo quería matar por orden del “pacífico pacificador” Perón). O sea, fue una movida tremenda en donde si bien Montoneros quiso usar a Perón, Perón los usó a todos, para su propio beneficio para morirse en menos de un año de tomar el poder y dejar toda la ola explosiva en manos de su peor gente (los liberales de la AAA, q entonces se pelean con Motnoeros, con el sindicalismo entero y con la oposición). Fijese entonces que las experiencias armadas en la Argentina no fueron una excepción que se vulneró con el avance del malvado marxismo infiltrado. Sino uan constante (Perón buscaba la violencia interna desde su caída ya; los liberales la usaban a su vez para una justificación de su avance represivo), y el agravamiento lo produce la implantación de la “Doctrina de la Seguridad Nacional” -escrita en EEUU y divulgada por la “Escuela de (los represores) de las Américas; que llaman a la represión, tortura, asesinato y desaparición de toda la población para destruir el avance del enemigo (“secar el agua para que no nade el pez” de la cita de Mao) y que empiezan a enseñar a los militares a que el enemigo no es “externo” sino “interno”: el propio Pueblo. Ahí tiene su “terrorismo INFILTRADO por los extranjeros”, pero cambiele la ropa al del anglosionismo. Porque acá la URSS nunca dijo nada (salvo apoyar al Proceso abiertamente)
3:00 p.m.

fernando marques dijo…

dice “Márquez NO PUDO contradecir mi argumento principal de que los muertos INOCENTES fueron fallos operativos de Montoneros, y JAMÁS objetivos de su lucha” pero usted MISMO con su libro (http://www.scribd.com/fullscreen/80874842?access_key=key-105x4w75075vm1kz5dbp) y su exposición lo confirma. a saber: la lucha nacía muerta. ergo, ¡no eran fallas operativas!.
en este sentido quiere rechazar la subsunción de montoneros como organización terrorista. pero si quiere ir al derecho internacional primero tiene que pasar por el estatal: art. 22 de la constitución nacional: sedición: dícese de un grupo que se arroja la voluntad de el pueblo todo y manifiesta que su voluntad es la dormida voluntad de aquél por la vía armada “se alzaren en armas con el fin de modificar la constitución local; o para deponer alguno de los poderes públicos provinciales o federales; para arrancar alguna medida o concesión […]” donde “para arrancar alguna medida o concesión” es lo más efectivo. deriva entonces el código penal: delitos contra los Poderes Públicos y el orden constitucional (arts. 226 al 236). y por último si lee (http://www.afese.com/img/revistas/revista47/delitoterror.pdf) de acuerdo con el derecho humanitario internacional verá que montoneros como erp etc. se subsumen claramente y establece “avala el derecho del Estado y de sus agentes para repeler cualquier forma de violencia que atente contra su integridad”.  no hay intención de reafirmar el Estado. pero su argumento principal no procede y la tipificación se mantiene.
por otra parte. claramente no dije que los kirchner fueran montoneros, dije que instrumentaban su cercanía a la organización o su supuesta pertenencia. usted confirma que hay montoneros en el miserable aparato estatal como es evidente y que existieron elementos servicio dentro de él.
por otra. usted trajo a colación a carloto. yo sólo me limité a escupir sobre ella. no la relacioné con montoneros sino con la monserga de la juventud maravillosa en general: rojos de máscara peronista.
en una parte dice que no entiendo la historia nacional que “el liberalismo lo que menos quiso es a Perón” y es ¡eso lo dije yo!. no toco de oído, pero sí me limité a la lectura de nomeolvides (http://books.google.com.ar/books?id=G0PCh3-RlzwC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false) en que se consigna que dentro del movimiento la lucha era en el caudal legal y manifestaciones espontáneas como las de el 15/4/53 donde peronistas incendiaron el Jockey Club y las sedes de los partidos radical, demócrata y socialista. y hechos similares no terroristas (habida cuenta que ya se señaló que se entiende por tal).
por último resulta más que evidente que: la infiltración marxista no venía de “afuera”. jamás dije eso. nuevamente está poniendo palabras que nunca dije ni se pueden tomar orientadas a significar “terrorismo INFILTRADO por los extranjeros”. como no dije que “hoy el Estado en manos de montoneros”. revise mis palabras: “de allí que hoy se reivindique sólo a los muchachos pequeñoburgueses marxistas […] que los más hipócritas y abyectos kirchneristas se rasguen las vestiduras frente a caídos de un organismo militar (al que no pertenecieron) frente a otro organismo militar y que cobren jugosas pensiones por ello.”
sí me equivoqué en cierto pasaje al señalar atentados como protagonizados por montoneros que no fueron protagonizados por ellos. ¿usted corregirá los suyos?
5:14 p.m.

fernando marques dijo…

sobre el libro facilitado,  “Los jerarcas, o por lo menos los pocos que yo tuve la oportunidad de conocer y escuchar,llegaron a la Argentina como exponentes de un fascismo algo distinto del que recordaban los residentes de sus contactos de preguerra con la Italia de Mussolini. Como encarnaciones del “espíritude Saló”, eran hombres cuyo fascismo, en contraste con el de 1939 o 1940, incluía un feroz rencor porla traición de los Saboya, de la aristocracia nobiliaria y económica de Italia, que abrazaba ahora a losinvasores anglosajones con el mismo fervor con que, un cuarto de siglo antes, habían encontrado enlos camisas negras una tabla de salvación. Estos hombres, […] tendían a valuar con ánimo aprobatorio elenfrentamiento de Perón con la Unión Industrial entidad en la que veían una suerte de réplicaargentina de aquella Italia “bien” y traicionera que había dado la espalda al Duce. Un Perón que quebraba lanzas con la oligarquía, sin descuidar la tarea de barrer a balazos las conducciones sindicales comunistas, configuraba para ellos una receta bien aplicada de lo que Mussolini debió haber hecho desde el comienzo.” – Pablo Giussani. los puntos 12 a 16 son más que recomendables. sobre todo para quien lo quiera contrastar con el embrollo aburguesante de pretender cabalgar el tigre.
en la nota al pie nº30 el autor plantea una diferencia entre la guerrilla de guevara y la montonera de firmenich que me parece de lo mas relevante. me pregunto si francisco la comparte.
cabe destacar que con errores me refiero a si la lucha nacía muerta o no. si es lo primero entonces como dijo schopenhauer: “es el conocimiento el que hace al hombre señor de la tierra; así que no hay errores inocuos, y todavía menos, errores venerables.”
hablando de schopenhauer hay una tesis denominada del Principio Individuationis (“el atormentador y el atormentado son el mismo” – el mundo como voluntad y representación. tomo I libro IV. infra 63) que nos invita a pensar las siguientes palabras extraídas del pto 23: “La vida humana queda sujeta así a un valor no inmanente sino derivado, dependiente de su asociación con determinadas ideas, determinadas prácticas, una determinada manera de ser.”
10:35 p.m.

Augusto dijo…

¡Por supuesto que la lucha nacía muerta!, como lo nace toda lucha, y en esto usted evidentemente no parece ser un fascista, al menos en el sentido que en este sitio compartimos los lectores. ¿Usted emprende una lucha sólo cuando tiene todas las de ganar?, ¿o cuando es un deber hacerlo?. Por eso no puede evitar los argumentos jurídicos para combatir la guerrilla cuando el primero en vulnerar la constitución y los elementales derechos políticos fue el sistema; es decir, la dictadura que comenzó en el año 1955 derrocando a Perón, y que se prolongó con intersticios pseudo-democráticos en los cuales la mayoría peronista estaba proscrita, reprimida y asesinada. El contexto del surgimiento de la lucha armada es el del golpe de 1966, a manos del general de corte franquista Juan Carlos Onganía, que por decreto disuelve TODOS los partidos políticos y la autonomía de las universidades, interviniendo éstas últimas y prohibiendo toda participación política en las mismas. Fue Onganía quien se lleva el mérito de la unidad obrero-estudiantil y de la creciente nacionalización de la clase media; que ya no podiendo refugiarse en sus ideales ascépticos en los claustros universitarios, se encontró reprimida JUNTO a los pobres, a los peronistas. Fue sólo con la incorporación de las juventudes que usted llama “pequeño-burguesas-marxistas” que fue posible el regreso de Perón, y fue sólo gracias a ellas que la Izquierda fue por primera vez Nacional en sentido amplio. Mientras en la Europa antifascista la ‘rebelión’ era una farsa (mayo francés), en Argentina esto era realmente serio (Cordobazo, Rosariazo, Viborazo, ejecuciones de Vandor y Aramburu, etc.). La izquierda marxista/peronista no fue sólo nacional, sino que adoptó una acentuación fascista del cumplimiento del deber de luchar, una ‘ascética’ guerrera que rebosaba todo catolicismo (si bien partía de una radicalización de sus formas disciplinarias exteriores), y que ¡se afirmó primero a sí misma! como modelo micro-cósmico de la ‘patria socialista’ por la que luchaban. ¿Esto le parece una moralina pequeño-burguesa?. Ellos, aún proviniendo de dicha clase media-alta económica, y siendo ‘fascistas’ en su modo de vida, practicaban incluso la “proletarización”, que consistía en entrar voluntariamente, cuando no les era necesario, a trabajar a las fábricas y talleres; o a trasladarse a vivir a zonas marginales para hacer trabajo social desde la misma realidad del pueblo.
10:08 a.m.

Augusto dijo…

Peleaban en países vecinos. Jose Luis Nell originario de Tacuara, peleó en Tupamaros cuando tuvo que exiliarse de Argentina, hasta que logró fugarse de Uruguay donde estuvo preso con la plana mayor de Tupamaros, y volver a la argentina y permaneciendo prófugo en Uruguay. Una historia trágica y épica a la vez, para la que les recomiendo ver el documental “Los Malditos Caminos”, de larga duración, pero muy gráfico para comprender el espíritu de la época en América del Sur, que no estuvo determinado desde fuera, sino desde sus propias entrañas. El propio Fidel Castro era un nacionalista popular de origen católico y “martiano” (por Martí), americanista; su giro hacia el marxismo de cuño soviético fue también obligado en cierto modo por las circunstancias del bloqueo y la agresión militar norteamericana. El mismo Che Guevara tiene una formación profundísima y CRÍTICA con la doctrina soviética y con el mismísimo LENIN. Su afirmación de sí mismo a pesar de las circunstancias también fue fascista, y podría discutirlo ampliamente. Joe Baxter, líder del grupo Tacuara, siendo explícitamente el más nacionalsocialista del grupo en el que también había un ala más conservadora en sentido católico, debió exiliarse tras la primera práctica de guerrilla urbana, que cometió un desprendimiento NR de Tacuara, cuyo nombre fue MNRT (movimiento nacionalista revolucionario tacuara), conducido por el personaje en cuestión que viraba hacia posiciones más filo-peronistas y como indica su nombre, más NR. Fue un asalto a un policlinico de la obra social bancaria. Cuentan los archivos de la policía que cuando allanaron su casa para apresarlo en su cuarto encontraron posters de Hitler, Mussolini y Fidel Castro. Ya exiliado combatió hasta en Vietnam contra el ejército yanqui y fue condecorado por el Vietcong por hacerse pasar por un americano y volar una base enemiga. Vuelto a Argentina ya convertido al marxismo, participó de la fundación del PRT-ERP, del cual terminó fundando una fracción hasta que murió en un accidente aéreo. ¿Qué quiero demostrar con estos casos?, pues que lo que era accesorio en todos ellos era el aparato ideológico, mientras que lo esencial era su espíritu (fascista, heroíco, guerrero). El ‘ERROR’ de cualquier HÉROE es venerable, porque su ‘ERROR’ máximo es su racionalidad ajena a todo PENSAMIENTO CÁLCULADOR (usando un concepto de Heidegger). Se ofrenda como testimonio de su propia existencia. ¿Conoce algo usted más grande que eso?. Los soldados de Malvinas son otros ejemplos, acerca de los cuales, supongo no estaremos a-priori en desacuerdo. Lo pendiente en Argentina es que los nacionalistas reconozcan a los héroes de la lucha armada, y los de izquierda, reconozcan a los héroes de malvinas. Los progresistas son los peores enemigos que tiene la Argentina, porque no reconocen a ninguno de los dos, sino sólo en tanto ‘víctimas’ de la dictadura. Lo realmente irresponsable es negarle a los sujetos su autodeterminación, su libertad, sobretodo cuando hablamos de gente que acepta morir y que esa es la forma suprema en que la vida adquiere un valor inmanente. Yo no creo que nadie que acepte morir luchando lo haga sometido, pues cuando muere por LA VERDAD “de sus ideas”, es en tanto éstas son medio para su afirmación vital de si, por la cual hace suya esa VERDAD y él mismo se hace verdad. La lucha que nace muerta es la más honrosa de las luchas.
10:11 a.m.

Augusto dijo…

Perón cuando lo derrocaron en 1955 dijo preferir “el tiempo a la sangre”, pero sus enemigos que son los enemigos del pueblo argentino, LOS ANTIFASCISTAS de la Unión Democrática con los militares liberales a la cabeza, venían justamente POR LA SANGRE. Perón eligió no perder, no quiso combatir, eligió no errar, y simplemente se exilió… PERÓN NO QUISO ARMAR A LA CLASE OBRERA POR NO ABANDONAR SUS VALORES CRISTIANOS Y ASÍ LA DEJÓ HUÉRFANA ANTE SUS VERDUGOS. POR ESO NO PUDO VOLVER HASTA QUE UNOS HOMBRES VALIENTES PUSIERON SU SANGRE EN SUELO ARGENTINO PORQUE SI DECIDIERON ERRAR, MORIR Y COMBATIR, en nombre de una racionalidad que adquirió matiz marxista y entonces él pudo volver, porque seguía siendo el líder indiscutible del pueblo argentino; y entonces, ya en el país, los negó y se apoyó en la derecha del movimiento que fue la que sobrevivió a la dictadura colaborando con ella directamente, y a cuya actuación debemos los dramas de nuestros últimos años de democracia neoliberal. Perón no vivió lo suficiente como para que sus planes interclasistas de ‘unidad’ pervivieran, no se dio cuenta que las aguas ya estaban muy dividas; y que ya no era sólo cuestión de promover una ficticia unidad nacional que sólo se sostenía por el respeto a su figura farónica. Había que elegir bando con riesgo de errar como hicieron los guerrilleros. Perón lo hizo, aunque encubriendo bajo la unidad nacional su elección tácita por Lopez Rega, Isabel, los ‘fascistas’ de ultraderecha católica, y el sindicalismo burocrático. Perón se quedó sólo con la ultraderecha y el amor de su pueblo porque eligió “no morir ni matar”. Es una elección que de ninguna manera altera el valor que tuvo su figura y sus ideas en la historia; pero que claramente están en las antípodas de la actitud fascista en sentido auténtico de MONTONEROS. Y esto podría incluir varias demostraciones. Perón fue ‘fascista’ en su doctrina política: su afirmación de la democracia, la ampliación de los derechos cívicos, su visión de la política estatal como medio y no como fin de la organización del pueblo, es claramente un avance importantísimo respecto del fascismo, que los NR del mundo debieran tener en cuenta; mas en su fuero íntimo, existencial, fue “cristiano y profundamente humanista” (ver las 20 verdades peronistas), tanto incluso que pretendió ser él mismo un ‘Dios’ para el pueblo a través de la omniprescencia de su figura; esto lo llevó a enfrentarse a la Iglesia que era uno de los tres pilares de sobre los que sostenía su proyecto durante su primer mandato del 46 al 52 (Iglesia, Ejército, Sindicatos).
10:30 a.m.

Augusto dijo…

Cuando se volvió contra la iglesia se le dió vuelta parte importante del ejército y del pueblo. Desde su primer gobierno a Perón no le importó propiaciar un cambio cultural con miras a revocar aquellos valores que acabaron jugándole en contra (pues él mismo los compartía) y por eso entregó el manejo de las universidades a los nacionalistas católicos hispanistas de derecha (segregando por ejemplo a los nacionalistas antiimperialistas y revolucionarios de FORJA). Vino así el golpe militar y a los sindicatos no les importó demasiado, y tampoco él quiso armar a los trabajadores para defender el gobierno constitucional estando en su derecho. Por eso el pueblo encontró en los intelectuales de FORJA, en la Izquierda Nacional, en el revisionismo histórico popular, y en el compromiso fascista de los guerrilleros, el ‘suplemento’, la esencia, con la cual debía consustanciarse si quería derrotar al bloque antifascista (donde cabían el partido comunista que respondía a moscú, y el socialista que siempre fue oligárquico) que se le oponía al peronismo como identidad política del pueblo. Claro que no hubo suficiente ‘conciencia’ en la captación de dicha esencia y por tanto adoptó la forma ideológica propia de la época (el guevarismo marxista). Éste es su límite. Este es el nacionalismo revolucionario en argentina: la existencia (peronismo como identidad del pueblo) precede a la esencia (guerrilleros ‘fascistas’ y soldados de malvinas). Lo que a nosotros nos toca hacer es una hermeneútica de todos estos hechos en apariencia desconectados para demostrar quien es el enemigo (los antifascistas de la unión democrática y la ultraderecha cristiana) y qué es lo que verdaderamente nos permitiría derrotarlo (derrotar sus valores con una aceptación de la muerte como condición para la lucha como esencia auténtica del proyecto nacional y popular). El NR es la muerte heroíca de esos héroes. La toma de conciencia es necesariamente posterior y nos corresponde a nosotros; porque justamente implica superar una DERROTA fáctica y el problema de elucidar esa esencia es justamente poder saltar por sobre sus formas exteriores y epocales para alcanzar su trasfondo más íntimo. Se que los conceptos pueden parecer confusos, pero espero sus críticas y aportes para en algún momento expresarlos más claramente.
10:31 a.m.

Augusto dijo…

Por último, Francisco M. citó ese libro aclarando que es anti-montonero para demostrar cómo los describe un enemigo sincero (no como los siempre confundidos nazis de ultraderecha): Describe a los montoneros como fascistas cuando usualmente se los subyuga bajo etiquetas macartistas y anticomunistas.
Del mismo modo que la Unión Democrática (frente electoral antiperonista del 46) con el embajador norteamericano S. Braden a la cabeza marchaban cantando la Marsellesa en sus actos de campaña y cantando contra el “fascista” perón, comparándolo con musolini, usando expresiones como “naziperonismo”, y olvidándose de las diferencias ideológicas entre ellos (conservadores, radicales, demócratas progresistas, socialistas y comunistas. Todos juntos, contra el ‘fascismo’)
Estas imágenes resultarán más que elocuentes y supongo les interesará a todos por su relación al tema del sitio:
1) http://www.elruidodelasnueces.com.ar/wp-content/themes/xtreme/noti/acto-Uni%C3%B3n-democr%C3%A1tica-Mosca-TAmborinii-Comunismo-contra-nazismo.jpg
2) http://www.elruidodelasnueces.com.ar/wp-content/themes/xtreme/noti/medite-uni%C3%B3n-democr%C3%A1tica-nazi-afiche1.jpg
HAY OTRAS QUE NO ENCUENTRO EN ESTE MOMENTO, DONDE EN LOS ACTOS DE CAMPAÑA SE EXHIBIAN RETRATOS GIGANTES DE STALIN, ROOSEVELT, TRUMAN Y CHURCHILL COMO FIGURAS Y EJEMPLO DE LA “UNION DEMOCRATICA”; PARA OPONERLAS A PERÓN. ESPERO ENCONTRARLA PARA COMPARTIRLA CON USTEDES.
Argentina fue historicamente un país neutral en las grandes contiendas internacionales. No fascista. Pero es evidente que si los enemigos del país son antifascistas, algo más que una equivocación nos están transmitiendo.
11:04 a.m.

Augusto dijo…

HE AQUÍ EL ANTIFASCISMO ACTUANDO EN ARGENTINA. AÑOS DESPUÉS ESTE MISMO BLOQUE POLÍTICO LEGITIMARÍA TODOS LOS GOLPES DE ESTADOS, TODOS SUS CRÍMENES Y LA DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONAS, hasta el retorno de la democracia cuando ya triunfante el ANTIFASCISMO les alcanzó con ser neoliberales como máxima expresión de su programa político. EL ANTICOMUNISMO MACARTISTA OPUESTO CONTRA LOS GUERRILLEROS HA SIDO EN ARGENTINA UNA MANIFESTACIÓN DEL ANTIFASCISMO. Ya no alcanzaba con decirle fascistas a los que seguían la senda del Che.

¿Qué les parece esto amigos españoles?.
11:12 a.m.

ENSPO dijo…

“El NR es la muerte heroíca de esos héroes. La toma de conciencia es necesariamente posterior y nos corresponde a nosotros; porque justamente implica superar una DERROTA fáctica y el problema de elucidar esa esencia es justamente poder saltar por sobre sus formas exteriores y epocales para alcanzar su trasfondo más íntimo. Se que los conceptos pueden parecer confusos, pero espero sus críticas y aportes para en algún momento expresarlos más claramente.”
Sus palabras, que cito, me han emocionado, Augusto, y ha conseguido identificarme completamente con el pueblo argentino en esa lucha contra la oligarquía que, lamentablemente, tanto en Argentina como en Europa la nación ha perdido.
Me parece que si alguna vez se dan las condiciones para reemprender esa lucha, tenemos que haber aprendido lo que significa el cristianismo, tenemos el deber de evitar la repetición de los mismos errores de siempre.
De ahí que en nuestro debate con Laureano Luna por el concepto de la Izquierda Nacional nos negáramos en redondo a colocar el cristianismo como uno de los pilares del ideario, tal como él pretendía. Y es que no podemos permitirnos el lujo de ser ingenuos. Ya no más José Antonio. Sólo Ramiro. Si la derrota ha de servir para algo, entonces la Izquierda Nacional tendrá que tomar una decisión drástica respecto del judeocristianismo, el CABALLO DE TROYA del enemigo de todas las naciones.
Las naciones pueden y deben colaborar como naciones, no como “comunidad eclesial universal”, antesala del cosmopolitismo apátrida y de la mundialización judaica.
11:19 a.m.

Vailos Laros dijo…

Como amigo español, vuelvo a sacar la pregunta que hice hace poco tiempo pero que ha pasado desapercibida entre los largos e interesantes posts de los compañeros hispanoameicanos: ¿había alguna relació entre Montoneros y Tupamaros (ya sea política, ideológica, etc.)? ¿Es cierto que Norberto Ceresole apoyó a Tupamaros o, por lo menos, a una facción de este movimiento?
Gracias y saludos.
11:21 a.m.

ENSPO dijo…

Por nuestra parte no podemos entrar, insisto en ello, en los entresijos de la política argentina, pero por todo lo que se ha venido explicando aquí parece evidente:
que el peronismo fue el único movimiento argentino próximo a una izquierda nacional en el sentido NR de este blog.
Que fracasó a causa de sus enemigos, por supuesto, pero que ya andaba coja, debilitada por el enemigo interno, el catolicismo y su dogma que coloca a Dios por encima de la nación, cuando ese “dios” es sólo el huevo donde se incuba la extrema derecha judía.
Y, en fin:
que la izquierda nacional nominal arrastraba a su vez la versión secularizada de esa misma religión y, por ende, la incapacidad de comprender lo nacional, que es como decir: la verdad.
Así que mi conclusión provisional sería la que he expresado ya de alguna manera en un post anterior: la necesidad de una reflexión muy seria y de una decisión INFLEXIBLE (esto nos ha traido muchos problemas aquí en España) a la hora de determinar los fundamentos ideológicos hasta el nivel más profundo de la concepción, porque si esto no se hace, tarde o temprano el germen doctrinal del enemigo crece como derechista “patriótico” católico o como marxistoide en nuestras propias filas, y ni lo uno ni lo otro podemos consentirlo ya sin aceptar de antemano la derrota.
11:31 a.m.

Augusto dijo…

Estoy de acuerdo con ENSPO. Hoy ya no podemos permitirnos sino aceptar la verdad sin aditamentos marxistas ni cristianos.
Vailos: algo he intentado responderle, al pasar, con la mención de Jose Luis Nell: http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Luis_Nell
Lamentablemente no se más de Tupamaros, excepto que ya estaba en actividad cuando Montoneros no había aún surgido, y que Nell y otros argentinos tuvieron contactos antes de que Montoneros surgiese, por lo que puede ser que Ceresole haya estado vinculado con ellos en algún tramo de su vida. En el documental “Los malditos caminos” (sobre J.L. Nell, su esposa, el cura tercermundista Carlos Mugica) hasta aparece el actual presidente de Uruguay, un ex-tupamaro, junto a otros uruguayos, entrevistado al respecto de sus vínculos con J.L.Nell y otros argentinos. Más no le podría precisar.
12:00 p.m.

Francisco M. dijo…

Marques, muy interesante que cite el “derecho” que otorga la Constitución a la defensa armada de la misma. Pues sabrá que la Constitución Nacional fue DEROGADA cuando se produjo el golpe de Estado contra Perón. Era la llamada Constitución del ´49 la que estaba en vigor (democraticamente constituida, claro está). Pero al ser una Constitución fascistoide y con la Doctrina Social de la Iglesia por base, fue quitada y puesta en su lugar nuevamente la Constitución del 55-60 (Constitución que fuera realizada mediante el democrático acto de ganarle el poder a los tiros a Rosas… o sea que de “nos los representante del Pueblo” no tenía nada). Al caer la Constitución cualquier cita que usted haga de una ley que se ponga ad-hoc a medida de los golpistas de la “Unión democrática” no lo ayuda. Es más cuando debieron hacer unas modificaciones a tal vieja Constitución liberal porque no garantizaba derechos (el art. 14bis) se hizo tal cosa como una de las monedas de pago al sindicalismo argentino -y así llegar al ansiado “peronismo sin perón” (o la traición de la burocracia sindical a cambio de poder). La nota 30 que cita no es explicativa, sino una opinión del autor (la tesis de la “tremenda y sanguinaria guerrilla que era Montoneros” en comparación a la “romántica y humanista” que era la del Che), sin aportar datos salvo una discusión interna de la que dice tener conocimientos (acerca de si hacer atentados cuidando de no matar niños; lo cual por los operativos de Montoneros sabrá que ganó la postura de no hacerlo. A todo esto, la conducción era “colegiada” y votaba “democraticamente”, así que Firmenich no era el “Führer-Perón” de la orga, y su opinión no era la de toda la dirigencia). Usted luego acomete dos faltas lamentables (para usted dentro del ámbito de un DEBATE RACIONAL): luego de sus faltas de conocimiento de la época -que ahora empieza a cubrir gracias a la veloz lectura del libro (promilitar) que le pasé y que ahora cita con vehemencia (le agradezco que por lo menos amplió su visión fuera de los libros escritos directamente por represores para defender a los represores); procede a admitir que sólo saca a colación un tema personal (Carlotto) “para escupir sobre el mismo”, o sea para que el otro ala del Diálogos racional le haga de diván psiconalítico para descarga de sus pulsiones y de rencor, su necesidad tan sólo de denostar la figura del otro y dejarla mal parada (un adhominen contra una persona fuera del debate, que no le cae bien y merece por tanto su odio eterno, el cual en esta argmumentación usted nos quiere contagiar a todos). Sepa que el debate no es la zona de descarga emocional para los expositores, algo común en gente vulgar no educada en lo racional. Sino para presentar TODAS las posiciónes, bajo TODOS los puntos de vista, y ponerlas en pugna entre sí hasta que surja la verdad (y no, hasta que se le calme de rencor su “corazón”). Fíjese que Montoneros era racional y argumentativo, y todo lo ponía a consideración de los cuadros (incluso la ideología, incluso lo correcto o no de una acción armada); y tras el debate tomaba sus decisiones en esa comunidad de diálogo.  Le puedo agregar que además había criterio interno propio en los cuadros armados (los cuales podían discutirlo todo salvo la forma en que se ordenaba el operativo, una vez puesto este en marcha). Y en torno al tema de los “niños”, conozco a uno de tales cuadros (que no tendría vergüenza alguna en decirle que él hizo acciones armadas contra policías y militares del régimen) que era parte de la parte más selecta del ala militar (en argentino, “lo más pesado que tenía Montoneros” a la hora de actuar); que me hizo tal comentario de que él nunca hubiera aceptado matar niños -ni por “efecto secundario” de planear operativos con seguridad para el que los hace y no para los pasantes.
12:14 p.m.

Francisco M. dijo…

Y que en caso de que alguno se lo pidiera él hubiera matado al que diera la orden (es de aclarar que nunca tuvo que hacer tal cosa), pues algo que diferenciaba la acción de la guerrilla eran esos límites morales que se autoimponían. Dicho cuadro armado venía de un padre nazi (no “neonazi”, nazi y que había formado entre las tropas anti-partisanas en Yugoeslavia; y su hijo aprendió de él parte de su experiencia en la lucha de guerrillas). Dicho cuadro que hizo mención de “nunca meterse con niños”, da la casualidad (que no lo fue, pues fue cuestión planificada y sistemática) que lo secuestraron con su hijo aún lactante -lo mismo que le pasara a decenas de sus compañeros. Y la tortura contra los niños era parte del “operativo represor” para extraer información. Ya que usted quiere comparar morales de guerra: un bando que se pone a debate todo (hasta matar niños), que concluye en su conducción no hacer actos inmorales (cuyos cuadros igualmente se hubieran negado a ello activa y violentamente) contra un dispositivo anglosionista que tenía como “modo de ablande” secuestrar a los niños de los guerrilleros para obligarlos a “hablar o lo torturo”. Ahí tiene su “guerrilla romántica” del Che, y por qué en la Argentina hubo que ser menos romántico por las circunstancias O sea, su primer punto de lamentable error para una discusión es su tendencia a la sentimentalidad visceral en sus argumentos: usted no argumenta, usted escupe odios y amores y pretende el contagio a los otros de tales estados de ánimo como modo de “vencer en la discusión”. Lo que se llamaría una demagogia en Grecia (con el detalle de que los demagogos en realidad engañaban la racionalidad de los oyentes con argumentos que sonando verdaderos en su construcción eran realmente falsos, usted en cambio no racionaliza sino empatiza a la audiencia). La segunda falta lamentable para su desarrollo argumentativo, es su pésima capacidad inductiva y de construcción de generalizaciones: si un Estado tiene menos de una decena de casos X (tres montoneros en su estructura de conducción), tal Estado es X (todos sus centenares de conductores pueden etiquetarse como “montoneros”). Mismo caso que su crítica del supuesto terrorismo (si Montoneros mató a una quincena de inocentes –porque no mató más que eso y está documentado- sobre más de 800 objetivos militares, concluye usted que dicho grupo era sanguinario y no medía consecuencias, atentaba contra civiles sin tomarlos en cuenta y por tanto era terrorista. Es tan malo tan argumento que le puedo asegurar que actualmente la “Policía en cumplimiento del deber” mata más inocentes en sus tiroteos contra criminales –por su baja preparación y su bajísima moral donde lo importante es la seguridad del policía ante todo- que los que mató Montoneros). Trate de que si hay unos casos experimentales que le “cierran” a su hipótesis planteada, no forzarlos cuando se le presentan casos en contra de su tesis (contra su tesis de que está plagado de montoneros el gobierno, la experiencia práctica de que son poquísimos; y su conclusión: igualmente esto demuestra que está plagado de montoneros, incluso cuando no lo son “suenan como” montoneros).
12:15 p.m.

Francisco M. dijo…

Luego sus citas de que aquí vino el “peor fascismo”, y que de tal bebió el peronismo y Montoneros, se sigue hundiendo y embarrando, pues si por lo menos leyese todas las entradas del Blog verá que ese es precisamente el “mejor fascismo” –opuesto al aburguesado, y de derecha (y pactante con la Iglesia y la Monarquía) del primer gobierno de Mussolini. Y todo lo que usted cita como crítica, es música para los oídos de un NR. Claro que usted no lo ve así porque es nacional-sionista (nacional-conservador en el fondo), y todas esas “subversiones” le pintan de cuerpo completo de a poco que realmente “¡¡los fascistas eran los montoneros de Italia!!” -y eso le repito, lo extrae AHORA luego de leerse el libro de Giussani que le pasé y cuya tesis es la inversa: “los montoneros eran los fascistas argentinos”, siendo para tal autor el fascismo de Saló el “horror sumum”, seguramente por el origen clerical del autor y la tendencia anti-religiosa y populista del último Duce. A este ritmo lo bueno, es que dentro de poco se va a enterar (y nos lo va a citar como “argumento” desde su pasionalidad) de las relaciones de Mussolini con la “ultra-izquierda” y de cómo antiguos jefes comunistas fueron colgados a su lado (en su horror de pensamiento de “unión democrática” podrá decir, ¡toda la subversión de izquierda comunista y derecha fascista juntas!). Fue dicho tercer fascismo el moralmente superior, ya desde su espíritu heroico de “nacieron con la derrota entre las botas”. Y sabían todos que en su acción se les iba la vida, pero igualmente eligieron realizarla para no dejar este mundo a manos del enemigo (hedonista, calculador, que no se juega si no es a número ganador, y que si pierde paga con sangre ajena, como el norteamericano que manda al frente a sus ilegales bajo la promesa de “la green card”).  Sépalo bien que usted, yo y todos, venimos con “la derrota puesta”. Si entendemos tal cosa como el combate por la vida, el cual necesariamente perderemos. Y que por ello, ¿para qué sirve sacrificarse y esforzarse tanto? Según su respuesta vital: no hay que apostarse la vida donde nada se gana (y hay que “subirse a la ola” y dejarse llevar por la marea mundana de lo que “hace todo el mundo”, y ese hacer lo que “se hace” lo explicamos como “cabalgar el trigre”); o hay que apostar la vida donde ella corresponde, en el peligro, en el riesgo que es su condición natural, en atreverse a ser a pesar de las circunstancias (sea morir en épocas de guerra, o sea ser destruido social, económica y laboralmente en tiempos de paz, o perder “la matrícula” para trabajar debido a sostener determinadas opiniones, o ser perseguido mediáticamente hasta que uno “se arrepienta” de pensar lo pensado). El cambio que se necesita no es enciclopédico –un conocer nueva información, sino un pararse ante el mundo desde otra postura existencial. Si no cambia eso, seguirá en estas discusiones mostrando su lado “patético” (movido por pasiones); en vez de tratar de sacarles algo positivo (y positivo no es “recabar más información” como la que le cité en el libro que ya se está leyendo y releyendo; sino comprender el trasfondo racional para pensar y dialogar).
12:29 p.m.

Vailos Laros dijo…

Lo bueno que tiene este blog es que casi siempre se va llegando a una misma conclusión: una definición, depurada,de nacionalismo-revolucionario y del movimiento NR. Incluso cuando los compañeros hispanoamericanos discuten sobre política argentina, van saliendo también definiciones o características, y además en consonancia con el pensamiento heideggeriano.
Supongo que, con todo este material, habría que revisar a fondo la definición que de la “tendencia nacional-revolucionaria” se da en el conocido libro La ofensiva neofascista, de Ernest Milà (que entonces firmaba con el seudónimo “Ernesto Cadena”), pues elführerprinzip (o “principio de caudillaje”), por ejemplo, no parece que tenga que ver ya con el asamblearismo que evoca la democracia griega, y además el movimiento NR es muy anterior a Jean Thiriart, a quien el libro mencionado da a entender que fue el “fundador” de la corriente NR. Por supuesto, eso no quita que la mayor parte del pensamiento de Jean Thiriart sea asumible por los verdaderos NR.
¿Se podría considerar la Konservative Revolution (Niekisch, Möeller van der Bruck, etc.) como el germen del movimiento NR?
No he leído el libro de Llopart sobre qué es ser NR, editado por su propia editorial ENR, aunque, después de leer los comentarios de Farrerons al respecto, no parece muy recomendable.
Saludos.
1:38 p.m.

fernando marques dijo…

mi enunciado, que era así: “cabe destacar que con errores me refiero a si la lucha nacía muerta o no. si es lo primero entonces como dijo schopenhauer: ‘es el conocimiento el que hace al hombre señor de la tierra; así que no hay errores inocuos, y todavía menos, errores venerables.’ se refería única y exlusivamente a la problemática del terrorismo y los inocentes.  no negaba el ser para la muerte, ni lo ponía en duda. en cambio, he polemizado por la práctica montonera.  incluso he compartido la apreciación ya expuesta en este blog en lo que a terrorismo respecta y de la que veo que uds. se apartan.
me dice: “Al caer la Constitución cualquier cita que usted haga de una ley que se ponga ad-hoc a medida de los golpistas de la Unión democrática no lo ayuda.” lo que ud. no ve es que no intento reafirmar el Estado, o la unión democrática, como lo he aclarado en mi primera exposición sino que señalé un argumento que ud. no podía emplear. ud. deseaba que montoneros no entrase en la tipificación de terrorismo. pues bien, a los efectos del DIH y de la constitución de 1853-60 aún suponiendo que la reforma del 1949 no hubiese sido derogada no altera la subsunción penal al atentado de los bienes jurídicos que ambas avalan (günther jakob).
dejando de lado la discusión en torno a las víctimas civiles, me oponen lo siguiente: “¿para qué sirve sacrificarse y esforzarse tanto? Según su respuesta vital: […]”  pero esa es una respuesta supuesta que yo jamás daría. y que no se deduce de lo que he venido diciendo. yo he rechazado el marxismo. no el espíritu de sus militantes. luego, se equivocan al juzgar que soy nacional-sionista o conservador.  así, yo comparto lo siguiente: “¿Qué quiero demostrar con estos casos?, pues que lo que era accesorio en todos ellos era el aparato ideológico, mientras que lo esencial era su espíritu (fascista, heroíco, guerrero).” creo que es cierto. eso implica que debo de hacerme marxista y montonero ? obviamente no, sé que uds. no pretenden eso.
si he reconocido errores en mi apreciación del tema es precismente porque me interesa. o acaso no lo ven? no lo tomen como algo personal.
ahora comprendo lo que francisco quería expresar cuando inicialmente decía “Ojalá hubiera hoy un compromiso existencial como el que asumieron los valientes MONTONEROS” y que entendía por valientes. al principio no lo veía, al margen de que no lo comparta.
soy del conurbano del buenos aires, si augusto o francisco están interesados en charlar acerca de militancia y de fascismo o de sus propias experiencias, si ellos mismos lo son (llevo militando unos 8 años), les dejo mi mail fernandomarques1889@yahoo.com.ar.
saludos !
2:44 p.m.

Francisco M. dijo…

Cerresole era del ERP luego separado en la fracción “ERP-22 de Agosto” (fecha de la masacre de Trelew), grupo que dentro del marismo internacionalista que guiaba al ERP había aceptado la figura de Perón como positiva (contra la visión usual erpiana que lo veía como un militar fascista y conservador). Tuvo un viaje a Moscú pagado por los comunistas -después tendrá su deriva nacionalista sumándose a grupos carapintadas y de allí pasará al Chavismo venezolano. No es raro que tuviera relación con Tupamaros, pues tanto el ERP como Montoneros la tenían; y se daban refugio y apoyo mutuamente. Es más, cuando algunos militantes argentinos tenían que escapar del país (en épocas no tan pesadas aún), cruzaban el río y seguían operando con los Tupamaros. Guerrilla que en cierto modo era paralela a la de Montoneros (aunque más de izquierda que Montoneros, y sin la influencia del nacionalismo-católico y de una figura de líder fuerte como Perón). Se la podría entender como a medio camino entre Montoneros (nacional-católicos, peronistas, de izquierda nacional o “socialismo nacional”, de guerrilla urbana) y el ERP (marxismo internacionalista, de vanguardia foquista y guerrilla rural, con un estilo cercano al de las Brigadas Rojas o la Fracción del Ejército Rojo). Se puede hacer notar que tanto Cerresole (ERP) como integrantes de la Fracción en Alemania terminaron con la caída del muro en el bando del “eje del mal”, con el populismo o con el NPD en cada caso. El camino inverso a los Fini, que cuando podrían haber hecho virar sus grupos de Anti-Comunistas a Anti-Liberales -una vez destruido el comunismo real- se sacaron la máscara y mostraron que nunca fueron tercera posición sino “primer mundistas” al servicio del Capital global.
2:47 p.m.
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2013/03/comprender-heidegger.html

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