…causas del “holocausto” (8)

lunes, abril 04, 2011

Anotaciones preliminares sobre las causas del holocausto (8)

Pogrom de Rindfleisch en 1298
Una de nuestras tesis es que, en el holocausto, dejando por un momento a un lado cuáles fueran en realidad las dimensiones y características del hecho, vino a ser perpetrado por fascistas cristianos en tanto que cristianos, no en tanto que fascistas. El motivo es doble: 1/ el fascismo surge en el seno del socialismo marxista como una reflexión moral y política sobre la validez de las “ideas modernas” basada en la filosofía de Nietzsche; y aunque en Nietzsche se detecta una crítica del judaísmo como prolegómeno a la crítica del cristianismo, el rechazo de este filósofo hacia el antisemitismo (un fenómeno cristiano) es claro, inequívoco y fundamental; 2/ en los orígenes políticos del fascismo, en Italia, la presencia de judíos es esencial e inseparable del hecho de que el nacionalismo italiano se había construido en lucha permanente contra el dominio del Vaticano, que era el que mantenía a los judíos cautivos en el ghetto. Entre los primeros fascistas había así un contingente enorme y significativo de hebreos que veían en el fascismo fundacional, en tanto que nacionalista, revolucionario y nietzscheano a la vez, el camino de su liberación como ciudadanos. Sólo laderechización del fenómeno fascista, que servirá de modelo al fascismo alemán, más tardío y, a una con ello, la importancia y el peso creciente de los antisemitas cristianos (en Alemania no sólo católicos, sino principalmente evangélicos), desembocará en el holocausto, el cual no se habría producido de mantenerse el fascismo fiel a sus raíces filosóficas (Nietzsche).

Ya hemos hecho referencia en otro post a la importancia del antisemitismo en el protestantismo luterano, pero conviene refrescar ahora un poco la memoria sobre las persecuciones y exterminios antisemitas exonerados a lo largo de la Edad Media por la Iglesia católica romana. Véase, a propósito de este tema, el resumen de Gustavo D. Perednik, basado en el libro de Jules Isaac Las raíces cristianas del antisemitismo (1956):
Pero la peor parte del martirio judío fueron sin duda las matanzas, que desde la antigüedad habían tenido lugar esporádicamente, y desde las Cruzadas fueron sistemáticas. La judeofobia fue superando su crueldad a lo largo de los siglos, y cada superlativo iba empequeñeciéndose por eventos posteriores.
Matanzas bajo dominio cristiano, datan ya de los primeros siglos. En Antioquía (ciudad que asumió en el Este la importancia de Alejandría) facciones enfrentadas (los azules y los verdes) terminaron por masacrar judíos e incendiar la sinagoga de Daphne junto con los huesos de las víctimas (circa 480). El emperador Zenón se limitó a comentar entonces que hubiera sido preferible quemar a los judíos vivos.
Pero esas masacres ocasionales devinieron en norma durante la primera mitad de este milenio, el período en el que la Iglesia alcanzó el cenit de su poder. A modo de resumen, digamos que los principales genocidios de judíos en la primera mitad del milenio tuvieron lugar en el transcurso de cada una de las tres primeras Cruzadas, y de cuatro campanas judeofóbicas que las sucedieron. Añadiré a su enumeración, el ano y el nombre de los cabecillas, a saber: la Primera Cruzada (Godofredo de Bouillon, 1096); la Segunda Cruzada (el monje Radulph, 1144); la Tercera Cruzada (Ricardo Corazón de León, 1190); los Judenschachters (Rindfleisch, 1298); losPastoureaux (el fray Pedro Olligen, 1320); los Armleder (John Zimberlin, 1337); y la Muerte Negra (Federico de Meissen, 1348).
¿Fascistas? No: cristianos católicos. Pogrom de la Muerte Negra, Alemania, 1349
Como escribiera Flannery, para encontrar en la historia de los judíos un año más fatídico que 1096, habría que remontarse a mil años antes hasta la caída de Jerusalén, o a casi nueve siglos después hasta el Holocausto. Todo comenzó el 27 de noviembre del 1095 en la ya mencionada ciudad de Clermont-Ferrand, cuando durante la clausura de un concilio, el Papa Urbano II convocó una campana “para liberar Tierra Santa del infiel musulmán”. Hordas de caballeros, monjes, nobles y campesinos, se lanzaron sin organización a la aventura, pero eventualmente optaron por comenzar la purga de los “infieles locales”, y acometieron ferozmente contra los judíos de Lorena y Alsacia, exterminando a todos los que se negaban a bautizarse. Corrió el rumor de que el líder Godofredo había jurado no poner en marcha la cruzada hasta tanto no se vengara la crucifixión con sangre judía, y que no toleraría más la existencia de judíos.
En efecto, un común denominador de las matanzas enumeradas fue el intento de barrer a la población judía íntegra, niños incluidos. Los judíos franceses advirtieron del peligro a sus correligionarios alemanes, pero infructuosamente. A lo largo del valle del Rhin, las tropas, incentivadas por predicadores como Pedro el Ermitaño, ofrecieron a cada una de las comunidades judías la opción de la muerte o el bautismo. En Speyer, mientras los cruzados rodeaban la sinagoga, en donde se había refugiado la comunidad presa del pánico, una mujer reinició la tradición de Kidush Hashem, la aceptación voluntaria del martirio para gloria de Dios. Cientos de judíos se suicidaron y algunos aun sacrificaban primero a sus propios hijos. En Ratisbona, los cruzados sumergieron a la comunidad judía entera en el río Danubio a modo de bautismo colectivo. Las matanzas se sucedían en Treves y Neuss, en las aldeas a lo largo del Rhin y el Danubio, Worms, Mainz, Bohemia y Praga.
El fin del viaje era Jerusalén, en donde los cruzados hallaron a los judíos agolpados en sus sinagogas y procedieron a incendiarlas (1099). Los pocos sobrevivientes fueron vendidos como esclavos, algunos de los cuales fueron eventualmente redimidos por comunidades judías de Italia. Pero la comunidad judía de Jerusalén quedó destruida por un siglo. En los primeros seis meses de la Primera Cruzada aproximadamente diez mil judíos fueron asesinados, que constituían en esa época un tercio de las poblaciones judías de Alemania y el norte de Francia.
En el año 1144, los cruzados perdieron Edessa, y se temió por la suerte del Reino Latino de Jerusalén. El Papa Eugenio III convocó la Segunda Cruzada, y sus sucesores “judaizaron” la marcha. Se estipuló que no debía pagarse interés sobre el dinero que se tomara de de judíos para financiar la cruzada (nótese que desde el siglo XIII el término cruzada se aplicó a toda campana de la que la Iglesia se veía políticamente beneficiada).
En el 1146 el monje Radulph exhortó a los cruzados a vengarse en “los que crucificaron a Jesús”. Centenares de judíos del Rhineland cayeron ante las hordas incitadas que los aplastaban al grito de ¡Hep, Hep! (esta consigna, que probablemente era la abreviatura del latín Jerusalén se ha perdido, fue un lema judeofóbico muy popular en Alemania, y así se denominaron los tumultos contra judíos alemanes en 1819).
Brutalidades se perpetraron en Colonia y Wuezburg en Alemania, y en Carenton y Sully en Francia. El famoso maestro Rabenu Jacob Tam fue acuchillado cinco veces en recuerdo de las heridas sufridas por Jesús. Pedro de Cluny (llamado el Venerable) solicitó que el rey de Francia castigara a los judíos por “macular el cristianismo. No debería matárselos, sino hacerlos sufrir tormentos espantosos y prepararlos para una existencia peor que la muerte”. Puede verse que el pretendido celo religioso de estos judeófobos no era sino una máscara para poder descargar sus instintos más sádicos, ideológicamente justificados.
La tregua que se dio a los judíos europeos después de de las dos primeras cruzadas, fue balanceada por las persecuciones a las que los sometieron los almohades en España y Noráfrica. Pero cuando Saladino puso fin al reino cruzado en Jerusalén, una Tercera Cruzada fue lanzada, a la que se sumaron con entusiasmo el emperador de Alemania y el rey Felipe Augusto de Francia, quien ya había hecho quemar a cien judíos en Bray, como castigo por el ahorcamiento de uno de sus oficiales que había asesinado a un judío. 
¿Alemanes? No: franceses y seguidores de Cristo exterminando judíos durante las grandes matanzas del siglo XIV

La novedad de la Tercera Cruzada fue que repercutió más en Inglaterra, que en las dos primeras había tenido un rol menor. Las comunidades judías de Lynn, Norwich y Stamford, fueron íntegramente destruidas. En York, los judíos se refugiaron en el castillo, al que se le puso sitio, y en el que se autoinmolaron a comienzo de la Pascua hebrea.

Para los judíos, las Cruzadas pasaron a simbolizar la inveterada hostilidad del cristianismo. Trescientos rabinos emigraron en el 1211 a Eretz Israel, en la certeza de que si permanecían en Europa Occidental pocas serían sus posibilidades de sobrevivir. Y como lo rubrica Flannery “los que decidieron quedarse terminaron lamentando su decisión”. Al mismo tiempo, el recuerdo de los mártires fue para los judíos una fuente de inspiración para las generaciones posteriores: Dios los había puesto a prueba y demostraron ser héroes. Su martirio fue percibido como una victoria, símbolo del pueblo entero. La mayoría de los que se convirtieron por la fuerza pudieron ulteriormente regresar al judaísmo… y terminaron siendo víctimas de las matanzas que estallaron después. En la percepción del cristiano, el judío se había transformado en el implacable enemigo de su fe.
Las Cruzadas revelaron en toda su dimensión el peligro físico en el que se hallaban los judíos, lo que resultó en dos efectos. En principio, los judíos se mudaron mudarse a ciudades fortificadas en las que serían menos vulnerables (esto puede ser una explicación parcial del carácter urbano de los judíos que fue mencionado en la segunda lección). Segundamente, se instituyó el status de “siervos de la cámara real”. Los judíos compraron la protección de emperadores y reyes a un elevado precio. Se consideraba que tendrían un privilegio si se los protegía del fanatismo de las masas y de la rapacidad de los barones. Pero en poco tiempo la supuesta protección se transformó en un artificio para enriquecer la Corona.
La teología ayudaba. El Papa Inocencio III proclamó la “servidumbre perpetua de los judíos” y el jurista Enrique de Bracton (m.1268) definió que “el judío no puede tener nada de su propiedad. Todo lo que adquiere lo adquiere para el rey”. Para el siglo XIII era un buen negocio poseer algunos judíos, antes de que fueran eventualmente masacrados. Y las matanzas que sucedieron a las Cruzadas probaron ser las más sombrías.
En Rottingen en 1298 un noble llamado Rindfleisch incitó a las masas, que quemaron en la hoguera a la comunidad íntegra. Luego sus Judenschachters (asesinos de judíos) atravesaron Austria y Alemania saqueando, incendiando y asesinando judíos a su paso. Ciento cuarenta comunidades fueron diezmadas; cien mil judíos asesinados.
En el 1306 el rey de Francia hizo arrestar a todos los judíos en un mismo día y les ordenó abandonar el país en el plazo de un mes. Cien mil lo hicieron y se asentaron en comarcas vecinas; nueve anos después fueron readmitidos… para ser nuevamente masacrados.
Un monje benedictino lideró a los pastoureaux (pastorcitos) en una especie de cruzada que destruyó ciento veinte comunidades. En reacción a la matanza de los pastoureaux en Castelsarrasin y otras localidades entre el 10 y el 12 de junio del 1320, el vizconde de Tolosa comandó una tropa para detener a los revoltosos, y cargó veinticuatro carros de pastoureaux, a fin de encarcelarlos en el castillo de la ciudad. Sin embargo, el populacho vino en socorro de los saqueadores y los liberó. En efecto, otra característica común de los genocidios es el grado pasmoso de apoyo campesino con el que contaban. Y como es habitual en la judeofobia, lo peor estaba por venir.
En el 1336 John Zimberlin, un iluminado que había “recibido un llamado para vengar la muerte de Cristo matando judíos” lideró a cinco mil enardecidos armados, que usaban bandas de cuero en los brazos (los Armleder) y se lanzaron al asesinato de los judíos alsacianos. En Ribeauville fueron masacrados mil quinientos. Finalmente, el 28 de agosto del 1339 se concluyó un acuerdo entre el obispo de Estrasburgo y Zimberlin, que puso fin a los desmanes.
Pogrom, Frankfurt, 22 de agosto de 1614

El séptimo genocidio mencionado en la lista fue el de la Muerte Negra. Una plaga mató a alrededor de un tercio de la población de Europa entre 1348 y 1350 (casi cien millones de personas). Las comunidades judías de Europa fueron exterminadas por el populacho enloquecido por tanta muerte. ? ¿Quién podía ser culpable de la plaga sino el archiconspirador y envenenador, el judío?

El emperador Carlos IV ofreció inmunidad a los que atacaran judíos, otorgándoles sus propiedades a los favoritos de la corte… ¡Incluso antes de que una matanza tuviera lugar! Por ejemplo, le ofreció al arzobispo de Trier los bienes de los judíos “que ya han sido muertos o lo sean en el futuro” y a un margrave de Nüremberg la elección de las casas de judíos “cuando la próxima matanza se lleve a cabo”.
Debido a Hitler que superó a todos, se tiene poco en cuenta los genocidios previos. El ucraniano Bogdan Chmielnicky fue eventualmente olvidado al perder su rol de peor genocida judeofóbico. Combatió la dominación polaca de su país asesinando a más de cien mil judíos en 1648-1649, y hasta hoy es reverenciado como héroe nacional de Ucrania. Así lo describió el cronista de la época, Natan Hanover en su libro Ieven Metzula (“El fango profundo”) págs. 31-32: “A algunos de los judíos les arrancaban la piel y arrojaban su cuero a los perros. A otros les cortaban las manos y los pies y arrojaban a los judíos al camino en donde eran finalmente pisoteados por caballos… Muchos eran enterrados vivos. A los infantes se los mataba en el pecho de la madre; a muchos niños se los despedazaba como pescado. Desgarraban los vientres de las mujeres preñadas, extraían a los bebés no nacidos y se los tiraban a las madres en las caras. A algunas les abrían el vientre y reemplazaban el feto con gatos vivos y las dejaban así, asegurándose primero de cortarles las manos para que las mujeres no pudieran sacarse el gato de su cuerpo… No hubo nunca en el mundo una muerte no-natural que no les infligieran”.
La pregunta acerca de cuán profundo debe de ser un odio que lleve a semejantes atrocidades, tendrá respuesta parcial en la próxima clase, cuando nos refiramos a la mitología judeofóbica que las sostuvo. Pero adelantemos que tanta muerte atroz debe ser motivo de reflexión. Máximo Kahn, un intelectual judío que escapó de Alemania y se radicó en la Argentina, escribió en 1944: “La muerte de los judíos es, quizá, la más enigmática de todas las muertes; ciertamente es la más acusadora. Durante dos mil quinientos años se ha venido matando a los judíos en vez de permitir que mueran… Se empezó a matar judíos con tanto éxtasis que la muerte natural ya no les causó terror… los judíos se agarraron a la muerte natural como si fuera vida, como si fuera luz del sol, canto de pájaros, fragancia de flores o amor. Nada les pareció tan apetecible como poder morir sin huellas de homicidio en el cuerpo. Su vida se convirtió en esperar la muerte. Es de extrañar que la palabra judío no se haya vuelto sinónimo de moribundo… el judaísmo es una salud incurable”.
Ni qué decir tiene que no acepto la versión idealizada que Perednik da de los judíos. Ya hemos explicado en nuestra bitácora parte de los motivos y seguiremos ampliando nuestra información en este sentido.
Volviendo al hilo, aunque no podemos encontrar una “orden” de la Iglesia católica mandando asesinar a los judíos, tampoco existe esa orden en el caso del nazismo. Lo cierto es que la Iglesia católica adoptó durísimas medidas contra los judíos, como las siguientes:
1/ Prohibición de matrimonios mixtos y relaciones sexuales entre cristianos y judíos, Sínodo de Elvira, año 306.
2/ Prohibición de que cristianos y judíos coman juntos, Sínodo de Elvira, año 306.
3/ No se permite a los judíos ocupar cargos públicos, Sínodo de Clermont, año 535.
4/ No se permite a los judíos emplear sirvientes ni poseer esclavos cristianos, Tercer Sínodo de Orleans, año 538.
5/ No se permite a los judíos mostrarse en público durante Semana Santa, Tercer Sínodo de Orleans, año 538.
6/ Quema del Talmud y otros libros, 12º Sínodo de Toledo, año 681.
7/ Se prohíbe a los cristianos acudir a médicos judíos. Sínodo Trullano, año 692.
8/ Se prohíbe a los cristianos convivir con los judíos en casa de éstos. Sínodo de Narbona, año 1050.
9/ Se obliga a los judíos a pagar impuestos para sostener a la Iglesia en la misma medida que los cristianos. Sínodo de Gerona, año 1078.
10/ Prohibición de trabajar en domingo. Sínodo de Szaboles, año 1092.
11/ Se prohíbe a los judíos demandar o testificar contra los cristianos en los tribunales. Tercer Concilio de Letrán, año 1179, Canon 26.
12/ Se prohíbe a los judíos  desheredar a descendientes que hubiesen adoptado el cristianismo. Tercer Concilio de Letrán, año 1179, Canon 26.
13/ Mercado de ropas judías con insignia. Cuarto Concilio de Letrán, año 1215, Canon 68 (copiado de la legislación del califa Omar II, que había decretado en el siglo VII que los cristianos llevasen cinturones azules y los judíos amarillos).
14/ Se prohibe la construcción de nuevas sinagogas. Concilio de Oxford, año 1222.
15/ Se prohibe a los cristianos asistir a ceremonias judías. Sínodo de Viena, año 1267.
16/ Se prohibe a los judíos discutir con simples cristianos sobre los principios de la religión católica. Sínodo de Viena, año 1267.
17/ Establecimiento de guetos obligatorios. Sínodo de Breslau, año 1267.
18/ Se prohíbe que los cristianos vendan o alquilen bienes inmuebles a los judíos. Sínodo de Ofen, año 1279.
19/ Se define como herejía la adopción de la religión judía por un cristiano o la vuelta de un judío bautizado a la religión judía. Sínodo de Maguncia, año 1310.
20/ Prohibida la venta o transmisión de artículos eclesiásticos a los judíos. Sínodo de Lavour, año 1368.
21/ Se prohíbe a los judíos actuar como agentes en la firma de contratos, especialmente contratos de matrimonio, entre cristianos. Concilio de Basilea, año 1434, sessio XIX.
22/ Se prohíbe a los judíos obtener títulos académicos. Concilio de Basilea, año 1434,sessio XIX.
(Fuente: Raúl Hilberg, La destrucción de los judíos europeos, Madrid, Akal, 2005, pp. 28-30).
Todas las medidas adoptadas por el  gobierno alemán durante el nacionalsocialismo entre los años 1933 y 1941 no son más que una restauración de la tradición católica europea de discriminación legal de los judíos. Y hay que decir que si dichas medidas se habían abolido en algún momento en Europa no fue a iniciativa de la Iglesia, sino como resultado de las revoluciones liberales. En consecuencia, los católicos que se consideran moralmente superiores al nazismo, deberían reflexionar un poco sobre sus ínfulas. !Que no hablen de “los nazis” como si no fuera con ellos, pues esos “nazis” eran, ante todo, antisemitas cristianos, seguidores de Cristo! El holocausto fue un pogrom.
Después de la primera fase de medidas discriminatorias, los nazis, siguiendo también el modelo tradicional europeo, se proponían expulsar a los judíos, no exterminarlos, como hemos argumentado en otro post. La historia de las deportaciones de hebreos es larga y no comienza precisamente en Alemania.
  • Francia (1182). Expulsión y confiscación de bienes ordenadas por el rey Felipe Augusto de Francia
  • Inglaterra (1290). Ordenada por Eduardo I de Inglaterra, primera gran expulsión de la Edad Media.
  • Francia (1306, 1321/ 1322 y 1394). Felipe IV de Francia ordenó la primera.
  • Austria (1421). La expulsión se produjo tras la persecución (270 judíos quemados), confiscación de bienes y conversión forzosa de los niños.
  • Castilla y Corona de Aragón (1492). Ordenada por los Reyes Católicos. En España en 1492 expulsión de los judíos de España. La medida fue acogida en Europa como un signo de modernidad, e incluso hay una felicitación de la Universidad de la Sorbona. Sicilia (1493). Ordenada por Fernando II de Aragón.
  • Lituania (1495).
  • Portugal (1496/1497). Ordenada por el rey Manuel de Portugal, bajo presión de la corona española.
  • Brandenburgo (1510). Baviera (1554).
  • Túnez (1535).
  • Reino de Nápoles (1541). Génova (1550 y 1567). Estados Pontificios (1569/1593). El Papa Pío V los expulsa de los Estados Pontificios, exceptuando los residentes en las ciudades de Roma y Ancona: «Hebraeorum Gens», 26-11-1569.
Los fundamentos teológicos de la discriminación, persecución y deportación de los judíos se encuentran en los Evangelios y han sido ampliamente argumentados por la patrística (Tertuliano, Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona, Melitón de Sardes). Se puede acreditar toda una literatura cristiana, un género literario cabría decir, denominado Aversus Judaeous (contra los judíos), que ha educado a Europa en el antisemitismo y ha generado el exterminio sin esperar a los “malvados nazis”. Los papas, en sus bulas, otorgaron estatus canónico a estas reflexiones doctrinales cuyas raíces apuntan nada menos que al Evangelio de San Juan, como ya tuvimos ocasión de comprobar en otro post de esta serie.
Etsi non displiceat (1205, Inocencio III) requiere del rey terminar con las “maldades” de los judíos; In generali concilio (1218, Honorio III) exige que los judíos usen ropa especial; Si vera sunt (1239) resultó en la frecuente quema de libros sagrados judíos; Vineam soreth (1278, Nicolás III) establecía la selección de hombres capacitados para predicar el cristianismo a los judíos; Sancta mater ecclesia (1584, Gregorio XIII) exigía a los judíos de Roma enviar cada sábado cien hombres y cincuenta mujeres para escuchar sermones conversionistas en la iglesia; Cum nimis absurdum (1555, Pablo IV) limitaba las actividades de los judíos y prohibía su contacto con los cristianos; Hebraeorum gens (1569, Pío) acusaba a los judíos de magia y otros males, y ordenaba su expulsión de casi todos los territorios papales; Vices eius nos (1577, Gregorio XIII) demandaba que los judíos de Roma y otros estados papales que enviaran enviar delegaciones a la iglesia (op. cit., Perednik, G.).
Los pógromos, aunque no fueran decretados por las autoridades, eran la consecuencia lógica e inevitable de la doctrina cristiana sobre los judíos. Las diferencias en la magnitud numérica de la victimización se compensan si ponderamos el hecho de que la población judía y europea en general era mucho menor en la Edad Media que en la modernidad. Ahora bien, los porcentajes son los mismos que las del supuesto holocausto (versión oficial), siendo así que después de los genocidios que acompañan a las primeras cruzadas, 1/3 de la población hebrea ha sido exterminada. Y sin atenuantes, todo a cuenta de la locura sagrada, del anatema judío vuelto del revés. En el caso de la Alemania nazi, nos encontramos con un país sumergido en una guerra total, bajo amenaza de un plan de exterminio hecho público por Theodore N. Kaufman, puesto en práctica a partir del año 1941 y consumado en 1945 (plan Morgenthau). El proyecto nacionalsocialista inicial de expulsión (Conferencia de Wansee) se convierte así, bajo los bombardeos crematorios ingleses, en un pogrom que no necesita de las órdenes estatales para desencadenarse. Se mata a los judíos en los campos de la misma manera que se los acuchillaba en la Edad Media. Detéctanse, para quien quiera o se atreva a pensar, unas “causas lejanas” y unas “causas cercanas” de lo que sucede en Alemania entre los años 1942 y 1944. Pero el carácter “fascista”, léase: neopagano, ateo, nietzscheano, del régimen hitleriano es quizá el más irrelevante de los factores explicativos; su componente cristiano se lleva la palma.

Jaume Farrerons Figueres (La Marca Hispànica), 4 de abril de 2011

Publicado por ENSPO en 1:09 a.m. 

34 comentarios:

Jaume Farrerons dijo…

Hola.
En el blog ya se indica un e-mail para contactos:
adecaf@adecaf.com
Saludos.
9:26 a.m.

axel black dijo…

La política de la Iglesia Romana parece que evoluciona alcompás de “los vientos de la Historia”. En su origen estuvo muy judaizada, después fue helenizada y germanizada. Con el protestantsmo, de nuevo pretende dar realce a sus Escrituras Verterotestamentarias, hasta el punto de que hoy, ya consumadas la revolución masónica y filojudia de 1793 y la derrota del III Reich,se habla de Judeocristianismo y de “los hermanos mayores en la Fe”; incluso hay quien llama a los judios los Padres de Nuestra Fe… Eso significa que los judios han  retomado un papel relevante dentro de la Iglesia que más que Romana habría que llamar judeocatólica. Paralelamente a ese proceso histórico, si en el orígen, según los Evangelios, los culpables de la mujerte de Jesus fue pueblo judío,… hoy el Papa B16, quizás influido por el síndrme de culpa del pueblo alemán, limita esa culpa sólo a la cúpula dirigente del Judaísmo de hace 2011 años… y no faltan elementos de propaganda antieuropea que tansfiere la responsabilidad de la condena a muerte de Jesucristo a… Roma, es decir…a Nosotros, los paganos, los gentiles o europeos. En cuanto al post, que considero muy valioso, discrepo sólo de una terminología: llamar “fascismo” al NS y llamar “holocausto” a lo que parece más un pogrom agravado por ocurrir en plena guerra total y beligerancia…pues ya en 1933 “Judea” declaró la “guerra” (¿Sólo económica?) a Alemania…
12:21 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

El NS fue una variante ideológica de un fascismo genérico cuya existencia resulta difícil de negar, aunque sea de definición harto compleja.
Por lo que respecta al holocausto, precisamente mi tesis es que se trata de un pogrom y que su interpretación como tal, en todos los aspectos, aclararía muchas cosas.
Pero no interesa al poder, pues se quiere que el holocausto sea algo único y especial y, por otro lado, la exégesis del holocausto como pogrom revelaría la continuidad de la masacre con la tradición cristiana, quitando toda importancia al factor “fascista”, todo ello en perjuicio, claro está, de la Igledia católica y de las confesiones evangélicas que realmente perpetraron el crimen (por mucho que se haya exagerado).
En todo lo demás, estoy muy de acuerdo en lo que dice.
La entrada está sin terminar, me faltan las declaraciones de Streicher declarándose cristiano en Nüremberg y afirmando que el primer antisemita de la historia fue Jesús.
Gracias.
12:38 p.m.

Isidro Irazusta dijo…

axel black,
“[…] el análisis objetivo de los hechos históricos permite aseverar que fue el movimiento protestante, de manera especial la tendencia calvinista en sus distintas variantes, una de las herramientas fundamentales que posibilitaron al judaísmo imponer el sistema capitalista.
Los judíos, que apoyaron y fomentaron la judaica herejía calvinista, obtuvieron el doble resultado de siempre: subversión y ganancias. Calvino les permitió esquilmar legalmente al pueblo aboliendo la prohibición católica de la usura. Esta no es una interpretación arbitraria: la legalización del préstamo a interés, ¿a quiénes iba a beneficiar sino a los judíos, los banqueros por antonomasia?” (Federico Rivanera Carlés en ‘LA JUDAIZACIÓN DEL CRISTIANISMO Y LA RUINA DE LA CIVILIZACIÓN’, Tomo I, pág. 235-6, edición: Diciembre de 2004, editorial: Instituto de Historia S. S. Paulo IV)
Gracias a NUESTRA tibieza, los judíos dominan el mundo.
“Más porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” (Nuestro Señor)
1:38 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

No olvides, Axel,q ue Jesucristo era judío, Saulo de Tarso era judío y el primer papa, Pedro, era también judío. Intentar combatir la herencia judaica desde el cristianismo es como intentar apagar un incendio con gasolina.
9:14 a.m.

Isidro Irazusta dijo…

Jaume,
¿y por qué crees que tantos santos, comenzando por el más Santo, combatieron decididamente a los hebreos?
Nuestro Señor, San Pedro, San Pablo, San Atanasio, San Nicolás de Bari, San Ireneo, San Ambrosio, San Bernardo, Paulo IV, San Pío V, etc., etc..
¿Acaso los movía el odio?
¡Cristo Rey venció a la Sinagoga de Satanás con su resurrección!
Cristo les dijo a los judíos que su reino no era terreno, sino espiritual, y los sacó a latigazos del Templo.
2:08 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

Lo que llamas reino espiritual no es más que el paraíso y se define en términos hedonistas: vida eterna, felicidad, bienestar, etcétera. Fíjate lo que dice la primera carta a los Corintios, 15,32: “Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos que mañana moriremos”. La relación con dios es un puro negocio: si Tú me salvas, te obedezco. Si no me salvas, me dedico a lo que realmente me importa (=mis VALORES), “COMAMOS Y BEBAMOS QUE MAÑANA MORIREMOS”. El judaísmo ha prostituido la relación con lo sagrado hasta convertirlo en un contrato mercantil. Para universalizar esta peste, ha utilizado el cristianismo, que vehiculó a todo el mundo los valores judíos. La salida del laberinto está FUERA del judeocristianismo y del monoteísmo en todas sus formas (incluida la islámica). Si queremos recuperar la relación INDOEUROPEA con lo sagrado, hay que aceptar la muerte. La muerte es el punto de partida de todo acto ético.
3:04 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

Evangelio según San Juan 4,22: “Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque LA SALVACIÓN VIENE DE LOS JUDÍOS”.
Jesús de Nazaret=judío. Paulo de Tarso=judío. Pedro (primer papa)=judío.
3:20 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

Nietzsche, “El Anticristo”:
“Con ese fenómeno mismo fenómeno volvemos a encontrarnos una vez más, en proporciones indeciblemente agrandadas, pero sólo como copia: -en comparación con el ‘pueblo de los santos’, la Iglesia cristiana carece de toda pretensión de originalidad. Los judíos son, justo por eso, el pueblo más fatídico de la historia universal: en su efecto posterior han falseado de tal modo la humanidad, que hoy incluso el cristiano puede tener sentimientos antijudíos, sin concebirse a sí mismo como la última consecuencia judía.”
Es necesario asumir la VERDAD DE LA MUERTE. Único camino de la liberación.
3:23 p.m.

edipaz dijo…

Jaume: concuerdo con la idéa general, pero creo que la idea de “guetto” que tienes, como lugar de aislamiento impuesto desde “afuera” de la comunidad judaica, está en desacuerdo con lo que explica Israel Shahak en “Historia Judía, Religión Judía” (en la Web)el cual qfirma que el “guetto” era una imposición interna del sacerdocio rabínico sobre la comunidad primero para mantener rígida cohesión y segundo para capitalizar la idea de exclusión victimista que es tan importante en la estratégia de este pueblo.
Una inquietud: puedes esclarecerme un poco mas tu idea de “aceptar la muerte”, como camino de la verdadera libertad?
Sin más, un saludo a vos y a todos los camaradas que por aquí encuentro.
6:48 p.m.

Isidro Irazusta dijo…

“Jesús no fue solamente traicionado, sino vendido: traicionado por dinero, vendido a vil precio, cambiado por moneda circulante. Fue objeto de intercambio, mercadería pagada y entregada. Judas, el hombre de la bolsa, el cajero, no se presentó solamente como delator, no se ofreció como sicario, sino como negociante, como vendedor de sangre. Los judíos, que entendían de sangre, cotidianos degolladores y descuartizadores de víctimas, carniceros del Altísimo, fueron los primeros y los últimos clientes de Judas.” (Giovanni Papini, citado en ‘LA IGLESIA TRAICIONADA’ de Antonio Caponnetto, pág. 36, 1ª edición 2010, editorial: Santiago Apóstol)
8:50 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

Creo que ya se ha dicho en este blog, en respuesta a ciertas objeciones (pero ahora tendría que consultar los hilos para concretarte dónde) que los ortodoxos y nacionalistas judíos fueron los primeros interesados en promover el antisemitismo, puesto que al no tener fronteras físicas, el pueblo judío sólo podía permetuar su identidad (y con ella el poder de los rabinos sobre la comunidad judía) mediante “fronteras emocionales”, de odio recíproco con los otros pueblos. De manera que cristianos y judíos, en un juego dialéctico que Nietzsche explica muy bien en El Anticristo, construyeron el ghetto. El ghetto primero es mental, luego se transforma en una realidad material que debe sustituir a la “frontera”, allí donde no la hay porque no existe un Estado judío. Por otro lado,esta entrada ilustra todo lo que hizo la Iglesia católica contra el judaísmo. Que yo sepa, Israel Shahak no niega ni las medidas antijudías de la institución eclesiástica ni los pogrom que dichas medidas provocaron a la postre. Que además de esas realidades, existiera una voluntad racista entre los cabecillas del judaísmo ortodoxo, es lo que añade Shahak al asunto. Una cosa no excluye la otra. Lo que pretende Shahak es acabar con el mito de un antisemitismo sacado de contexto, puramente unilateral, que deja a los judíos como meras víctimas angélicas de una persecución irracional. Shahak demuestra que el antisemitismo es el resultado de una dialéctica interna del judeo-cristianismo. Nietzsche añadiría que el propio cristianismo es ya una posición antitética en la dinámica endógena del judaísmo. De ahí que los judíos (ya lo he dicho en otra parte) sean tratados por los cristianos de la misma manera que los judíos trataban a los gentiles, por ejemplo, en el Libro de Josué. El pogrom es una inversión del anatema, un anatema VUELTO contra los propios judíos por una secta judía universalizada: el cristianismo.
4:02 a.m.

Jaume Farrerons dijo…

Respecto a la cuestión de la muerte, te recomiendo que primero leas el post:
http://nacional-revolucionario.blogspot.com/2010/07/cuarto-argumento-contra-la-existencia.html
Aquí se explica que la muerte y, más en general, la finitud ontológica de la que ésta es sólo una expresión existencial, constituye la condición de posibilidad de todo acto ético y, por ende, de la libertad misma entendida como realización de un acto ético.
A la inversa, la negación de la muerte, la negación de la finitud, es la raíz de todas las mentiras, imposturas, delitos, pecados, crímenes y genocidios que el hombre comete.
4:06 a.m.

Jaume Farrerons dijo…

Al Sr. Irasusza:
El enfrentamiento entre judíos y cristianos es la condición de posibilidad de la universalización del judaísmo. Sólo en la medida en que cristianismo y judaísmo se presentan como opuestos, pueden los gentiles “picar el anzuelo” y asumir como propios los valores de lo judaico. Esto lo explica Nietzsche en “El Anticristo”.
Ya no podemos engañarnos sobre la naturaleza judía del cristianismo. ¿O todos los capitalistas son judíos? No, como Weber demostró hasta la saciedad, el protestantismo, y no el judaísmo, es el que construye el capitalismo moderno. Los protestantes son más antisemitas que los católicos (véase Lutero), no obstante lo cual, realizan los valores judaicos de la modernidad con mayor eficacia que aquéllos.
El catolicismo fue sólo el vehículo de transporte de los valores judaicos a lo largo de la Edad Media. Una vez comienza la modernidad, dichos valores florecen en el interior de esa sociedad cristiana y despligan su propio y aterrador programa de devastación. La Iglesia ha sido portadora de los valores, enquistados en el interior de su mensaje. Esos valores rompen la cáscara que es la Iglesia y el catolicismo y muestran entonces su horrorosa faz. !Ay de quienes sigan engañandose! !Ay de esa derecha cristiana que sigue pensando en salvar a la patria apelando a la religión tradicional, aferrándose a la cáscara rota del huevo donde anidaba el enemigo: los valores judaico-capitalistas!
4:15 a.m.

Isidro Irazusta dijo…

Jaume,
Es verdad que el judaísmo sobrevivió los milenios gracias a la diáspora y al antijudaísmo que ellos mismos produjeron.
Gracias a la diáspora, el judaísmo pudo sobrevivir, ya que, fomentando el antijudaísmo, los rabinos pudieron mantener la coerción de su raza y la desasimilación con los “goyim” (ganado).
Si el judaísmo hubiese permanecido en Israel (los judíos usurparon las tierras de Canaán) es muy probable que, como las demás razas, hubiesen desaparecido.
Por tanto, fue la diáspora y el antijudaísmo (más el soborno del oro judío), los dos factores principales de la existencia milenaria del judaísmo que, en la actualidad y por ser el “pueblo elegido”, aspira al sueño mesiánico de dominación mundial (gracias al movimiento nacionalista del Sionismo).
Don Jaume: Es inexacto que el protestantismo sea antijudío. Y el hecho de que Lutero haya sido (por sus escritos) antijudío, no dice nada para los judíos, más bien éstos tienen estima por el hereje Lutero, ya que éste creó la GRAN ESCISIÓN en la Santa Iglesia Católica mediante la PreReforma y la Reforma, hecho que benefició COLOSALMENTE al judaísmo. En cuanto al antijudío Nietzsche, no es casual que también los judíos le tengan estima, ya que Nietzsche también les hizo el juego a los judíos, con su odio al catolicismo.
Recordemos que fue el catolicismo el que creó los hospitales y condenó la usura y el préstamo con interés, y fue también el catolicismo, a través de las monarquías y/o imperios, el que trajo las grandes artes, a saber: La música, pintura, escultura, letras, etc., etc..
Y con respecto al “antijudaísmo” del protestantismo, debería leer:
“EL SIONISMO CRISTIANO” de Stephen Sizer. Se puede conseguir aquí:

http://www.bosforolibros.com/?q=sionismo-cristiano
11:04 a.m.

Jaume Farrerons dijo…

Los protestantes eran tan antisemitas que el holocausto no se explica sin ellos. Porque fueron los nazis evangélicos, quienes atizaron el pogrom. En cuanto a Nietzsche, su crítica del judaísmo es tan radical que algunos judíos críticos con el propio judaísmo le pueden tener en gran estima. Cierto. Pero sólo ésos. En cambio, los judíos creyentes ortodoxos no pueden estimar al ateo Nietzsche.
Usted habla como si los judíos fueran un bloque, pero hay judíos críticos que son la principal fuente de la argumentación con la que se está poniendo al sionismo en la picota. Meter a todos los judíos en el mismo saco y utilizar como “fundamento” la frase “los judíos le tienen en gran estima” (a Nietzsche) (¿qué judíos?, ¿cómo, por otro lado, se prueba semejante apreciación?) no parece un fundamento muy sólido. ¿Me va decir que Nietzsche era pro-judío simplemente porque criticó el cristianismo (no sólo el catolicismo, todo el cristianismo, incluido el reformado, al que machaca, vea lo que dice Nietzsche sobre Lutero y como defiene, ante él, a la Iglesia católica)?
Le ruego que me argumente con algún fundamento el supuesto pro-judaísmo de Nietzsche. Y, por supuesto, no me bastará un aforismo aislado en el que elogia algún aspecto o a algún miembro de la comunidad judía, porque, desde luego, Nietzsche no era un antisemita e intentaba observar los fenómenos desde distintas perspectivas, que por algo era filósofo. Pero, a mi entender, lo que dice sobre el judaísmo en “El Anticristo” es definitivo: de una tacada, cae el judaísmo y el cristianismo. No se puede hablar con seriedad de projudaísmo en Nietzsche.
12:23 p.m.

Isidro Irazusta dijo…

Don Jaume,
¿A cuál Holocausto se refiere? No existió el Holocausto judío (sí un HOLOCUENTO). Existen muchos libros revisionistas sobre la gran mentira del Siglo XX.
Después Ud. utiliza incorrectamente la palabra antisemita, cuando debería decir antijudío, ya que los árabes también son semitas.
Luego Ud. dice: “Porque fueron los nazis evangélicos, quienes atizaron el pogrom.”
Le pregunto: ¿Cuál pogromo? Además, el Nazismo nació en Bavaria, siendo Hitler y Goebbels católicos.
También, Ud. afirma: “Usted habla como si los judíos fueran un bloque, pero hay judíos críticos que son la principal fuente de la argumentación con la que se está poniendo al sionismo en la picota.”
Le respondo: Está claro que hay judíos antisionistas como el fallecido Israel Shahak o Israel Shamir y Yakov M. Rabkin, entre tantos otros; como así también grupos como el Neturei Karta y otros. Sin embargo, la influencia y poder más grande lo tiene el Sionismo. Lo cierto es que TODOS los judíos del mundo (antisionistas o no) utilizan el Sello o Hexagrama de Salomón (es incorrecto decir Estrella de David, por ser un símbolo cristiano). Y recordemos que, fue el Sionismo el que impuso el Hexagrama en el Siglo XIX, tras su fundación, para que los judíos -sionistas o no- posean un distintivo para imitar y contrarestar a la cruz de los cristianos.
Jamás dije que Nietzsche fuese pro-judío. Pero su odio al catolicismo (principalmente) y siendo un eminente filósofo, contribuyó directa o indirectamente a “dividir las aguas” del cristianismo y a confundir a más gentiles, para ganancia del judaísmo.
3:57 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

Aunque la palabra antisemita es etnológicamente inadecuada, puesto que los árabes también son semitas, es la que se utiliza habitualmente y el diccionario reconoce el signicado que yo y millones castellanohablantes le atribuimos: antisemitismo=racismo contra los judíos. Por lo tanto, yo no utilizo la palabra incorrectamente, al contrario, la utilizo correctamente desde el punto de vista terminológico-lingüístico.
Por lo demás, creo que hay que establecer una distinción semántica entre el odio irracional a los judíos, basado en prejuicios raciales o religiosos, y la crítica racional de “lo judaico”. Reservo la palabra “antijudaísmo” para referirme a dicha crítica, que se detecta en Marx, Nietzsche, Hegel y decenas de pensadores de primer rango.
Usted sostiene que el holocausto es inexistente. Si se refiere a la historia, evidentemente exagerada, que actualmente circula por los medios de comunicación y el mundo de la cultura y de la política como propaganda sionista, tiene usted razón. O sea, el Holocausto con mayúsculas es una invención. Pero no lo es el holocausto en sus dimensiones reales, tal como sucedió. De la misma manera que no lo son las persecuciones sufridas por los judíos a lo largo de la Edad Media, por ejemplo. El holocausto fue un hecho real que ha sido hinchado con finalidades perversas de adoctrinamiento de masas, pero lo cierto es que al menos un millón de judíos fueron exterminados consciente y deliberadamente por los nazis. Muchas de sus víctimas eran mujeres, ancianos y niños inocentes. Si usted es cristiano, no puede despreciar a estas personas.
Si usted apela a la verdad para negar el Holocausto, tendría que aplicar los mismos criterios al propio cristianismo. Éste se basa en la peregrina idea de que un judío de Palestina era el hijo de Dios (nada menos), de que ese hijo de Dios, que sólo lo era porque él mismo lo afirmó de manera un tanto inmodesta (en la actualidad meterían en un manicomio a quien pretendiera eso) fue crucificado y al tercer día resucitó y se elevó a los cielos.
La única “prueba” de que Jesús fuera el hijo de Dios es esa “resurrección” y esa “elevación a los cielos”. Pero del hecho en cuestión lo único que tenemos son los “testimonios” de los judíos que formaban la propia secta cristiana. Otro tanto sucede con el holocausto: los únicos testigos de las cámaras de gas son los judíos que afirman haberlas visto. El caso de Jesús-Dios y de las cámaras de gas es muy semejante: unos judíos mintiendo y dando un giro a la historia a partir de una gran mentira.
Para los que sólo creemos en la verdad, el Holocausto (con mayúsculas) y la divinidad del judío Jesús forman parte del mismo talante judaico de manipulación de la historia a partir de fábulas. A este proyecto se responde con la ciencia y el pensamiento racional GRIEGOS. No se combate lo judaico a fuerza de atizar las historias propagadas por el judío Jesús y por sus discípulos y propagadistas judíos, sino con la verdad.
Y los cristianos no pueden aportar fundamento alguno de su creencia. Ésta es “un acto de fe”, recuérdelo. Si no cree usted en el holocausto por honor a la verdad, tampoco crea en la divinidad de Jesús, o aporte usted si no la prueba, el fundamento de esa creencia literalmente demencial.
Gracias.
1:54 a.m.

Isidro Irazusta dijo…

Don Jaume:
Usted, que de buena voluntad (yo supongo) me habla de las “cámaras de gas”, permítame que le pregunte:
¿Por qué en los libros, autobiografías y discursos de Sir Winston Churchill-Jacobson, Dwight David “Ike” Eisenhower, Douglas MacArthur, Bernard Law Montgomery, Georgi Zhúkov, “Stalin” (Iósif V. Dzhugashvili), Harry S. Truman, y tantísimos grandes protagonistas de la II GM, NO SE HABLA, NI SE ESCRIBE NADA SOBRE EL HOLOCAUSTO, LAS CÁMARAS DE GAS Y LA SOLUCIÓN FINAL?
Por favor Don Jaume, tómese el trabajo de leer -sin prejuzgar- los siguientes enlaces:

Cámaras de gas:
http://es.metapedia.org/wiki/C%C3%A1mara_de_gas_en_el_Holocausto
Informe Leuchter:
http://es.metapedia.org/wiki/Informe_Leuchter
Informe Rudolf:
http://es.metapedia.org/wiki/Informe_Rudolf
Gas Zyklon B:
http://es.metapedia.org/wiki/Gas_Zyklon_B
Solución Final:
http://es.metapedia.org/wiki/Soluci%C3%B3n_Final
Conferencia de Wannsee:
http://es.metapedia.org/wiki/Conferencia_de_Wannsee
Diario de Ana Frank:
http://es.metapedia.org/wiki/Diario_de_Ana_Frank
Auschwitz:
http://es.metapedia.org/wiki/Auschwitz
David Cole:
http://es.metapedia.org/wiki/David_Cole
Jabón hecho de cadáveres humanos:
http://es.metapedia.org/wiki/Jab%C3%B3n_hecho_de_cad%C3%A1veres_humanos
Fotografías del Holocausto:
http://es.metapedia.org/wiki/Fotograf%C3%ADas_del_Holocausto
La falsificación de la historia:
http://es.metapedia.org/wiki/La_falsificaci%C3%B3n_de_la_historia
11:33 a.m.

Isidro Irazusta dijo…

La afirmación de que Cristo, su Madre, los apóstoles y muchos discípulos eran judíos, hace creer a los judaizantes del Concilio Vaticano II y sus patronos judíos que se trata de una posición inatacable, mas es sólo vana ilusión: Cristo no es judío sino Dios porque tiene la doble naturaleza, pero sólo una persona divina. Caracterizarlo como “el judío Jesús” es una blasfemia propia de la herejía ebionita judaizante. El filósofo y judío observante Emmanuel Lévinas, maestro de los teólogos postconciliares, niega de plano el judaísmo de Jesús: “No podemos reconocer un hijo que no es nuestro”. Otro tanto hay que decir de la Virgen María, que es la Madre de Dios y no la “Hija de Sión” progenitora de un judío. Los apóstoles y primeros discípulos eran sí mayoritariamente judíos, pero se quiere olvidar que, mediante un milagro de Espíritu Santo, renacieron en Pentecostés perdiendo enteramente su mentalidad judía y se convirtieron en heraldos y mártires de la religión del Dios Invicto, asesinado precisamente por encarnar la negación más absoluta del judaísmo, al que venció con su Resurrección. Los apóstoles y discípulos fueron perseguidos sangrientamente en todas partes por los deicidas, en forma directa (cuyo ejemplo más acabado es el brutal asesinato del promártir Esteban) o indirecta merced a su poderoso influjo sobre las autoridades del Imperio Romano.
No hay religión más diametralmente contraria al judaísmo que el cristianismo –nombre éste que nació justamente por oposición a él-, como lo demuestra el hecho de que ha sido rechazada desde el principio por los judíos y aceptada de inmediato por los gentiles, de ahí que puede decirse con entera propiedad que es la religión de los no-judíos, “el evangelio de la incircuncisión” (Gál 2, 7). Por eso, los Padres de la Iglesia denominaron a ésta Ecclesia ex gentilibus. (La catolicidad del cristianismo –a diferencia del judaísmo- es la prueba irrefutable de su divinidad, ya que uno de los requisitos básicos de la verdad es su universalidad). No es casual que en la historia de las religiones el único Dios auténtico, Cristo, es también el único Dios asesinado por los judíos. El odio inextinguible de éstos contra Él y sus fieles, en todo tiempo y lugar es, para terminar, el argumento que pulveriza todos los sofismas judaizantes de Nostra Aetate.
Finalmente, nada más adecuado para ilustrar el cambio total que se ha operado en la Iglesia Romana que lo sucedido con la plegaria Pro perfidis Iudaeis. Su antiquísimo texto es el siguiente:
“Oremos también por los pérfidos judíos, para que Dios Nuestro Señor quite el velo de sus corazones, a fin de que reconozcan con nosotros a Jesucristo Nuestro Señor.
¡Oh, Dios omnipotente y eterno! que no excluyes de tu misericordia a los pérfidos judíos; oye las plegarias que te hacemos por la obcecación de aquel pueblo; para que, reconociendo la luz de tu verdad, que es Cristo, salgan de sus tinieblas. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.”
3:23 p.m.

Anónimo dijo…

Me parece que usted no ha leído bien:
“Otro tanto sucede con el holocausto: los únicos testigos de las cámaras de gas son los judíos que afirman haberlas visto. El caso de Jesús-Dios y de las cámaras de gas es muy semejante: unos judíos mintiendo y dando un giro a la historia a partir de una gran mentira.”
Fíjese en lo que le están diciendo. Saludos.
12:08 a.m.

Anónimo dijo…

El hecho de que los judíos hayan ido perseguidos por los cristianos o viceversa, el hecho de que los cristianos hayan aplicado el “anatema” judío a los propios judíos, sólo ilustra una cosa: la lucha entre sectas judías se desarrolla según la mentalidad monoteísta, intolerante y excluyente del judaísmo. Escuche usted el Evangelio de San Juan:
“la salvación viene de los judíos”
¿Se puede ser más claro?
12:11 a.m.

Isidro Irazusta dijo…

Anónimos,
“Nadie se atrevía a hablar abiertamente por temor a los judíos” (Ev. San Juan)
Deberían leer “LA JUDAIZACIÓN DEL CRISTIANISMO Y LA RUINA DE LA CIVILIZACIÓN” de Federico Rivanera Carlés.
5:38 a.m.

Isidro Irazusta dijo…

LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS (Kristallnacht):
http://es.metapedia.org/wiki/Noche_de_los_cristales
2:37 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

¿Me niega usted que Cristo era judío y sus creencias mesiánicas remiten a la tradición hebrea? ¿De dónde sacó entonces Jesús de Nazaret su doctrina? ¿A qué contexto cultural pertenece, sino al judaico? Por favor, sea sincero. No piense en su “fe”, en su “salvación”, piense en “la verdad”, sincérese consigo mismo. Esto es lo que necesitamos en este mundo repleto de religiones que pretenden “salvarnos” a base de someternos a un dogma irracional.
Saludos.
10:35 a.m.

Jaume Farrerons dijo…

Nadie se atrevía a hablar por temos a los judíos. Pero esto puede ser algo circunstancial, narrativo.
En cambio, la afirmación “la salvación viene de los judíos” es doctrina.
¿No se da cuenta que usted sirve a una ideología hebrea universalizada gracias a la figura de Cristo?
Lo siguiente fue el holocausto.
Y la culminación un mundo con capital en Jerusalén.
Al tiempo.
No se puede luchar contra esto como cristiano. Acéptelo, hombre, es evidente.
10:38 a.m.

Isidro Irazusta dijo…

Don Jaume,
El Papa San Pedro jamás erró en las enseñanzas de Fe y costumbres de la Iglesia, tal y como se lo prometió Nuestro Señor. Él fue quien definió con su suprema autoridad que no eran necesarias algunas costumbres judías para ser católico, y así es.
Si San Pablo y otros le argumentaron en ese sentido, solamente nos revela la caridad que unió a los apóstoles. No obstante, todos estaban sujetos a Pedro, el Papa de la Iglesia Católica, cual debe ser.
Sólo a personas con mentalidad superficial y mundana se le ocurre llamar “judaizante” a San Pedro por seguir costumbres que recibió de nacimiento.
La herejía judaizante -condenada por el mismo San Pedro y los apóstoles en el Concilio de Jerusalén- consiste en exigir que EXCLUSIVAMENTE los descendientes del pueblo de Israel sean bautizados como herederos del Nuevo Testamento y que para ser cristianos, los gentiles primero deberían ser convertidos al judaísmo.
Esa enseñanza la condenó San Pedro. San Pedro nunca exigió que se debería convertir a los gentiles al judaísmo para poder ser bautizados, NUNCA FUE JUDAIZANTE.
Los judaizantes no comprendían la naturaleza espiritual y no carnal del Cristianismo. Fieles -como San Pablo- llamaron la atención de esa falso requisito y se provocó una controversia, hasta que San Pedro condenó ex cathedra que fuera necesaria la conversión previa al judaísmo para ser bautizados.
Así lo sostiene el Magisterio de la Iglesia desde entonces e infaliblemente.
Si un hereje judaizante argumenta que San Pedro, los Apóstoles conservaban ciertas tradiciones mosaicas; a ese alguien se le debe enseñar que dichas tradiciones heredadas por los hebreos nunca fueron un requisito bajo el Cristianismo, tal y como enseña San Pedro.
Los Padres de la Iglesia, sustentados por la inspiración de Dios, formularon la doctrina de la religión cristiana con el auxilio del prodigioso pensamiento de la Hélade, el único que les permitía dar forma adecuada a la singularidad de su naturaleza divina y radicalmente no-judía.
12:14 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

Usted habla como si la doctrina católica fuera cosa demostrada. Pero precisamente no pueden haber enseñanzas de la fe, pues lo que se basa en la fe no se puede argumentar, es simplemente fe. Y la fe, se tiene o no se tiene. Yo puedo tener la fe de que soy el hijo de Dios y si hay otros que compartan esa creencia, podemos formar una secta que incluso se transforme en una iglesia con millones de seguidores, pero eso no convierte esa creencia en verdadera.
¿Cuál es el fundamento de su fe? No lo tiene. Si lo tuviera, ya no necesitaría fe alguna.
La fe es irracional, en eso consiste precisamente.
No hay, pues, enseñanzas de la fe. Y no se puede errar ni acertar en unas enseñanzas que no existen.
12:36 p.m.

Isidro Irazusta dijo…

Así está la ex España católica y todos los países europeos que reniegan del cristianismo por estar bajo el influjo del sionismo, el liberalismo, la masonería y el marxismo ateo. Basta con ver la bandera europea.
BANDERA EUROPEA: Las 12 estrellas amarillas que componen la siniestra bandera de la Unión Europea, pertenecen a las 12 tribus de Israel, y nó a los primeros 12 países mienbros de la Unión. El israelita Paul Levi, gerente del departamento de cultura del consejo europeo, había introducido secretamente estas doce estrellas en memoria de las doce tribus de Israel. Sólo unos pocos lectores atentos se enteraron de la verdad a través de un pequeño artículo del diario “Die Welt” del día 26.08.1998, pág. 12, y cuyo subtítulo decía: “La suma 12 de las estrellas es un guiño a las doce tribus de Israel y al pueblo elegido de Dios”.
En realidad, el único signo válido para la bandera de unos estados que se unen voluntariamente en una federación del continente europeo sería la cruz que ya fue famosa en la era precristiana como cruz celta y lideró todos los ejércitos europeos, hasta la Wehrmacht alemana. Únicamente si una bandera reúne un símbolo relacionado con todas las tradiciones europeas, es válida. La historia de Europa no tiene nada en común con tribus judías que reclaman “la tierra prometida”. Europa nunca les fue prometida ni concebida.
1:13 p.m.

Isidro Irazusta dijo…

“La tierra de Jerusalén si no ha sido sagrada, ha sido santificada por la vida de Jesucristo. Como jefe de la Iglesia no puedo daros otra contestación. Los judíos no han reconocido a Nuestro Señor. Nosotros no podemos reconocer al pueblo judío…” (San Pío X)
10:10 a.m.

Anónimo dijo…

Todos los participantes hacen interesantes aportes e enriquecen el tema central que va muy bien, excepto uno que atribuye por poco que el perro de Jesús era judío. Me quedo con los comentarios de Isidro Irazusta.
Sin embargo debo decir a todos que parte de un “marco referencial” o paradigmas que es el “judaísmo” ha diseminado por todo el mundo y eso es lo que justamente quiere el judaísmo que se parta comiendo su sopa hedionda y luego de comerla ya no poder ni pensar en otra cosa.
Antes de comenzar el estudio o debate – a donde se debe arribar haciendo “síntesis” o Sintetismo Idex – un tema hay por así decir “enterrar” previamente el libro-base con el que se ha JUDAizado al mundo: La Biblia.
Luego de que esté enterrado este libro plagiado a cientos de pueblos y culturas recién comenzar a estudiar los textos, enseñanzas, axiomas, parabolas de todos los pueblos que no eran judíos, porque este invento o plagio es posterior. Especialmente recomiendo empaparse de lo griego que es el saber de donde más han “plagiado” los judíos para “armar” su toldito llamado judaísmo y en particular su Torá; y que los que dicen que es una ¿religión? andan peor que mono en el desierto buscando banana.
Luego de estar empapado en este saber, cultura y ciencia recién volver a “desenterrar” la Biblia y poner a estudiar “comparativamente” ambos de modo que su percepción de los hechos será brutal y abrumadora, pues verán recién lo que deben ver y comprenderán lo que deben saber.____IDEXNAMI
Este es el método básico y elemental y que tiene el nombre de “Análisis Diferencial Sintetico” con el que los “sintetistas” utilizamos cuando estudiamos los temas religiosos.  Todo lo que ha “urdido, copiado, distorSIONado, acomodado, compatibilizado, reformado, adecuado, remendado etc.,” el judío (lo que es de otros pueblos y culturas con lo que tenía pensando) es en sí un plagio. ___No hay un 0.000000000000000001 % que sea judío o propiamente judío.
Para la participante que dice que Jesús era judío hay que decir que no es así. Que vuelva al kínder y busque de profesora a una griega para que le enseñe ” la religión de DIOS=Dios-és” pero que no hable huEVO-nada-s repitiendo ¡MAS de lo mismo! que los judíos han metido a la humanidad o la gente por más de 3000 años y que lo hace porque no estudia y aplica en su vida la: “síntesis”.
El plagio-judío (que por cierto está bien hecho y lo han hecho los eruditos judíos por más de 3000 años) dice eso pero hay que utilizar la “síntesis” griega que es “reunir a las partes diseminadas por todo el mundo sintetizarlas para hallar un producto nuevo”.  Jesús de Nazaret tuvo padres. Su padre fue griego y su madre fue una mujer de Cannán y estudien los temas de los sintetistas par ampliar esta información.
Solo aquel no anda repitiendo ¡MAS de lo mismo! y que se ha bebido de las fuentes prístinas y empapado de la esencia y sabiduría de los griegos-atenienses y helenistas sabe qué y no tiene la menor duda que Jesús desde su mismo nombre era griego-cananeo.  Que los embaucadores y falsarios judíos luego hayan difundido la falacia de que es judío, cumplió la profecía y que vendría el Mesías a salvar al ¿Pueblo?… de ¿Israel? y pertenece a la genealogía de David, son argucias o argumentos judaicos (huEVO-nada-s) que los sintetistas poco a poco iremos demoliendo como la otra falacia de que ¿Abrahám es padre de Ismael?.
Estudien todo lo que tiene que ver y parte de lo Egipcio y Griego antes que masticar la hierba desabrida y re-masticada del judío y tendrán la iluminación quienes buscan las verdad que nunca estuvo perdida, como dicen los ¿buscadores?….. de la verdad una dama preciosa de quien aprendo sus enseñanzas.
Atentamente:
___IDEXNAMI___
Nota. Para leer mis trabajos incluya en cualquier buscador la palabra IDEXNA
3:56 p.m.

fermarques dijo…

me sumo a la pregunta de edipaz:
“Una inquietud: puedes esclarecerme un poco mas tu idea de “aceptar la muerte”, como camino de la verdadera libertad?”
7:54 p.m.

Jaume Farrerons dijo…

No hay ni un sólo investigador SERIO de la historia de las religiones que niegue el carácter judío de Jesús, tanto por lo que respecta a la etnia, cuanto, lo más importante, por lo que se refiere a su cultura y creencias judaicas, de las que es un mero heredero e intérprete: Jesús se consideraba a sí mismo el Mesías esperado por los judíos desde hacía siglos.
Cíteme un sólo investigador o filósofo digno de consideración que cuestione esta evidencia incontestada.
Se lo agradeceré.
2:41 a.m.

Jaume Farrerons dijo…

La verdad os hará libres: si la verdad es a muerte, entonces sólo la experiencia de la finitud nos pone en contacto con nosotros mismos, con nuestro ser, que es finito. Y sólo desde el conocimiento de nosotros mismos podemos adoptar las decisiones adecuadas, dar un sentido a nuestras vidas, establecer una jerarquía de prioridades válida para la existencia.
De hecho, la muerte fija a su vez la condición de posibilidad de todo acto ético, puesto que éste sólo puede ser realizado por un ser finito.
Ya he explicado esto en otra entrada: las limosnas de un ser con una bolsa inacabable de dinero no tendrían valor ético.
Cuanto más pobre sea el donante, más vale su donación.
Un acto ético implica siempre un sacrificio y éste a su vez, la finitud del que lo realiza.
Si la libertad pasa por la verdad y por la ética, entonces la conciencia de la muerte, la experiencia de la finitud vivenciada cada día, en vada momento, constituye el prerrequisito de la libertad.
2:50 a.m.
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2011/05/anotaciones-preliminares-sobre-las_11.html
Esta entrada fue publicada en FC, guerra.

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