“LA MALDAD DE HITLER O EL MISTERIO DEL FASCISMO”

LA MALDAD DE HITLER O EL MISTERIO DEL FASCISMO. Los verdaderos motivos de la “cruzada antifascista” en la Segunda Guerra Mundial son harto distintos de los que cuenta la publicidad institucionalizada habitual. Al liberalismo capitalista le ha importado muy poco el maltrato a la “sagrada” vida del “individuo”, máxime cuando no afectaba a personas “importantes”, es decir, ricos o poderosos -léase: “elegidos”. Tampoco el autoritarismo del Tercer Reich puede explicar la guerra: tan autoritario como Hitler, o más incluso, lo era Stalin, quien, a diferencia del Führer de los alemanes, nunca fue secundado mayoritariamente por su pueblo en unas elecciones democráticas. Sin embargo, el aliado de los occidentales era Stalin, no Hitler. ¿Crímenes nazis? Sólo desde 1945 y hasta el ataque a Irak (2003), los Estados Unidos han invadido o intervenido en 37 naciones soberanas y provocado guerras con un saldo de 20 millones de víctimas. Si nos remontamos a los orígenes de la historia yanqui, los inmigrantes-invasores puritanos (Nueva Jerusalén) celebraron su acto fundacional con el genocidio de los pobladores autóctonos norteamericanos, unos 5 millones de personas. Luego, uno tras otro, los EEUU construyeron la sangrienta cadena de crímenes de lesa humanidad (esclavitud negra, invasión y anexión de México, agresión a España…) que caracteriza su expansión imperial y culmina con el bombardeo de Dresden, el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre civiles en Hiroshima y Nagasaki y el genocidio del pueblo alemán (13 millones de víctimas). La historia del colonialismo británico, otro de lo aliados liberales carcaterísticos de Occidente, supera en horror, incluso, a la de los EEUU. Las cifras globales del régimen colonial occidental en el Tercer Mundo rebasan los 1000 millones de víctimas. Las vulneraciones nazis de la normativa humanitaria internacional, en parte inventadas (Katyn, jabón de grasa judía, lámparas de piel humana) o exageradas (cámaras de gas de Auschwitz), aunque innegables, no pueden constituir verdaderos motivos morales para justificar la alianza occidental con el totalitarismo comunista. Pondérese al respecto que el régimen de Stalin superó mucho antes y con creces a los nazis en la matanza masiva (20 millones de víctimas, 13 millones de ellos antes de que comenzara el Holocausto) y sólo fue desbancado en el ranking de la carnicería sistemática por otra dictadura comunista, a saber, la china de Mao (60 millones de víctimas). Así las cosas, esta dictadura donde las haya nunca fue atacada militarmente por Occidente en nombre de los derechos humanos y la democracia. Antes bien, China llegó a alcanzar la condición de “nación más favorecida” por los EEUU y organizó las primeras olimpiadas post mortem -además de otras incontables atrocidades impunes-, pero a la ONU no se le movió ni una pestaña ante tales infamias. Los verdaderos motivos de la diabolización de Hitler y de la elevación del antifascismo a religión cívica universal de la oligarquía financiera judaica, nada tienen que ver, en consecuencia, con lo que nos han explicado las autoridades capitalistas y sus agencias de propaganda. ¿Cuáles son, pues, en realidad? El misterio del fascismo. Un secreto bien guardado.
NOTA. Muy pronto espero haber desatado este nudo gordiano de la historia en mi libro “Verdad y muerte II”, de inminente publicación.
PARANOIA NAZI. Eso de que los judíos controlan los medios de comunicación y hasta las universidades de Occidente no lo diría jamás una persona culta y progresista:
https://actualidad.rt.com/…/42488-Galtung-Los-jud%C3%ADos-c…
LA ÚNICA Y MODÉLICA DEMOCRACIA EN ORIENTE MEDIO. Un baluarte f rente a la barbarie islámica. Resoluciones de la ONU violadas por Israel:
http://tribunalrussell.blog.pangea.org/…/ES-manquements-et-…
¿RACISMO JUDÍO? ¡Jamás! Meras calumnias antisemitas. ¿Quién, sino un loco como Hitler, cuestionaría el carácter democrático y humanitario del judaísmo? Palabras de la más alta autoridad religiosa del Estado de Israel, el supremo rabino sefardita Ovadia Yosef:
“Los no-judíos son animales y sólo existen para servir a los judíos”:
http://www.jta.org/…/sephardi-leader-yosef-non-jews-exist-t…
“Los árabes deben ser exterminados”:
http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/1270038.stm
Más de 800.000 israelíes asisten al funeral del rabino racista y genocida:
http://www.timesofisrael.com/jerusalem-closes-down-for-rab…/

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CONSECUENCIAS DE LAS TISCHGESPRÄCHE …

domingo, agosto 13, 2017
CONSECUENCIAS DE LAS TISCHGESPRÄCHE PARA LA DETERMINACIÓN DE LA “FILOSOFÍA” DE ADOLF HITLER

Adolf Hitler leyendo el periódico.

ADOLF HITLER DIXIT: “A LARGO PLAZO NACIONALSOCIALISMO Y RELIGIÓN NO PODRÁN SEGUIR EXISTIENDO JUNTOS” (“Conversaciones privadas de Hitler”, Barcelona, Crítica, 2004, p. 4). [Abajo a la izquierda, foto de portada de la edición española de las Tischgespräche de Henry Picker con la parte de las conversaciones omitidas por François Genoud debido a problemas de derechos de autor]. En los años 20-30 del siglo pasado el nacionalsocialismo desarrolló dos discursos, uno público, político, exotérico, y otro ideológico y esotérico. Cuando hablo de esoterismo no me refiero al ocutismo o a la sobada Sociedad Thule, sino al sentido originario de la palabra esotérico, que significa: no expuesto al público, nada más. ¿Por qué no se podía presentar lo fundamental de la doctrina nazi a las instituciones, ciudadanos y votantes alemanes? Pues por la misma razón que la mayoría de los partidos políticos, máxime si son revolucionarios, no lo hacen: para no perder votos o apoyos sociales de cualquier índole. En el caso del NS eso estaba especialmente indicado, porque, así como el comunismo pretendía ser la aplicación política de la filosofía de Marx, el fascismo y el nacionalsocialismo representan también la aplicación política de la filosofía de Marx pero sólo después de la crítica radical a que ésta fuera indirectamente sometida por la filosofía de Nietzsche (véase Georges Sorel y Benito Mussolini, quienes realizan la crítica directa basándose en Nietzsche). Ahora bien, la filosofía de Nietzsche era incompatible con la conciencia cristiana predominante a la sazón entre el pueblo alemán. Los ataques de Nietzsche a Alemania, que en su obra son característicos, afectan a la Alemania cristiana, que el filósofo ve encarnada en el Segundo Reich de Bismarck.

LA PARADOJA DE LA REVOLUCIÓN

Toda revolución comporta esta paradoja: el revolucionario intenta transformar la sociedad, pero necesita a esa misma sociedad para realizar sus objetivos. Consecuencia de esta aporía: como activista pragmático tiene que instituir un doble discurso, a saber, 1/ un discurso dirigido a las masas, político, sin sustancialidad ideológica; 2/ un discurso ideológico que constituye el verdadero fundamento intelectual del proyecto en cuestión.

En el caso del fascismo y del NS, estamos ante un discurso (1) que se apoya, entre otros elementos, en el cristianismo de las masas; y otro discurso (2) cuyo objeto es, precisamente, erradicar ese mismo cristianismo, recuperar la cultura “pagana” y forjar el “superhombre” (Übermensch). No todo en el discurso exotérico tiene que ser “mentira”, por ejemplo el nacionalismo no lo era, pero hubo cuestiones que convenía omitir o neutralizar, y nadie puede negar que los nazis tuvieron aquí muchos problemas con la cuestión religiosa, meollo del debate ideológico interno que el Führer prefirió dejar en suspensión hasta el presuntamente victorioso final de la guerra.

El Führer en sus conversaciones sinceras.
Sin embargo, la derrota del nazismo puso en evidencia cuál era la verdadera ideología nazi. La doctrina esotérica se convirtió en exotérica y este hecho es ya políticamente irreversible. Los NS contemporáneos se encuentran en el siguiente dilema:

————- *o repetir en la actualidad el discurso (1), que es filocristiano pero NO ES el verdadero discurso ideológico del nacionalsocialismo;

————- *o promover abiertamente el discurso (2) como ideología nacional-socialista, algo que, desde el punto de vista político, seguiría siendo suicida aunque la sociedad ya no sea tan cristiana como lo era en tiempos del Führer.

Por este motivo entiendo que, abstracción hecha de otras cuestiones no menos graves, el NS es irrecuperable en cuanto tal como proyecto político, pero en todo caso el NR coherente tiene que mantener en su discurso político una posición estrictamente laica y neutral en materia de religión, omitiendo toda referencia elogiosa al judeo-cristianismo hasta que sea posible su erradicación.

AUTENTICIDAD DE LAS TISCHGESPRÄCHE

Respecto a las objeciones que me han hecho a las Tischgespräche, como que Martin Bormann, ateo radical, pudo haber manipulado el texto taquigráfico de base tomado por Heinrich Heim (y copiado por Picker), da la casualidad de que, por puro azar, esto parece poco menos que imposible, porque el propio Picker confeccionó su edición de las Tischgespräche directamente a partir de dichos documentos taquigráficos. Y ésta coincide, en lo fundamental, con la versión del otro editor, François Genoud, que se basa en el texto revisado por Martin Bormann. Así que Bormann respetó las palabras de Hitler, como no podía ser de otra manera. Las dos versiones se corresponden, no hay una diferencia sustancial de sentido, excepto en lo que concierne al hecho de que Picker habla en primera persona y explica lo que dice Hitler, mientras que en el texto de Bormann es Hitler el que habla. Por tanto, el texto más fiel tiene que ser el de Bormann, taquigrafiado por Heim, y no el de Picker. Esto se debe a que Picker, por su parte, no taquigrafió, mientras sustituyó a Heim, sino que anotó aquello que Hitler iba diciendo, y en el resto se basa a su vez en el texto taquigrafiado de Heim que sirve de base a Bormann para la versión definitiva del documento. El libro que sirve de fuente a la traducción citada por mí es, por este motivo, la versión de Genoud, en la cual, por problemas de derechos de autor, debería faltar la parte de los monólogos que va del 12 de marzo al 1 de septiembre de 1941, registrados por Picker sin recurrir al instrumento taquigráfico (así lo explica el editor en el Prefacio, aunque luego, sorprendentemente, nos encontramos con que de tales fechas sí hay entradas). En el resto, insisto, las dos ediciones coinciden en cuanto al sentido del discurso del Führer y no parece, aunque tengo todavía que verificarlo punto por punto, que la edición de Picker contenga manifestaciones de Hitler que contradigan las ideas expuestas en la edición de Genoud. Por otra parte, si esa contradicción existiera, los propios editores habrían hecho mención del asunto en los materiales introductorios a la obra, que hallamos en ambas ediciones. El texto de Picker nos resulta útil, consecuentemente, sólo para verificar que Bormann no manipuló los originales taquigráficos de Heim.

Así que nos encontramos aquí con una de las pocas fuentes fiables y directas (ya haremos la lista de los documentos doctrinales canónicos) para conocer la ideología NS en su fuente más autorizada y exclusiva, que no puede ser otra que la del Führer Adolf Hitler porque era él quien, como dictador, tenía el control absoluto del movimiento. En los Tischgespräche podemos “conocer” pues la “filosofía” de Hitler y, por ende, la verdadera esencia del nacionalsocialismo. El resto, con muy pocas excepciones de las que ya hablaremos, es propaganda.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica, 4 de agosto de 2017

Más información aquí: http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

Publicado por ENSPO en 3:39 p. m.
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FUENTE:
https://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/consecuencias-de-las-tischgesprache.html

¿POR QUÉ LA MUERTE ES NECESARIA? CANON ÉTICO DEL NR

sábado, agosto 12, 2017
¿POR QUÉ LA MUERTE ES NECESARIA? CANON ÉTICO DEL NR

Me pregunta un camarada cómo debe ser y comportarse, según mi opinión como ideólogo NR, el nacionalista revolucionario. Mi respuesta sería la siguiente: la permanente disposición al sacrificio incondicional y sin compensación en defensa de la comunidad nacional. O, con otras palabras, aquéllo que una madre haría por sus hijos, siendo así que el modelo ético-canónico NR de heroísmo procede de la mujer, no del varón. Hete aquí el texto:

“Resulta difícil resumir lo que usted me plantea en un mero comentario de Facebook. Lo haré simplificando mucho y arriesgándome a ser malentendido. El NR, y sólo él hasta la fecha en la historia moderna, asume la verdad racional hasta las últimas consecuencias. La cultura NR pertenece a la ilustración y a la revolución, no al antiguo Régimen con su tradición religiosa cristiana a cuestas. Ahora bien, la única verdad racional absoluta es la muerte, y ésta constituye la condición de posibilidad de todo acto ético, porque sólo un ser finito puede actuar en calidad de entidad ética, siendo así que un ser infinito u omnipotente (el Dios judaico) es incapaz de perder nada, de sufrir nada y, por ende, de dar realmente nada. El acto ético supremo aparece encarnado en la figura del héroe, que sacrifica su vida por la comunidad nacional sin esperar ninguna compensación, incluida, hay que subrayarlo, la vida eterna o resurrección de la carne. Sólo actúa políticamente en el cumplimiento de su deber y por amor a la nación, jamás en términos de “felicidad” individual o, de lo contrario, ipso facto deja en ese mismo momento de poder considerarse nacional-revolucionario. Hete aquí los fundamentos morales del NR y de la creencia religiosa aria originaria en el héroe trágico recogida por la tradición mitológica germánica y por la tragedia griega; en ello consiste, efectivamente, el sacrificio como cifra de lo Sagrado, porque carece de toda explicación utilitaria o causal: apela a la libertad pura y, en consecuencia, al misterio. He fundamentado dicha idea en mi tesis doctoral, la cual está siendo publicada como libro. Dicha investigación dará a la imprenta el segundo tomo en otoño. Usted puede encontrar en este sitio y en otros lugares web, singularmente en el blog FILOSOFÍA CRÍTICA, desarrollos más detallados de una idea que remite al filósofo más importante del siglo XX, a saber, Martin Heidegger. Quien fuera, además y no en vano, militante crítico del movimiento nacionalsocialista”.

¿Por qué la muerte es necesaria? Sólo para que lo más alto, el acto ético, pueda llegar a existir. Porque únicamente en el sacrificio absoluto surge lo Sagrado.

Por el momento, nada más que añadir al respecto.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica, 23 de junio de 2017

Publicado por ENSPO en 7:32 a. m.
3 comentarios:

Joan@Luz dijo…
“La doctrina metafísica de la muerte en combate”

Hace referencia a cómo se enfrentaban a la muerte en combate las antiguas culturas del área hispano-celta. Ellos sí creían en un “más allá”, en un premio por su sacrificio, pero aún así creo que resulta interesante entender su forma de pensar por las enseñanzas que podamos extraer para nuestro presente.

Saludos.
José Antonio O.R.

1:17 a. m.
ENSPO dijo…
A medida que nos desplazamos hacia el sur aparecen formas mixtas entre las creencias arias y las creencias pre-arias. La doctrina de la inmortalidad procede de Egipto, se extiende del faraón a las masas de esclavos de las pirámides y finalmente a los pueblos vecinos del norte hasta “contagiar” a pueblos arios. Otro tanto sucede con la reencarnación o metempsicosis, doctrina pre-aria de la civilización del Indo que se difundirá entre los arios y hacia el norte y el oeste hasta “infectar” el mundo celta. Sólo los pueblos más nórdicos de entre los arios conservan intacta la mitología original que hace incluso de los dioses seres finitos (Götterdämmerung o Ragnarök). Gracias por la aportación.

6:19 a. m.
Joan@Luz dijo…
Creo que en ese caso deberé informarme más sobre la cosmovisión vikinga. Gracias a usted por la respuesta. Saludos.

AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA”

jueves, agosto 10, 2017
AUTENTICIDAD DE LAS “CONVERSACIONES DE SOBREMESA” (TISCHGESPRÄCHE, BORMANN-VERMERKE O MONOLOGUE) DE ADOLF HITLER (1)

Portada de la fuente original del texto enlazado.

AUTENTICIDAD DE LAS BORMANN-VERMERKE O TISCHGESPRÄCHE. Se terminaron las gazmoñerías meapilas relativas al cristianismo del Führer. Hitler, al igual que Mussolini, eran filosóficamente nietzscheanos. Nietzsche es, a su vez, el autor de “El Anticristo”, mi libro de cabecera (por eso padezco insomnio). El fascismo se constituye en Sorel y Mussolini como crítica nietzscheana del marxismo, del cual conserva los elementos revolucionarios pero sobre unas bases axiológicas no ya “paganas” o no judeo-cristianas, sino expresamente anticristianas. Las concesiones de los dos dictadores a las iglesias católica y protestante o a unas masas alemanas cristianizadas por muchos siglos de lavado de cerebro clerical fueron puramente estratégicas, electoralistas y circunstanciales. La política es así. Pero en la actualidad ya no hay lugar para el autoengaño, menos todavía entre quienes se reclaman nacional-socialistas y fascistas. ¡Tengan al menos el valor y la honestidad de reconocer la verdad sobre la “filosofía” de Hitler!

Jaume Farrerons
La Marca Hispánica, 10 de agosto de 2017

Portada de la versión de Picker.
Texto de las “Las conversaciones privadas de Hitler”: http://www.academia.edu/6974957/Las_Conversaciones_Privadas_De_Hitler_-_Adolf_Hitler

[Nota: ignoro si está completo porque yo me baso en mi propio ejemplar en papel. JF]

Texto del Prefacio a la obra:

Este libro fue publicado por vez primera en 1953 y desde entonces constituye la única presentación completa y consecutiva de un importantedocumento histórico: las llamadas Bormann-Vermerke, el registro oficial de las «conversaciones de sobremesa» que Hitler pronunció en el momento culminante de su éxito, durante el primer año de su guerra de agresión contra Rusia, cuando con la victoria total a la vista el Führer se prometía larealización de los ambiciosos planes que había anunciado en Mein Kampf dieciséis años atrás. En aquella primera edición incluí mi ensayo «la mente de Adolf Hitler» —también reproducido aquí—, en el que exponía el contexto histórico y repasaba los contenidos del documento. Ahora en este prefacioinformaré sobre el propio documento y sobre la curiosa historia de su publicación —o de su no publicación— durante los últimos cincuenta años.

Como explicaba en aquel ensayo, los textos aquí reunidos fueron compilados a iniciativa y por orden de Martin Bormann, jefe de la Cancillería del partido y desde mayo de 1941 secretario del Führer en sustitución de Rudolf Hess, por entonces preso en Inglaterra. Del mismo modo que en 1924-1925 Hess había recogido de labios de Hitler su filosofía y su programa para exponerlos en Mein Kampf
durante el período en que ambos estuvieron encarcelados en la fortaleza de Landsberg, Baviera, así el sucesor de Hess, también aislado con el Führer en el Führerhauptquartier fortificado de Prusia Oriental o deUcrania, se cuidaría ahora de que la conclusión triunfante de aquella obra y la puesta en práctica de aquella filosofía fueran recogidas para guía de la posteridad. Se encargaría del registro, con tanta exactitud como fuera posible, un experimentado funcionario del partido perteneciente al equipo personal de Bormann, Heinrich Heim, abogado con la categoría de Ministerialrat.

Heim dio inicio a su registro el 5 de julio de 1941 y lo continuó regularmente durante más de ocho meses; pero a mediados de marzo de 1942 le requirieron otras obligaciones, y en los cuatro meses siguientes la función de registrador de las conversaciones de sobremesa, o «conversaciones privadas», fueron asignadas a un sustituto, el doctor Henry Picker. Heim volvió a su puesto el 1 de agosto de 1942, pero no siguió mucho tiempo en el cargo, pues en septiembre del mismo año —en las circunstancias que describo en mi ensayo— el propio registro se suspendió. Tanto Heim como Picker eran miembros destacados del partido que conocían personalmente a Hitler y en quienes éste confiaba plenamente. Y el registro, sin duda, se hizo de modo concienzudo. Los textos definitivos, esto es, los aprobados por Bormann, se enviaban a continuación a su esposa, a Obersalzberg, en donde los Bormann tenían una residenciaoficial en el complejo allí construido para el Führer. Una segunda copia se enviaba a los archivos del partido en Múnich.

El primero de estos testimonios desapareció hacia el final de la guerra, cuando el fuego destruyó el
Führerbau de Múnich. Posteriormente, el 25 de abril de 1945, la copia restante se libró por poco de seguir el mismo destino al destruir un ataque aéreo aliado gran parte del complejo del Obersalzberg. Fue la señora Bormann quien se la llevó consigo a un lugar seguro en el Tirol meridional —antes austriaco y ahora italiano—. Más tarde, estando enferma terminal de cáncer, entregó esa primera copia al Gauleiter de Tirol, de donde finalmente pasó, por compra, a manos de un emprendedor ciudadano suizo: FrançoisGenoud.

Portada de la edición castellana del Genoud.
François Genoud era una persona esquiva y algo misteriosa, que desde que a los 16 años oyera hablar a Hitler en una ocasión en Friburgo de Brisgrovia, y hasta su muerte —por suicidio— en 1998, dedicó al líder una devoción inquebrantable. Tras la caída del Tercer Reich, uno de sus principales objetivos fue la salvaguarda de los textos de la elite nazi y la compra de los posibles derechos de autor. Con ello, al tiempo que aliviaba la repentina pobrezade sus propietarios adquiría para sí un activo potencialmente vendible. El único registro oficial de las Bormann-Vermerke [“conversaciones de sobremesa”], con los derechos de Hitler y Bormann devengados para sí, era el objeto más preciado de su colección. Tan sólo cabía esperar a que llegara su oportunidad.

Desgraciadamente para él —pero para beneficio de los historiadores— Genoud no había contado con el doctor Picker. Secretamente, en los cuatromeses en que sustituyó a Heim como registrador de las conversaciones de sobremesa del Führer, el doctor Picker había hecho una copia personal de este registro y de otros de Heim a los que tuvo acceso. En 1951, adelantándose al señor Genoud, publicó en Alemania un volumen titulado Hitlers Tischgespräche. Lo conformaban importantes pasajes de su copia particular ordenados no de manera consecutiva o cronológica, sino bajo encabezamientos generales: asuntos exteriores, guerra, propaganda, religión, mujer, etc. En realidad se trataba de una especie de antología de la sabiduría universal del Führer semejante, según él mismo, al relato de Eckermann de las conversaciones de Goethe. Confiado en los supuestos derechos adquiridos, el señor Genoud demandó al doctor Picker ante un tribunal alemán, pero éste falló en su contra. Como consecuencia, el señor Genoud adoptó la decisión de no exponer a otros predadores su texto alemán (que, al ser completo, resultaba desde luego mucho más importante que el de Picker) y sacar una traducción francesa con la que fundamentar sus derechos de autor en el extranjero. Así surgió en París en 1952 el primer tomo de su traducción Adolf Hitler: Libres propos sur la guerre et la paix. El doctor Picker procuró impedir esta publicación ante los tribunales franceses, sin conseguirlo. Mientras el doctor Picker, con la mitad furtiva pero protegida de su texto, y el señor Genoud, con el texto alemán original completo comprado pero desprotegido, pleiteaban en los tribunales, yo llamé al señor Genoud a Lausana y le sugerí que permitiera la publicación de una traducción inglesa con la que fundamentar también derechos de autor en inglés. Asintió de buen grado, y también lo hizo el señor George Weidenfeld, a quien recomendé el proyecto.Tal fue el origen de la primera edición de este libro.

Para los historiadores alemanes, deseosos de leer el texto original completo, fue frustrante tener que confiar en una traducción a otro idioma o recurrir a la antología del doctor Picker, devota y parcial. Pero entre el señor Genoud, que negaba resueltamente todo acceso a lo que sus competidores llamaban su «botín», y el doctor Picker, que defendía tenazmente su monopolio legalizado, resultaba imposible cualquier cotejo de los textos. El único camino era la competición, no la colaboración. En 1964 dos distinguidos historiadores alemanes, Percy Schramm y Andreas Hillgruber, lograron que el doctor Picker se rindiera y sacaron una edición en la que sus materiales eran ampliados con treintaiséis entradas tranquilamente extraídas del registro del Ministerialrat Heim, con comentarios eruditos y con algún otro material ajeno. Mientras tanto, otros estudiosos y editores aumentaron la presión sobre el señor Genoud. La negociación resultó muy laboriosa («sumamente fatigosa», según me dijo uno de ellos en 1968), pero finalmente el señor Genoud se rindió, con bastante cautela, al editor de Hamburgo Albrecht Knaus, quien publicó en 1980 el texto alemán de las Bormann-Vermerke bajo el título de Adolf Hitler: Monologe im Führerhauptquartier. Tal es —en la medida en que puede serlo— el original alemán del presente libro.

Y digo «en la medida en que puede serlo» porque en el texto alemán publicado hay una omisión importante. Entre el 12 de marzo y el 1 de septiembrede 1942 —esto es, el período en que Heim estaba ausente y Picker actuó como sustituto- las Bormann-Vermerke contienen cien entradas. Ninguna de ellas figura en el Monologue: una última victoria del doctor Picker, Eckermann inexorable.

[A pesar de esta afirmación del autor del Prefacio, en mi edición en papel sí aparecen las entradas de las fechas mencionadas. JF]

La guerra de los treinta años librada en Alemania entre el doctor Picker y el señor Genoud por el texto de las conversaciones de sobremesa de Hitler, los litigios, las jugarretas de sus protagonistas y las diestras puñaladas académicas de las notas editoriales a pie de página podrán irritar o divertir a los lectores alemanes, pero los demás lectores probablemente encuentren en esta edición compacta y completa todo lo que buscan, por lo que me alegro de que este libro vuelva a imprimirse. Sin duda es una lectura necesaria para quienes estudien el nazismo y la segunda guerra mundial. En cuanto a mi propio ensayo, «La mente de Adolf Hitler», sólo pediré al lector que recuerde que fue una obra pionera, escrita en 1952. En algunos pasajes necesitaríamodificaciones; aunque sin desestimarla, actualmente no aprobaría tan a la ligera la autoridad de Hermann Rauschning, mellada por Wolfgang Hanel. [1]

Es posible que Rauschning cayera a veces en tentaciones periodísticas, pero tuvo ocasión de recoger las conversaciones de Hitler, y el tono general con que las registró anticipa manifestaciones posteriores con demasiada exactitud como para ser rechazadas como supercherías. No pueden rechazarse en igual medida que el libro de Josef Greiner, que cito de pasada pero que actualmente está desacreditado como fuente sobre la vida de Hitler en Viena. Hechas estas salvedades, me alegra que el ensayo vuelva a publicarse tal como apareció en 1953. Si sigue mereciendo la pena su reimpresión, podrá sobrellevar su fechaa modo de testimonio.

HUGH TREVOR-ROPER

Publicado por ENSPO en 2:29 p. m.
2 comentarios:

Anónimo dijo…
Está claro que en el caso de Hitler su postura frente al cristianismo estaba influenciada por la obra de nietzsche, “El anticristo”, esto creo que no se puede cuestionar, es cierto, otra cosa es que estuviera más o menos acertado en sus análisis sobre el tema, aquí es donde puede haber divergencias.
Referente a la influencia soreliana en Mussolini se produjo sobre todo en su época de socialista revolucionario, el sindicalismo revolucionario y la táctica dela “huelga general” no sólo influyó en el “Duce” también en Lenin y en algunas corrientes del sindicalismo anarquista.
George Sorel, ¿Prefascismo o revisión del marxismo?.

4:23 p. m.
ENSPO dijo…
Aquí no discutimos si las opiniones de Hitler eran o no acertadas. Lo que nos interesa es averiguar qué pensaba realmente el Führer tras la cortina de la propaganda política.

Respecto a Sorel, ya hemos dicho cuál es nuestra opinión: revisión del marxismo y prefascismo significan en él la misma cosa. Mussolini pasa del marxismo ortodoxo al fascismo y estamos ante un proceso intelectual, no ante un acto de simple oportunismo. Pero los elementos básicos del marxismo, depurados de la herencia judeo-cristiana todavía residual en Marx, dan como resultado, desde el punto de vista estrictamente ideológico, el fascismo.

1:52 p. m.
FUENTE:
http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html